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El Big Data y la ciencia de la manipulación de las masas

Raúl Antonio Capote.─ A principios del siglo pasado, Edward L. Bernays, publicista, periodista e inventor de la teoría de relaciones públicas, considerado el padre de la propaganda moderna y de la ingeniería del consenso en EE.UU., afirmaba en uno de sus escritos: «La manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones de las masas es un elemento de importancia en la sociedad democrática. Quienes manipulan este mecanismo oculto de la sociedad, constituyen el gobierno invisible que detenta el verdadero poder que rige el destino de nuestro país».

Facebook y Twitter bloquean a Rusia Today [+ video]

Facebook ha bloqueado la cuenta de RT en inglés hasta las 22:25 hora de Moscú (19:25 GMT) del próximo 21 de enero, es decir, hasta después de la investidura de Donald Trump, ha denunciado la cadena noticiosa rusa.

El motivo del bloqueo es una supuesta violación de los derechos de autor de la retransmisión que RT en inglés hizo de la conferencia de prensa de despedida brindada este miércoles por Barack Obama, sin embargo, desde RT en inglés aseguran que las imágenes de la conferencia de prensa pertenecían a una señal abierta, por lo que la cadena no violó ninguna regla.

Es más, Facebook ha explicado que los contenidos de RT pueden incluir audios o imágenes que pertenecen a la cadena Nastoyáscheye Vremia. No obstante, la propia cadena ha afirmado que no ha presentado ninguna queja contra RT por esta transmisión.

Es EEUU quien desde 1982 usa las “armas cibernéticas”, y no Rusia

Alberto Rabilotta.─ Leer y escuchar tantas falsedades y desinformaciones sobre Siria para tratar de ocultar una enorme derrota geoestratégica en el Oriente Medio, ver tanto desatino y obsesión en llevar el mundo a una peligrosa confrontación entre Estados Unidos y sus aliados con Rusia, seguir las “noticias” fabricadas para crear falsas acusaciones contra Vladimir Putin sobre el supuesto “hackeo” de los correos electrónicos del Consejo Nacional Demócrata (CND), todo eso hace hervir la sangre de este viejo periodista que sabe, documento de la CIA a la mano (1), que si hay un gobierno que inventó el sabotaje y pirateo informático, el “hackeo” en sus diversas formas y lo puso en práctica en 1982 -cuando Internet estaba en pañales y en la “cuna” del Pentágono-, para ejecutar un sabotaje de enormes dimensiones contra la economía de la Unión Soviética, ese es bien el gobierno de Washington. Que el gobierno soviético no supiera entonces el origen de ese sabotaje, y que se lo considerara como un “accidente” y por lo tanto quedase impune, nos salvó de una guerra nuclear.

Ciberguerra de EEUU para subvertir a Cuba: 4,4 millones por generar spam

Washington Software,  una empresa contratada para inundar a Cuba de correos electrónicos y mensajes de texto, ha ganado más de 1,2 millones de dólares en contratos del gobierno este año, según nuevos documentos publicado por el blog Along the Malecon.

La Junta de Gobernadores de Radiodifusión (BBG por sus siglas en inglés), contrató a esta firma el 1 de julio de 2011. Desde entonces, el BBG ha pagado a la empresa 4 398 409 dólares, según los registros que se encuentran en el Federal Data Procurement System (el Sistema de Datos de Contratos Federales).

La BBG, una entidad del gobierno de los Estados Unidos, supervisa la Oficina de Transmisiones para Cuba (Office of Cuba Broadcasting, OCB), que opera Radio y TV Martí en Miami.

ONU: Cuba rechaza ciberguerra de EE.UU.

El Gobierno de Cuba rechazó este sábado ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), "la ciberguerra" que lleva a cabo el Gobierno de Estados Unidos (EE.UU.) y que se basa en el espionaje ilegal a miles de ciudadanos a través de Internet.

En su discurso ante el organismo, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, expresó que "Imperios mediáticos manipulan los hechos de manera desvergonzada y cínica", y que "este tipo de prácticas ponen en peligro la independencia de todos los Estados".

"Es necesario un nuevo orden internacional que no de lugar a la guerra ni al saqueo de recursos naturales", dijo el canciller, según la reseña de TeleSUR.

La ciberguerra potencia la guerra informativa

Sergio Bertoni.- Desde que los EE.UU. sufrieron una derrota en Egipto con el colapso de su aliado Hosni Mubarak, rápidamente aprendieron la lección y revirtieron el juego. Pasaron a atacar objetivos estratégicos para sus intereses comerciales e industriales, es decir, los países que pueden representar un obstáculo a los negocios de las empresas petroleras transnacionales y de la industria de la energía, principalmente. Han creado o se han apropiado de los movimientos de oposición nacional, creando inestabilidad interna, etiquetando de dictadores a los gobernantes de los países y, finalmente, intentan algún tipo de intervención directa o blanda.

La inocenCIA imposible del Festival Clic

Los patrocinadores de los patrocinadores del Festival Clic
Editorial de Cubadebate.cu.- Cocinan en La Habana un engendro subversivo, aparentemente no politizado, de “promoción” del uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).  Las mismas personas que en la Isla se benefician de los millonarios fondos provistos por las agencias gubernamentales de EEUU, como la NED y la USAID, para el “cambio de régimen” en Cuba, intentan ahora presentarse como promotores de la extensión del uso de Internet.

La provocación tiene el nombre de “Festival Clic”, evento asociado a una empresa española que cuenta con el apoyo de transnacionales, como Microsoft e IBM. Estos dos emporios que implementan disciplinadamente el bloqueo de EEUU a Cuba en Internet, son patrocinadores de la organización española que se presenta como promotora de voces independientes y, sin ningún pudor, se beneficia del financiamiento, además, del Banco BBVA, contra el que hoy protestan a través de las redes sociales movimientos como el #15M.

Evento Blog España (EBE) admite en su sitio web que en los últimos meses ha estado trabajando “de manera muy intensa” con ciertos contrarrevolucionarios para celebrar un gran evento dedicado a promover el uso de Internet en la sociedad cubana”.  En su nota, EBE asegura que siempre hacen esto con “una premisa en mente: la web y las tecnologías no entienden de ideologías”, pero sus aliados en Cuba lo desmienten alegremente.

Yoani Sánchez, una de las convocantes del evento, ha confesado abiertamente promover el capitalismo en Cuba -”un capitalismo sui géneris”, ha dicho-. Tiene probados y sistemáticos vínculos con el gobierno de los Estados Unidos y sus agentes en Cuba. La bloguera imperial posee el recórd de ser la persona que colabora con una embajada de EEUU más citada en los cables de Wikileaks -aparece en 11 despachos no censurados y en otros, con nombre tachado, se aluden con toda certeza a esta mujer.

