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Observatorio denuncia campaña de “asedio cognitivo” contra Cuba en redes digitales

Norelys Morales Aguilera.—Un informe del Observatorio de Guerra No Convencional contra Cuba sostiene que las acciones de presión contra la Isla han evolucionado hacia formas de guerra híbrida y operaciones psicológicas desarrolladas principalmente en el entorno digital. Según el estudio, el objetivo sería influir sobre la percepción pública, erosionar la confianza institucional y amplificar el descontento social mediante narrativas coordinadas.

La investigación analizó 1.418 publicaciones únicas procedentes de medios y plataformas digitales vinculadas al espectro anticubano. Entre ellas, identifica a CiberCuba, Martí Noticias y Diario de Cuba como los principales emisores de contenidos, concentrando más de la mitad del flujo informativo estudiado.

El informe señala que los temas más recurrentes fueron derechos humanos, economía, crisis energética, migración y política, presentados desde enfoques que, según el Observatorio, buscan responsabilizar exclusivamente al Gobierno cubano por las dificultades que enfrenta el país y minimizar el impacto del bloqueo estadounidense.

Asimismo, denuncia la existencia de campañas de amplificación narrativa, el uso de redes de influencia digital y la promoción de contenidos destinados a generar frustración, incertidumbre y desconfianza social. Entre los casos examinados figura la cobertura de la visita del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, a la Base Naval de Guantánamo, interpretada por el estudio como parte de una estrategia de presión psicológica.

Cuba: preparación mediática de una invasión

José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.—Así actúan los criminales de guerra. Llevando hambre, enfermedad y oscuridad a todo un pueblo. Impidiendo la entrada del petróleo, destruyendo todas sus fuentes de ingreso y empleo. Monstruos insaciables que ya preparan a la opinión pública para un posible zarpazo militar. Con la ayuda de sus perros mediáticos.

Destruidas todas las fuentes de ingreso de la economía de Cuba y depauperadas las condiciones de vida del pueblo cubano, el Gobierno de EE. UU. sigue esperando una insurrección popular que acabe con la Revolución y le entregue el país. Pero, hasta la fecha, no lo ha conseguido.

Por eso suena cada día, con más fuerza, la opción militar (1). Que siempre viene precedida por una intensa guerra psicológica.

El modus operandi es bien conocido: el Departamento de Estado, antes que enfrentar incómodas ruedas de prensa, prefiere filtrar ciertos datos de impacto a un medio colaborador, que servirá de fuente primaria a toda la cadena de la prensa internacional.

Axios es uno de los medios preferidos por el secretario de Estado Marco Rubio para la difusión de su relato sobre Cuba como una “amenaza a la seguridad de EE. UU.” (2) (3) “Exclusiva: EE. UU. analiza la amenaza de drones de ataque procedentes de Cuba”, titulaba hace unos días Axios, recogiendo cuatro líneas de mensaje dictadas por la Casa Blanca (4).

Uno, el peligro militar. Cuba tendría hasta 300 drones de combate comprados a Rusia e Irán, con blancos ya fijados: la Base Naval de Guantánamo, barcos estadounidenses y la Estación Aeronaval de Keywest, en Florida (5).

Dos, la injerencia extranjera. Axios reproduce el relato de Washington sobre unas supuestas bases militares rusas y chinas en Cuba, de las que jamás han presentado la menor prueba fotográfica (6).

Tres, la participación de Cuba en la guerra de Ucrania. Funcionarios estadounidenses cuentan a Axios que “Rusia ha pagado al gobierno cubano” a cambio de cinco mil soldados. Igualmente, sin pruebas de ningún tipo. La Habana ha negado esto en reiteradas ocasiones, recordando que el mercenarismo, aún con carácter privado, está prohibido en la Isla (7).

Y cuatro, el posible reclamo por la justicia de EE. UU. del líder cubano Raúl Castro. ¿Su delito? La orden de derribo de dos avionetas que violaron el espacio aéreo cubano hace 30 años. En la prensa internacional leemos falacias como la siguiente: “El régimen comunista derribó dos avionetas que intentaban auxiliar a balseros cubanos (…) huyendo de la dictadura” (8). Falso. Las avionetas de la organización “Hermanos al Rescate”, dirigida por el terrorista José Basulto, realizaron 25 violaciones del espacio aéreo cubano en los meses previos, con sobrevuelos rasantes sobre la ciudad de La Habana (9). Hubo 9 advertencias diplomáticas al Gobierno de EE. UU. y, antes del derribo, repetidas alertas y fuego de bengalas (10).

Los cuatro mensajes recogidos por Axios y reproducidos por los medios internacionales son los argumentos de legitimación de una posible operación militar de EE.UU. en Cuba: sea por la “amenaza” de unos drones defensivos que representan una ínfima porción del poder militar estadounidense; sea para ejecutar un secuestro propagandístico de Raúl Castro, similar al el de Nicolás Maduro (11). 

Pero lo más grave es el seguidismo de esta operación de guerra psicológica por parte de tantos medios, con titulares como “EE. UU. estudia la amenaza de drones militares procedentes de Cuba” (12) o “La dictadura cubana compra cientos de drones militares y EE. UU. estudia su respuesta a la amenaza” (13).

El diario español “El Mundo”, por ejemplo, se unía al entusiasmo por la invasión (14): “El gran problema para el régimen cubano, empeñado en imponer la llamada `guerra de todo el pueblo´ contra los `invasores´ (invasores ¡entre comillas!), es que sus ciudadanos (…) dejaron de creer en ellos. (…) El 60,9% apoya la intervención militar de EEUU (…) según la megaencuesta llevada a cabo por 36 medios independientes”. Una “megaencuesta” a 24 mil personas anónimas en toda la Isla, cuidadosamente seleccionadas (si es que realmente existen) por 36 medios “dependientes” -como la propia encuesta- de los fondos federales del Gobierno de EE. UU. que los financia (15) (16). Una farsa más que contrasta con la recogida de más de seis millones de firmas reales y reconocibles, recogidas en todo el país, en apoyo a la soberanía y a la defensa de Cuba (17).  

Pero así actúan los criminales de guerra. Llevando hambre, enfermedad y oscuridad a todo un pueblo. Impidiendo la entrada del petróleo, destruyendo todas sus fuentes de ingreso y empleo (18). Monstruos insaciables que ya preparan a la opinión pública para un posible zarpazo militar. Con la ayuda de sus perros mediáticos.

