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Condenar a Cuba deporte legislativo en EE.UU.

El miércoles 3 de octubre de esta semana la Cámara de Representantes de Estados Unidos votó una resolución de condena al gobierno cubano y de apoyo a protestas en la isla pasando por alto que las mismas son promovidas y financiada desde Estados Unidos, según pruebas presentadas por autoridades y organizaciones populares de Cuba.

El congresista Jim McGovern (Massachusetts), uno de los demócratas que votó en contra de la resolución, defendió su decisión al señalar que la medida no reconocía «el papel que juega Estados Unidos en contribuir al sufrimiento de los cubanos de a pie».

La resolución refiere que se centra en «expresar la solidaridad con los ciudadanos cubanos que se manifiestan pacíficamente por las libertades fundamentales, condenar los actos de represión del régimen cubano y pedir la inmediata liberación de los ciudadanos cubanos detenidos arbitrariamente».

40 demócratas de la Cámara de Representantes votaron en contra de la resolución, según El Nuevo Herald.

Al respecto, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, calificó en su cuenta de Twitter de hipócrita la política de la Casa Blanca hacia Cuba y acusó al gobierno norteño de financiar acciones subversivas contra su país.

En los últimos días, el gobierno cubano presentó numerosas pruebas de los vínculos entre los promotores de una marcha ilícita y representantes de organizaciones como la Fundación Nacional Cubano-Americana y Movimiento Democracia, con sede en Florida.

Sectores de la ultraderecha cubanoamericana asentada en ese estado norteamericano hasta representantes gubernamentales explicitaron su apoyo a esta acción y reiteraron su deseo de que provoque un cambio de régimen en la isla.

En este sentido, especialistas de diferentes ramas sociales alertan sobre la Guerra No Convencional o guion de golpe de Estado blando que se intenta aplicar en Cuba siguiendo los parámetros de una supuesta lucha no violenta.

Pero, de lo que se trata es del apoyo de los legisladores a la desestabilización de Cuba para un reiterativo "cambio de régimen" algo que provoca legislaciones del Congreso de Estados Unidos, como si legislar fuera un deporte para asfixiar al pueblo cubano. Es este caso una marcha ilícita planeada desde la potencia extranjera con la complicidad de una minoritaria contrarrevolución local.

Fuente: Prensa Latina/El Nuevo Herald

Las víctimas estadounidenses del 11 de julio

José Ramón Cabañas Rodríguez.─ Si comparamos la línea del tiempo de estos días con una secuencia de hechos sucedidos en Cuba y en los Estados Unidos en la década de los años 90, encontraremos algunas claves para comprender mejor la arremetida de odio que ha sufrido la Isla en las últimas jornadas.

Con la desaparición de la URSS y el llamado campo socialista entre 1990 y 1991, varios “cubanólogos” predijeron el fin del proyecto revolucionario en Cuba. No había forma de explicar que una pequeña nación subdesarrollada resistiera la pérdida de un golpe del 85% de su comercio exterior y una caída del 35% en su producto interno bruto.

Para asegurarse de que Cuba colapsaría (y no solo su gobierno), elementos extremistas del Congreso estadounidense redactaron el borrador de lo que se conociera posteriormente como Ley Torricelli, que hacía aún más extraterritorial el bloqueo ya existente al imposibilitar las relaciones comerciales cubanas con filiales de empresas estadounidenses ubicadas en terceros países.

La situación económica en Cuba se siguió deteriorando, ocurrieron manifestaciones y hechos vandálicos en La Habana y otros puntos del país y sobrevino finalmente el flujo migratorio conocido como crisis de los balseros en 1994. A pesar de la reticencia inicial de las entonces autoridades demócratas en el poder en Washington, la única manera de poner fin a la indeseada llegada de inmigrantes fue a través de la negociación, que arrojó resultados en 1995.

El primer paso para una negociación es que ambas partes se reconozcan como iguales y procedan con respeto mutuo. Este hecho, más las proyecciones públicas del gobierno de Bill Clinton en el sentido de manejar una política de “dos vías” en relación con Cuba, saltaron las alarmas de los que veían próximo el fin del proyecto cubano.

