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Del insulo a la violencia contra los cubanos

El artículo de CubadebateDel insulto a la violencia contra los cubanos en las plataformas sociales” (23/12/2025): analiza cómo ciertos discursos en redes sociales sobre Cuba han ido más allá de la simple polémica o crítica y se han convertido en algo más dañino, con tendencias a normalizar insultos, deshumanización y llamados que pueden derivar en violencia real contra ciudadanos cubanos. Se muestra cómo, en este “ecosistema digital”, expresiones virales pueden escalar gradualmente desde simples ofensas hasta mensajes que incitan al odio estructurado o a la violencia. El Observatorio de Medios de Cubadebate advierte que esa escalada es preocupante porque puede traducirse en impactos fuera del entorno virtual, especialmente cuando hay actores que operan desde fuera de la isla y coordinan mensajes agresivos o polarizantes en masa. 

Además, según otras fuentes citadas por el gobierno cubano, se ha señalado que plataformas sociales deben aplicar sus normas para proteger el debate civilizado y prevenir el discurso que deshumaniza o promueve daños físicos, ya que aunque la crítica es legítima, la incitación a la violencia no lo es. /Prensa Latina

.¿Por qué el discurso pasa del insulto a la violencia?

Este tipo de escalada no es casual; suele seguir patrones bastante conocidos:

Cuando los insultos se repiten sin consecuencias, dejan de percibirse como algo grave. El lenguaje agresivo se vuelve “cotidiano” y se amplía el umbral de lo aceptable.

Muchos mensajes dejan de criticar ideas o políticas y pasan a reducir a las personas a estereotipos, burlas o etiquetas. Cuando alguien es presentado como “menos humano”, la violencia contra él parece más justificable.

Los algoritmos refuerzan contenidos que generan emociones intensas (rabia, miedo, desprecio). Así, quien consume discurso hostil termina rodeado de más hostilidad, lo que radicaliza posiciones.

La distancia física y el anonimato facilitan decir cosas que difícilmente se dirían cara a cara, incluyendo amenazas o llamados explícitos al daño.

El artículo de Cubadebate subraya que no siempre se trata de opiniones aisladas: grupos organizados pueden amplificar mensajes violentos, haciendo que parezcan mayoritarios o “normales”.

¿Por qué esto puede salir del espacio virtual?

  • Las redes no son un mundo separado de la realidad.
  • Los mensajes violentos pueden inspirar acciones reales.
  • Pueden legitimar agresiones físicas, acoso o exclusión social.
  • Crean climas emocionales que afectan a comunidades enteras, incluso a quienes no participan activamente en redes.
  • En contextos de alta polarización política o migratoria, este efecto se intensifica.

¿Cómo enfrentan esto las plataformas sociales?

Las plataformas suelen apoyarse en tres herramientas principales, aunque con resultados desiguales:

Normas de la comunidad:

Prohíben discurso de odio, incitación a la violencia y acoso. El problema es que la aplicación suele ser tardía, inconsistente o selectiva.

Moderación algorítmica:

Detecta palabras clave y patrones, pero falla mucho con el contexto, la ironía o los códigos locales.

Moderación humana:

Más precisa, pero limitada por volumen, idioma y sesgos culturales.

El artículo sugiere que, en el caso cubano, muchos contenidos hostiles permanecen activos porque se presentan como “opinión política”, aunque usen un lenguaje claramente violento o deshumanizante.

La línea entre crítica y violencia

Un punto central del texto es que criticar a un gobierno, un sistema o una política es legítimo. Lo que se cuestiona es cuando:

  • Se insulta a personas por su origen o identidad.
  • Se justifica el sufrimiento colectivo.
  • Se promueven castigos, exclusiones o daños físicos.

Ahí ya no se trata de debate, sino de violencia simbólica que puede convertirse en violencia real.

El mensaje principal del artículo del Observatorio de medios, de Cubadebatees una advertencia:

Permitir que el insulto y la deshumanización se normalicen abre la puerta a formas más graves de agresión, y las plataformas, pero también los usuarios, tienen responsabilidad en frenarlo.

En resumen 

Hay algo profundamente inquietante en la facilidad con que el insulto se instala en las redes y empieza a pasar por opinión. Cuando el lenguaje pierde humanidad, no solo se empobrece el debate: se prepara el terreno para la violencia. Criticar es un derecho; deshumanizar, no.

Lo más peligroso no es la discrepancia, sino la normalización del desprecio, la burla constante, el deseo explícito de daño disfrazado de valentía digital. Las plataformas no son un limbo: lo que allí se dice moldea sensibilidades, legitima conductas y termina filtrándose en la vida real.

Defender el disenso no puede implicar renunciar a la ética. La palabra también es responsabilidad, y cuidar cómo nombramos al otro es, en el fondo, una forma de cuidar la convivencia.

https://x.com/norelysmorales 

https://www.facebook.com/norelys.ma.3

Los alaridos de los “pacíficos” promotores de la violencia

Los bárbaros que todo lo confían a la fuerza y a la 

violencia nada construyen, porque sus simientes son de odio.

José Martí.


Marcos Velázquez Cristo.─
Desde el sitio “oficial” del engendro subversivo Archipiélago, se están realizando incitaciones a acciones de desobediencia civil y otras de carácter provocativo. La inmensa mayoría de los que las apoyan residen fuera de Cuba. Es indignante como desprovistos de cualquier sentimiento humano tratan de manipular al pueblo cubano para que se lance a las calles. Los moderadores de esa plataforma que son sus autores deberían de abstenerse de divulgar tan irracionales mensajes.

Esas furiosas y desesperadas instigaciones demuestran lo falaz de su discurso “pacifista”; nunca quien en su pecho lleve tan noble sentimiento, realizaría tales arengas sabiendo como ellos saben que, ponen en peligro la integridad física de otras personas. Están tratando de crear un clímax de exaltación y enajenación que empuje a la gente a movilizarse en contra del gobierno. 

En el escenario de las calles no es posible prever que no ocurran manifestaciones de violencia o hechos vandálicos como ya sucedió el 11 de julio, tampoco que se produzcan enfrentamientos de consecuencias impredecibles. 

Los promotores de la marcha no desconocen nada de eso, y sin embargo con cinismo están tratando de reforzar la imagen “pacífica” de ella, dando orientaciones a sus seguidores para que sigan esa parte del guion que les han trazado. La intención oculta es preparar a la opinión pública para en caso de que acontezca cualquier suceso extraordinario, culpar al gobierno de ello. Eso se evidencia en los mensajes que han estado divulgando en los cuales afirman que, de aparecer hechos de violencia, los que los propiciarían serían agentes del gobierno infiltrados en sus filas para responsabilizarlos con los mismos. 

Lo que ocurra será de su entera responsabilidad, porque son ellos los que están tratando de crear el escenario propicio para el surgimiento de tales hechos.

También intentan con su falso discurso de “patrióticos pacifistas preocupados” por los destinos de su pueblo granjearse el apoyo de organizaciones internacionales y de la opinión pública mundial, acusando al gobierno cubano de ser una dictadura, culpándolo de la existencia de una Cuba apocalíptica que, solo existe en sus afiebrados cerebros y en los de quienes los mandan. En ese empeño le han dirigido cartas plañideras a todos los que se les ha ocurrido.   

