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En Cuba no hay cabida para anexionistas y mercenarios, reafirma Presidente

En la Cuba de 2021 no hay cabida para los anexionistas de siempre ni para los mercenarios del momento, aseguró hoy en Twitter el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

“Así como Martí excluyó de la #Cuba con todos y para el bien de todos, a los anexionistas y en sus Palabras en 1961, Fidel separó a los incorregiblemente contrarrevolucionarios, en la Cuba de 2021 no hay cabida para los anexionistas de siempre ni para los mercenarios del momento”, tuiteó el mandatario.

A propósito de conmemorarse el próximo 30 de junio el aniversario 60 de Palabras a los intelectuales, expresadas por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Díaz-Canel compartió una serie de tuits en los que hace referencia a las conquistas mantenidas desde entonces por la Revolución.

Dentro de la Revolución sigue existiendo espacio para todo y para todos, excepto para quienes pretenden destruir el proyecto colectivo, escribió el Presidente cubano junto a la etiqueta #PalabrasALosIntelectuales.

Añadió que la libertad de expresión en la Revolución sigue teniendo como límite el derecho de la Revolución a existir y aseguró que la obra de arte tiene no sólo el derecho sino la misión de ser provocadora, arriesgada, desafiante, cuestionadora, pero enaltecedora y emancipadora.

“Creemos firmemente que la obra de arte tiene no sólo el derecho sino la misión de ser provocadora, arriesgada, desafiante, cuestionadora, pero enaltecedora y emancipadora. Someterla a la censura subjetiva y cobarde es un acto de lesa cultura. #PalabrasALosIntelectuales”, escribió.

En otro mensaje, el Presidente cubano señaló que no vamos a regalar la Revolución ni sus espacios, pues debemos y podemos gestionarlos mejor, aprendiendo más de todo y de todos.

Mientras mayor calificación y experticia tengan las personas que lideran los espacios culturales, se apreciarán las obras con mayor rigor y justicia, aseguró.

Hace 60 años, en diálogo con la intelectualidad artística y literaria, el líder revolucionario Fidel Castro planteó las bases fundacionales de lo que a lo largo de estos años ha conformado la política cultural de la Revolución Cubana.



https://www.pcc.cu/noticias/dentro-de-la-revolucion-sigue-existiendo-espacio-para-todo-y-para-todos-excepto-para 

El pavo de los anexionistas

Salvador Capote.─ Tengo ante mi la descolorida ilustración de un viejo diario anexionista de fecha 22 de noviembre de 1924. En ella se ve al Tío Sam sosteniendo una bandeja con un suculento pavo que tiene por nombre Isla de Pinos. El pie de grabado dice lo siguiente: “En este Día de Acción de Gracias de 1924, estamos profundamente agradecidos a la Divina Providencia por la brillante perspectiva de que la anexión se logre antes de que finalice el año”. Los anexionistas de entonces no pudieron cumplir su deseo: Estados Unidos, después de obligar a los cubanos a una espera humillante de 21 años, se vio obligado a ratificar, en 1925, el Tratado Hay-Quesada que -¡ya era hora!- reconocía la soberanía de Cuba sobre la Isla del Tesoro, no sin antes añadir dos enmiendas vejaminosas y quedarse, de paso, con la Base Naval de Guantánamo. Algún día, Estados Unidos también tendrá que devolvernos el territorio de la Base, o sea, tendrá que devolvernos lo que nunca dejó de ser nuestro. 

El anexionismo ha tenido siempre un fuerte contenido racista. Los anexionistas cubanos del siglo XIX se hubieran conformado con ver a Cuba convertida en un cayo más de la Florida, con tal de conservar a sus esclavos. Los de la república mediatizada –avergonzados de su origen étnico- pues siempre surgía algún detalle que revelaba al abuelo congo o carabalí, hubieran sacrificado su brazo derecho por una cabellera rubia; por ojos azules, ambos brazos; y por tener, además, la piel  blanca… bueno, no puedo imaginar lo que hubieran dado. Pero estoy hablando de una isla con población numerosa de origen africano. En otras naciones de América Latina la situación es diferente pero igualmente racista. Allí, salvo excepciones, las oligarquías son prácticamente etnias blancas, tan ignorantes que desprecian su rica herencia cultural, en países compuestos mayoritariamente por indios y cholos. Con frecuencia –para mortificación de estas élites- algún que otro detalle anatómico delata el ascendiente indígena. Los hay que, por más que tratan, no pueden esconder, debajo del esmoquin, el sarape multicolor. ¡Y qué desilusión cuando, al llegar al país del Norte, estos discriminadores son discriminados, y se ven reducidos a la ambigua categoría racial de hispanos¡. 

Los neo-anexionistas, por último, forman el último escalón en la escala de la desvergüenza, pues su única motivación es el dinero que reciben de agencias del gobierno estadounidense; algunos, como los que integran grupúsculos disidentes dentro de la Isla, se venden por las migajas que reciben de Miami; son los mercenarios más baratos del mundo. 

