Estados Unidos y su nueva fase de colonialismo global

Un análisis desde América Latina

David Fonseca*.- Vivimos tiempos convulsos en la política mundial. Frente a un escenario global fragmentado, Estados Unidos — la potencia occidental que más se erige a sí misma como guardián del “orden internacional”— ha entrado en una etapa de expansión que recuerda —con métodos distintos, pero con objetivos similares — a los viejos modelos colonialistas del siglo XIX y XX. Esta comparación no es casual: el espíritu de dominio global que caracterizó al Imperio británico parece resurgir bajo nuevas banderas, bajo la retórica de la “democracia” y la “seguridad nacional”, y con tácticas modernas que mezclan intervención militar directa con control económico y geopolítico.

Colonialismo británico vs. expansión estadounidense

Para comprender el fenómeno actual es necesario retornar a la tradición histórica del imperialismo europeo. El colonialismo británico durante los siglos XIX y XX se basó en la conquista territorial directa, la explotación económica de recursos naturales y la sujeción política de pueblos enteros. Reino Unido controlaba vastos territorios de África, Asia y Oceanía, implantando sistemas de administración colonial que generaron siglos de injusticias y legados traídos hasta hoy.

Estados Unidos, por su parte, surgió como una potencia tras expulsar a los colonizadores europeos de su propio territorio. Sin embargo, desde el siglo XIX su política exterior comenzó a adoptar rasgos expansionistas. La Doctrina Monroe de 1823, proclamada para rechazar la expansión europea en América, terminó siendo reinterpretada como un “derecho” estadounidense para intervenir en el continente. Este discurso evolucionó en una justificación de dominio regional —como ocurrió en la crisis venezolana de 1895, donde Washington se involucró en un conflicto fronterizo entre Venezuela y Reino Unido bajo la justificación de la doctrina, sentando las bases del intervencionismo norteamericano.

El colonialismo europeo era explícito y directo; el estadounidense contemporáneo combina formas modernas de dominación, que van desde sanciones económicas, presiones diplomáticas, hasta intervenciones militares encubiertas o directas. El colonialismo ya no siempre se expresa en la anexión formal de territorios, sino en un control económico, financiero y político que subordina la soberanía de los pueblos a los intereses estadounidenses.

América Latina: una larga historia de intervenciones

América Latina ha sufrido de manera recurrente las intervenciones de Washington. Desde Cuba hasta Nicaragua, desde Guatemala hasta Chile, la historia moderna del continente está marcada por golpes de Estado, invasiones, ocupaciones militares, operaciones encubiertas y apoyo a dictaduras.

Ejemplos de esta historia son múltiples:

La invasión de Bahía de Cochinos en Cuba en 1961, apoyada por la CIA para derrocar al gobierno revolucionario de Fidel Castro.

El respaldo estadounidense a golpes de Estado en Chile, Guatemala o la participación radical en la Operación Cóndor, durante la Guerra Fría, que coordinó represiones, apoyo a dictaduras y violaciones sistemáticas de derechos humanos.

Las ocupaciones militares de Honduras, Nicaragua o República Dominicana durante el siglo XX; o la invasión de Panamá en 1989, cuando Washington expulsó al general Manuel Noriega para imponer su propia narrativa política.

Todos estos episodios tienen un punto en común: justificaciones de seguridad o estabilidad que encubren intereses económicos y geopolíticos. El objetivo siempre fue la subordinación del continente a los cuadros de influencia estadounidense, sin respetar la autodeterminación de nuestros pueblos.

La operación en Venezuela: un quiebre histórico

En enero de 2026, Estados Unidos ejecutó una operación militar en Venezuela que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, trasladándolos a territorio estadounidense para enfrentar cargos.

