Senado de EE.UU. rechaza impedir acción militar de Trump en Cuba [+.video]

El demócrata Tim Kaine, uno de los principales promotores de la resolución, había argumentado que los esfuerzos estadounidenses por detener los envíos de combustible a la nación latinoamericana constituyen una acción militar. Esta negativa se esperaba dado que Senado dominado 53 a 47 por los republicanos, y con un demócrata, John Fetterman (Pensilvania), votando en estos asuntos con la mayoría senatorial, informó el corresponasl de El Nuevo Día de Puerto Rico.

Por su parte Rusia Today dio los más recientes detalles. El Senado de EE.UU., controlado por los republicanos, bloqueó este martes 28 de Abril 2026 una resolución impulsada por los demócratas que pretendía impedir al presidente Donald Trump emprender acciones militares contra Cuba sin la aprobación del Congreso.

Los legisladores votaron 51 votos a favor y 47 en contra, siguiendo casi exclusivamente las líneas partidistas, una medida de procedimiento que bloqueó una resolución sobre los poderes bélicos, ya que los republicanos argumentaron que no hay hostilidades activas de Washington contra la isla caribeña, informa Reuters.

Mientras, el senador demócrata Tim Kaine, uno de los principales promotores de la resolución, había argumentado que los esfuerzos estadounidenses por detener los envíos de combustible a la nación latinoamericana constituyen una acción militar. "Si alguien le hiciera a Estados Unidos lo que nosotros le estamos haciendo a Cuba, sin duda lo consideraríamos un acto de guerra", afirmó en un discurso antes de la votación.

Medidas fallidas sobre poderes de guerra

Bajo el mandato de Trump, las fuerzas estadounidenses han lanzado ataques contra lo que llamaron 'narcolanchas' en el Caribe y el Pacífico, llevaron a cabo una agresión militar contra Venezuela, que terminó con el secuestro de su líder Nicolás Maduro, así como, junto con Israel, liberaron el 28 de febrero un conflicto contra Irán. Todo ello sin la autorización del Congreso.

En ese contexto, la votación sobre Cuba fue la última de una serie de medidas sobre poderes de guerra que han sufrido una derrota en el Senado en los últimos meses, incluyendo cinco votaciones fallidas sobre la República Islámica y múltiples intentos infructuosos de frenar al inquilino de la Casa Blanca en el tema de Venezuela.

Actualmente, los legisladores están a punto de retomar el debate sobre Irán. Se espera que tanto la Cámara de Representantes como el Senado voten nuevamente para frenar la agresión contra la nación persa, recoge Politico.

Aunque la Constitución de EE.UU. establece que el Congreso, y no el presidente, puede declarar la guerra, esa restricción no se aplica a las operaciones a corto plazo ni para contrarrestar una amenaza inmediata. En este contexto, la Casa Blanca afirma que las acciones de Trump están dentro de sus derechos y obligaciones como comandante en jefe para proteger al país norteamericano.


Amenaza de EE.UU. a Cuba

  • El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.
  • Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
  • El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
  • El pasado 7 de marzo, Trump anunció que "un gran cambio pronto llegará a Cuba", que —añadió— está llegando "al final del camino".
  • EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca. 

Axios y las filtraciones sobre Cuba para la narrativa de EE.UU

Bruno Rodríguez P, @BrunoRguezP.—  La evidente selección de @axios por el Departamento de Estado para fijar posiciones públicas, amenazas y para filtrar informaciones de interés sobre #Cuba, es analizada por el Observatorio de Medios de @cubadebatecu

Axios ha publicado información específica atribuida a funcionarios estadounidenses, con un nivel de detalle que sugiere acceso a circuitos gubernamentales de seguridad, justicia y diplomacia. Con todo propósito, no verifica de forma independiente la exactitud de esos datos.

En términos comunicacionales ha actuado como plataforma receptora de filtraciones altamente funcionales a la estrategia comunicacional estadounidense sobre Cuba.