Indigna que estén dispuestos a poner en riesgo la vida de muchos cubanos, por satisfacer mezquinas ambiciones personales y servir a intereses foráneos que nada tienen que ver con las legítimas aspiraciones de paz y prosperidad del pueblo que hipócritamente dicen defender.

Amo y vasallos están desesperados y frustrados, por eso los vemos incrementando la agresividad y número de sus acciones dirigidas a tratar de desestabilizar el país, algo en lo que han fracasado y fracasarán. 

El tiempo y la evolución de los acontecimientos están en su contra y los apremian.

El control de la pandemia, ha propiciado el reinicio de actividades en importantes sectores de la economía como el turismo, saben que, en la medida en que ella se recupere, la situación de la población comenzará a mejorar paulatinamente, sin milagros, ni saltos espectaculares, pero esa conjunción de factores favorables de desarrollo progresivo, irá disminuyendo la influencia y presencia de otros negativos que, hoy tratan oportunistamente de aprovechar para fomentar la desconfianza, el desaliento y la aversión hacia el gobierno dentro del pueblo. 

Aprecian que es su ahora o nunca. Están conscientes que, después de superada, la dura coyuntura actual, ya jamás volverán a tener un escenario tan favorable para sus infames manipulaciones de la realidad cubana, ni para sus campañas de descredito contra la Revolución, cuyo prestigio internacional saldrá fortalecido y su apoyo interno se reforzará.

Cómo va a explicar Estados Unidos que: un país pequeño sin grandes recursos naturales, donde según él existe un sistema fallido, dirigido por un gobierno que tilda de dictadura sin apoyo popular, haya podido, a pesar del cruel bloqueo que ha recrudecido sobre él, mantener la vitalidad de sus servicios de salud, prestar ayuda médica a otros países y producir 3 vacunas y 2 candidatos vacunales en medio de una terrible pandemia de fuerte impacto negativo sobre su economía, y la mundial lo que también lo afecta, sin que la combinación de todos estos factores adversos, a los que hay que sumar la feroz guerra mediática que ha desatado contra él, logre conducirlo a un clima de ingobernabilidad y de colapso que concluya con su desplome. 

Su Cuba imaginaría se derrumbará ante esta inocultable realidad y la real refulgirá con la cegadora luz de su dignidad.

De esas verdades no hablan, ni quieren oír hablar, pero no porque las ignoren, van a dejar de existir, como tampoco por mucho que lo nieguen podrán desaparecer el apoyo de la mayoría del pueblo a la Revolución, apoyo que la dota de una fuerza moral y efectiva cuya magnitud, quizás por vivir enajenados en esa Cuba irreal que mediáticamente han construido, no estén en condiciones de aquilatar, pero que si la desafían los sacará inexorablemente de sus fantasías. 

La Revolución consciente de su fuerza, no los llama a deponer su actitud beligerante por temor, sino por humanidad y sentido común.

Esperemos que entiendan eso y se dejen de blasonar de lo que carecen y desistan de imitar a los perros que, cuando están asustados ladran para intimidar a sus adversarios, y es que sus ladridos dan risa y lastima, risa por lo pretencioso de sus intenciones y lástima porque se trata de cubanos a los que el imperio ha logrado poner en contra de su propio pueblo.

Para los cubanos que queremos bien a la patria solo hay una opción, la victoria sobre los que pretenden entregarla a su peor enemigo.

La suerte está echada.



El gobierno de EE.UU. insiste en fomentar la violencia para conseguir el “cambio de régimen” en Cuba

Atilio Boron.─ Washington ha escalado las iniciativas tendientes a fomentar “protestas espontáneas” contra el gobierno de la Revolución Cubana. Para tal efecto han movilizado ingentes recursos económicos para financiar a los revoltosos, retribuyéndolos generosamente por sus campañas de mentiras y sus violentas intervenciones callejeras. Esta táctica no es nueva. Lo mismo se hizo con la “oposición” a los gobiernos de Libia e Irak, culminando con el linchamiento de Muammar el Gadafi y la aprehensión, juicio y ejecución de Saddam el Hussein.

Poco después repitieron la táctica en Siria, introduciendo en ese país a los sanguinarios fanáticos del ISIS como defensores de la democracia y los derechos humanos. Estos bárbaros y los drones de Barack Obama destruyeron medio país, pero fueron derrotados. Más tarde Washington volvió a la carga en Ucrania, en febrero de 2014, cuando matones neonazis apoyados in situ por la señora Victoria Nuland  -subsecretaria de Estado para Asuntos Europeos y Euroasiáticos de la Administración Obama- destituyeron al gobierno de Víktor Yanukóvich, electo con el 52 % de los votos en el 2010. En todos estos casos los hampones fueron presentados como valientes defensores de la democracia y los derechos humanos. Lo mismo habían hecho antes al proteger a la “contra” nicaragüense en los años ochenta, aun cuando para que ello fuera posible el coronel Oliver North tuviera que organizar, desde la Casa Blanca, una red dedicada al narcotráfico y a la compraventa ilegal de armas. 

En el caso cubano hace tiempo que vienen haciendo lo mismo: más allá de los razonables y legítimos reclamos provocados por  las terribles privaciones causadas por el bloqueo, Washington y la mafia de Miami han venido reclutando toda clase de gente para montar un gran show el próximo 15 de noviembre. En ese sentido, los incidentes del 11 de julio fueron una especie de ensayo y ahora esperan escenificar la obra a lo largo de toda Cuba. La lente de los grandes medios de comunicación estará puesta en quienes salgan a la calle a provocar toda suerte de destrozos; sus perpetradores serán presentados ante los ojos de la opinión pública como pacíficos ciudadanos privados de la libertad de expresión y de su derecho a peticionar a las autoridades, y las fuerzas responsables de evitar o controlar esos desmanes como ejecutores de un siniestro plan de represión de las libertades públicas. No importa las tropelías que esta “disidencia” cometa: el sicariato comunicacional les garantiza una completa y edulcorada cobertura mediática merced a la cual los émulos locales de las hordas que asaltaron al Capitolio en Washington el pasado 6 de enero aparecerán ante los ojos de la opinión pública como valientes “combatientes por la libertad”. 

Ambas cosas: el alquiler y/o la invención de opositores y su respaldo político y mediático han sido ensayadas en numerosas ocasiones por el gobierno de Estados Unidos en Cuba. Fracasaron siempre, y volverán a fracasar. La Revolución Cubana sabe que no puede bajar la guardia ni un segundo, y que al imperialismo (y a sus voceros neocoloniales en Latinoamérica y el Caribe) no se les puede creer “ni un tantico así, ¡nada!”, como aconsejara el Che. Biden, los hechos lo demuestran, es lo mismo que Trump, o tal vez peor teniendo en cuenta otros antecedentes.

Por eso, para profundizar en esto estos temas recomiendo muy enfáticamente la lectura del discurso de ayer, domingo 24 de octubre, del Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez. 

https://islamiacu.blogspot.com/2021/10/diaz-canel-la-decision-es-de-lucha-y.html

Pacifistas tarifados necesitan de Estados Unidos

Norelys Morales Aguilera.─ Las cartas están sobre la mesa. Bien le vienen las caretas a Junior García Aguilera y compañía, si no se supieran los antecedentes del plan contra Cuba de Estados Unidos y el respaldo de la Unión Europea y la derecha internacional bien concertada.

