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Venezuela, Trump y el aviso del New York Times a la "democracia estadounidense"

Norelys Morales Aguilera.- Aquí presento un resumen de la opinión del Comité Editorial del The New York Times, que está "conformado por un grupo de periodistas de opinión cuyos puntos de vista se basan en su experiencia, investigación, debates y unos valores muy arraigados. Es independiente de la sala de redacción", Se titula:"El ataque de Trump a Venezuela es ilegal e imprudente".

Después de que Donald Trump anunció el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, el Congreso estadounidense quedó dividido y conmocionado. Muchos legisladores demócratas condenaron la acción por no contar con la aprobación del Congreso, argumentando que la Constitución otorga al Legislativo la responsabilidad exclusiva de autorizar el uso de la fuerza militar. Senadores como Jack Reed señalaron que no se presentó ningún plan serio y advirtieron sobre los costos humanos, estratégicos y morales de usar la fuerza para gobernar otro país. Varios legisladores, entre ellos Seth Moulton y Jeanne Shaheen, dijeron que la administración les había asegurado en sesiones informativas que no habría invasión, tropas en tierra o cambio de régimen, y ahora sienten que fueron engañados. Algunos demócratas planean votaciones para limitar futuras acciones sin autorización del Congreso. 

Por otro lado, muchos republicanos apoyaron públicamente la operación. El líder de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, la calificó de “decisiva y justificada” y dijo que Trump protegía vidas estadounidenses. El senador Tom Cotton elogió la “increíble operación” y resaltó el papel de las fuerzas estadounidenses. Algunos republicanos más moderados, como el senador Mike Lee, también expresaron su apoyo, diciendo que funcionarios como el secretario de Estado Marco Rubio les aseguraron que la acción estaba dentro de la autoridad constitucional y subrayando que Maduro ya no era considerado presidente legítimo. 

Desde el Capitolio, varios demócratas pusieron énfasis en la falta de supervisión y en el riesgo de arrastrar a Estados Unidos a otro conflicto internacional, recordando al público que muchos estadounidenses se oponen a guerras prolongadas y cuestionando si hay un objetivo claro después de la captura. También hay llamados a reafirmar los poderes constitucionales del Congreso frente al Ejecutivo para evitar excedentes de autoridad presidencial sin control.

Más allá del Congreso, la sociedad civil y grupos políticos han organizado protestas en Washington, tanto a favor como en contra de la operación, reflejando la profunda división sobre el papel de EE. UU. en el extranjero y sobre la legitimidad de esta intervención militar sin mandato legislativo explícito. 

En el plano internacional, aunque algunos gobiernos expresan apoyo o consideración pragmática por el fin del gobierno de Maduro, otros han condenado la acción como violación de la soberanía y del derecho internacional, lo que complica aún más la posición de EE. UU. frente a aliados y organismos multilaterales.

Efectos legales y políticos de la agresión

Choque institucional: El Congreso podría impulsar resoluciones para reafirmar su autoridad constitucional sobre el uso de la fuerza, limitando futuras acciones militares sin autorización explícita.

Demandas judiciales: Legisladores o grupos civiles podrían presentar demandas cuestionando la legalidad de la operación; aunque los tribunales suelen ser cautelosos en política exterior, el caso podría llegar a la Corte Suprema.

Precedente peligroso: Si no hay consecuencias, se fortalece la idea de que un presidente puede actuar militarmente de forma unilateral, debilitando el equilibrio de poderes.

Impacto electoral: El episodio puede influir en campañas, movilizando tanto a quienes apoyan una política exterior dura como a quienes temen nuevas guerras.

Credibilidad internacional: Las críticas internas (como las del NYT) pueden erosionar la autoridad moral de EE. UU. al exigir respeto al derecho internacional a otros países.


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The New York Times: propaganda en modo de derrota


Norelys Morales Aguilera.─ Suelen rasgarse las vestiduras los medios en Estados Unidos, diciendo que hacen periodismo y no propaganda, sin embargo un artículo del The New York Times (NYT) confirma cómo hacer propaganda política contra Cuba. 

Esta vez la agenda Setting (qué y cuánto espacio se da en un medio) fue cantada. El titular lo enuncia: "Cuba aplasta a la disidencia y sofoca las protestas". Es todo lo que tienen que contar los mass media, los medios pagados por Estados Unidos, mal llamados independientes y el coro de las redes anticubanas. 