Axios no solo informa sobre nuestro país: contribuye a ordenar el campo de interpretación desde el cual Cuba es presentada ante determinadas audiencias como crisis terminal, problema de seguridad y objeto legítimo de tutela externa.

Conclusión de Observatorio

El corpus analizado permite identificar una arquitectura narrativa sostenida, no una suma casual de coberturas.

La evidencia directa permite afirmar que varios artículos centrales proceden de un alto funcionario del Departamento de Estado. Los indicios acumulados permiten sostener que existe un circuito recurrente de filtración gubernamental hacia Axios, que aparece como un medio con acceso privilegiado al aparato de política exterior estadounidense y, en el caso cubano, su cobertura ha servido para proyectar hacia la opinión pública los marcos estratégicos de Washington: crisis, presión, negociación condicionada y seguridad nacional.

En paralelo, el análisis digital confirma que estas piezas no quedaron confinadas al circuito de élite de Washington: funcionaron como detonadores narrativos en plataformas de alta viralidad. Tal como se observa en los gráficos, las menciones a estos contenidos generan picos de difusión sincronizados con momentos clave de la cobertura —filtraciones, incidentes de seguridad o anuncios diplomáticos—, y se amplifican principalmente en plataformas de alta viralidad como Facebook y X, con un predominio del idioma español y fuerte impacto en audiencias radicadas en Estados Unidos.

En ese proceso, la narrativa propuesta por Axios —centrada en el colapso, la amenaza y la "transición" con la visión del Departamento de Estado— no solo se reproduce, sino que es reinterpretada y reforzada por nodos influyentes y medios digitales.  Este comportamiento sugiere que el valor estratégico de estas publicaciones no reside únicamente en su contenido, sino en su capacidad de organizar y orientar la conversación social en torno a marcos previamente definidos en la oficina de Marco Rubio.

Así, Axios no solo informa sobre la isla: contribuye a ordenar el campo de interpretación desde el cual Cuba es presentada ante determinadas audiencias como crisis terminal, problema de seguridad y objeto legítimo de tutela externa.

Por qué debe preocupar Palantir y su manifiesto

El gigante tecnológico fundado por Peter Thiel y dirigido por Alex Karp, la compañía de inteligencia artificial Palantir, publicó recientemente 22 tesis sobre el futuro de EE.UU. y Occidente que trazan el camino a una preocupante deriva.

Cada uno de los puntos están basados en el libro 'The Technological Republic: Hard Power, Soft Belief, and the Future of the West' [La República Tecnológica: Poder duro, creencias blandas y el futuro de Occidente], escrito por Karp —director ejecutivo de Palantir— junto con el asesor jurídico de esa compañía, Nicholas Zamiska.

Se trata de una declaración política e ideológica que parece despreciar la democracia como forma de organización social, además de destilar racismo y una ideología abiertamente supremacista.

La carrera armamentística de IA

El gigante de la inteligencia artificial cuestiona el pluralismo, defiende el servicio militar obligatorio, apuesta por una carrera armamentística impulsada por la IA y desecha otras culturas sin esconderse.

El manifiesto sostiene que la élite de Silicon Valley debe participar en la defensa de la nación con el objetivo declarado de ayudar al surgimiento de una 'República tecnológica'.

Del mismo modo, el manifiesto incluso pide poner fin a la "impotencia" de los ejércitos japonés y alemán, desarmados al final de la Segunda Guerra Mundial, para evitar que se alteren los equilibrios en Europa y Asia.

Occidente primero

El ideario hace un llamamiento a posicionar a Occidente primero, en clara analogía con el 'America First' que enarbola la administración del presidente estadounidense, Donald Trump. En esa línea, señala una hipotética decadencia que propone revertir mediante el poder militar y el auge de la inteligencia artificial.

La sinergia entre la compañía y Trump es obvia. De hecho, el anuncio de la reelección del político republicano hizo que la empresa registrara una subida en bolsa que alcanzó los 23.000 millones de dólares.

