Dialogan altos mandos militares de Cuba y Estados Unidos (+ video)

El Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar) de Cuba informó este 29 de Mayo 2026 de un encuentro entre el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis L. Donovan, y el viceministro primero general de Cuerpo Ejército Roberto Legrá.

La reunión entre el alto mando militar estadounidense y el Jefe del Estado Mayor General del Minfar ocurrió este viernes «por acuerdo de ambas partes», puntualizó la entidad cubana.

Subrayó que ambas delegaciones valoraron positivo el encuentro donde se abordaron “temas vinculados con la seguridad en torno al perímetro divisorio del enclave militar” y se estuvo de acuerdo en mantener comunicación entre ambos mandos militares.

Este diálogo tuvo lugar en medio de la creciente hostilidad del Gobierno estadounidense contra La Habana, con la aprobación de dos órdenes ejecutivas en el transcurso del presente año que arreciaron mucho más el bloqueo económico, comercial y financiero y añadieron el cerco energético.

En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, el ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez, descartó que La Habana «no es ni puede ser una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional» de la nación norteña.

El alto diplomático caribeño ratificó, en ese sentido, que su país tiene una profunda vocación de Paz y «no es un enemigo para Estados Unidos, ni quiere serlo”.

Exagentes de inteligencia de EE.UU. alertan sobre “fracaso catastrófico” en Cuba

Norelys Morales Aguilera.—
Un grupo de antiguos funcionarios de inteligencia y seguridad nacional de Estados Unidos lanzó una advertencia pública sobre los peligros de una política agresiva hacia Cuba.

El memorando, publicado por el medio independiente Consortium News, fue firmado por la organización Veteran Intelligence Professionals for Sanity (VIPS), integrada por exmiembros de la CIA, la NSA, diplomáticos y militares estadounidenses.

El documento llama a evitar lo que define como un “fracaso catastrófico” en Cuba y cuestiona la estrategia de máxima presión aplicada por Washington en medio de la profunda crisis económica y energética que atraviesa la isla.

Los firmantes advierten que un colapso abrupto en Cuba podría desencadenar consecuencias imprevisibles para la región, incluyendo inestabilidad social, migraciones masivas y riesgos de confrontación.

Consortium News, el sitio que publicó el memorando, es un portal de investigación y análisis fundado por el periodista Robert Parry, conocido por sus trabajos sobre operaciones encubiertas y política exterior estadounidense. El medio suele publicar investigaciones críticas sobre las guerras, la inteligencia y la política de Washington.

El pronunciamiento de VIPS aparece en un momento de máxima tensión entre Estados Unidos y Cuba, marcado por nuevas sanciones, restricciones energéticas y contactos de alto nivel entre ambos gobiernos.

Para los autores del memorando, insistir en una estrategia de asfixia económica podría empujar a Cuba hacia un escenario de caos con consecuencias que afectarían no solo a la isla, sino también a toda la región.

Cuba denuncia planes militares de EE. UU. tras reporte de "Político"

El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, denunció a la revista estadounidense  Politico de “incitar a la guerra contra Cuba" tras una publicación que asegura que Washington tendría capacidades militares listas para ejecutar una operación contra la Isla con la sola aprobación del presidente Donald Trump.

“La revista estadounidense Politico continúa incitando a la guerra contra Cuba. Proclama que todo está listo y solo falta la aprobación de Trump”, escribió el diplomático cubano en la red social X.

Fernández de Cossío cuestionó además la ausencia de argumentos que justifiquen una agresión militar contra el país caribeño y advirtió sobre las consecuencias humanas de un eventual conflicto. “¿No falta un motivo que justifique matar, mutilar, provocar destrucción y miseria, más correr el riesgo seguro de perder vidas propias?”, expresó.

Politico publicó un reporte en el que asegura que el Pentágono lleva meses posicionando tropas y armamento en la región del Caribe, mientras Estados Unidos incrementa la presión económica y política contra La Habana.

Según la nota, la presencia naval estadounidense incluiría grupos de ataque, destructores y cruceros capaces de lanzar misiles de precisión contra objetivos terrestres.

También menciona operaciones de vigilancia aérea alrededor de Cuba mediante drones y aeronaves militares, además de la posible movilización del buque anfibio USS Kearsarge junto a unos dos mil 500 marines.

Previamente, el canciller cubano Bruno Rodríguez  denunció que Washington construye un “expediente fraudulento” para justificar el recrudecimiento de la guerra económica y una eventual agresión militar contra la Isla.

El jefe de la diplomacia cubana afirmó con anterioridad que Cuba “no amenaza ni desea la guerra”, aunque señaló que el país se prepara para enfrentar cualquier escenario de agresión externa bajo el derecho a la legítima defensa reconocido por la Carta de Naciones Unidas.

Las declaraciones surgieron después de reportes difundidos por Axios sobre una supuesta adquisición de drones militares por parte de Cuba para presuntos ataques contra la Base Naval de Guantánamo, buques estadounidenses y territorio de Florida, afirmaciones rechazadas por La Habana.

