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EEUU: Espías y mercenarios

Jorge Majfud*.─ Estudiante: “Mi abuelito cubano trabajó para la CIA y en este momento está en el teléfono siguiendo su clase”.

Profesor (autor de este libro): “Vaya, qué honor. Para no dejarlo como un acto ilegal, le voy a dar permiso para hacer lo que está haciendo. Si encuentra que he dicho algo que no se pueda probar, le agradeceré, infinitamente, que lo informe a la clase y a sus jefes. La historia de América Latina se repite mucho, por lo que siempre estoy a la búsqueda de algo nuevo, algo que me sorprenda, algo que nunca encuentro”.

Jacksonville University, una tarde de otoño de 2019.

Miami, Florida. 21 de setiembre de 1979—A las 7: 00 de la noche, una camioneta espera al agente cubano de la CIA Antonio Veciana, cerca de su casa. Aunque Veciana siempre cambia de camino cada día para evitar sorpresas, dos desconocidos encuentran el momento adecuado y le disparan varias veces. Una de las balas calibre 45 se aloja en el estómago y otra en la cabeza. Veciana logra recuperarse en un hospital. Sospecha de la CIA y de Fidel Castro. Su hija, periodista de The Miami News, solo puede sospechar de Fidel Castro, que es lo único que conoce y sobre lo único que ha escuchado toda su vida.

Cuando en 1971 el intento de asesinar a Fidel Castro en Chile fracasó, el agente David Atlee Phillips le ordenó a Veciana matar a sus colaboradores cubanos para evitar exponer al Departamento de Estado. Decepcionado, luego de tantos lujos con los cuales lo había rodeado la CIA en Bolivia, Veciana se negó y Phillips, visiblemente alterado por el fracaso, le contestó: “Los cubanos no tienen huevos. Son unos cobardes. ¿Crees que hubieras podido hacer otra cosa si el plan resultaba un éxito? No te lo dije antes, pero la eliminación de los asesinos de Castro ya estaba decidida de antemano”.

Por esta razón, y luego de muchos años de atentados contra gente que no encajaba en su surco ideológico, Antonio Veciana había intentado alejarse de la CIA. Alguien tomó nota. Veciana regresó a su casa de Miami ese mismo año, pensado que podía tomarse unas vacaciones, pero poco después fue acusado de narcotráfico por el FBI. Lo más probable, pensó Veciana, es que Phillips haya hecho con uno de sus empleados lo que se hacía siempre con cualquier otro luego de alguna misión importante. Silenciarlo.

Ahora el periodista Gaeton Fonzi, contratado por el Comité Church del senado (encargado de investigar las actividades de inteligencia del país), convence a Veciana de ir con un dibujante experto de la policía para hacer un retrato hablado de su jefe, Marcel Bishop, el cual no consta en los registros declarados de la Agencia. Fonzi lleva el retrato a Washington y el senador republicano de Pensilvania, Richard Schweiker, reconoce a David Atlee Phillips. Luego lleva a Veciana a una reunión de camaradería donde lo presenta a Phillips, pero Phillips, con su español chileno, finge no conocer a Veciana. Ese día, Veciana también se dirige a su antiguo jefe como si fuese un extraño, pero hablan de temas que ambos conocen bien. Fonzi sabe que los dos están mintiendo, lo que Veciana reconocerá en 2017 cuando Phillips y Fonzi, estén muertos.

Veciana nunca renunciará a la lealtad hacia su jefe, David Phillips, ni a su obsesión de matar a Fidel Castro. Cuando en 1995 Castro visite las Naciones Unidas y sea recibido como héroe en una iglesia de Harlem, Veciana planeará una vez más su asesinato, esta vez por su cuenta. Con todas las armas listas en su casa de Miami, el FBI le ordenará entregarlas. Por este incidente tampoco habrá cargos; solo el cómplice silencio de las mascotas descansando en el hombro del gigante.

El programa de asesinatos impunes de la CIA no se limitará a líderes latinoamericanos. En Vietnam, por ejemplo, la CIA tenía licencia para matar bajo el bonito nombre de Phoenix Program. Luego de las incómodas investigaciones del senado de Estados Unidos en los 70s, la licencia fue renovada con otras precauciones. En el siglo XXI, durante las administraciones de presidentes tan opuestos como Barak Obama y Donald Trump, la CIA continuará sus programas de asesinato selectivo usando diferentes medios, como los drones. La diferencia entre las ejecuciones llevadas a cabo por el Pentágono y la CIA radicará en que sólo los primeros deberán informar al gobierno de los muertos. Tal vez haya otra diferencia: las víctimas de la CIA casi nunca mueren en campos de batalla. Probablemente nunca se conocerá la larga lista de disidentes y líderes víctimas de muertes naturales, como muertes por cáncer, como sí se conocen sus pasados experimentos con drogas y todo tipo de químicos, sus manipulaciones mediáticas y sus sangrientos golpes de Estado.

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Extracto del libro La frontera salvaje. 200 años de fanatismo anglosajón en América Latina a publicarse próximamente. 

*Jorge Majfud es escritor uruguayo estadounidense, autor de Crisis y otras novelas.​

https://www.alainet.org/es/articulo/211370?utm_source=email&utm_campaign=alai-amlatina

Espías veteranos de EE.UU. advierten a Merkel sobre Washington, la OTAN y engaño en Ucrania

Veteranos de los servicios de inteligencia de EE.UU. publicaron una carta abierta dirigida a la canciller alemana Angela Merkel. Dicen sentirse alarmados por “la histeria antirrusa propagada por Washington y el fantasma de otra Guerra Fría”.