¿Una distopía autoritaria?

Este manifiesto, con visos notables de programa político, también propone una suerte de distopía autoritaria que aboga por otorgar más poder a las élites, siempre que sean occidentales. 

Entre las principales tesis planteadas se encuentran la implicación de las tecnológicas de Silicon Valley en la defensa de la nación estadounidense; la promoción de una disuasión de nuevo cuño basada en la inteligencia artificial, en sustitución de la amenaza atómica; y un servicio militar obligatorio universal.

Del mismo modo, en paralelismo con el discurso expuesto por las camarillas de la Casa Blanca, en el manifiesto tampoco falta una referencia a la promoción de cierto ideario de fe. El texto asegura que "hay que resistir la intolerancia generalizada hacia las creencias religiosas en ciertos círculos" de la élite. Una intolerancia que consideran que no hay que combatir sino fomentar, en el caso de otras culturas.

¿Qué es Palantir?

Palantir nació después del 11 de septiembre de 2001, una fecha que removió los cimientos de las sociedades de comienzos del siglo XXI. Su crecimiento fue exponencial y actualmente tiene firmados varios contratos con el Gobierno de EE.UU. por valor de miles de millones de dólares.

Su software permite procesar datos tras recopilar información dispersa en distintas plataformas, con el objetivo de identificar patrones complejos.

La empresa trabaja con las principales agencias del ámbito de la seguridad, como la CIA, el FBI, la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) y está metida en el Pentágono de la mano de su responsable de tecnología, Shyam Sankar, a quien la administración Trump elevó al cargo de asesor con rango de teniente coronel. Como parte del Destacamento 201, su labor es asesorar tecnológicamente al Ejército de EE.UU.

Los servicios de Palantir también han sido ampliamente utilizados por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en su implacable y violenta campaña de deportaciones.

El ámbito de las colaboraciones también alcanza al Ejército de Israel. En 2024, la empresa firmó una alianza estratégica para redoblar el esfuerzo bélico del país hebreo, al que le ha proporcionado herramientas de análisis para su ofensiva en la Franja de Gaza, que ha dejado ya más de 70.000 muertes de palestinos y la destrucción casi total del territorio.

¿Quiénes son Thiel y Karp?

El multimillonario Peter Thiel pertenece a la élite de Silicon Valley y es uno de los nombres más influyentes del capitalismo tecnológico actual. Cofundó PayPal y fue uno de los primeros inversores de Facebook, por poner solo algunos de los ejemplos más conocidos.

Sus inclinaciones libertarias son de sobra conocidas y también se ha convertido en un referente político de peso, especialmente después de respaldar a Trump en sus dos campañas. Sus pensamientos cuestionan los principios democráticos liberales y se inclinan por modelos de gobernanza autoritarios.

"Ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles", llegó a escribir en un ensayo publicado en 2009 y titulado 'La educación de un libertario'.

Por su parte, Alex Karp es el cerebro del manifiesto. Al igual que Thiel, tiene formación filosófica y cofundó Palantir. Sus mayores intereses se centran en la aplicación de la tecnología para la seguridad nacional y en asegurar la superioridad cultural de Occidente.

¿Tecnofascismo?

En los últimos años se ha criticado reiteradamente la acumulación de poder de las gigantescas empresas tecnológicas, apuntando que aspiran a evitar las regulaciones nacionales y a operar sin restricciones.

En el marco de esas críticas, el manifiesto de Palantir se ha convertido en un símbolo que ha hecho sonar muchas alarmas dentro de la academia. El filósofo Mark Coeckelbergh, profesor en la Universidad de Viena, no ha dudado en calificar sus postulados de "tecnofascismo".

"Es un manifiesto. Y para cualquier defensor de la democracia, leerlo es como abrir un alimento que sospechabas que estaba en mal estado, pero no sabías que lo estaba tanto", escribió Coeckelbergh en su blog.