Toda la palabrería de "pacifismo", "civismo" y "bien nacional" saltan por los aires cuando se revisa la intensa campaña de los medios de La Florida, la red creada de medios de la contrarrevolución subvencionada por Washington, los ataques de odio en redes sociales y las declaraciones y contactos de su embajada en La Habana y los funcionarios de la administración de Joe Biden. 

Vale recordar lo que afirmara Fidel Castro y que es una verdad rotunda: 
"La única esperanza de la contrarrevolución para conquistar el poder, cómo sabe que no tiene el menor chance de conquistarlo con el pueblo, es con la ayuda extranjera"... 

Los hechos lo confirman. 

Una vez más la embajada de Estados Unidos en La Habana, miente. Así dicen en un tuit del 21 de octubre: "¡Los estadounidenses están ayudando a los cubanos de manera vital! El embargo SÍ permite que lleguen a Cuba bienes humanitarios y suministros médicos..." cuando se verifica todo lo contrario con el bloqueo que ellos interesadamente llaman embargo.

Con conocimiento del asunto, el canciller de la República, Bruno Rodríguez Parrilla, ha denunciado este domingo a través de su cuenta de Twitter que la Embajada de Estados Unidos "está desempeñando un papel creciente en los esfuerzos de subversión política" en la Isla. Miguel Díaz-Canel, también acusó a EE.UU. de intentar violar la soberanía nacional.

"El enemigo no cesa en su empeño de destruirnos. No nos perdona la osadía de que nuevas generaciones continúen la voluntad y el compromiso de mantener la independencia, la soberanía y la construcción del socialismo", declaró el mandatario. 

El 11 de julio, mientras se desarrollaban disturbios y actos vandálicos en Cuba, la embajada USA los bendijo en su cuenta oficial de Twitter, abogando por el derecho de "reunión pacífica" del pueblo cubano. Entre tanto criticó el llamado de Díaz-Canel a defender la Revolución. Después de esto han continuado recibiendo a "activistas" y alentándolos a desobedecer el orden constitucional cubano.

Las marchas convocadas para el 15 de Noviembre, han sido declaradas inconstitucionales e ilegales por las autoridades cubanas, pero Washington insta a desobedecer el orden constitucional de la República. 

El 16 de octubre el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price declaró en un comunicado que "Al negarse a permitir estas manifestaciones, el régimen cubano demuestra claramente que no está dispuesto a honrar o defender los derechos humanos y las libertades fundamentales de los cubanos".

Pero, la joya de la corona llegó el 22 de octubre cuando Estados Unidos advirtió que responderá, posiblemente con sanciones, si se "violan los derechos fundamentales" del pueblo cubano o se procesa a los promotores de la "marcha cívica opositora" convocada para el 15 de noviembre en Cuba. Así lo indicó en una entrevista con Efe Juan González, el principal asesor para Latinomérica del presidente estadounidense, Joe Biden. 

¡Esa era la oportunidad de mostrar buenas intenciones por parte de los "archipiélagos" y los pacifistas tarifados!

¿Cómo entender que no habrá acciones de Estados Unidos que afecten a la población con más sanciones o algo peor? Imposible. 

Los pacifistas tarifados necesitan el apoyo de Estados Unidos porque los cubanos no están dispuestos a perder su estado de derecho, y éste se los da en el interés de derrotar a la Revolución, el viejo y frustrante sueño de la mafia terrorista de Miami, los neobatistianos, la derecha internacional y los complots que se ciernen sobre un pueblo gallardo como el cubano.

Los pacifistas tarifados no se atreven a condenar ni bloqueo ni sanciones, para ello necesitarían la venia de Estados Unidos, que no está en sus planes, aunque el pacifismo preconizado vuele por los aires acabando en violencia, que aún es solapada.

¿Pacíficos o salvajes?

Ariel Lemes Batista.─ A poco más de dos meses del 11 de julio, aún podemos escuchar a los "Patria y Vida" asegurar que los manifestantes eran pacíficos ciudadanos que exigían libertad, hacían justos reclamos y pedían el fin de la Revolución. Para los "Patria y Vida", los vándalos y violentos que, certifican ellos, protestaban pacíficamente, no son seres reaccionarios ni agresivos, por lo que no se justifica que hayan sido "ahogados por la represión policial". 

Aseguran que nunca hubo caos o agresiones, ni actos vandálicos y terroristas. Según sus relatos, ninguno de los participantes marchó a las calles a linchar, ninguno tiró piedras a niños hospitalizados en salas de pediatría de Cárdenas o Cacocum, nadie proyectó rocas hacia el hospital materno de Santa Clara en el que embarazadas esperaban a dar a luz y madres amamantaban a recién nacidos, o hacia los pacientes que esperaban por un trasplante de corazón o ser operado de ese órgano vital en el Cardiocentro de Villa Clara; según sus afirmaciones, ni uno solo dio muestra de la calaña que se manifestó contra la Revolución.

 Para ellos, ninguno de los manifestantes lanzó cocteles molotov no a un ejército, sino a compatriotas que piensan diferente y que no salieron a contrarrestarlos con otra arma que no fuera las ideas. Según sus relatos, ninguno de los participantes marchó a las vías públicas a linchar y desestabilizar un país, y mucho menos reconocen que sus acciones estaban (están) siendo financiados y alentados por los Estados Unidos, como parte de la guerra no convencional contra la Isla. 

 Afirman que las fuerzas del orden nunca actuaron fue para imponer el orden, combatir el vandalismo y restablecer la tranquilidad y la seguridad ciudadanas, importantes conquistas de la Revolución, puesto que aquellos pacíficos ciudadanos nunca arremetieron con carros contra personas en plena calle con intención de atropellarlas, ninguno sacó un cuchillo o un machete para agredir a otro, ninguno disparó botellas de ron vacías, una vez terminada de beber, sustraída en muchos casos de las tiendas saqueadas, esas que venden -¡qué horror!- en divisas que beneficiarán al pueblo y no a un capitalista dueño de comercios, bancos y empresas. 

  Consideran que hubo represión, puesto que los apresados por la policía fueron conducidos por gritar "¡Abajo la dictadura!", y jamás por intentar desesperadamente de liquidar a otros cubanos.

 Aseveran que si la Constitución, esa que mucho de ellos no aprobaron porque refrenda la irrevocabilidad del sistema socialista, otorga el derecho a la libertad de expresión y de manifestación, podrían entonces quebrar el derecho de todos los cubanos a la tranquilidad ciudadana y que no le asiste la obligación a las fuerzas del orden de velar por ella, como tampoco al pueblo a contribuir a su logro. 

 Testifican que fue legítima manifestación política la llevada a cabo el 11 de julio, mientras intentan ocultar y negar los asaltos y saqueos a tiendas, el apedreamiento a instituciones públicas, la destrucción de autos, la penetración en viviendas de aquellos que piensan diferente, con ánimos de agredirlos y eliminarlos físicamente.

