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Medios “independientes” para Cuba en un impulso por el "cambio de regimen"

Alan Macleod, traducido al español por periodista venezolano David Fonseca .- En medio de la escalada de agresión de EE. UU. hacia la isla cubana a través de una campaña de máxima presión y la amenaza de intervención militar, el gobierno de Estados Unidos ha estado financiando encubiertamente una enorme red de medios de comunicación cubanos que afirman ser independientes, en un impulso por el cambio de régimen contra el gobierno socialista independiente. 

Estos medios se presentan como periodismo de investigación imparcial, pero están siendo financiados silenciosamente por Washington a través de USAID, la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés) y la Fundación Open Society, con el fin de sembrar el descontento en toda la nación caribeña, ablandándola para una potencial invasión “inminente” por parte de la administración Trump. 

Cuba se enfrenta a algunos de los peores apagones energéticos de su historia, gracias al bloqueo de EE. UU., que intenta asfixiar a la isla hasta la sumisión. Como estado comunista que desafía las órdenes de EE. UU., Cuba ha estado, desde 1959, en la mira de Washington, que intenta derrocar al gobierno. MintPress arroja luz sobre este oscuro nexo de cambio de régimen. 

Periodismo independiente, cortesía del Departamento de Estado 

CubaNet es uno de los medios de noticias más influyentes y establecidos que cubren los asuntos de la isla caribeña. Fundado por activistas antigubernamentales en 1994, el sitio se ha convertido en la fuente de información predilecta para los medios corporativos, quienes lo citan regularmente y lo presentan como un medio independiente objetivo e imparcial (por ejemplo, The Washington Post, The Wall Street Journal, Fox News y The Los Angeles Times). Los reporteros de CubaNet han escrito artículos de opinión en importantes periódicos estadounidenses como USA Today, pidiendo un cambio inmediato de gobierno en la isla. 

Pero CubaNet no es tan independiente como parece. El medio es financiado por el estado de seguridad nacional de EE. UU. CubaNet ha recibido millones de dólares en financiamiento de USAID y la Fundación Nacional para la Democracia, así como de la Fundación Open Society. 

Una subvención de USAID actualmente activa de 500,000 dólares, por ejemplo, fue otorgada a CubaNet para “comprometer a los jóvenes cubanos en la isla a través del periodismo multimedia objetivo y sin censura”. Si bien ostensiblemente es una meta loable, incluso la descripción de una sola frase de la subvención insinúa que su propósito es socavar y atacar al gobierno cubano. Declara que (cursiva añadida) “aumentará el libre flujo de información hacia y desde Cuba para contrarrestar las campañas de desinformación del régimen”. 

Otra organización de noticias que recibe enormes sumas de dinero de Washington es ADN Cuba. Literalmente significando “ADN de Cuba”, el medio ha acumulado un seguimiento significativo en línea, presumiendo de más de 100,000 suscriptores en YouTube, más de 200,000 en Instagram y más de 1.3 millones en Facebook. Se describe a sí mismo como “un medio independiente comprometido con la libertad y la democracia en Cuba”. Sin embargo, en realidad tiene su sede en España. Y no parece particularmente comprometido con la transparencia sobre su financiamiento. 

Lo que está claro, sin embargo, es que ADN Cuba ha recibido millones de dólares del estado de seguridad nacional de EE. UU. En septiembre de 2024, USAID aprobó una subvención de 1.1 millones de dólares para ADN Cuba, una cantidad gigantesca de dinero para una organización que publica apenas una historia al día en su sitio web. Esto se sumó a una asignación de 1.5 millones de dólares para el período 2022-2024. De hecho, desde 2020, ADN Cuba ha recibido más de 3 millones de dólares solo de USAID. Esta relación no se revela a los lectores, incluso en historias que cubren directamente el financiamiento de USAID a los medios cubanos, y se relega a las notas a pie de página en bases de datos de financiamiento del gobierno de EE. UU. 

Diario de Cuba es otro medio de noticias con sede en España que publica una amplia variedad de historias, todas con una cosa en común: una profunda aversión al gobierno cubano. La BBC lo describe a él y a CubaNet como fuentes clave de noticias imparciales, dirigidas por periodistas que “reportean sin censura y para pintar un cuadro más amplio sobre la realidad del país”. 

Y al igual que CubaNet, Diario de Cuba ha recibido financiamiento de siete cifras de Washington. Entre 2016 y 2020, Diario de Cuba recibió 1.3 millones de dólares en efectivo de USAID, casi tanto como CubaNet en el mismo período. Este generoso financiamiento le ha permitido llegar a una audiencia global, con más de 600,000 seguidores solo en Facebook. 

Redes de cambio de régimen 

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) solía patrocinar directa (y secretamente) a cientos de medios de comunicación en todo el mundo. Sin embargo, después de una serie de escándalos y de que más información sobre sus actividades nefastas llegara a la atención pública, Washington decidió externalizar muchas de sus operaciones exteriores más polémicas a organizaciones como la Fundación Nacional para la Democracia y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). 

“Sería terrible que los grupos democráticos de todo el mundo fueran vistos como subsidiados por la CIA”, dijo Carl Gershman, el entonces presidente de la NED, explicando la decisión de 1983 de crear su organización. El cofundador de la NED, Allen Weinstein, estuvo de acuerdo: “Mucho de lo que hacemos hoy se hacía encubiertamente hace 25 años por la CIA”, le dijo a The Washington Post. 

Bajo la apariencia de promoción de la democracia y los derechos humanos, el gobierno de EE. UU. canaliza dinero hacia grupos políticos y sociales de todo el mundo para maximizar sus objetivos estratégicos, incluyendo el cambio de régimen. 

En años recientes, EE. UU. ha utilizado a las organizaciones gemelas de la NED y USAID para financiar protestas antigubernamentales en Hong Kong, para intentar una revolución de colores en Bielorrusia, para derrocar al gobierno de Ucrania en 2014 y para organizar disturbios en todo Irán a principios de este año. 

En Cuba, la NED y USAID desempeñaron un papel crítico en la organización de un levantamiento (fallido) contra el gobierno en 2021. USAID en particular gastó millones de dólares financiando, organizando y promoviendo el Movimiento San Isidro, una colectiva de músicos, artistas y periodistas, para liderar una contrarrevolución en la isla. 

Los miembros de San Isidro estuvieron al frente de una ola de protestas nacionales en julio. Las manifestaciones fueron inmediatamente promovidas por los medios corporativos occidentales, celebridades de alto nivel y políticos de EE. UU., incluyendo al Presidente Biden. Los internautas fueron bombardeados con la campaña artificial “SOS Cuba”, que fue tendencia en Internet durante días. 

Al final, sin embargo, los esfuerzos coordinados de EE. UU. fracasaron en convencer a los cubanos comunes de salir a las calles, y el movimiento se desvaneció rápidamente. 

Esteban Rodríguez, un miembro clave del movimiento San Isidro, es productor en ADN Cuba. 

Cuando el dinero de EE. UU. se pausa, los medios “independientes” colapsan inmediatamente 

La importancia del dinero del gobierno de EE. UU. para la supervivencia y operaciones de estos medios se subrayó a principios del año pasado cuando la administración Trump eligió congelar el financiamiento a USAID y la NED. Al anunciar la decisión, Elon Musk, entonces a cargo del Departamento de Eficiencia Gubernamental, describió a USAID en particular como un “nido de víboras de marxistas de izquierda radical que odian a América”. 

El efecto en los medios cubanos fue inmediato. En cuanto el dinero dejó de fluir, decenas de organizaciones enfrentaron la liquidación inmediata. CubaNet publicó un editorial de emergencia pidiendo a los lectores que cubrieran el déficit. “Nos enfrentamos a un desafío inesperado: la suspensión de financiamiento clave que sostenía parte de nuestro trabajo”, escribieron; “Si valoran nuestro trabajo y creen en mantener la verdad viva, pedimos su apoyo”. “Sin los fondos [de USAID], será extremadamente difícil continuar”, añadió el director de CubaNet, Roberto Hechavarría Pilia. 

Diario de Cuba estaba en una situación igualmente desesperada. Su director, Pablo Díaz Espí, señaló que “la ayuda al periodismo independiente por parte del gobierno de Estados Unidos ha sido suspendida, lo que dificulta nuestro trabajo”, pidiendo a los lectores que donaran. 

La decisión de Musk reveló accidentalmente una red extensa de más de 6,200 reporteros y casi 1,000 medios en todo el mundo que estaban siendo capacitados, apoyados y financiados silenciosamente por el frente de la CIA, todo bajo el estandarte de promover los medios “independientes” y la libertad de información. 

Otro medio cubano supuestamente independiente que cayó en crisis fue El Toque (El Tacto). Fundado en 2014 y recibiendo cientos de miles de dólares de la NED, El Toque publica en español e inglés e intenta manipular las tasas de cambio en Cuba. 

El recorte de financiamiento los golpeó duramente, con editores anunciando que tendrían que despedir inmediatamente a la mitad de su personal (15 personas) y dejar de trabajar con docenas de freelance, mientras buscaban fuentes de financiamiento alternativas. 

El Estornudo, también es financiado generosamente por la NED. Solo en 2021, la dotación otorgó 180,000 dólares al medio de periodismo de investigación. También recibe un apoyo copioso de la Fundación Open Society, aunque insiste en que ninguno de este dinero de EE. UU. viene con condiciones adjuntas o afecta su producción. 

