La relevancia de la filtración sobre una conversación entre el secretario de Estado John Kerry y miembros de la «oposición», en un encuentro que sostuvieron el 22 de septiembre de 2016, al margen de la Asamblea General de la ONU, es que pone fin al mito de la supuesta “revolución” siria y también al fraude de la lucha de Occidente contra Daesh.
Permite además, comprender mejor las tensiones en el seno de la administración de Barack Obama y la dimisión del general Michael Flynn, el entonces director de la agencia de inteligencia del Pentágono, y ahora designado por el magnate presidente electo Donald Trump, como consejero presidencial para la Seguridad Nacional, revela Voltaire.net.
A la luz del derecho internacional, el respaldo a Daesh viola varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y constituye un crimen contra la Humanidad.