Entonces dichas fuerzas comenzaron a proponer otro borrador de ley, mucho más integral en cuanto a la concepción de estrangular a Cuba que aquel aprobado en 1992. Este tenía muy pocas posibilidades de contar con el respaldo de la Cámara y el Senado estadounidenses si no sucedía un hecho excepcional, que impactara de forma masiva sobre la opinión pública nacional e internacional y además ayudara a formar cierta coalición bipartidista a lo interno.

Durante meses, el gobierno cubano había estado alertando a la Casa Blanca (no solo al Departamento de Estado) sobre las acciones ofensivas y peligrosas de la organización contrarrevolucionaria conocida como Hermanos al Rescate, la cual en reiteradas ocasiones había enviado avionetas a violar el espacio aéreo cubano, penetrar en el territorio nacional y arrojar objetos sobre la población.

Finalmente, el 24 de febrero de 1996 sucedió lo que era evitable, si las autoridades estadounidenses hubieran cumplido con su función de controlar las acciones de personas que violaron las regulaciones federales por entregar planes de vuelos falsos y por interferir en la seguridad de un país vecino.

El derribo de aquellas dos avionetas y el fallecimiento de sus cuatro tripulantes fue presentado en la prensa estadounidense, no como un acto de legítima defensa de Cuba, sino como uso excesivo de la fuerza contra aeronaves “civiles”. Los que pusieron en riesgo la vida de aquellos pilotos, pero garantizaron su seguridad propia en casa, corrieron a pedir una intervención militar en Cuba, o un bombardeo masivo contra La Habana.

Cuando estas opciones fueron descartadas, el campo de batalla se trasladó al Congreso donde fue aprobada la infame Ley Helms Burton, cuyo texto no fue siquiera leído por la mayoría de los legisladores y llevó las sanciones contra Cuba a un extremo inusitado para la época.

Vale recordar que, aún después de que se diera tal paso y con ello se alejara el “peligro” de cualquier desliz demócrata de acercamiento hacia Cuba, tuvieron lugar los atentados terroristas en hoteles habaneros durante 1997, con importantes costos humanos y materiales.

Pero, ¿Cómo se relaciona todo esto con el actual escenario?

Los sectores anticubanos más extremistas apostaron por la reelección de Donad Trump como presidente en noviembre del 2020, no sólo de cara a los temas internos en aquel país, sino con la convicción de que daría continuidad a la imposición de medidas extremas contra Cuba, que produjeran el mismo resultado que han intentado y no han logrado desde Playa Girón.

Resultó electo Joe Biden, ex senador demócrata de amplia trayectoria, ex vicepresidente de Barack Obama por ocho años, que estuvo muy cerca de todos los cambios operados entonces en relación con Cuba y que durante su campaña electoral dijo voluntariamente y sin presiones que dejaría sin efecto “algunas” de las decisiones de Trump contra la Isla. Solo algunas. Peor aún, en esas mismas elecciones los demócratas mantuvieron la mayoría en la Cámara de Representantes y equilibraron el poder en el Senado, con la posibilidad de definir votaciones a su favor contando con el voto de la vicepresidenta, si fuera necesario.

La derecha extremista anticubana, que tiene conexiones importantes (aunque no es exactamente igual) con los sectores que han polarizado en extremo el discurso y la actuación política al interior de Estados Unidos, sintió nuevamente el peligro de que se escapara de sus manos la posibilidad de “terminar el trabajo” contra Cuba, que ya sufría las medidas draconianas de Trump, combinadas con los efectos de la COVID19 que, aunque logró ser contenida en la isla en sus inicios, ya venía causando estragos por la acumulación del desgaste.

En paralelo, la parte del stablishment (que no es demócrata ni republicano) asociado a los temas de Seguridad Nacional venía observando con interés la evolución de los acontecimientos en Cuba.