Mientras que los medios occidentales a menudo retratan el panorama mediático cubano como una lucha de David contra Goliat entre valientes medios independientes que enfrentan represión y un aparato de propaganda patrocinado por el estado y expansivo, las sumas gigantescas entregadas a estos “desvalidos” los convierten, con diferencia, en los medios mejor financiados de la isla. Un artículo de The Guardian de 2023, por ejemplo, perfiló al fotoperiodista de 24 años Pedro Sosa, quien trabajaba tanto para El Toque como para El Estornudo. Presentó a la pareja como “ofreciendo reportajes reales frente a los medios estatales obsoletos” y a los periodistas como pobres narradores de la verdad vulnerables que se levantan por la “libertad” y enfrentan una “represión” por parte del estado. 

Pero también dejó escapar que trabajar para medios respaldados por EE. UU. no es un movimiento de carrera tan malo como se retrata, y es, de hecho, una profesión extremadamente lucrativa. Menciona casualmente que los salarios en el diminuto El Toque son diez veces mayores que los de los periodistas más antiguos que trabajan en los medios estatales cubanos. En realidad, entonces, estos guerreros de la libertad de expresión oprimidos son en realidad algunos de los individuos más ricos de toda la isla, gracias al poder del dólar estadounidense, que les paga generosamente por producir un flujo constante de noticias anti-gubernamentales. 

Al final, los medios respaldados por EE. UU. no necesitaban preocuparse, y el financiamiento de la NED y USAID se reanudó después de cierta reestructuración. 

Trabajos para los chicos 

Todo esto, sin embargo, palidece en comparación con los recursos que EE. UU. ha dedicado a Radio y TV Martí. Fundada en 1985 por la administración Reagan, la red con sede en Miami cuenta con docenas de empleados a tiempo completo y recibe decenas de millones de dólares de Washington anualmente. 

A diferencia del resto de la industria periodística, los trabajadores de Radio y TV Martí disfrutan de una fuerte seguridad laboral y salarios de seis cifras, a pesar de que el gobierno cubano es capaz de interferir y bloquear muchas de sus transmisiones para que no lleguen a Cuba, lo que significa que muy poca gente consume su contenido. 

Desde su creación, Washington ha gastado al menos 800 millones de dólares en Radio y TV Martí. 

Los medios perfilados constituyen solo una pequeña parte de la red de medios anti-gubernamentales que están siendo financiados por Estados Unidos. La mayoría de los receptores del dinero estadounidense permanecen anónimos, una decisión tomada en parte para ocultar sus identidades y preservar su credibilidad dentro de Cuba. 

La Fundación Nacional para la Democracia considera a Cuba una “prioridad de larga data” y actualmente está financiando oficialmente 32 proyectos separados en la isla. 

Las subvenciones relacionadas con los medios incluyen un proyecto de 80,000 dólares titulado “Fortaleciendo el acceso a la información”, que promete: 

“Elevar el acceso a la información y promover el pensamiento crítico, la organización producirá reportajes y análisis diarios en varios formatos, proporcionando perspectivas independientes sobre temas que afectan la vida diaria de los ciudadanos, incluyendo la libertad de expresión, la seguridad pública, los derechos humanos y otras preocupaciones sociales urgentes”. 

Otra subvención de 115,000 dólares, titulada “Expandiendo el acceso a los medios sin censura”, señala que: 

“Promoverá la información independiente, la organización proporcionará periodismo narrativo sobre temas censurados, realizará investigaciones y producirá artículos en profundidad, ensayos fotográficos y piezas de opinión, fortaleciendo al mismo tiempo la capacidad operativa de los medios”. 

Treinta y uno de los treinta y dos proyectos ocultan el nombre e identificación del receptor, lo que significa que esos grupos que trabajan con la organización de cobertura de la CIA generalmente solo se identifican si anuncian esta relación, o, como cuando el dinero de EE. UU. se detuvo temporalmente en 2025, piden ayuda. 

Los medios anti-gubernamentales son solo una pequeña parte de la enorme variedad de grupos que Washington financia y apoya secretamente. Desde músicos y académicos, hasta la sociedad civil, grupos educativos y religiosos, think tanks, organizaciones benéficas y ONG, existe un vasto nexo de organizaciones que reciben enormes sumas de dinero del gobierno de EE. UU. 

Dos de estos cuerpos incluyen el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) y el grupo de abogados, Cubalex. 

Ambos grupos producen informes denunciando al gobierno cubano y son citados regularmente como autoridades imparciales sobre los derechos humanos en la isla en medios occidentales, como The New York Times, CNN y The Washington Post. Pero lo que no se les dice a los lectores es que ambas organizaciones están financiadas por el estado de seguridad nacional de EE. UU. 

Los registros muestran que USAID ha dado casi 1.5 millones de dólares al OCDH. El apoyo de la NED, meanwhile, fue crucial para el inicio de Cubalex en 2010, y Washington continúa pagando los salarios de su personal hasta el día de hoy. Como dijo el año pasado la directora ejecutiva de la compañía, Laritza Diversent: 

“Sin el apoyo de la Fundación Nacional para la Democracia, Cubalex no habría existido; para hacer el trabajo que hacemos se requieren recursos. Durante 14 años, la NED nos ha estado apoyando. El octubre pasado, después de intentar muchas veces, también logramos una subvención del Departamento de Estado”. 

Así, apenas hay un rincón de la oposición cubana anti-gubernamental que no haya sido alcanzado por el dinero estadounidense, ya sea a través de organizaciones gubernamentales como la NED o USAID, o a través de instituciones como la Fundación Ford y la Fundación Open Societies, que históricamente han desempeñado un papel similar en la promoción de los intereses estadounidenses en el extranjero. 

Muchos de estos grupos tienen su sede en el sur de Florida, donde el dinero del gobierno de EE. UU. ayuda a subsidiar miles de empleos para la comunidad cubano-estadounidense. Por lo tanto, no es una exageración decir que una parte significativa de la economía de Miami es sostenida por dinero de los contribuyentes que financia a las fuerzas contrarrevolucionarias. Irónico, considerando que los cubanos conservadores a menudo se oponen vehemente a los programas de bienestar gubernamental tanto en EE. UU. como en Cuba. 

Bombardeo Digital 

En 2010, una nueva aplicación de redes sociales y mensajería, Zunzuneo, arrasó en Cuba. De la nada, se volvió viral, captando a decenas de miles de usuarios, un número muy grande para la época en una isla con tan poca internet. 

Ninguno de sus usuarios, sin embargo, era consciente de que la plataforma había sido creada en secreto por USAID para promover el cambio de régimen. Su plan era primero proporcionar un excelente servicio que capturara el mercado, luego lentamente administrar a los cubanos mensajes anti-gubernamentales y finalmente dirigirlos a unirse a “multitudes inteligentes”, con el objetivo de desencadenar una revolución de colores. 

En un esfuerzo por ocultar su propiedad del proyecto, el gobierno de EE. UU. celebró una reunión secreta con el fundador de Twitter, Jack Dorsey, con el objetivo de que invirtiera en el proyecto. No está claro en qué medida, si alguna, Dorsey ayudó, ya que ha declinado hablar sobre el tema. 

Zunzuneo se cerró abruptamente en 2012, quizás porque la Oficina de Transmisiones a Cuba (que supervisa TV y Radio Martí) ya había creado un nuevo programa llamado Piramideo. 

Piramideo se comercializaba como una aplicación que permitía a los cubanos recibir noticias del mundo gratis y sin censura. Casi de inmediato, sin embargo, los locales reportaron ser bombardeados con noticias falsas sobre protestas anti-gubernamentales que nunca sucedieron. Piramideo se cerró en 2015, después de que reportajes sobre la injerencia del gobierno de EE. UU. en Cuba causaran un escándalo y una vergüenza diplomática. 

Hoy, sin embargo, con los cubanos utilizando cada vez más aplicaciones de redes sociales estadounidenses, este tipo de subterfugio es en gran medida innecesario, ya que puede hacerse abiertamente. Durante las protestas de San Isidro en 2021, aplicaciones como Instagram y Twitter participaron abiertamente en el intento de derrocar al gobierno, sin tomar ninguna medida contra un auge masivo de cuentas de bots claramente falsas que repetían exactamente los mismos mensajes (errores tipográficos incluidos) y usando el mismo hashtag artificial. El equipo editorial de Twitter incluso colocó las protestas, que apenas reunieron a unos pocos miles de personas en las calles a nivel nacional, en la parte superior de su sección “Qué está pasando” durante más de 24 horas, lo que significaba que cada usuario en todo el mundo sería notificado. El fallido golpe de Estado ha llegado a conocerse como la “Bahía de los Tuits”. 

Guerra interminable contra Cuba 

En octubre, por el trigésimo tercer año consecutivo, las Naciones Unidas votaron abrumadoramente (165-7) para pedir el fin del bloqueo estadounidense contra Cuba. Esta guerra económica fue establecida por la administración Eisenhower, en respuesta a la Revolución Cubana de 1959, que derrocó al dictador respaldado por EE. UU., Fulgencio Batista. 

Estas medidas coercitivas unilaterales ilegales, que un memorando interno del gobierno de EE. UU. están diseñadas para “disminuir los salarios monetarios y reales, para provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”, le cuestan a Cuba miles de millones cada año e impiden severamente su desarrollo. 

EE. UU. intentó invadir Cuba en 1961 y llevó al mundo al borde del aniquilamiento durante la subsiguiente crisis de los misiles cubanos. Se informa que intentó matar a su líder Fidel Castro cientos de veces y llevó a cabo oleadas de ataques terroristas contra el país, incluyendo el uso de armas biológicas en la isla. 

Administraciones sucesivas continuaron la guerra económica contra Cuba, que se intensificó después de la caída de la Unión Soviética. Pero el Departamento de Estado de Trump, dirigido por el cubano-estadounidense Marco Rubio, lo ha llevado a un nuevo nivel, declarando a la isla como una de sus principales prioridades. 

