EL PAÍS conta Cuba ( video)

"Atacar a Cuba es atacar la hipótesis de la libertad consciente. Por eso, el enemigo despliega sobre ella todo su arsenal de distorsión cognitiva, manipulación perceptiva y colonización emocional" (Fernando Buen Abad) y en ello a conciencia, participa el periódico EL PAÍS (tanto su edición global como la uruguaya) mantiene una cobertura crítica sobre la situación en Cuba, describiendo un escenario de colapso socioeconómico, crisis energética, escasez de alimentos y represión política.

En la ntranscripción y el video que siguen el desmontaje de titulares. Se diría que casi disfrutan con su herencia colonialista al servicio de Estados Unidos.

ELPais vs Cuba

 (0:00) Portada del país de este domingo. Una portada para la historia de la infamia. (0:05) Imagen, en tono de burla, una enorme caricatura de Donald Trump, vestido de verde en plan revolucionario, (0:12) como si fuera una mezcla entre Fidel Castro y Aníbal del equipo A, fumándose un Habano, un puro victorioso.

(0:19) ¡Qué gran triunfo del señor Naranja! De la libertad y de la democracia, ¿verdad? (0:23) Sólo el hecho de que el país sea capaz de publicar esta imagen, con lo que está pasando en el mundo, (0:28) con Trump agrediendo y bombardeando a medio planeta, es para vomitar, pero sigue la portada. (0:34) Titular, el hundimiento de Cuba, que podrían haber escrito, sobre todo cuando están poniendo a Trump como protagonista, (0:42) pues no sé, la asfixia de Cuba, o la ofensiva contra Cuba, o el bloqueo a Cuba, que el mundo rechaza, (0:49) pero entonces no sería el país. El hundimiento de Cuba, con dos cojones.

(0:54) Hundimiento, que es en plan, se hunde, se derrumba, se desmorona, así, ella solita, sin que nadie haga nada de nada, (1:03) y además remite lo del hundimiento al título de esa mítica película sobre la caída del régimen nazi de Hitler en Alemania. (1:11) Alucinante, realmente, el nivel de violencia gráfica y verbal de esta portada. (1:16) Seguimos, ¿eh? Subtitulares que añade el país.

(1:19) El primero, la estrategia de Trump de cortar el petróleo, asfixia a la isla y mina al régimen. (1:26) Lo de encerrar a los cubanos en la isla, cerrarla con llave y tirar la llave por la alcantarilla, (1:30) y no dejar que entre ni una gota de petróleo, no es un asedio, ni un bloqueo, ni un acto contra el derecho internacional, (1:36) ni es imperialismo, ni es una agresión, ni nada de nada, es una estrategia. (1:41) Y el país la apoya, al igual que sus ofensivas contra Venezuela o Colombia.

(1:46) Y no es una estrategia contra un pueblo, sino contra un régimen. (1:50) En Estados Unidos no hay ningún régimen, ¿eh? Estados Unidos es el faro de la libertad y la democracia, (1:56) y Trump un gran estratega. En Cuba es donde hay un régimen que, gracias al cielo, está a punto de hundirse.

(2:04) Recordemos que este periódico, el país, y el sector político al que representa en España la progresía, (2:09) se presentan a sí mismos como los antagonistas mundiales del trumpismo. Pues ahí tenemos su enfoque. (2:15) El hundimiento de Cuba y Trump fumándose un puro disfrazado de Fidel, o sea, con bastante recochineo.

(2:21) En fin, el hundimiento del país más bien al subsuelo del periodismo. (2:27) Y hay más, ¿eh? Segundo su titular. (2:30) La sanidad y la educación se resienten mientras se mantiene el aparato represivo, escribe el país, (2:36) buscando construir una narrativa muy evidente.

El malvado régimen cubano, los pocos recursos que tiene, (2:42) los quita de la sanidad y la educación y lo apuesta todo a la represión. (2:46) Yo, compañeros, he estado algún tiempo en Cuba y jamás he visto allí, pero ni por asomo, (2:52) ni la milésima parte del aparato policial y represivo que existe, sin ir más lejos, aquí, en el reino de España. (2:58) Que se lo pregunten a los seis de Zaragoza, o a las seis de la Suiza, o a los huelguistas del metal en Cádiz (3:04) atacados por una tanqueta, o a la población racializada de Lavapiés o de Badalona, (3:09) o que le pregunten a Pablo Hasél, que lleva cinco años en la cárcel por cantar contra la monarquía, (3:14) y ni hablar de otros países de América Latina, como Ecuador o Perú, pero allí gobiernan nuestros hijos de puta, claro, (3:21) y ni hablar, por supuesto, de los Estados Unidos, del ICE.