El diputado liberal demócrata británico, Martin Wrigley, calificó el texto como un "desvarío narcisista e inquietante de una organización arrogante", mientras que el profesor de la Universidad de Georgia e investigador de política autoritaria, Cas Mudde, instó a Europa a detener toda nueva cooperación e inversiones con esa empresa. Hasta ahora, la mayoría de las críticas apuntan hacia la misma dirección.

Estos son los 22 polémicos principios:

  1. Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su ascenso. La élite ingenieril de Silicon Valley tiene la obligación afirmativa de participar en la defensa de la nación.
  2. Debemos rebelarnos contra la tiranía de las apps. ¿Es el iPhone nuestro mayor logro creativo, si no el coronamiento de nuestra civilización? El objeto ha cambiado nuestras vidas, pero ahora también puede estar limitando y constriñendo nuestro sentido de lo posible.
  3. El correo electrónico gratuito no es suficiente. La decadencia de una cultura o civilización, y en efecto de su clase gobernante, solo será perdonada si esa cultura es capaz de entregar crecimiento económico y seguridad para el público.
  4. Los límites del poder blando, de la retórica altisonante por sí sola, han sido expuestos. La capacidad de las sociedades libres y democráticas para prevalecer requiere algo más que un atractivo moral. Requiere poder duro, y el poder duro en este siglo se construirá sobre software.
  5. La pregunta no es si se construirán armas de IA; es quién las construirá y con qué propósito. Nuestros adversarios no pausarán para entregarse a debates teatrales sobre los méritos de desarrollar tecnologías con aplicaciones críticas militares y de seguridad nacional. Procederán.
  6. El servicio nacional debería ser un deber universal. Como sociedad, deberíamos considerar seriamente alejarnos de una fuerza totalmente voluntaria y solo pelear la próxima guerra si todos comparten el riesgo y el costo.
  7. Si un marine de EE.UU. pide un rifle mejor, deberíamos construirlo; y lo mismo aplica para el software. Como país, deberíamos ser capaces de continuar un debate sobre la conveniencia de la acción militar en el extranjero mientras permanecemos inflexibles en nuestro compromiso con aquellos a quienes hemos pedido que se adentren en el peligro.
  8. Los servidores públicos no necesitan ser nuestros sacerdotes. Cualquier negocio que compensara a sus empleados de la manera en que el gobierno federal compensa a los servidores públicos lucharía por sobrevivir.
  9. Deberíamos mostrar mucha más gracia hacia aquellos que se han sometido a la vida pública. La erradicación de cualquier espacio para el perdón —un abandono de cualquier tolerancia por las complejidades y contradicciones de la psique humana— puede dejarnos con un elenco de personajes al timón que llegaremos a lamentar.
  10. La psicologización de la política moderna nos está llevando por mal camino. Aquellos que miran a la arena política para nutrir su alma y sentido del yo, que dependen demasiado de que su vida interna encuentre expresión en personas que quizás nunca conozcan, quedarán decepcionados.
  11. Nuestra sociedad se ha vuelto demasiado ansiosa por apresurar, y a menudo alegre ante, la desaparición de sus enemigos. La derrota de un oponente es un momento para pausar, no para regocijarse.
  12. Una era de disuasión, la era atómica, está terminando, y una nueva era de disuasión construida sobre I.A. está a punto de comenzar.
  13. Ningún otro país en la historia del mundo ha avanzado valores progresistas más que este. Estados Unidos está lejos de ser perfecto. Pero es fácil olvidar cuánto más oportunidad existe en este país para aquellos que no son élites hereditarias que en cualquier otra nación del planeta.
  14. El poder americano ha hecho posible una paz extraordinariamente larga. Demasiados han olvidado o quizás dan por sentado que casi un siglo de alguna versión de paz ha prevalecido en el mundo sin un conflicto militar de gran potencia. Al menos tres generaciones —miles de millones de personas y sus hijos y ahora nietos— nunca han conocido una guerra mundial.
  15. La neutralización de posguerra de Alemania y Japón debe deshacerse. El desarme de Alemania fue una sobre-corrección por la que Europa ahora está pagando un precio alto. Un compromiso similar y altamente teatral con el pacifismo japonés, si se mantiene, también amenazará con alterar el equilibrio de poder en Asia.
  16. Deberíamos aplaudir a aquellos que intentan construir donde el mercado ha fallado en actuar. La cultura casi se ríe con sorna del interés de Musk en la gran narrativa, como si los multimillonarios debieran simplemente quedarse en su carril de enriquecerse a sí mismos. Cualquier curiosidad o interés genuino en el valor de lo que ha creado es esencialmente desestimado, o quizás acecha por debajo de un desprecio apenas velado.
  17. Silicon Valley debe jugar un rol en abordar el crimen violento. Muchos políticos en Estados Unidos han esencialmente encogido los hombros cuando se trata de crimen violento, abandonando cualquier esfuerzo serio para abordar el problema o asumir cualquier riesgo con sus electorados o donantes en idear soluciones y experimentos en lo que debería ser un intento desesperado por salvar vidas.
  18. La exposición despiadada de las vidas privadas de las figuras públicas aleja demasiado talento del servicio gubernamental. La arena pública —y los ataques superficiales y mezquinos contra aquellos que se atreven a hacer algo más que enriquecerse— se ha vuelto tan implacable que la república se queda con un registro significativo de vasijas ineficaces y vacías cuya ambición uno perdonaría si hubiera alguna estructura de creencia genuina acechando dentro.
  19. La cautela en la vida pública que inadvertidamente alentamos es corrosiva. Aquellos que no dicen nada malo a menudo no dicen nada sustancial en absoluto.
  20. La intolerancia generalizada hacia la creencia religiosa en ciertos círculos debe resistirse. La intolerancia de la élite hacia la creencia religiosa es quizás una de las señales más reveladoras de que su proyecto político constituye un movimiento intelectual menos abierto de lo que muchos dentro de él reclamarían.
  21. Algunas culturas han producido avances vitales; otras permanecen disfuncionales y regresivas. Todas las culturas son ahora iguales. La crítica y los juicios de valor están prohibidos. Sin embargo, este nuevo dogma pasa por alto el hecho de que ciertas culturas e incluso subculturas han producido maravillas. Otras han resultado mediocres, y peor, regresivas y dañinas.
  22. Debemos resistir la tentación superficial de un pluralismo vacío y hueco. Nosotros, en América y más ampliamente en Occidente, hemos resistido durante el medio siglo pasado definir culturas nacionales en nombre de la inclusividad. Pero, ¿inclusión en qué?

