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Estados Unidos debería tener cuidado con lo que desea para Cuba

A pesar de las duras críticas que la administración Trump ha hecho al gobierno cubano, La Habana sigue siendo la mejor opción para la seguridad del Caribe.

Hal Philip Klepak*.—En una audiencia del Congreso el 3 de junio, el secretario de Estado Marco Rubio calificó  a Cuba como "un estado fallido que representa una amenaza para Estados Unidos" para justificar el endurecimiento de las sanciones por parte de la administración Trump , un bloqueo casi total del combustible y las repetidas amenazas de acción militar contra la isla. 

Esta afirmación contradice las evaluaciones realizadas por el Pentágono y el Comando Sur durante las últimas tres décadas. A mediados de la década de 1990, las solicitudes del Congreso al Departamento de Defensa sobre hasta qué punto Cuba representaba una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos recibieron, de la forma más clara, una evaluación que consideraba a la isla como una amenaza nula, salvo que prevaleciera el desorden y provocara un éxodo masivo hacia Estados Unidos y la región en general.

Desde entonces, la cooperación en materia de seguridad con la isla ha demostrado su eficacia, con una colaboración activa en la interdicción de narcóticos ilegales, el control de la migración ilegal, la ayuda en casos de desastres naturales e incluso la eliminación de residuos tóxicos. El Departamento de Defensa, junto con otros departamentos, acogió con beneplácito la idea de abrirse a Cuba durante la presidencia de Barack Obama , y ​​la cooperación se intensificó hasta la primera administración Trump.

Independientemente de lo que se pueda opinar sobre las políticas internas del Estado unipartidista, existen pocas pruebas de que la afirmación del secretario Rubio tenga fundamento en la actualidad. Por el contrario, si la política estadounidense continúa por el camino actual, podría materializarse una amenaza a la seguridad nacional. El colapso del poder estatal en Cuba podría crear un vacío legal para las fuerzas del orden, a tan solo 145 kilómetros de las costas estadounidenses.

En una región asolada por redes criminales y narcotráfico , Cuba ha sido durante mucho tiempo una excepción notable. El Índice Global de Crimen Organizado, financiado por el gobierno estadounidense, sitúa a Cuba en el puesto 168 de 193 países en términos de criminalidad. En comparación, Haití, su vecino, ocupa el puesto 35. Jamaica el 53. Y Estados Unidos el 60.

De hecho, a menudo se olvida que antes de la revolución de 1959, ni Caracas ni Bogotá eran el centro del narcotráfico en América. Más bien, era La Habana la que ostentaba esa dudosa distinción.

Desde entonces, Cuba ha trabajado intensamente no solo para controlar la propagación del consumo de estupefacientes dentro del país, sino también para cooperar activamente en la región del Caribe y a nivel internacional con el fin de frenar el tráfico de estas sustancias. Su éxito ha sido notable, y el país cuenta con decenas de acuerdos de cooperación vigentes con otros países para combatir este flagelo.

En 2016, el Departamento de Estado de Estados Unidos reconoció este logro: “Cuba no es un importante consumidor, productor ni punto de tránsito de estupefacientes ilícitos… La intensa presencia de seguridad y los esfuerzos de interdicción de Cuba han mantenido baja la oferta y han impedido que los traficantes se establezcan… Cuba dedica importantes recursos a prevenir la propagación de las drogas ilegales y su consumo, y los traficantes regionales suelen evitar Cuba”.

Cuba ha colaborado de forma constante con las fuerzas del orden estadounidenses, al menos en los periodos en que Estados Unidos estaba dispuesto a cooperar. Entre 1990 y 2025, Cuba proporcionó a la Guardia Costera estadounidense más de 1500 pistas sobre narcotraficantes. Barry McCaffrey, zar antidrogas de la administración Clinton, elogió repetidamente los esfuerzos de Cuba en materia de intercambio de inteligencia y habló de "todo tipo de comunicaciones directas" entre los gobiernos durante su mandato. Incluso en periodos de mayor tensión entre ambos países, cuando Estados Unidos mantuvo una política de silencio, Cuba, según se informa, continuó compartiendo información con las fuerzas del orden estadounidenses sin recibir nada a cambio por parte de Estados Unidos.

Si bien la administración Trump ha designado a Cuba como "Estado patrocinador del terrorismo", se entiende ampliamente que esta designación tiene motivaciones políticas. Altos funcionarios de inteligencia de administraciones tanto demócratas como republicanas han calificado la etiqueta de "falsa". Larry Wilkerson, exjefe de gabinete de Colin Powell, la describió como "una ficción que hemos creado... para reforzar la justificación del bloqueo". Tampoco existen muchas pruebas de que Cuba permita bases secretas de espionaje chinas en la isla, como han alegado algunos informes. Si bien China y Rusia ciertamente utilizan instalaciones en sus embajadas en La Habana para obtener información de inteligencia sobre Estados Unidos, esto es cierto para todas sus misiones diplomáticas en el mundo y no es exclusivo de Cuba.

El gobierno cubano es responsable de su parte de crímenes. Sin embargo, su estabilidad a largo plazo, sus sólidas instituciones y su compromiso con el cumplimiento de la ley lo han convertido en un oasis de orden en una región plagada de delincuencia. Esto es fundamental para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Si el presidente Donald Trump continúa desestabilizando el país mediante el estrangulamiento económico o inicia una guerra que pocos votantes estadounidenses parecen desear, este baluarte podría ceder ante algo mucho peor para los intereses de Estados Unidos.

La historia de las operaciones estadounidenses de cambio de régimen no tiene un historial alentador en cuanto a estabilidad y seguridad. Si bien Cuba no es Irak ni Libia , se encuentra a tan solo 80 kilómetros de Haití , donde las bandas criminales han tomado el control de la capital. En otras partes de la región, el debilitamiento del control estatal ha propiciado la proliferación de organizaciones de narcotráfico. Cuba se ubica estratégicamente entre estos focos de crimen organizado en Sudamérica y el mercado estadounidense. Hasta la fecha, los narcotraficantes evitan cuidadosamente el territorio, el espacio aéreo y marítimo de la isla, conscientes de la seriedad de la política cubana de "tolerancia cero". Sin embargo, si el gobierno colapsa, esto podría cambiar drásticamente.