(3:24) Yo creo que es importante tener esta perspectiva, porque, en fin, gente, (3:28) hablar en 2026 del aparato represivo cubano, cuando hay un cuerpo policial en Estados Unidos, (3:35) con más presupuesto que el ejército de Israel, asesinando a tiros en la cabeza a gente por protestar, (3:41) y un presidente, Donald Trump, que ha construido una cárcel rodeada de cocodrilos, alligator alcatraz, (3:47) para encerrar allí a migrantes que no han cometido delito alguno, pues es una infamia incluso demasiado grande para el país. (3:53) Pero, claro, ¿qué esperar de un periódico capaz de coger una fotografía de una manifestación en La Habana, (4:00) a favor de la revolución, en la que se veían hasta banderas del movimiento 26 de julio, (4:05) y presentarla en una información como si fuera una foto de una supuesta manifestación en contra del gobierno cubano, (4:12) como hicieron en junio del año pasado? (4:14) Las protestas contra el gobierno publicó el país con una foto con banderas del movimiento 26 de julio. (4:20) En fin.



Coletilla a las amenazas de Trump vs Cuba

Realizar en Cuba una operación similar a la que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro en Caracas no es "necesario", según afirmó este lunes 16 de febrero el mandatario estadounidense, Donald Trump. (ver video)

"No sería una operación muy difícil, como puedes imaginar, pero no creo que sea necesario", comentó a los periodistas a bordo del Air Force One, luego de que le preguntaran si consideraría una intervención militar en la isla de no llegar a un acuerdo.

En este sentido, volvió a amenazar a las autoridades, instándolas a alcanzar "absolutamente" un acuerdo con Washington.

"Cuba es ahora mismo un Estado fallido y ni siquiera tiene combustible para aviones para que despeguen. Están bloqueando su pista de aterrizaje. Estamos hablando con Cuba en este momento y deberían llegar absolutamente a un acuerdo porque es una amenaza humanitaria", declaró.

"Mientras tanto hay un embargo, no hay petróleo, no hay dinero, no hay nada", añadió.

Coletilla


¿Qué no sería muy difícil intervenir en Cuba?

¿El "acuerdo" es arrodillarse ante el fascista?

A quienes miran para otro lado estas acciones clasifican como genocidio. No hay más

¡Cuidadito, compay gallo!

Trump lanza nueva amenaza a Cuba.17 feb 2026 (+ video)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a amenazar a Cuba este lunes, instando a sus autoridades a llegar "absolutamente" a un acuerdo con Washington, reseñó RT.

"Cuba es ahora mismo un Estado fallido y ni siquiera tiene combustible para aviones para que despeguen. Están bloqueando su pista de aterrizaje. Estamos hablando con Cuba en este momento y deberían llegar absolutamente a un acuerdo porque es una amenaza humanitaria", declaró a los periodistas a bordo del Air Force One.

"Mientras tanto hay un embargo, no hay petróleo, no hay dinero, no hay nada", añadió.

Al mismo tiempo, evitó responder si estaba considerando la posibilidad de llevar a cabo una operación contra el país caribeño, similar a la que utilizó contra Venezuela, al secuestrar al presidente del país, Nicolás Maduro. El mandatario indicó que "no cree que sea necesario".

En contexto

Nuevas amenazas de Trump a Cuba

El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declaraba la "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales", como Hamás y Hezbolá, y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.

Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen a contravía de la orden ejecutiva de la Casa Blanca. Posteriormente, el inquilino de la Casa Blanca reconoció que su Administración mantiene contactos con La Habana e indicó que se proponen llegar a un acuerdo, aunque calificó al país caribeño de "nación en decadencia" que "ya no cuenta con Venezuela" para sostenerse.

Estas palabras tienen lugar en medio del bloqueo económico y comercial que mantiene EE.UU. contra Cuba desde hace más de seis décadas. El cerco, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca. 

"Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre", manifestó el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

"Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales", afirmó el mandatario. Todas las acusaciones infundadas de Washington han sido rechazadas sistemáticamente por La Habana, que ha advertido que defenderá su integridad territorial.