La casa donde se realizará el Festival Clic es sitio de encuentro de miembros de la contrarrevolución que brillan por su mediocridad y que no disimulan las intenciones de convertir este escenario en punta de lanza para la añorada construcción de una “sociedad civil” cubana al servicio de Washington.
No por gusto sitios alentados desde Estados Unidos, como Havana Times, se han adherido con entusiasmo a la convocatoria.

Esta maniobra tiene claros antecedentes en la red que construyera en Siria un funcionario del Departamento de Estado de EEUU, utilizada hoy para alentar el terrorismo y la intervención extranjera y que Estados Unidos enmascaró como un servicio para denunciar el maltrato escolar. En Libia los celulares “Thuraya”, especialmente promovidos por EEUU, permitieron establecer coordenadas y ubicar blancos civiles y militares, que ocasionaron incalculables pérdidas a las fuerzas leales al gobierno de entonces.

La intención del Festival Clic es evidente: avanzar en la estrategia de construir redes previas a una agresión, como hicieron en Libia, Siria y antes en Yugoslavia, y fortalecer la idea de la contrarrevolución aliada a Estados Unidos como promotora de la libertad en la Red.

El gobierno norteamericano no se ha desviado, ni se desviará un milímetro de su política, clara e implacable frente a la Internet cubana: el acceso a la red y los instrumentos los tendrán los obedientes, los que ayuden a darle cuerpo a la retórica que sirve también para imponer sanciones en organismos internacionales e impedir el acceso a tecnologías y a recursos. En otras palabras, para ejecutar, sin demasiados tropiezos, el aislamiento económico del país y negarnos el acceso a recursos que son claves para el crecimiento cultural y la eficiencia de la economía, la investigación científica, la participación en las decisiones de gobierno y la expresión política.

La escandalosa sanción financiera contra la compañía sueca Ericsson viene a confirmarlo. Por reparar viejos equipos para las redes de telefonía móvil en la Isla, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos impuso a la transnacional una multa de 1,75 millones de dólares y la expulsión de los empleados de la filial en Panamá que supuestamente facilitaron el servicio a los cubanos.


Para los promotores del Festival Clic el bloqueo no existe. En su declaración para internautas desinformados, dicen: “En Cuba bajarse un archivo de 2 ó 3MB resulta una odisea”. No explican por qué. No les conviene. Ellos y sus amigos trabajan para blindar el bloqueo y justificar una agresión.


El Pentágono declara oficialmente la Internet como territorio de guerra

The Hill, el diario del Congreso de los EEUU, aseguró hoy que el Pentágono dio a conocer un amplio plan de ciberseguridad donde declara la Internet un dominio de la guerra, pero no explican cómo los militares de EEUU utilizarán la web para ataques ofensivos.

Por primera vez el Departamento de Defensa de Estados revela un plan estructurado para el ciberespacio que supone ampliar su capacidad para frustrar los ataques de otras naciones y grupos, reforzar su fuerza de trabajo vinculada a la seguridad cibernética y ampliar la colaboración con el sector privado.

Al igual que las grandes corporaciones y todas las dependencias del gobierno federal, los militares “depende del ciberespacio para funcionar”, señala la estrategia del Departamento de Defensa. El ejército de EEUU. utiliza el ciberespacio para todo, desde llevar a cabo operaciones militares hasta compartir datos de inteligencia interna sobre la gestión de las asignaciones del personal.

“El Departamento y la nación tienen vulnerabilidades en el ciberespacio”, señala el documento. “Nuestra confianza en el ciberespacio presenta un marcado contraste con nuestra insuficiente seguridad cibernética”.

Otras naciones “están trabajando para explotar redes del Departamento de Defensa no clasificados y clasificados, y algunos organismos de inteligencia extranjeros ya han adquirido la capacidad de interrumpir los elementos de la infraestructura de información del Departamento de Defensa”, señala el plan. “Por otra parte, los actores no estatales amenazan cada vez más con penetrar y desarticular las redes del Departamento de Defensa y de los sistemas.”

Los grupos son capaces de esto en gran medida porque “tecnologías de pequeña escala” que tienen “un impacto desproporcionado a su tamaño” son relativamente baratas y fácilmente disponibles.

El Pentágono planea concentrarse fuertemente en tres áreas bajo la nueva estrategia: El robo o la explotación de los datos, los intentos de negar o interrumpir el acceso a las redes militares de EEUU, y cualquier intento de ”destruir o degradar las redes o sistemas conectados”.

Otro problema destacado en la estrategia es la amenaza del uso de tecnología foránea: “La mayoría de los productos de tecnología de la información utilizada en los Estados Unidos son fabricados y ensamblados en el extranjero.”

Para abordar esas cuestiones, el Departamento de Defensa reveló un enfoque múltiple.

Como era de esperar, y ya ha sido anunciado por los funcionarios del Pentágono en los últimos años, el plan para el ciberespacio es absolutamente inapelable y considera la Internet como “dominio operacional”, tal como ha ocurrido con la tierra, el aire, mar y el espacio durante décadas por los militares.

“Esto permite que el Departamento de Defensa organice, entrene y equipe a sus tropas para el ciberespacio” como en esas otras áreas, dice el plan. También toma nota de la creación en el 2010 Comando Cibernético de los EEUU para supervisar todo el trabajo del Departamento de Defensa en el ciberespacio.

Con la elaboración de esta estrategia “el Departamento de Defensa reconoce lo que todos los observadores de la revolución tecnológica han sabido por años: la ciberguerra es ya una realidad”, escribió recientemente el analista Daniel Goure, del Instituto Lexington y un ex oficial del Ejército.

“La publicación de la estrategia de guerra cibernética también puede ayudar a reactivar el debate público, largamente pospuesto, sobre la naturaleza de esa guerra y cómo se debe impedir, si es posible, o luchar si es necesario”, escribió Goure. “La última tecnología que revolucionó la guerra y surgió ante un debate similar nos llevó a la creación de armas nucleares.”

La segunda etapa del plan consiste en emplear nuevas formas de defensa para operar en el ciberespacio, para mejorar loq ue el Departamento de Defensa ha denominado “higiene cibernética.” Ese término incluye asegurar que los datos en las redes militares siguen siendo seguros, a través de Internet con prudencia y el diseño de sistemas y redes de protección contra ciberataques.