Este hecho, sin precedentes en la historia moderna del continente, fue respaldado por sectores minoritarios en la comunidad internacional y fuertemente criticado por otros gobiernos de la región, incluyendo Brasil y México, que denunciaron la violación de la soberanía nacional y el peligro de un precedente global. La justificación oficial — lucha contra el narcotráfico y defensa de la seguridad nacional estadounidense — fue utilizada como argumento para legitimar lo que en esencia fue una intervención militar en el corazón de América. Especialistas en derecho internacional han subrayado que no hubo mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ni una legítima amenaza que justificara esta acción bajo la carta de la ONU. Además de la captura de Maduro, Washington ha buscado controlar la riqueza petrolera venezolana mediante restricciones, acuerdos y planes para canalizar las ganancias del sector energético a través de mecanismos centralizados que beneficien intereses norteamericanos.

La operación en Venezuela se ha presentado como una nueva forma de ocupación indirecta, donde el control de los recursos se convierte en el eje del nuevo colonialismo del siglo XXI.

Los métodos de dominación son distintos, pero los fines son los mismos

A diferencia del colonialismo británico, que se apoyaba en la ocupación directa, la expansión estadounidense contemporánea utiliza mecanismos más sofisticados: sanciones económicas, presión financiera, imposiciones de regímenes afines, control de recursos estratégicos y operaciones militares bajo pretextos legales que buscan legitimarse ante la comunidad internacional.

La política estadounidense actual combina varios elementos:

1. Dominio económico y financiero — sanciones, bloqueos y control de recursos estratégicos, como el petróleo en Venezuela o presión económica sobre Cuba mediante nuevas sanciones energéticas.

2. Control político indirecto — apoyar o debilitar gobiernos según su alineación con los intereses estadounidenses, sin necesidad de anexión territorial formal.

3. Intervenciones militarizadas actuales — operaciones de fuerzas especiales y apoyo militar bajo la bandera de la lucha contra el crimen transnacional o el terrorismo, como el despliegue de tropas en Nigeria para “cooperación contra amenazas terroristas”.

Este último punto muestra que la expansión estadounidense ya no se limita al continente americano, sino que se extiende a África y otras regiones bajo justificaciones globales. Sin embargo, aunque el caso nigeriano responde públicamente a cooperación contra terroristas, la implicación permanente de fuerzas estadounidenses reforzaría un patrón geopolítico donde EE.UU. se posiciona como “policía global”, desplazando los debates de soberanía nacional y generando dependencia militar en gobiernos que buscan respaldo frente a desafíos internos.

Groenlandia: la nueva frontera de la expansión estadounidense

Un capítulo aparte se escribe con respecto a Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa. El presidente estadounidense Donald Trump ha expresado repetidas veces su interés en adquirir o incluso controlar Groenlandia, bajo argumentos de seguridad nacional frente a la supuesta amenaza de Rusia y China.

La reactivación de este ambicioso objetivo ha generado tensiones diplomáticas con Dinamarca, que ha rechazado explícitamente cualquier intento de venta o invasión de su territorio. Aunque la presencia de bases estadounidenses en Groenlandia data de la Segunda Guerra Mundial, como la Pituffik Space Base y otras instalaciones estratégicas que monitorean el Ártico, el discurso del gobierno estadounidense sobre Groenlandia ha pasado de cooperación militar a propuestas directas de anexión o adquisición, una idea que recuerda las etapas más agresivas del colonialismo europeo. Esta hipótesis de expansión territorial es un ejemplo claro de cómo Washington busca reconfigurar su presencia global, utilizando tanto instrumentos militares como presiones económicas (como aranceles) para tratar de subordinar territorios estratégicos sin importar su soberanía.

Resistencia en Venezuela, Cuba y México

La respuesta de los pueblos y gobiernos latinoamericanos frente a estas tendencias imperialistas no ha sido homogénea, pero sí firme en muchos casos. Venezuela, Cuba y México han manifestado su rechazo categórico a las intervenciones unilaterales.

Venezuela, tras el golpe estadounidense, ha llamado a la defensa de su soberanía y a la unidad regional frente al intervencionismo. Ha denunciado internacionalmente la violación de su integridad territorial y ha llamado a la solidaridad de los países del Sur.