Llamamiento desde Cuba a impedir "acto genocida" de EU.UU.

A los artistas e intelectuales del mundo:

Cuba ha luchado durante siglos, primero por conquistar su independencia y luego por defenderla a ultranza. Tamaña resistencia ante el imperio más poderoso y depredador de la historia humana ha sido a fuerza del alto sacrificio de su pueblo. La resistencia consciente de quienes vivimos en el archipiélago se debe a convicciones y razones aprendidas hace mucho tiempo.

José Martí, el gran poeta y patriota, definió en 1894 nuestro noble destino: “En el fiel de América están las Antillas, que serían, si esclavas, mero pontón de la guerra de una república imperial”.

La mayor riqueza de Cuba está en su gente. No poseemos reservas petroleras ni otros recursos naturales altamente codiciados, pero hemos desarrollado un capital humano capaz de moldear la resiliencia desde la creatividad y el conocimiento.

Cuba no fomenta el terrorismo, aunque hemos sido víctimas de él. Amamos la paz indisolublemente anudada a nuestra independencia. Siempre hemos deseado edificar una sociedad justa y solidaria. Eliminamos el analfabetismo y redujimos la mortalidad infantil y la materna a niveles similares a los del primer mundo. Enviamos a otras naciones médicos y maestros cuando otros sólo lanzan bombas. Creamos vacunas que se distribuyen gratuitamente. Fomentamos el deporte como derecho del pueblo y somos el país hispanohablante que ha conquistado el mayor número de medallas en la historia de los Juegos Olímpicos.

Contamos con un sistema gratuito de escuelas de arte, en las que se han formado bailarines, actores, pintores, cineastas, músicos… muchos de origen humilde, quienes han generado un movimiento artístico poderoso, reconocido internacionalmente.

Desde el triunfo revolucionario de 1959, aspiramos a lograr el más elevado nivel cultural para nuestro pueblo. Fidel nos probó que se podía eliminar el analfabetismo y que debíamos luchar por erradicar, con un entramado de leyes y activa vigilancia, el racismo y la discriminación en todas sus manifestaciones. Avanzamos en la integración y defensa de los derechos de nuestras mujeres, que ya son parlamentarias, directivas, profesionales en igualdad de condiciones que los hombres. Aprobamos un avanzado Código de las familias que protege el amor en sus diversas maneras de existir.

A pesar del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde 1962, recrudecido de manera sucesiva, hasta la asfixia implementada por el actual gobierno estadunidense, no renunciamos a nuestros sueños de prosperidad, justicia y paz.

La resistencia nos cuesta e impone grandes sacrificios a nuestra gente cada día y supone enfrentar con estoicismo la crueldad de las medidas extraterritoriales del gobierno estadunidense.

El imperio dice que Cuba representa una amenaza para su seguridad nacional, lo cual resulta ridículo e inverosímil. Ha decretado un bloqueo petrolero, con la consecuente parálisis de hospitales, escuelas, industrias, el transporte. Intentan privar a nuestros médicos de salvar vidas; tratan de paralizar nuestro sistema de enseñanza gratuito y universal, de sumirnos en la hambruna, en la falta de energía para garantizar el acceso al agua potable, a la cocción de los alimentos; en fin, se proponen apagar de modo lento y cruento a un país.

Cuba resiste y resistirá esta agresión inhumana, pero cuenta con la solidaridad activa de todos los hombres y mujeres honestos, humanistas y de buena voluntad del mundo. Se trata de impedir un acto genocida y salvar a un pueblo heroico cuyo único “delito y amenaza” ha sido defender su soberanía.

Cuba nunca ha agredido a nación alguna. Cuba ejerce la solidaridad internacional aun en condiciones de bloqueo extremo. Estar con Cuba hoy es defender la paz y el derecho de todos los pueblos, por pequeños que sean, al ejercicio pleno de su soberanía.

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) llama a todos los intelectuales y creadores del mundo a movilizarse en defensa de la causa cubana. Como lo definió Martí en 1895, al escribir sobre nuestro deber en América: “Quien se levanta hoy por Cuba, se levanta para todos los tiempos”.

FIRMANTES

Miguel Barnet Lanza, escritor, poeta y etnólogo. Presidente de Honor de la UNEAC. Premio Nacional de Literatura y de Patrimonio. Presidencia Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Nancy Morejón, escritora y poeta. Premio Nacional de Literatura.