El ejército continuará su “ciberdefensa activa” enfocándose en “el uso de sensores, software e inteligencia para detectar y detener las actividades maliciosas antes de que puedan afectar a las redes y los sistemas del Departamento de Defensa.”

También buscará nuevos “enfoques y paradigmas”, que incluirá “el desarrollo e integración… de los medios de comunicación móvil y nubes de computación seguras.”

El plan dedica más de una página a destacar sobre todo los esfuerzos para trabajar con otras agencias gubernamentales y el sector privado.

En particular, llama al Departamento de Seguridad Nacional la cabeza de “los esfuerzos interinstitucionales para identificar y mitigar vulnerabilidades cibernéticas en la infraestructura crítica de la nación.” Algunos expertos han advertido en contra del Departamento de Defensa su extralimitación en materia de ciberseguridad nacional.

El Pentágono también anunció un nuevo programa piloto con la industria diseñada para alentar en las empresas un “de manera voluntaria un mayor intercambio de información sobre la actividad cibernética maliciosa o no autorizada”.

La estrategia requiere una mano de obra cibernética más grande dentro del Departamento de Defensa.

Uno de los retos, aseguran los expertos del Pentágono, será atraer a los mejores talentos vinculados a las nuevas tecnologías, pues el sector privado pueden pagar salarios mucho más grande - especialmente en tiempos de reducción de los presupuestos de defensa. Con ese fin, “el Departamento de Defensa se centrará en el establecimiento de programas dinámicos para atraer talento precoz”, señala el plan.

Por último, la estrategia establece la intención de trabajar más estrechamente con “empresas pequeñas y medianas empresas” y los “empresarios de Silicon Valley y otros centros de innovación tecnológica de EEUU.”

La reacción del Congreso a raíz de la presentación del plan fue total silencio. La seguridad cibernética no es un tema de polarización política al estilo de otros temas de defensa, como la defensa antimisiles.

Claude Chafin, un portavoz del Presidente del Comité de los Servicios Armados del Congreso, Buck McKeon (republicano por California), dijo que la estrategia de “es el paso de mayor importante en el debate nacional sobre la seguridad de los sistemas críticos y la información, que el Comité de Servicios Armados ha pedido desde hace algún tiempo.”

Mientras Pentágono retocaba sus planteamientos sobre la seguridad cibernética, el Comité de Servicios Armados se pronunció sobre una carta del senador John McCain (republicano por Arizona), quien escribió el miércoles a los líderes del Senado diciendo que la cámara debe también pronunciarse al respecto. McCain pidió a líder de la mayoría Harry Reid (demócrata de Nevada) y Mitch McConnell (R-Ky.) establecer una comisión temporal sobre Ciberseguridad y Fltraciones de Inteligencia Electrónica.

“Las propuestas de seguridad cibernética han sido presentadas por numerosos comités del Senado, la Casa Blanca y varias agencias del gobierno. Sin embargo, el Senado aún tiene que unirse en torno a una propuesta integral que permita atender adecuadamente las amenazas que enfrentamos todos en el gobierno”, dijo la oficina de McCain en un comunicado . “Una comisión especial sería capaz de redactar una legislación integral de seguridad cibernética con rapidez sin necesidad de trabajar a través de numerosas instancias y en algunos casos, por comités que compiten entre sí por obtener jurisdicción.”

[Con información de The Hill. Traducción: Cubadebate]

Ojo con lo que estamos viendo del cierre de Internet: se puede y se hace, dice analista

Ojo con todo que estamos viendo tanto en España como en otros países sobre el cierre del Internet. Resulta chocante y escucho muchísimo la gente utilizar los mismos tópicos: No se puede poner puertas al campo. Se puede, y se hace y las leyes en EEUU ya están escritas desde el año 2009, Acta Patriótica versión Cabernet. Siempre se puede bloquear el sistema de distribución para la comunicación y confiscar el servidor. Falta un acontecimiento histórico tipo Pearl Harbour o 11-S. El último bastión de la libertad es el Internet. Los poderes fácticos necesitan poder cortar nuestro acceso para poder soñar con su Empresa Mundial SA., ha advertido Daniel Estulin en su página.

El presidente Barack Obama autorizó la creación de una red para entrenar ciberatacantes que responderán a una ofensiva virtual.

"Estados Unidos prepara hackers para una ciberguerra" asegura un artículo del Observador Global. La agencia de investigación militar DARPA, la que desarrolló la red Arpanet, antecesora de la actual Internet, está creando este nuevo proyecto que va a consistir en una nueva red más eficaz para poder entrenar a los nuevos hackers que defenderán las instalaciones civiles y militares del gobierno.

Además, DARPA está creando el programa CRASH, que estudia el desarrollo de software inteligentes, que evolucionan con el tiempo y aprenden de los ataques recibidos, de manera que se convierten en objetivos difíciles de vulnerar.

Por otro lado, el Pentágono trabaja en el programa llamado Cinder, que supervisará las redes internas del Ejército, para combatir las filtraciones de datos, como las realizadas por WikiLeaks a través del soldado Bradley Manning, que simulaba estar escuchando un CD de música mientras copiaba datos, fotos y videos confidenciales.

De acuerdo con el subsecretario de Defensa, William Lynn, la nueva red podría transmitir un código computarizado a la red de otro país, lo que le permitiría en un futuro trazar un mapa digital para vulnerar el sistema de servidores de aquella nación.

Ciberbrigada de Panamá, como la 2506, lista para una nueva derrota

Una nueva ciberbrigada mercenaria se apresta a zarpar, esta vez desde Panamá. El objetivo es el mismo de su antecesora la 2506: invadir Cuba, destruir la revolución, y volver a convertir al archipiélago cubano en un urinario público de los marines gringos.

En esta ocasión no vienen por mar, sino por señales de códigos binarios que se muestran en computadoras, son la Fuerza de Tarea de la Ciberguerra contra Cuba.

Como su paradigmática antecesora, ha sido financiada con el dinero de la CIA y no le espera otro fin ni menos ridículo.

Pero, se empeñan en sus odios, aunque del 25 al 29 de abril en el hotel InterContinental Miramar Panamá estarán brindando con martinis y hasta algún "Cuba Libre" que mejor emborracha para marearse con sus propios cuentos.

Los patrocinadores, bajo el intelectualizado nombre de Pensar Cuba, hablan en términos militares como “Fuerza de Tarea”, y varias de sus alianzas están demasiado cerca del extremismo y las instituciones militares norteamericanas, incluyendo su cuerpo de marines, según proclama en su curriculum Janessa Goldbeck, una de las organizadoras.