Del intento de anexión de Isla de Pinos, llamada hoy Isla de la Juventud, porque decenas de miles de jóvenes de todo el mundo han estudiado en sus escuelas secundarias, en sus preuniversitarios y en sus politécnicos, ha transcurrido ya casi un siglo. Sin embargo, los plattistas cubanos de Miami, émulos de la Malinche- al igual que en aquel lejano Día de Acción de Gracias de 1924, continúan con sus delirios anexionistas y, como la isla rebelde no se rinde ante las amenazas ni ante la asfixia económica impuesta, le piden al Señor que se produzca, antes de que finalice el año, una invasión a Cuba por los marines. ¡Miserables!.

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El “ambiente” de los salvadores de la Revolución

http://ea.com.py/v2/el-baldio/muralismo-a-la-luz-de-la-noche
René Vázquez Díaz.─ Para los salvadores de la Revolución, la mejor manera de preservar sus logros sería creando un ambiente que la resquebraje y la mate sin que ella se defienda. O que se suicide. Eso sería lo ideal. Luego todo sería tan fácil. En ese ambiente, la Revolución debe presentarse como pasada de moda, un experimento fracasado. Lo “moderno” es un capitalismo que los nuevos salvadores de Cuba se cuidan mucho de llamar de otra manera.

Los “izquierdistas” y los anexionistas de Cuba: “¿Por qué no los nombró?”

Arnold August.─ El 6 enero de 2017, escribí el artículo: “¿El final de la ideología en Cuba?”. Una de las principales conclusiones fue que “siempre he aseverado que la más peligrosa oposición a la Revolución cubana proviene de la llamada izquierda, y no de la derecha abiertamente plattista [anexionista].” Ésta columna fue seguida por una segunda, publicada el 20 enero de 2017: “La oposición de la ‘izquierda’ cubana y los anexionistas: dos alas de una misma águila.”Esos dos artículos tuvieron una muy alta recepción en la audiencia y fueron reproducidos y circulan ampliamente tanto en español como inglés en muchos medios a nivel mundial, incluyendo por supuesto en Cuba.

Los anexionistas que estuvieron a favor del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba

Empezó Yoani Sánchez para no condenar el bloqueo
Norelys Morales Aguilera.- Este martes 25 de noviembre 186 naciones votaron a favor del proyecto de resolución presentada por la Isla en la Asamblea General de Naciones Unidas por vigésimo año consecutivo sobre la “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

El documento detalla los daños sufridos a causa del cerco norteamericano que ascienden a un estimado de 975 mil millones de dólares.

Estados Unidos y su sempiterno aliado Israel se pronunciaron en contra. Las abstenciones fueron protagonizadas por Islas Marshall, Micronesia y Palau.

Se concluye que el rechazo es unánime y universal.

Ante el hecho los anexionistas cubanos no podrían abiertamente ponerse a favor de Estados Unidos, sin embargo, lo hicieron, para probar su catadura moral contra la abrumadora mayoría de sus coterráneos.

La bloguera Yoani Sánchez pidió el fin de “los dos bloqueos, el que impone Estados Unidos y el que impone el régimen comunista en Cuba”, según la radio del gobierno norteamericano en sus transmisiones subversivas contra la Isla.

Oswaldo Payá Sardiñas se preguntó por qué la ONU aprobó una resolución contra el embargo, [dice embargo igual que sus mentores] pero no aprueba una resolución que exija “elecciones libres en Cuba”.

René Gómez Manzano, comentó asimismo en La Habana que “el gobierno de Cuba critica el capitalismo, pero insiste en que se levante el embargo para poder disfrutar del capitalismo de los Estados Unidos.”

Un modo muy hipócrita de "oposición" al bloqueo.

No valdría la pena comentar el oportunismo y engañoso de tales declaraciones de estos personajes ni las de otros del mismo talante, si no estuviesen en perfecta sintonía con el alegato balbuceante del embajador norteamericano en la 66 sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. No por gusto Yoani Sánchez es la bloguera de Estados Unidos. Todos anexionistas sin miramientos.

El embajador Ronald D. Godard mintió en las dos cifras que mencionó al respecto de las llamadas “donaciones de asistencia humanitaria a Cuba” que son los fondos que la USAID utiliza para actuar contra el orden constitucional en Cuba. ¡Muy humanitaria agresión!

También aludió a las remesas que los cubanos radicados en Estados Unidos envían a sus familiares, que deben hacerlas frente a regulaciones y restricciones oficiales, así como las donaciones que con mucho esfuerzo efectúan Organizaciones No Gubernamentales en cantidades casi simbólicas.

Godard tal vez hablaba para los anexionistas que son los beneficiarios y ejecutores de las “ayudas de la USAID” que como ha sido publicado las mantienen como programas semiclandestinos puesto que su fin es la subversión y la injerencia en la Isla.