La misiva, publicada en víspera de la cumbre de la OTAN, fijada para el 4 y 5 de septiembre, está destinada a desafiar “la fiabilidad de las alegaciones de los medios de Ucrania y de EE.UU. acerca de la supuesta ‘invasión’ rusa” del país vecino, según lo formulan los autores del documento. Entre los firmantes de la carta difundida, entre otros, por el portal ‘Consortium News‘, figuran William Binney, exdirector técnico de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA); David MacMichael, exmiembro del Consejo Nacional de Inteligencia de EE.UU.; Ray McGovern, analista retirado de la CIA; Coleen Rowley, exagente especial del FBI y Ann Wright, coronel del Ejército de EE.UU.

Descubre Anonymous 30 mil datos de funcionarios israelíes, incluidos espías del Mossad

El colectivo mundial de hacktivistas Anonymous, anunció en su cuenta de Twitter que obtuvo acceso a más de 30 mil datos de funcionarios israelíes, incluidos espías del servicio de inteligencia, también conocido como el Mossad, esto como resultado del último ataque de su #OpIsrael.

Dos grupos pertenecientes a Anonymous se adjudicaron los ataques, "The Hack Red", un grupo turco que obtuvo miles de nombres, números de identificación, direcciones de correo electrónico y datos geográficos supuestamente correspondientes a los políticos israelíes, oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) e incluso agentes del Mossad.

El Pentágono de Estados Unidos enviará cientos de espías más al extranjero

El Pentágono enviará al extranjero a cientos de espías más como parte de su ambicioso plan para formar una red de espionaje que rivalizará en tamaño con la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), informa The Washington Post, según XINHUA

El proyecto quinquenal tiene el objetivo de transformar a la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA, por sus siglas en inglés), que en la última década se ha enfocado en las demandas de las dos guerras en Irak y Afganistán, en un servicio de espionaje encaminado a amenazas emergentes y alineada más estrechamente a la CIA y a unidades de mando militar, agrega.

Sin embargo, el motivo verdadero podría ser proteger sus intereses en recursos naturales, opina el activista e investigador Alex Corrons, informó RT. Estados Unidos tiene una larga tradición de entremeterse en los asuntos de los países donde tiene sus intereses, asegura Corrons.

Las prioridades de la estrategia de EE.UU. incluirán los suministros de armas de Corea del Norte e Irán, la militarización de China y los grupos islamistas en África. Pero en África, por ejemplo, desde hace tiempo hay una guerra por los recursos naturales, destaca Alex Corrons.

“Creo que lo que quieren en realidad es proteger esos recursos muy por encima de la apariencia que quieren dar ante su ciudadanía para justificar esta ampliación del espionaje”, opina el experto. “Pienso que se trata más bien de una lucha por los recursos naturales”, añade.

Senador de EEUU sugiere que las prostitutas colombianas pueden haber sido espías rusas

El Senador republicano por Iowa y miembro de mayor rango del Comité Judicial del Senado, Charles Grassley, dijo que las prostitutas colombianas en el centro del escándalo del Servicio Secreto pueden haber sido espías plantadas por el gobierno ruso.

En una entrevista, Grassley argumentó que las acciones de los agentes del Servicio Secreto, quienes son acusados de llevar prostitutas a sus habitaciones del hotel durante la Cumbre de las Américas desarrollada en Cartagena de Indias, pueden haber comprometido la seguridad nacional.

“Estamos observando algo que es muy, muy serio, cuando la seguridad nacional no pudo ser protegida adecuadamente”, expresó Grassley a Radio Iowa el martes.

“¿Quién sabe quién podría estar utilizando prostitutas? Los rusos son famosos por eso, en obtener información de nosotros (Estados Unidos)”, aseguró.

Grassley ha estado presionando a la Casa Blanca por más información sobre la controversia, incluso para saber si algún personal de la Casa Blanca participó en actos inapropiados.

La vocería de Casa Blanca indicó el lunes que luego de una investigación interna se ha expulsado a parte del personal, pero Grassley dijo que él quería más preguntas contestadas.

“Pienso que es muy importante que tengamos esta información debido a que la seguridad del presidente es de suma importancia y una de las principales responsabilidades de las personas involucradas en cualquier viaje nacional o en el extranjero”, dijo.

Once agentes del Servicio Secreto y algunos miembros del ejército asignados para la seguridad antes del viaje del Presidente Obama a Colombia la semana pasada están siendo investigados por llevar hasta 21 prostitutas al hotel.

Seis de los agentes han sido despedidos, y el resto ha sido suspendido en espera de la investigación.

Fuente/ The Hill

Descubren a decenas de espías de la CIA en Irán y Líbano

Decenas de espías de la CIA fueron descubiertos y detenidos en meses recientes en el Líbano e Irán por los grupos Hezbollah y el gobierno iraní, respectivamente, y Estados Unidos teme que hayan sido ejecutados o estén por serlo, informó la cadena de noticias norteamericana ABC.

Los capturados informaban para la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a cambio de dinero e integraban dos células de espionaje separadas que habían infiltrado a Hezbollah en el Líbano y a círculos políticos en Irán, informó la cadena de noticias, que citó a múltiples funcionarios y ex fucionarios.

Las fuentes consultadas por ABC dijeron que el descubrimiento de los dos grupos de espías constituye un verdadero “desastre” para la inteligencia estadounidense en Medio Oriente, un fracaso de proporciones altamente inusuales, incluso teniendo en cuenta que el espionaje es una actividad riesgosa y muchas veces mortal.

La debacle es particularmente conflictiva para el caso del círculo del Líbano por el hecho de que la CIA fue advertida varias veces de que los espías eran vulnerables y podían ser descubiertos, dijeron los fuentes citadas por ABC.