El propio Trump ha declarado que Cuba es la “siguiente” en la lista de países objetivo para el cambio de régimen. “Podríamos pasar por Cuba cuando terminemos” con Irán, dijo el mes pasado. 

En respuesta, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel dijo que su país estaba listo para repeler cualquier invasión de EE. UU., como lo hizo durante la Bahía de Cochinos

“El momento es extremadamente desafiante y nos convoca una vez más, como el 16 de abril de 1961, a estar listos para confrontar serias amenazas, incluyendo la agresión militar. No la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y, si se vuelve inevitable, derrotarla”. 

Es en este contexto que debe verse el financiamiento del gobierno de EE. UU. a una vasta serie de medios de comunicación que tienen como objetivo a Cuba; el ataque mediático es solo una faceta del enfoque multiprontón de Washington para el cambio de régimen. 

Muchas de las organizaciones perfiladas aquí publican en inglés, y casi todas se utilizan como fuentes de información supuestamente creíbles sobre Cuba para los medios corporativos occidentales, lo que significa que las narrativas del Departamento de Estado de EE. UU. son introducidas en la conciencia pública a través de esta red. 

Muchos cubanos y estadounidenses son completamente inconscientes de que sus noticias sobre la isla provienen en gran medida a través de una matriz de medios oscuros financiados silenciosamente por el estado de seguridad nacional de EE. UU. a través de la NED y USAID. Su propósito es mantener el flujo de historias negativas para ablandar al público y hacerlo aceptar el cambio de régimen en la isla. Después de todo, en la guerra, la verdad es siempre la primera víctima. 

Cuba en 2021: el algoritmo de la subversión

Elizabeth Borrego Rodríguez.- Ni la Covid-19, las medidas semanales contra las finanzas o las “sanciones” a funcionarios y entidades bastaron en el 2021 para consumar los intentos desde Estados Unidos para provocar un cambio de régimen en Cuba.

El tema del país caribeño, considerado por expertos un obstinado trastorno para sucesivas administraciones de Washington, se reinventó en métodos de guerra no convencional con el propósito manifiesto de derrocar a su gobierno.

Campañas en redes sociales desde Florida, apoyo y preparación de actores políticos, respaldo a convocatorias desestabilizadoras y promoción de noticias falsas confirmaron un nuevo algoritmo para un viejo propósito, de acuerdo con la doctora en Ciencias de la Comunicación Rosa Miriam Elizalde.

“La subversión contra la isla no es reciente, data de 1959 y siempre buscó derrocar al Gobierno, pero la novedad radica en que ahora Estados Unidos usa las plataformas digitales con todo el arsenal de las operaciones de guerra de la información”, explicó a Prensa Latina la periodista.

Los fondos destinados a apoyar cualquier proyecto contra La Habana ascendieron en septiembre de 2021 a seis millones 669 mil dólares otorgados a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).

En tanto, al menos 54 organizaciones se beneficiaron con las iniciativas para Cuba del Departamento de Estado, la National Endowment for Democracy (NED) y la propia Usaid, según Cuba Money Project.

Solamente esta última otorgó en los últimos 20 años a Creative Associates International, una tapadera de la CIA, más de mil 800 millones de dólares para el espionaje, la propaganda y el reclutamiento de agentes de cambio en la isla.

A juicio de expertos y autoridades cubanas, la política de poner fin a la Revolución renovó sus estrategias en nuevos escenarios en los últimos 12 meses con una cruzada desenfrenada, aunque sin resultados medianamente palpables.

LAS REDES SUPERAN LA REALIDAD

A mediados de año, cuando las cifras de la pandemia impactaban a los cubanos y la caída de la generación electroenergética tocó fondo impactada por la situación económica y el cerco estadounidense, las redes sociales devinieron escenario hostil contra la gestión del Gobierno.

La campaña SOS Cuba inundó los escenarios virtuales para desencadenar disturbios el 11 de julio en varias localidades del país en lo que analistas consideraron una operación para promover una intervención humanitaria.

La respuesta inmediata del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, rechazó el cerco mediático contra la gestión del ejecutivo y las pretensiones de fomentar el caos.

Al mismo tiempo, denunció a quienes alientan provocaciones para desestabilizar el orden interno y llamó a la unidad de la nación.

A juicio del analista español Julián Macías Tovar, la operación fue lanzada desde el exterior y tuvo como referente al argentino Agustín Antonelli, activista político vinculado en varias empresas contra los procesos de izquierda en América Latina.

La cruzada comenzó con la solicitud de una supuesta ayuda humanitaria que involucró a artistas e “influencers”, a propósito del complejo escenario epidemiológico por la Covid-19, y terminó con llamados a movilizaciones en las calles.

En ella se usaron intensivamente robots, algoritmos y usuarios creados para la ocasión, con el objetivo de hacer coro a los mensajes emitidos por los referentes de la campaña manipuladora, develó el especialista en su cuenta en Twitter.

Si analizamos los participantes en la campaña con el hashtag SOS Cuba, vemos un número elevadísimo de cuentas creadas el 10 y 11 de julio, advirtió.

Asimismo, consideró llamativo la participación de artistas con millones de seguidores que usaban solo la etiqueta en Twitter, sin ningún texto acompañando.

Sin embargo, agregó, la mayoría de medios internacionales señalaron que los famosos pedían un “corredor humanitario para Cuba”.

La campaña virtual, acompañada de una convocatoria a actos de vandalismo en algunos casos, sufrió um revés con el llamado de las autoridades cubanas a la promoción de la paz, sin renunciar a las conquistas alcanzadas.

Tras los disturbios, las redes sociales pasaron a ser eco de lo que llamaron estallido social, una presunta represión y hasta muertes.

Falsas noticias de personas que luego ofrecieron en televisión nacional el testimonio sobre sus propias vidas, supuestas violaciones de procesos penales o desapariciones inundaron esos espacios.

Esa intensa operación confirmó la continuidad de una campaña con la participación de actores de la Florida y los ansiados intereses del fin de la Revolución.

15-N: LA MARCHA QUE NUNCA FUE

En el mismo guion contra Cuba, em el mes de noviembre se anunciaba la convocatoria a una marcha por el cambio en la isla.

La denominada plataforma Archipiélago, su promotora, exigía además la liberación de las personas procesadas por los hechos vandálicos del pasado 11 de julio en el país.

Los promotores desconocieron la alerta de instituciones jurídicas cubanas que recordaron el necesario apego a las leyes para cualquier actividad de este carácter.

De acuerdo con especialistas consultados por Prensa Latina, una manifestación es lícita en Cuba cuando no vulnera los derechos de otros ni busca un cambio del orden establecido.

El miembro de la Unión de Juristas de Cuba Yuliesky Amador catalogó de anticonstitucional el intento de desestabilización social.

“Los organizadores de esta acción se escudaron tras el artículo 56 que ciertamente nos da a todos el derecho de reunión, manifestación y asociación con fines lícitos y pacíficos, siempre que se ejerza con respeto al orden público y al acatamiento de los preceptos establecidos en la ley”, señaló.

Sin embargo, -agregó- la marcha planteó entre sus objetivos la liberación de presos que fueron juzgados y ,además, resolver diferencias por las vías democráticas que ellos entendieron.

Al mismo tiempo, las evidencias publicadas por la prensa local demostraron el carácter subversivo de esas acciones y su alineación con los intereses de Estados Unidos.

Las pruebas presentadas confirmaron los vínculos de Yunior García, principal promotor de la marcha, con miembros de grupos terroristas, así como con organizaciones y programas de formación de líderes políticos al servicio de intereses extranjeros.

La convocatoria, no obstante, terminó con la no realización de la marcha por su principal líder, quien inesperadamente aterrizara en Madrid dos días después.

García abandonó la capital cubana “a petición propia”, de acuerdo con fuentes diplomáticas españolas, a través de gestiones que se hicieron de forma discreta.

Ese fracaso significó un fuerte revés para la maquinaria política contra Cuba y su desenfrenada campaña para subvertir el orden.

En un año de retos para el mundo y la región, la mayor isla de las Antillas superó un desafío histórico con la apertura de fronteras para el turismo internacional y el inicio de la nueva normalidad con la mayor parte de la población inmunizada com vacunas producidas por sus científicos.

A esto se sumó la intensa campaña que reafirmó la voluntad mayoritaria de los cubanos por un futuro de paz.

De objetivos y un matrimonio bien articulado: Tedesco Papers

 BarbaRoja_Losada

Laura Tedesco y Richard Youngs

No hay error. Las revelaciones de Laura Tedesco se las debemos al agente Fernando. Verse relacionada con un miembro de nuestros Órganos de la Seguridad del Estado debió ser impactante. Más adelante les voy a explicar por qué.

Hoy vamos a repasar los objetivos que buscaban las academias en Cuba con el fichaje de contrarrevolucionarios. A quiénes se llevaron al taller en Madrid? Qué intenciones tenían con estas personas? Lo hicieron con la aprobación de las autoridades cubanas? Todo esto y un poquito más estaré comentando.

Lo primero que se debe aclarar es que Laura Tedesco y Ruth Diamint visitaron Cuba en calidad de turistas. No hubo un acuerdo con nuestras instituciones universitarias por lo que actuaron de forma deliberada y oculta. Sin embargo, según las declaraciones de la propia Tedesco el evento al que citaron a este grupo de personas era netamente académico.


Los participantes tenían que ser abiertamente contrarrevolucionarios. La nomenclatura diversa y sobre todo que tuvieran la disposición de poner en práctica los contenidos aprendidos en los Talleres. No invitaron a miembros de nuestras organizaciones políticas y de masas, sociedad civil en general. Solo a aquellos que se les oponen. Está claro que los fondos de la NED hay que justificarlos y aprovecharlos bien, de lo contrario se acaba el financiamiento.