El primero de los “Sitios destacados” por Pensar Cuba en su web es Babalú blog, un espacio vinculado a la bloguera Yoani Sánchez que precisamente destaca por promover las acciones violentas contra la Isla, y el apoyo al terrorista Luis Posada Carriles.

Como si hiciera falta enseñar más la oreja peluda de la ciberguerra, Pensar Cuba es patrocinado por The Albert Einstein Institution, la misma entidad que estuvo detrás de las llamadas “revoluciones de colores” en Europa del Este y que apadrinara el entrenamiento de jóvenes yugoslavos de la organización Otpor por un Coronel norteamericano, en vísperas de la agresión de la OTAN a Yugoslavia.

¡Y digan que son pacíficos luchadores!

Pruebas sobre las actividades de la CIA en Cuba

La Televisión Cubana presentó otro documental que muestra pruebas sobre el papel de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en la creación de líderes contrarrevolucionarios entre la intelectualidad cubana. También el equipamiento suministrado y dinero.


Raúl Capote, profesor de la Universidad de las Ciencias Pedagógicas “Enrique José Varona”, explicó los pasos que agentes de la CIA, como René Greenwald y Mark Sullivan, dieron para tratar de convertirlo en un líder contrarrevolucionario de alcance internacional contra su propio país.



Otros personajes como el periodista Anthony Boadle, de la Agencia Reuters, participaron en el reclutamiento al también ex dirigente de la Asociación “Hermanos Saíz” y le convirtieron en el agente Pablo.

Luego de ello,-narró Capote- le indujeron a crear una agencia literaria capaz de ser utilizada con fines propagandistas contrarrevolucionarios, la cual debería incorporar más tarde a artistas de la plástica, profesores y empresarios.
Luego propiciaron otra agencia con el nombre de Génesis, que buscaba, -explicó-, formar cuadros y dirigentes políticos opuestos a la Revolución.

Estudiantes y profesores universitarios han estado en la mira de los agentes de la CIA, que ha otorgado becas a algunos, para cursar estudios en Estados Unidos, como vía para facilitar la labor de reclutamiento y preparación de “líderes sociales”, con poder de convocatoria contra su patria.

Drew Blakeney, Primer Secretario a cargo de Ciencia y Cultura de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana (SINA), maneja simultáneamente la labor propagandística anticubana al entrar y salir de esa sede con proclamas contrarrevolucionarias, refirió el profesor cubano en el documental.

Sistemas sofisticados de comunicación satelital como el INMARSAT, memorias flash de alta capacidad y computadoras Laptop de última generación le fueron facilitadas a Capote por personajes como James Benson, de la SINA (2007-2009) y Marc Wachtenheim.

El agente de la Seguridad Cubana detalló que con tales recursos recibía y transmitía información cifrada de interés para la CIA.

Desde inicios del actual año, el serial “Las Razones de Cuba” ha venido transmitiendo documentales, con revelaciones acciones y de agentes infiltrados en filas de la llamada oposición interna. (Con información de la AIN)

Ciberguerra: Los programas espías

Néstor García Iturbe.- En estos momentos que se habla bastante de la "ciberguerra" y de los peligros que esta puede representar, quisiera agregar a los elementos que se están manejando sobre la misma, alguna información sobre los Programas Espías. Los Programas Espías tienen su característica y utilización especifica.

Pudiéramos decir que lo más usual dentro del conflicto cibernético es la introducción de virus que inhabiliten los sistemas computarizados del enemigo, con lo que se causa un daño de consideración para su defensa al igual que para la buena marcha general del país que se está atacando. (Ver virus Stuxnet)

Otra variante pudiera ser utilizar el potencial cibernético para la Guerra Mediática, con la que se trata de dañar la imagen del país, además de ejercer influencia política sobre los ciudadanos del mismo. Esta es una variante bastante utilizada en los planes de diversionismo ideológico.

Usualmente se crean capacidades dentro del país mediante la introducción de equipos de comunicaciones de alta tecnología, con el fin de poder comunicarse directamente con la agentura existente en el mismo, obtener información sobre la situación interna y poder remitir orientaciones. Estas capacidades pueden ser utilizadas en caso de una invasión para orientar a los agentes como actuar y pedirles apoyo si fuera necesario.

Por lo regular la mayoría de estas acciones son conocidas, ya sea por detectarlas o por el daño que las mismas causan a las redes computarizadas que controlan la defensa, la producción la economía y una buena parte de la vida nacional.

Los Programas Espía tienen otra finalidad, poder obtener información valiosa y en su mayor parte secreta sin que esto sea detectado. El Programa Espía está diseñado para infiltrarse en la computadora sin que el usuario lo detecte y poder copiar toda la información existente además de enviarla a un centro de control donde la misma es procesada.

Cuando la computadora ha sido infiltrada, el programa obtiene la libreta de direcciones, los programas operativos que están en la misma, los expedientes abiertos que contienen información o intercambio de correspondencia con otros usuarios, los sitios de internet que visita y hasta el contenido de los documentos destruidos que se encuentran en l papelera de reciclaje, aunque esta haya sido vaciada.

Uno de los primeros programas de este tipo que se conoció fue el llamado “CARNIVORO”, que salió a la luz pública en 1999. Estos programas son desarrollados por el laboratorio tecnológico del FBI situado en Quántico, Virginia, por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), por la Agencia de Investigaciones y Proyectos Avanzados (DARPA) del Pentágono y por la Oficina de Desarrollo e Investigaciones de la CIA, esta última con ayuda de varias empresas fachada con que cuenta la misma como I-Q-Tel establecida en el Valle del Silicón en California.

En el año 2001 se planteó modernizar el programa por uno que ofreciera mayores posibilidades, fue entonces que se creó el programa “Linterna Mágica” que para infiltrarse utiliza un mensaje de correo (e-mail) que cuando es abierto permite que el programa se instale dentro de la computadora.

El desarrollo de este tipo de programa originó el surgimiento en el 2003 del DCS-1000, cuyas posibilidades eran superiores a la “Linterna Mágica” pero aún tenía aspectos que podían ser mejorados, sobre todo en lo relacionado con el monitoreo de las computadoras que se comunicaban con la que estaba infiltrada.

Con el fin de mejorar el programa continuaron los trabajos hasta el 2006 en que se llegó al DCS-3000 que en aquellos momentos era el más moderno de los desarrollados, de acuerdo con la información que tenemos. Este programa costó 10 millones de dólares, pero se considera tres veces superior al DCS-1000.

