Ataques contra artistas cubanos son parte de campañas para promover odio

Los ataques mediáticos a artistas cubanos forman parte de una campaña para promover el odio, la intolerancia y el miedo entre los cubanos o descendientes de cubanos que viven en los Estados Unidos, dijo hoy Carlos Fernández de Cossío, @CarlosFdeCossio director general para Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, MINREX.

En un par de mensajes publicados en su cuenta en la red social Twitter el funcionario explicó, además, que esta incitación al odio es la misma que condujo a los ataques terroristas contra la Embajada cubana en Washington en abril pasado.

“El linchamiento mediático en curso contra los artistas cubanos que se niegan a denigrar a su país, forma parte de una campaña macartista bien articulada y financiada para promover el odio, la intolerancia y el miedo entre los cubanos o descendientes de cubanos que viven en EEUU”, escribió Fernández de Cossío.

“Es la misma promoción al odio que condujo al ataque terrorista del pasado 30 de abril, cuando un individuo disparó más de 30 cartuchos de ametralladora contra la Embajada de Cuba en EEUU con la intención de matar, según confesó”, agregó.

La denuncia se suma a varias que han tenido lugar estos días en el archipiélago contra los recientes ataques a poetas, actores, periodistas, y músicos cubanos, acciones que forman parte de una campaña financiada desde los Estados Unidos.

Su postura es similar al llamado de instituciones como el Ministerio de Cultura, el Instituto Cubano de la Música y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, quienes repudiaron la maniobra de descrédito contra artistas e intelectuales residentes en Cuba que se ha hecho patente en varias plataformas de internet.

<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Dignidad frente a ignominia. Vergüenza contra dinero: Artistas cubanos rechazan campaña de odio lanzada desde Miami. <a href="https://t.co/wCkOlAp9D7">https://t.co/wCkOlAp9D7</a> <a href="https://t.co/pGrIB9dKuM">pic.twitter.com/pGrIB9dKuM</a></p>&mdash; Alpidio Alonso Grau (@AlpidioAlonsoG) <a href="https://twitter.com/AlpidioAlonsoG/status/1307298733651091458?ref_src=twsrc%5Etfw">September 19, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>

http://www.acn.cu/cultura/70256-ataques-contra-artistas-cubanos-son-parte-de-campanas-para-promover-el-odio

Cubanos ante el "altar cibernético"

Norelys Morales Aguilera.─ Las redes se han convertido en un confesionario ante un "altar cibernético", según argumenta el filósofo y escritor Farnando Buen Abad. 

"A San Juan Casiano (entre 360 ​​y 365 Dobruja, Rumanía) se le ocurrió la “confesión privada” que, además de la declaración de pecados, incluyó la ejecución privada de la penitencia. El confesor pasó a ser una especie de compañero espiritual con quien, producto de miedos o arrepentimientos, los  fieles “comparten” problemas o “pecados” (...) ¿Qué hace un confesor con la información que recolecta? ¿La silencia?" [1]

Y, continúa Buen Abad: "...Estando frente al ordenador, el penitente es un “confesante digital” en contacto directo con su confesor espía. Como en las figuras medievales. No hace falta que diga “Yo confieso… ante este altar…” basta y sobra con escribir saludos, comentarios, abrir páginas, guardar imágenes… aceptar contactos y desplegar lo que le gusta o le disgusta, frente al “teclado” y, así, una forma de la confesión ocurre ante un “altar cibernético”.

Pero, hay más en ese territorio digital supuestamente libre y democrático. "¿A dónde fueron a parar las promesas de democracia de unas redes en las que todos tendríamos, en igualdad de condiciones, la libertad de expresarnos?" pregunta M.H.Lagarde. [2]

Las llamadas redes sociales, si es que alguna vez lo fueron, dejaron de serlo cuando se convirtieron, gracias a las ganancias que generan las ventas de datos de sus usuarios, las promociones de contenidos y la inserción de publicidad, posiblemente en las empresas más prósperas y lucrativas del capitalismo.

Las "gratuitas" redes sociales nos regalan el espejo de Narciso, para contemplarnos en selfies, y el espejo de la reina mala del cuento de Blancanieves, un espejo que habla a través de los likes y comentarios aprobatorios para inflamar el ego... Pero ese reflejo en ocasiones no es tan complaciente, y en vez de aprobación, destila el odio que insulta a algunos y genera el morbo en los demás.