  1. http://www.cubadebate.cu/noticias/2026/05/18/diaz-canel-alerta-sobre-amenazas-de-agresion-militar-de-ee-uu-y-advierte-de-un-bano-de-sangre-de-consecuencias-incalculables/
  2. http://www.cubadebate.cu/noticias/2026/05/07/marco-rubio-y-axios-como-se-activa-la-ofensiva-mediatica-contra-cuba/
  3. http://www.cubadebate.cu/especiales/2026/05/19/las-audiencias-reaccionan-contra-axios-cuba-no-es-una-amenaza/
  4. https://www.axios.com/2026/05/17/us-military-drones-cuba
  5. https://www.dw.com/es/cuba-ee-uu-tensi%C3%B3n-drones-y-mochilas-de-emergencia/a-77204565
  6. https://www.cubainformacion.tv/contra-cuba/20260518/122786/122786-axios-publica-otra-nueva-filtracion-proveniente-de-la-inteligencia-norteamericana
  7. http://www.cubadebate.cu/noticias/2025/10/11/cuba-refuta-categoricamente-que-participa-en-el-conflicto-en-ucrania/
  8. https://www.libertaddigital.com/internacional/latinoamerica/2026-05-18/la-dictadura-cubana-compra-cientos-de-drones-militares-y-estados-unidos-estudia-su-respuesta-a-la-amenaza-7405835/
  9. https://www.facebook.com/61558472836328/posts/%EF%B8%8F-toda-la-verdad-sobre-el-derribo-de-las-avionetas-de-hermanos-al-rescate%EF%B8%8F-el-he/122231511272282427/
  10. https://www.facebook.com/mariateresa.felipesosa/posts/25-violaciones-al-espacio-a%C3%A9reo-cubano-hicieron-esas-avionetas-en-los-20-meses-p/26172304732442525/
  11. https://www.cubainformacion.tv/contra-cuba/20260518/122780/122780-la-fabricacion-de-delitos-contra-el-general-de-ejercito-raul-castro-otra-vuelta-de-tuerca-en-la-guerra-hibrida-contra-cuba
  12. https://www.infobae.com/america/agencias/2026/05/17/estados-unidos-estudia-la-amenaza-de-drones-militares-procedentes-de-cuba/
  13. https://www.libertaddigital.com/internacional/latinoamerica/2026-05-18/la-dictadura-cubana-compra-cientos-de-drones-militares-y-estados-unidos-estudia-su-respuesta-a-la-amenaza-7405835/
  14. https://www.elmundo.es/internacional/2026/05/18/6a0b321821efa0557b8b458c.html
  15. https://www.cibercuba.com/noticias/2026-05-08-u1-e135253-s27061-nid328496-mayoria-cubanos-apoya-intervencion-militar-eeuu
  16. https://encuestascuba.net/
  17. http://www.cubadebate.cu/noticias/2026/05/01/mas-de-6-millones-de-cubanos-dieron-su-firma-por-la-patria/
  18. https://www.cubainformacion.tv/opinion/20260518/122788/122788-el-asedio-cada-vez-mas-feroz-para-hacer-caer-a-cuba-y-el-silencio-ensordecedor-del-mundo-dominado-por-los-gobiernos-imperialistas-de-las-guerras

Cuba denunció en BRICS amenaza de agresión de EEUU (+ video)

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció este jueves en la Reunión de Ministros de Asuntos Exteriores de los Brics la amenaza de agresión militar directa y el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos contra su país.

En su intervención ante el foro multilateral, el titular de Relaciones Exteriores cubano rechazó enérgicamente las órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump del 29 de enero y del 1 de mayo, así como las decisiones del Departamento del Tesoro del 7 de mayo, que refuerzan a niveles extremos el cerco económico contra la isla.

Rodríguez explicó que el bloqueo genera un daño humano extraordinario, con sufrimientos y privaciones extremas para las familias cubanas.

Asimismo, detalló que el cerco energético ha impactado la generación eléctrica, provocando prolongados cortes de electricidad y dificultades en el bombeo de agua, el suministro de gas licuado y la distribución de alimentos.

El canciller precisó que estas medidas afectan el transporte, los servicios médicos y la vida del pueblo cubano.

Aunque la mortalidad infantil se mantiene baja, acotó, se ha duplicado en el último periodo, y cerca de cien mil pacientes, incluidos 12 mil niños, esperan una intervención quirúrgica.

El titular de la diplomacia cubana pidió a la comunidad internacional movilizarse para prevenir una aventura militar contra Cuba que provocaría una catástrofe humanitaria, derramamiento de sangre y la desestabilización de la región.

«Producir escasez, privaciones y asfixia total para provocar una situación social que conduzca al derrocamiento de la Revolución cubana ha sido siempre el verdadero objetivo de la hostilidad de Estados Unidos», afirmó Rodríguez.

Pese al contexto adverso, el canciller destacó que el pueblo cubano ha dado muestras de unidad, determinación y gran capacidad de resistencia.

“En poco más de un año, con el apoyo de naciones como China, Rusia, Vietnam e India, Cuba ha conseguido avances sostenidos en materia de soberanía energética”, subrayó.

El ministro favoreció la promoción de nuevos proyectos de cooperación que aceleren la innovación, así como la creación de un repositorio de los Brics para la ciencia y la investigación al servicio de las naciones del Sur.

Rodríguez ratificó el firme compromiso de su país con la defensa del derecho internacional y la construcción de un orden más justo, equitativo y democrático.

Además, agradeció las expresiones de apoyo y solidaridad de la inmensa mayoría de la comunidad internacional, en particular de los Estados miembros y socios del Brics.

«Cuenten siempre con nuestra disposición y modesta contribución a estos legítimos y urgentes propósitos de los pueblos del Sur Global», concluyó.


Trump-Cuba: cuatro mensajes en una sola frase


Este 12 de Mayo 2026,
Donald Trump publicó en Truth Social: «No Republican has ever spoken to me about Cuba, which is a failed country and only heading in one direction — down! Cuba is asking for help, and we are going to talk!!! In the meantime, I’m off to China!» (“Cuba es un país fallido y solo va en una dirección: hacia abajo. Cuba está pidiendo ayuda, y vamos a hablar. Mientras tanto, me voy para China).

La brevedad del mensaje no debe engañar. En cuatro líneas, Trump ejecutó cuatro movimientos geopolíticos simultáneos.

I. «País fallido»: una etiqueta que no describe, produce

En geopolítica, la categoría de «Estado fallido» no es descriptiva: es performativa. Ponerle ese rótulo a Cuba cumple una función precisa: sitúa a la Isla en un marco conceptual que históricamente ha precedido y justificado intervenciones externas, tutelajes y presiones de todo tipo. No describe la situación cubana; intenta producirla como inevitable.

Hay, sin embargo, una contradicción que el propio mensaje delata. Si Cuba fuera realmente un país en caída libre, ¿para qué más de 240 sanciones desde enero de 2026, un bloqueo energético que ha reducido las importaciones de combustible hasta en un 90%, vuelos de vigilancia militar y presión sobre empresas extranjeras? Los países que colapsan solos no requieren todo ese aparato. La intensidad de la ofensiva revela que Washington sabe, mejor que nadie, que Cuba no se está cayendo sola.