Lesvia Vent Dumois, vicepresidenta de la UNEAC. Premio Nacional de Artes Plásticas.

Alpidio Alonso Grau, poeta. Ministro de Cultura de Cuba.

Abel Prieto Jiménez, escritor. Presidente de Casa de las Américas.

Pedro Pablo Rodríguez, investigador e historiador. Premio Nacional de Ciencias Sociales.

Virgilio López Lemus, escritor y poeta. Premio Nacional de Literatura.

Waldo Leyva, Premio Nacional de Literatura.

Francisca López Civeira, investigadora. Premio Nacional de Ciencias Sociales.

Rafael Acosta de Arriba, escritor. Premio Nacional de Investigación Cultural.

René Fernández, Premio Nacional de Teatro.

Miriam Muñoz, Premio Nacional de Teatro.

Zenén Calero, Premio Nacional de Teatro.

Viengsay Valdés, directora del Ballet Nacional de Cuba. Premio Nacional de Danza.

José Oriol, Premio Nacional de Cultura Comunitaria.

José Menéndez Sigarroa (Pepe Menéndez), diseñador. Premio Nacional de Diseño.

José Villa Soberón, escultor, Premio Nacional de Artes Plásticas.

Eduardo Roca Choco, Premio Nacional de Artes Plásticas.

Margarita Ruiz, investigadora. Premio Nacional de Patrimonio Cultural.

Flora Fong, Premio Nacional de Artes Plásticas.

Arístides Hernández Ares, humorista gráfico y caricaturista. Premio Nacional de Humorismo.

Fátima Patterson, directora del estudio teatral Macubá. Premio Nacional de Teatro.

Juan Piñera Infante, compositor. Premio Nacional de Radio y de Enseñanza Artística.

Digna Guerra, directora coral. Premio Nacional de Música.

Josefa Bracero Torres, radialista. Premio Nacional de Radio.

Ramón Espigul, radialista, Premio Nacional de Radio.

Guille Vilar Álvarez, radialista. Premio Nacional de Radio.

Eslinda Núñez, actriz. Premio Nacional de Cine.

Roberto Ferguson, director audiovisual. Premio Nacional de Televisión.

José Ramón Artigas, director audiovisual. Premio Nacional de Televisión.

José Loyola, músico. Premio Nacional de Enseñanza Artística.

Roberto Valera, músico. Premio Nacional de Música.

Guido López-Gavilán, compositor, pedagogo y director de orquesta. Premio Nacional de Música.

Raúl Rodríguez, radialista. Premio Nacional de Radio.

Alex Pausides, Premio Nacional de Edición.

Miguel Iglesias, director de Danza Contemporánea de Cuba. Premio Nacional de Danza.

Santiago Alfonso, coreógrafo. Premio Nacional de Danza.

Rubén Darío Salazar, actor, director de Teatro Las Estaciones. Premio Nacional de Teatro.

Marta Bonet de la Cruz, musicóloga y presidenta de la UNEAC.

Elier Ramírez Cañedo, escritor, historiador e investigador.

Magda Resik Aguirre, periodista y vicepresidenta primera de la UNEAC.

Yuris Nórido Ruiz Cabrera, periodista y vicepresidente de la UNEAC.

Yasel Toledo Garnache, periodista y presidente de la Asociación Hermanos Saiz.

Alberto Marrero, escritor y poeta.

Ernesto Limia Díaz, historiador e investigador.

Abel Enrique González, historiador e investigador.

Vivian Martínez Tabares, directora del Departamento de Teatro de Casa de las Américas.

Isabel Cristina López Hamze, profesora de la Universidad de las Artes ISA.

Olga Teresa Pérez Berra, teatróloga.

Fernando Rojas, ensayista y escritor.

Juan Alberto Ante, director de Alas Teatro y vicepresidente primero de la UNEAC en Granma.

Adis Nubia, actriz de Teatro Andante.

Julio César Ramírez, director de Teatro D Dos.

Lourdes Cajigal, directora Compañía Así Somos.

Vladimir Peraza, crítico e investigador.

Octavio Fraga, periodista y ensayista.

Graciela Chailloux, escritora y profesora de la Universidad de La Habana.

Kenia Rodríguez, representante de Assitej Cuba.