El desmantelamiento de las dos redes de espionaje fue anunciado meses atrás por líderes de Hezbollah e Irán, y aunque la versión fue negada por el gobierno estadounidense en ese momento, funcionarios, ex funcionarios y ex espías dijeron ahora a ABC que la información era fidedigna.

Las fuentes dijeron que el futuro de los espías apresados es ominoso.

“El espionaje es un asunto riesgoso. Recolectar información de inteligencia delicada sobre adversarios que tratan de descubrir a espías en su seno está siempre lleno de peligro”, dijo un funcionario que dio la información a ABC.

El líder de Hezbollah, Sayyed Hasan Nasrallah, anunció en junio que su grupo había descubierto un círculo de espías de la CIA, pero la noticia fue desestimada y pasó desapercibida.

En Irán, el ministro de Inteligencia, Heidar Moslehi, anunció en mayo pasado que más de 30 espías estadounidenses e iraníes habían sido desenmascarados y capturados.[Telam/Carlos Agatón]

Ciberguerra: Los programas espías

Néstor García Iturbe.- En estos momentos que se habla bastante de la "ciberguerra" y de los peligros que esta puede representar, quisiera agregar a los elementos que se están manejando sobre la misma, alguna información sobre los Programas Espías. Los Programas Espías tienen su característica y utilización especifica.

Pudiéramos decir que lo más usual dentro del conflicto cibernético es la introducción de virus que inhabiliten los sistemas computarizados del enemigo, con lo que se causa un daño de consideración para su defensa al igual que para la buena marcha general del país que se está atacando. (Ver virus Stuxnet)

Otra variante pudiera ser utilizar el potencial cibernético para la Guerra Mediática, con la que se trata de dañar la imagen del país, además de ejercer influencia política sobre los ciudadanos del mismo. Esta es una variante bastante utilizada en los planes de diversionismo ideológico.

Usualmente se crean capacidades dentro del país mediante la introducción de equipos de comunicaciones de alta tecnología, con el fin de poder comunicarse directamente con la agentura existente en el mismo, obtener información sobre la situación interna y poder remitir orientaciones. Estas capacidades pueden ser utilizadas en caso de una invasión para orientar a los agentes como actuar y pedirles apoyo si fuera necesario.

Por lo regular la mayoría de estas acciones son conocidas, ya sea por detectarlas o por el daño que las mismas causan a las redes computarizadas que controlan la defensa, la producción la economía y una buena parte de la vida nacional.

Los Programas Espía tienen otra finalidad, poder obtener información valiosa y en su mayor parte secreta sin que esto sea detectado. El Programa Espía está diseñado para infiltrarse en la computadora sin que el usuario lo detecte y poder copiar toda la información existente además de enviarla a un centro de control donde la misma es procesada.

Cuando la computadora ha sido infiltrada, el programa obtiene la libreta de direcciones, los programas operativos que están en la misma, los expedientes abiertos que contienen información o intercambio de correspondencia con otros usuarios, los sitios de internet que visita y hasta el contenido de los documentos destruidos que se encuentran en l papelera de reciclaje, aunque esta haya sido vaciada.

Uno de los primeros programas de este tipo que se conoció fue el llamado “CARNIVORO”, que salió a la luz pública en 1999. Estos programas son desarrollados por el laboratorio tecnológico del FBI situado en Quántico, Virginia, por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), por la Agencia de Investigaciones y Proyectos Avanzados (DARPA) del Pentágono y por la Oficina de Desarrollo e Investigaciones de la CIA, esta última con ayuda de varias empresas fachada con que cuenta la misma como I-Q-Tel establecida en el Valle del Silicón en California.

En el año 2001 se planteó modernizar el programa por uno que ofreciera mayores posibilidades, fue entonces que se creó el programa “Linterna Mágica” que para infiltrarse utiliza un mensaje de correo (e-mail) que cuando es abierto permite que el programa se instale dentro de la computadora.

El desarrollo de este tipo de programa originó el surgimiento en el 2003 del DCS-1000, cuyas posibilidades eran superiores a la “Linterna Mágica” pero aún tenía aspectos que podían ser mejorados, sobre todo en lo relacionado con el monitoreo de las computadoras que se comunicaban con la que estaba infiltrada.

Con el fin de mejorar el programa continuaron los trabajos hasta el 2006 en que se llegó al DCS-3000 que en aquellos momentos era el más moderno de los desarrollados, de acuerdo con la información que tenemos. Este programa costó 10 millones de dólares, pero se considera tres veces superior al DCS-1000.

El programa estaba preparado para enfrentarse a comunicaciones cifradas con métodos comerciales, variante que en ocasiones se utiliza para no enviar comunicaciones abiertas. Esto es extensivo a las comunicaciones que se han recibido o enviado, al igual que a documentos que pueden estar guardados en la memoria del equipo.

Este programa además de comunicaciones y documentos escritos es capaz de registrar conversaciones que se realizan utilizando los medios computarizados o con el apoyo de estos.

Se conoce que ya se ha terminado el programa DCS-5000, especialmente utilizado para el trabajo contra “terroristas” y agentes de servicios de inteligencia extranjeros que pudieran tener medidas de seguridad especiales para evitar la infiltración o la transmisión de los datos obtenidos.

También existe el DCS-6000 denominado “Tormenta Digital” capaz de interceptar, obtener, guardar y transmitir todo tipo de comunicación, ya sea digital o telefónica, abierta, cifrada o protegida por cualquier medio conocido.

Pudiera haber otros programas, estoy seguro de eso, pues las agencias encargadas de estas labores continúan trabajando en el perfeccionamiento y ampliación de los mismos. Lo que podemos asegurar es que para conocer todo lo que está dentro de una computadora no es necesario acercarse a la misma, puede infiltrarse a miles de kilómetros de distancia.