Según NBC News, la propia Casa Blanca reconoce internamente que el gobierno cubano no ha colapsado pese a la presión máxima, y que Trump está frustrado porque el proceso se está tomando más tiempo del previsto. Esa frustración es, en sí misma, la mejor evidencia de la resistencia cubana.

II. «Cuba está pidiendo ayuda»: reposicionamiento simbólico

No existe ninguna evidencia pública de que el gobierno cubano haya solicitado ayuda a Estados Unidos en los términos que Trump describe. Lo que sí existen son conversaciones discretas en curso, que ambas partes han reconocido en términos generales, pero que La Habana no ha presentado en ningún momento como una solicitud de auxilio.

Lo que Trump hace aquí es un movimiento de reposicionamiento simbólico: convierte unas negociaciones entre partes soberanas en una relación de dependencia unilateral. Coloca a Cuba en el lugar del necesitado y a Washington en el del benefactor. Es la Doctrina Monroe en versión red social. Y cumple además una función interna: ante su propia base política, Trump necesita proyectar que su presión produjo resultados, que Cuba «cedió», aunque eso no haya ocurrido.

Este mecanismo discursivo es circular y siempre le favorece: si Cuba no cae, entonces «pide ayuda»; si hay conversaciones, él las controla; si hay acuerdo, fue gracias a su presión. Un relato que siempre lo presenta como el actor decisivo.

III. «Me voy para China»: el mensaje dentro del mensaje

Esta es, quizás, la parte más sofisticada del post, aunque luzca como un simple aparte. Trump viaja a Beijing el 14 y 15 de mayo para su primera visita de Estado a China desde 2017. La agenda central gira en torno a economía, Irán, Taiwán e inteligencia artificial. Pero analistas del Boston Globe y del Center for Strategic and International Studies ya señalan que el futuro de Cuba en el hemisferio podría figurar entre los temas abordados.

Mencionar a Cuba justo antes de volar a Beijing no es casual: es una advertencia velada a Xi Jinping. La presencia china en la Isla —en infraestructura, telecomunicaciones, financiamiento y cooperación tecnológica— ha crecido de manera sostenida. Trump está enviando un mensaje: «El Caribe sigue siendo mi esfera de influencia». Es la Doctrina Monroe sin pronunciarla, dirigida simultáneamente a Beijing, a la región y a su audiencia interna.

El Consejo de Relaciones Exteriores advierte que China llega a esta cumbre con ventaja real, gracias a su control sobre minerales críticos y tierras raras. En ese tablero de fuerzas, Cuba aparece como una ficha que Trump quiere mover antes de sentarse frente a Xi.

IV. El vacío institucional: nadie en Washington confirmó nada

Un detalle revelador: ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado pudieron ser contactados de inmediato para confirmar las supuestas conversaciones mencionadas por Trump. La representación de La Habana tampoco respondió. Estamos ante un globo de prueba: un mensaje lanzado al ecosistema mediático para medir reacciones, instalar percepciones y construir un clima antes de que exista una realidad concreta que lo respalde.

Trump opera así con frecuencia: instala la percepción antes que los hechos. Y en un entorno digital donde la velocidad del flujo informativo supera la capacidad de verificación, eso produce efectos reales. La volatilidad del estilo no lo hace menos eficaz; al contrario, en este ecosistema, lo hace más eficaz.

Cuatro mensajes, una sola frase

El post de Trump del 12 de mayo comunica cuatro cosas simultáneamente: a su base política, que la presión funcionó; a la región, que Cuba es un asunto bajo su control; a Beijing, que el Caribe no es terreno chino; y al mundo, que él maneja el desenlace cubano. Todo eso en cuatro líneas, sin comprometerse con ningún mecanismo concreto ni asumir ningún costo.

Cuba, por su parte, no ha pedido ayuda. Ha expresado disposición al diálogo en condiciones de respeto mutuo y soberanía. Como señaló el presidente Díaz-Canel: «Rendirse no forma parte de nuestro vocabulario.» Esa posición no es debilidad. Es exactamente lo contrario.

El tablero real —el bloqueo, las sanciones, la resistencia cubana— no lo mueve un post de madrugada en Truth Social. Pero el tablero narrativo sí se mueve. Y ese es el terreno que hay que disputar.

Texto Razones de Cuba

Drones y encuestas: ¿invasión de Cuba?

Cubainformación, analiza una escalada mediática en la que los medios anticubanos —financiados directa o indirectamente desde Estados Unidos— intensifican su narrativa de confrontación: militarización del discurso, encuestas que legitiman la intervención, ultimatums políticos y campañas para desestabilizar cualquier relación económica o diplomática con la Isla. Una vez más, la estrategia combina alarmismo, manipulación y una peligrosa normalización de la guerra.

1 ¿Guerra psicológica como antesala de la intervención en Cuba? 

La cobertura mediática sobre movimientos militares estadounidenses en torno a Cuba se presenta como un espectáculo que mezcla intimidación y justificación.

Cubita NOW difunde “Aumenta vigilancia naval de Estados Unidos en aguas cercanas a Cuba”, mientras Periódico Cubano publica “Presión sobre el régimen: EEUU mueve sus buques militares hacia Cuba”, asegurando que “la presencia naval de EEUU (…) vuelve a colocar al castrismo bajo foco directo, en un momento especialmente frágil para la dictadura”.

En paralelo, CiberCuba alerta con “Drone militar estadounidense MQ-4C Triton opera en el Golfo de América al norte de La Habana”, y Asere Noticias insiste en “EEUU envía un segundo dron espía a Cuba en menos de una semana”.

Y llega el complemento propagandístico: las encuestas. Diario de Cuba recoge “'Miami Herald': un 79% de cubanoamericanos encuestados en Florida respaldan una intervención militar en Cuba”, mientras Cubanet replica con “Casi 80% de cubanos encuestados en Florida apoya intervención militar de EE.UU. en la Isla”. Aunque todo corresponda a una encuesta a 800 personas en el núcleo más extremista de Miami, el mensaje es claro: Trump ya puede invadir la Isla, porque "los cubanos" en EE. UU. así se lo piden.

Militarización sobre el terreno… y legitimación en la opinión publicada.

2 Propaganda del ultimátum de Trump

La narrativa del ultimátum se construye como una cuenta atrás que busca justificar acciones de mayor alcance.

Periódico Cubano titula “EEUU impone ultimátum al régimen castrista para que dé pasos concretos”, señalando que “el plazo se acaba y el régimen castrista no ha cedido a las presiones” y que “Trump tiene todas las opciones sobre la mesa”.