Cuba, históricamente objetivo del intervencionismo estadounidense desde la Revolución de 1959, enfrenta ahora nuevas presiones económicas. La reciente estrategia estadounidense de imponer sanciones sobre países que proveen petróleo a la isla se ha traducido en un recrudecimiento de la crisis energética en La Habana, generando dudas sobre si estas medidas buscan frenar la colaboración con Venezuela o debilitar aún más al gobierno cubano.

México, por su parte, ha sido claro en rechazar el uso de la fuerza en Venezuela y ha reafirmado la importancia de una solución pacífica que respete el Derecho Internacional. Su posición representa un llamado a la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos y a la defensa del principio de no intervención, pilares esenciales para la soberanía regional.

Consecuencias negativas del expansionismo estadounidense

Las implicaciones de esta política expansionista son profundas para América Latina:

1. Pérdida de soberanía: Los pueblos latinoamericanos pueden verse forzados a subordinar sus decisiones políticas y económicas a las agendas de Washington.

2. Fragmentación política: Las alianzas inducidas desde el extranjero pueden profundizar divisiones internas y debilitar movimientos populares y democráticos auténticos.

3. Desestabilización regional: Intervenciones militares o presión diplomática generan tensiones que pueden escalar en conflictos abiertos.

4. Control de recursos: El caso venezolano demuestra que la principal riqueza estratégica (el petróleo) puede convertirse en un vector de control geopolítico, privatizando, de facto o de iure, los recursos de naciones enteras.

5. Normas internacionales debilitadas: La violación de la carta de la ONU y la utilización de pretextos ambiguos generan un precedente peligroso para el derecho internacional.

La unidad latinoamericana como respuesta

La lección fundamental que América Latina debe extraer de esta nueva fase de expansionismo es que ningún país aislado podrá enfrentar por sí solo la presión de una superpotencia global. La respuesta debe ser colectiva y estratégica:

Fortalecimiento de organizaciones regionales como la CELAC y la UNASUR, con independencia de influencias externas.

Cooperación en defensa, economía y diplomacia, con iniciativas conjuntas frente a sanciones y presiones.

Promoción de mecanismos de integración económica que reduzcan la dependencia de Estados Unidos y de instituciones financieras que imponen condicionamientos.

Construcción de una narrativa geopolítica propia, basada en la soberanía, el respeto mutuo y la cooperación Sur-Sur.

Conclusión

La amenaza imperialista del siglo XXI no siempre se presenta con banderas y ejércitos coloniales a la vista. Estados Unidos ha demostrado que puede concebir nuevas formas de dominación — militares, económicas, políticas — que buscan integrar pueblos enteros bajo su órbita de influencia. Esta nueva fase, aunque distinta en método al colonialismo británico, persigue fines similares: controlar recursos, subordinar gobiernos, dictar agendas regionales y preservar la hegemonía global.

Para América Latina, la defensa de la soberanía significa resistir estas tentativas de control y construir una alianza sólida entre nuestros pueblos y gobiernos. Solo desde la unidad estratégica — sin renunciar a nuestros valores, culturas, historias y aspiraciones — podremos garantizar que el futuro de nuestra región lo decidamos nosotros, y no las potencias extranjeras.

Esta lucha no es solo geopolítica: es una lucha por la dignidad de nuestros pueblos, por el derecho a decidir nuestro propio destino y por la justicia en las relaciones internacionales./Cortesía del autor al Blog Cuba, Isla Mía.

(*) periodista venezolano

Putin: Rusia siempre junto Cuba en defensa de su soberanía (+ video)

El presidente ruso, Vladimir Putin, destacó este 18 de febrero/2026 que Rusia siempre ha estado al lado de Cuba en defensa de su soberanía e independencia, informó desde Moscú Prensa Latina.

Al recibir en el Kremlin al canciller cubano, Bruno Rodríguez, quien se encuentra en Moscú cumplimentando una vista de trabajo en calidad de enviado del Partido Comunista de Cuba (PCC) y del Gobierno, el mandatario del gigante euroasiático destacó la relación especial que durante décadas han mantenido ambas naciones.