Entonces, surgió nuevamente la pregunta de cómo podría cortarse de raíz un potencial acercamiento oficial, o una conducta menos hostil hacia Cuba de la Casa Blanca. Haciendo uso de un manual de procedimientos viejo y empolvado, la Derecha sintió que había que acudir a una provocación, a estructurar un hecho o una serie de ellos que impactara sobre la opinión pública y ayudara a formar cierta coalición bipartidista (repetimos el término) contra Cuba.

Aquí vale explicar que para muchos dentro de esos sectores extremistas que operan fuera del gobierno el objetivo es mantener la hostilidad contra Cuba por revancha, por odio, por razones ideológicas. Pero para un grupo importante se trata de garantizar que cada año se vuelvan a aprobar presupuestos federales millonarios para programas con un propósito ilimitado en el tiempo de “cambio de régimen”, que por el camino garantiza la manutención de cientos y miles de empleados (más sus familiares) en el sur de la Florida.

¿Alguien ha calculado cuál sería el impacto sobre el desempleo en esa región si de pronto se apagaran Radio y TV Martí y sus ramificaciones digitales, si la USAID no diera un centavo más para “defender los valores democráticos en Cuba”? ¿Cómo afectaría esa falta de financiamiento a las campañas políticas de aquellos que reciben el “agradecimiento” de sus electores por mantenerle empleos con financiamiento federal?

Y el conglomerado no termina ahí. Con el advenimiento y desarrollo de las redes sociales existe en los medios cubanoamericanos un entramado de “servicios informativos” digitales que viven de la publicidad que generan entes económicos de las áreas con mayor concentración de ese grupo de inmigrantes y que se debaten entre los extremos de enviar paquetería a Cuba, hasta promover acciones hostiles.

Estos sectores habían venido promoviendo y financiando de conjunto acciones públicas en Cuba a escala menor, que poco a poco fueron brindando una idea de hacia donde se dirigían. Se les pagó a individuos para que atentaran contra símbolos nacionales en parques y avenidas cubanas, para que descarrilaran trenes y atentaran contra objetivos económicos. Surgió la idea de crear un “movimiento” a partir de supuestas acciones “culturales” en la barriada de San Isidro y finalmente se promovió una confusa reunión frente al Ministerio de Cultura cubano el 27 de noviembre del 2020.

Pero nada de esto impactaba lo suficiente al interior de la sociedad estadounidense, ni permitiría atraer la atención e influir sobre un grupo importante de legisladores estadounidenses que han pedido de modo insistente a su nuevo presidente que actúe en consecuencia con la conclusión de que “la política de bloqueo contra Cuba es un fiasco”, como reza en varios documentos oficiales de gobiernos tanto demócratas como republicanos. Ninguno de estos intentos exigía que Washington prestara una “atención urgente” a la cuestión cubana.

Y entonces llegó el 11 de julio. Más que los hechos en sí mismos en cuanto a manifestaciones públicas y vandalismo, que merecen un análisis constante, lo que el mundo conoció fue un elaborado plan para dibujar en la prensa corporativa internacional y en las redes asociadas una imagen de estallido social innegable, que requería una acción inmediata. Un plan que, por cierto, requiere contar con ciertos recursos y resortes estatales. Era la explosión del Maine con esteroides.

La avalancha de hechos reales y supuestos, la utilización falseada de fotos y videos, la repetición hasta la locura de mensajes negativos desde el exterior, la creación ficticia de listas de torturados y desaparecidos, la incitación al odio extremo y todo lo demás tenía un público al interior de Cuba, pero quizás una parte importante de las “víctimas” del bombardeo habitaban en los Estados Unidos.

El grupo cubanoamericano en el Congreso redactó a partir de ese momento una multiplicidad de proyectos de resolución, comunicados, declaratorias y cualquier texto que permita de manera urgente comprometer a aquellos otros legisladores que algún día osaron proponer algún tipo de acercamiento con Cuba. Han tratado igualmente de influir en gobiernos y organizaciones latinoamericanas y europeas.