El NYT no se molesta en verificar otras fuentes que no sean las voces que apoyan la maniobra cuidadosamente planeada por Estados Unidos y sus servidores internacionales. La voz era para los súbditos en Cuba y la derecha anticubana concertada, no para el pueblo que defiende su Revolución.  

Para ellos solo tienen voz los "pacifistas tarifados" a quienes se les victimiza, como a santos corderos que reclaman al "régimen" el santo grial del neoliberalismo y el guion bien estudiado por la CIA de las llamadas revoluciones de colores. No hay individuos del verdadero pueblo que tengan voz, sino los "medios del régimen", que son medios públicos destinados a proclamar verdades y defender la tranquilidad frente a los intentos de caotizar la sociedad para que EE.UU. llegue a poner orden en el "estado fallido" que el mismísimo Joe Biden califica. 

La propaganda imperial que ejecuta el medio estadounidense no está autorizado a escribir sobre el abundante financiamiento del contribuyente de su país que paga generosamente la subversión en Cuba, y mucho menos la capacitación individualizada que ofrecieron a los llamados agentes de cambio en la Isla y los profusos estudios sobre las Fuerzas Armadas cubanas para corroerlas. Esos planes e injerencias no interesan, son los "anhelos de libertad" de los cubanos.  

La necesidad de mentir está en el panfleto político. Para ellos la "voz autorizada" de la mercenaria Yoani Sánchez es muy apropiada hablando de "corte de Internet" que nadie vio y el "miedo del régimen". Enuncian además, sobre cientos de personas encarceladas, refiriéndose a unas decenas quienes en julio pasado protagonizaron disturbios, incluidos lanzar piedras a un hospital infantil. No hablen de encarcelados cuando pasan por alto delitos en su propio país o cualquiera de este mundo. 

El hecho real, es que pasado el 15N los planes yanquis se fueron a bolina, y un supuesto periódico serio se aparece con un libelo que encuadra perfectamente en las matrices de opinión generadas en los laboratorios mediáticos que han trabajado insistentemente en la gran cruzada contra la Isla, porque los planificadores piensan que es la hora de derrocar el socialismo en Cuba. Han llegado al punto de creerse sus propias líneas de deseos.

Se puede colegir que la agresión no ha terminado, lo que subyace en la propaganda que verifica el periodismo hecho en EE.UU. por un notorio medio como el NYT. A ellos importa un comino las numerosas pruebas aportadas desde Cuba de que los armadores y los que esperan ser enterradores están en Estados Unidos. 

El propio 15 de noviembre, ante el fracaso anunciado en el que no creían, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, reiteró que Estados Unidos continuará "comprometido con el apoyo a quienes promuevan un cambio de régimen en Cuba".

En un comunicado emitido ese día, Sullivan criticó las medidas adoptadas por el gobierno cubano para evitar el caos y la desestabilización en la nación caribeña, que celebró este lunes el reinicio del curso escolar presencial y la apertura de sus fronteras al turismo tras 20 meses de enfrentamiento a la Covid-19, informó Prensa Latina, junto a la vacunación masiva que detuvo la pandemia.  

De acuerdo con el funcionario, pese al fracaso de la marcha opositora, Estados Unidos no vacilará en su apoyo a los cubanos en la búsqueda de "libertades fundamentales y una sociedad democrática y próspera".

Claramente, de lo anterior se olvidó el NYT y para que la frustración no sea tan despampanante, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, adelantaba la presentación próxima de nuevos elementos que confirman la campaña alentada desde Estados Unidos para la desestabilización en el país caribeño, de la cual participa el medio estadounidense, haciendo propaganda al mejor estilo de los derrotados. 

Ensuciar la cooperación médica de Cuba en Venezuela: ¿The New York Times repite su papel en Irak?

José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.─ “The New York Times” fue determinante para convencer a la opinión pública de EEUU sobre la existencia de “armas de destrucción masiva” en Irak y justificar la invasión del país en 2003 (1).

Un trabajo titulado “EEUU dice que Hussein intensifica la búsqueda de piezas para la bomba atómica” (2) fue aprovechado por la Casa Blanca para defender su estrategia bélica, ya con el respaldo de la llamada “prensa liberal” (3).