Dennis Ramos, actor y profesor de la Escuela Nacional de Teatro Corina Mestre.

Ernesto Planas, actor, mimo y profesor de la Universidad de las Artes ISA.

Leivan García, bailarín y coreógrafo, director del Conjunto Folclórico Nacional.

Nereida López, directora del Teatro Nacional.

Marvis Yaquis, diseñador y director del Consejo Nacional de Artes Escénicas.

Miguel Cañellas, director del Teatro Tomás Terry.

Jorge Mederos, director del Centro de Teatro de La Habana.

Mercedes Borges, profesora de la Universidad de las Artes ISA y directora del portal Cuba escena.

José Omar Arteaga, profesor de la Universidad de las Artes ISA y editor del portal Cuba Escena.

Eduardo Valdés Rivero, director artístico.

Valia Valdés, actriz y periodista.

Elvia Pérez, narradora oral y directora de Puente de Palabras.

Maribel López Carcasés, actriz del Teatro Guiñol Guantánamo.

Jorge Brooks, gestor e investigador.

Uri Rodríguez, actor y director de Teatro La Barça. Presidente de la UNEAC en Guantánamo.

Migdalia Tamayo, crítica e investigadora de arte Vicepresidenta primera de la UNEAC en Guantánamo.

Jesús Lozada, médico y escritor.

Juan González Fiffe, director de Teatro Andante. Premio Maestro de Juventudes.

Raquel González, actriz y directora de televisión.

María del Carmen Mena, profesora de la Universidad de las Artes ISA.

Yuliet Montes, actriz de Teatro de la Utopía y profesora de la Universidad de las Artes ISA.

Jaime Gómez Triana, investigador, escritor, vicepresidente de Casa de las Américas y profesor de la Universidad de las Artes ISA.

Reinaldo León, director de Teatro de la Utopía y profesor de la Universidad de las Artes ISA.

Luis Enrique Amador Quiñones, actor y rector de la Universidad de las Artes ISA.

Marilyn Garbey, investigadora, escritora y presidenta de la Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC.

Roxana Pineda, actriz y directora de Teatro La Rosa.

Norma Gálvez, directora de la editorial Envivo y profesora de la Universidad de las Artes ISA.

José Omar Torres Lopez, pintor y grabador.

Diana Balboa, pintora y grabadora.

Humberto Mayol Viton, fotógrafo.

Evert Fonseca, pintor.

Liliam Chacón, decana de la Facultad de Arte Danzario del ISA.

Raúl Torres, trovador.

Mabel Castillo, musicóloga, presidenta de la Asociación de Músicos de la UNEAC.

Lourdes de los Santos, documentalista y presidenta de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la UNEAC.

Manuel Herrera, cineasta.

Orieta Cordeiro, radialista.

Sahily Tabares, escritora.

Jorge Alonso Padilla, realizador de televisión.

Irene Borges, directora de Espacio Teatral Aldaba.

Víctor Fowler, escritor.

Rosa Miriam Elizalde, periodista y escritora.

Omar González, periodista y escritor.

Regina Balaguer, directora del Ballet de Camagüey y vicepresidenta primera de la UNEAC en Camagüey.

Armando Pérez Padrón, realizador audiovisual, escritor y presidente de la UNEAC en Camagüey.

José Manuel Espino, escritor, poeta y presidente de la UNEAC en Matanzas.

Janette Brossard, artista plástica y presidenta de la Asociación de Artistas Visuales de la UNEAC.

Ricardo Riverón Rojas, escritor y presidente de la UNEAC en Villa Clara.

Carlos Figueroa, radialista y presidente de la UNEAC en Sancti Spiritus.

Gerardo Houdayer, radialista y presidente de la UNEAC en Santiago de Cuba.

Claustro de profesores de la Escuela Nacional de Ballet Fernando Alonso

Dani Miguel Hernández Acosta, director primer bailarín del Ballet Nacional de Cuba.

María Mercedes García Vega, vicedirectora del Ballet Nacional de Cuba.

Enrique Ubieta, investigador y escritor.

Ana Irma Pérez Pereyó, músico y vicepresidenta de la Asociación Hermanos Saiz.

Santa Massiel Rueda, trovadora y vicepresidenta de la Asociación Hermanos Saiz.

Nelson Valdés Viera, trovador.

Marcos David Fernández (El Kikiri de Cisneros), repentista.