Para los "Patria y Vida", de ningún modo un revolucionario corrió amenaza mortal alguna ante vándalos antisociales, ni hubo de coserle a nadie la cabeza partida, a la carrera, porque así, con el rostro, la ropa y la bandera, la cubana, la nuestra, teñidos en sangre propia, no contraria, había que retornar al campo de batalla porque la que corría peligro inminente era la Patria, y "morir por la Patria es vivir". 

Para ellos, ningún vecino tuvo que abrir las puertas de sus casas a extraños para darles refugio porque sus vidas estaban siendo amenazadas. En riesgo solo estuvieron ellos, los pacíficos manifestantes que jamás agredieron a nadie, mucho menos cuando levantaban cuchillos y machetes ante los rostros de antimperialistas, de fidelistas, a los que reprochaban sólidos argumentos como "ustedes son unos privilegiados, a ustedes el gobierno les entrega tarjetas en MLC para que compren en las tiendas, ustedes no carecen de nada mientras el pueblo se muere de hambre". 

Confiesan no ser ellos integrantes de hordas salvajes, mercenarias y ultra reaccionarias que pretenden tomar el poder arrebatándoselo al otro sector del pueblo, por lo que primero hay que engañarlo y confundirlo para que baje los puños y entregue las armas fácilmente, sin defender la Revolución, la Soberanía, la Patria, para ofrecer el país en bandeja de plata al imperio y a los oligarcas que regresarían de Miami a recuperar sus privilegios perdidos y hoy en manos de todos. Adormecidos como están por los cantos de sirenas que los capitalistas musitan en sus oídos, aspiran a que los verdaderos patriotas los secunden, desconociendo olímpicamente la arcilla que moldea a las cubanas y cubanos.

Proclaman que los contrarrevolucionarios son mayoría en el pueblo mientras los que defienden la Revolución han visto mermar sus fuerzas, aunque para probar sus afirmaciones no les queda otra alternativa que falsear la información y mostrar fotos e imágenes de los que gritan "Patria o Muerte" y los hacen pasar como si vociferaran "Patria y Vida", comparten en las redes sociales fotos del recibimiento fastuoso al equipo de futbol argentino en Buenos Aires y dicen: "Este desorden está ocurriendo ahora mismo en La Habana"; trucan imágenes de una manifestación en la egipcia ciudad de Alejandría, mientras periodistas y presentadores de la gran prensa burguesa internacional y de los medios (in) dependiente del patio, tan preocupados por la violación de los derechos humanos en Cuba, tan afligidos por la represión policial desatada contra los infelices protestantes, explican, sin sonrojarse, que "lo que tú estás viendo a través de las pantallas televisivas son disturbios antigubernamentales en el Malecón habanero".

 Alegan que las ideas y las razones están de su parte, y algunos ingenuos se los llegan a creer, incluso hasta después de presenciar que los muertos por la represión aparecen explicando en el Noticiero de la Televisión que están más vivos que nunca; que el pueblo cazó al dirigente de Camagüey o de Holguín, pero no explican que la captura es real, y que no es otra que la imagen captada por el lente, una tras otra, en las que muestran a esas autoridades locales en el enfrentamiento a la pandemia, ocupados en la toma de decisiones para llevar adelante a la provincia, trabajando junto a las masas en la construcción del país soñado. 

 Declaran ser víctimas de la represión, y buscan aprobación y apoyo mediático de Estados Unidos, la Unión Europea y algunas naciones latinoamericanas lacayunas del imperio, que no dudan en brindarlos porque responden a sus intereses políticos e injerencistas. Para demostrarlo, publican en las redes sociales una colosal cantidad de fake news, fotos falsas y videos que muestran solo una parte de lo sucedido, la cuidadosamente elegida y editada, mas no son capaces de hacer circular por esas mismas redes sociales imágenes ni testimonios de la acción de un ejército con armas tomando las calles, como los que con frecuencia reprimen a afroamericanos, latinos y activistas por los derechos civiles y antisistema que protestan contra el racismo y la discriminación racial en los Estados Unidos.

 Tampoco pueden viralizar fotos de carros que lanzan más químicos que agua, como los que nos golpean el rostro y las entrañas cada vez que los vemos, muy frecuentemente, en las pantallas de Telesur, nuestros espacios informativos de la televisión o Internet, justamente golpeando rostros y entrañas de ciudadanos en esos mismos países que se suman a condenar a Cuba. 

 Igualmente, tampoco logran compartir evidencias de cómo las máximas autoridades criollas solicitan a otros gobiernos iguales de dictatoriales y represores, como el venezolano o el nicaragüense, el urgente envío de municiones para sacar ojos y masacrar a las multitudes, porque de las que disponen se han ido agotando con el excesivo uso, como sí ha ocurrido en democráticas naciones del continente que cumplen con todos los estándares internacionales de protección a los derechos humanos y a las que el imperio nunca acosaría ni impondría bloqueo alguno.  

 Para ellos, los verdaderos patriotas son ellos mismos. Para demostrar sus ideas políticas, sus genuinos principios patrióticos, enarbolan banderas yanquis mientras aceptan dinero mercenario. Y a falta de propuestas que contemplen los intereses económicos, políticos y sociales del país, solo acuñan gritos obscenos y vulgares. Ante la escasez de ideas políticas, solo claman sus consignas sin consignas. 

 Intentan imponer la matriz de opinión de que el bloqueo no existe, es un mito, una falacia, una burda estratagema del gobierno revolucionario para justificar su incapacidad y fracaso. Por lo tanto, las consecuencias de las sanciones que impone quien dicta la agenda del bloqueo solo los limita económicamente a ellos. Las carencias de medicamentos y alimentos, las dificultades cotidianas, el apagón, solo los afecta a ellos. Los demás o son beneficiados por alguna oscura razón por dictadores y sátrapas, o son carneros, seres adoctrinados sin raciocinio. 

 Para ellos, los más de 62 años de asfixia, de intentos de matar a nuestro pueblo por medio del hambre y las enfermedades, de sumirlo en la miseria, como persigue el entramado de leyes aprobadas por el Congreso norteamericano, firmadas por distintos presidentes estadounidenses, recrudecidas por otros, durante más de seis décadas, no es real, por lo que los momentos difíciles que atravesamos en todo este tiempo, es obra del bloqueo interno al que nos somete nuestros propios líderes a la vez que ellos engordan y viven en la abundancia y el lujo.

Plantean una gran verdad: todo cubano tiene derecho a expresar sus ideas y a que se le escuche. Mas pisotean esa gran verdad al arremeter contra la estabilidad de un país al creerse en el derecho de romper la tranquilidad ciudadana y el orden público, al exigir ese derecho cometiendo actos de vandalismo. Para los "Patria y Vida", todos los que se manifestaron tenían un reclamo legítimo, todos exteriorizaban sus necesidades reales, todos reivindicaban sus derechos. Para ellos, jamás hubo manipulación mediática, no existe una guerra imperialista, política y comunicacional, para destruir la Revolución. 

 Reiteran que el imperialismo no intenta crear el caos en el país, no persigue desestabilizar nuestra sociedad, no busca enfrentar cubanos contra cubanos. Alegan que estas verdades solo son una mentira más de la Revolución porque pretende dividirnos como pueblo. Proclaman que es falsa las intenciones de los Estados Unidos de apoderarse de Cuba y convertirla en una estrella más en su bandera. 