La capacidad destructiva de estas empresas...la estamos viviendo en carne propia los cubanos por dos vías: la polarización y el escarnio que campea en las redes sociales, permeables al sarampión trumpista de grupos coordinados de cubanos que viven en Miami, y las teorías de la conspiración que inundan las comunidades latinas en Florida.  Tanto demócratas como republicanos compiten allí por la medalla al partido más anticomunista y por denigrar los símbolos de la Revolución cubana, en vísperas de unas elecciones en la que las mentiras han alcanzado una dimensión salvaje, según el diario digital Politico, reseñó Rosa Miriam Elizalde. [3] 

A los cubanos dignos estén donde estén toca ir al "altar cibernético" y proclamar nuestro derecho a participar con nuestras verdades como puños, con la inteligencia y la pasión con que un machete mambí sanjaba el acero. 

Pongamos nuestras verdades con la "razón sensible", que excluye los exhibicionismos egoístas. Con la prontitud humana que derrota a las herramientas de la big data y la predicción de la inteligencia artificial. 

Con la solidaridad con los que luchan por causas justas, y burlando los bloqueos y exclusiones.

La batalla no es pequeña, pero tampoco es pequeña la hidalguía con que nos han enseñado los mejores cubanos. No asustan aquí las campañas de la contrarrevolución. Estamos prestos. No nos cansaremos.

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[1] https://www.horyou.com/personality/fernando-buen-abad/news/entre-el-confesionario-y-el-big-data

[2] http://www.cubasi.cu/es/noticia/la-necedad-y-el-odio-una-mina-de-oro-para-las-redes-sociales?fbclid=IwAR0R6SSIpEOuLixvoKsLoKm_5sx8U5lUxvJCssMguO_oraQJtpFCxFGlpj4

[3] https://www.cubaperiodistas.cu/index.php/2020/09/el-dilema-social/?fbclid=IwAR0kXB3k0oDbjYO2qkSJk6dRlXxB7ohR4DXA-oOx9jP29OtGHUFpSSHFvRA

Conozca al ciberchipojo


Norelys Morales Aguilera.─ El ciberchipojo es una modalidad cubana descendiente directo del trol. "El trol describe a una persona con identidad desconocida que publica mensajes provocadores, irrelevantes o fuera de tema en una comunidad en línea. Puede crear mensajes con diferente tipo de contenido como groserías, ofensas, mentiras difíciles de detectar, con la intención de confundir y ocasionar sentimientos encontrados en los demás." [1] 

Pero, el ciberchipojo ha evolucionado y tiene más condimentos, a veces no es desconocido y está adaptado a objetivos bien precisos de la guerra mediática, psicológica o de la No Convencional. Entre esos condimentos está la agresividad política que se la quieren endilgar a la actuación social de los cubanos todos, con fines sabidos de un cambio de régimen en la Isla, que se impulsa desde Estados Unidos con la complicidad de la derecha internacional, lista a usar sus medios y sus noticias falsas. 

El refrito del ciberchipojo tiene bien puesto por meta acudir a lo emocional desplazándose por las distintas redes con los mensajes que diseñan los laboratorios mediáticos y salas situacionales que funcionan contra Cuba. Si alguien dudara de la existencia de esas entidades no tiene más que ver la prontitud con que actúan contra personas o situaciones en la Isla. 

Debiendo saber además, que el gobierno de Estados Unidos cuenta con una Fuerza de Tarea para Internet de Cuba, cuyos actores públicos o anónimos emplean sofisticadas herramientas como la big data, que es aquella capacidad de procesar datos que solo tienen las máquinas, o como la Inteligencia Artificial que permiten a la información interpretarse a sí misma y adelantarse a nuestras intenciones.

El ciberchipojo, actúa en un ambiente donde a partir de algoritmos han probado que con 100 likes de una persona en Facebook se puede predecir su orientación sexual, sus opiniones religiosas y políticas, su nivel de inteligencia y de felicidad; que con 250 likes, se puede adivinar el resultado de un test de personalidad mejor que como lo haría la pareja del individuo, y que con unos pocos likes adicionales, se puede saber más de una persona que ella misma. 