Cubanos por el Mundo refuerza el mensaje con “Donald Trump lanza un ultimátum al régimen castrista para liberar a presos políticos”, mientras 14ymedio añade presión con “EE UU da dos semanas a Cuba para liberar a Otero Alcántara y otros destacados presos políticos”.

El relato se completa con “Fox News: Trump actuará en Cuba si los líderes cubanos no son capaces o no están dispuestos” (Periódico Cubano), donde se afirma que se evalúan escenarios que incluyen “intervención militar”.

3 “Disidentes” se quitan la careta y piden a Trump apoderarse de Cuba

Determinados actores mediáticos y políticos dejan atrás cualquier ambigüedad y piden abiertamente intervención externa.

CubitaNOW recoge “Influencers y activistas cubanos piden a Trump y Rubio apoyo para un cambio político en la Isla”, en nombre de lo que llaman “liberación de Cuba”.

14ymedio publica “Se necesita un 'empujoncito' para derribar la dictadura en Cuba, según la hija de Fidel Castro”, donde se afirma: “Lo que hace falta es un cambio. Como sea”. Por cierto, es extraño que de nueve hijos e hijas, la única hija del Comandante con espacio mediático sea esta fascista que pide arrasar su país de origen.

Y Diario de Cuba remata con “Editorial: Una cumbre de cómplices con el castrismo”, descalificando cualquier espacio de diálogo o cooperación.

4 José Daniel Ferrer pide también intervención militar

La petición a Trump de una intervención militar a Cuba es mensaje común de los "disidentes" y "activistas de derechos humanos", como el extremista José Daniel Ferrer, expreso en la Isla. Si alguien aún no se ha percatado de la contradicción (¿activismo por los derechos humanos y la democracia que pide a un gobierno fascista como el de EE. UU. el bombardeo de un país?) debería hacérselo mirar de manera urgente.

CubitaNOW publica “Ferrer replica a canciller alemán y eleva el tono al defender una intervención en Cuba”, mientras CiberCuba recoge “Ferrer responde con dureza a canciller alemán que rechaza intervención militar en Cuba”, porque Merz dijo que “no existe ninguna amenaza discernible que emane de Cuba hacia otros países” y el ultratrumpista Ferrer insiste en que una intervención sería necesaria:: “Que le pregunte a los miles de madres (…) si quieren o no quieren una intervención que los salve del hambre”. 

5 Apoyar a Trump en su guerra contra Irán

La alineación con la política exterior de Washington se extiende más allá de Cuba.

Cubanos por el Mundo publica “Otro tanquero vinculado a Irán fue interceptado por Estados Unidos en el Indopacífico”, justificando que se trata de acciones para “asfixiar el flujo de petróleo (…) y sostener su maquinaria represiva”.

El mismo esquema que se defiende para Cuba se legitima en otros escenarios.

6 Gentuza de Zona

El uso de figuras culturales para reforzar el discurso político es otra constante.

Cubanos por el Mundo difunde “Gente de Zona continúa denunciando la realidad de Cuba en España: ‘Es hora de que los Castro y sus compinches se retiren’”, incluyendo afirmaciones como “están culpando a los Estados Unidos, cuando ellos mismos (…) han desbaratado el país” o que “han dejado que caiga en las ruinas”.

Declaraciones amplificadas de quienes cambiaron al "anticastrismo" porque, de no hacerlo, habrían perdido la residencia en EE. UU. y su cómoda vida entre La Habana y Miami. Sufrieron una brutal campaña en Miami y, finaolmente, doblaron la rodilla. Indignidad absoluta. 

7 Influencers cubanos deportados por la dictadura del ICE

Periódico Cubano publica “Influencer cubano rompe el silencio desde La Habana y confirma que fue deportado por ICE” y CubitaNOW añade “Influencer cubano 'Vuélvete Pillo Cañón' reaparece en redes tras ser deportado desde EE. UU.”. Este influencer cubano señaló que “no había salido en las redes porque mis cuentas estaban bloqueadas”. Pero ¿denunció así la dictadura de EE. UU., la falta de libertad de expresión al bloquear sus redes sociales? ¡No! El muy indigno, tras ser deportado, habló de la "dictadura" cubana. ¡Que le aproveche la deportación!

8 Politizar hasta una multa fiscal en Cuba

Cualquier incidente cotidiano es convertido en símbolo político.

Cubanos por el Mundo publica “Anciano cubano desafía al castrismo tras multa abusiva: ‘Que vengan a meterme preso con 81 años’”, presentándolo como “símbolo de resistencia cívica”.

ADN Cuba complementa con “21 mil pesos de multa a anciano cubano por vender fosforeras y pegamento”.

Un hecho administrativo se transforma en relato político.

9 Ahuyentar toda inversión, tarea de los medios anticubanos

El cierre del círculo es económico: impedir cualquier desarrollo económico en la Isla, cualquier posible inversión, en este caso de un cubano residente en el exterior que, en un momento determinado, se planteó la posibilidad de invertir en Cuba.

Cubanet publica “‘Acaricié la idea de invertir un día en Cuba, pero dada la situación actual, ¡ni pensarlo!’”, reforzando la idea de inviabilidad total.

Este nuevo episodio de Miami Fake evidencia una escalada peligrosa: la normalización de la intervención militar, la construcción de consenso a través de encuestas dirigidas, la manipulación de hechos y la criminalización de cualquier alternativa de desarrollo para Cuba.

Una guerra mediática que no solo desinforma, sino que prepara el terreno para justificar lo injustificable.

Equipo: José Manzaneda, Egoitz Santos, Hafed Mohamed Bachir.

Foto de portada: US Navy Blue Angels / Public Domain Pictures

Ver video en mi canal de YouTube

Cuba confirma derecho a defenderse luego de la agresión en sus costas

El presidente Miguel Díaz-Canel reafirmó este 26 de febrero 2026, que Cuba no agrede ni amenaza, pero se defenderá con firmeza ante cualquier agresión terrorista o mercenaria contra su soberanía y estabilidad nacional.

Así lo ratificó este jueves en su cuenta de la red social X, al reiterar “lo hemos planteado en reiteradas ocasiones y lo ratificamos hoy: Cuba se defenderá con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria que pretenda afectar su soberanía y estabilidad nacional”

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, subrayó que Cuba ha debido enfrentar numerosas infiltraciones terroristas y agresivas procedentes de Estados Unidos desde 1959, con un alto costo en vidas humanas, heridos y daños materiales.

Rodríguez enfatizó que la defensa de las costas cubanas, del territorio y de la seguridad nacional es un deber ineludible, y confirmó que se lleva a cabo una investigación rigurosa para esclarecer los hechos.

La víspera ocurrió un ataque armado en aguas del canalizo El Pino, cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia Villa Clara, donde una lancha rápida con matrícula de Florida (FL7726SH) abrió fuego contra una unidad de las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior durante una operación de identificación.