Mantienen que es errado aseverar que los políticos norteamericanos no perdonan la decisión de los cubanos de ser libres e independientes, que es una invención de los comunistas que la Casa Blanca no tolera que el Primero de Enero de 1959 haya borrado el dominio norteamericano sobre el archipiélago, que no es verdad que el imperio fabrica, financia y organiza la contrarrevolución, que resulta una falacia que el ejemplo de la Cuba revolucionaria, soberana y socialista es inadmisible para el poder imperial. 

 Refutan que a finales de los años 50 y los primeros de los 60 del siglo pasado la contrarrevolución tenía sus bases en la oligarquía afectada por el proceso revolucionario y que encontró refugio y apoyo en los Estados Unidos, así como por antisociales, confundidos por la propaganda anticomunista y mercenarios que solo conocieron la derrota y el repudio del pueblo al tener como plan de acción los sabotajes, actos terroristas y crímenes. 

 Cuestionan que esa misma disidencia en la década de los noventa, desmoralizada por no haber logrado sus objetivos de derrocar la Revolución y recuperar el poder, envejecida, fracturada, rechazada por los cubanos, que hizo de la contrarrevolución su modus vivendi, encontró en mercenarios extranjeros, sobre todo en neofascistas latinoamericanos necesitados de salir de la pobreza, a sus peones para hacer estallar bombas y artefactos explosivos en hoteles habaneros y otras acciones terroristas con la finalidad de afectar el turismo y el acceso de Cuba a divisas para seguir batallando contra el bloqueo y por el desarrollo económico y social.

Niegan que Estados Unidos, al comprender la inexistencia de dirigentes contrarrevolucionarios y constatar una disidencia sin bases populares, invierte millones de dólares cada año para fabricar una oposición, para formar líderes, preferentemente entre jóvenes, universitarios, intelectuales y artistas, en los que, por lo general, escasea una obra importante, no poseen claras ideas políticas y declaran estar inconformes con las instituciones culturales cubanas, aunque estas no les hayan objetado sus creaciones artísticas y literarias. 

Rechazan las evidencias de que la mayoría de estos cabecillas siguen jugando sus roles, pero a miles de kilómetros de distancia, y son reconocidos más por la prensa burguesa y los gobiernos occidentales que desean derrocar la Revolución que por los mismos cubanos; resisten toda demostración de que esos líderes contrarrevolucionarios solo son aceptados por aquellos disidentes que han reclutados gracias al poder del dinero aportado por el gobierno norteamericano y que reparten entre ellos, no sin antes llevarse la mejor parte. 

 Para los "Patria y Vida", ninguno de los protestantes recibió dinero o promesas de una potencia foránea porque ellos son "patriotas, aman a Cuba y no son mercenarios". Insisten en que ninguno fue víctima del empleo por parte de los Estados Unidos y de la mafia terrorista de Miami del potencial delictivo de los pacíficos manifestantes. Para ellos, los políticos de ninguna otra nación y cabecillas de organizaciones terroristas basadas en Miami o Madrid utilizaron las frustraciones de la gente, el resentimiento de los que sienten que han sido abandonados a su suerte por un Estado fallido.

 Aseguran que ellos, los "Patria y Vidas", los marginales, los antisociales, los salvajes, los que no se avergüenzan de codearse con connotados racistas de VOX, Ciudadanos, y otros partidos de extrema derecha, los que expresan pública e impúdicamente su admiración por Trump y otros neofascistas, los que comparten en su propio muro de Facebook un discurso de xenófobos y neonazis solo porque dice las cosas malas que quieren escuchar contra su propio país, serán los verdaderos libertadores de Cuba.

 Afirman que ellos, los que abandonaron los estudios, los que nunca han aportado al desarrollo del país, los que jamás han trabajado, los que han medrado bajo el humanismo de la Revolución, los que ante el escenario de escaseces materiales inducidas por el bloqueo son fáciles de comprar con unos dólares imperiales, no son salvajes, sino pacíficos manifestantes.

 Pacíficos, héroes que defienden una causa justa y noble, llaman los "Patria y Vida" a los batistianos que enlutaron a miles de madres, a los que invadieron el país por Playa Girón, a los que prendieron fuego a la tienda El Encanto, a los que asesinaron a Fe del Valle, a los que incendiaron el Círculo Infantil capitalino Le Van Than, a los que mataron a hijos de pescadores y carboneros desde embarcación mercenaria contra caseríos costeros, a los que hicieron estallar el vapor La Coubre, a los que pusieron la bomba que voló un avión de Cubana de Aviación en el conocido como Crimen de Barbados, a los que dispararon la metralla mercenaria que dejó a Nemesia sin madre, sin hermanos y sin sus zapaticos blancos.

Pacíficos llaman los "Patria y Vida" a los que planearon asesinar a Fidel, junto a miles de estudiantes y amigos solidarios con la Isla, en el Paraninfo de la Universidad de Panamá, durante la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno en la nación istmeña en 2000; a los que introdujeron el dengue hemorrágico en Cuba que causó 150 víctimas, de ellas 101 infantes; a los que integraron las bandas terroristas de alzados que asesinaron a Manuel Ascunce Domenech, Conrado Benítez, Pedro Lantigua y a otros jóvenes maestros, niños y campesinos, que cometieron el "crimen" de enseñar unos, y de querer aprender a leer y escribir, otros.

Postulan que lo ocurrido el 11 de julio fue un enfrentamiento entre el pueblo y el gobierno, un choque entre dos proyectos de país. Les resulta incomprensible valorar siquiera la posibilidad de que lo ocurrido no es más que el enfrentamiento entre la parte del pueblo que ha sido derrotada por el bloqueo, que se siente vencida, que no puede resistir la presión que impone el gobierno de los Estados Unidos y ha decidido rendirse, abandonar el campo de batalla, entregar las banderas de combate, dejar a sus compatriotas en la estacada, y la parte del pueblo que se mantiene firme en la trinchera, que no cree en imperios ni traidores ni mercenarios, los que han aprendido en seis décadas a resistir todos los embates, los que están seguros de la victoria, los que gritan "¡Patria o Muerte!", los que están convencidos de que "¡Venceremos!".

Tomado de Facebook

La resistencia de Cuba irrita a los enterradores

Norelys Morales Aguilera.─ Junto a una tenebrosa incitación: "Olviden quien muere y quién no" e instrucciones precisas para vandalizar una carretera cercana al aeropuerto internacional José Martí de La Habana, son los ecos reiterados que mantiene una feroz campaña mediática contra Cuba después del Girón cibernético del 11 de julio, cuando el pueblo cubano salió a defender su Revolución frente a los que pretendían una revuelta generalizada que no sucedió. 

Así también recorren las redes llamados alardosos a un "parón" en Cuba, que resulta ridículo porque los únicos que pararán de trabajar son los lumpen que viven de las migajas que llegan a la Isla del negocio millonario de la contrarrevolución floridana, que en definitiva es la constructora del odio porque negocio es negocio y el gobierno de Estados Unidos y su mafia manejan millones para la "libertad en Cuba".