“Siempre hemos estado del lado de Cuba en su lucha por la independencia, por el derecho a seguir su propio camino de desarrollo, y siempre hemos apoyado al pueblo cubano”, enfatizó el líder ruso.

Asimismo, resaltó que su Gobierno y la sociedad rusa conoce cuan difícil ha sido para la mayor de las Antillas defender las más de seis décadas de soberanía, “luchando por su derecho a vivir según sus propias reglas y defender sus intereses nacionales”, acotó.

«Estamos en un período especial, con nuevas sanciones. Ya saben qué opinamos al respecto. No aceptamos nada por el estilo”, sentenció.

Putin destacó además que las relaciones bilaterales entre Moscú y La Habana van por un camino positivo. Al mismo tiempo recordó que este año se cumple el centenario del natalicio del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro (1926-2016), ante lo cual aseguró que “lo celebraremos juntos”.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba agradeció de forma especial la solidaridad expresada por el presidente y por el Gobierno ruso de manera sólida y permanente frente al endurecimiento del bloqueo contra Cuba y el cerco energético que crea situaciones difíciles para la economía, y para el pueblo antillano.

“Nuestras relaciones están fundamentadas en una relación estratégica sobre todo en estos momentos que vive Cuba, hemos estado durante años trabajado hombro con hombro. Nuestros proyectos marchan bien y avanzan en post de nuestros pueblos”, añadió el también miembro del Buró Político del PCC.

Igualmente, manifestó sentirse honrado por la oportunidad de dialogar con el jefe de Estado ruso y trasladó saludos afectuosos del general de Ejército, Raúl Castro, y del primer secretario del Comité Central del PCC y presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel.

Previo a este encuentro Rodríguez intercambió con varios dirigentes políticos, parlamentarios y gubernamentales de la nación eslava, entre los que se incluyen su homólogo Serguéi Lavrov, quien recalcó que Rusia mantendrá el apoyo irrestricto a La Habana frente al bloqueo impuesto por Washington.

“Junto con la mayoría de los miembros de la comunidad internacional, hacemos un llamamiento a Estados Unidos para que muestre sentido común y un enfoque responsable y se abstenga de planes para un bloqueo naval de la Isla de la Libertad”, destacó el canciller ruso.

Igualmente, se reunió con el presidente del Partido Rusia Unida y vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitir Medvédev, con el primer vicepresidente de la Duma Estatal (Cámara Baja del Parlamento ruso), Iván Melnikov, y con el viceprimer ministro y copresidente de la Comisión Intergubernamental Rusia-Cuba, Dmitry Chernyshenko.

El titular de Exteriores llegó a Moscú en la tarde del 17 de febrero y extenderá su agenda hasta este jueves, de conjunto con la delegación que lo acompaña integrada por el viceprimer ministro y ministro de la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva, y el viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y jefe de Estados Mayor General, general de Cuerpo de Ejército, Roberto Legrá, entre otros funcionarios.

EL PAÍS conta Cuba ( video)

"Atacar a Cuba es atacar la hipótesis de la libertad consciente. Por eso, el enemigo despliega sobre ella todo su arsenal de distorsión cognitiva, manipulación perceptiva y colonización emocional" (Fernando Buen Abad) y en ello a conciencia, participa el periódico EL PAÍS (tanto su edición global como la uruguaya) mantiene una cobertura crítica sobre la situación en Cuba, describiendo un escenario de colapso socioeconómico, crisis energética, escasez de alimentos y represión política.

En la ntranscripción y el video que siguen el desmontaje de titulares. Se diría que casi disfrutan con su herencia colonialista al servicio de Estados Unidos.