Como clase social, la mayoría de los políticos estadounidenses en lo primero que piensa después de una elección es cómo ser reelecto en el próximo ciclo y los comicios de medio término están a la vuelta de la esquina.

Estados Unidos vivió cuatro años de polarización extrema, en los que ser asociado con ideas que no estén contenidas en el concepto de capitalismo más duro y puro le pueden significar a cualquier figura pública ser sometido a una guillotina mediática que muchos desearían evitar.

La sombra del socialismo ha vuelto a ser utilizada en los medios floridanos con el propósito de ampliar la dominación republicana en dicho estado, para convertirlo permanentemente en un bastión dominado por su partido que sume 29 votos del colegio electoral en cada elección presidencial.

Los enemigos de Cuba oficiales y oficiosos trataron de actuar con celeridad e inmediatez, pero en todo este escenario hay un actor que no se ha mencionado: el pueblo de los Estados Unidos.

Los terroristas mediáticos han tratado de “representarlo” y actuar a su nombre. Pero gigabytes de tuits, posts, blogs y toda la jerga postmoderna no pueden ocultar la posición de un pueblo que mayoritariamente se ha expresado una y otra vez contra el bloqueo y por una política de acercamiento hacia Cuba.

Estados Unidos sigue siendo un país con un vasto movimiento de solidaridad con Cuba en los 50 Estados de la Unión. Desde los sectores cultural, académico, científico, económico, religioso, comercial, se han expresado una y otra vez esas voces.

Sería importante saber si durante estas jornadas en que funcionarios estadounidenses han andado a hurtadillas por los pasillos de las agencias federales haciendo cálculos políticos y electorales, respondiendo con la voz entrecortada a las llamadas de legisladores y operativos que ofenden e inculpan para atacar a Cuba, han consultado alguna vez a sus bases electorales.

Sería útil conocer si han llamado a alguna de las más de 30 ciudades estadounidenses que han aprobado una resolución para establecer cooperación médica con Cuba, a alguna de las asociaciones de productores agrícolas que han reclamado una y otra vez el fin del bloqueo para comerciar con sus similares cubanos, si han pedido la opinión de los miles de estudiantes y profesores que han participado en intercambios académicos, si se han sentado a conversar con los empresarios que vieron irse de sus manos oportunidades de negocios gracias al antojo personal de un gobernante. ¿Con los liderazgos de cuántas congregaciones religiosas han orado de conjunto por el futuro sus hermanos de fe en Cuba?

Y finalmente, importaría saber si para atacar a Cuba cuentan con el beneplácito de todos y cada uno de los cubanos residentes en Estados Unidos que perderían a familiares o amigos en la isla en caso que se produjera una agresión militar, o se creara un clima de caos sin control.

https://www.alainet.org/es/articulo/213261

Dañada pesquisa de subversión vs Cuba realizada por la agencia AP en Estados Unidos

Una investigación sobre acciones subversivas contra Cuba por Estados Unidos sufrió serios obstáculos debido a la lentitud del Gobierno norteamericano en aplicar la Ley de Libertad de Información (FOIA), reveló este 11 de abril, la agencia Associated Press (AP).

La pesquisa que realizó la AP en 2014 mostró que la Agencia para el Desarrollo Internacional (Usaid) gastó millones de dólares de los contribuyentes en crear un programa similar al Twitter, denominado Zunzuneo, destinado a subvertir el orden interno en la isla caribeña, pero que fracasó en el intento, informó Prensa Latina.

El plan consistía en crear una red de comunicaciones con el propósito de ganar popularidad entre los jóvenes cubanos para que estos realizaran actividades antigubernamentales, con el apoyo de empresas de fachada constituidas en secreto y financiamiento desde bancos extranjeros.

Camino a las relaciones Cuba-EE.UU.: flexibilización de restricciones y batalla en el Congreso

Estados Unidos anunció este jueves (15/1/2014) las enmiendas al programa de sanciones a Cuba con las que busca relajar las limitaciones al comercio y facilitar los viajes prometidos por el presidente Barack Obama el pasado 17 de diciembre.