Miente The New York Times atacando a médicos cubanos en Venezuela

El diario The New York Times publicó el domingo un reportaje de su periodista Nicholas Casey bajo el efectista título  "Nicolás Maduro usó a médicos cubanos y a los servicios de salud para presionar a los votantes".

Usando, el supuesto testimonio de 16 exintegrantes de la Misión Médica Cubana en Venezuela,  Casey apunta a la insólita historia de que los trabajadores cubanos de la salud fueron utilizados para amenazar a pacientes e incluso coercionarlos, negándoles el servicio, si no votaban por Maduro en las elecciones del pasado 2018, reseñó Cubadebate.cu

“Revolución 60” una operación contra Cuba y Venezuela [+ video]

Marco Velázquez Cristo.─ The New York Times en los últimos días ha estado publicando una serie de artículos sobre Cuba dentro de una sección que han denominado “Revolución 60″, en la cual según el medio, examinan las seis décadas de la Revolución cubana (…) Su papel en el desarrollo histórico de América Latina y sus relaciones con Estados Unidos en los últimos sesenta años”.

Para ello el Times dice haberse propuesto utilizar a: “…escritores, intelectuales, artistas, protagonistas, disidentes y partidarios de la Revolución”.

¿Buscan Pluralidad en el análisis o una fachada para encubrir los objetivos de “Revolución 60”?

New York Times reconoce logros de Cuba en la salud

Cuba realiza un trabajo impresionante en el sector de la salud, del cual Estados Unidos podría aprender, expone hoy un trabajo de opinión del diario The New York Times.

Según las estadísticas oficiales, la tasa de mortalidad infantil en el país caribeño es de solo cuatro decesos por cada mil nacidos vivos y en Estados Unidos es de 5,9, cita el texto.

En otras palabras, explica, un infante norteamericano tiene casi 50 por ciento más probabilidades de morir que uno de la isla.

Las trampas del NYT al admitir el plan de Trump sobre ataque a Venezuela

Norelys Morales Aguilera.─ La noticia que recorre los medios de todo tinte desde el sábado 8 de septiembre es que Donald Trump opera un golpe en Venezuela con oficiales rebeldes, según The New York Times (NYT), sin embargo, no hay que dejarse engañar por los operadores de los laboratorios mediáticos y la propaganda de guerra que se está verificando contra la Revolución Bolivariana.

La confirmación de las denuncias venezolanas de que altos funcionarios de Trump se reunieron con militares venezolanos para planear un Golpe de Estado y John Bolton lavándose las manos afirmando que  "en esa conspiración" (la del dron) EEUU no estaba metido, tiene un motivo que explicita el NYT: "la disposición del gobierno de Trump de reunirse varias veces con oficiales rebeldes que pretenden derrocar a un mandatario de este hemisferio podría resultar políticamente contraproducente”.

NYT manipuló el apoyo de EE.UU. a Daesh confirmado por Kerry en privado [+ audio]

La relevancia de la filtración sobre una conversación entre el secretario de Estado John Kerry  y miembros de la «oposición», en un encuentro que sostuvieron el 22 de septiembre de 2016, al margen de la Asamblea General de la ONU, es que pone fin al mito de la supuesta “revolución” siria y también al fraude de la lucha de Occidente contra Daesh.

Permite además, comprender mejor las tensiones en el seno de la administración de Barack Obama y la dimisión del general Michael Flynn, el entonces director de la agencia de inteligencia del Pentágono, y ahora designado por el magnate presidente electo Donald Trump, como consejero presidencial para la Seguridad Nacional, revela Voltaire.net.

A la luz del derecho internacional, el respaldo a Daesh viola varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y constituye un crimen contra la Humanidad.

NY Times califica anacrónica política migratoria de EEUU hacia Cuba

La política migratoria estadounidense respecto a Cuba es anacrónica e irracional, afecta las relaciones con países vecinos y pone en peligro las vidas de muchos seres humanos, señala un editorial del diario The New York Times.

El rotativo hace referencia a la carta que enviaron esta semana nueve gobiernos latinoamericanos al secretario de Estado, John Kerry, para que se ponga fin al trato preferencial para los cubanos, que califican de discriminatorio y un gran estímulo a las redes de tráfico de personas en la región, reseñó PL.