Una mirada rápida a algunos de los participantes demuestra la intencionalidad de los fichajes. Voy a mencionar sólo algunos.

Al fondo Manuel Cuesta Morúa impartiendo una conferencia durante el Taller "Diálogos sobre Cuba". A su derecha Reinaldo Escobar y a su izquierda Laura Tedesco.

Reinaldo Escobar, esposo de la creadora del Blog 14 y medio Yoani Sánchez. Yanelis Núñez, ex novia de Luis Manuel Otero Alcántara y creadora del proyecto contrarrevolucionario "Museo de la Disidencia en Cuba". El mercenario confeso Manuel Cuesta Morúa, creador del proyecto Arco Progresista y amigo íntimo de Aimel Ríos Wong. Carlos Leonardo Vázquez, (Fernando) hasta ese momento, médico disidente contra el gobierno cubano. Y por último Yunior García Aguilera, personaje que llega a oídos de Laura y Ruth por medio de una grabación que él mismo se hace en una reunión de miembros de la UNEAC de la provincia de Holguín, cuestionando a lo Eliecer Ávila la gestión gubernamental de la Isla.

Yunior García y Yanelis Núñez compartiendo con el Ex presidente Felipe González durante la realización del Taller "Diálogos sobre Cuba"

Yunior es el que mejor se ha acoplado a los intereses del Proyecto "Tiempo de Cambios para Cuba". Su trayectoria y la admiración que sienten sus profesoras lo demuestra. De hecho las academias conocen al Dramaturgo durante la exhibición de su obra Jacuzzi en la Habana. Me pregunto si en una "férrea dictadura" como la nuestra se permitirían conspiraciones de este tipo...

A pesar de su carácter mercenario. Ninguna obra de Yunior García ha sido censurada en Cuba.

Hasta aquí quedan varias cosas claras.

1- Las académicas ficharon exclusivamente a contrarrevolucionarios.

2- Su intención era sacarlos del país para participar en talleres paramilitares en los que se abordaría "El papel de las FAR durante un proceso de transición en Cuba".

3- Continuar desarrollando los objetivos del taller desde Cuba donde estas personas serían sus contactos y alimentarían sus investigaciones.

4- De ser posible llevar a vías de hecho lo aprendido. Tanto la penetración de las FAR, como el desencadenamiento de una Revolución de Color.

Objetivos del Proyecto "Tiempo de Cambios para Cuba"


Participantes al Taller "Diálogos sobre Cuba"


Pero la cosa no queda ahí!

Laura en el desespero de cubrir sus huellas menciona en un tweet a Richard Youngs, un Think Tank reconocido en el gremio por sus estudios y aportes a las transformaciones sociales desde el activismo cívico, con un marcado énfasis en los procesos de Revoluciones de Colores que han tenido lugar en Europa Oriental y en Oriente Medio. Empleado de la Fundación Carnegie Instituto para la Paz Internacional con sede en Washington, Youngs fue uno de los conferencistas del Taller en Madrid. Sus intervenciones estuvieron dedicadas a brindar las herramientas necesarias para cometer actos de insubordinación civil.

Richard Youngs impartiendo conferencia en el Taller "Diálogos sobre Cuba".

Lo que la Tedesco omite de forma conveniente es que Richard Youngs es su esposo. Y que al momento de celebrado el Taller el presidente de la Fundación Carnegie era William Burns, actual jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Si sumamos a esto la reciente exposición de Aimel Ríos Wong, encargado del Programa Cuba de la NED ya podemos ir haciéndonos una idea de cuán implicada están las dos señoras en todo este engranaje.

Laura está aterrorizada. Lanza tweets amenazadores esperando que los demás viren la mirada. Y no es para menos!! Jugando a ser reclutadora fue a parar a la casa de un agente de la Seguridad de Estado Cubano. Hasta les preparó café el oficial que lo atiende. Mira cuantos detalles!!

Ahora mismo la académica está apelando a su memoria para tratar de recordar cuánto le soltó al agente Fernando en la complicidad de aquel evento. Imagino que ya William Burns le debe haber dado un buen jalón de orejas y Aimel Ríos estará escondido debajo de alguna piedra queriendo que se lo trague la tierra.

Pero, habrá una articulación entre los talleres y lo ocurrido el 27 de noviembre de 2020? Las académicas estarán conectadas con los sucesos del 11 de Julio de 2021 y más recientemente la convocatoria del 15 de noviembre? Lo dejo para una tercera parte. Por ahora estoy recogiendo donativos de Clordiazepóxido para Laura Tedesco. Algo me dice que lo va a necesitar. 

Tomado de https://telegra.ph/De-objetivos-y-un-matrimonio-bien-articulado-Tedesco-Papers-Parte-II-11-09?fbclid=IwAR0ZnDEwbJMxScf0n_tvW5_LVZYotZeJ8r66-qG4zzp1kYCX0WoDrwV3Nm4

Cadal, la ONG obsesionada con Cuba y financiada con aportes de Estados Unidos

Gustavo Veiga/Página 12 Argentina.─ Cadal es una fundación que está obsesionada con Cuba y la caída de su modelo socialista. Su activismo va dirigido a potenciar el llamado 15-N. No es una ONG anticastrista con sede en Miami, ni una surgida en España, el país donde se realizará la mayor cantidad de actos el lunes 15 de noviembre contra el gobierno de la isla. Opera desde la calle Basabilvaso 1350, en CABA, a una cuadra de Plaza Retiro. Es una organización civil creada el 6 de mayo de 2003 durante la presidencia de Eduardo Duhalde que creció gracias a considerables aportes económicos provenientes de Estados Unidos. Sus fondos, declarados por el propio Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal), han sido pagados por el Departamento de Estado, la NED, la Red Atlas Network, el Directorio Democrático Cubano y otras ONG con una visión unidireccional del mundo: la que abre los ojos solo para ver lo que ocurre en los países que no se someten a las políticas de Washington.

A lo largo de sus casi 19 años de existencia no cambió casi nada su obstinada prédica anticubana. En 2012 – cuando Página/12 publicó la primera nota sobre esta fundación – llevaba editados dieciséis libros. Nueve habían sido escritos con denuncias contra La Habana. En 2021 lleva organizados veintidós eventos virtuales, de los cuales quince fueron sobre Cuba. El 21 de enero arrancaron con uno titulado: ¿Es la Celac un organismo regional creado para avalar el autoritarismo? Cadal se respondía sola: “Es decir, vale igual una democracia como la de Costa Rica, Chile y Uruguay que una autocracia como la de Venezuela y una dictadura de partido único como Cuba”.

Siguieron haciéndose preguntas el 16 de febrero en una segunda conferencia: “¿Hasta cuándo la criminalización de la libertad de asociación, expresión y reunión en Cuba?” “¿Hasta cuándo los derechos fundamentales serán considerados delitos en Cuba?” El 7 de abril convocaron al foro “Cuba, un país sin libertad de expresión”. En meses sucesivos siguieron con “Experiencias y desafíos del relevamiento de datos en Cuba”; “Diásporas en América Latina: Cuba y Venezuela”; “La izquierda democrática y los derechos humanos en Cuba”. Tampoco estuvo ausente el tema “La pandemia en sociedades cerradas. Los casos de Corea del Norte, Cuba y Guinea Ecuatorial”, entre otros.

Plan en marcha

En la isla denunciaron a Cadal en su sistema público de medios. El gobierno de Miguel Díaz Canel sabe que hay un plan en marcha para desestabilizarlo el 15-N en el que juegan un rol clave esta ONG y varias más desde el exterior. La fundación tiene nuevas autoridades y el consabido respaldo económico obtenido básicamente en EE.UU.

El plan consiste en repetir y amplificar los efectos de las marchas del 11 de julio pasado en varias ciudades cubanas, con epicentro en La Habana. Esas protestas serán acompañadas por diferentes actos en casi medio centenar de ciudades de 23 países. Una reducida cantidad de Estados si se la compara con las naciones que se pronuncian cada año contra el bloqueo de EE.UU en la ONU. En 2021 fueron 184 votos a favor de Cuba, dos en contra (Estados Unidos e Israel) y tres abstenciones (Colombia, Brasil y Ucrania). La solidaridad internacional con Cuba es inversamente proporcional a la convocatoria del 15-N.

Cadal, que según registros de la Inspección General de Justicia (IGJ) cambió sus autoridades el 23 de abril de este año en una asamblea virtual, se volvió casi monotemática. Cuba y en menor medida Venezuela y Nicaragua, son los objetos de estudio permanente de esta asociación civil. Su dependencia de EE.UU no permite encontrar demasiados documentos o artículos de su staff con comentarios críticos a la represión contra el movimiento Black Lives Matter, las violaciones a los derechos humanos que se cometen en sus calles o el racismo irrespirable de sus fuerzas policiales.

En su sitio digital apenas son visibles dos notas sobre el asesinato del joven negro George Floyd. Una de ellas es de su presidenta, Sybil Rhodes. El crimen cometido por la policía de Minneapolis fue un tema dominante de la política mundial en 2020. Marcó el inicio de movilizaciones por todo EE.UU y en ciudades como París, Berlín, Ámsterdam, Toronto y Sidney. El 11 de abril de este año y otra vez en Minneapolis, fue asesinado Daunte Wright, de 20 años. No fue por asfixia como sucedió con Floyd y sí por un balazo policial. También era un joven afroamericano. Hubo protestas otra vez y represión como respuesta.

Rhodes, la máxima autoridad de Cadal, es una ciudadana estadounidense doctorada en Ciencia Política por la Universidad de Stanford que vive en la Argentina. La acompaña desde la vicepresidencia la periodista y directora del Observatorio de Derechos Humanos del Senado, Norma Morandini. El Consejo de Administración lo completan el consultor Carlos Fara, el abogado Bernabé García Hamilton y el ingeniero José Montaldo.