 RT


Cuba rompe otro bloqueo: una señal de rumbo con petroleo nacional

Un resultado científico nacional desmonta un viejo tabú energético y abre una ruta concreta hacia la soberanía en uno de los sectores más sensibles de la economía.

Cuba ha dado un paso decisivo en su estrategia energética al demostrar que su petróleo pesado —históricamente considerado poco viable para la refinación— puede ser procesado mediante tecnología propia, en un contexto marcado por el recrudecimiento del bloqueo y la persecución de combustibles.

El avance, desarrollado por el Centro de Investigaciones del Petróleo (Ceinpet), adscrito a la Unión Cuba Petróleo (CUPET), se basa en un proceso de termoconversión que permite reducir la viscosidad del crudo sin necesidad de utilizar nafta importada, uno de los insumos más afectados por las restricciones externas.

Presentado en la sesión de abril del Consejo Nacional de Innovación (CNI), el resultado fue calificado por el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez como la ruptura de un paradigma que limitaba el aprovechamiento de los recursos nacionales.

“Rompimos un criterio, un tabú que había en el país, de que el crudo nacional no se podía refinar”, afirmó el mandatario.

De limitación estructural a oportunidad estratégica

Durante años, el crudo cubano —de alta densidad, viscosidad y contenido de azufre— fue destinado casi exclusivamente a la generación termoeléctrica, ante la falta de tecnologías propias que permitieran su procesamiento más eficiente.