Las nuevas regulaciones entrarán en vigor este viernes, según lo informaron los departamentos del Tesoro y de Comercio.

Esas modificaciones a las limitaciones al comercio con Cuba y de las restricciones a los viajes de los ciudadanos norteamericanos a la isla caribeña, que entrarán en vigor mañana, son sin levantar el bloqueo de más de cinco décadas, explicó Prensa Latina.

De acuerdo a los cambios, los estadounidenses que califiquen en las 12 categorías contempladas podrán viajar a Cuba sin necesidad de obtener una licencia especial del gobierno.

Algunas de ellas son: viajes familiares, periodísticos, actividades religiosas o deportivas, proyectos humanitarios.

Las aerolíneas y agencias de viajes ahora podrán ofrecer viajes a Cuba sin necesidad de un permiso específico.

Preocupa a Brasil propuesta en Estados Unidos de sancionar a empresas

La diputada Perpetua Almeida, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de Brasil, manifestó hoy su preocupación con una propuesta de ley presentada en el Congreso de Estados Unidos que impondría sanciones a empresas que realizan negocios con sus enemigos políticos.

En rueda de prensa con corresponsales extranjeros, la parlamentaria indicó que la propuesta es tramitada en el Senado estadounidense y busca sancionar a empresas extranjeras que tienen negocios con Irán o Cuba, entre otros países a los que Washington les impuso sanciones.

La enmienda es similar a otra aprobada en el estado de Florida, la cual prohíbe al Departamento de Defensa firmar contratos con empresas extranjeras que mantengan negocios con países contra los cuales Estados Unidos haya aplicado sanciones.

En una carta pública, un grupo de parlamentarios brasileños subrayó que "medidas tendentes a limitar la actuación de empresas brasileñas en territorio norteamericano van en sentido contrario a las declaradas intenciones de los dos países de intensificar sus relaciones comerciales".

Según Almeida, en caso de aprobarse, la medida podría afectar a empresas brasileñas como la fabricante de aviones Embraer, por lo que una delegación de parlamentarios podría viajar a Estados Unidos para plantear la inquietud a sus colegas de ese país en noviembre.

El tema debe ser incluido, además, en la agenda del encuentro entre la presidenta Dilma Rousseff con su homólogo norteamericano Barack Obama, con motivo del viaje de la mandataria brasileña a la Asamblea General de las Naciones Unidas, la semana próxima. |XINHUA

Y después, dicen que no es bloqueo contra Cuba

Ana Ivis Galán García.- La noticia de la millonaria multa impuesta a la sucursal de Ericsson en Panamá -compañía líder mundial en la telefonía móvil- por negociar con la Isla, se conoció hace pocos días por medios digitales de diversas nacionalidades.

En lo que va de año, esta y otras noticias han puesto en evidencia las recalcitrantes intolerancias norteñas cuando se trata del caso Cuba.

Semanas atrás, Rick Scott, gobernador de la Florida, en gesto político inédito y absurdo, firmó la ley que debería limitar, aun más, el comercio de ese estado con el país caribeño.

Lo que no dijo el aplaudido signatario, ni siquiera lo dio a entender, es que de momento esa norma, celebrada por todo lo alto, no puede aplicarse sin el consentimiento del Congreso y del presidente Barack Obama.

Aunque no es efectiva ni menciona a ninguna empresa en particular, ha causado cierto revuelo en todas las asociaciones que, en este mundo globalizado, tienen presencia tanto en la Florida como en Cuba.

Se ha dicho que entre las posibles compañías afectadas podrían estar españolas, brasileñas, canadienses, francesas y mexicanas, ligadas a la industria, la construcción, las aerolíneas y los servicios.

Pero hay más. La antes mencionada sucursal de Ericsson en Panamá deberá pagar la multa de un millón 753 mil dólares al Departamento norteamericano de Comercio por incumplir las restricciones de exportación hacia la Isla.