El programa estaba preparado para enfrentarse a comunicaciones cifradas con métodos comerciales, variante que en ocasiones se utiliza para no enviar comunicaciones abiertas. Esto es extensivo a las comunicaciones que se han recibido o enviado, al igual que a documentos que pueden estar guardados en la memoria del equipo.

Este programa además de comunicaciones y documentos escritos es capaz de registrar conversaciones que se realizan utilizando los medios computarizados o con el apoyo de estos.

Se conoce que ya se ha terminado el programa DCS-5000, especialmente utilizado para el trabajo contra “terroristas” y agentes de servicios de inteligencia extranjeros que pudieran tener medidas de seguridad especiales para evitar la infiltración o la transmisión de los datos obtenidos.

También existe el DCS-6000 denominado “Tormenta Digital” capaz de interceptar, obtener, guardar y transmitir todo tipo de comunicación, ya sea digital o telefónica, abierta, cifrada o protegida por cualquier medio conocido.

Pudiera haber otros programas, estoy seguro de eso, pues las agencias encargadas de estas labores continúan trabajando en el perfeccionamiento y ampliación de los mismos. Lo que podemos asegurar es que para conocer todo lo que está dentro de una computadora no es necesario acercarse a la misma, puede infiltrarse a miles de kilómetros de distancia.

Las razones ciudadanas de Cuba

Enrique Ubieta Gómez.- Nosotros con Fidel. Ellos con Obama, o con Bush o con el que venga. Nosotros: un país con toda su diversidad y riqueza; ellos: un cibercomando, con toda la falsa unanimidad y la unicidad de las acciones pagadas […]

“Mi opinión más íntima sobre la situación cubana es que una intervención militar de Estados Unidos sería la manera más rápida y productiva de acabar con el castrismo”, afirma sin sonrojarse Hernández Busto.

Quizás Yoani, que habló en uno de sus post sobre una probable breve noche de cuchillos largos en Cuba, porque hay “gente esperando, con el palo o la navaja bajo la cama para un día poder usarlos”, considere que la invasión es una excelente “iniciativa ciudadana”.

Solo un país alberga todas las iniciativas, toda la creatividad de su gente –sobre todo, un país que educó a sus ciudadanos en el concepto revolucionario, fidelista, de “leer, no de creer”, que abolió el analfabetismo y elevó el promedio general de instrucción al noveno grado, que produjo un millón de profesionales--; por eso el cibermercenarismo no cabe en el disfraz ciudadano: ellos son una sola idea, un solo propósito, una única obsesión, el derrocamiento de la Revolución, sin que siquiera exista un proyecto verdaderamente alternativo.

Todos los supuestos colores del arcoíris se reducen al gris de las tormentas, como los post de Yoani, con rayos y truenos de tramoya. Hablan de redes horizontales, no jerárquicas –algo que solo es posible a nivel social, no de sectas--, y sin embargo, a veces los tweets de Yoani aparecen si que ella los escriba, o se entera del contenido de videos que supuestamente ha distribuido, después que “alguien”, jerárquicamente superior, los cuelga…

No existe una contrarrevolución vieja y otra nueva: es la misma, la que vive de su negocito desde los lejanos años 60. Y habría que preguntarse si realmente esa obsesión es auténtica, si de verdad las Yoani, y los Hernández Busto –al igual que los capos de Miami, los del Big Five, que tanto agradó al segundo--, quieren que la Revolución desaparezca. Tal como están las cosas, Yoani ya acumula medio millón de dólares.

¿No querrá acaso que la Revolución se mantenga al menos una década más, para sobrepasar el millón? Y Ernestico, ¿podría sobrevivir “mirando noticias y editando textos” en su casa, si la Revolución no existiese?, ¿qué harían con sus vidas? Esta gente sí que tiene iniciativa ciudadana. Texto completo

“Ciberguerra” otra denuncia sobre agresiones contra Cuba (+video)

La estrategia de Estados Unidos de crear ciberdisidentes con fines subversivos, al amparo de los financiamientos y la tutoría norteamericana, ha sido denunciada y puesta a consideración de los cubanos en un documental de la Televisión nacional.

En la serie “Las Razones de Cuba”, el capítulo “Ciberguerra” ofreció entrevistas a especialistas sobre el tema y fotografías de figuras construidas mediáticamente que son “atendidos” por la Oficina de Intereses de Washington en La Habana (SINA).

“La Ciberguerra es una guerra que no es de bombas ni balas, sino de comunicaciones, algoritmos y bytes. En año 2009 fue oficializada la doctrina de guerra irregular como se le llama oficialmente en el Pentágono desde el 2003″, se afirma en el documental transmitido este lunes en la Televisión Cubana.

También en el audiovisual se afirma que existe en la isla una contrarrevolución de nuevo tipo compuesta por blogueros, que inicialmente estaban aislados y hoy se mezclan con la contrarrevolución tradicional.

“Los ciberproyectos de cibermercenarios cubanos constituyen instrumentos fabricados para generar focos de conflictos internos mediante el uso de las nuevas tecnologías”, añade

Los llamados ciberdisidentes en Cuba reciben un pago blanqueado. “No hay que ir al banco, ni a la SINA, ni lo mandan a través de la Fundación Cubano Americana”.

Yoani Sánchez, junto a Liliam Nigaglioni, ex secretaria de Prensa y de Cultura de la SINA, entrando a la sede diplomática de Washington en La Habana, lugar donde la bloguera
recibe orientaciones y apoyo.

El personaje más visible de estos “ciberdisidentes”, con medio millón de dólares por conceptos de premios manipulados es Yoani Sánchez. Esta vedette política recibió el entusiasta homenaje, el pasado 10 de marzo, del gobierno norteamericano, organizado especialmente por el Jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en Cuba Jonathan Farrar.

Por otra parte, el documental resalta el creciente número de blogueros que defiende la Revolución y no reciben órdenes o dinero para recrear la verdadera realidad de un país asediado durante más de medio siglo.

Cuba no renunciará jamás al uso de las nuevas tecnologías, concluye el audiovisual de casi media hora de duración y el cuarto de la referida serie.





(Con informe de Cubadebate)

Fragmento de capítulo de Ciberguerra de Las Razones de Cuba

“Ciberguerra”, nuevo documental de la serie “Las Razones de Cuba” (+ Video)

“Ciberguerra” un nuevo capítulo de la serie Las Razones de Cuba, será transmitido por la Televisión Cubana, según un anuncio que ya circula en medios locales de la Isla.