EL PAÍS conta Cuba ( video)

"Atacar a Cuba es atacar la hipótesis de la libertad consciente. Por eso, el enemigo despliega sobre ella todo su arsenal de distorsión cognitiva, manipulación perceptiva y colonización emocional" (Fernando Buen Abad) y en ello a conciencia, participa el periódico EL PAÍS (tanto su edición global como la uruguaya) mantiene una cobertura crítica sobre la situación en Cuba, describiendo un escenario de colapso socioeconómico, crisis energética, escasez de alimentos y represión política.

En la ntranscripción y el video que siguen el desmontaje de titulares. Se diría que casi disfrutan con su herencia colonialista al servicio de Estados Unidos.

ELPais vs Cuba

 (0:00) Portada del país de este domingo. Una portada para la historia de la infamia. (0:05) Imagen, en tono de burla, una enorme caricatura de Donald Trump, vestido de verde en plan revolucionario, (0:12) como si fuera una mezcla entre Fidel Castro y Aníbal del equipo A, fumándose un Habano, un puro victorioso.

(0:19) ¡Qué gran triunfo del señor Naranja! De la libertad y de la democracia, ¿verdad? (0:23) Sólo el hecho de que el país sea capaz de publicar esta imagen, con lo que está pasando en el mundo, (0:28) con Trump agrediendo y bombardeando a medio planeta, es para vomitar, pero sigue la portada. (0:34) Titular, el hundimiento de Cuba, que podrían haber escrito, sobre todo cuando están poniendo a Trump como protagonista, (0:42) pues no sé, la asfixia de Cuba, o la ofensiva contra Cuba, o el bloqueo a Cuba, que el mundo rechaza, (0:49) pero entonces no sería el país. El hundimiento de Cuba, con dos cojones.

(0:54) Hundimiento, que es en plan, se hunde, se derrumba, se desmorona, así, ella solita, sin que nadie haga nada de nada, (1:03) y además remite lo del hundimiento al título de esa mítica película sobre la caída del régimen nazi de Hitler en Alemania. (1:11) Alucinante, realmente, el nivel de violencia gráfica y verbal de esta portada. (1:16) Seguimos, ¿eh? Subtitulares que añade el país.

(1:19) El primero, la estrategia de Trump de cortar el petróleo, asfixia a la isla y mina al régimen. (1:26) Lo de encerrar a los cubanos en la isla, cerrarla con llave y tirar la llave por la alcantarilla, (1:30) y no dejar que entre ni una gota de petróleo, no es un asedio, ni un bloqueo, ni un acto contra el derecho internacional, (1:36) ni es imperialismo, ni es una agresión, ni nada de nada, es una estrategia. (1:41) Y el país la apoya, al igual que sus ofensivas contra Venezuela o Colombia.

(1:46) Y no es una estrategia contra un pueblo, sino contra un régimen. (1:50) En Estados Unidos no hay ningún régimen, ¿eh? Estados Unidos es el faro de la libertad y la democracia, (1:56) y Trump un gran estratega. En Cuba es donde hay un régimen que, gracias al cielo, está a punto de hundirse.

(2:04) Recordemos que este periódico, el país, y el sector político al que representa en España la progresía, (2:09) se presentan a sí mismos como los antagonistas mundiales del trumpismo. Pues ahí tenemos su enfoque. (2:15) El hundimiento de Cuba y Trump fumándose un puro disfrazado de Fidel, o sea, con bastante recochineo.

(2:21) En fin, el hundimiento del país más bien al subsuelo del periodismo. (2:27) Y hay más, ¿eh? Segundo su titular. (2:30) La sanidad y la educación se resienten mientras se mantiene el aparato represivo, escribe el país, (2:36) buscando construir una narrativa muy evidente.

El malvado régimen cubano, los pocos recursos que tiene, (2:42) los quita de la sanidad y la educación y lo apuesta todo a la represión. (2:46) Yo, compañeros, he estado algún tiempo en Cuba y jamás he visto allí, pero ni por asomo, (2:52) ni la milésima parte del aparato policial y represivo que existe, sin ir más lejos, aquí, en el reino de España. (2:58) Que se lo pregunten a los seis de Zaragoza, o a las seis de la Suiza, o a los huelguistas del metal en Cádiz (3:04) atacados por una tanqueta, o a la población racializada de Lavapiés o de Badalona, (3:09) o que le pregunten a Pablo Hasél, que lleva cinco años en la cárcel por cantar contra la monarquía, (3:14) y ni hablar de otros países de América Latina, como Ecuador o Perú, pero allí gobiernan nuestros hijos de puta, claro, (3:21) y ni hablar, por supuesto, de los Estados Unidos, del ICE.

(3:24) Yo creo que es importante tener esta perspectiva, porque, en fin, gente, (3:28) hablar en 2026 del aparato represivo cubano, cuando hay un cuerpo policial en Estados Unidos, (3:35) con más presupuesto que el ejército de Israel, asesinando a tiros en la cabeza a gente por protestar, (3:41) y un presidente, Donald Trump, que ha construido una cárcel rodeada de cocodrilos, alligator alcatraz, (3:47) para encerrar allí a migrantes que no han cometido delito alguno, pues es una infamia incluso demasiado grande para el país. (3:53) Pero, claro, ¿qué esperar de un periódico capaz de coger una fotografía de una manifestación en La Habana, (4:00) a favor de la revolución, en la que se veían hasta banderas del movimiento 26 de julio, (4:05) y presentarla en una información como si fuera una foto de una supuesta manifestación en contra del gobierno cubano, (4:12) como hicieron en junio del año pasado? (4:14) Las protestas contra el gobierno publicó el país con una foto con banderas del movimiento 26 de julio. (4:20) En fin.



Cuba y la honda de David

Fernando Buen Abad Domínguez*.- David frente a Goliat no es sólo una metáfora bíblica reciclada por la retórica política, sino una estructura profunda del sentido, una gramática histórica que organiza la lucha entre fuerzas asimétricas cuando la ética decide no rendirse ante la aritmética del poder. En el caso cubano, esa dialéctica ha sido elevada a virtud colectiva, a pedagogía de la resistencia, a una semiótica del hacer donde la debilidad material no se vive como carencia, sino como ocasión creadora. 

Cuba no ha sobrevivido al imperio por milagro ni por obstinación romántica, sino por una inteligencia política y revolucionaria que supo revertir muchos estragos del bloqueo y convirtió la desventaja en método, la escasez en lenguaje y la agresión permanente en conciencia organizada. Allí donde el imperialismo –con su maquinaria financiera, militar, mediática y simbólica– pretende imponer el relato de la inevitabilidad, la experiencia revolucionaria cubana opone la narración de lo posible, no como fantasía, sino como praxis social sostenida durante décadas de asedio. 