Confrontada política de promover deserción de médicos cubanos por sexto editorial del NYT sobre Cuba

Captura de pantalla de la publicación
Un nuevo editorial del diario The New York Times -el sexto del 17/11/2014- confronta la política del gobierno de Estados Unidos de promover la decersión de médicos cubanos que cumplen misiones fuera de Cuba. "Hay muchos aspectos condenables de las políticas fallidas de Estados Unidos respecto a Cuba y el embargo que impone a la isla desde hace décadas. Pero el programa que incentiva la migración de personal médico durante asignaciones oficiales en el exterior es particularmente difícil de justificar."

Editorial: La fuga de cerebros en Cuba, cortesía de EE.UU.

El Secretario de Estado John Kerry y la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Samantha Power, han elogiado la contribución de médicos cubanos que atienden a pacientes con ébola en África occidental. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, una agencia federal norteamericana, recientemente envió a un funcionario a una reunión regional organizada por el Gobierno cubano en La Habana, para coordinar la lucha contra la epidemia. En África, los médicos cubanos están laborando en instalaciones construidas por Estados Unidos. El virus ha tenido el inesperado efecto de inyectarle sentido común a una relación innecesariamente tóxica.

Glosas mínimas a los editoriales del The New York Times [+ video]

Norelys Morales Aguilera. --  Si bien los editoriales recientes del The New York Times y otros artículos en importantes medios de Estados Unidos marcan pauta, hacia la posibilidad de una política más realista y menos agresiva con Cuba por parte de esa nación, no hay que llamarse a engaño. Son el resultado del rumbo errático e ineficaz en el supra objetivo imperial: arrodillar a la Isla. Intentan otras vías, al precio de admitir verdades que hace décadas silencian o manipulan.

Quizás hoy se pueda comprender mejor aquel mensaje encriptado de Barack Obama en noviembre de 2013: "Tenemos que ser más creativos, tenemos que ser más cuidadosos, y tenemos que seguir actualizando nuestras políticas hacia Cuba". [1]

Un dato sería, según muestran los sucesos, que es una línea que están iniciando los grupos de poder, que así funciona el sistema en Estados Unidos, dado que un Obama en retirada difícilmente haga valer sus prerrogativas presidenciales en tópicos como el levantamiento del bloqueo o un canje de prisioneros, que plantearían un mejoramiento de las relaciones.

The New York Times: Acciones contra Cuba, contraproducentes y califica a la disidencia como charlatanes y ladrones

Lejos de haber logrado su objetivo, las iniciativas de EEUU para el cambio de régimen en Cuba han resultado bastante contraproducentes, asegura The New York Times en un quinto editorial en menos de 30 días sobre las relaciones bilaterales entre ambos países.

Publicado en la edición digital este domingo (9/11/2014) -en la impresa el lunes-, el Comité Editorial del diario titula su nueva entrega “En Cuba, desventuras al intentar derrocar un régimen”, en la que asegura que los llamados fondos para la democracia cubana “han sido un imán para charlatanes y ladrones”, y concluye que ”es más productivo lograr un acercamiento diplomático, que insistir en métodos artificiosos”.

El Times confirma las denuncias que ha hecho la Isla durante años acerca de la venalidad de los fondos estadounidenses para la subversión y el estrepitoso fracaso de la política de cambio de régimen. Reitera la necesidad de un acercamiento diplomático entre ambos países, pero de la mano una manzana envenenada: el llamado Carril II.

Respaldan en EE.UU. intercambio de prisioneros sugerido por The New York Times

Dos cartas al editor de The New York Times, de Art Heitzer, presidente del subcomité Cuba del Colegio Nacional de Abogados de Estados Unidos, y de los escritores Peter Kornbluh y William M. Leogrande, apoyan la idea del intercambio de prisioneros entre la Isla y Estados Unidos, defendida recientemente en ese influyente periódico.

Heitzer comenta al editor que la publicación del 3 de noviembre presentó una solución razonable al mayor obstáculo para la normalización de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, pero señala que fue obviada la ausencia de evidencias de que los «espías cubanos convictos» hubieran obtenido alguna información clasificada.

Por el contrario, las evidencias apoyan la versión cubana de que la misión de los Cinco era monitorear y prevenir los planes terroristas de los exiliados en Miami contra Cuba. Heitzer agrega que ninguno de los Cinco fue acusado del cargo de espionaje (dado que no tenían información clasificada), aunque el jurado de Miami los declaró culpables de una «conspiración» para cometer espionaje.