Es de preguntarse por qué no funcionan los filtros de las redes sociales contra los mensajes de odio y violencia contra Cuba ni las autoridades de Estados Unidos toman cartas en el asunto, proviniendo tales pronunciamientos desde su territorio. 

Resulta que hasta el mismísimo Joe Biden traicionando sus promesas de campaña cae en la celada de la politiquería miamense prometiendo el resultado electoral que tuvo Trump en La Florida.

Para el bloguero Arthur González, "Prueba del chantaje que le hacen los senadores y representantes anticubanos que también se opusieron a investigar a Trump, hace unos días organizaron una audiencia del Congreso para abordar las protestas en Cuba y como testigos llevaron a José Miguel Vivanco, director ejecutivo de Human Rights Watch para las Américas, personaje mantenido con dinero aprobado para las acciones subversivas contra la Revolución y a Rosa María Payá, devenida en ahijada del senador Marco Rubio, mujer que se vendió a los yanquis a cambio de un visado de “refugiada política”, para ella, su madre y dos hermanos, y de acusar al gobierno cubano de ser responsable de la muerte de su padre, Oswaldo Payá Sardiñas."

En resumidas cuentas Biden pasó de no interesarse en la política hacia Cuba a ser una prioridad de su administración. El bloqueo está intacto así como las 243 medidas sancionatorias de Trump, 55 de la cuales fueron durante la pandemia de Covid-19.

Que sigan insistiendo en la violencia y en el apuro derrotar a la Revolución cubana es prueba inequívoca de que una vez más piensan que es la hora de dar el golpe definitivo a la Isla que los avergüenza porque no han podido ni podrán doblegarla. Es prueba además, de que saben que la Revolución no caerá por su peso como debiera ser si la economía y el gobierno cubano fueran tan ineficiente como pregonan.

Entonces viene a la mente una frase de Eduardo Galeano que cité en un post anterior:"...Con la pala en alto, los enterradores esperan. Tanta demora los irrita”.

Sacerdotes católicos incitan a la desobediencia civil

Arthur González.─ Después de ver el documental sobre las revueltas organizadas por la CIA en Nicaragua, año 2018 y comprobar que sacerdotes católicos participaron activamente e incitaron a la población convocándolos a no tener miedo, observamos una similitud en la actuación de varios sacerdotes cubanos, entre ellos el jesuita Eduardo Llorens, de la Arquidiócesis de La Habana y Alberto Reyes, de Guáimaro, Camagüey.

Ambos clericós repiten en las redes sociales el mismo guion, donde Llorens cuestiona:

¿Por qué esa obediencia ciega del pueblo, cuando va contra la propia conciencia? ¿Por qué tantos trabajos voluntarios y sábados de la defensa? ¿Por qué tantos actos y firmas de reafirmación revolucionaria? ¿Por qué tanto empeño en llenar las cuadras con letreros y consignas revolucionarias?

Por su parte, el camagüeyano Alberto Reyes, escribe algo similar:

¿Por qué tanta insistencia en las marchas del pueblo combatiente, en los desfiles del 1ro de mayo, del 26 de julio y en las tribunas abiertas? ¿Por qué tantos “trabajos voluntarios” y sábados de la defensa? ¿Por qué tantos actos y firmas de reafirmación revolucionaria? ¿Por qué tanto empeño en llenar las cuadras con letreros y consignas “revolucionarias”?

Resulta indudable que ambos reciben idénticas orientaciones para que inciten a los feligreses, especialmente a los jóvenes, conscientes de que su posición contrarrevolucionaria persigue provocar a las autoridades, para después decir que son “víctimas” del sistema.

Esas posiciones son las mismas que orientan los yanquis contra la Revolución, para subvertir el orden interno.

¿Querrá la iglesia católica cubana retomar las posiciones que asumió en la década de los años 60 del siglo XX, cuando abrieron los templos para que grupos al servicio de la CIA conspiraran contra el proceso revolucionario, guardaban armas y hasta escondieron a quien asesinó a un piloto, cuando intentó desviar un avión civil?

¿Volverán a ejecutar con la CIA planes subversivos como la execrable Operación Peter Pan?

Ahora, por las revueltas del 11 de julio incitadas desde Estados Unidos en medio de la pandemia de la Covid, el sacerdote Eduardo Llorens, calumnia al gobierno cubano de “impedir la participación de abogados para defender a los detenidos” por los actos vandálicos y acusa al sistema judicial de supuestas irregularidades en los juicios, la misma difamación que divulgan los yanquis y que él sabe constituyen delitos.

En algunas de sus acusaciones contra el gobierno expresa:

“Fueron muchos detenidos y lamentablemente en Cuba hay una falta de cultura jurídica entre la población y desconocimiento de los procesos penales en la inmensa mayoría de las familias de los detenidos, de lo cual se aprovechan las autoridades”.

Miente deliberadamente como parte de las campañas que fabrica Estados Unidos, porque explica en la TV sus leyes, es precisamente Cuba, con la participación de fiscales, abogados y funcionarios de la Asamblea Nacional vinculados a los procesos legales.

El sacerdote Llorens, aduce ser miembro del servicio de acompañamiento de la Conferencia Cubana de Religiosos y Religiosas (CONCUR), que dice enfocarse en el “asesoramiento” para la presentación de recursos de Habeas Corpus, “ayudar a localizar detenidos” y orientar sobre los datos que deben averiguar sus familiares.

Funcionarios de la fiscalía y de la dirección de Instrucción Penal del Ministerio del Interior, participaron en un espacio televisivo para desmontar esas falsedades, que pretenden desprestigiar el sistema penal cubano, con el fin de que otros países y organizaciones internacionales condenen a Cuba.

Ambos sacerdotes deben saber, que la sotana no constituye un escudo protector para quienes violan las leyes cubanas y sus actos están recogidos claramente en el código penal, y que la libertad de expresión no puede transformarse en incitaciones contra el gobierno.

El sacerdote Alberto Reyes, cuestionó “la sumisión del pueblo cubano frente a las autoridades, y el miedo a desafiar las normas establecidas por el gobierno cubano”, hecho que constituye el delito de instigación a delinquir.

Para reafirmar su posición contrarrevolucionaria y desafiante de las leyes, añadió:

“El pueblo cubano debe comprender que su lugar no está en la obediencia, cuando esta supone el sacrificio de la dignidad humana. Esto sucederá hasta el día en que el sometido reconozca que ese no es su lugar, que tiene derechos, que tiene una dignidad que no puede ser pisoteada impunemente. Y el día en que esto ocurre y la persona entiende que es posible actuar como alguien libre, la visión sobre uno mismo y sobre los otros se transforma, y se hace ya imposible regresar a la esclavitud”.

La Conferencia Cubana de Religiosos y Religiosas (CONCUR), que asegura enfocarse en el asesoramiento legal, debería explicarles a los sacerdotes las violaciones que comenten.

Cuba ha sido bastante tolerante ante actitudes similares, pero el pueblo que apoya mayoritariamente a la Revolución, no permitirá que se altere el orden y la seguridad que se disfruta en el país, ni aceptará actos vandálicos como los ocurridos el 11 de julio y mucho menos la violencia criminal contra personas, como sucedió en Venezuela y Nicaragua, donde los “opositores” en nombre de la “libertad”, quemaron vivos a policías y torturaron a personas, solo por ser revolucionarios.