Según comunicado del Buró de Industria y Seguridad, la oficina istmeña importó teléfonos móviles de la nación antillana y ocultó la verdadera procedencia de estos, los cuales fueron enviados a EE.UU. para su reparación y luego regresaron a Cuba por intermedio de la propia empresa.

Ante tanta presión de Washington, la citada filial se vio precisada a revelar tales gestiones. La compañía tuvo que acordar, entonces, el pago de la multa.

Ciertamente sabían que las exportaciones de territorio norteño al país caribeño eran ilegales de acuerdo con las draconianas disposiciones yanquis. Pero… Ericsson (nombre completo Telefonaktiebolaget L.M. Ericsson, por su fundador Lars Magnus Ericsson), dedicada a ofrecer equipos y soluciones principalmente en los campos de la telefonía móvil, las comunicaciones multimedia e Internet, es una compañía multinacional de origen sueco.

Al parecer, no les bastó con imponer la millonaria sanción y hasta los empleados que supuestamente infringieron las prohibiciones fueron despedidos.

Y no es sólo en materia económica y comercial. A 10 académicos cubanos no le concedieron visa para asistir al 30 Congreso de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA, por sus siglas en inglés), que se desarrolló la pasada semana en el país norteño.

Hoy, precisamente se acaba de conocer que también fue denegado el permiso a ocho púgiles norteamericanos, clasificados para los próximos Juegos Olímpicos de Londres, que participarían en el clásico internacional del boxeo cubano Giraldo Córdova Cardín, que comienza este viernes en La Habana.

Entonces, cabe preguntarse ¿puede llamarse a todo esto embargo? Los cubanos de vergüenza, amigos y todo aquel que al menos conozca un poco de la historia de la Isla comprenderán la duda.

Nada, que mientras la comunidad internacional ha votado durante 20 años consecutivos en las Naciones Unidas contra tal política injerencista y extraterritorial, EE.UU. continúa arreciando el más largo cerco económico, comercial y financiero de la historia. Cuba lo ha resistido por más de cinco décadas.

Y bien alto ha sido el costo. Más de 975 mil millones de dólares en pérdidas, más los daños psicológicos, el sufrimiento y la irritación que generan la escasez y las limitaciones.

Sí, ese asedio constituye flagrante violación de la Carta de Naciones Unidas y de las normas del Derecho Internacional. Pero más que todo, es de los más crueles castigos impuesto injustamente a este pueblo que no agrede a nadie y solo pide, y quiere, vivir en paz. Y después, dicen que no es bloqueo. (AIN, especial para ARGENPRESS.info)

Internet tiende una red a las 'malas leyes' para ejercer control en la red

Pese a que las polémicas leyes SOPA y PIPA no llegaron a aprobarse, cada día nacen nuevos proyectos encaminados a ejercer un mayor control sobre la Red. Por eso, activistas y ejecutivos han unido sus fuerzas para crear una organización que proteja a la web de "las malas leyes".

"El Apagón de Internet fue sólo el comienzo", escriben los fundadores de la llamada 'Liga para la Defensa de Internet', que participaron activamente en las protestas masivas de enero contra los polémicos proyectos SOPA y PIPA. "Juntas, nuestras páginas web y las redes sociales pueden movilizar al planeta para defender a Internet de las malas leyes y de los monopolios. ¿Participas?", reza su página.

La iniciativa se le ocurrió a Tiffiniy Cheng, confundadora de la organización sin fines de lucro 'Fight for the Future' (Lucha por el Futuro). Alexis Ohanian, fundador de Reddit, uno de esos portales que dejaron de funcionar tras el cierre de Megaupload, se ha aliado con estos activistas digitales, al igual que Craig Newmark, fundador de Craigslist, un sitio gratuito de anuncios clasificados.

La iniciativa ha sido también secundada por el sistema de gestión de contenido WordPress, el navegador Mozilla, la empresa responsable de la viralización del contenido Cheezburger Network, y la organización sin fines de lucro Public Knowledge, el sitio de alojamiento de imágenes Imgur, entre otros.