El presidente Trump y el secretario Rubio afirman que el colapso del Estado no es su objetivo. Sin embargo, sus políticas actuales están empujando a Cuba en esa dirección. La guerra económica ha sumido a la economía cubana en una grave crisis humanitaria . El bloqueo de combustible vigente desde enero ha hecho insoportables las condiciones de vida. Cuba se ha quedado sin combustible. El hambre se extiende. El agua escasea. Pacientes cubanos, incluso bebés , mueren por falta de atención médica.

El objetivo de esta política de sufrimiento indiscriminado ha sido desde hace tiempo instigar un levantamiento popular. El descontento masivo puede, en efecto, conducir al derrocamiento del gobierno actual. Pero en un país sin una oposición política unificada u organizada, difícilmente podrá instaurar una alternativa estable y preparada.

El resultado más probable del enfoque actual es o bien el colapso del Estado y el consiguiente vacío de seguridad, o bien una ocupación militar estadounidense a largo plazo y un proyecto de reconstrucción nacional, una tarea que tendría pocas posibilidades de tener un resultado mejor que en Irak o Afganistán 

Ninguno de estos caminos beneficia a los estadounidenses de a pie. Tampoco deberían ser aceptables para nuestros legisladores. 

Las necesidades del pueblo cubano y las exigencias de la seguridad nacional de Estados Unidos apuntan en la misma dirección: evitar una guerra, poner fin a las sanciones económicas indiscriminadas y retomar una política de normalización, compromiso y cooperación.


(*) El Dr. Hal Philip Klepak es profesor emérito de Historia y Estrategia en el Real Colegio Militar de Canadá. Se desempeñó como analista estratégico en el Cuartel General de la Defensa Nacional en Ottawa y en el Cuartel General de la OTAN en Bruselas. El Dr. Klepak también ha impartido clases en el Colegio Militar Real de Saint-Jean, la Universidad de Oxford, la Universidad Queen's y la Universidad de Montreal. Actualmente, es asesor en asuntos de seguridad interamericana del Comandante del Ejército canadiense y, en diversos cargos, ha asesorado a los ministerios de Asuntos Exteriores y de Defensa de Canadá, a organizaciones internacionales y a consejos académicos.

https://nationalinterest.org/feature/the-us-should-be-careful-what-it-wishes-for-in-cuba

Cuba, la superpotencia que amenaza a Estados Unidos

Juan Torres López.— Llevo semanas sin poder dormir desde que he descubierto que vivimos al borde del abismo. Pete Hegseth, secretario de Defensa de los Estados Unidos, tuvo la valentía de alertarnos hace unos días: Cuba supone una amenaza a la seguridad nacional de la Estados Unidos, primera potencia militar del planeta.  Y debió decirlo en serio porque el secretario de Estado, Marco Rubio, lo acaba de confirmar nuevamente hace unas horas.

Es impresionante. Se necesita respirar hondo y procesar bien lo que nos están diciendo.

Estamos hablando de la seguridad nacional de Estados Unidos, un país que ha presupuestado 1,5 billones de dólares para gasto militar en 2026; que tiene casi 1,5 millones de personas alistadas en todos sus ejércitos y 800.000 reservistas; casi 800 bases o establecimientos militares distribuidos en 80 países; 11 portaaviones nucleares operativos; 370 buques de combate, entre ellos 48 submarinos nucleares de ataque y 14 con misiles balísticos; 13.000 aeronaves militares entre todas las ramas; más de 5.500 ojivas nucleares, de las cuales, unas 1.700 están desplegadas y listas para su empleo; y 400 misiles balísticos intercontinentales.

La seguridad nacional de semejante potencia militar se encuentra amenazada, según nos dicen, por Cuba.

Una isla cuyo presupuesto militar es casi 9.000 veces menor que el de Estados Unidos; que tiene 26 veces menos personal activo en el ejército; que dispone de un avión militar por cada 500 de Estados Unidos; que no tiene portaaviones, ni submarinos y sólo unas decenas (quizá 60 o 70) de patrulleras y buques ligeros, frente a los 370 de Estados Unidos. Y, por supuesto, que no dispone ni de ojivas nucleares, ni de ninguna base en el extranjero. Un país cuyo PIB total es 14 veces menor que el gasto que Estados Unidos realiza sólo en sus ejércitos.

A ver: ¿Puede ser verdad que una isla con esos recursos militares tan menguados, cuyo ejército carece de suministros de repuestos rusos desde 2022; que, sin moneda extranjera y sometida a un bloqueo brutal, no puede importar material militar nuevo; sin industria de defensa propia capaz de producir armamento mayor, constituye una amenaza para la seguridad nacional de la gran potencia militar, económica y financiera del planeta, según afirman los máximos responsables del ejército y la política exterior estadounidenses?

¡Basta ya de mentiras! Hay que ser muy torpe para dejarse engañar.

Lo que ocurre en realidad es que Estados Unidos necesita crear enemigos artificialmente (en Cuba, en Irán, en Venezuela o en cualquier lugar del mundo) para robarle su riqueza y para mantener un gasto militar billonario que no es sino el ingreso contante y sonante de las grandes corporaciones: del complejo militar-industrial de cuyo peligro ya advirtió el propio presidente Dwight D. Eisenhower en su discurso de despedida en 1961.

Los responsables de la administración que gobierna Estados Unidos necesitan recurrir al miedo y a decir que su seguridad está amenazada para justificar el expolio a otras naciones que cada día reconocen más abiertamente y para que nadie le pregunte en su propio país  por qué no gastan ese dinero ingente en sanidad, educación o vivienda. Ya está bien de mentiras: si no existiera Cuba, tendrían que inventarla.

Llevan décadas haciendo lo mismo y por eso Cuba ha estado entrando y saliendo de la lista de estados patrocinadores del terrorismo al ritmo de los intereses electorales de cada administración, no al de algén tipo de evidencia. Lo reconoció el propio gobierno de Biden cuando la retiró de la lista al confesar que "no tenía información que respaldara la designación", como ya ocurrió antes con Obama.

Detrás de las declaraciones de Washington afirmando que Cuba constituye una amenaza "inusual y extraordinaria" , sólo hay mentiras que revelan la extraordinaria inseguridad que sobre sí misma siente una potencia como Estados Unidos que precisa robar y asesinar para sobrevivir como tal. ¿Quién puede creer que su seguridad está realmente amenazada por una isla con apagones crónicos y 110 millones de dólares en defensa?

