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Justicia española rechaza querella por la muerte de Payá y descarta "intenciones de persecución política"

El auto que Carromero afirma fue embestido por detrás.
Un juez español rechazó hoy la querella presentada por familiares del cubano Oswaldo Payá contra dos mandos del Ejército de su país por la muerte de éste, en julio de 2012, al entender que los hechos ya fueron investigados en Cuba.

El juez Eloy Velasco descartó que hubiera "propósito con intenciones de persecución política" y consideró que la competencia de los tribunales españoles para investigar estos hechos "deviene forzada, según Efe.

Razones “non sanctas” de Ángel Carromero

Foto del auto que conducía Carromero sin impacto por detrás
Norelys Morales Aguilera.- Ángel Carromero afirma ahora, este 14 de agosto, que un militar cubano lo abofeteó “un par de veces” para disuadirlo de insistir en que la muerte de Oswaldo Payá había sido causada por agentes de la Seguridad del Estado y no por un accidente.

Así lo dijo al miamense El Nuevo Herald, y aseguró más, que ya no era un auto Lada azul, ni rojo; en la nueva versión lo seguían ¡tres vehículos!

El inconsistente relato de Rosa María Payá en los indigestos desayunos de TVE

César Pérez Navarro - Artículo de la sección de Tercera Información "Desmontando a los medios".- El 18 de marzo pasado, los indigestos desayunos de TVE nos prepararon una bola difícil de tragar al invitar a Rosa María Payá -hija del fallecido Oswaldo Payá- quien se ha beneficiado de la reforma migratoria cubana y completa el cartel de disidentes de gira e invitadas por España para difundir propaganda contra el gobierno cubano.

"Quieren hacer de España el Miami europeo", me advirtió un bloguero cubano en el reciente encuentro de medios alternativos celebrado en La Habana.

Concluso para sentencia juicio a Ángel Carromero

Como fue anunciado en días pasados, en horas de la mañana del día de hoy, 5 de octubre de 2012, en la ciudad de Bayamo, se realizó el juicio oral y público de la causa número 455 del año en curso de la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Granma, seguida por el delito de Homicidio en ocasión de conducir vehículo por la vía pública del que resulta acusado el ciudadano español Ángel Francisco Carromero Barrios.

Durante el acto del juicio oral y público se examinaron abundantes pruebas documentales, testificales y periciales propuestas por la acusación y la defensa. El acusado Carromero Barrios y su abogada contaron con todas las garantías previstas en la Ley de Procedimiento Penal y expusieron los elementos que estimaron oportunos.

El desarrollo del juicio fue presenciado por el Cónsul General de la Embajada de España en Cuba, y por periodistas de los medios nacionales y extranjeros.

Al concluir el acto judicial, el tribunal declaró el proceso concluso para sentencia y anunció que pronunciará su decisión en los próximos días. |AIN

 

Iniciado juicio a Ángel Carromero [+ fotos]

Foto Twitter
El español Ángel Carromero está en el tribunal provincial de Granma, en la ciudad cubana de Bayamo, donde se le juzga por un delito de "homicidio imprudente" por el accidente en el que murieron los cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero.

Carromero llegó al tribunal en una furgoneta blanca escoltado por autoridades de civil, vestido con camisa blanca y pantalón beige, sin esposas e ingresó inmediatamente a las dependencias judiciales.

La Fiscalía cubana pide siete años de cárcel para este joven español, dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Madrid, y que tenía antecedentes en su país de multas por la misma razón, al punto de que se le había iniciado un proceso para retirarle la licencia de conducción.

Tribunal Provincial Bayamo
Fuentes de la defensa de Carromero dijeron que pedirán durante el juicio la absolución e inmediata puesta en libertad del joven español.

En sus declaraciones Carromero confirmó que fue un accidente, asegurando que no había ningún vehículo cerca en el momento en que perdió el control del suyo.