The New York Times rompe el bloqueo mediático

Ricardo Alarcón de Quesada. -- En mí artículo que aparece en la Nueva Réplica actualmente circulando reproché al New York Times que no hubiese planteado el caso de Gerardo, Ramón y Antonio en su Editorial del pasado octubre en el que se pronunció por la eliminación del bloqueo norteamericano contra Cuba.

Cuando lo escribí no imaginaba que con ese documento el diario neoyorquino iniciaba un importante debate, que dura ya un mes, e incluye varios editoriales abogando por un cambio sustancial en las relaciones entre ambos países. El más reciente del domingo 2 de noviembre, propone que los tres sean liberados a cambio de que Cuba por razones humanitarias ponga en libertad a Allan Gross sancionado aquí por participar en actividades ilegales destinadas a derrocar al Gobierno revolucionario.

Se trata de una posición justa y razonable. Tiene razón el periódico cuando define la liberación de los tres Héroes cubanos como un paso indispensable para avanzar hacia la convivencia civilizada entre dos países que son y serán siempre vecinos.

Tercer editorial del The New York Times contra el bloqueo de EE.UU. a Cuba

En un nuevo editorial publicado en inglés y español -el tercero en menos de un mes-, el diario The New York Times este domingo (26/10/2014) exige el levantamiento del bloqueo contra Cuba por considerarlo “una política fallida”, según Cubadebate.

El influyente diario neoyorkino hace un análisis de los giros producidos en la intríngulis electoral estadounidense, referente a las posiciones beligerantes contra el país caribeño durante estos años, y las nuevas tendencias, incluso en el sur de la Florida, publica la agencia noticiosa Prensa Latina.

"En tiempos pasados, no muy lejanos, todo candidato político creíble haciendo campaña en Florida para elecciones estatales o nacionales obligatoriamente debía recitar denuncias contra el gobierno cubano y proclamar su fe en que el embargo a la Isla finalmente sacaría a los Castro del poder", señala el The New York Times.

Maduro en The New York Times: gran parte de la cobertura mediática ha tergiversado realidad de Venezuela

“Gran parte de la cobertura de los medios extranjeros ha tergiversado la realidad que se vive en mi país y los hechos que rodean a los acontecimientos”, asegura el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en las páginas de ‘The New York Times’.

“En EE.UU. les describen a los manifestantes como pacíficos, mientras que se dice que el Gobierno de Venezuela los está reprimiendo. De acuerdo con esta narrativa, el Gobierno estadounidense está apoyando al pueblo venezolano, pero en realidad se está alineando con el 1% del total de la población que quiere arrastrar a nuestra nación a la época en la que el otro 99% no tenía cabida en la vida política y solo unos cuantos —las empresas estadounidenses incluidas— se beneficiaban del petróleo venezolano”, sostiene Maduro en su artículo 'Venezuela: Una llamada a la paz' que publicó en ‘The New York Times’ este 1 de abril para presentar su versión de los acontecimientos.

The New York Times cierra comentarios de lectores por perreta del senador ultraconservador Marco Rubio

Le esperan más tragos amargos a Marco Rubio
Norelys Morales Aguilera.- Un reportaje del The New York Times ha desatado la ira del senador republicano por Florida Marco Rubio, lo que provocó que el diario suspendiera los comentarios, aunque mantiene el texto, por ser favorables a los viajes a Cuba y opuestos al bloqueo.

Rubio, furibundo opositor contra las medidas de la administración Obama de autorizar los contactos de norteamericanos con Cuba, denominados “pueblo a pueblo”, tuvo que emplear la retórica en una carta al periódico para declararse “sorprendido” y “lamentar” [1] que el neoyorquino dedique una página a los estadounidenses que quieran viajar al Isla, considerando que la publicación es nacional, que si fuera de Miami otra cosa sucedería.

The New York Times: EEUU tiene evidencias de que Posada Carriles sabía lo del avión cubano

The New York Times,29 de enero de 2011

Durante juicio de exiliado cubano, una desairada Venezuela se sienta silenciosamente al margen

James C. MacKinley Jr.-Quizás la persona más frustrada en la sala del tribunal en las últimas dos semanas en el juicio por perjurio de Luis Posada Carriles, el militante cubano y ex agente de la CIA, fue el abogado de ojos tristes que representa a Venezuela.