Cadal tiene además un comité ejecutivo. Lo dirige Gabriel Constancio Salvia, uno de sus fundadores en 2003. Le gusta definirse como periodista itinerante y activista internacional de DD.HH. Es el integrante de perfil más alto, un activista que viajó a Cuba en 2014 y se le impidió la entrada cuando intentaba boicotear la cumbre de la Celac con un foro paralelo. Su prédica contra Cuba coincide con ataques contra el movimiento de DD.HH de nuestro país. El 24 de marzo del 2020 se preguntó: “Qué tan defensoras de los Derechos Humanos son las organizaciones argentinas”.

Esa conducta de doble rasero es muy común en la fundación. No suele ocuparse de la política sanitaria de Jair Bolsonaro en Brasil que causó 609.060 muertos hasta hoy, ni de las denuncias contra el presidente por crímenes contra la humanidad. La última fue hace menos de un mes ante la Corte Penal Internacional (CPI). La realizó la ONG austríaca AllRise. Es la cuarta que acumula el político ultraderechista por delitos medioambientales. Las múltiples violaciones a los DD.HH de su régimen militarizado no entrarían en esta nota.

La lista de muertes provocadas por las fuerzas de seguridad o parapoliciales de países modélicos para Cadal (Estados Unidos, Chile y Colombia) no tiene demasiado espacio en sus denuncias. Las masacres del estado colombiano comenzaron en 1928 con la llamada Masacre de las bananeras. El hecho lo retrató Gabriel García Márquez en Cien años de soledad. Una huelga de los obreros de la United Fruit Company estadounidense fue sofocada con el ejército. Nunca se supo bien la cantidad de víctimas. La historia es circular. Hoy los asesinatos de líderes sociales se cuentan por centenares. El gobierno de Iván Duque es tan cómplice como ineficaz para frenarlos.

Aportes 

Cadal, una entidad que se declara a favor del desarrollo de América Latina, dice que se financia con “fundaciones privadas, agencias públicas y embajadas de países democráticos. También recibimos contribuciones de empresas e individuos”. En su nómina de aportantes se destaca el Bureau por la Democracia, Derechos Humanos y Trabajo (DRL) que funciona dentro del Departamento de Estado de EE.UU. Además, la Red Atlas Network, que dispone de enormes recursos y fue presidida hasta 2017 a escala global por un argentino, Alejandro Chafuen. Se trata de un personaje con dilatada trayectoria en el mundo económico de EEUU. En nuestro país dejó su huella en la liquidación de la financiera Coimpro y fue condenado en 2005 por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal. Otros apoyos de Cadal son la Fundación Panamericana para el Desarrollo (PADF, por sus siglas en inglés) creada por la OEA en 1962; el Directorio Democrático Cubano, una de las principales organizaciones de la diáspora; el Fondo Nacional para la Democracia (NED), una iniciativa del gobierno de Ronald Reagan que nació en 1983 y la inefable Fundación Ford.

gveiga@pagina12.com.ar

Los Papeles de Facebook y la subversión en Cuba

M.H. Lagarde.─ La publicación de los denominados "papeles de Facebook", un compendio de documentos publicados por un consorcio de diecisiete medios, entre los que se encuentran la CNN, el New York Times y el Washington Post, pone otra vez el dedo en la llaga sobre el papel de máquina expendedora de odio en que se ha convertido la popular red social.

Las nuevas revelaciones aportaron detalles a las filtraciones de la exempleada de la compañía Frances Haugen publicadas hace semanas en The Wall Street Journal y repetidas en sendas sesiones ante el Congreso de EE.UU. y el parlamento británico.

Ahora se sabe que la política de la compañía de anteponer sus ganancias a la desinformación, la falta de control y la ausencia de medidas de precaución internas influyeron en la violencia de las hordas trumpistas que asaltaron el Capitolio de Washington el 6 de enero de 2020.

Según los documentos, tras las elecciones presidenciales en EE.UU. de noviembre pasado, la empresa cayó en la desidia y desactivó las medidas de precaución que se habían tomado para evitar el caos en la jornada electoral. Muchos de los trabajadores que durante los meses previos a los comicios habían formado parte del equipo de prevención contra noticias falsas y contenidos de odio, se tomaron excedencias o cambiaron de cargo, y se dio marcha atrás a decenas de normas adoptadas.

Las nuevas revelaciones dejaron al descubierto que la red social apenas dedica recursos a combatir la información falsa fuera de Estados Unidos, y su efectividad es casi nula en países en vías de desarrollo como India, en este momento el país con más usuarios de Facebook del mundo.

Un informe elaborado por la propia compañía da cuenta de que en 2020 el 84% de las actuaciones contra información falsa en Facebook e Instagram (de su propiedad) ocurrieron en EE.UU., pese a que la gran mayoría de sus usuarios se encuentran fuera de ese país.

Entre otras informaciones, los "papeles" ofrecen más detalles sobre la falta de recursos destinados por parte de la empresa a eliminar discursos de odio, e indican que hace dos años Facebook redujo el tiempo que los moderadores humanos dedican a revisar las quejas de los usuarios por este motivo.

Pero nada, por lo menos hasta ahora, se ha dicho en los nuevos documentos sobre la utilización de Facebook como arma mediática contra aquellas naciones que no resultan del agrado del gobierno de Estados Unidos.

La denuncia de tal conducta empresarial ya la hizo hace unos años otro exempleado de la compañía, Jaron Lanier, en su libro Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato. En el capítulo titulado «La Primavera Árabe» el autor apunta:

«La Primavera Árabe fue una ocasión propicia para que Silicon Valley se felicitase de forma entusiasta a sí mismo. Nos la arrogamos como mérito propio: la “revolución de Facebook” y la “revolución de Twitter” eran expresiones habituales en aquella época. Nos reuníamos frente a grandes pantallas para ver a los chavales de la plaza Tahrir de El Cairo enfrentarse a un gobierno despótico, y nos enamoramos. Celebrábamos que ciudadanos normales y corrientes usasen las redes sociales para informar a las fuerzas de la OTAN sobre cuáles debían ser los objetivos de sus ataques aéreos. Las redes sociales pusieron un ejército moderno al alcance de los usuarios normales de las redes sociales».

Aunque han pasado diez años de la Primavera Árabe, la política de Facebook en ese sentido no ha variado mucho, por lo menos, en lo que respecta a Cuba.

Así lo corrobora alguien que parece estar de acuerdo con el uso de Facebook como instrumento de incitación al odio y al terrorismo: la bloguera cubana Yoani Sánchez.

Según la experta en el tema, un personaje inventado durante la administración Bush para que sirviera como megáfono de la propaganda anticubana en las redes sociales: «Cuando en Cuba se iniciaron las protestas el pasado 11 de julio, fueron las cuentas de Facebook y su capacidad de transmitir en vivo las manifestaciones los elementos fundamentales para que una población amordazada por más de un siglo encontrara su voz. La confluencia que se había creado en el ciberespacio, en un país donde el derecho de asociación está gravemente limitado, rompió la barrera de la desconfianza y del miedo que había paralizado hasta ese momento a los ciudadanos».

Y en su comentario publicado por la cadena alemana Deutsche Welle, como para que nadie dude del papel subversivo que la máquina del odio de Facebook juega contra Cuba, agrega:

«Las redes sociales y los servicios de mensajería instantánea han seguido siendo el escenario fundamental de la rebeldía. La plataforma Archipiélago, principal organizadora de la marcha cívica convocada para el próximo 15 de noviembre, se ha valido del potencial del grupo digital para unir a más de 30.000 miembros. Para ellos Facebook ha sido la única posibilidad de encontrarse y debatir».

La «marcha cívica» a la que hace alusión la también «periodista independiente» pretende ser una reedición de la «rebeldía», o sea, de las acciones violentas ocurridas el pasado 11 de julio en Cuba convocadas vía internet por la «voz» del amo imperial con el fin, de manera oportunista y cobarde en medio de una pandemia mundial, de aumentar y justificar el bloqueo que desde hace más de sesenta años mantiene ese país contra Cuba. Otro intento de implementar, alguna vez con éxito, una primavera árabe en la Isla.

Su fe en la capacidad de los algoritmos de Facebook para hackear las mentes con la mercancía del odio es compartida por la anexionista mafia anticubana de Miami que tras los sucesos del 11 de julio no ha cesado de pedirle al presidente Biden, además de una intervención militar en la Isla, que implemente un plan para ofrecerle internet gratis a los cubanos para supuestamente combatir la «censura» del «régimen» de La Habana.

En realidad, desde los días de la Ola Verde iraní, la bloguera y sus amigos de Miami  -con la ayuda de la «imparcial» voracidad de ganancias de Facebook y demás redes sociales-, sueñan con instaurar en la Isla el «cambio de régimen» y la prosperidad de las «pacíficas democracias» que hoy imperan en países como Libia y Siria.

Más del dinero para la subversión en Cuba

Hace menos de un mes, en septiembre de 2021, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) otorgó 6 millones 669 mil dólares en subvenciones para proyectos destinados a un cambio de régimen en Cuba, eufemismo para evitar decir intervención directa de una potencia extranjera.

La administración demócrata ha favorecido especialmente al Instituto Republicano Internacional (IRI) con una generosidad bipartidista que jamás tuvo Donald Trump. También han recibido espléndidas partidas otros grupos de Florida, Washington y Madrid que han pedido la invasión a la isla y pintan un panorama apocalíptico en La Habana, con lo que aseguran más dinero el próximo año.