Lo mismo que dije hace unos días cuando escribí sobre la acusación de la fiscalía estadounidense a Raúl Castro, digo ahora que no tengo necesidad de defender a Cuba ni a su régimen. Es otra cuestión la que se plantea. Si Estados Unidos afirma que su seguridad nacional está amenazada por esa isla es porque sabe que su hegemonía no descansa en la superioridad de su modelo, sino en la capacidad de impedir que las demás naciones del planeta sean soberanas y elijan vivir de otro modo.

Lo que Trump y su administración le están diciendo al mundo cuando declaran que Cuba es una amenaza existencial para una potencia gigantesca como Estados Unidos es que su miedo no viene de los misiles, ni de los ejércitos enemigos, sino de las ideas que sean diferentes a las que defienden para ocultar para qué intereses trabajan. Y de ahí viene su principal problema: se pueden bombardear y destruir barcos, aviones, escuelas, hospitales... como suele hacer Estados Unidos, pero no las ideas, los ideales y la voluntad de los pueblos. A Cuba podrán doblegarla con con la fuerza y el terror de un ejército 9.000 veces más poderoso y con una economía más de 250 veces más grande, como han hecho con otros países semejantes. Pero nada podrá impedir que, antes o después, un imperio basado sobre el poder y la fuerza de los pocos termine sucumbiendo ante la razón y la fuerza de los muchos.

PD. Ilustro este artículo con una imagen de Máximo Gómez, héroe de la independencia cubana, como homenaje al gran patriota del que tengo el honor de ser descendiente.

https://juantorreslopez.com/cuba-la-superpotencia-que-amenaza-a-estados-unidos/

Nuevas sanciones de EEUU contra líderes cubanos y Cuba busca alternativas (+ video)

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denostó las medidas impuestas por el Departamento del Tesoro norteamericano contra él y su familia, así como hacia los allegados al líder revolucionario, Raúl Castro.

Las sanciones "están dirigidas a reforzar las medidas de bloqueo y el escenario de conflicto entre Cuba y Estados Unidos. Esta ceguera política se añade a las medidas coercitivas aplicadas en las últimas semanas contra nuestro país, diseñadas para dañar al pueblo cubano", aseveró en X.

De igual modo, el mandatario cubano subrayó que, pese al asedio estadounidense, Cuba mantiene su "decisión de enfrentar los peores escenarios y resistir la arremetida imperial".

Más temprano, Washington anunció las nuevas sanciones, que están dirigidas hacia Díaz-Canel, su esposa Lis Cuesta Peraza, y su hijo, Manuel Anido Cuesta.

Asimismo, en el listado se encuentran el hijo de Castro, Alejandro Castro Espín, y el nieto del expresidente de los Consejos de Estados y de Ministros de la mayor de las Antillas, Raúl Alejandro Castro Calis..

La orden ejecutiva de Estados Unidos que interrumpió las operaciones de Visa y Mastercard en Cuba, no logró paralizar las transacciones financieras en la isla, ello gracias a la incorporación de alternativas como el sistema de pagos ruso MIR, dijo en entrevista exclusiva para Sputnik el vice primer ministro de Cuba, Óscar Pérez-Oliva Fraga.

 Sí, a partir de la orden ejecutiva del presidente [Donald] Trump —que continúa su política de asfixia contra el pueblo cubano, recrudeciendo a niveles sin precedentes el bloqueo— en los bancos que operan los pagos con tarjetas Visa y Mastercard han decidido cerrar sus relaciones con nuestro país", dijo en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF) 2026.

"Pero sí se mantienen [las actividades financieras] realizando pagos con las tarjetas MIR y [otros plásticos] de países y bancos, con lo que continuamos operando sin dificultad", subrayó.

Recientemente, el Banco Central cubano dio a conocer que, a partir del 6 de junio, los bancos extranjeros dejarán de realizar operaciones la mayor de las Antillas con tarjetas de los sistemas de pago señalados, debido a las sanciones impuestas por el Gobierno estadounidense.

Esto se produce después de que Washington emitió el 1 de mayo, un decreto que prevé la imposición de sanciones secundarias contra los países que tengan intención de mantener actividades comerciales con Cuba.

Sigue el desarrollo de vacunas contra el cáncer

El también ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera cubano comentó un memorando firmado este 4 de junio entre Moscú y La Habana para el desarrollo conjunto de vacunas contra el cáncer.

"Una de las áreas en las que vienen cooperando empresas rusas y empresas cubanas es el desarrollo de productos novedosos [contra] el cáncer y otras patologías", manifestó.

Añadió que este trabajo también ayuda a productos que han sido creados en Cuba y que requieren determinados recursos para su desarrollo a etapas superiores.

"De esa forma, poderlos incorporar a la comercialización y a la dispensarización hacia los pacientes que así lo requieren".

Pérez-Oliva Fraga también se refirió a la participación de Cuba en la última cumbre de la Unión Económica Euroasiática (UEE).

Recordó que la nación caribeña estuvo representada por su vicepresidente Salvador Valdés Mesa.

"Allí precisamente se consumó la firma de un plan de acción conjunto que nos permitirá avanzar, en el período 2026-2030, en todos los proyectos que hemos concebido", señaló./Sputnik.news

Cuba, el GAE y Estados Unidos: anatomía de una calumnia de Estado

El GAE no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano; ha sido, por el contrario, una respuesta articulada de probada eficiencia frente al cerco económico que históricamente ha tratado de asfixiar a la Revolución cubana

El gobierno de los Estados Unidos ha vuelto a actuar con premeditada intención en el afán por construir pretextos para desacreditar a la Revolución cubana, su liderazgo histórico, los dirigentes y, con ello, confundir tanto a nuestro pueblo como a la opinión pública internacional.

Todo responde a una hoja de ruta diseñada por ideólogos de la ultraderecha cubanoamericana, que se jactan de ser creativos e impredecibles. Su estrategia se centra en el uso de herramientas que incrementen de manera extrema e inusitada la política de máxima presión.

A ese plan obedecen las más recientes sanciones contra Cuba dadas a conocer el pasado primero de mayo. La Orden Ejecutiva 14404 identifica como blanco al Grupo de Administración Empresarial (GAE), esta vez, en articulación con las denominadas sanciones secundarias dirigidas a todo actor extranjero que realice operaciones de cualquier tipo con este Grupo, haciendo énfasis en las presiones contra las instituciones financieras.