Hoy, ese escenario comienza a cambiar.

La termoconversión desarrollada por científicos cubanos permite transformar ese recurso en una fuente más versátil de energía, reduciendo su viscosidad mediante calentamiento controlado y abriendo la puerta a su uso en diferentes procesos industriales.

Pero el impacto del avance trasciende lo técnico: significa que el país puede depender menos de insumos importados, sortear restricciones externas y ganar margen de maniobra en su política energética.

Planta piloto: primer paso hacia la escalabilidad

Como parte del proyecto, se instalará una planta piloto en la refinería Sergio Soto, en Cabaiguán, Sancti Spíritus, aprovechando las condiciones técnicas y la experiencia acumulada en el procesamiento de crudo nacional.

Según explicó el ingeniero Irenaldo Pérez Cardoso, director adjunto de CUPET, esta fase permitirá validar la ingeniería, obtener datos clave y preparar el camino para escalar la tecnología hacia nuevas instalaciones en puntos estratégicos del país.

El programa incluye además una segunda etapa centrada en el desarrollo de catalizadores a partir de lateritas cubanas, con el objetivo de reducir el contenido de azufre del crudo, otro de los principales desafíos del sector.

Innovación frente a la escasez

En paralelo, especialistas de CUPET han desarrollado soluciones para enfrentar la escasez de nafta, agravada por el bloqueo energético.

En la refinería Hermanos Díaz, en Santiago de Cuba, se logró procesar un crudo nacional de menor viscosidad para obtener diésel, nafta y fuel comercializable.

Los resultados fueron concretos: producción de diésel apto para perforación, nafta suficiente para 15 días de operaciones en Varadero y fuel evaluado para su uso en generación eléctrica e industria del níquel.

Estas alternativas, construidas desde la innovación interna, reflejan un cambio de enfoque: buscar respuestas dentro del propio sistema científico-productivo del país.

Ciencia aplicada a la soberanía

En sus conclusiones, Díaz-Canel subrayó que este resultado confirma la capacidad de la ciencia cubana para enfrentar desafíos complejos y ofrecer soluciones estratégicas.

“En el país tenemos capacidad de ciencia, de innovación, de abordar problemas complejos y encontrar soluciones para problemas estratégicos”, afirmó.

El mandatario destacó además el papel de los centros de investigación vinculados al sistema empresarial y la necesidad de fortalecer la formación científica en esos espacios.

Más que petróleo: una señal de rumbo

Lo alcanzado no es solo un avance tecnológico. Es una señal política y económica.

En un escenario de fuertes restricciones externas, Cuba demuestra que puede reconvertir sus propias limitaciones en soluciones, apoyándose en la ciencia, la innovación y el conocimiento acumulado.

La posibilidad de refinar su propio crudo pesado marca un punto de inflexión: menos dependencia, más autonomía y una base más sólida para sostener su sistema energético en condiciones adversas.

¿Cómo vive Cuba el bloqueo energético?

Pascual Serrano.—Todo el mundo parece indignado por Trump, sus interpretaciones geopolíticas, sus medidas políticas y sus guerras. Sin embargo, tanto políticos como grandes medios luego coinciden con él en que la situación en Cuba es de desesperación y colapso inminente. 

El escenario que promueven es el de un Estado fallido para que una intervención militar pueda interpretarse, más que como una agresión, como una salvación o, en el menor de los casos, algo que no puede agravar más la situación. El objetivo, como dice Belén Gopegui, es implantar la idea de que “ya no hay nada que hacer”, solo esperar la llegada del imperialismo.

Hemos estado en Cuba, hemos visto, observado, preguntado y tomado nota. Hemos descubierto un pueblo golpeado y sufriendo por el bloqueo energético, pero con un gobierno que está gestionando la situación y unos ciudadanos que están saliendo adelante.