Las arcas públicas de Estados Unidos parecen inagotables para la industria anticastrista. En el último año, al menos 54 organizaciones han sido beneficiadas con los programas para Cuba del Departamento de Estado, la National Endowment for Democracy (NED) y la Usaid. Esta agencia ha otorgado en los últimos 20 años a Creative Associates International, una tapadera de la CIA, más de mil 800 millones de dólares para el espionaje, la propaganda y el reclutamiento de agentes de cambio en la isla. Uno de sus proyectos más conocidos, el llamado Twitter cubano o ZunZuneo, resultó en un soberbio fracaso que develó una trama de corrupción y violaciones flagrantes de la ley estadunidense. El ZunZuneo le costó el puesto al director de la Usaid, pero las operaciones de Creative Associates International se mantienen a toda vela, ahora de manera encubierta.

El investigador estadunidense Tracey Eaton, que durante años ha seguido la ruta de estos fondos, comentó en entrevista reciente que muchos de los programas de financiamiento para el cambio de régimen en Cuba son tan furtivos que probablemente jamás sabremos quiénes son todos los destinatarios ni el monto total, y a juzgar por los milloncejos conocidos, la subvención debe alcanzar una cifra faraónica. Las estrategias de construcción de la democracia se consideran secretos de oficio y están exentas de divulgación en virtud de la Ley de Libertad de Información estadunidense, según cartas que Eaton ha recibido del Departamento de Estado y de la Usaid. 

Leer artículo original en La Jornada de México

¿Por qué Estados Unidos se rasga las vestiduras con Cuba?

Reinier Alejandro.─  Porque se les frustra un plan desestabilizador que echó a andar desde el 2019, en la Universidad madrileña de Saint Louis, dónde un grupo de operadores políticos cubanos, devenidos instrumentos para su realización, recibieron allí las instrucciones pertinente.

Richard Young, fue uno de los orientadores de aquel encuentro dedicado a la transición política en Cuba. Young es un analista o  "tanque pensante", miembro de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, con sede en Washington. Es en la actualidad uno de los principales teóricos del empleo de las revueltas populares como ruta principal de lograr cambios políticos o de regímenes. 

Young define y proyecta, incluso así lo publicó un mes después de aquel evento, que como las protestas tienden a "apagarse" en algún momento, sus principales operadores deben procurar reavivarlas mediante: 1) Nuevos tipos de campañas cívicas; 2) Conformación de organizaciones o proyectos políticos; 3) Creación de condiciones para generar nuevas movilizaciones en el momento que resulte oportuno. 

Además, añade toda una serie de consideraciones sobre formas de financiación "fantasmas" y de cómo poner el foco de la atención internacional (medios, organismos y ONG's) en el momento más oportuno y de la manera más manipuladora posible.

Cualquier semejanza con Cuba no es en absoluto pura coincidencia.

Tras aquel evento del 2019, el primer balón de ensayo fue el del 27 de noviembre del 2020, frente al Ministerio de Cultura. Luego intentarían repetirlo una vez más en enero del 2021, y para el 11 de julio de este año hasta aplicaron métodos de manuales de guerra no convencional estadounidense, como pretender tomar el edificio de la radio y la televisión en Cuba. 

Además, como estaba orientado, crearon organizaciones/proyectos políticos (27N o Archipielago), se buscaron causas civiles sobre las que sostener reclamos, y ya buscan convocar una nueva manifestación para el próximo mes. Pupilos afanosos, sin dudas.

Pero la guinda del pastel está en que la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, con sede en Washington, a la que pertenece Richard Young, era dirigida en ese justo momento por William Burns, hoy director de la CIA, hombre de larga data -disque diplomática- en proyectos de desestabilización externa, dentro de la política estadounidense.

Por todo esto es que el gobierno de EEUU -William Burns mediante- se rasga "en forma enérgica" las vestiduras durante su "condena". Ellos también son continuidad en sus planes de desestabilización interna.

Tomado de Facebook del autor

¡Esos no son cubanos!

Pedro de la Hoz González.─ Quienes denigran los símbolos de la Patria, no son cubanos. No pueden serlo cuando en un acto de naturaleza infame manipulan, pervierten y degradan a los héroes que entregaron su sangre y sacrificaron sus vidas por la dignidad de todos, la de sus padres y hermanos, vecinos y allegados, dentro y fuera de la isla, incluso la de ellos mismos antes de que decidieran desnaturalizarse y echar por la borda valores éticos elementales.

Alguien que ha medrado en los predios de la llamada música urbana, ejemplo clásico del divorcio entre fama y talento, urde un panfleto –porque lo es al echar mano a consignas vacías, frases hechas, pobres giros propagandísticos-, a todas luces tardío, puesto que el sector ultraderechista de Miami le lleva la delantera, lo más probable para armar un expediente que le asegure réditos en la los circuitos subculturales floridanos y, claro está, la bendición de los furibundos políticos anticubanos estadounidenses y los histéricos e incultos youtoubers a su servicio.

Se asocia entonces a un joven realizador audiovisual que prefiere el escándalo a la creación, que ya intentó una vez enmascarar detrás de narrativas supuestamente transgresoras y planteamientos temáticos irreverentes, –el arte, cuando es legítimo, admite irreverencia y transgresión-  la ofensa y el irrespeto hacia lo que representa José Martí para sus compatriotas.

En aquella oportunidad, abril de 2018, el profesor y ensayista Fernando Luis Rojas –tan joven como el realizador, digo, para conjurar los espasmos intergeneracionales- señaló la pertinencia de enfocar desde una perspectiva responsable, el tratamiento artístico de nuestras figuras prominentes y símbolos: “Ciertamente hay que acercarlos, deconstruirlos, aunque el término me parece inexacto, porque no necesariamente se deconstruye para acercar, también puede hacerse para desterrar…”.

Al realizar el video que soporta el panfleto del reguetonero, el realizador abandonó la más mínima sutileza. No solo destierra a los símbolos, sino los insulta y nos insulta. Animó imágenes de Martí, Maceo, Mariana Grajales, Mella, Camilo Cienfuegos para colocar en sus labios, palabras de la diatriba antipatriótica, como si estos y otros íconos de la cultura cubana, díganse Dulce María Loynaz, Benny Moré, Ernesto Lecuona y Bola de Nieve, apoyaran la violencia, la ingobernabilidad y el caos y se sumaran a los sujetos en el mes pasado lanzaron cocteles molotov y piedras, volcaron autos y asaltaron establecimientos comerciales. En su desenfreno se atreve a situar en el mismo nivel jerárquico a intelectuales que por diversas razones adversaron a la Revolución, autores de obras de indudable valor, junto a unos cuantos de los personajillos minúsculos al servicio de la subversión.

Un material como este calificaría en lo previsto por el artículo 204 del Código Penal para el que públicamente difame, denigre o menosprecie a los héroes y mártires de la Patria. Él, que se cree estrella de la música, lo sabe, y por eso se ha vendido en las últimas horas como supuesta víctima.

Las sanciones morales son mucho más contundentes. La bajeza y la falta de escrúpulos del uno y el otro, que rebasan la indudable estulticia de su proceder, los condenan al olvido. 

http://www.uneac.org.cu/secciones/esos-no-son-cubanos/     

Seis porqués desde Cuba

 

  1. ¿Por qué si el supuesto embargo, que es bloqueo, está dirigido contra el gobierno no levantan las medidas que afectan a la población como el envío de remesas y la visita de turistas que son atendidos por trabajadores privados?
  2. ¿Por qué si el bloqueo es un pretexto "del régimen" en fin no lo quitan para que desaparezca el bloqueo y Estados Unidos no sea condenado año tras año en la Asamblea General de las Naciones Unidas?
  3. ¿Por qué llaman patriotas a los ciudadanos cubanos que cobran millones por subvertir "el régimen" tanto en Estados Unidos como en Cuba?
  4. ¿Por qué llaman medios independientes a los que son financiados con fondos del gobierno de Estados Unidos?
  5. ¿Por qué si Cuba es "una dictadura" se respetan los derechos humanos más y mejor que en Estados Unidos y sus socios de tropelías?
  6. ¿Por qué si el socialismo es un fracaso no lo dejan fracasar?

¿Qué tipo de "pensamientos" financia la USAID en Cuba?

M. H. Lagarde.─ Samantha Power, la directora de la Agencia de Estados Unidos para Ayuda Internacional (USAID), -institución que figura entre las principales fuentes de financiamiento para la subversión en Cuba-, llamó al gobierno cubano a respetar los derechos del rapero Maykel “Osorbo” Castillo, quien se encuentra en una prisión de Pinar del Río a la espera de un juicio.

"Es alentador saber de la liberación de Luis Manuel Otero Alcántara, pero gobierno de Cuba sigue encarcelando a Maykel Castillo y a muchos otros artistas que se atreven a reclamar los derechos humanos. Deben poner fin a este fallido intento de silenciar el pensamiento y el debate libres", dijo la funcionaria en Twitter.

Confirmada en su puesto por el Senado a finales de abril, la periodista, académica y exembajadora ante Naciones Unidas, por lo visto, no domina todavía del todo el tema Cuba.

¿A qué "pensamientos" se refiere la directora de la USAID?

¿A pedir a voz en cuello, a través de las redes sociales, invasiones militares estadounidenses para arrasar la Isla o a reclamar golosinas para los mismos niños cubanos que mueren de cáncer y otras enfermedades debido a la falta de medicamentos que provoca el bloqueo de Estados Unidos a la Isla?

Según sugieren las páginas contrarrevolucionarias en internet -algunas de ellas también financiadas por la USAID-, las desafortunadas declaraciones de Power podrían estar motivadas por las presiones de los legisladores anticubanos en EEUU, quienes no le perdonan haber elogiado a las misiones médicas cubanas enviadas a dar la batalla contra el ébola en Africa, en 2016, cuando ocupaba el cargo de representante estadounidense ante Naciones Unidas.