ELPais vs Cuba

 (0:00) Portada del país de este domingo. Una portada para la historia de la infamia. (0:05) Imagen, en tono de burla, una enorme caricatura de Donald Trump, vestido de verde en plan revolucionario, (0:12) como si fuera una mezcla entre Fidel Castro y Aníbal del equipo A, fumándose un Habano, un puro victorioso.

(0:19) ¡Qué gran triunfo del señor Naranja! De la libertad y de la democracia, ¿verdad? (0:23) Sólo el hecho de que el país sea capaz de publicar esta imagen, con lo que está pasando en el mundo, (0:28) con Trump agrediendo y bombardeando a medio planeta, es para vomitar, pero sigue la portada. (0:34) Titular, el hundimiento de Cuba, que podrían haber escrito, sobre todo cuando están poniendo a Trump como protagonista, (0:42) pues no sé, la asfixia de Cuba, o la ofensiva contra Cuba, o el bloqueo a Cuba, que el mundo rechaza, (0:49) pero entonces no sería el país. El hundimiento de Cuba, con dos cojones.

(0:54) Hundimiento, que es en plan, se hunde, se derrumba, se desmorona, así, ella solita, sin que nadie haga nada de nada, (1:03) y además remite lo del hundimiento al título de esa mítica película sobre la caída del régimen nazi de Hitler en Alemania. (1:11) Alucinante, realmente, el nivel de violencia gráfica y verbal de esta portada. (1:16) Seguimos, ¿eh? Subtitulares que añade el país.

(1:19) El primero, la estrategia de Trump de cortar el petróleo, asfixia a la isla y mina al régimen. (1:26) Lo de encerrar a los cubanos en la isla, cerrarla con llave y tirar la llave por la alcantarilla, (1:30) y no dejar que entre ni una gota de petróleo, no es un asedio, ni un bloqueo, ni un acto contra el derecho internacional, (1:36) ni es imperialismo, ni es una agresión, ni nada de nada, es una estrategia. (1:41) Y el país la apoya, al igual que sus ofensivas contra Venezuela o Colombia.

(1:46) Y no es una estrategia contra un pueblo, sino contra un régimen. (1:50) En Estados Unidos no hay ningún régimen, ¿eh? Estados Unidos es el faro de la libertad y la democracia, (1:56) y Trump un gran estratega. En Cuba es donde hay un régimen que, gracias al cielo, está a punto de hundirse.

(2:04) Recordemos que este periódico, el país, y el sector político al que representa en España la progresía, (2:09) se presentan a sí mismos como los antagonistas mundiales del trumpismo. Pues ahí tenemos su enfoque. (2:15) El hundimiento de Cuba y Trump fumándose un puro disfrazado de Fidel, o sea, con bastante recochineo.

(2:21) En fin, el hundimiento del país más bien al subsuelo del periodismo. (2:27) Y hay más, ¿eh? Segundo su titular. (2:30) La sanidad y la educación se resienten mientras se mantiene el aparato represivo, escribe el país, (2:36) buscando construir una narrativa muy evidente.

El malvado régimen cubano, los pocos recursos que tiene, (2:42) los quita de la sanidad y la educación y lo apuesta todo a la represión. (2:46) Yo, compañeros, he estado algún tiempo en Cuba y jamás he visto allí, pero ni por asomo, (2:52) ni la milésima parte del aparato policial y represivo que existe, sin ir más lejos, aquí, en el reino de España. (2:58) Que se lo pregunten a los seis de Zaragoza, o a las seis de la Suiza, o a los huelguistas del metal en Cádiz (3:04) atacados por una tanqueta, o a la población racializada de Lavapiés o de Badalona, (3:09) o que le pregunten a Pablo Hasél, que lleva cinco años en la cárcel por cantar contra la monarquía, (3:14) y ni hablar de otros países de América Latina, como Ecuador o Perú, pero allí gobiernan nuestros hijos de puta, claro, (3:21) y ni hablar, por supuesto, de los Estados Unidos, del ICE.