Por cinco años el abogado José Pertierra ha estado buscando la extradición de Posada para que enfrente juicio en Venezuela por la voladura de un avión cubano de pasajeros en 1976, que produjo la muerte de todos los tripulantes a bordo. Sin embargo, ni el Departamento de Estado ni el de Justicia han presentado nunca la solicitud a ningún juez federal.

Por el contrario, el Departamento de Justicia está procesando a Posada por haber mentido en dos audiencias de inmigración hace cinco años. “Es raro estar sentado en una corte federal y escuchando testimonios, no sobre la extradición de Posada para enfrentar cargos por asesinato, sino en lugar de eso escuchar testimonios acerca de cómo él mintió sobre formularios de inmigración”, dijo Pertierra.

Para probar que Posada cometió perjurio, la parte querellante planea traer evidencia sobre bombardeos en lugares turísticos en La Habana en 1997. Afirman que Posada es responsable de esos ataques en 1998, después, bajo juramento negó haberlos organizado.

Sin embargo, el juicio difícilmente arroja luces sobre su presunto rol en la voladura del vuelo 455 de Cubana el 6 de octubre de 1976. La explosión en el aire mató a 73 personas, incluyendo adolescentes del equipo nacional de esgrima de Cuba.

Un informante del gobierno, Gilberto Abascal, al testificar cinco días la semana pasada, dijo que había viajado con Posada en un bote camaronero desde la Península de Yucatán hasta Miami en 2005, donde ancló al frente de un restaurante, para dejar al viejo exiliado cubano colarse en Estados Unidos. Una parte de las acusaciones contra Posada por mentir bajo juramento se refieren a cuando dijo que cruzó por México y entró al país en Brownsville, Texas.

Un abogado defensor, Arturo V. Hernández, atacó la credibilidad de Abascal, interrogándolo sobre su historial de problemas mentales y mostrando récords que documentaban episodios esquizofrénicos y alucinatorios.

Venezuela ha estado exigiendo la extradición de Posada desde que apareció en Miami, pero Estados Unidos hasta ahora ha rechazado la solicitud. En junio pasado, la nación estadounidense dijo en una nota diplomática que Venezuela no había presentado suficiente evidencia para demostrar que la policía tenía una “causa probable”, para detener a Posada por la voladura, dijo Pertierra.

Dean Boyd, un vocero del Departamento de Justicia, declinó comentar la razón por la cual Estados Unidos no ha actuado sobre la solicitud de extradición. Un portavoz del Departamento de Estado, Charles Luoma-Overstreet, rechazó comentar sobre la nota diplomática.

La posición de Estados Unidos sobre la extradición de Posada se vio complicada en 2006, cuando un juez de inmigración en El Paso determinó que debía ser deportado pero no podía ser enviado a Venezuela ya que probablemente sería torturado en ese país.

Funcionarios estadounidenses dicen que el fallo de los jueces de inmigración y el juicio de perjurio los ha atado de manos, pero Venezuela ha argumentado que esto no debería impedir a un juez federal escuchar un caso de extradición.

Ningún otro país ha ofrecido recibir a Posada, quien tiene 82 años y ha vivido en el limbo legal en Miami durante años. Sus movimientos lo siguen agentes de inmigración federal; usa un monitor en el tobillo.

Posada nunca fue condenado por la voladura del avión. Escapó de una prisión en Venezuela en 1985 solo a poco meses antes de que un juez llegara a un veredicto por los otros tres hombres acusados en el complot. Ha insistido varias veces en que no tiene nada que ver con lo sucedido.

Sin embargo, la policía en Trinidad y Venezuela dijeron que encontraron evidencia que vincula a Posada con la conspiración. Esa evidencia la refuerzan documentos desclasificados de la CIA y el FBI que muestran que agentes estadounidenses recibieron información de que Posada estaba involucrado en la voladura, junto con un conocido terrorista anticastrista, Orlando Bosch Ávila.

“La inteligencia estadounidense señala consistentemente a Bosch y Posada como los cerebros”, dijo Peter Kornbluh, analista del Archivo de Seguridad Nacional, quien ha ensamblado la mayoría de los documentos desclasificados relacionados a la carrera de Posada.