Es público que la compañía Cambridge Analytica construyó un perfil psicométrico personal para cada adulto de EEUU, a través de bases de datos comerciales y análisis de redes sociales. Su herramienta les permitió a los expertos de la campaña de Donald Trump monitorear los datos de 210 millones de estadounidenses y ajustar los mensajes exactamente a los intereses y gustos particulares de cada individuo, proporcionando así el margen clave para la victoria del republicano. 

La mentira está organizada como apunta Rosa Miriam Elizalde [2] y la astucia cubana no puede ser subestimada. Resulta fácil identificar a un ciberchipojo y la respuesta rápida es el antídoto. Solidaridad con los que pretenden ser linchados por una manada. Confianza absoluta en la actuación ética de nuestras autoridades, frente a cualquier error humano, inevitable.

Hemos aprendido a estar en las redes y debemos aprender a estar a salvo y salvar a nuestra gente que tiene derecho a participar decididamente en el entorno de Internet, sin bloqueos o censuras provenientes del poder global de Estados Unidos y sus aliados, que se creen dueños de la democracia y de la redención. [3] 

Sepamos, en fin que al ciberchipojo nada lo exculpa porque está en los dominios del que peca por la paga o paga por pecar. 

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[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Trol_(Internet)

[2] https://www.cubaenresumen.org/2017/06/la-verdad-dispersa-frente-a-la-mentira-organizada-en-la-era-de-internet

[3] http://www.cubadebate.cu/opinion/2019/09/03/entre-el-confesionario-y-el-big-data/

Imagen: Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=935011

Por encima del egoísmo minoritario

Norelys Morales Aguilera.─ ¿Cuántos hoy? es una pregunta recurrente en Cuba y que en cualquier parte o momento alguien te responde con propiedad. Se sabe cuántos casos nuevos de COVID 19, fallecidos, altas, etc. Pero, nadie puede calcular cuántos trabajan por cada caso en vigilancia, sospechoso o confirmado. Aunque matemáticamente sea una cifra finita, se vuelve incalculable en la Isla. 

Estamos ante la multiplicación cristiana de los panes y los peces, que en su interpretación simbólica también incluye el dar, el darse. Ese milagro lo estamos viendo a pesar de los pesares. Desde los que organizan, trasladan, asisten, hacen pruebas, alimentan, cuidan, hacen ciencia, informan y un largo etcétera. Es un esfuerzo agotador, que suma meses. 

La pandemia ha cambiado la vida a todos. No será nada igual cuando termine la enfermedad, aunque a una minoría egoísta su egoísmo no le cambie. Lo padecemos desde ya. Hay una minoría también incalculable que olvidan que existen los asintomáticos, que no soportan la mascarilla o nasobuco, que ignoran el distanciamiento físico o que no pueden prescindir de veranear ni de una fiesta. Otros, dan todo por sabido y no exigen las medidas sanitarias.

Nos debatimos entre estas cifras de los que están dándolo todo y los que no pueden o no quieren. Bien se ha dicho que es una carrera de resistencia por la vida y por el triunfo. 

Duele el coletazo de la COVID 19 con el que Cuba al cierre de este domingo, acumula de 4 726 desde marzo y sean 108 los fallecidos. Lo alentador es que 4 040 personas se recuperaron. Pero, cuánto esfuerzo ha costado y cuántas secuelas quedan en lo físico y en lo psicológico de las individualidades.

Necesitamos de "razón sensible y de la inteligencia cordial" como dice el teólogo brasileño Leonardo Boff, para que esas cifras incalculables de bondad y solidaridad nos salven por encima del egoísmo minoritario.  

EE.UU.: Asombrosas e inauditas confesiones de Trump


 Nicanor León Cotayo.─ Hasta en altos niveles de la Casa Blanca reina la estupefacción  luego de muy delicadas revelaciones de Donald Trump al  famoso  periodista estadounidense Bob Woodward.

Así lo dieron a conocer este viernes, cuatro reporteros de la cadena CNN, Kevin Liptak, Vivian Salama, Lauren Fox, y Barbara Starr.  

 En un diálogo grabado en diciembre de 2019, entre ese periodista de The Washington Post y  el mandatario, este último  le hizo saber sobre un sistema de armas nucleares que según él “ni siquiera has visto ni escuchado”. 

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