Una virtud cubana no es la negación del conflicto, sino su metabolización humanista, hacer de la necesidad una ética, del cerco una escuela y de la amenaza un espejo donde el pueblo revolucionario aprende a reconocerse como sujeto histórico. Trump no fue una anomalía, sino una hipérbole, una caricatura brutal del imperialismo que siempre ha operado con la misma lógica de intimidación, castigo y escarmiento ejemplar, sólo que esta vez sin maquillaje diplomático. 

Frente a esa obscenidad del poder, Cuba respondió como siempre con más organización, más cultura política, más densidad simbólica. La asimetría no se reduce, se resignifica. El bloqueo no sólo busca hambre material, sino hambre de sentido, y allí la Revolución responde con una semántica de la dignidad que convierte cada acto de resistencia en un signo mayor. No se trata de idealizar la dificultad, sino de comprender cómo una comunidad política decide no dejarse definir por el lenguaje del enemigo. 

En la dialéctica de las virtudes cubanas, la lucha diaria es una dialéctica de la conciencia: saber que el adversario es un canalla más fuerte y aun así no aceptar su hegemonía. David no vence a Goliat por fuerza física, sino por inteligencia estratégica y por una lectura correcta del terreno simbólico; Cuba no enfrenta al imperio copiando sus métodos, sino desmontando su lógica, revelando sus contradicciones, exponiendo su violencia estructural ante los ojos del mundo. 

Cada médico enviado donde nadie quiere ir, cada vacuna desarrollada en condiciones adversas, cada escuela sostenida contra el desfinanciamiento impuesto, es una piedra lanzada no contra un cuerpo, sino contra un discurso. El humanismo revolucionario no es una consigna, sino una práctica que reorganiza prioridades: salvar vidas antes que salvar ganancias, educar antes que endeudar, compartir antes que acumular. 

Eso es lo intolerable para el imperialismo: no la existencia de un pequeño país rebelde, sino la demostración empírica de que otro orden de valores no sólo es deseable, sino funcional. Trump, con su retórica de muro, castigo y supremacía, encarnó la fase más cínica de un sistema que no tolera la diferencia cuando ésta se vuelve ejemplo. Por eso la agresión contra Cuba es también una agresión contra la idea misma de soberanía popular, contra la posibilidad de que los pueblos decidan sin pedir permiso. La respuesta cubana no ha sido el odio, sino la persistencia; no la claudicación, sino la memoria activa; no la imitación del verdugo, sino la profundización de su propio proyecto. 

En términos semióticos, la Revolución ha logrado algo excepcional, que es producir sentido desde la periferia, disputar el significado de palabras como democracia, libertad y derechos humanos desde una experiencia concreta y no desde un abstracto de mercado. Esa es la verdadera amenaza para el imperio: que el lenguaje deje de pertenecerle. Convertir la asimetría en fortaleza humanista implica asumir que no todo poder es cuantificable, que existe una potencia de lo colectivo que no entra en las estadísticas del Pentágono ni en los balances de Wall Street. Cuba ha hecho de su fragilidad un arma ética, de su vulnerabilidad una pedagogía política y de su resistencia una forma de amor social organizado. 

David no se convierte en Goliat al vencerlo; lo derrota sin dejar de ser David. Ahí reside la lección más profunda: no ganar pareciéndose al enemigo, sino triunfar sin traicionar la propia humanidad. En un mundo saturado de cinismo, esa coherencia es subversiva. Por eso el imperialismo insiste, amenaza, sanciona y miente; porque frente a la fuerza bruta sólo teme una cosa: la persistencia de un ejemplo que demuestra que incluso bajo asedio es posible vivir de otro modo, pensar de otro modo y luchar sin renunciar a la dignidad. 

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra Cuba no es una simple política exterior ni una “disputa bilateral”, sino una forma sistemática de violencia estructural que cumple con los rasgos de un crimen de lesa humanidad, en tanto ataca de manera deliberada, prolongada y consciente a una población civil con el objetivo explícito de provocar sufrimiento, desabastecimiento y desesperación social. 

No castiga a un gobierno, sino a un pueblo entero, restringiendo el acceso a medicamentos, alimentos, tecnología, financiamiento y relaciones normales con el resto del mundo, incluso en contextos de emergencia sanitaria y desastres naturales. Su lógica no es jurídica, sino punitiva; no es diplomática, sino ejemplarizante: busca escarmentar para que nadie la imite. Desde una perspectiva ética y semiótica, el bloqueo intenta naturalizar el dolor como herramienta política y convertir la crueldad en norma, violando principios elementales del derecho internacional y de la convivencia humana. Que se mantenga pese a condenas reiteradas de la comunidad internacional revela no sólo la impunidad del poder imperial, sino su bancarrota moral. Frente a ello, la resistencia cubana adquiere una dimensión aún más profunda; no sólo sobrevive a un cerco material, sino que denuncia con su sola existencia la obscenidad de un sistema que castiga la dignidad y criminaliza la soberanía. El bloqueo es un crimen de lesa humanidad. 


(*) Doctor en filosofía

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/02/03/opinion/cuba-y-la-honda-de-david

Nueva escalada de Estados Unidos contra Cuba

 "En un mundo donde el servilismo es alta virtud, resulta raro escuchar la voz de la dignidad que representa Cuba. Esta revolución, castigada, bloqueada, calumniada, ha hecho bastante menos de lo que quería pero mucho más de lo que podía. Y sigue cometiendo la peligrosa locura de creer que los seres humanos no están condenados a la humillación de los poderosos del mundo."   — Eduardo Galeano

Manu Pineda.- La decisión adoptada por Estados Unidos el pasado 29 de enero de declarar a Cuba como una amenaza para su seguridad y su política exterior, junto con la imposición de un bloqueo total al suministro de petróleo, constituye un nuevo y grave ataque contra la soberanía de la isla. Esta medida se inscribe en una estrategia sostenida durante décadas, articulada mediante sanciones económicas, presión política y criminalización del proyecto político cubano. El objetivo es imponer la voluntad de Estados Unidos sobre Cuba y forzar un cambio de régimen. 

La orden ejecutiva califica a Cuba como una "amenaza inusual y extraordinaria" para Estados Unidos. Esta calificación responde a una interpretación unilateral que convierte el ejercicio de la soberanía cubana en un supuesto riesgo estratégico. La declaración de emergencia nacional habilita la aplicación de medidas excepcionales, como el endurecimiento de sanciones y bloqueos, con consecuencias directas y profundamente dañinas para la población. 