Tras registrarse en la web, los miembros de esta iniciativa recibirán un código que se activará en sus páginas como una 'bati-señal' -como la que usa la policía para pedir ayudar al superhéroe Batman- cada vez que se perciba una amenaza a la libertad de Internet, provenga de donde provenga.

En este caso el tradicional murciélago de la 'bati-señal' ha sido sustituido por un gato en homenaje a la 'Teoría del Gato Adorable del Activismo Digital' del bloguero Ethan Zuckerman, que entiende que las redes sociales y comunidades de usuarios tienen el mismo poder para distribuir de forma masiva mensajes activistas que para compartir fotos de 'gatitos'.

De momento, sus primeros objetivos son las leyes ACTA y CISPA: la primera es un tratado internacional contra las falsificaciones y la segunda una ley para compartir información contra la ciberdelincuencia. Ambas iniciativas ya han despertado la indignación de los internautas, que ven en las medidas una mera excusa de los gobiernos para controlar más la Red.

http://actualidad.rt.com/actualidad/view/45630-Internet-tiende-una-red-a-malas-leyes

Maraña de leyes estadounidenses conforman bloqueo de EEUU a Cuba

Una maraña de leyes conforma el bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba desde hace medio siglo, el cual ha sido condenado por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas de manera sucesiva desde hace 20 años.

Las primeras regulaciones estadounidenses, dictadas por la administración de John F. Kennedy (1961-19963), tuvieron como base la Ley de comercio con el enemigo (TWEA, por sus siglas en inglés).

Esa ley fue promulgada como medida de guerra en 1917 para restringir el comercio con naciones hostiles, aunque su aplicación se expandió después para regular las transacciones durante cualquier período de emergencia nacional declarado por el presidente de Estados Unidos.

No obstante, fue la Ley de Asistencia exterior, promulgada por el Congreso en septiembre de 1961, la que autorizó al entonces presidente Kennedy establecer y mantener un embargo total sobre el comercio entre Estados Unidos y Cuba, pero también prohibió el otorgamiento de cualquier ayuda al gobierno de la isla.

El muro levantado alrededor de Cuba se reforzó en 1979 con la adopción de la Ley de Administración de las Exportaciones (EAA por sus siglas en inglés), como resultado de una revisión de los controles sobre las ventas al extranjero.

Esa legislación otorgó a la Casa Blanca autoridad para controlar las exportaciones y restringir aquellas que contribuyeran al potencial militar de cualquier país, en detrimento de la seguridad nacional de Estados Unidos.

Los años pasaron y, a pesar de los problemas, Cuba siguió resistiendo la presión estadounidense y en 1992, cuando en la isla comenzaba una profunda crisis económica, el entonces presidente George Bush quiso aprovechar lo que pensaba era la oportunidad para acabar con la Revolución Cubana.

Así, en octubre de 1992, casi exactamente 30 años después de iniciado el bloqueo, Bush padre firmó la Ley para la Democracia cubana, más conocida como Ley Torricelli.

Con ella, el gobierno de Washington reforzó las medidas económicas contra la isla y oficializó la extraterritorialidad del cerco al prohibir a las compañías subsidiarias norteamericanas en terceros países realizar transacciones con Cuba o nacionales cubanos.

Entre otras restricciones, también prohibió, y aún prohíbe porque sigue vigente, la entrada a territorio estadounidense, durante un plazo de 180 días, de los barcos de terceros países que han tocado puertos cubanos.

La última vuelta de tuerca la dio la administración de William Clinton, que en el afán por acabar con el orden establecido en la isla, llegó a entregar al Congreso sus facultades presidenciales en lo referido a Cuba.

En marzo de 1996 Clinton firmó la Ley para la Solidaridad democrática y la libertad cubana, la conocida Helms-Burton, que busca desestimular la inversión extranjera e internacionalizar el bloqueo a Cuba.