El Nuevo Herald en campaña contra supuesta amenaza de espionaje cubano

Norelys Morales Aguilera.- En el momento en que se ventila en El Paso, Texas, un juicio por perjurio al terrorista y agente de la CIA Luis Posada Carriles, donde su defensa trata de desestimar las pruebas aportadas por las autoridades cubanas, el mismo redactor de El Nuevo Herald, que cubre el juicio a Posada Carriles, da la “espectacular” noticia de una campaña contra "espías cubanos en Estados Unidos".

Hay casualidades que no son tan casuales. Es innecesario argumentar la falta de imparcialidad del Nuevo Herald y del señor Juan O. Tamayo con Posada Carriles y el terrorismo de Estados Unidos contra Cuba, que no tienen escrúpulos de emplear métodos de la “guerra fría”, que parece no haber pasado en EEUU y menos, en Miami.

El abogado de Posada, Arturo Hernández, se ha rasgado las vestiduras, diciendo que el investigador, Teniente Coronel Roberto Hernández Caballero ha falsificado pruebas y que es de la inteligencia cubana. Menudo descubrimiento y argumentación, que el fiscal Timothy J. Reardon calificó de “ridículos”.

Sin embargo, la campaña anti espías en EEUU, como en la etapa más caliente de la “guerra fría” empleando el miedo, la auspicia ahora además, la Oficina del Ejecutivo Nacional de Contrainteligencia (ONCIX), perteneciente a la poderosa Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI). Los tiros no parecen ir solo para apoyar a Posada Carriles.

La propaganda para la campaña anti espías cubanos, se basa en carteles, como parte de la misión para “crear conciencia sobre la contrainteligencia'' de ONCIX, escribió el vocero de ODNI Michael Birmingham en un breve correo electrónico a El Nuevo Herald, informó Tamayo. Otros medios no tienen “esta exclusiva”.

Veteranos de la comunidad de inteligencia, siguiendo la versión miamense, afirmaron que la propaganda contiene “un claro mensaje de que los servicios de inteligencia de Cuba siguen siendo una amenaza a los intereses de Washington.”

Resulta también innecesario argumentar que Cuba o la inteligencia cubana no son una amenaza para Estados Unidos, algo que hasta altos mandos militares de EEUU han confirmado, aunque se sepa poco sobre Ana Belén Montes y Walter Kendall Myers y menos del supuesto daño causado por estas personas.

Según hipótesis de algunos analistas y periodistas, estos ataques estarían dirigidos a impedir un probable intercambio de los Cinco antirreroristas cubanos por Alan P. Gross, el supuesto contratista de la USAID acusado de "Actos Contra la Independencia o la Integridad Territorial del Estado", después de las dos últimas rondas de conversaciones sostenidas entre funcionarios de La Habana y Washington.

En el informe, titulado "Evaluación de las Amenazas mundiales", divulgado con motivo de una audiencia anual en el Congreso por el “super espía” director de la Oficina, James Clapper, afirmó sobre Cuba que "La situación económica es desesperada. Las principales fuentes de dinero extranjero como las exportaciones de níquel y el turismo han decrecido", "duda que la economía cubana pueda absorber rápidamente a todos los trabajadores públicos y prevén protestas, aunque admiten que “la oposición está poco organizada”.

Lo que indica que Washington sigue apostando al derrumbe de la Revolución cubana y no dudarán en dar un empujoncito. Por otro lado, los extremistas y mafiosos de Miami, el feudo de la intolerancia, temen cualquier cambio sobre el proceso judicial a los Cinco e intentarán torpedear cualquier acuerdo, a lo que se suman los congresistas fanáticos como Ileana Ros-Lethinen y otros.

También en Miami se ha destapado un grupo de “espiólogos” y “académicos” en los pasillos del terrorismo, presentando a Cuba como amenaza, para que la hostilidad siga presente. Octavio Pérez, teniente coronel retirado de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, ha disertado, entre otros temas, sobre la venta de datos clasificados y los alcances del ciberterrorismo, según El Nuevo Herald.

"La conclusión es que Cuba sí representa una amenaza en su sistema de espionaje'', anotó Pérez. ‘‘Es un sistema muy simple, sencillo y difícil de detectar. Por eso es que siempre han pasado por el radar durante 10 ó 15 años antes de ser detectados''.

Cuando se llega a esa argumentación ofrecida desde Miami, se comprende la dimensión de los propósitos de manipulaciones y engaños, los llamados a la subversión y otras tropelías. Serían capaces de cualquier cosa si el pueblo cubano se los permitiese.

Alarcón: Alan Gross y los Cinco antiterroristas cubanos son casos separados


Norelys Morales Aguilera.- El presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, Ricardo Alarcón, ha dicho que el caso del estadounidense Alan Gross, detenido en La Habana desde hace un año bajo la acusación de espionaje, se tratará "de manera adecuada y respetando todos los procedimientos” según EFE.

En declaraciones a medios extranjeros, Alarcón afirmó que Gross "violó leyes cubanas, violó la soberanía nacional y cometió delitos que son punibles y que en Estados Unidos son muy castigados".

"Por suerte para él no está preso en Estados Unidos sino está preso en Cuba, no está en la base de Guantánamo sino que está en la parte libre de Cuba", indicó.

Preguntado por la posibilidad de un "intercambio" con Estados Unidos entre Gross y los cinco cubanos presos en ese país condenados por espionaje, Alarcón afirmó que se trata de dos casos separados.