Se trata de la escalada más intensa, desproporcionada y peligrosa en la historia reciente de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

El fin deliberado es aislar al país de manera diplomática, comercial, financiera y energética; imposibilitar la sostenibilidad de la nación; condicionar el diálogo y evaluar variantes de agresión militar. Necesitan construir y consolidar una narrativa de descrédito reputacional contra todas las instituciones que constituyen el sostén de nuestro proyecto social.

El GAE nació en pleno Período Especial para enfrentar la guerra económica, con una visión creativa, propia, autóctona y genuinamente cubana. Su objetivo siempre ha sido agrupar empresas con capacidades en la generación de divisas y recursos que el Estado requiere para mantener y desarrollar las conquistas sociales y contribuir al fomento de sectores y ramas de la vida nacional.

Son incontables los servicios prestados a la Patria por el Grupo de Administración Empresarial. Los aportes materiales y financieros de esta organización se pueden constatar en disímiles ejemplos: en la construcción de más de 10 mil viviendas en diversas provincias del país, en la creación de un Campamento de pioneros y planes vacacionales para la infancia, en la manera en que se sostuvo la economía cubana durante los años de la pandemia de COVID-19.

Los frutos de esta actividad empresarial han sido destinados también a inversiones en la termoeléctrica Lidio Ramón Pérez (Felton) de Holguín, al diseño y consolidación de grandes obras hidráulicas, entre ellas los trasvases Este-Oeste y Norte-Sur para el beneficio de millones de cubanas y cubanos. Ahí están las inversiones y reparaciones hechas a policlínicos, casas del médico de la familia y a escuelas. Actividades todas que han sido informadas sistemáticamente a la dirección del Partido, el Estado y el Gobierno y, en todos los casos, objeto del máximo control y fiscalización de las autoridades y mecanismos competentes.

El GAE no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano; ha sido, por el contrario, una respuesta articulada de probada eficiencia frente al cerco económico que históricamente ha tratado de asfixiar a la Revolución cubana.

Tal como expresó el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en el 8vo Congreso del Partido, resulta rigurosamente histórico el perfeccionamiento empresarial desarrollado en primer lugar al interior de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, experiencia que luego sirvió al país y cuyos notables resultados tributan a la economía nacional.

Miles de hombres y mujeres, durante estos últimos 30 años, han sido guardianes discretos de los recursos del país y merecen el reconocimiento. Aunque su obra no haya sido contada lo suficiente, habla por sí sola y lo hace por encima de la calumnia de Estado urdida desde Washington. 

Hoy, cuando la voluntad del pueblo cubano se expresa en un proceso de cambios, contenidos en el Programa Económico y Social del Gobierno, esta organización es parte activa de las transformaciones del sistema empresarial del país.

El GAE no es obra del secretismo, ni de élites y mucho menos la vía de enriquecimiento de unos pocos. Es, por el contrario, uno de los tantos ejemplos que a lo largo de nuestro camino nos ha permitido resistir la agresión permanente del gobierno de Estados Unidos. Su historia se construyó, al decir del Líder de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz: «sin el menor ánimo de protagonismo, como se hacen las cosas serias».

La Habana, 2 de junio de 2026

«Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz»

Dialogan altos mandos militares de Cuba y Estados Unidos (+ video)

El Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar) de Cuba informó este 29 de Mayo 2026 de un encuentro entre el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis L. Donovan, y el viceministro primero general de Cuerpo Ejército Roberto Legrá.

La reunión entre el alto mando militar estadounidense y el Jefe del Estado Mayor General del Minfar ocurrió este viernes «por acuerdo de ambas partes», puntualizó la entidad cubana.

Subrayó que ambas delegaciones valoraron positivo el encuentro donde se abordaron “temas vinculados con la seguridad en torno al perímetro divisorio del enclave militar” y se estuvo de acuerdo en mantener comunicación entre ambos mandos militares.

Este diálogo tuvo lugar en medio de la creciente hostilidad del Gobierno estadounidense contra La Habana, con la aprobación de dos órdenes ejecutivas en el transcurso del presente año que arreciaron mucho más el bloqueo económico, comercial y financiero y añadieron el cerco energético.

En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, el ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez, descartó que La Habana «no es ni puede ser una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional» de la nación norteña.

El alto diplomático caribeño ratificó, en ese sentido, que su país tiene una profunda vocación de Paz y «no es un enemigo para Estados Unidos, ni quiere serlo”.

Exagentes de inteligencia de EE.UU. alertan sobre “fracaso catastrófico” en Cuba

Norelys Morales Aguilera.—
Un grupo de antiguos funcionarios de inteligencia y seguridad nacional de Estados Unidos lanzó una advertencia pública sobre los peligros de una política agresiva hacia Cuba.

El memorando, publicado por el medio independiente Consortium News, fue firmado por la organización Veteran Intelligence Professionals for Sanity (VIPS), integrada por exmiembros de la CIA, la NSA, diplomáticos y militares estadounidenses.

El documento llama a evitar lo que define como un “fracaso catastrófico” en Cuba y cuestiona la estrategia de máxima presión aplicada por Washington en medio de la profunda crisis económica y energética que atraviesa la isla.

Los firmantes advierten que un colapso abrupto en Cuba podría desencadenar consecuencias imprevisibles para la región, incluyendo inestabilidad social, migraciones masivas y riesgos de confrontación.

Consortium News, el sitio que publicó el memorando, es un portal de investigación y análisis fundado por el periodista Robert Parry, conocido por sus trabajos sobre operaciones encubiertas y política exterior estadounidense. El medio suele publicar investigaciones críticas sobre las guerras, la inteligencia y la política de Washington.

El pronunciamiento de VIPS aparece en un momento de máxima tensión entre Estados Unidos y Cuba, marcado por nuevas sanciones, restricciones energéticas y contactos de alto nivel entre ambos gobiernos.

Para los autores del memorando, insistir en una estrategia de asfixia económica podría empujar a Cuba hacia un escenario de caos con consecuencias que afectarían no solo a la isla, sino también a toda la región.

Cuba denuncia planes militares de EE. UU. tras reporte de "Político"

El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, denunció a la revista estadounidense  Politico de “incitar a la guerra contra Cuba" tras una publicación que asegura que Washington tendría capacidades militares listas para ejecutar una operación contra la Isla con la sola aprobación del presidente Donald Trump.

“La revista estadounidense Politico continúa incitando a la guerra contra Cuba. Proclama que todo está listo y solo falta la aprobación de Trump”, escribió el diplomático cubano en la red social X.