La jerarquía católica no admite que sus miembros inciten a otros a violar las rígidas normas establecidas por esa institución y ejecuta severas medidas con aquellos que las incumplan, por lo tanto, ante las provocaciones de estos y otros sacerdotes, no debe ser tolerante, poniéndole fin a las mismas, porque en Cuba no se permitirán incitaciones similares a las que efectuó Donald Trump, que terminaron con el asalto al Capitolio.

En 62 años, la Iglesia cubana no ha condenado la criminal guerra económica y financiera contra el pueblo cubano, tampoco los actos terroristas que dejaron miles de muertos y heridos, ni la guerra biológica que introduce plagas y enfermedades, entre ellas el Dengue Hemorrágico y la Fiebre Porcina Africana.

El odio no es el camino para solucionar los problemas de Cuba, aunque los yanquis lo estimulan por ser parte de su estrategia subversiva.

Sabio José Martí cuando dijo: “Las piedras del odio, a poco de estar al sol, hieden y se desmoronan”.

Las redes sociales y la "libertad de expresión" en EEUU.

M. H. Lagarde.─ En la vitrina de los valores Made in USA que Estados Unidos exporta o trata de imponer al mundo, la libertad de expresión tuvo siempre un lugar preponderante, sin embargo, las redes sociales al parecer se han vuelto un problema para la sacrosanta primera enmienda.  

Un ejemplo de lo anterior es el juicio, celebrado en Nueva York, que acaba de declarar culpable a Brendan Hunt, alias "X-Ray Ultra", empleado judicial de 37 años, quien fue acusado de haber amenazado de muerte a congresistas estadounidenses, entre ellos los líderes demócratas Nancy Pelosi y Chuck Schumer y la joven representante Alexandria Ocasio-Cortez (AOC).

De acuerdo con la agencia AFP, Hunt fue inculpado por hacer públicos varios mensajes llamando a la violencia en las redes sociales. El primero, el 6 de diciembre, en Facebook, pedía a Trump organizar "una ejecución pública de Pelosi, AOC, Schumer, etc" y "ametrallar a esos comunistas". "Si usted no lo hace, la ciudadanía lo hará". 

También publicó un video de 88 segundos en la plataforma BitChute, preferida por la extrema derecha, titulado "Kill your senators" (Maten a sus senadores), en el cual dice mirando a la cámara: "Tenemos que regresar al Capitolio, y esta vez hay que ir con nuestras armas... Lo que deben hacer es armarse, ir a Washington, probablemente para la investidura (...) y meterles balas en la cabeza".


Por tales expresiones, Brendan Hunt, hijo de un juez retirado, que se presenta como actor, músico y periodista, enfrenta una condena máxima de 10 años de cárcel.

Otro caso similar es el del mensaje insultante de una animadora de secundaria que, a pesar de su aparente trivialidad, ahora mismo se debate nada menos que en la Corte Suprema de EEUU.

Como no fue ascendida al equipo de élite de su escuela secundaria, Brandi Levy, de 14 años, publicó un selfie junto a una amiga, un sábado de 2017, lejos de su escuela secundaria en Mahanoy City, Pensilvania, en el que, además de aparecer con el dedo mayor levantado, escribió: "A la mierda la escuela, a la mierda las porristas, a la mierda el softball, ¡a la mierda todo!".

La escuela la sancionó a privarla de su actividad como porrista durante un año, por lo que sus padres acudieron a los tribunales en nombre de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que garantiza la libertad de expresión.

Como los tribunales dictaminaron que las escuelas no pueden regular los comentarios hechos fuera del campus, las autoridades escolares locales solicitaron entonces la intervención de la Corte Suprema.

La corte suprema revisa ahora la decisión de su escuela de privarla de su actividad como porrista durante un año y para fines de junio los nueve magistrados del tribunal superior tendrán que decidir si los directores de las escuelas públicas estadounidenses tienen derecho a sancionar a sus estudiantes por comentarios hechos fuera de su institución.

Según AFP, las autoridades escolares de Mahanoy recibieron el apoyo del gobierno demócrata de Joe Biden, para el cual "esa regla categórica también podría socavar sustancialmente los esfuerzos de las escuelas para abordar el acoso y la intimidación, muchos de los cuales podrían tener lugar fuera del campus, pero que, sin embargo, podrían privar a las víctimas de las mismas oportunidades educativas".

Ambos casos, el de Brendan Hunt como el Brandi Levy, además de poner en entredicho la cacareada libertad de expresión americana, denotan el peligroso papel que juegan las redes sociales en incentivar la división y el odio en la cada vez más fragmentada sociedad estadounidense.

Está claro que las redes, bendecidas por el imperio cuando se utilizan como armas de guerra más allá de las fronteras de la Unión, es preciso regularlas cuando resultan un boomerang para ese pandemonium que algunos todavía llaman "american way of life".   

En el escenario de golpe blando en Cuba [+ video]

Testimonios y transmisiones en redes sociales divulgados hoy por la televisión nacional confirmaron los propósitos de promover una guerra no convencional en Cuba desde esas plataformas.

Un reportaje transmitido en el Noticiero Estelar de la Televisión mostró las declaraciones de una joven de 19 años, no identificada en el material, que recibió propuestas de dinero a cambio de poner carteles, incendiar escuelas o sectores de la Policía Nacional Revolucionaria.

De acuerdo con el audiovisual, las acciones serían recompensadas con hasta 30 mil pesos, equivalentes a más de mil dólares al cambio oficial, informó Prensa Latina.

El propósito de estas acciones violentas es infundir miedo, con el objetivo de crear un estado de terror en el país.

Otro testimonio, transmitido en vivo desde las redes sociales, convocaba a apoyar una intervención armada en la isla y el recrudecimiento del bloqueo económico y financiero de Estados Unidos, en concordancia con la política de la administración de Donald Trump.

En el video, uno de miembros del grupo de San Isidro reconocía cualquier acción contra el Gobierno cubano como 'bienvenida' y rechazaba la vía pacífica.

En las últimas semanas, autoridades cubanas denunciaron la puesta en marcha de un llamado golpe blando contra la nación caribeña con el importante papel de las redes sociales para la divulgación de convocatorias y noticias falsas.

'No podemos ser ingenuos al conocer la existencia de un enjambre anexionista queriendo que la Revolución se venga abajo, que trata de sacar partido personal a todo lo que pasa, porque hay mucho dinero y asesoría desde el norte brutal', aseguró este viernes el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

Trataron de aplicar una plataforma de golpe suave o guerra no convencional sin éxito, agregó, sin embargo esto debe alertar sobre provocaciones futuras en el país.

Yo soy el que acusa

Redacción Razones de Cuba.─ En noviembre pasado, la embajadora cubana ante Bélgica, Luxemburgo y la Unión Europea, Norma Goicochea, expuso en una carta abierta dirigida al Parlamento Europeo los argumentos que demostraban que el ciudadano José Daniel Ferrer no era un detenido político.