Gross no fue arrestado por ayudar a la comunidad judía o por ser judío, sino por cumplir un trabajo ilegal en Cuba para la USAID.

El Departamento de Estado está manejando este arresto como supuesta moneda de cambio para conversaciones acerca del levantamiento del bloqueo que Estados Unidos mantiene contra Cuba.

Voces implicadas como la Arturo Valenzuela, subsecretario de Estado, e Hillary Clinton, indican la responsabilidad que ese gobierno tiene con las actividades de Alan Gross, ya que era un supuesto contratista de la DAI en funciones con la USAID, canal de suministro de fondos para subvertir en Cuba.

El supuesto contratista de familia judía dijo a su arresto que estaba en la Isla para ayudar a la comunidad de su origen en Cuba, mientras líderes de la misma han declarado que ignoraban sus acciones en la Isla.

Un reciente editorial del Washington Post distrajo de una discusión honesta sobre el arresto de Gross en Cuba a juicio de un analista.

De las andanzas de la CIA contra Cuba.

Luís Carreras Martorell

Investigaciones recientes confirman que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos infructuosamente trató de espiar a los soviéticos en Cuba en 1960.

También se ha comprobado que los tres estadounidenses detenidos ese año en el edificio habanero del Retiro Médico, cuando intentaban espiar a la agencia de prensa china (XINHUA), eran en realidad importantes oficiales de la CIA.

En efecto Daniel Lester Carswell, uno de los convictos de la Causa 474/1960, por delitos contra la integridad y estabilidad de la nación, ingresó a Cuba como turista en 1960 portando documentos de identificación falsos, cuando era en realidad David Lemar Christ, un especialista técnico de alto nivel, fundador de la Rama de Física Aplicada en la División de Servicios Técnicos de la CIA.

Se le consideraba entonces un innovador, promotor de la fabricación de dispositivos electrónicos de última generación para la CIA, con la que tenía desde 1956, un amplio historial de servicios con sensibles misiones cumplidas en Japón, Formosa, Corea, Berlín, Uruguay, Argentina, Chile y Panamá.

Christ, que en 1957 era ya el jefe de la Rama de Operaciones de Audio de la División de Servicios Técnicos, fue secundado en la operación contra la XINHUA por otros dos especialistas técnicos a los que también les fueron asignadas identidades ficticias y fachada de turistas, solo reveladas por la CIA pasados más de 10 años.

Se trataba de Thortón J. Anderson, que ingresó a Cuba haciéndose pasar por Eustace H Danbrunt, y Walter Szumisnky, quien respondía por el falso nombre de Edmund Konrad Taransky.

Bajo la dirección del oficial CIA Robert L. Neet, llegado a Cuba el 14 de agosto de 1960 y acreditado en la embajada estadounidense como funcionario en tránsito, y con el apoyo de otros oficiales de la CIA con inmunidad diplomática, para el 30 de agosto ya habían instalado los micrófonos y transmisores en los locales de la XINHUA después de taladrar clandestinamente orificios desde un apartamento superior colindante.

Según testimoniara el Coronel (R) Ramón José Oroza Naverán, participante directo en estos hechos por parte de los órganos de la seguridad del Estado "Ya tenían empotrado en la pared el botiquín donde estaba instalado el transmisor. Con eso concluían su trabajo y se marchaban de allí. Los detuvimos y ocupamos la técnica. El Presidente estuvo allí. El micrófono era del tamaño de un alfiler. Los chinos no tenían ninguna posibilidad de descubrir algo así instalado en el techo de su oficina. Cuando pusimos la grabadora se escuchaba un ruido atronador en aquel local por la alta sensibilidad del micrófono"

Esta no sería la primera instalación clandestina en Cuba de dispositivos de transmisión y escucha por parte de la CIA.

En mayo de 1960, con la inmunidad e impunidad conferida por su designación oficial como diplomático, la CIA radicó en Cuba a Melvin Beck, jefe del Staff de América Latina en la División de la Unión Soviética del Directorio de Planes de la CIA, principalmente para espiar contra los soviéticos.

En la práctica, la actividad de Beck estuvo dirigida a verificar en el terreno las informaciones que poseía la CIA, relativas a la presencia en Cuba de funcionarios y especialistas de la Unión Soviética, fundamentalmente los vinculados con la actividad diplomática, militar y de seguridad. Entre julio y agosto Beck organizó la instalación clandestina de micrófonos en el penthouse del entonces Hotel "Rosita."

La CIA presumía que en el "Rosita" serían emplazadas las oficinas de la embajada soviética en Cuba, y que en el penthouse podía ser ubicado el despacho del embajador, o al menos una sala de reuniones.

En esta misión, lo asistió de manera activa el oficial CIA acreditado como diplomático en nuestro país, Robert D. Wiecha, quien le facilitó a uno de sus principales espías reclutados en Cuba: el contrarrevolucionario Alfredo Izaguirre de la Riva, sobrino nieto del ex propietario del Hotel Rosita.

Para la instalación de los micrófonos y los transmisores necesarios, vinieron dos especialistas de la División de Servicios Técnicos de la CIA:

“ Se encontraban alojados en el hotel, se me presentaron como Claude y Ralph, el primero como de unos 35 años, seis pies, pronunciadas entradas en el pelo (castaño) sin bigote (...) después de una inspección previa del lugar instalaron dos micrófonos con dos transmisores en el techo de celotex del despacho del segundo piso del penthouse, según se me dijo en sistema binaural, o sea de frecuencias distintas los transmisores, pero en la misma habitación...", testimonió Izaguirre durante los interrogatorios cuando fue detenido por otras actividades contrarrevolucionarias un año después.

Al final, la operación fue un fracaso, pues la embajada de la URSS nunca fue ubicada en el Hotel "Rosita".