En el adelanto informativo, el ingeniero Carlos del Porto, del Ministerio de la Informática de Cuba, comenta las estrategias de subversión que utiliza Estados Unidos en el ciberespacio, uno de los temas que aborda este documental, centrado en la política que se ha diseñado para la Isla desde Washington utilizando las llamadas nuevas tecnologías, y en particular la Internet.

Como parte de esta esta serie, han sido reveladas la identidad de cuatro agentes de la Seguridad del Estado cubanos: Frank Carlos Vázquez, Dalexi González, Carlos Manuel Serpa Maceira y Moisés Rodríguez, respectivamente identificados como Robin, Raúl, Emilio y Vladimir.

Dalexi González, un ingeniero de telecomunicaciones, recibió software de seguridad de comunicaciones y antenas por parte de un ciudadano norteamericano, para crear redes ilegales de internet.
Fuente: Cubadebate


Estados Unidos: Apostando por el "clip"

Noel Martínez.- Si algún “mérito” se le puede conceder a las administraciones norteamericanas en su empeño por derrocar a la Revolución Cubana, es saber adaptar sus estrategias de hostigamiento y subversión a los tiempos que corren.

En la década del 60 del pasado siglo se jugaron la carta de la violencia y la subversión interna y externa. Sabotajes, infiltraciones de armas y equipos, el fomento de una red de organizaciones contrarrevolucionarias, bandas de alzados y la invasión por Playa Girón son elementos de aquella historia, fracasada por la firmeza y dignidad del pueblo de Cuba que supo enfrentar a pie firme la embestida.

Paralelo con esa estrategia de terror y muerte, también apostaron por ahogar la economía cubana, con la peregrina idea de rendir a los cubanos por hambre y enfermedades imponiendo un férreo y obsesivo bloqueo económico, obstaculizando y persiguiendo cualquier transacción tecnológica, financiera o comercial con destino a la mayor Isla del Caribe.

Agrupados en las más disímiles organizaciones, muchas de ellas pantallas de la CIA, los norteamericanos desataron una ola de acciones con base desde el exterior, así embajadas, oficinas comerciales y representaciones cubanas en el extranjero fueron blanco del odio imperial, proceso que tuvo su punto más alto con la voladura en pleno vuelo en 1976 de un avión de pasajeros con 73 personas a bordo.

Otra nueva cara en la guerra sucia contra Cuba, fue el momento de la introducción de agentes patógenos y el fomento de los grupos de derechos humanos.

Desde laboratorios norteamericanos salieron los gérmenes de la fiebre porcina, el dengue hemorrágico, la conjuntivitis, el moho azul del tabaco, el trip palmi y otros patógenos que han hecho blanco en la salud de las personas, plantas y animales y que han obligado a Cuba a buscar recursos y medios para enfrentarlos.

La década del 80 marcó la aparición a nivel global del concepto de derechos humanos; fue bajo la administración Carter que el termino se acuño, surgiendo en Cuba los primeros grupos de la disidencia interna, autoproclamados defensores de esos derechos.

Conformado por una plantilla mínima de integrantes, pero amplificados en sus acciones por la prensa occidental, esa red de grupúsculos está marcada por su apego a la Oficina de Intereses de los Estados Unidos (SINA) en La Habana, devenida en cuartel general de la subversión.

Interesados más que nada en la paga, esos “disidentes” encontraron en Radio Martí y otras emisoras de la Florida una plataforma de difusión de sus ideas y aspiraciones, llenando el éter de mentiras y sobredimensionando sus acciones, siempre con los ojos fijos en el cheque con billetes verdes provenientes del norte.

Desprestigiadas, divididas entre sí y con ansias de protagonismo, esas organizaciones de disidentes han ido dando paso a nuevas formas de subversión, ajustadas a los tiempos que corren.

Las nuevas tecnologías y la guerra

En lo que se puede considerar como el primer acto en el mundo de la guerra cibernética, en la década del 80 la CIA introdujo un software defectuoso en el sistema de operación del nuevo gasoducto transiberiano que debía llevar gas natural desde los yacimientos de gas de Urengoi en Siberia a través de Kazajstán, Rusia y Europa oriental provocando grandes pérdidas a la entonces URSS, después llegó el conocido ataque cibernético a Estonia, que mantuvo fuera de servicio a los servidores de esa nación por casi un mes, dejando al pairo a la economía y los sistemas de defensa.

Bajo la administración de George W. Bush ese proyecto adquirió un notable impulso, cuando firmó una orden secreta en julio de 2002 que estableció directrices para determinar cuándo y cómo EE.UU. atacaría sistemas informáticos extranjeros.

En esa línea de acción, el entonces Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, aprobó un plan de 74 páginas denominado “Operaciones de Información” donde se diseñan las ideas esenciales para desarrollar capacidades para una guerra cibernética. Casi 8 años después de su redacción, las secciones de guerra cibernética del plan de Rumsfeld siguen siendo secretas.

El general norteamericano de tres estrellas Robert J. Elder en declaraciones públicas definió el nuevo concepto de agresión cuando dijo “Hasta hoy hemos estado a la defensiva. El cambio cultural es que pasamos a la ofensiva y vamos a tratar al ciberespacio como un ámbito de combate (…)." Más adelante sentenció "Vamos a desarrollar, junto con las universidades, guerreros ciberespaciales que sean capaces de reaccionar ante cualquier amenaza las 24 horas del día, durante los siete días de la semana...", de esa manera queda claro que los EE.UU están en el camino de la ciberguerra contra aquellos que consideran sus enemigos o potenciales adversarios.

La USAID y la guerra cibernética contra Cuba

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, conocida por sus siglas en inglés USAID, es una dependencia del Departamento de Estado y canal para enrumbar finanzas hacia proyectos de desestabilización, que en el caso de Cuba se respalda con millones de dólares.

Con la intención de provocar una “transición a la democracia”, o un “cambio de régimen”, en la Isla desde 1999 la USAID implementó un programa destinado a esos fines en Cuba.

En su estrategia contra La Habana, la USAID paga a medios de comunicación y periodistas para manipular y distorsionar la realidad cubana ante la opinión pública internacional, mientras infiltra y difunde información falsa dentro de Cuba.

Ante la falta de credibilidad y la inoperancia de Radio y Tv Martí, la USAID apostó por la Internet como su nuevo campo de acción, estableciendo un vínculo con Cubanet, uno de los primeros sitios emplazado en la red de redes para tratar de minar la credibilidad de Cuba.