El primer dato a tener en cuenta es que a Cuba se le ha impuesto un bloqueo energético por el cual ha estado cuatro meses sin entrar ni una gota de petróleo en la isla. Petroleo que antes recibía de México o Venezuela. Como consencuencia se han quedado las plantas termoeléctricas de la isla sin materia prima para operar. Sorprende cómo el mundo se indignó por el bloqueo en la ayuda alimentaria que Israel impuso a Gaza, pero bloquear el acceso a la energía es igual de asfixiante para una economía y de criminal para un país. ¿Se imaginan qué pasaría a España se le impidiese que llegase una gota de petróleo o gas? ¿O a una isla como Dominicana, al lado de Cuba? Imaginen, bloquear el acceso de República Dominicana a los 50 o 60 millones de barriles anuales que le llegan, o los 2,8 millones de barriles diarios que importa Japón. Y cuando esos países no puedan desarrollarse por la falta de esa energía, decir que el capitalismo no funciona.

La primera paradoja es que el gobierno de Trump dice que Cuba es un Estado fallido pero, precisamente porque hay un Estado presente en la organización de la sociedad, se está logrando gestionar el déficit energético. El Estado cubano ha clasificado las zonas según prioridades energéticas, que llaman circuitos con niveles de importancia, dando el principal rango a las áreas donde hay un hospital o instalaciones sanitarias, escuelas, bomberos, industrias de alimentos… En esas zonas protegidas casi nunca se va la electricidad.

Del mismo modo, el Estado cubano está dando prioridad a centros sanitarios, educativos o de servicios sociales para la instalación de paneles solares. En una carrera contra reloj, y con la ayuda de China, cada día se están inaugurando sistemas solares que suministran energía a centros sanitarios y hospitales.

En cuanto a la distribución de la gasolina, el criterio también es social, los servicios públicos tienen un suministro garantizado, igual que la producción agrícola o las empresas estratégicas, mientras que el uso privado es el que dispone de menos combustible y a un precio muy caro.

Igualmente, el Estado planifica conexiones y desconexiones territoriales en sus centrales termoeléctricas para asegurar el reparto del suministro y evitar que el sistema colapse por una demanda por encima de la electricidad disponible.

Ha sido la planificación del Estado la que ha permitido que los 730.000 barriles de crudo (“tercera parte de lo que necesitamos en un mes”, en palabras del presidente Díaz-Canel) que llegaron en el barco ruso Anatoly Kolodkin el pasado 31 de marzo puedan ser estirados y optimizados al máximo hasta generar 800 o 1.000 mw, la tercera parte de todo lo que se necesita en el horario pico.

A diferencia de nuestros países, donde una subida de la energía se convierte instantáneamente en inflación y subida de precios, en Cuba no se observa un aumento de los precios de los productos de primera necesidad. El motivo es que para su producción el Estado mantiene la energía al mismo precio y no existen distribuidores que puedan especular o acumular. Por otro lado, los productos importados no tienen por qué aumentar su precio porque no les afecta ningún bloqueo energético.

El gobierno de Estados Unidos precisamente plantea permitir la importación de combustible pero solo para el sector privado, es decir, para ricos y empresas privadas independientemente de su importancia. O sea, quiere eliminar los criterios sociales y estratégicos del Estado cubano. Si no hubiese un Estado que priorizase las necesidades y coordinase la conexiones y desconexiones, las demandas particulares provocarían el colapso constante del sistema.

Dice que es un Estado fallido pero precisamente lo que quiere es desactivarlo porque sabe que no tiene nada de fallido.

La iniciativa de los cubanos de a pie también es de destacar. Las calles de La Habana están llenas de motos eléctricas chinas, e incluso triciclos que transportan hasta seis personas y que ya han sustituido a la mayoría de los coches de gasolina y, sobre todo, a los taxis. Esas motos, que están resolviendo el transporte en La Habana, están costando en torno a 600 o 700 dólares, una cantidad importante para un cubano, pero recordemos que ellos llevan toda la vida pagando una cantidad mínima por la energía eléctrica, menos de un dólar al mes. Recargar ahora la batería de sus motos en sus casas es prácticamente gratuito.