En caso de no ser así, la actual directora de la USAID, debería informarse mejor sobre en qué tipos de "pensamientos" se gastarán los 20 millones de dólares que la administración de Joe Biden le ha otorgado, a la entidad que ella dirige, para financiar la subversión en Cuba durante el año fiscal 2022.

Cubasi.cu 

Otros 20 millones para la subversión en Cuba: Ahí sí hay prioridad para la administración estadounidense

Más de una vez, voceros y funcionarios de la actual administración de Estados Unidos han declarado que Cuba no es un tema de alta prioridad para su gobierno. Es la línea de mensaje al uso para justificar la inacción frente a la barbarie. Casi seis meses de mandato han transcurrido sin que se haya derogado una sola de las 243 medidas punitivas impuestas por el anterior inquilino de la Casa Blanca.

Más bien se han dado pasos inentendibles que refuerzan las bases de la irracional actuación de Trump y su camarilla. Así lo atestigua la certificación que hizo el pasado 25 de mayo el Departamento de Estado de que Cuba no coopera plenamente con los esfuerzos antiterroristas de los EE.UU.

Tal pareciera que hay fuerzas dentro de la administración que han refrenado la anunciada revisión de las políticas hacia Cuba, apostando a que la dura situación económica y sanitaria que vive el país creen un escenario propicio para un "cambio de régimen" en Cuba.

De ahí que sí sea una prioridad para este gobierno el garantizar por otro año más la cifra multimillonaria que por décadas han destinado a los planes subversivos contra Cuba.

Según constató el Cuba Money Project, del periodista Tracey Eaton. La administración de Biden está solicitando $ 58.5 mil millones para el Departamento de Estado y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional para 2022, un aumento del 10% sobre el presupuesto de este año.

El presupuesto propuesto incluye $ 20 millones para "programas de democracia" dirigidos a Cuba, el mismo nivel de financiamiento que el 2021.

A la vez, la Casa Blanca ha solicitado $ 810,396 millones para la Agencia de los Estados Unidos para Medios Globales, que supervisa la Oficina de Radiodifusión de Cuba, matriz de las infames Radio y TV Martí.

La Oficina de Radiodifusión de Cuba, que administra Radio y TV Martí, tiene 117 empleados y un presupuesto anual de alrededor de $ 28 millones

En un lenguaje que revela intenciones el documento presupuestario cita "la histórica transición de poder en curso en Cuba". Afirma:

Con la financiación solicitada, USAGM apuntará a la programación en mercados clave como China, Rusia e Irán; países de Oriente Medio y África que se enfrentan al extremismo violento; y países donde el cambio climático, las crisis de salud pública y la incertidumbre económica amenazan los valores democráticos y envalentonan los regímenes autoritarios. USAGM continuará cubriendo los desafíos políticos y humanitarios emergentes en países como Myanmar, Bielorrusia, Hong Kong y Venezuela, así como la histórica transición de poder en curso en Cuba.

Jeffrey Scott Shapiro, ex director de la Oficina de Radiodifusión de Cuba, o OCB, instó a la administración de Biden a proporcionar $ 30 millones para Radio & TV Martí.

"A medida que la economía de Cuba continúa derrumbándose y su infraestructura política se debilita, es aún más necesario que el gobierno de Estados Unidos tenga un conducto hacia el pueblo cubano", escribió en un artículo de opinión publicado en el Miami Herald.

"... Si Biden quiere mostrar su apoyo al pueblo cubano en lugar del régimen, empoderará a Radio Televisión Martí restaurando su presupuesto y preservando su independencia editorial en Miami en medio de la diáspora cubana, donde pertenece ”.

La solicitud de presupuesto de la administración de Biden también incluye $ 94.043 millones para la Oficina de Iniciativas de Transición de USAID, u OTI. Los fondos "abordarán oportunidades y desafíos en países en crisis y ayudarán en su transición hacia el desarrollo sostenible, la paz, la buena gobernanza y la democracia".

La OTI estuvo involucrada en la base secreta de USAID en Costa Rica, desde dónde se dirigieron operaciones anticubanas como "Zunzuneo".

¿Es entonces Cuba una prioridad o no para Estados Unidos? ¿Seguiremos viviendo tiempos de política del garrote -las medidas de Trump- y la zanahoria -los programas de seducción y cambio?

Cubadebate.cu 

EE.UU. destinó 15 millones de dólares para reclutar a jóvenes y miembros de la contracultura cubana

La firma de un contrato por 15,5 millones de dólares entre el Gobierno de Estados Unidos y la ONG Creative Associates International en octubre de 2008 evidencia un intento de Washington de desestabilizar la establecida coyuntura política en Cuba, afirma el investigador Tracey Eaton en un artículo publicado esta semana en el portal CubaMoneyProject.com.

Eaton indica que la entidad dirigía el programa desde una base secreta en Costa Rica y recuerda las revelaciones de la agencia Associated Press (AP) de 2014 sobre la creación por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) de ZunZuneo, una red social similar a Twitter diseñada desde EE.UU. exclusivamente para Cuba.

Sin embargo, en aquel entonces, desde la USAID desmintieron los principales puntos de aquel reportaje de AP que señalaban supuestas prácticas irregulares de la agencia o intentos de socavar al Gobierno cubano fomentando los disturbios entre los jóvenes.

De todas formas, ZunZuneo "solo fue la punta del iceberg" que representó 1,7 millones de dólares de los 5,3 millones de dólares que Creative Associates destinó a diversos proyectos, escribe Eaton, quien señala que la revisión de 22 informes de la organización entre 2008 y 2012 "ofrece una nueva visión del extenso programa de la ONG e ilustra sus tenaces esfuerzos para reclutar a jóvenes y miembros de la contracultura cubana".

"'Viajeros' y 'consultores' de al menos diez países diferentes de las Américas y Europa participaron en el programa. Los proyectos y las personas fueron identificadas por códigos. La USAID envió los suministros a través del servicio de correo diplomático, en estrecha coordinación con el personal de la Embajada", denuncia el periodista./RT

Nuevas partes de un show del que todos los oportunistas quieren sacar tajadas

Ronald Suárez Rivas.─ «Pa’ la calle. Ahora mismo se están concentrando en el parque de enfrente de la terminal de trenes en La Habana Vieja. Llegó ese momento».

Así arengaba Anamely Ramos González, desde México, hace solo unos días, mientras posteaba una foto tomada quién sabe cuándo, de un sitio donde, aquella tarde, no había nadie.

Faltando por enésima vez a la verdad, otra de las figuras más visibles de esa farsa mediática que –ya se sabe– es el autotitulado Movimiento de San Isidro, proseguía la puesta en escena del guion concebido por quienes le pagan.

Al igual que Luis Manuel Otero Alcántara, el huelguista de hambre que pudiera entrar al libro de Récords Guinness, con una hemoglobina de 16.8, después de, según él, «ocho días sin probar alimentos», Anamely también cumple indicaciones de «otra madrina» que guía sus pasos, de forma paralela, y financia su «lucha», desde allá, por «la libertad» de Cuba.

En su caso, se trata de Micaela Hierro Dori, calificada como agente de los servicios especiales estadounidenses, con una activa participación en la organización de foros y eventos subversivos contra países como Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Tras la fachada de presidenta de la ong Cultura Democrática, subcontratista de la ned (Fundación Nacional para la Democracia), Hierro Dori ha visitado Cuba en tres ocasiones, como emisaria para abastecer a la contrarrevolución con dinero y medios técnicos.

A través de su organización, ha financiado varios proyectos que han tenido a Anamely como coordinadora, dedicados, entre otras cuestiones, a organizar campañas a favor de Luis Manuel Otero Alcántara, y a costear la publicación en medios subversivos, de artículos sobre la vida de este.

Además, promovió otras iniciativas para atraer a los jóvenes, y a artistas e intelectuales que trabajan parcial o totalmente independientes de las instituciones estatales.

Disponibles en varias plataformas digitales, (http://razonesdecuba.cu, https://www.canalcaribe.icrt.cu), para quien desee ahondar en ellos, los proyectos de Cultura Democrática ponen una vez más al desnudo las verdaderas motivaciones de los nuevos artífices de la contrarrevolución financiada desde el exterior.

Solo para uno de esos proyectos, con el título Promoviendo la libertad de expresión a través del arte, sus coordinadores solicitaron nada más y nada menos que 60 486 dólares.

Sin embargo, las arengas que, vía internet, se gasta la ahijada de Hierro Dori, en las cuales lo mismo exhorta a los habaneros a concentrarse frente a la terminal de trenes, que a marchar hacia San Isidro, no son del agrado de otros protagonistas de la farsa.

Karla Velázquez, la jefa del Programa Cuba, del Instituto Nacional Demócrata (ndi, por su sigla en inglés), y quien fuera la primera en asumirse como «madrina», pero de Luis Manuel Otero, afirmaba, en un audio difundido en la noche de este lunes por el Noticiero de la Televisión Cubana, no soportar la actitud de Anamely.

«Por favor, que deje el ego, que todo el mundo está trabajando», se le escuchó decir.

Y es que las discrepancias, las ansias de protagonismo y la sed de poder, no son nada nuevo en torno al inflado Movimiento San Isidro. Ellos mismos se han encargado de difundirlo a los cuatro vientos en sus publicaciones y en sus transmisiones en directo en la red de redes. El viejo refrán de que «el dinero no tiene amigos», nunca se ajustó mejor a la realidad.