Fernández de Cossío cuestionó además la ausencia de argumentos que justifiquen una agresión militar contra el país caribeño y advirtió sobre las consecuencias humanas de un eventual conflicto. “¿No falta un motivo que justifique matar, mutilar, provocar destrucción y miseria, más correr el riesgo seguro de perder vidas propias?”, expresó.

Politico publicó un reporte en el que asegura que el Pentágono lleva meses posicionando tropas y armamento en la región del Caribe, mientras Estados Unidos incrementa la presión económica y política contra La Habana.

Según la nota, la presencia naval estadounidense incluiría grupos de ataque, destructores y cruceros capaces de lanzar misiles de precisión contra objetivos terrestres.

También menciona operaciones de vigilancia aérea alrededor de Cuba mediante drones y aeronaves militares, además de la posible movilización del buque anfibio USS Kearsarge junto a unos dos mil 500 marines.

Previamente, el canciller cubano Bruno Rodríguez  denunció que Washington construye un “expediente fraudulento” para justificar el recrudecimiento de la guerra económica y una eventual agresión militar contra la Isla.

El jefe de la diplomacia cubana afirmó con anterioridad que Cuba “no amenaza ni desea la guerra”, aunque señaló que el país se prepara para enfrentar cualquier escenario de agresión externa bajo el derecho a la legítima defensa reconocido por la Carta de Naciones Unidas.

Las declaraciones surgieron después de reportes difundidos por Axios sobre una supuesta adquisición de drones militares por parte de Cuba para presuntos ataques contra la Base Naval de Guantánamo, buques estadounidenses y territorio de Florida, afirmaciones rechazadas por La Habana.

"Inmoral y criminal": Díaz-Canel condena la orden de EE.UU. contra quienes quieran vender combustible a Cuba

"Seguiremos denunciando, de la manera más firme y enérgica el cerco genocida que busca estrangular a nuestro pueblo", expresó el mandatario cubano.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, arremetió el lunes contra una orden ejecutiva estadounidense que presiona a proveedores de combustible.

"Es inmoral, ilegal y criminal la orden ejecutiva que persigue y amenaza a terceros que quieran vender combustible a Cuba y la que extraterritorializa el bloqueo a niveles nunca vistos, penalizando a empresas que quieran invertir en Cuba o simplemente nos provean de bienes básicos como alimentos, medicamentos, aseos u otros", escribió Díaz-Canel en su cuenta de X.

Según denunció el mandatario, "el castigo colectivo al que están sometiendo al pueblo cubano es un acto de genocidio que debe ser condenado por organismos internacionales y encausar penalmente a sus promotores".

"En la dirección de nuestro partido, Estado, Gobierno y sus instituciones militares, nadie tiene activo o propiedad que proteger bajo jurisdicción estadounidense. El Gobierno de EE.UU. lo sabe de sobra, tanto es así que ni siquiera hay evidencia que presentar", continuó el presidente.

"La retórica anticubana del odio trata de hacer creer que existen para justificar la escalada de su guerra económica total. Por eso sí seguiremos denunciando, de la manera más firme y enérgica el cerco genocida que busca estrangular a nuestro pueblo", resumió.

Amenaza a Cuba

El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y de China.

Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.

El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".

EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de 6 décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.

Cuba denunció en BRICS amenaza de agresión de EEUU (+ video)

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció este jueves en la Reunión de Ministros de Asuntos Exteriores de los Brics la amenaza de agresión militar directa y el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos contra su país.

En su intervención ante el foro multilateral, el titular de Relaciones Exteriores cubano rechazó enérgicamente las órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump del 29 de enero y del 1 de mayo, así como las decisiones del Departamento del Tesoro del 7 de mayo, que refuerzan a niveles extremos el cerco económico contra la isla.

Rodríguez explicó que el bloqueo genera un daño humano extraordinario, con sufrimientos y privaciones extremas para las familias cubanas.

Asimismo, detalló que el cerco energético ha impactado la generación eléctrica, provocando prolongados cortes de electricidad y dificultades en el bombeo de agua, el suministro de gas licuado y la distribución de alimentos.

El canciller precisó que estas medidas afectan el transporte, los servicios médicos y la vida del pueblo cubano.

Aunque la mortalidad infantil se mantiene baja, acotó, se ha duplicado en el último periodo, y cerca de cien mil pacientes, incluidos 12 mil niños, esperan una intervención quirúrgica.

El titular de la diplomacia cubana pidió a la comunidad internacional movilizarse para prevenir una aventura militar contra Cuba que provocaría una catástrofe humanitaria, derramamiento de sangre y la desestabilización de la región.

«Producir escasez, privaciones y asfixia total para provocar una situación social que conduzca al derrocamiento de la Revolución cubana ha sido siempre el verdadero objetivo de la hostilidad de Estados Unidos», afirmó Rodríguez.

Pese al contexto adverso, el canciller destacó que el pueblo cubano ha dado muestras de unidad, determinación y gran capacidad de resistencia.

“En poco más de un año, con el apoyo de naciones como China, Rusia, Vietnam e India, Cuba ha conseguido avances sostenidos en materia de soberanía energética”, subrayó.

El ministro favoreció la promoción de nuevos proyectos de cooperación que aceleren la innovación, así como la creación de un repositorio de los Brics para la ciencia y la investigación al servicio de las naciones del Sur.

Rodríguez ratificó el firme compromiso de su país con la defensa del derecho internacional y la construcción de un orden más justo, equitativo y democrático.

Además, agradeció las expresiones de apoyo y solidaridad de la inmensa mayoría de la comunidad internacional, en particular de los Estados miembros y socios del Brics.

«Cuenten siempre con nuestra disposición y modesta contribución a estos legítimos y urgentes propósitos de los pueblos del Sur Global», concluyó.


EEUU amplía sanciones contra Cuba en ofensiva financiera

La medida, amparada en la orden ejecutiva del 1 de mayo, busca asfixiar recursos del Estado cubano y extiende el castigo unilateral a socios comerciales extranjeros.

 El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este jueves nuevas sanciones financieras contra el Grupo de Administración Empresarial S.A. (Gaesa) y la empresa minera Moa Nickel, en el marco de la ofensiva coercitiva ordenada por el presidente Donald Trump mediante la orden ejecutiva del 1 de mayo.

La medida extiende el cerco económico a entidades estatales cubanas y a socios comerciales extranjeros, con el objetivo manifiesto de debilitar los recursos del gobierno de La Habana mediante la restricción de sus capacidades financieras y comerciales.