Paradójicamente en el mes de agosto del propio año 1960 el embajador soviético en Cuba establecería su residencia en el Country Club, a escasos metros de la casa donde Beck vivió su último mes en Cuba.

Si bien las fechorías de Beck no fueron detectadas, no ocurrió lo mismo con la operación ejecutada por la CIA contra la XINHUA.

El 15 de septiembre después de ser sorprendidos in fraganti Carswell/Christ, Danbrunt/Anderson y Taransky/Szumisnky, fueron arrestados de conjunto con Marjorie Lennox, de la estación local de la CIA, que estaba cumpliendo misiones de apoyo.

Neet y Mario Nordio, otro agente de la estación local de la CIA reclutado expresamente para esta operación, fueron interceptados y arrestados en los alrededores del lugar de los hechos.

Neet y Lennox fueron liberados a escasas horas de su detención, tomando en cuenta su condición de diplomáticos acreditados.

Luego abandonaron el país junto a Carolyn Stacy el día 16 de septiembre. Poco después los seguirían Wiecha y Beck.

Los técnicos Carswell/Christ, Danbrunt/Anderson y Taransky/Szumisnky, sin inmunidad diplomática, fueron juzgados ante un tribunal militar.

Antes de la celebración del juicio, la CIA temía que los detenidos confesaran la verdad a los órganos de la seguridad del estado, sobretodo porque Christ desde 1957 hasta el momento de su detención, conocía en detalle todas las investigaciones desarrolladas en relación con medios de escucha secreta así como la existencia de determinados equipos y operaciones clandestinas en terceros países.

Ese agente estaba también al tanto de la ubicación a nivel mundial de todos los técnicos de audio de la CIA.

El juicio comenzó el 18 de diciembre de 1960 en la fortaleza de La Cabaña donde los implicados fueron acusados por un fiscal militar de delitos contra la integridad y estabilidad de la nación.

El 11 de enero de 1961, Christ y sus dos colegas técnicos fueron encontrados culpables de los cargos imputados y condenados a 10 años de privación de libertad. Mario Nordio fue expulsado del país.

La Operación XINHUA, fue otro estruendoso fracaso de la CIA en Cuba.

Al final, la Revolución fue magnánima con los principales implicados, ya que a pesar de la gravedad de los delitos cometidos, fueron liberados cuando solo habían extinguido dos años y cinco meses de la condena. (PL)

(*) El autor es profesor universitario y especialista del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado (CIHSE).

El caso Peláez y la monserga de siempre.


Gustavo Espinoza.


La denuncia referida a una supuesta “red de espías rusos” hecha por las autoridades norteamericanas y que compromete -entre otros- a la periodista peruana Virginia Peláez, forma parte de un escenario más amplio.

El Presidente García, por ejemplo, dijo tener antecedentes de Juan Lázaro Fuentes, el esposo de la acusada, al que sindicó como “embajador de la subversión interna en el Perú”.

Y es que, el mandatario peruano, además de confirmar su tácita aceptación de los cargos formulados contra la pareja y otros implicados en el tema, admite en los hechos que el Buró Federal de Investigaciones de los Estados Unidos opere en nuestro país como Pedro en su casa y luego acuse a personas sometidas a un seguimiento riguroso sin anuencia oficial de las autoridades peruanas.

Una con otra, podría decirse, porque ocurre que en el Perú las autoridades migratorias decidieron cancelar la residencia y disponer la deportación del sacerdote británico Paul Michael John Thomas Mac Auley, acusándolo de sus posiciones ambientalistas y sus intervenciones en defensa de las poblaciones nativas y el medio ambiente.

Para las autoridades peruanas, defender la vida de las poblaciones y proteger el eco sistema y la bio diversidad constituyen, “actividades distintas a su condición de residente religioso”.

Según esa opinión, el sacerdote debía constreñirse a hacer misa y orar para que no se produzcan derrames de petróleo como los que hoy afectan severamente la amazonía en el río Marañón y para que los inversionistas foráneos ganen bien como consecuencia de los recursos que asignan a la explotación del suelo en nuestra selva.

Es posible, por cierto, que el Cardenal Juan Luís Cipriani coincida plenamente con esta idea, porque él también es partidario del enriquecimiento de los consorcios mineros aunque éste sea hecho a costa del medio ambiente y la vida de las poblaciones.

Pero las cosas van más allá, por cierto. Ayer nomás el ministro de educación del gobierno peruano -Eugenio Chang Cruz- explicó ante el beneplácito de los anti comunistas de siempre, que los maestros que hubiesen sido acusados de “terroristas” no podrán ejercer jamás la profesión docente aunque hayan sido liberados de tal cargo.

En realidad se trata de expresiones de una misma política. Aquella que, en el plano exterior lleva a usar el terrorismo mediático contra Cuba, provocar a Venezuela y denigrar a Bolivia; y que aquí se manifiesta en una abierta complacencia con la mafia fujimorista que, dispuesta a volver al Poder a cualquier precio, llama siempre a emplear “mano dura” contra la subversión.

Tras todas estas expresiones de odio contra las fuerzas progresistas y los intereses de los pueblos, se maneja un entretejido laboriosamente creado, pero que no tiene sustento alguno. Refleja, solamente, la intención de usar hechos aislados para extraer de ellos una esencia incoherente y flácida. Veamos los casos:

Virginia Peláez, periodista peruana que en los años 80 del siglo pasado tuvo un desempeño calificado en los medios, resultó presionada por las autoridades de entonces -precisamente el primer gobierno de García- y se vio precisada a irse del país para preservar su integridad y su vida.