Esa legislación codificó las disposiciones del bloqueo y amplió su alcance extraterritorial al denegar la entrada a Estados Unidos a los directivos de empresas extranjeras, y a sus familiares, que invierten en propiedades confiscadas en Cuba, con la posibilidad de presentar demandas en su contra en tribunales estadounidenses.

La Helms-Burton, que ha sido la más dura de las leyes aplicadas por Washington contra la isla, limitó además las prerrogativas del presidente para suspender esta política, algo que ahora está en manos del Congreso.

Esa ley fue la herramienta predilecta en la política hacia Cuba de la administración de George W. Bush, quien detrás de los pasos de su padre trató sin éxito de dar la estocada final a la Revolución Cubana.

Esa complicada urdimbre legal conforma el bloqueo más abarcador que aplica Estados Unidos y que, según las autoridades cubanas, desde su puesta en vigor hasta diciembre pasado, ha ocasionado pérdidas por casi un millón de millones de dólares, según cálculos conservadores.

En líneas generales, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha mantenido el cerco como herramienta de presión contra la isla, algo que será nuevamente objeto de discusión el próximo 25 de octubre en la Asamblea General de la ONU.[Xinhua]



Las leyes del primer mundo son muy raras.


Antes de leer no dude de la democracia y comparen con la “democracia”.

1. SUPUESTO

a) PEPE se descarga una canción de Internet.

b) PEPE decide que prefiere el disco original y va a El Corte Inglés a hurtarlo. Una vez allí, y para no dar dos viajes, opta por llevarse toda una discografía. La suma de lo hurtado no supera los 400 euros.

ACLARACIÓN: La descarga de la canción sería un delito con pena de 6 meses a dos años. El hurto de la discografía en El Corte Inglés ni siquiera sería un delito, sino una simple falta (art. 623.1 del Código Penal).


2. SUPUESTO


a) JOAQUÍN, en el pleno uso de sus facultades mentales, se descarga una canción de Malena Gracia.

b) JOAQUÍN en un descuido de Malena Gracia, se lleva su coche y lo devuelve 40 horas después.


ACLARACIÓN: Sería mas grave la descarga. El hurto de uso de vehículo tiene menos pena, a tenor del articulo 244.1 del Código Penal.


3. SUPUESTO


a) MÓNICA Y CRISTINA van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar copias de películas educativas de dibujos animados protegidas por copyright y sin autorización de los autores.

b) MÓNICA Y CRISTINA van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar películas pornográficas protagonizadas y creadas por la pareja.


ACLARACIÓN: La acción menos grave es la de distribuir material pornográfico a menores según el articulo 186 del Código Penal. La distribución de copias de material con copyright sería un delito al existir un lucro consistente en el ahorro conseguido por eludir el pago de los originales cuyas copias han sido objeto de distribución.


4. SUPUESTO


a) NACHO, que es un bromista, le copia a su amigo el último disco de Andy y Lucas, diciéndole que es el 'Kill'em All' de Metallica.

b) NACHO, que es un bromista, deja una jeringuilla infectada de SIDA en un parque público.


ACLARACIÓN: La segunda broma sería menos grave, a tenor del artículo 630 del Código Penal


5. SUPUESTO


a) ANTONIO fotocopia una página de un libro.

b) ANTONIO le da un par de puñetazos a su amigo por recomendarle ir a ver la película ' La Jungla 4.0'.


ACLARACIÓN: La acción más grave desde un punto de vista penal sería la 'a', puesto que la reproducción, incluso parcial, seria un delito con pena de 6 meses a dos años de prisión y multa de 12 a 24 meses. Los puñetazos, si no precisaron una asistencia médica o quirúrgica, serían tan solo una falta en virtud de lo dispuesto en el artículo 617 en relación con el 147 del Código Penal.


Especial de Carlos Tena, quien afirma: EVIDENTEMENTE SI ESTO ES ASI, QUE DIMITAN TODOS LOS MINISTROS DEL RAMO, INCLUÍDA LA DE CULTURA.


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