El texto de la orden vincula a Cuba con otros Estados y organizaciones a los que Estados Unidos identifica como enemigos, entre ellos Rusia, China, Irán, Hamás y Hezbollah. Sostiene que Cuba permite el desarrollo de actividades de inteligencia y seguridad de estos actores en su territorio, presentando dichas relaciones como una amenaza. Este planteamiento desconoce el derecho soberano de Cuba a definir sus alianzas internacionales y construye una imagen de hostilidad sin aportar pruebas verificables de riesgo alguno. 

La dimensión ideológica ocupa un lugar central en la orden, al afirmar que Cuba "difunde sus ideas, políticas y prácticas comunistas por todo el hemisferio occidental". Esta formulación evidencia que el conflicto se sitúa en el terreno de la disputa política e ideológica. La existencia de un proyecto soberano, alternativo al modelo estadounidense, se presenta como un factor a erradicar. 

El núcleo de la orden es de carácter económico. Estados Unidos se arroga la capacidad de imponer aranceles y sanciones a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba, de forma directa o indirecta. Esta medida impacta de manera inmediata en la vida cotidiana del pueblo cubano: afecta al transporte, al suministro eléctrico, a la producción de alimentos y a la prestación de servicios básicos. La intensificación de la guerra económica actúa como una herramienta deliberada de presión y asfixia social, orientada a generar desgaste interno y facilitar la intervención política. 

La orden extiende sus efectos a terceros países. Aquellos Estados que mantengan relaciones comerciales normales con Cuba quedan expuestos a represalias económicas, lo que restringe la libertad de comercio y somete a otros gobiernos a la política exterior de Estados Unidos. De este modo, la soberanía de múltiples países queda subordinada a decisiones unilaterales de Trump, y el comercio internacional se instrumentaliza como mecanismo de dominación política. 

El texto otorga amplias facultades al presidente Trump para modificar la orden en función de la evolución del contexto o como respuesta a eventuales represalias. Esta flexibilidad convierte la emergencia nacional en una carta blanca para Trump: permanente, adaptable y escalable. Un instrumento que permite incrementar la presión tanto sobre Cuba como sobre otros países. 

De manera cínica, la orden afirma que su finalidad es proteger los intereses del pueblo cubano y su derecho a vivir en una sociedad libre y democrática. Sin embargo, las medidas adoptadas profundizan el deterioro de las condiciones de vida y agravan el sufrimiento social y económico. El bienestar de la población se instrumentaliza como un medio de presión política, creando condiciones orientadas a la injerencia y al cambio de régimen. 

Esta agresión se inscribe en una historia de más de 65 años de bloqueos y sanciones contra Cuba. El 6 de abril de 1960, Lester D. Mallory, vicesecretario de Estado asistente para Asuntos Interamericanos, expuso en un memorándum secreto del Departamento de Estado la lógica que guiaría el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto meses después de forma unilateral. En dicho documento se afirmaba: "La mayoría de los cubanos apoyan a Castro… el único modo previsible de restarle apoyo interno es mediante el desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales… hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba… una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno". La política injerencista y coercitiva de Estados Unidos continúa profundizando ese daño, restringiendo el acceso a recursos esenciales y debilitando deliberadamente la economía cubana, en una estrategia de dominación que ignora límites legales y morales. 

Esta medida forma parte de un patrón global de agresión. Se articula con la violencia ejercida contra Venezuela, con las amenazas reiteradas contra Irán y con la presión sistemática sobre países que cuestionan la hegemonía de Estados Unidos. A ello se suma la corresponsabilidad directa de Estados Unidos, junto a Israel, en el genocidio que perpetran contra el pueblo palestino en la franja de Gaza, sostenido política, diplomática y militarmente desde Washington. El mismo patrón se manifiesta en las amenazas abiertas contra México, mediante la militarización del discurso migratorio y la criminalización de su soberanía, y en la presión creciente sobre Colombia, orientada a condicionar su política exterior y su margen de autonomía regional. En todos estos casos, la estrategia combina coerción económica, intimidación política y disciplinamiento ideológico para imponer obediencia y castigar la independencia. 

La orden ejecutiva refleja un modelo de relaciones internacionales de carácter vertical, en el que la cúspide del poder se concentra en la figura de Trump, quien se atribuye la facultad de decidir de manera unilateral qué constituye una amenaza y qué castigos deben aplicarse. Este enfoque prescinde del derecho internacional y margina a instituciones multilaterales como la ONU, el Tribunal Penal Internacional o la Corte Internacional de Justicia. En el marco de esta actualización de la Doctrina Monroe, rebautizada por el propio Trump como "Doctrina Donroe", se normaliza el castigo colectivo y la imposición unilateral, debilitando el orden internacional basado en normas y principios de equidad. 

La resistencia histórica de Cuba expresa la capacidad de un pueblo para sostener su dignidad y su soberanía frente a agresiones prolongadas. La escalada actual pone de relieve los límites de un modelo sustentado en el castigo económico y la presión política, y confirma que la coerción no logra doblegar la voluntad de los pueblos. La condena de estas medidas constituye, por tanto, una defensa de la soberanía, de la autodeterminación, del derecho internacional y de la convivencia pacífica entre países. 

Desde una perspectiva pedagógica, esta orden ejecutiva permite comprender cómo Estados Unidos ejerce el poder en esta fase de imperialismo neofascista o matonismo trumpista. Se combinan legislación interna, narrativas de seguridad nacional y sanciones económicas para presionar, aislar y controlar a otros Estados. La declaración de emergencia, la criminalización de ideas, la manipulación de recursos estratégicos y las amenazas a terceros países revelan la relación entre poder, economía y política en el actual escenario global. 

Defender a Cuba en cualquier circunstancia equivale a defender la vida, la humanidad, la solidaridad internacional y la fraternidad entre los pueblos. En el contexto actual, supone afirmar la soberanía, el derecho de los pueblos a decidir su propio camino y el respeto a la legalidad internacional. Garantizar el acceso a recursos esenciales, proteger la autonomía política y rechazar las sanciones unilaterales constituye un acto de afirmación de justicia y de equidad global. La agresión estadounidense refuerza la necesidad de una solidaridad internacional activa frente a la dominación unilateral y al uso de la presión económica como arma central de la política exterior. 


https://www.publico.es/opinion/columnas/nueva-escalada-estados-unidos-cuba.html

Cuba: impedir una agresión militar de EEUU contra Venezuela

Cuba denunció este 18 de septiembre 2025 la escalada de acciones por parte de Estados Unidos destinadas a justificar una intervención armada contra Venezuela y alertó sobre sus funestas consecuencias para la región latinoamericana y caribeña, según Prensa Latina.

En una declaración del Gobierno revolucionario de la isla, La Habana acusa a Washington de desplegar fuerzas en el Caribe y atacar embarcaciones civiles, violando normas internacionales con fines provocadores.