No obstante, por más poco creíbles que parezcan estos métodos, frente a una Revolución que ha sobrevivido durante más de seis décadas al acoso de Washington y a sus sirvientes en la Isla, ellos no son los únicos que se aferran a esta simulación.

El Noticiero de la Televisión Cubana reveló que también el denominado Grupo 27 n, encabezado por la artista Tania Bruguera, con un largo historial de provocaciones, organiza una huelga de hambre y trabaja «secretamente» en las demandas que realizarán.

Como si el gran papelazo de Luis Manuel Otero, con sus 16,8 de hemoglobina, tras ocho días de falsa inanición, no lo hiciera suficientemente patético, el show, al parecer, tendrá otras partes.

Ver video https://www.youtube.com/watch?v=CLRTiGBhemk

Medios y periodistas en la diana de subversión contra Cuba

Karina Marrón González (*) La Habana (Prensa Latina) El periodista Rodolfo Romero aún recuerda la tarde de 2014, cuando junto a otros blogueros conoció en la calle G, en esta capital, a “alguien” que les propuso un proyecto para difundir la verdad de Cuba.

La idea venía de Radio NederlandWereldomroep (RNW) en español, y a primera vista parecía una buena oportunidad que una emisora internacional le diera espacio a jóvenes de la nación caribeña para contar la vida cotidiana del país, tan tergiversada por los monopolios informativos transnacionales.

Sin embargo, tanta buena voluntad resultaba extraña y Romero, como otros participantes en el encuentro, declinaron la invitación; algunos sin saber que RNW tenía muy claros sus propósitos: una programación destinada a cuestionar la democracia, el gobierno y los derechos humanos en Cuba.

La captación de periodistas cubanos es uno de los métodos empleados para atacar al país, explica a Prensa Latina Ricardo Ronquillo, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

Esta forma parte de las acciones que desde el mismo triunfo de la Revolución cubana, en enero de 1959, utilizan los medios como espacios de subversión política, fundamentalmente promovidas por Estados Unidos, aunque empleen otras fachadas. 

La doctora en Ciencias de la Comunicación Rosa Miriam Elizalde, en diálogo con Prensa Latina recuerda que “durante más de 60 años siempre la variable mediática ha sido importante dentro de la guerra contra el Gobierno cubano, empleándola para impulsar el llamado cambio de régimen”.

Estos programas, señala, tienen un diseño político mucho más estructurado desde finales de la década de los 80 y principios de los 90 del siglo pasado y con las administraciones de William Clinton (1993-2001) y George W. Bush (2001-2009) se enfocan más al escenario mediático y el digital.

Es una tendencia avalada desde el Informe de la Comisión para la asistencia a una Cuba Libre, de junio de 2004 y bajo la presidencia de George W. Bush, donde el fomento de proyectos de prensa aparece entre las principales líneas subversivas hacia la nación caribeña, aplicada por todos los gobiernos posteriores, ajustándola a su contexto.

Donald Trump (2017-enero 20, 2021) llegó incluso a crear un grupo de tarea para internet, que tiene entre sus misiones la generación de contenidos atractivos para las audiencias en el país antillano, además de la capacitación a personas para que lleven a cabo esa producción comunicativa vinculada a la política de cambio de régimen.

DOS MODOS DE ATAQUE, UN MISMO PROPÓSITO

En el panorama actual de esa guerra no convencional resaltan dos estructuras diferentes que buscan el mismo fin: destruir la Revolución cubana, precisa Elizalde.

Una proviene del mandato de Barack Obama (2009-2017), que se concentró en el desarrollo de medios en el entorno digital con una factura más profesional; y otra fomentada por su sucesor, mayormente vinculada a la estrategia de la llamada derecha alternativa, comenta la investigadora.

“Se trata de una serie de medios, nosotros hemos llegado a contar más de 150, casi todos digitales y con la palabra Cuba en la raíz del dominio, donde la hechura profesional no importa tanto, sino un discurso muy ideologizado, amarillista y en general generador de grandes corrientes de noticias falsas”, detalla.

Agrega que esos espacios están construidos para la intoxicación informativa y para crear un permanente estado emocional negativo sobre la Revolución cubana.

Son dos plataformas con iguales objetivos, algunas con evidencias explícitas de funcionar con fondos de fundaciones estadounidenses, pero que tienen maneras distintas de entender y relacionarse con el entorno digital cubano, donde a raíz de la penetración de internet se han ido diversificando los públicos, añade.

Una mirada al reporte de la norteamericana Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés), sobre fondos destinados a programas para Cuba el pasado año, publicado el 23 de febrero de 2021, revela que de los 42 proyectos listados, 20 corresponden o están relacionados con la labor de medios y periodistas, con más de dos millones 400 mil dólares asignados.

Entre las acciones que respalda ese dinero se encuentra la creación de revistas, publicaciones digitales y de productos multimediales, incluidos aquellos diseñados para su distribución a través de aplicaciones de mensajería instantánea.

Según la también vicepresidenta de la UPEC, Cuba vive una era que se parece mucho a la de otras sociedades, con una gran diversificación de los públicos y donde ya los medios tradicionales no son los hegemónicos.

Entonces, refiere, lo que hacen esas dos maquinarias mediáticas para la subversión es gestionar esos públicos: “una más enfocada en el sector profesional, los universitarios; y otra en las audiencias dispersas y con distintos intereses”; la agenda es la misma, pero la empaquetan de manera diferenciada.

De ese modo generan una fantasía de sociedad civil cubana, con grupos muy pequeños, pero que tienen una estructura y dinámica organizativa que permite dar idea de volumen y sembrar la percepción de un enorme acompañamiento a sus campañas, explica Rosa Miriam Elizalde.

Ambos conjuntos de medios cumplen además otra función, vinculada al plano simbólico de las agresiones contra la Revolución cubana: erigirse como una “alternativa” frente al actual modelo de prensa de la nación caribeña, apunta Ricardo Ronquillo.

El eje fundamental es la deslegitimación del sistema de prensa público de la isla, al que tratan de presentar como muy afectado por la censura, que no cumple con su responsabilidad social, y donde no hay prácticamente libertad para ejercer la profesión con total apego a la ética y los valores profesionales, sostiene.

El presidente de la UPEC agrega que buscan sedimentar la idea de que la alternativa es un modelo de prensa privada, al cual representan e insisten en catalogar de independiente de cualquier corriente política, a pesar de que actualmente algunos reconocen el financiamiento de agencias estadounidenses.

CONCURSOS, ACADEMIAS Y OTRAS FORMAS DE AGRESIÓN

En octubre de 2019 la periodista espirituana DayamisSotolongo se sorprendía frente a su nominación como finalista del premio Cubacron, auspiciado por el Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS). El asombro no provenía, sin embargo, de sentirse reconocida, sino porque ella jamás había enviado su trabajo al certamen.

En 2020 la historia volvió a repetirse, pero en este caso al subdirector del periódico de la provincia de Matanzas, Ayose García, le habían conferido el primer premio, a pesar de que nunca tuvo la voluntad de participar.

El IPYS es la organización más importante del grupo GALI (Grupo Andino de Libertades Informativas), que canaliza los fondos de agencias estadounidenses para la injerencia y la subversión contra gobiernos y organizaciones progresistas en América Latina.

De acuerdo con Ronquillo, la creación de eventos y concursos para periodistas cubanos, y la captación de profesionales del sistema público para los medios privados, son igualmente formas en las que se manifiestan los programas subversivos contra el país.

Asimismo, intentan fomentar una especie de Academia alternativa a las universidades de la nación caribeña, para lo cual promueven becas en distintas partes de América Latina, principalmente en México y Argentina, pero también en Estados Unidos y Alemania; destinadas en su mayoría a los jóvenes.

La lapidación mediática y a través de las redes sociales es otro de los modos de actuar, dice el presidente de la UPEC, un mecanismo empleado contra periodistas de gran autoridad pública, con posiciones a favor del proceso revolucionario; a quienes trataron de captar y, como no lo lograron, los desacreditan apelando a campañas muy sucias.

DINERO, CORRUPCIÓN Y CIENCIA CONTRA CUBA

Ningún gobierno que se precie daría la bienvenida a los programas destinados expresamente a derrocarlo, consideró en 2016 Fulton Armstrong, quien fuera coordinador de Inteligencia Nacional para América Latina en Estados Unidos.

En una entrevista para el sitio web Cubadebate, el analista significó que todas esas operaciones, tanto las que se efectúan de modo clandestino (utilizan métodos secretos), como las encubiertas (ocultan los objetivos y la política de financiación), violan la ley de su país.

Lo establecido es que esos fondos lleven la autorización explícita del presidente norteamericano, detallaba, sin embargo, “no hay responsabilidad, no hay contabilidad. Nadie tiene que rendir cuentas”.

Agregó que el Departamento de Estado y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) se han negado sistemáticamente a discutir las operaciones patrocinadas, y rechazaron las solicitudes de información, incluso las procedentes del Congreso.

Cuba se enfrenta a grandes laboratorios, hay mucha ciencia generando todas estas acciones de guerra blanda, enfatiza Rosa Miriam Elizalde.

“Hay grupos multidisciplinarios trabajando, mucha capacidad de cómputo destinada a saber exactamente qué pasa en cada manzana de este país”, un proceso de desestabilización que ya vivieron otras naciones.

Frente a todo ese andamiaje propagandístico de desmontaje del socialismo, acota Ricardo Ronquillo, tenemos el deber de avanzar hacia la construcción de un nuevo modelo de prensa pública, como demandan el pueblo y el sistema social escogido.


(*) Periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina

Este trabajo contó con la colaboración de Amelia Roque y Orlando Oramas, en la edición; Rey Dani Hernández, editor web; David Reyes, editor de PLTV, y Alejandro Acosta, diseñador.