Dazra Novak, escritora y presidenta de la Asociación de Escritores de la UNEAC.

Karel Leyva, poeta.

Marta Campos, trovadora y vicepresidenta de la Asociación de Músicos de la UNEAC.

Orlando Valle Maraca, flautista y vicepresidente primero de la Asociación de Músicos de la UNEAC.

Sándor González Vilar, artista visual.

Lázaro Dagoberto González, violinista, pedagogo, compositor y director de orquesta.

Beatriz Corona Rodríguez, compositora y directora de coral.


Todo indica que la política exterior de EE.UU. sobre Cuba se decide en Florida

Misión Verdad.- Cuba atraviesa una de las crisis más graves de las últimas décadas. La escasez de combustible, el colapso del sistema eléctrico y el deterioro acelerado de las condiciones de vida se producen en un contexto de presión económica creciente por parte de Estados Unidos, marcada por sanciones, amenazas de aranceles secundarios y un cerco energético que ha reducido drásticamente las posibilidades de abastecimiento de la isla. La situación ha reactivado el debate sobre la política de Washington hacia La Habana.

En ese marco, el presidente Donald Trump ha afirmado públicamente que existen conversaciones en curso con altos funcionarios cubanos, presentándose como un actor dispuesto a explorar una salida negociada al actual impasse. Desde La Habana, el gobierno cubano ha reiterado en múltiples ocasiones su disposición a dialogar sobre una amplia gama de temas, siempre que las conversaciones se desarrollen sin presiones ni precondiciones y sobre la base del respeto a la soberanía.

Sin embargo, una investigación periodística y exclusiva publicada por Drop Site News desmonta esa narrativa. De acuerdo con fuentes cubanas y estadounidenses citadas por el medio, no existen ni han existido negociaciones de alto nivel entre Washington y La Habana. Las supuestas conversaciones a las que alude Trump serían, en realidad, una ficción construida desde el propio Departamento de Estado. Según el reportaje, el presidente estaría siendo deliberadamente desinformado sobre el estado real de los contactos con Cuba, parte de una estrategia interna para bloquear cualquier avance diplomático.

La investigación señala que el secretario de Estado, Marco Rubio, es el principal operador de esta maniobra para ganar tiempo, fabricar el relato de un diálogo fallido y, llegado el momento, justificar una política de endurecimiento aún mayor.

La ficción diplomática

Según el artículo de Drop Site News, un elemento clave para entender la política de Washington hacia Cuba en el actual gobierno de Donald Trump es la existencia de una diplomacia paralela operada desde el propio Departamento de Estado.

Este mecanismo cumple una función precisa. Permite simular un intento de negociación destinado al fracaso, de modo que, una vez agotada esa vía ficticia, pueda argumentarse que la intransigencia cubana dejó como única opción una política de "máxima presión". La maniobra no solo bloquea cualquier acercamiento real, sino que preserva a Rubio frente a un dilema político interno: firmar o facilitar un acuerdo con el gobierno cubano significaría traicionar a la base que sostiene su poder político.

La política hacia Cuba está condicionada por una constelación de intereses electorales, ideológicos y financieros asentados en el sur de Florida, capaces de castigar políticamente a cualquier figura republicana que se aparte de una línea dura contra La Habana. Rubio representa a esa base y actúa como su garante dentro del aparato ejecutivo.

Las declaraciones públicas de Trump muestran que el presidente no percibe a Cuba como un enemigo ideológico central. Fuentes citadas por Drop Site señalan que su interés se orienta más hacia oportunidades económicas y control migratorio que hacia un cambio de régimen en la isla. Esa diferencia de enfoque explica por qué el bloqueo interno resulta necesario. Rubio no puede oponerse abiertamente al presidente sin pagar costos políticos inmediatos, pero sí puede condicionar la información que recibe y administrar los tiempos de la diplomacia.

La dinámica no es nueva. Durante años, la política estadounidense hacia Cuba ha estado atravesada por un sistema de intermediación donde actores del exilio cubanoamericano han ejercido una influencia desproporcionada. Lo que distingue el momento actual es el grado de autonomía con el que esa lógica opera dentro del Ejecutivo.

