"Inmoral y criminal": Díaz-Canel condena la orden de EE.UU. contra quienes quieran vender combustible a Cuba

"Seguiremos denunciando, de la manera más firme y enérgica el cerco genocida que busca estrangular a nuestro pueblo", expresó el mandatario cubano.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, arremetió el lunes contra una orden ejecutiva estadounidense que presiona a proveedores de combustible.

"Es inmoral, ilegal y criminal la orden ejecutiva que persigue y amenaza a terceros que quieran vender combustible a Cuba y la que extraterritorializa el bloqueo a niveles nunca vistos, penalizando a empresas que quieran invertir en Cuba o simplemente nos provean de bienes básicos como alimentos, medicamentos, aseos u otros", escribió Díaz-Canel en su cuenta de X.

Según denunció el mandatario, "el castigo colectivo al que están sometiendo al pueblo cubano es un acto de genocidio que debe ser condenado por organismos internacionales y encausar penalmente a sus promotores".

"En la dirección de nuestro partido, Estado, Gobierno y sus instituciones militares, nadie tiene activo o propiedad que proteger bajo jurisdicción estadounidense. El Gobierno de EE.UU. lo sabe de sobra, tanto es así que ni siquiera hay evidencia que presentar", continuó el presidente.

"La retórica anticubana del odio trata de hacer creer que existen para justificar la escalada de su guerra económica total. Por eso sí seguiremos denunciando, de la manera más firme y enérgica el cerco genocida que busca estrangular a nuestro pueblo", resumió.

Amenaza a Cuba

El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y de China.

Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.

El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".

EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de 6 décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.

Cuba: Defensa Civil: guía familiar para proteger a la población ante una agresión militar (+ pdf)

¿CÓMO SE PREPARA LA POBLACIÓN CUBANA ANTE UNA AGRESIÓN MILITAR?


El Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil ha publicado la "Guía familiar para la protección ante una agresión militar", un material práctico dirigido a todas las familias cubanas con el objetivo de proteger la vida ante posibles ataques del enemigo.

El texto, que lleva por lema "Proteger, resistir, sobrevivir y vencer", recuerda que no toda la población participará en acciones combativas, por lo que sectores como niños, embarazadas, personas con discapacidad o adultos mayores deben contar con medidas específicas de resguardo.

Entre las principales recomendaciones se incluye preparar una mochila familiar con agua potable, alimentos listos para consumir, radio con energía alternativa, linterna, medicamentos para enfermedades crónicas y artículos de higiene personal. También se insiste en conocer las señales de alarma aérea, protegerse en sótanos o zanjas profundas, y evitar tocar objetos sospechosos que pudieran ser explosivos.

La guía dedica un apartado a los primeros auxilios, donde explica cómo actuar ante hemorragias, fracturas o heridas, y detalla el contenido básico de un botiquín casero. Asimismo, subraya la importancia de mantener la disciplina, la solidaridad entre vecinos y la información a través de los consejos de defensa.

La Defensa Civil convoca a la población a estudiar estas medidas con la misma preparación con que se enfrentan los desastres naturales, y a mantener la calma y la organización si llegara el momento de ponerlas en práctica.

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Fuente: https://www.lahabana.gob.cu/post_detalles/es/28768/la-defensa-civil-actualiza-guia-familiar-para-proteger-a-la-poblacion-ante-una-agresion-militar

La visita de la CIA a La Habana: ¿diplomacia o reconocimiento previo a una agresión? (+ video)

Norelys Morales Aguilera.— La noticia revelada por el Gobierno Revolucionario de Cuba y por la cuenta en X de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), sobre la reunión sostenida en La Habana entre su director, John Ratcliffe, y autoridades cubanas, tomó por sorpresa a quienes siguen de cerca el tema cubano.

La presencia en Cuba de la tenebrosa CIA resulta inédita, especialmente para los cubanos, dada la larga historia de agresiones, sabotajes y operaciones encubiertas dirigidas por esa agencia contra el pueblo cubano y sus dirigentes.

Como se conoce, la CIA es la principal agencia de inteligencia exterior de Estados Unidos. Su función es recopilar, procesar y analizar información de seguridad nacional para asesorar al presidente estadounidense. Aunque oficialmente no tiene un papel diplomático ni define políticas, sus operaciones clandestinas y su influencia encubierta suelen complementar las estrategias de Washington en el exterior.

Este encuentro ocurre en medio de una escalada de tensiones entre Washington y La Habana, acompañada de medidas y retórica sin precedentes en décadas recientes.