Vuelve así a desmentir las versiones de los disidentes, especialmente de la familia de Payá, que sostiene que se trató de un complot para asesinar a los opositores.

En el juicio también se encuentra el cónsul general de España en Cuba, Tomás Rodríguez Pantoja, acompañado de un abogado español nombrado como representante de la familia.

Participan del tribunal cinco jueces: tres profesionales y dos populares. |Agencias/Twitter

Video: Cómo ocurrió el accidente de Ángel Carromero y qué hacía con Jens Aron Modig




Un mal chiste de Europa Press: Carromero no viajó a Cuba por motivos políticos

Norelys Morales Aguilera.- Tiene que ser un mal chiste que de la agencia Europa Press, también de corte franquista, informe que Ángel Carromero Barrios, dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular que conducía el coche que tuvo el accidente en el que murieron Oswaldo Payá y Harold Cepero, viajó a Cuba por "motivos personales y no políticos".

La afirmación es atribuida a Borja Alcedo, amigo y colaborador en el partido, que ha insistido en que el accidente se debió al mal estado de la carretera, sin hacer referencia al exceso de velocidad y la violación de la señalización debidamente documentada por el peritaje efectuado.

Alcedo ha explicado que Carromero tiene unas "profundas convicciones cristianas" y es un "amante de la libertad", razones por las que viajó a Cuba, un viaje sobre el cual "el partido no estaba informado" ha señalado, con lo que el derechista Partido Popular pretende alejarse de sus trajines habituales en la Isla y obviar todas las gestiones y manejos políticos que han realizado hasta hoy, respecto al caso.

El amigo de Carromero no tuvo más remedio que admitir, ante las pruebas que se han visto que el coche no fue impactado, pero continúa insistiendo en el mal estado de la vía que estaba señalizado y se olvida de la patita caliente del dirigente juvenil del PP que ahora hace turismo político.

Carromero "se encuentra instruido de cargo por homicidio" por el accidente de tráfico ocurrido el 22 de julio. Según el código penal cubano, "el conductor de un vehículo que, infringiendo las leyes o reglamentos del tránsito, cause la muerte a una persona, incurre en sanción de privación de libertad de uno a 10 años".

¿A quién le van a hacer creer que reuniones con Payá y compañía, con entrega de dinero incluída y en compañía del sueco político de derecha, Jens Aron Modig se debían a paseítos y buena vida? Sencillamente tiene que ser un mal chiste.

El accidente de tránsito que desnudó la estrategia subversiva contra Cuba


Norelys Morales Aguilera.- A finales de junio se conocía que Estados Unidos destinó públicamente 20 millones de dólares en tecnologías para promover la subversión contra el actual gobierno de Cuba, apuntando a tres oficinas del Departamento de Estado que tendrán la responsabilidad de aplicar dichos fondos.

La Oficina de Latinoamérica y el Caribe; la Oficina de la Democracia, los Derechos Humanos y el Trabajo; y Asuntos del Hemisferio Occidental, las tres repartidoras del Departamento de Estado en franco intento de subversión.

Según una carta del Departamento de Estado al Congreso de EE.UU. reproducida por medios de prensa norteamericanos, detalla las finalidades de las partidas dispuestas para el año fiscal que concluirá el próximo 30 de setiembre.

La Oficina de la Democracia, los Derechos Humanos y el Trabajo, que también depende del mismo fondo, ha estado recibiendo un millón de dólares, para dar entrenamiento, equipos y software a personas que recopilan información sobre supuestos abusos a los derechos humanos en Cuba, datos que “ninguna otra fuente verifica” constató Cubadebate [1].

Al cierre del primer semestre de este año 2012 Estados Unidos aumentó la cifra de entidades sancionadas por alguna transacción comercial con Cuba, e incluso, ejecutó la mayor multa de que se tenga noticias por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) para sancionar al banco holandés ING por 619 millones de dólares, con lo que no deja dudas de su política de incremento del bloqueo, desaprobado por la comunidad internacional como acto de genocidio.