“La acumulación e incremento de medios y efectivos militares en el mar Caribe, el uso de la fuerza para atacar embarcaciones civiles y asesinar a sus tripulantes y la intercepción y detención injustificadas de una nave, en violación de normas internacionales, confirman la naturaleza hostil e irresponsable de la operación en curso”, asegura.

Estados Unidos difunde narrativas de guerra sicológica para presentar a Venezuela como amenaza a su seguridad nacional. En ese contexto, funcionarios como el Secretario de Estado y legisladores republicanos —vinculados también a la ofensiva en Gaza— impulsan esta escalada con el objetivo real de apropiarse del petróleo venezolano, afirma el comunicado.

“El objetivo verdadero de estas acciones es adueñarse del petróleo y los recursos de Venezuela”, denuncia la declaración.

Las autoridades cubanas advierten que una intervención militar directa, “desencadenaría un conflicto de proporciones impredecibles que amenazaría la paz y estabilidad de toda Nuestra América”. En tal sentido, el despliegue de tropas estadounidenses en el Caribe constituye “una provocación deliberada para forzar una respuesta defensiva de Caracas”.

El gobierno de la nación caribeña exige separar la mentira de la realidad y convoca a la comunidad internacional a movilizarse contra la agresión. Reitera, asimismo, que ningún país puede violar la Carta de la ONU ni el Derecho Internacional, y defiende la proclamación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

Revelan nueva operación de comunidad de inteligencia estadounidense para tergiversar la Historia de Cuba

Nuevas informaciones sacan a la luz la Operación Streamin⁷g, una reciente creación de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, con el objetivo de manipular acontecimientos y figuras de la Historia de Cuba.

En el centro del entramado subversivo se encuentra la desgastada contrarrevolucionaria Rosa María Payá, ansiosa de recuperar notoriedad tras los numerosos fracasos que ya se acumulan sobre su espalda. Por medio de nexos con funcionarios del gobierno neoliberal de Javier Milei, en Argentina, pretenden establecer en ese país una nueva base para operar contra Cuba.

La primera campaña mediática desde la nueva locación apuntará hacia la deformación de lo ocurrido en torno a la tragedia del Remolcador 13 de marzo. Otros temas de interés serán la muerte de figuras históricas como Camilo Cienfuegos y Ernesto «Ché» Guevara, la Limpia del Escambray, Playa Girón, el internacionalismo cubano en África y nuestras misiones médicas en el mundo, por solo citar algunos ejemplos.

Las principales fuentes de contenido desinformativo serán las universidades de la Florida y de Miami, la Voz de las Américas, archivos del Departamento de Estado de EE.UU., Radio y TV Martí, así como el panfletario Instituto de la Memoria Histórica contra el Totalitarismo, bajo el ala del contrarrevolucionario Pedro Corso.

Para su puesta en práctica cuentan con un estudio de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos sobre prácticas de consumo de este tipo de contenidos por jóvenes de la Isla, principales destinatarios de la oleada subversiva.

Ramón Saúl Sánchez, otro desgastado personaje anticubano, asesorará directamente la tentativa de agresión. El terrorista Orlando Gutiérrez Boronat también estuvo presente en la reunión organizativa, pero no se integrará esta vez a la intentona, pues se encuentra abocado a la generación de acciones clandestinas en la Isla, con el objetivo de generar un estallido social a través del caos y la violencia.

El financiamiento de la operación correrá a cargo del Departamento de Estado de EE.UU. y la Organización de Estados Americanos. Otras fuentes de dinero serían gobiernos europeos afines a intereses de la administración norteña y la recién electa presidencia argentina.

La nación suramericana también acogerá planes de becas y preparaciones para cubanos que los servicios de inteligencia yanquis pretendan utilizar en el futuro como operadores políticos contra la isla caribeña. Se trata de una práctica usual en el contexto de la subversión política contra nuestro país, consistente en utilizar supuestos programas de intercambio académico para fabricar líderes artificiales que promuevan el cambio de sistema sociopolítico.

Este tipo de proyectos forman parte de la guerra no convencional y cognitiva contra el pueblo cubano. Buscan atacar los cimientos históricos de la gesta independentista, de la cual el triunfo revolucionario del primero de enero de 1959 constituyó un glorioso hito.

La tergiversación de la Historia de los Estados donde centran sus ataques es uno de los componentes básicos de las revoluciones de colores. Por lo tanto, la Operación Streaming responde a una línea estratégica de los servicios de inteligencia estadounidenses contra la Revolución, para lo cual destinan anualmente millones de dólares.

Publicación de Rafael Hernández Aguilera

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El peligroso ejemplo de Cuba

Norelys Morales Aguilera.- Sí, Cuba lo volvió a hacer. Una megamarcha de pueblo en La Habana y concentraciones en otros lugares del archipiélago testificaron que se rechaza el bloqueo y la inclusión del país en la lista unilateral y mentirosa de los que auspician el terrorismo. Saben que el cerco daña la vida cotidiana privando a la nación del combustible, de las piezas de repuesto para la industria, de las medicinas, de los insumos médicos y de los alimentos, etc. Toda una guerra no declarada contra el pueblo cubano. Aunque se tengan delante los perentorios altos precios, los apagones, la falta de agua y un sinfín de carencias que hay que solventar y que ocupa y preocupa.

Quien solo se dedicó de ver redes sociales y medios tarifados habría pensado que se trataba de una “maniobra propagandística del régimen”, que las personas no acudirían a protestar por la ignominia frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana. Pero, la realidad fue contundente, aunque lo traten de desvirtuar con infamias y ataques contra la gente y su gobierno, que dicho sea de paso no ha perdido el consenso.

Hurgando en opiniones se sabe que los tiempos no pintan bien para Cuba con el próximo gobierno de Donald Trump. Solo hay que ver quiénes acompañarán al magnate en su gestión con la base del lobby anticubano y las apetencias imperiales de vieja data. Así como los terroristas campeando especialmente en el sur de la Florida y medidas infames como una Fuerza de Tarea para la Internet en Cuba. No se espera que el nuevo mandato de Trump abandonará la política de máxima presión regalada al flamante secretario de estado, el mafioso Marco Rubio. Aunque ya se verá a cómo tocamos.

En las circunstancias del mundo y el capitalismo en descomposición muchos analistas coinciden que Estados Unidos ya está intentando hallar su reducto de materias primas y poder en América Latina. Su ejército, bases militares y agencias de gobierno o camufladas así lo confirman. Ahí el ejemplo de Cuba se vuelve “muy peligroso”, intolerable. Intentarán nuevamente lo que no han podido en seis décadas de derrotas y humillaciones al poderoso imperio corrupto. Lo que olvidan es que a Cuba no la tendrán, como se los advirtió premonitoriamente Fidel Castro con su inapagable luz.