El 29 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una “emergencia nacional” ante la supuesta “amenaza inusual y extraordinaria” que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad estadounidense y regional. El documento acusa al Gobierno cubano de alinearse con “países hostiles”, de acoger “grupos terroristas transnacionales” y de permitir el despliegue de capacidades militares y de inteligencia de Rusia y China en la Isla.

Sobre esa base se anunció la imposición de aranceles y represalias contra países que comercien petróleo con Cuba. En la práctica, ello ha significado un bloqueo energético de una magnitud nunca antes vista.

Las consecuencias para la población cubana son enormes: dificultades extremas para garantizar combustible, transporte, generación eléctrica, importaciones de alimentos, medicinas y equipamiento esencial, incluso médico.

No puede silenciarse la gravedad del momento. Se trata de una forma de guerra no declarada, aunque todavía no hablen las armas.

Por ello, la visita del jefe de la CIA a La Habana —solicitada por la parte estadounidense— difícilmente pueda interpretarse como un gesto diplomático o una simple muestra de voluntad para discutir asuntos bilaterales. También puede leerse como un intento de evaluar sobre el terreno cuál sería el escenario de una eventual agresión.

Mientras continúan las amenazas, Washington mantiene el cinismo de ofrecer ayudas mínimas a los cubanos mientras incrementa la presión económica y política. Al mismo tiempo, todo indica que Trump enfrenta frustración porque Cuba no colapsa, como aparentemente le habrían prometido algunos de sus asesores, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio.

Resultó revelador un comentario del propio Trump antes de viajar a Pekín, cuando insinuó que no había sido advertido adecuadamente sobre el tema cubano, en una nueva señal de tensiones internas y búsqueda de responsables.

Cuba, por supuesto, conoce el escenario. Coincidiendo con la visita, el presidente Miguel Díaz-Canel declaró que Cuba no constituye una amenaza para nadie, sino que es el país amenazado. En igual sentido se pronunciaron el canciller Bruno Rodríguez Parrilla y otras autoridades.

La denuncia más fuerte ocurrió durante la reunión de los BRICS celebrada el 14 de mayo en Nueva Delhi, donde Cuba alertó sobre “la amenaza de agresión militar directa” y denunció el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos.

Si finalmente no existiera intención de una agresión militar —escenario que todos desean evitar—, entonces la visita podría responder también al cálculo del costo que tendría para Estados Unidos una guerra asimétrica en el Estrecho de la Florida, con consecuencias imprevisibles para el comercio regional y mundial.

Eso revelaría, además, que dentro de Estados Unidos conviven varias preocupaciones:

1. La resistencia del Congreso estadounidense a otra guerra. 

2. El rechazo creciente del electorado norteamericano a nuevos conflictos militares. 

3. La cercanía de las elecciones intermedias

4. La crisis económica interna. 

5. Y un elemento siempre impredecible: el humor político de Donald Trump

Por ahora, lo único que parece claro tras la visita de la CIA a La Habana es que Cuba se prepara para cualquier escenario. Y que las autoridades cubanas habrían dejado claro a sus interlocutores que la Isla no sería un terreno fácil para una aventura militar.

La geografía cubana, ubicada en la confluencia oceánica del Caribe y el Golfo de México, convierte a Cuba en un verdadero portaviones natural. Y ninguna agresión contra ella podría considerarse un simple “día de campo”.

Cuba-EE.UU: coherencia frente a cinismo

Editorial del diario La Jornada de Mèxico

El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, aseguró el miércoles que los problemas económicos de Cuba se deben a la incapacidad de sus gobernantes y a que “la riqueza en Cuba está controlada por una empresa propiedad de generales militares que se quedan con todo el dinero”. Además de la absoluta falta de pruebas con que profirió dichas afirmaciones, las mismas son llanamente absurdas: decir que la administración castrense equivale a la propiedad de los mandos sobre la empresa es lo mismo que equiparar a un gerente con el dueño de una compañía. Rubio, descendiente de cubanos y uno de los más feroces promotores en Washington de la intromisión desestabilizadora de la isla, miente con descaro acerca de todo lo relacionado con La Habana: hace poco aseguró que Estados Unidos no impide de ninguna manera las compras cubanas de petróleo, pese a la intensa difusión que la Casa Blanca ha dado a las persecuciones contra los buques que trataron de aliviar la aguda crisis energética.