Dinero, bloqueo y el intento fallido de crear una real oposición interna en la Isla conforman una triada para la estrategia de derrumbar al gobierno revolucionario de Cuba y “restablecer la democracia” al estilo norteamericano.

Sin embargo, fallo tras fallo les lleva a nuevos disparates y confrontaciones. No se requiere de demasiada lucidez para darse cuenta de que la receta Libia y Siria les parece muy atinada. Para conseguirlo acuden a la fuerza bruta de su hegemonismo y la endeblez de quienes tienen ínfulas coloniales como la derecha española, así como una estrategia mediática que sobrevive de campaña en campaña.

Son evidentes los nexos entre organizaciones políticas europeas de derecha y agencias especiales del Gobierno de Estados Unidos para promover nuevas acciones subversivas en la isla. El reciente accidente de tránsito donde perdieran la vida los cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero fue una casualidad que desnudó la estrategia.

En entrevistas transmitidas por la TV cubana los ciudadanos europeos Ángel Carromero (España), conductor del coche, y Jens Aron Modig (Suecia) confirmaron que se trató de un accidente y que no fueron impactados por detrás, como se intentó hacer creer.

A pesar de las declaraciones de los implicados, fueron transmitidas por medios, agencias internacionales y redes sociales más de 900 informaciones y 120 mil mensajes sobre el hecho, mientras políticos de derecha responsabilizaron al Gobierno de la isla con lo ocurrido.

La Oficina de Prensa de la Casa Blanca expresó sus intenciones de apoyar a la subversión interna en Cuba, a la vez que el candidato presidencial estadounidense, Mitt Romney, dudó de la investigación de las autoridades cubanas.

Por su parte, Modig admitió que los objetivos de la visita a la isla eran reunirse con Payá y con miembros de la organización ilegal dirigida por él, así como entregarle una suma de dinero para sus actividades.

El líder juvenil del Partido Demócrata Cristiano de Suecia aseguró haber realizado el viaje a Cuba con instrucciones del departamento internacional de esa organización política.

Según un despacho de Europa Press, el vicepresidente del Parlamento Europeo Alejo Vidal-Quadras (PP) ha remitido una carta a la viuda de Oswaldo Payá en la que se ofrece a "colaborar en la ingente tarea" que los demócratas cubanos tienen "todavía por delante".

Quieren seguir sacando lascas al suceso que les encuera. Carromero [2] enfrenta a la justicia cubana y queda como “daño colateral” para los estrategas. Así está hoy el presente que no tiene futuro.

Notas

[1] http://www.cubadebate.cu/opinion/2012/06/21/los-fondos-para-la-subversion-en-cuba-el-peor-negocio-de-la-historia-infografia
[2] http://islamiacu.blogspot.com/2012/08/los-tres-riesgos-que-afronta-carromero.html


Los tres riesgos que afronta Carromero

Koldo Campos Sagaseta.- “Llamo a la comunidad internacional a que se centre en mi caso…” reclamaba días atrás Angel Carromero, vicepresidente de las Nuevas Generaciones del Partido Popular español.

¿Y cuál era el caso en cuya solución debería centrar su atención la comunidad internacional y remitir para mejor ocasión los asuntos de los que acostumbra a ocuparse? ¿Otra guerra? ¿Una nueva catástrofe? ¿Tal vez la agudización de la crisis que asola al mundo?

No, no se trataba de un trágico incendio, de una devastadora inundación, de un mortífero atentado… El caso por el que apelaba el político español a la comunidad internacional para que pospusiera sus habituales oficios y se centrara en resolver su problema era un accidente de tráfico. Uno más entre los miles de accidentes de tráfico que todos los días suceden en el mundo pero que, en este caso, tenía al propio Carromero como protagonista.