Y viajó justamente a los Estados Unidos con la idea -como decenas de miles de peruanos- de encontrar allí protección y defensa.

Vivió legalmente en USA. Usó su propia identidad y trabajó en un medio periodístico reconocido. Ocurrió, sin embargo, que tuvo ideas propias ante acontecimientos de importancia mundial, como la guerra de Irak, la política de Bush, la migración, o el reciente derrame de petróleo en los Estados Unidos.

Sus opiniones, ciertamente, no fueron del agrado de las autoridades, que -sin embargo- no podían ejercer contra ella ninguna presión formal diciendo, al mismo tempo, que representaban a una administración democrática.

Resolvieron, entonces, cortar por lo sano, y la acusaron de “espía”, un cargo que fundamentaron, como en los viejos tiempos, con conversaciones telefónicas intervenidas, papelitos encontrados, citas grabadas y entrevistas no reportadas.

Para ese propósito se prestaron sin duda de muy buen agrado, los servicios secretos yanquis, que operan en el mundo con la más absoluta libertad.

La CIA y el FBI sustentaron una buena parte de los “cargos” hoy levantados contra 11 personas, hoy procesadas judicialmente. Y les dieron a ellos, una connotación política sorprendente.

Resulta, según la versión proporcionada por los medios, que la izquierdista Vicky Pelaez y sus compañeros trabajaron para el servicio de Rusia -no la Unión Soviética, sino Rusia- y contra los Estados Unidos al tiempo que la Casa Blanca se entendía a las mil maravillas con Yeltsin y Putin para desmantelas el socialismo y sepultar la URSS. ¿Tiene eso lógica?

Y lo hicieron durante más de diez años, sin que nadie dijera una palabra. Y sin que los “servicios” norteamericanos formularan la menor objeción a sus ingresos y salidas del país. Al contrario, los siguieron en sus rutas y los filmaron en otros escenarios, sin respetar en absoluto a las autoridades locales.

Por lo menos aquí, nadie oficialmente autorizó la actividad del FBI o de la CIA habida cuenta que nuestro país -como otros- tiene sus propios servicios de inteligencia y seguridad que - según parece- están pintados en la pared.

Y quizá no estén tan pintados, cuando han descubierto que proteger al medio ambiente no es función religiosa, y que tener “ideología terrorista” inhabilita a alguien para ser profesional.

¿O será que en estos casos también la versión de los hechos la proporcionen el FBI y la CIA?

Es claro que detrás de estos criterios se esconde la misma monserga anticomunista de siempre.

Tras ella asoman los intereses de los monopolios, pero también las truhanerías más escandalosos consumadas contra nuestros países y sus ciudadanos.

Porque a las autoridades que así piensan, les place ignorar la contaminación ambiental, el mal uso de los fondos públicos, la corrupción desmedida, los grupos paramilitares y el accionar de las Mafias.

Todos estos parecen ser el común denominador del capitalismo en nuestro tiempo.(NUESTRA BANDERA, especial para ARGENPRESS.info)

Rusia - EEUU: de las hamburguesas a un escándalo de espías.

Este sábado Barack Obama y Dimitri Medvédev comían hamburguesas en el local Ray’s Hell Burger, situado en Arlington. Ya se gestaba un “escándalo de espías” cuando la situación de guerra se recalienta en el Golfo Pérsico.

"No nos explicaron de qué se trata. Espero que nos lo expliquen", acaba de declarar desde Jerusalén el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, según imágenes de la televisión rusa reseñadas por AFP.

El Servicio de Inteligencia Exterior Ruso (SVR, siglas de inglés) no realizó comentarios el martes sobre reportes del arresto de espías rusos en Estados Unidos, mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia señaló que está actualmente investigando estos reportes, según Xinhua.

"No tenemos nada que comentar sobre la información", dijo Sergei Ivanov, jefe del servicio de prensa del SVR, citado por la agencias de noticias.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia señaló el martes que estaba investigando los reportes sobre los supuestos espías rusos detenidos en Estados Unidos, según reportaron agencias de noticias. En tanto, el ministerio señaló que la información que ha recibido es contradictoria.

"Los mensajes están siendo estudiados, los cuales son controversiales y requieren una mayor clarificación", señaló un funcionario del Departamento de Información del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, el cual declinó hacer más comentarios sobre el incidente.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció el lunes que las autoridades habían arrestado a 10 personas acusadas de espiar para Rusia. Los documentos judiciales muestran que esos individuos intentaron penetrar en círculos de toma de decisiones del Gobierno estadounidense.

Los sospechosos, arrestados el domingo, se les acusa de ser miembros del programa ruso de inteligencia que opera en Estados Unidos.

Según el comunicado del Departamento de Justicia norteamericano, estarían llevando a cabo misiones de largo plazo y "muy encubiertas" en Estados Unidos, en nombre de la Federación Rusa. En tanto, un sospechoso aún anda suelto.

El presidente ruso Dmitri Medvédev acaba de concluir una gira por Estados Unidos, durante la cual él y su homólogo estadounidense, Barack Obama, abogaron por reiniciar y ampliar sus relaciones bilaterales.

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Acusan de espía a periodista crítica con gobierno estadounidense

Cuba: ¿para qué espiar lo que todo el mundo sabe?

Si algún día las autoridades cubanas dedicaran agentes a espiar a instituciones norteamericanas para descubrir los entresijos de su política anticubana, estarían incurriendo en una especie de tautología.

Carece de sentido asumir costos políticos, arriesgar efectivos y gastar dinero para averiguar lo que todo el mundo sabe y aquello de lo cual presidentes, congresistas, altos funcionarios y jerarcas de la comunidad de inteligencia alardean todos los días.