Cuba desarrolla un candidato vacunal único en el mundo contra el cáncer

Científicos cubanos han logrado desarrollar un prometedor medicamento con "grandes potencialidades en la lucha contra el cáncer", informó la Presidencia de Cuba en un reportaje sobre el 'HEBERSaVax', un novedoso candidato vacunal diseñado para el tratamiento de diversos tumores malignos a través de la "inmunoterapia activa" que además aumenta la esperanza de vida de pacientes oncológicos.

Al respecto, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, felicitó al equipo de investigadores liderado por la doctora Yanelys Morera Díaz, durante un encuentro el martes con expertos del sector de la salud en el Palacio de la Revolución en La Habana, donde el mandatario se interesó particularmente por el universo de pacientes que podrán beneficiarse de este tratamiento, que es considerado como una "vacuna terapéutica".

Esta inmunoterapia activa, indican los expertos, no solo ayuda al cuerpo a crear anticuerpos específicos, sino que ataca directamente el suministro de nutrientes y oxígeno del tumor, al cortar su flujo sanguíneo y frenar su avance dentro del cuerpo humano. Uno de los puntos clave que tiene es su seguridad, porque ha demostrado tener efectos adversos escasos y tolerables en los pacientes. Además, es de gran versatilidad, porque se puede combinar con terapias oncológicas convencionales sin aumentar la toxicidad del tratamiento global, explicó la doctora Yanelys Morera Díaz, líder del proyecto científico y miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba.

De momento, la vacuna terapéutica se ha aplicado a pacientes en ensayos clínicos de Fase II, e incluso en estadios avanzados, que han mostrado una mejoría significativa en su calidad de vida y respuestas completas al tratamiento. Los científicos cubanos señalan que la medicina ha mostrado un amplio alcance porque tiene potencial para tratar diversos tumores sólidos, como el cáncer colorrectal, de ovario, renal y hepatocarcinoma, lo que lo hace resaltar en el panorama científico como un producto único en su tipo en todo el mundo.

La investigación científica ya transitó por rigurosas fases de control, desde las pruebas iniciales en animales de laboratorio hasta los estudios más recientes. Debido a las altas exigencias de la agencia regulatoria cubana, el grupo de expertos recopila con rigurosidad las evidencias necesarias para avanzar hacia los siguientes niveles de validación. Aunque el fármaco continúa en su correspondiente periodo de investigación, los resultados preliminares en seres humanos son muy alentadores.

El doctor Julio César Hernández Perera, especialista en Medicina Interna, reafirmó la confianza que genera esta innovación dentro del gremio clínico. El experto recalcó que la baja toxicidad del componente abre las puertas para su empleo en pacientes que sufren de múltiples enfermedades simultáneas de forma previa.

¿Cómo se administra?

Por su parte, la investigadora Adriana Felinciano Pozo destacó la robustez de los datos acumulados y la sencillez de la aplicación del fármaco, el cual se administra por vía subcutánea. La experta también resaltó la versatilidad de la fórmula frente a padecimientos oncológicos de gran incidencia global.

El equipo de científicos cubanos resalta el esfuerzo alcanzado con este producto a través de arduas investigaciones de la biotecnología cubana en medio del bloqueo impuesto por EE.UU. y su política de "asfixia total" contra la isla caribeña, que solo genera dificultades para el desarrollo del país y su contribución en avances que benefician a la humanidad.

Los creadores del proyecto aspiran incorporar este medicamento al arsenal terapéutico del sistema de Atención Primaria de Salud cubano, porque ayudará a prevenir el avance de varios tipos de cáncer, lo que generará un alivio frente a las afecciones oncológicas, que constituyen una de las principales causas de mortalidad y afectación de la calidad de vida en el planeta.

Guerra cognitiva contra Cuba, también

Fernando Buen Abad Domínguez*— Contra Cuba opera una de las ofensivas más prolongadas, sofisticadas y sistemáticas de la agresión ideológica. No se trata sólo de campañas propagandísticas orientadas a desacreditar un proceso político específico. Opera un dispositivo complejo de colonización perceptiva, disciplinamiento emocional, administración semántica y captura simbólica dirigido contra la capacidad de un pueblo para narrarse a sí mismo desde coordenadas soberanas. Esta guerra se sostiene con dinero de industriales especialistas en producción de subjetividad, redes financieras, plataformas tecnológicas, laboratorios académicos, industrias culturales, agencias de inteligencia, conglomerados mediáticos y formas mercantiles del sentido. 

Desde el triunfo revolucionario, la hostilidad contra Cuba se organizó bajo una doble estrategia simultánea. Por un lado, el asedio material mediante bloqueo económico, sabotajes, terrorismo, aislamiento financiero y agresiones diplomáticas. Por otro, la instauración de una ofensiva semiótica destinada a erosionar la legitimidad del proyecto revolucionario dentro y fuera de la isla. La coerción económica necesita fabricar una interpretación moral que invisibilice sus causas y transfiera la responsabilidad del sufrimiento hacia las propias víctimas. El bloqueo fabrica su relato. La escasez inducida necesita una pedagogía de culpabilización. La asfixia financiera demanda un aparato de producción emocional capaz de convertir al agresor en supuesto defensor de libertades abstractas. Guerra cognitiva como forma superior de intervención imperial. 