Acusaciones sin sustento y narrativa de "cleptocracia"

La administración Trump calificó a Gaesa como el núcleo de un supuesto "sistema cleptocrático" y acusó al grupo de gestionar el 40% de la actividad económica nacional.

Rubio afirmó que la entidad sirve de instrumento para el enriquecimiento de las élites de la nación caribeña y debe ser desmantelada para castigar al gobierno por presuntos abusos de derechos humanos.

Las sanciones incluyen a la directora de Gaesa, Ana Lastres Morera, a Moa Nickel S.A., y a su socio tecnológico, la empresa canadiense Sherritt International.

Washington justificó la medida argumentando que estas compañías obtienen beneficios de activos supuestamente expropiados a ciudadanos y corporaciones estadounidenses tras 1959.

El ataque busca interrumpir el flujo de ingresos del sector minero, pilar fundamental de las exportaciones cubanas.

Se establece que quedan prohibidas todas las transacciones realizadas por ciudadanos estadounidenses o dentro del territorio de Estados Unidos —incluido el tránsito— que involucren bienes o intereses de personas designadas o bloqueadas, salvo que cuenten con autorización mediante una licencia general o específica emitida por la OFAC o estén legalmente exentas.

Estas restricciones abarcan tanto la entrega como la recepción de fondos, bienes o servicios hacia, desde o en beneficio de personas sancionadas.

Asimismo, se advierte que las personas extranjeras que mantengan vínculos comerciales con individuos o entidades sancionadas bajo la Orden Ejecutiva 14404, o que participen en sectores clave de la economía cubana como energía, defensa, minería, servicios financieros o seguridad, pueden quedar expuestas a medidas punitivas. En ese sentido, se recomienda a actores no estadounidenses, incluidas instituciones financieras internacionales, actuar con cautela en cualquier relación con partes sancionadas.

También se señala que acciones como la devolución de activos o su traslado a otras jurisdicciones para su eventual uso por entidades sancionadas podrían implicar un alto riesgo de sanciones.

Por otra parte, todos los bienes e intereses patrimoniales de las personas bloqueadas conforme a las Regulaciones de Control de Activos Cubanos (CACR) permanecen congelados. Estas disposiciones prohíben a quienes estén bajo jurisdicción estadounidense realizar operaciones con bienes en los que Cuba o ciudadanos cubanos tengan participación, salvo autorización expresa o excepción legal.

Finalmente, se subraya que la efectividad del régimen de sanciones de Estados Unidos no solo depende de la inclusión de personas en la Lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN), sino también de la posibilidad de retirarlas conforme a la normativa vigente. En este marco, se plantea que el objetivo de estas medidas no es punitivo en sí mismo, sino inducir cambios en el comportamiento de los actores sancionados.

Cerco integral: de la energía al transporte

La nueva ronda de sanciones se suma a la orden ejecutiva del 1 de mayo, que amplió el castigo unilateral a sectores vitales de la economía cubana: energía, defensa, seguridad, transporte y finanzas.

Esta estrategia se integra con el bloqueo petrolero impuesto en enero, que autoriza medidas punitivas contra terceros países que suministren combustible a la isla.

Lawfare y impacto humanitario

A 90 millas de territorio estadounidense, Cuba ha resistido más de seis décadas de bloqueo y agresiones. La retórica de la "rendición de cuentas" esgrimida por Rubio y Trump oculta una política de cambio de régimen que ha fracasado históricamente.

Al penalizar a entidades estatales y extranjeras que comercian con Cuba, Washington busca imponer una rendición por hambre y aislamiento. Esta práctica viola principios del derecho internacional y castiga a una población que ya enfrenta restricciones energéticas y de suministros agravadas por medidas coercitivas unilaterales.

Organismos multilaterales y defensores de derechos humanos han reiterado que las sanciones económicas afectan de manera desproporcionada./AlmaPlusTv

Cuba bajo asedio, pero no derrotada

Respuesta de la Revolución a las amenazas de Trump

Luciano Vasapollo. Resumen Latinoamericano.— Hay una imagen que, más que ninguna otra, capta la trascendencia histórica del momento: más de medio millón de personas congregadas en la Tribuna Antiimperialista José Martí de La Habana, el Día del Trabajo. No se trató de una simple celebración, sino de una manifestación política colectiva y consciente. Un pueblo que se unió en torno a su historia y su futuro en medio de crecientes amenazas y presiones externas, particularmente de Estados Unidos, liderado por Donald Trump y apoyado por sectores de la diáspora cubana en Miami, representados por el Secretario de Estado Marco Rubio.

La respuesta de Cuba es inequívoca. Es firme, detallada y profundamente política. Y se refleja en las palabras del presidente Miguel Díaz-Canel y del canciller Bruno Rodríguez Parrilla, quienes han expuesto claramente la situación en los últimos días: no solo un endurecimiento del bloqueo, sino una escalada total que roza la amenaza militar.

Rodríguez Parrilla no se anda con rodeos: «Rechazamos enérgicamente las recientes medidas coercitivas unilaterales adoptadas por el gobierno de Estados Unidos», denunciando lo que abiertamente denomina «un castigo colectivo al pueblo cubano». Pero es en su extenso discurso ante la reunión de solidaridad internacional donde se evidencia la gravedad de la crisis: «Vivimos un período particularmente peligroso para la humanidad y para Cuba. La proliferación de medidas coercitivas unilaterales está sumiendo al mundo en una crisis multidimensional y amenazando a Cuba, que se encuentra en la mira del imperialismo».

Por lo tanto, no se trata de una simple disputa bilateral. Es un patrón de presión global que socava la soberanía de los Estados y redefine las relaciones internacionales. El ministro cubano recuerda el tristemente célebre Memorándum Mallory, denunciando una inquietante continuidad histórica: «Provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno. Esta sigue siendo, incluso hoy, la esencia de la política estadounidense contra Cuba».

El elemento más grave hoy en día es el llamado “bloqueo energético”, que La Habana considera sin reservas “un acto de guerra”. Las sanciones contra quienes exportan combustible a Cuba representan un salto cualitativo: “Cuando el gobierno de Estados Unidos persigue a quienes exportan combustible… afecta los servicios médicos… perjudica la vida de millones y millones de personas… intenta sembrar la desesperación”.