El único enigma de la política norteamericana hacia Cuba es saber cuándo cambiará y para eso no hacen falta espías.

Probablemente los esfuerzos por destruir la Revolución Cubana sean de las zonas más transparentes de la política exterior norteamericana, la meta más largamente sostenida y el cometido que más propaganda y respaldo mediático recibe. Al respecto, de Eisenhower a Obama y de Allen Dulles a León Panetta ningún presidente y ningún director de la CIA han ocultado sus propósitos, sus tácticas, sus aliados ni sus gastos.

Desde hace cincuenta años, de modo público, incluso con altas dosis de exhibicionismo, Estados Unidos transfirió a las organizaciones contrarrevolucionarias radicadas en Miami el trabajo más sucio contra Cuba y utilizó a los exiliados, una parte de los cuales convirtió en mercenarios asalariados, para ejecutar la parte más violenta de su política. La invasión por bahía de Cochinos fue el capítulo más visible, aunque apenas uno entre miles de acciones terroristas de diferente carácter y magnitud.

En un medio como Miami, en el cual operar contra Cuba constituye un merito que es mayor en la medida en que se ejerce más violencia y se ocasionan mayores daños, un lugar donde se permite que desde una emisora de radio comercial se pidan “tres días de licencia para matar en Cuba…”, no tiene objetivo alguno espiar a las instituciones militares o de inteligencia norteamericanas cuya misión básicamente es mirar para otro lado mientras elementos de las organizaciones contrarrevolucionarias realizan acciones contra Cuba.

En la Florida han existido y existen todavía cientos de organizaciones, algunas de ellas tan notorias como Alpha 66, Comandos “L” y otras que realizan entrenamiento militar de campaña, preparan a sus efectivos para el uso de explosivos y exhiben sus letales armas, algunas como “Hermanos al Rescate” disponen de aviones, con los cuales incursionaron reiteradamente en las profundidades del espacio aéreo cubano, otras organizan flotillas navales para aproximarse a las aguas jurisdiccionales de la Isla, todo ello acompañado por una enorme publicidad.

Incluso, circunstancialmente algunas de estas organizaciones como el CORU, de pública orientación terrorista, han operado dentro de los Estados Unidos, donde han actuado contra instituciones de terceros países o de Naciones Unidas y participado en actos de la envergadura del asesinato de Orlando Letelier, lo cual ha obligado al FBI y a la Fiscalía estadounidense a reaccionar. Incluso han existido casos, el de “Omega 7” donde se han sobrepasado los límites, actuando de modo excepcionalmente violento, obligando a las autoridades a operar contra ellas. JORGE GÓMEZ BARATA- SEGUIR LEYENDO


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La saga de los “súper espías” Myers.

Norelys Morales Aguilera

Las cosas de Miami darían risa si desde ese enclave de terroristas, que convive con una mayoría silenciosa, no se hubieran gestado contra Cuba desde patrañas hasta crímenes. Dineros de por medio en el negocio de la contrarrevolución.

El padre Alberto Cutié, religioso envuelto en un escándalo de fotos donde se le aprecia dándole muestras excesivas de cariño a una mujer, concedió una entrevista a la cadena Univisión, donde reveló que “los responsables de tomar las fotografías”, que destaparon la batahola, “fueron espías cubanos.”

Ahora, allí están envueltos en la saga de los supuestos espías Myers.

Cualquiera con un poquito de sentido común se extrañará que estos “veteranos espías” fueran tan cándidos de contar su historia. Alguien tan avezado como Fidel Castro en desentrañar las intrigas contra Cuba, ofrece argumentos y se pregunta si no parece “bien ridícula la historieta del espionaje cubano”.

Pero, es incuestionable que a los involucrados en el competitivo mercado de sacar partido al diferendo del Imperio con la isla vecina y bloqueada, estos “espías” les llegan como un “casual” regalito del cielo para atacar cualquier acercamiento o discusión seria de los Estados Unidos con Cuba.

Mel Martínez, senador que se ha ocupado más de sus negocios que de sus electores, tal como se difundió cuando el Katrina, entre otros casos, se lanzó de inmediato contra el más mínimo intercambio sensato. Tal y como tuvo mucha prisa para fustigar las discusiones de la OEA relativas a Cuba.

Nada más que saberse del hecho, dijo: "La detención hoy de dos estadounidenses acusados de haber espiado para Cuba, es motivo suficiente para que la Administración ponga fin a cualquier negociación diplomática con el régimen, incluido el aplazamiento de las conversaciones migratorias".

Dijo más el legislador republicano: afirmando que esperaba que la administración de Obama "continuará sus esfuerzos para descubrir los actos de espionaje de Cuba", que "han continuado durante más de medio siglo".

“Cazar espías es difícil, pero detectar espías cubanos es aún más complicado, dijeron ex funcionarios de inteligencia, un día después de que un matrimonio estadounidense fuese acusado formalmente de espiar para La Habana”, reportó AP.

Vaya, es que Cuba está entre la “lista de países terroristas” y en Miami, el terror es cosa de “los Castro”.

Alguien me contó que un empleado de Radio Martí palideció de miedo en los pasillos de la emisora, cuando un amigo en broma le mandó un mensaje al celular acusándolo de “comunista”.

Hace poco he sostenido una conversación con un cubano que reside en Estados Unidos desde los años 50 y tiene allí familia constituida. Tuvimos una charla amable e inteligente. Le propuse continuar intercambiando por correo electrónico. Me pidió por favor que lo dispensara: “mis hijos trabajan con el Gobierno”, me dijo.

No es de extrañar que el Padre Alberto, en tal clima de terror, no halle una mejor justificación para su pifia, que inculpar a los “espías cubanos”.



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