Goicochea comentó en su misiva que Ferrer había sido detenido por las autoridades competentes el 1 de octubre, en respuesta a una denuncia presentada por su coterráneo Sergio García, quien lo acusó a él y a otros tres individuos de haberlo secuestrado durante toda una noche y propinado una severa golpiza que lo dejó en condiciones de ingreso hospitalario.

Derecha venezolana insiste en la violencia como vía para hacer política

La Revolución Bolivariana ha sido atacada desde su puesta en marcha en el añ0 1999  por la derecha nacional e internacional a través de diversas acciones que han tenido como única herramienta la violencia política.

Esta premisa se evidenció en el año 2002 con el intento de golpe de Estado contra el entonces presidente constitucional Hugo Chávez, auspiciado por sectores de la derecha nacional con apoyo internacional, que buscan derrocar al Gobierno Bolivariano.

Develan accionar de maras contra estabilidad en Nicaragua

Alberto Corona (PL).─  La Policía Nacional de Nicaragua develó el accionar de maras (organización criminal internacional de pandillas) contra la estabilidad en el país, tras detener a un cabecilla de origen salvadoreño de la temible Mara 18.

Se trata de Oscar Antonio Rivas, alias El Diablo, a quien las autoridades locales vinculan con actos del crimen organizado y el narcotráfico en territorio nicaragüense, además, de ser contratado por sectores adversos al gobierno sandinista para generar zozobra y terror en el territorio nacional.

Nicaragua: El engaño mediático [ + video]

Fabrizio Casari.─ Ni siquiera la OEA quiso prestarse al intento de golpe de Estado de Nicaragua. El mismo Secretario General, Almagro, ya había advertido que el diálogo entre las fuerzas políticas era la única forma de hacer un perfil de las reformas institucionales, incluida la electoral, y que solo a través de las elecciones se puede conquistar el gobierno del país.

Almagro también había recordado que el gobierno sandinista ciertamente no está etiquetado como una dictadura, mientras que, por el contrario, las mentiras ofrecidas por la oposición demuestran su falta de fiabilidad.

Nicaragua: Cuando las mentiras ganan y se convierten en realidad ‘aceptada’

Manifestantes "pacíficos" en plena acció. Foto: La Jornada
Giorgio Trucchi.─ Crónica de una masacre on-line. La movilización ‘azul y blanco’ de este 30 de mayo para las madres de (una parte) de las víctimas de los enfrentamientos que durante las últimas seis semanas han enlutado a Nicaragua ha sido gigantesca. Casi imposible calcular la cantidad de gente que decidió salir a las calles y caminar pacíficamente por la céntrica carretera a Masaya.

Paralelamente, en la avenida de Chávez a Bolívar, que parte en dos la capital y llega hasta el Lago Xolotlán, el partido de gobierno convocaba a su militancia para celebrar con una cantata el Día de la Madre. También aquí una multitud de gente cantando y coreando consignas. No todos pudieron llegar. La caravana de buses que venía del norte del país rumbo a Managua fue atacada con armas de fuego por desconocidos. Al momento el saldo es de un muerto y al menos 22 heridos, algunos de gravedad.

¿Deriva totalitaria en Venezuela?

Marcos Roitman Rosenmann.─ Hace pocas horas, en una más de las manifestaciones convocadas por la oposición venezolana, se presentó e hizo uso de la palabra, escoltado por dirigentes de la MUD, Óscar Pérez, el terrorista que el pasado 27 de junio robó un helicóptero a punta de pistola, tiroteó y lanzó granadas contra la sede del Tribunal Supremo de Justicia. Con una orden de búsqueda y captura, Óscar Pérez se pavoneó ante los presentes. Los acólitos, atentos a sus palabras, desatendieron la primera condición del demócrata: asistir a la justicia, retenerlo y llamar a las autoridades. La actitud condescendiente y abiertamente sediciosa, amparando a un criminal confeso, tiene poco de personas que dizque luchan y defienden las libertades. Por contra, le apoya, vitorea, habilita la huida, mientras una multitud pide a gritos el magnicidio y el levantamiento militar. No veo en tal comportamiento respeto a los derechos humanos, acatamiento del orden constitucional y de los valores liberales emanados de gente tolerante, abierta al diálogo y respetuosa de las leyes vigentes. Sólo observo sedición, odio y deseos de venganza, no sé a cuento de qué.

Venezuela: queman 50.000 kilos de alimentos para los más pobres

Contra los más pobres es la guerra de la "oposición pacífica" de Venezuela, de ahí que no es en los barrios menos favorecidos donde se dan las protestas, algo que no hace notar la prensa corporativa internacional.

El último anuncio al respecto, es que 50.000 kilos de alimentos para los más pobres han sido quemados por los llamados grupos opositores en el estado de Anzoátegui, al este del país.

Venezuela: curiosa dictadura [+ video]

El diputado del Parlamento Europeo, Javier Couso, aseguró que la derecha venezolana ha venido intentando desde hace 15 años cambiar el Gobierno Bolivariano por la vía de la fuerza y con la excusa de una supuesta dictadura.

En relación a la visita de Julio Borges a ese parlamento, el diplomático comentó que en el estado franquista (periodo histórico de España donde se impuso el autoritarismo), cuando un dirigente opositor salía de ese país a desprestigiar a su nación, era recibido con tortura y encarcelamiento. No ocurre lo mismo en Venezuela, donde opositores entran y salen para criticar a su propia patria como quieran.

Desde Colombia a Venezuela la "droga de los yihadistas"

Sectores violentos de la sociedad venezolana están siendo abastecidos con sustancias psicoactivas desde la frontera colombiana con Venezuela  por supuestas ONGs, según un informe al que tuvo acceso el Portal Matrizur.

La información señala que miles de píldoras de Captagon provenientes de Europa, una droga basada en la anfetamina utilizada por terroristas del Estado Islámico, están siendo suministradas a integrantes de los grupos violentos que enfrentan a las fuerzas del orden venezolanas; de acuerdo al informe también se envía en ese denominado “canal humanitario”, clorhidrato de cocaína y heroína.

Venezuela: la Fase militar del Plan Insurreccional

Oscar Schémel.─ La estrategia insurreccional contra el Gobierno constitucional del Presidente Nicolás Maduro, liderada por los sectores más radicales de la Mesa de la Unidad Democrática y por la Conferencia Episcopal Venezolana, ha causado ya más de 55 víctimas fatales, de las cuales sólo 6 han sido ocasionadas presuntamente por los cuerpos de seguridad, 3 eran efectivos policiales y guardias nacionales, 14 murieron durante los saqueos, 8 fueron producto de las barricadas, 15 de los fallecidos se encontraban cerca de las guarimbas y en 8 casos aún se desconocen las causas.

Entrevista de BBC a Julio Borges que falsimedia no quiere que leas

El diputado venezolano Julio Borges, quien se presenta a sí mismo como presidente de la Asamblea Nacional venezolana, fue entrevistado este 19 de mayo por el conocido periodista y presentador británico Stephen Sackur, para el programa HardTalk de BBC World en torno a la situación venezolana. Un  caso raro de preguntas incómodas a miembros de la oposición venezolana, por lo que falsimedia se ha ocupado de minimizar sus dichos y manipular las respuestas.

Si no hubiera una guerra mediática contra Venezuela dicho material habría tenido una gran difusión, pero no ha sido así.