Sin embargo, es precisamente en este terreno donde emerge la fortaleza estructural del sistema cubano. Rodríguez Parrilla lo subraya claramente: «Cuba es un Estado asediado, Cuba es un Estado atacado, no un Estado ineficiente». Una afirmación que desmantela una de las principales narrativas occidentales y que se ve confirmada por la resiliencia cotidiana del pueblo cubano.

La respuesta política es igualmente clara. Cuba está abierta al diálogo, pero establece límites infranqueables: «Jamás discutiremos con Estados Unidos asuntos que conciernen exclusivamente a la soberanía y la autodeterminación de los cubanos». Este es el meollo de la cuestión: no solo resistencia, sino autodeterminación.

Las declaraciones de Trump, recogidas por el propio ministro, marcan un nuevo salto cualitativo en su retórica agresiva: la idea de “llegar y destruirlo todo” o la provocativa imagen de un portaaviones a 90 metros de la costa cubana. Estas palabras, aunque enmarcadas en un contexto mediático, tienen un peso geopolítico real. La respuesta cubana no es de miedo, sino de disuasión: “Cuba sería un nido de avispas… una trampa mortal… el escenario de una guerra para todo el pueblo si el imperialismo estadounidense se atreviera a atacarnos”.

No menos importante es el llamado a la dimensión global de la solidaridad. Más de 800 delegados internacionales presentes en La Habana, en representación de decenas de países y organizaciones, demuestran que Cuba no está aislada. De hecho, como subraya Rodríguez Parrilla, se está consolidando un frente multipolar de solidaridad internacional.

Por su parte, el presidente Díaz-Canel ha reiterado en repetidas ocasiones que la respuesta de Cuba se basa en la unidad y la continuidad revolucionarias. La movilización de más de cinco millones de ciudadanos en todo el país es la señal más clara: la legitimidad del proyecto socialista no es un mero vestigio ideológico, sino una realidad palpable.

En este contexto, también se evidencia el papel de la diáspora más radical de Miami, representada políticamente por Rubio, que continúa ejerciendo una influencia significativa en la configuración de las políticas estadounidenses hacia Cuba. Esta diáspora, como denuncia La Habana, ha estado históricamente “comprometida por el terrorismo” y ahora forma parte de una estrategia más amplia de presión y desestabilización.

Pero la verdadera pregunta hoy es otra: ¿hasta dónde puede llegar esta escalada? ¿Y cuál será la respuesta de la comunidad internacional? Rodríguez Parrilla plantea una pregunta que resuena mucho más allá de Cuba: “¿Qué justificación podría haber para… un acto de barbarie… que cause destrucción y sufrimiento?”.

Es una cuestión que pone en entredicho no solo a Washington, sino a todo el sistema internacional.

Cuba, por su parte, se mantiene firme en su postura: «Cuba no amenaza a nadie… Cuba se defiende, se defiende con ideas y se defenderá con armas». Una declaración que resume sesenta años de historia y que hoy cobra una relevancia trascendental.

En el mundo inestable y fragmentado de 2026, la isla caribeña sigue representando un punto de resistencia simbólica y política. No una reliquia del pasado, sino un laboratorio viviente de soberanía, justicia social y conflicto global.


Fuente: Faro di Roma. 

Asombroso: Marco Rubio niega existencia de bloqueo petrolero a Cuba [+ video ]

El Secretario de Estado Marco Rubio visitó #SOUTHCOM hoy y se reunió con el Gen. Francis L. Donovan. Sus discusiones se centraron en los esfuerzos de EE.UU. para contrarrestar amenazas que socavan la seguridad, la estabilidad y la democracia en nuestro hemisferio, segón informó la cuenta en X.com del Comando Sur de Estados Unidos este 5 de Mayo.

El Secretario asistió a la Conferencia de Jefes de Misión 2026 en SOUTHCOM, que reunió a líderes senior del gobierno de EE.UU. para discutir el avance de los objetivos de la Estrategia de Seguridad Nacional en nuestra región.

Por otra parte, este este 5 de mayo Rubio también, negó que exista un bloqueo de petróleo ¿per se!


El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, negó este martes que su país le haya impuesto un bloqueo petrolero a Cuba, como parte de las más recientes medidas adoptadas por Washington para forzar un cambio de régimen en la isla. 

"Sobre Cuba [y el] bloqueo petrolero a Cuba: no hay un bloqueo petrolero a Cuba propiamente dicho", sostuvo el funcionario en declaraciones ofrecidas a la prensa desde la Casa Blanca. 

En su lugar, Rubio afirmó –sin ofrecer prueba alguna y a contrapelo de que consta en la documentación oficial– que el país caribeño "solía recibir petróleo gratis de Venezuela" y "revendía" una porción significativa de la supuesta donación en el mercado internacional, a cambio de dinero en efectivo. 

"Ellos tomaban como el 60 % de ese petróleo y lo revendían por dinero en efectivo. Ni siquiera beneficiaba a la gente", dijo al respecto. 

A ello sumó que, "el único bloqueo que ha ocurrido es que los cubanos han decidido". Luego se corrigió y apuntó que la decisión de cortar el flujo de petróleo hacia Cuba provino de Caracas. "Quiero decir, los venezolanos han decidido que ya no les daremos más petróleo gratis", redondeó, atribuyéndole así a EE.UU. la propiedad del crudo procedente de la nación bolivariana. 

A modo de colofón, tachó a las las autoridades cubanas de "comunistas incompetentes" que "no saben" cómo arreglar al país –que calificó como "un Estado fallido"–, al tiempo que prometió que hablaría sobre el tema en otra ocasión, porque toca intereses de Washington en la región.   

"A solo 145 kilómetros de nuestras costas tenemos un Estado fallido que, además, resulta ser territorio amigo de algunos de nuestros adversarios. Por lo tanto, es un 'status quo' inaceptable. Hablaré de ello, pero no hoy", concluyó.

Convenio y sanciones

Los lazos bilaterales entre Caracas y La Habana se estrecharon ostensiblemente tras la llegada de Hugo Chávez al poder en Venezuela. Desde entonces, los dos países establecieron numerosos acuerdos bilaterales de cooperación en áreas estratégicas, que incluyen salud, educación, deportes, energía y telecomunicaciones, en el marco de un megaconvenio general. 