Por otro lado, muchas viviendas ya cuentan con paneles solares para garantizar su autosuficiencia energética. Es curioso que esa transición energética los españoles la estamos haciendo a la fuerza para poder encajar las sanciones que nosotros mismos hemos puesto a Rusia y el encarecimiento del gas que han provocado esas sanciones. En Cuba se está haciendo pero por el bloqueo estadounidense.

La afectación en el transporte provoca que muchos trabajadores se queden en casas de amigos y familiares para no tener que desplazarse cada día a su puesto de trabajo, o que lleven la comida o la ropa a la nevera o la lavadora del familiar que dispone de electricidad. Es decir, el país ni se para ni se colapsa. De hecho, aunque hemos visto menos vehículos de gasolina por las calles de La Habana y una brusca caída del turismo, moverse por la ciudad no es complicado, la gente va a trabajar y el fin de semana los locales de ocio no se pueden quejar de público cubano. Nada parecido al periodo especial de los años noventa.

La transparencia del gobierno cubano hacia la situación energética es absoluta. Los cubanos siguen un canal de whatsapp de la Unión Eléctrica de Cuba donde todos los días difunden un gráfico de “Actualización del Sistema Energético Nacional”. Allí pueden comprobar que lo habitual en el horario pico es disponer de unos 2.000 mw (hace veinte días no se llegaba a los 1.500) y una demanda de 3.000 mw. Los mil de déficit deben repartirse según prioridades y escalonarse para que el sistema no colapse.

La situación actual es que China en doce meses lleva ya construidos 75 de los 92 parques solares que se comprometió a poner en marcha para 2028, lo que hizo que su generación total haya pasado del 5,8% al 20%. Cada parque solar cuesta aproximadamente 16 millones de dólares, y los 75 ya construidos representan una inversión superior a 1.200 millones de dólares en infraestructura energética instalada a velocidad récord. Cada megavatio de capacidad solar instalada representa ceca de 18.000 toneladas de combustible que ya la isla no necesita importar.

Hoy ya la energía solar en Cuba produce 1.000 mw, el 20 o 25% de la energía que necesita el país. Hay que tener en cuenta que la energía solar actual ayuda a cubrir el pico diurno, pero no resuelve los apagones nocturnos sin sistemas de almacenamiento masivo, no olvidemos que los cubanos por la noche usan mucha electricidad para sus aires acondicionados.

La velocidad del despliegue sorprende incluso a los estándares chinos: algunos parques entraron en operación en apenas 35 días tras la llegada de los equipos. Además del aporte masivo a la red eléctrica, el acuerdo con China incluye la donación de 70 toneladas de piezas para generadores y planes para instalar 10.000 sistemas fotovoltaicos en hogares, maternidades y clínicas.

Es evidente que el objetivo del bloqueo energético es provocar un levantamiento popular contra el gobierno, algo que parece cada vez más lejos y absurdo. Es difícil saber con precisión cuál es porcentaje de apoyo u oposición al gobierno cubano, pero es indiscutible que el apoyo es mayor del 36% que tiene Trump. Yo diría que incluso es mayor que el que tenía hace unos años. La soberbia y torpeza de Trump afirmando que quería “tomar Cuba”, ha despertado el rechazo incluso entre los cubanos que, ingenuamente, podían pensar que la Administración estadounidense alguna vez estuviera interesada en democracia o derechos humanos para Cuba.

En conclusión, un Estado socialista que planifica y prioriza, una solidaridad de China y una inventiva cubana están consiguiendo que, una vez más, Cuba avance y los planes de derrocamiento de Estados Unidos sigan fracasando como en los últimos sesenta años.

(*) Pascual Serrano es periodista y escritor.

https://globalter.com/como-vive-cuba-el-bloqueo-energetico