(3:24) Yo creo que es importante tener esta perspectiva, porque, en fin, gente, (3:28) hablar en 2026 del aparato represivo cubano, cuando hay un cuerpo policial en Estados Unidos, (3:35) con más presupuesto que el ejército de Israel, asesinando a tiros en la cabeza a gente por protestar, (3:41) y un presidente, Donald Trump, que ha construido una cárcel rodeada de cocodrilos, alligator alcatraz, (3:47) para encerrar allí a migrantes que no han cometido delito alguno, pues es una infamia incluso demasiado grande para el país. (3:53) Pero, claro, ¿qué esperar de un periódico capaz de coger una fotografía de una manifestación en La Habana, (4:00) a favor de la revolución, en la que se veían hasta banderas del movimiento 26 de julio, (4:05) y presentarla en una información como si fuera una foto de una supuesta manifestación en contra del gobierno cubano, (4:12) como hicieron en junio del año pasado? (4:14) Las protestas contra el gobierno publicó el país con una foto con banderas del movimiento 26 de julio. (4:20) En fin.



Coletilla a las amenazas de Trump vs Cuba

Realizar en Cuba una operación similar a la que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro en Caracas no es "necesario", según afirmó este lunes 16 de febrero el mandatario estadounidense, Donald Trump. (ver video)

"No sería una operación muy difícil, como puedes imaginar, pero no creo que sea necesario", comentó a los periodistas a bordo del Air Force One, luego de que le preguntaran si consideraría una intervención militar en la isla de no llegar a un acuerdo.

En este sentido, volvió a amenazar a las autoridades, instándolas a alcanzar "absolutamente" un acuerdo con Washington.

"Cuba es ahora mismo un Estado fallido y ni siquiera tiene combustible para aviones para que despeguen. Están bloqueando su pista de aterrizaje. Estamos hablando con Cuba en este momento y deberían llegar absolutamente a un acuerdo porque es una amenaza humanitaria", declaró.

"Mientras tanto hay un embargo, no hay petróleo, no hay dinero, no hay nada", añadió.

Coletilla


¿Qué no sería muy difícil intervenir en Cuba?

¿El "acuerdo" es arrodillarse ante el fascista?

A quienes miran para otro lado estas acciones clasifican como genocidio. No hay más

¡Cuidadito, compay gallo!

Trump lanza nueva amenaza a Cuba.17 feb 2026 (+ video)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a amenazar a Cuba este lunes, instando a sus autoridades a llegar "absolutamente" a un acuerdo con Washington, reseñó RT.

"Cuba es ahora mismo un Estado fallido y ni siquiera tiene combustible para aviones para que despeguen. Están bloqueando su pista de aterrizaje. Estamos hablando con Cuba en este momento y deberían llegar absolutamente a un acuerdo porque es una amenaza humanitaria", declaró a los periodistas a bordo del Air Force One.

"Mientras tanto hay un embargo, no hay petróleo, no hay dinero, no hay nada", añadió.

Al mismo tiempo, evitó responder si estaba considerando la posibilidad de llevar a cabo una operación contra el país caribeño, similar a la que utilizó contra Venezuela, al secuestrar al presidente del país, Nicolás Maduro. El mandatario indicó que "no cree que sea necesario".

En contexto

Nuevas amenazas de Trump a Cuba

El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declaraba la "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales", como Hamás y Hezbolá, y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.

Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen a contravía de la orden ejecutiva de la Casa Blanca. Posteriormente, el inquilino de la Casa Blanca reconoció que su Administración mantiene contactos con La Habana e indicó que se proponen llegar a un acuerdo, aunque calificó al país caribeño de "nación en decadencia" que "ya no cuenta con Venezuela" para sostenerse.

Estas palabras tienen lugar en medio del bloqueo económico y comercial que mantiene EE.UU. contra Cuba desde hace más de seis décadas. El cerco, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca. 

"Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre", manifestó el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

"Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales", afirmó el mandatario. Todas las acusaciones infundadas de Washington han sido rechazadas sistemáticamente por La Habana, que ha advertido que defenderá su integridad territorial.