El veto de Miami

Buena parte de la conducta de Marco Rubio en política exterior no puede entenderse únicamente como una expresión ideológica personal ni como una extensión mecánica de la agenda de Donald Trump. Responde, ante todo, a un veto político estructural asentado en el sur de Florida, donde el anticastrismo más radical funciona en calidad de factor de disciplinamiento interno dentro del Partido Republicano y constituye un límite infranqueable para cualquier intento de negociación con La Habana.

Ese veto explica por qué Rubio está dispuesto a operar incluso contra el propio presidente. En ese esquema, cualquier acercamiento real con el gobierno cubano supondría para él una ruptura con la base que sostiene su poder político, financiero y electoral.

Rubio construyó su carrera desde Florida articulando una identidad política inseparable del anticastrismo militante. Desde sus primeros cargos locales hasta su proyección nacional, el tema cubano es un eje estructurante de su discurso, convirtiéndose en un mecanismo de acumulación de poder dentro de una comunidad política altamente organizada, movilizada y con capacidad de castigo electoral.

Este posicionamiento le permitió consolidarse como portavoz privilegiado de los sectores más duros del exilio cubanoamericano, al tiempo que lo proyectó como operador clave en la agenda hemisférica de Washington. La consecuencia directa es una política exterior rígida, donde el margen de maniobra presidencial queda subordinado a los equilibrios internos de Florida.

Ese perfil ideológico se encuentra respaldado por estructuras materiales concretas. Tal como documentan investigaciones previas de nuestra tribuna, el ascenso de Rubio ha estado acompañado por lobbies empresariales y sectoriales con intereses bien definidos, entre ellos la industria carcelaria privada, desarrolladores inmobiliarios de Florida y grupos de presión proisraelíes.

El vínculo con empresas como GEO Group, altamente beneficiadas por políticas de criminalización migratoria y expansión del sistema de detención, refuerza una agenda securitaria donde la coerción estatal se traduce en rentabilidad económica. En este entramado, el discurso de "mano dura" hacia Cuba, Venezuela o la migración es funcional a intereses corporativos que financian y sostienen su carrera.

Más delicado aún es el ecosistema político que rodea a Rubio en el sur de Florida. El senador ha recibido respaldo explícito de organizaciones y figuras históricamente vinculadas a la violencia política y al terrorismo contra Cuba.

Entre ellas destaca la Brigada 2506, organización directamente asociada a la invasión de Bahía de Cochinos, referente simbólico y político del anticastrismo más extremo. A ese entramado se suman personajes como Orlando Gutiérrez-Boronat, dirigente que ha llamado reiteradamente a la intervención militar estadounidense en Cuba, y Luis Posada Carriles, responsable de múltiples acciones terroristas, incluida la voladura de un avión civil con 73 personas a bordo, fallecido en Miami sin rendir cuentas ante la justicia estadounidense.

El silencio institucional y mediático frente a estos respaldos revela hasta qué punto el control político del anticastrismo radical en Florida es capaz de condicionar a gobiernos, partidos y medios.

Desde esta perspectiva, el comportamiento del secretario de Estado frente a Cuba —y su disposición a sabotear cualquier vía de negociación— es la expresión coherente de un poder local que proyecta su influencia sobre la política exterior de Estados Unidos. Un poder que, en palabras del periodista cubano Iroel Sánchez, explica por qué en Washington no hay simple cautela frente al exilio de Miami, sino temor.

Política exterior capturada y consecuencias regionales

El caso cubano funciona como un laboratorio donde se observa un patrón más amplio: la captura de decisiones estratégicas por actores capaces de operar por encima del presidente y de las instituciones formales del Estado, precisamente por responder a intereses corporativos de mayor peso. Marco Rubio es una de las expresiones más acabadas de ese sistema.

Esto se replica en otros frentes. La obsesión de Rubio con el cambio de régimen no se limita a La Habana. Venezuela es un segundo eje permanente, donde la presión económica, la criminalización de la migración y la militarización discursiva cumplen funciones similares. Su capacidad para bloquear negociaciones, condicionar información y forzar escenarios de confrontación muestra hasta qué punto Estados Unidos admite y normaliza este tipo de prácticas.

Lo que confirma este caso es una arquitectura de poder donde la simulación diplomática, por un lado, y las medidas de asfixia económica, por el otro, se integran como herramientas habituales. En ese marco, la pregunta ya no es si habrá negociaciones con Cuba, sino quién decide realmente que no las haya. Y la respuesta deriva sobre Miami y sus alrededores.