A contravía de lo expresado por Rubio, el pacto establece que "la República de Cuba prestará los servicios y suministrará las tecnologías y productos que estén a su alcance para apoyar el amplio programa de desarrollo económico y social de la República Bolivariana de Venezuela […]. Tales bienes y servicios serán definidos cada año, según el acuerdo de ambas partes, precisando el monto monetario, las especificaciones, regulaciones y modalidades en que serán entregados […]. Serán pagados por la República Bolivariana de Venezuela, en el valor equivalente a precio de mercado mundial, en petróleo y sus derivados". 

No obstante, desde hace más de una década, la imposición de sanciones económicas y financieras contra Venezuela ha dificultado el intercambio de bienes y servicios por hidrocarburos. Desde entonces, Cuba ha tenido que buscar a otros proveedores de crudo y sus derivados para paliar el acoso energético de EE.UU. 

Asimismo, aunque en los últimos meses el Tesoro estadounidense ha emitido un conjunto de licencias destinadas a flexibilizar las operaciones petroleras en territorio venezolano, en todos los casos está proscrito firmar contratos con entidades del Gobierno cubano, so pena de recibir castigos económicos adicionales.  





. Se utiliza para describir algo intrínseco, analizando una cosa de forma aislada y no en relación con otras o su contexto. 

 

Petro rechaza agresión militar a Cuba y Díaz-Canel responde

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se refirió este sábado a las recientes declaraciones de su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con tomar Cuba y sugirió el envío del portaaviones Abraham Lincoln a las costas de la isla.

"No estoy de acuerdo con una agresión militar a Cuba porque eso es una agresión militar a Latinoamérica. Dijimos que el Caribe es una zona de paz y eso debe respetarse", escribió Petro en la red social X.

El mandatario colombiano rechazó el intervencionismo en la isla y subrayó que los cubanos son los "únicos dueños de su país". Asimismo, aseveró que la paz en el continente sería una realidad si "nadie propone imponerse sobre los demás".

"Este continente es el continente de la libertad y no de las invasiones. Honor a José Martí [político y escritor cubano] y a las repúblicas libres y soberanas de Latinoamérica y el Caribe", concluyó.

Fuerte llamado de China a EE.UU. para detener el bloqueo a Cuba

China instó, una vez más, a EE.UU. a poner fin de inmediato al bloqueo, las sanciones y cualquier otra forma de presión contra Cuba; además de abstenerse de difamar la cooperación entre el gigante asiático y la isla caribeña.

"La cooperación de China con Cuba es transparente y legítima. Inventar pretextos y difundir rumores no justifica el brutal bloqueo ni las sanciones ilegales de EE.UU. contra Cuba", expresó el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian.

El vocero también señaló que al denigrar la cooperación entre Pekín y La Habana, EE.UU. no logrará ocultar que "ha violado gravemente el derecho de Cuba a la supervivencia y el desarrollo", así como a "las normas básicas de las relaciones internacionales".

Así, Jian enfatizó que China "apoyará firmemente a Cuba" en la "salvaguardia de su soberanía" y "seguridad nacional".

Recientemente, en medio de aumento de las presiones de Washington contra Cuba, Pekín donó a la isla caribeña un nuevo parque fotovoltaico que se está construyendo en Cienfuegos.

"Agradecemos contribución permanente de China al Programa de Transición Energética de Cuba. Nuevos parques solares con acumulación. Y seguimos!", manifestó la viceministra cubana de Comercio Exterior, Déborah Rivas Saavedra, al respecto./RT

Senado de EE.UU. rechaza impedir acción militar de Trump en Cuba [+.video]

El demócrata Tim Kaine, uno de los principales promotores de la resolución, había argumentado que los esfuerzos estadounidenses por detener los envíos de combustible a la nación latinoamericana constituyen una acción militar. Esta negativa se esperaba dado que Senado dominado 53 a 47 por los republicanos, y con un demócrata, John Fetterman (Pensilvania), votando en estos asuntos con la mayoría senatorial, informó el corresponasl de El Nuevo Día de Puerto Rico.

Por su parte Rusia Today dio los más recientes detalles. El Senado de EE.UU., controlado por los republicanos, bloqueó este martes 28 de Abril 2026 una resolución impulsada por los demócratas que pretendía impedir al presidente Donald Trump emprender acciones militares contra Cuba sin la aprobación del Congreso.

Los legisladores votaron 51 votos a favor y 47 en contra, siguiendo casi exclusivamente las líneas partidistas, una medida de procedimiento que bloqueó una resolución sobre los poderes bélicos, ya que los republicanos argumentaron que no hay hostilidades activas de Washington contra la isla caribeña, informa Reuters.

Mientras, el senador demócrata Tim Kaine, uno de los principales promotores de la resolución, había argumentado que los esfuerzos estadounidenses por detener los envíos de combustible a la nación latinoamericana constituyen una acción militar. "Si alguien le hiciera a Estados Unidos lo que nosotros le estamos haciendo a Cuba, sin duda lo consideraríamos un acto de guerra", afirmó en un discurso antes de la votación.

Medidas fallidas sobre poderes de guerra

Bajo el mandato de Trump, las fuerzas estadounidenses han lanzado ataques contra lo que llamaron 'narcolanchas' en el Caribe y el Pacífico, llevaron a cabo una agresión militar contra Venezuela, que terminó con el secuestro de su líder Nicolás Maduro, así como, junto con Israel, liberaron el 28 de febrero un conflicto contra Irán. Todo ello sin la autorización del Congreso.

En ese contexto, la votación sobre Cuba fue la última de una serie de medidas sobre poderes de guerra que han sufrido una derrota en el Senado en los últimos meses, incluyendo cinco votaciones fallidas sobre la República Islámica y múltiples intentos infructuosos de frenar al inquilino de la Casa Blanca en el tema de Venezuela.

Actualmente, los legisladores están a punto de retomar el debate sobre Irán. Se espera que tanto la Cámara de Representantes como el Senado voten nuevamente para frenar la agresión contra la nación persa, recoge Politico.

Aunque la Constitución de EE.UU. establece que el Congreso, y no el presidente, puede declarar la guerra, esa restricción no se aplica a las operaciones a corto plazo ni para contrarrestar una amenaza inmediata. En este contexto, la Casa Blanca afirma que las acciones de Trump están dentro de sus derechos y obligaciones como comandante en jefe para proteger al país norteamericano.


Amenaza de EE.UU. a Cuba

  • El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.
  • Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
  • El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
  • El pasado 7 de marzo, Trump anunció que "un gran cambio pronto llegará a Cuba", que —añadió— está llegando "al final del camino".
  • EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.