Por otra parte, ayer el gobierno cubano y el medio estadunidense Axios informaron que el director de la Agencia Central de Inteligencia, John Ratcliffe, visitó la isla y sostuvo reuniones con Raúl Rodríguez Castro (nieto del ex presidente Raúl Castro), así como con el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, entre otros funcionarios. De acuerdo con un comunicado de La Habana, se hizo patente “el interés de ambas partes en desarrollar la cooperación bilateral entre los órganos de aplicación y cumplimiento de la ley, en función de la seguridad de ambas naciones, regional e internacional”. Según Axios, Ratcliffe transmitió un mensaje del presidente Donald Trump señalando que Washington está dispuesto a abordar asuntos económicos y de seguridad “si Cuba realiza cambios fundamentales”.

Es notorio el contraste entre el sadismo y la mendacidad de Rubio, y la buena disposición del gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel para recibir al titular de un organismo que desde hace más de 60 años ejecuta sabotajes, actos terroristas, operaciones subversivas, desinformación y múltiples tentativas de magnicidio contra el pueblo cubano y sus líderes. También queda al descubierto la contradicción del trumpismo, que con una mano quiere aniquilar a las autoridades de la isla –así sea matando de hambre a buena parte de la población– y con la otra reconoce su legitimidad al entablar conversaciones de alto nivel con ellas.

Frente a la barbarie del imperio y el anticastrismo trasnochado de Miami, Cuba muestra la coherencia de un país que no constituye una amenaza para nadie ni es origen de conflictos, sino que pone todo su empeño en llegar a entendimientos con sus agresores sin renunciar a su soberanía y dignidad. No parece probable que los funcionarios del trumpismo entiendan la entereza del pueblo cubano ni que respeten principios elementales como la autodeterminación de los pueblos, pero cabe desear que las pláticas en curso les hagan ver que no conseguirán sus objetivos, sin importar cuánto dolor inflijan en el camino.

Cuba denunció en BRICS amenaza de agresión de EEUU (+ video)

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció este jueves en la Reunión de Ministros de Asuntos Exteriores de los Brics la amenaza de agresión militar directa y el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos contra su país.

En su intervención ante el foro multilateral, el titular de Relaciones Exteriores cubano rechazó enérgicamente las órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump del 29 de enero y del 1 de mayo, así como las decisiones del Departamento del Tesoro del 7 de mayo, que refuerzan a niveles extremos el cerco económico contra la isla.

Rodríguez explicó que el bloqueo genera un daño humano extraordinario, con sufrimientos y privaciones extremas para las familias cubanas.

Asimismo, detalló que el cerco energético ha impactado la generación eléctrica, provocando prolongados cortes de electricidad y dificultades en el bombeo de agua, el suministro de gas licuado y la distribución de alimentos.

El canciller precisó que estas medidas afectan el transporte, los servicios médicos y la vida del pueblo cubano.

Aunque la mortalidad infantil se mantiene baja, acotó, se ha duplicado en el último periodo, y cerca de cien mil pacientes, incluidos 12 mil niños, esperan una intervención quirúrgica.

El titular de la diplomacia cubana pidió a la comunidad internacional movilizarse para prevenir una aventura militar contra Cuba que provocaría una catástrofe humanitaria, derramamiento de sangre y la desestabilización de la región.

«Producir escasez, privaciones y asfixia total para provocar una situación social que conduzca al derrocamiento de la Revolución cubana ha sido siempre el verdadero objetivo de la hostilidad de Estados Unidos», afirmó Rodríguez.

Pese al contexto adverso, el canciller destacó que el pueblo cubano ha dado muestras de unidad, determinación y gran capacidad de resistencia.

“En poco más de un año, con el apoyo de naciones como China, Rusia, Vietnam e India, Cuba ha conseguido avances sostenidos en materia de soberanía energética”, subrayó.

El ministro favoreció la promoción de nuevos proyectos de cooperación que aceleren la innovación, así como la creación de un repositorio de los Brics para la ciencia y la investigación al servicio de las naciones del Sur.

Rodríguez ratificó el firme compromiso de su país con la defensa del derecho internacional y la construcción de un orden más justo, equitativo y democrático.

Además, agradeció las expresiones de apoyo y solidaridad de la inmensa mayoría de la comunidad internacional, en particular de los Estados miembros y socios del Brics.

«Cuenten siempre con nuestra disposición y modesta contribución a estos legítimos y urgentes propósitos de los pueblos del Sur Global», concluyó.