No es propaganda convencional. No apunta exclusivamente al contenido de las ideas. Penetra hábitos afectivos, automatismos culturales, estructuras del deseo y formas de reconocimiento social. Su objetivo estratégico consiste en impedir la consolidación de una conciencia histórica autónoma capaz de identificar las contradicciones estructurales del capitalismo dependiente y del imperialismo. El problema central nunca residió únicamente en las reformas económicas o en la nacionalización de recursos estratégicos. El verdadero peligro es la dimensión pedagógica del ejemplo cubano. 

La Revolución misma en manos de los pueblos organizados. Por eso la agresión mediática organiza sistemas de radiodifusión clandestina, financiamiento de publicaciones hostiles, operaciones psicológicas, fabricación de rumores y campañas internacionales orientadas a representar a Cuba como anomalía histórica. La construcción del enemigo debía producirse mediante reiteración emocional, saturación informativa y simplificación binaria. La complejidad concreta de la experiencia cubana debía desaparecer bajo etiquetas homogéneas. La palabra “dictadura” funcionó como condensador ideológico destinado a cancelar cualquier análisis estructural del conflicto. Y su aparato mediático burgués y trasnacional desempeña un papel decisivo en esta agresión. 

Sus corporaciones monopólicas en comunicación producen por décadas una narrativa homogénea basada en la repetición de tópicos estandarizados. La isla aparece frecuentemente representada como espacio congelado en el tiempo, prisión geográfica, territorio de ruinas o escenario exótico de carencias permanentes. La estetización de la precariedad cumple aquí una función política precisa. La pobreza derivada del bloqueo se transforma en espectáculo cultural despolitizado. El sufrimiento concreto de la población se convierte en mercancía visual consumible por audiencias globales. La violencia estructural desaparece detrás de imágenes románticas o miserabilistas cuidadosamente administradas. Esta canallada se intensificó con la expansión de plataformas digitales y redes sociales. La guerra cognitiva contemporánea ya no depende en exclusiva de “grandes medios” centralizados. 

Funciona mediante ecosistemas algorítmicos capaces de distorsionar emociones, polarizar percepciones y acelerar la circulación de contenidos ridículos. La economía digital del escándalo favorece mensajes inmediatos, reacciones impulsivas y narrativas fragmentarias. En ese entorno, la complejidad histórica queda desplazada por consignas virales. Cuba se transforma en objeto privilegiado de campañas coordinadas donde bots, influencers financiados, operadores políticos y plataformas trasnacionales convergen en la producción de tendencias artificiales. No pocos sectores intelectuales reproducen estas matrices coloniales. Bajo discursos aparentemente progresistas, muchas veces se repite el vocabulario de los centros imperiales. 

Conceptos deshistorizados de democracia, libertad o derechos humanos se utilizan selectivamente para condenar experiencias antimperialistas mientras se silencian violencias estructurales producidas por el capitalismo dependiente. Olvidan, omiten o esconden el bloqueo. Tal asimetría revela hasta qué punto la hegemonía burguesa opera sobre las formas mismas del pensamiento crítico. La colonización cultural alcanza incluso a quienes creen combatirla. Las conquistas sociales obtenidas en salud, educación, ciencia y solidaridad internacionalista son sistemáticamente minimizadas o desconectadas de sus condiciones históricas concretas. 

La participación cubana en luchas anticoloniales africanas, el envío masivo de médicos a regiones empobrecidas y la construcción de sistemas públicos universales raramente reciben la centralidad mediática otorgada a cualquier conflicto interno de la isla. La selección informativa raras veces resulta inocente. Tal disputa por el sentido se libra hoy en condiciones tecnológicas inéditas. Sus plataformas digitales trasnacionales poseen una capacidad sin precedente para modular visibilidad, jerarquizar contenidos y administrar flujos afectivos colectivos. Los algoritmos no son entidades metafísicas autónomas. 

Expresan prioridades económicas, ideológicas y geopolíticas determinadas. Cuando las plataformas privilegian contenidos polarizantes o sensacionalistas, contribuyen objetivamente a destruir condiciones mínimas para el análisis histórico riguroso. Todo esto contra Cuba revela finalmente una verdad más amplia sobre el capitalismo: La producción industrial de miedo, desinformación y fragmentación subjetiva se transforma en requisito estructural de gobernabilidad. 

Frente a este escenario, la construcción de conciencia histórica crítica constituye una necesidad civilizatoria. Defender la capacidad de los pueblos para interpretar autónomamente su experiencia histórica representa hoy una tarea inseparable de la lucha por la emancipación social. Cuba ocupa un lugar central en esta confrontación porque simboliza la persistencia inquebrantable de una voluntad soberana frente al capitalismo y sus sistemas de agresión multidimensional y macabros prolongados hasta la ignominia. 

(*) Doctor en filosofía

Fuente La Jornada