El dirigente del Partido Popular había llegado a Cuba como turista en compañía del dirigente cristiano-demócrata sueco Aron Modig para, según sus propias declaraciones: entregar dinero a los opositores cubanos; organizar, junto a la hija de Oswaldo Payá, la rama juvenil del Movimiento Cristiano de Liberación y “apoyar a Payá y a Harold Cepero en los viajes que tuvieran que hacer por el interior de Cuba”.

Tal parece que la oposición cubana, además del dinero y del respaldo político que les llega de fuera, sea porque no saben conducir o porque hasta en Cuba ya conocen las hazañas de Fernando Alonso y de otros pilotos españoles, precisan con urgencia choferes españoles que les lleven y traigan por Cuba, y ninguno más indicado ni asequible que el político popular.

Carromero era, precisamente, el que conducía el automóvil alquilado en el que trasladaba al sueco y a los cubanos Payá y Cepero de La Habana a la provincia de Granma, a 800 kilómetros de distancia, y como buen alumno de su mentor y dirigente José María Aznar, aquel presidente español que afirmara: “A mí no me gusta que nadie me diga a qué velocidad debo conducir”, cuando Carromero se encontró en la carretera con señales de tráfico que limitaban la velocidad a 60 kilómetros a la hora, hizo caso omiso de las advertencias y puso a 120 su coche. Verdad es que, ya que no estaba dispuesto a atender las leyes cubanas de tráfico, bien pudo apelar a la sensatez que exige la conducción de un vehículo cuando es la primera vez que lo manejas por una carretera que desconoces, pero a Carromero, como a Aznar, no hay nadie con derecho a decirle a qué velocidad debe conducir y menos el “régimen cubano”. Ni siquiera el hecho de que la carretera estuviera en obras le animó a meter el freno, y las consecuencias de tanto desenfreno fueron un accidente en el que los dos cubanos que viajaban en el asiento trasero resultaron muertos.

El ministro del Interior español, que a diferencia de la comunidad internacional sí tiene tiempo en su ociosa agenda para ocuparse de estos asuntos, corrió a salir en defensa de su “compañero y compatriota” llegando, incluso, a sugerir un posible atentado y a reclamar la “ayuda de países amigos”, para ver como “rescatan” a Carromero de tener que enfrentar esa sorprendente costumbre cubana que, al parecer, sólo existe en la isla caribeña, de traducir a la justicia a los infractores de las leyes de tránsito y, especialmente, cuando hay víctimas por el medio.

Carromero, que no tuvo una sola palabra para lamentar el accidente, para consolar, o intentarlo, a las víctimas que su imprudencia provocara, tampoco se limitó a demandar de la comunidad internacional que se centrara en su caso. También exigió que “me saquen de aquí”. O lo que es lo mismo, de Cuba, de responder por sus actos ante la justicia cubana, como ocurriría con cualquier persona y en cualquier país, incluso en el Estado español.

Cuando era niño y Carromero se metía en problemas llamaba a su papá. Y su papá acudía al rescate. Ahora que ya ha crecido y es, además, político de fuste, llama a la comunidad internacional.

Tres posibilidades rondan el futuro de Carromero. La primera, la más benigna, es que la justicia cubana lo someta por homicidio involuntario y le caigan algunos años de cárcel, tal vez ocho.

La segunda, más grave, es que lo acusen por espionaje, por colaboración con banda armada, por ser parte del entorno de la gusanera cubana y lo dispersen por la isla o le creen nuevas imputaciones y le apliquen la ley Parot, porque una posible condena en este caso, tal vez le supongan veinte años de cárcel.

Pero hay una tercera posibilidad que es, sin duda, la más grave, la que peores consecuencias penales podría acarrearle a Carromero, y es que lo enjuicien y condenen por idiota, por ñiñato malcriado, por cretinismo manifiesto, por imbecilismo crónico, por su imperial estupidez, porque en ese caso se juega la cadena perpetua o, si lo prefieren, dado que se trata de un español, la condena indefinida.

http://www.cronopiando.com/blog/?p=1034#.UCGcuKCvnqE