Durante todos estos años el flujo financiero hacia Cubanet y otras plataformas digitales ha crecido. Documentos recién desclasificados indican que desde el 2005 se autorizó el envío de “fondos privados” a Cuba que no provenían de la USAID o de otra agencia estadounidense, para avanzar con los objetivos del Acuerdo con Cubanet y otras entidades. Bajo esa estrategia se trata de ocultar o disfrazar el flujo financiero para la propaganda anticubana, que tiene como receptores a Organizaciones No Gubernamentales, actores de la “sociedad civil” cubana, sitios de Internet, “periodistas independientes”, blogueros y otros voceros de la llamada “disidencia”.

El actual gobierno norteamericano ni por un segundo ha desechado su interés de hacer fracasar la Revolución cubana.

Ahora la estrategia se ajusta a las nuevas tecnologías, donde Internet se perfila como el nuevo campo de acción.

En su esfuerzo por deshacer el régimen político y social escogido por los cubanos, el imperio ha puesto sus ojos en la juventud, conocedor que es el principal receptor y usuario de las nuevas tecnologías de la información.

En esa estrategia hacen esfuerzos en tres líneas principales: crear una ciber-disidencia, establecer redes paralelas de trasmisión de datos y la formación de nuevas figuras con liderazgo que pueden en un momento movilizar masas.

Resultado de esa línea de subversión es el proyecto de desarrollo de blogs con un mensaje subversivo y contestatario, donde la figura de Yoani Sánchez se presenta como la cara más visible.

Con un soporte tecnológico amplio, reproducción múltiple en la red y amplio financiamiento, el proyecto de Generación Y actúa como locomotora de toda una estrategia al cual tratan de sumar otros blogs de igual corte, algunos redactados desde Cuba y otros fuera de las fronteras de la Isla.

Lanzada de la nada al “estrellato”, Yoani Sánchez también inaugura una nueva formula en el financiamiento de la contrarrevolución. Devenida en la más multipremiada bloguera del planeta, la entrega de esos galardones por las más diversas organizaciones, camuflaja el flujo de dinero para financiar esos planes desestabilizadores, esfuerzo donde no solo participa la SINA y al que se han sumado algunas representaciones diplomáticas de países occidentales radicadas en La Habana.

Paralelo con estos trajines subversivos, las agencias de inteligencia de Estados Unidos apuestan por crear redes de trasmisión de datos que violando las normas internacionales en ese campo, permitan trasmitir y recepcionar datos y materiales digitales sin pasar por el control del Estado cubano.

Inspirados en las llamadas “revoluciones de colores” donde mensajes y acciones desde la red fomentaron la subversión y crearon las condiciones para cambios políticos en determinados lugares, en Cuba están apostando por la creación de redes con tecnología de última generación y comunicación satelital, que puedan servir de soporte para la cibe-disidencia.

Empleando agentes que viajan a la Isla e introduciendo equipos de contrabando, el proyecto intenta hacer funcionar redes que garantice la conexión a Internet a los nuevos “opositores”, dotándolos de computadoras, equipos de conexión, teléfonos celulares y otros artefactos de moderna factura.

Conocedores del impacto que están teniendo las redes sociales en la comunicación contemporánea e insertada en toda esa estrategia de ciber-disidencia, también apuestan por colocar en las principales redes de ese tipo líneas de mensaje con intensiones políticas y subversivas. Hoy Facebook, Twitter y Youtube son escenario de un combate ideológico encaminado a desmontar a la Revolución cubana.

Sin renunciar a los viejos métodos y sin desechar a la vieja y desprestigiada disidencia cubana, el combate ideológico de hoy encuentra su nuevo escenario en la Internet donde se esta dando la nueva confrontación de ideas.

[Tomado de Radio Reloj]


Anuncian más informaciones desclasificadas en Cuba: “Mentiras bien pagadas” (+ Video)

La Televisión Cubana está anunciando para este lunes a partir de las 8:00 pm (hora local) un nuevo documental de la serie “Las Razones de Cuba “, titulado “Mentiras bien pagadas”, con el tema del financiamiento para ciberguerra de EEUU contra la Isla.

Según el espot serán ofrecidas informaciones desclasificadas por el gobierno cubano, así como detalles sobre las partidas presupuestarias que recibe la agencia gubernamental USAID, de los Estados Unidos, con fines subversivos contra Cuba.

También se observa en el anuncio comentarios de una joven capitana de la Seguridad del Estado. Ella afirma que el gobierno norteamericano financia supuestos líderes de la “sociedad civil” y periodistas independientes que se expresan fundamentalmente por medios electrónicos, y reciben instrucciones para tratar temas de la sociedad cubana con una orientación contrarrevolucionaria.

"Mentiras bien pagadas", próximamente en Las Razones de Cuba



Pruebas de planes de los servicios de inteligencia de EE.UU. contra Cuba (+ video 2 partes) “Verdades y principios”

Ciberguerra, objetivo Cuba (+ fotos y pdf)

El documental transmitido esta noche en la Televisión Cubana reveló la intención de Estados Unidos de crear redes clandestinas y las conexiones ilegales a internet, como parte de un plan subversivo contra la Isla que ya la CIA ha aplicado otras naciones.

Revelan la identidad del agente Raúl de la Seguridad del Estado cubano, el joven Dalexi González Madruga, reclutado por la CIA para una operación subversiva. Para EEUU él era el agente Alejandro.

La Televisión Cubana transmitió el documental de 32 minutos “Verdades y principios”, con información desclasificada sobre planes subversivos de Estados Unidos contra la Isla.

De la serie “Las razones de Cuba”, el material fílmico ofrece el testimonio de un agente de la Seguridad del Estado que prueba cómo EEUU organiza en Cuba redes informáticas ilegales para la transmisión y recepción de datos de manera codificada.

También interviene Josefina Vidal, directora del Departamento de América del Norte de la Cancillería cubana, quien asegura: “La política subversiva (de EEUU) ha sido durante estos 50 años un instrumento permanente de presión contra el gobierno cubano”.

Dalexis

Dalexis González Madruga. Foto: Ismael Francisco

Dalexis

Dalexi, en una reconstrucción de los hechos. Foto: Ismael Francisco

Dalexis

Las antenas venían camufladas como tablas de surf. Foto: Ismael Francisco

Dalexis

Se acusa a nuestro país de negar el libre acceso a Internet, sin embargo para muchos es casi des- conocido que la lenta conexión del país al ciberes- pacio no se debe a una disposición del Gobierno cubano, sino a una cláusula de la guerra económi- ca que por casi cinco décadas pende sobre la Isla y que imposibilitaba el acceso a la red controlada por Washington. Foto: Ismael Francisco

Reconstrucción de los hechos. Foto: Ismael Francisco

Reconstrucción de los hechos. Foto: Ismael Francisco

Reconstrucción de los hechos. Foto: Ismael Francisco

Reconstrucción de los hechos. Foto: Ismael Francisco

Reconstrucción de los hechos. Foto: Ismael Francisco

Reconstrucción de los hechos. Foto: Ismael Francisco

Reconstrucción de los hechos. Foto: Ismael Francisco

Reconstrucción de los hechos. Foto: Ismael Francisco

(Tomado de Cubadebate.cu)

Resbaladizos estándares legales de Washington para el Cibercomando.