Tanto Bosch como Posada fueron detenidos en Venezuela luego de que cayera el avión. Posada escapó disfrazado de sacerdote. Bosch fue absuelto en 1987 y, aunque no tenía visa, migró a Estados Unidos. Igual que Posada, estuvo detenido por autoridades de inmigración hasta que el presidente George Bush le dio un indulto en 1990.

El caso de Posada en Venezuela descansa principalmente en las declaraciones de los dos hombres arrestados en Trinidad un día después de la voladura, Hernán Ricardo Lozano y Freddy Lugo. Ambos fueron empleados por Posada por su compañía de seguridad privada en Caracas, oficina por la cual pasaron muchos anticastristas cubanos, según récords de la FBI.

Después de cerca de dos semanas de preguntas, Ricardo confesó a la policía en Trinidad que él y Lugo habían sembrado la bomba, haciéndola pasar por un simple tubo de crema dental. Los dos hombres habían abordado el avión en Puerto España, chequeado su equipaje y luego bajando del avión en su parada en Barbados. Después de que el avión se cayera, 16 minutos después del despegue, tomaron otro vuelo de vuelta a Trinidad, donde fueron detenidos al día siguiente gracias a una pista dada por la policía venezolana.

Ambos implicaron a Posada en el complot durante sus declaraciones a la policía, aunque no dijeron con total claridad que lo había planeado. Ricardo admitió que había trabajado para Posada en su oficina y dejó un mensaje a su secretaria, por lo que dio el número del hotel donde se estaban quedando.

En su confesión, Ricardo dijo que en realidad había hablado con Orlando Bosch. Dijo que este estaba molesto y le dijo: “Amigo, tenemos problemas aquí en Caracas. Nunca vuelas un avión mientras está en el aire”.

La policía venezolana también hizo una redada en las oficinas de Posada y descubrió en su escritorio, entre otras cosas, una lista de sitios para realizar ataques terroristas. La lista estaba escrita con la letra de Ricardo e incluía objetivos que fueron atacados por terroristas anticastristas a mediados de año.

Nada de esto sorprendió a los agentes de inteligencia estadounidenses, de acuerdo a documentos desclasificados de la CIA y el FBI, Posada era bien conocido en ambas agencias. En la década de los sesenta, la CIA lo había entrenado en explosivos, y había trabajado para la agencia desde 1965 hasta 1974, con un solo año de pausa, según muestran los documentos. Continuó vendiendo información no solicitada a agentes estadounidenses, a cambio de ayuda con visas, hasta sus arresto en Venezuela dos años después.

El informe más comprometedor que los servicios de inteligencia estadounidenses tienen sobre Posada viene del oficial de policía del Condado Miami-Dade, Raúl Díaz, quien había viajado a Venezuela a finales de octubre, según un informe desclasificado del FBI de noviembre de 1976.

Buscando información sobre la voladura en Miami, Díaz se había reunido con un agente de contrainteligencia venezolano, Ricardo Morales Navarrete, y le pidió que testificara.

Morales dijo que no, pero le dijo a Díaz que tenía información sobre la voladura del avión cubano. Dijo que había estado presente en dos reuniones en Caracas en las cuales se había planificado la explosión, una en el Hotel Anauco, y la otra en su propio apartamento. Posada había asistido a ambas reuniones.

En cables de inteligencia estadounidenses, había otras conexiones menos concretas, pero tentadoras, entre Posada y la voladura del avión.

A mediados de septiembre, cuando Bosch llegó a Caracas, Posada lo vio en el aeropuerto, de acuerdo a un informe desclasificado de la CIA de octubre de 1976. Poco después de la llegada de Bosch, se realizó una recolección de fondos para él por 1.100 dólares en la casa de una doctora cubana exilada. Posada asistió. La fuente de la CIA dio que Bosch había mencionado con fanfarronería que su organización estaba planificando un nuevo ataque.

El informe continuó diciendo que “pocos días después de la cena de recolección de fondos, Posada fue escuchado diciendo: ‘Vamos a tumbar un avión cubano y Orlando tiene los detalles’”.

Traducción: Prensa- Embajada venezolana en EEUU.
Fuente original en inglés:
http://www.nytimes.com/2011/01/30/us/30posada.html?ref=luisposadacarriles

Tomado de Cubadebate.cu