Norelys Morales Aguilera.

Blog Islamía- Especial para Cubahora.cu- ¿Qué se obtiene cuando se combinan el militarismo de los EE.UU., las fantasías de dominación de una élite imperial y una administración en la cual las opiniones en Internet son como un semillero de "delincuentes" y "subversivos"? Cyber Command, por supuesto.

Sólo un sistema así tiene el potencial para causar daños masivos contra la población civil en todo el mundo, ha analizado el autor Tom Burghardt en Globalresearch.

Se sabe que en la guerra la desinformación es un principio básico. No es público cuan lejos ya están en el camino de la guerra por Internet los que consideran muy seriamente este escenario para sus próximos ataques. De hecho, la guerra de Irak ha sido campo de entrenamiento para ellos.

Desde antes del 11 de septiembre de 2001 se hablaba de la ciberguerra. En 2003, se filtró un documento secreto firmado por Donald Rumsfeld, ex secretario de Defensa de G. Bush, en el que se daba la orden de crear este Comando especial, cita en un artículo Rosa Miriam Elizalde.

El general de la Fuerza Aérea Robert Elder, quien en noviembre de 2006 se veía como el jefe del Comando, adelantó entonces en una conferencia de prensa la razón de este nuevo despliegue ofensivo en el ciberespacio: “El cambio cultural es que vamos a tratar Internet como un campo de guerra, y vamos a concentrarnos en él y darle prioridad para acciones en el ciberespacio”.

El Senado de los EEUU ha confirmado como director del Cibercomando a Keith Alexander, general de tres estrellas a cargo de la Agencia Nacional de Seguridad quien recibe una estrella adicional al desempeñar el nuevo puesto.

Un alto funcionario del Pentágono ha afirmado, en un reflejo del complejo mundo de la "ciberguerra", que las fuerzas armadas estadounidenses podrían nunca tener una sola respuesta sobre cuándo responder a un ataque cibernético, según AP.

Caben muy serias dudas sobre las incertidumbres que informan. El hecho es que el pretexto de la seguridad de Estados Unidos, como tantas veces, vuelve a ser un medio de ataque para el cibercomando del ejército de los Estados Unidos. No es de dudar que se vea un Golfo de Tonkin o un Pearl Harbor digital en “cualquier oscuro rincón del planeta” ya que la administración de Obama no ha renunciado al guerrerismo de la de Bush.

James Miller, principal subsecretario adjunto de Defensa, confirmó que el Pentágono ha estado trabajando a través de una diversa gama de escenarios en un esfuerzo por elaborar reglas de guerra que funcionen durante un ataque, el cual podría ser lanzado desde otros continentes en cuestión de milisegundos y canalizado a través de inocentes computadoras de civiles por agresores desconocidos. Entre sus desafíos está determinar qué espectro de los ciberataques podría constituir un acto de guerra.

LOS ATAQUES PROVENDRÍAN DE CUALQUIERA Y LOS ESTADOS UNIDOS DEBEN “DEFENDERSE”

"No creo que vayamos a tener una respuesta única", dijo Miller durante un discurso en la agencia de relaciones públicas Ogilvy Public Relations, esta semana de mayo del 2010. Añadió que las autoridades simplemente necesitarían evaluar la situación específica porque hay "muchas áreas grises en este campo".

Miller aseguró que el Pentágono intenta hacer frente a una miríada de interrogantes sobre políticas que rodean a esta cuestión, incluyendo cuándo un intento por robar datos delicados o atacar a una red se eleva a un nivel de agresión que debe ser respondido. Lo que el alto funcionario no dijo cuáles serían las respuestas, pero está claro la naturaleza agresiva de las mismas.

Desde hace tiempo se dan quejas de que las autoridades de defensa aún no han determinado al detalle cómo y cuándo las fuerzas armadas estadounidenses deberían efectuar una guerra electrónica y qué es lo que constituye un ciberataque que requiera represalias.

De todos modos la alerta está dada, puesto que muchos analistas advierten que la naturaleza incierta de las políticas gubernamentales en torno a la ciberguerra podría derivar en que fueran empleadas en forma apresurada e imprudente durante una crisis. Nótese que estas incertidumbres han provocado retorcimientos legales en Estados Unidos que violan las convenciones internacionales y justifican la tortura, entre otras aberraciones.

Esperemos que no sean imprudentes, aunque pedir esto al Imperio parece una necedad. Recientemente las bolsas cayeron estrepitosamente debido a “un fallo de la tecnología” y son cada vez más frecuentes los asesinatos de civiles, daños colaterales, cínicamente, de los bombardeos con aviones no tripulados, cuya existencia no es concebible sin los desarrollos de internet. Algunos analistas afirman que la guerra por Internet ya comenzó.

Miller y otros funcionarios han advertido repetidas veces que las redes de cómputo estadounidenses enfrentan ataques persistentes, incluyendo complejos planes delictivos, presunto ciberespionaje por parte de otras naciones y posibles indagaciones de terroristas que buscan sistemas vulnerables o información delicada. Aquí el pretexto con ataques reales o inventados es el que se repite hasta hacerlo creíble.

La capacidad estadounidense de proteger sus redes y responder a ataques es mantenida en gran medida en secreto debido a restricciones en aras de la seguridad nacional y a los planes del gobierno para conservar la seguridad cibernética, los cuales evolucionan lentamente. O sea, que los militares del Cyber Command saben lo que están haciendo. El público en general es quien está desprevenido.

Autoridades del gobierno federal reconocen que necesitan estándares legales más definidos y leyes de conducta para efectuar una ciberguerra, aunque no revelan detalles sobre las políticas estadounidenses en torno a la guerra electrónica, ni hablan sobre actividades de ofensiva que hayan sido libradas por cualquier agencia federal.

Entendamos que esos estándares legales serían del tipo de los que les permiten mantener guerras como la de Irak y Afganistán, la tortura y la ilegalidad en sus bases militares.