El año anterior y este 2011, la USAID manejó un presupuesto de de $20 millones de dólares declarados públicamente para financiar grupos dentro y fuera de Cuba que promueven la agenda de Washington.

Los mercenarios de Estados Unidos, no pudiendo eludir el contundente rechazo al bloqueo en todo el mundo, juegan a la propaganda fascista, trasladando su agresión a la Isla.

Cobran por eso. Y, no se dividen entre “vieja o nueva disidencia”: son lo mismo de anexionistas.


Anexionismo cubano en el Congreso de EE.UU.

Manuel E. Yepe.- Es notable el hecho de que poco más de un millón y medio de cubanos en Estados Unidos (no todos tienen derecho al sufragio) tengan dos senadores y cuatro representantes en el Congreso de Washington, proporción que sobrepasa la de mexicanos y boricuas, que por su número incomparablemente mayor, en el primer caso, y por el status colonial que sufren, en el segundo, debían tener una representación más numerosa.

Los cubanos tienen mayor representación en Congreso que los pobladores de los estados de Wyoming, Montana, Idaho, Nevada, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Utah, Alaska, Rhode Island, Maine, Hawái y Nuevo México.

Igual que el independentismo, el anexionismo en Cuba tiene en sus raíces la inconformidad de los cubanos con el colonialismo español.

Ambas corrientes competían con la reformista que se contentaba con un alivio del yugo colonial.

Cuando el resto de las provincias hispanas de América habían accedido a la independencia, Cuba seguía obligada a permanecer como “la siempre fiel”, junto a Puerto Rico.

Los anexionistas cubanos que emigraron a Norteamérica en el siglo XIX tienen en común con las élites económicas que lo hicieron en los años 60 del siglo XX su incompatibilidad con las ideas independentistas de los revolucionarios cubanos.

Cuando en 1959 llegaron a Miami centenares de deshonestos funcionarios de la tiranía de Fulgencio Batista con sus maletas llenas de dólares robados al tesoro público, también huían cientos de represores militares, torturadores y asesinos con las manos ensangrentadas. Unos evadían la justicia criminal, otros la justicia social. Ambos fueron germen de lo que llegó a ser la mafia cubana de Miami que tanto ha pesado, durante más de medio siglo y bajo el gobierno de once inquilinos de la Casa Blanca, en las relaciones de Estados Unidos con Cuba.

Incorporando su vasta experiencia delictiva al entrenamiento recibido de la CIA para misiones militares y terroristas contra la revolución cubana, esos truhanes impusieron métodos pandilleros de control sobre el conjunto de la población de inmigrantes cubanos en la Florida, adquiriendo una autoridad sobre el voto electoral de éstos que agregó, a su poder económico de espurio origen, un poder político que se disputan los dos partidos que se distribuyen los cargos electivos en Estados Unidos.

El hegemonismo estadounidense, amenazado por la decisión de los dirigentes revolucionarios de asumir el poder real del país en nombre de los intereses populares y en favor de las reivindicaciones más estratégicas y urgentes de la población, optó por la violencia para recuperar el control de la isla. Para ello, le eran más útiles los experimentados represores preparados por asesores del Pentágono durante la tiranía de Batista que los burgueses que demandaban a Estados Unidos que les recuperara sus latifundios y negocios nacionalizados por la revolución.

Pero sucesivos fracasos de los planes violentos llevaron a la extrema derecha estadounidense, en especial durante los gobiernos de Bush padre y su hijo, a acometer la alternativa de empoderar a la extrema derecha cubana del Sur de la Florida ofreciéndole, turbios manejos mediante, una representación política sobredimensionada.

Los políticos de origen cubano en Estados Unidos –una buena parte de ellos descendientes familiares de homólogos en la política cubana o de agentes represivos policiales de la tiranía de Fulgencio Batista (1952-1959)- comenzaron casi todos sus carreras políticas bajo auspicios de las agresiones de Washington contra Cuba, en los grupos extremistas armados por la CIA y otras agencias de espionaje y subversión, en Miami y Nueva Jersey, principalmente.

En los congresistas de origen cubano y en la cúpula del poder político de la comunidad isleña sigue primando la línea que rechaza el contacto con Cuba. En la base, sin embargo, se aprecian ya grandes cambios que no reflejan los medios corporativos.

Una reciente polémica epistolar entre Hillary Clinton e Ileana Ros-Lethenien, muestra a la congresista “batistiana” más agresiva contra los intereses de los inmigrantes cubanos que la canciller estadounidense.

Hago notar, no obstante, que el pensamiento anexionista no es algo que caracterice a la emigración cubana en Estados Unidos, ni antes ni ahora. Solo una parte relativamente menor ha estado o está dispuesta a renunciar a la identidad cubana para satisfacer sus ambiciones propias aprovechando los apetitos históricos de EEUU respecto a Cuba.

José Martí, primero, y Fidel Castro, hace algo más de medio siglo, fueron capaces de promover movimientos basados en la ideología de la lucha independentista en la emigración cubana en Estados Unidos cuyas raíces no han podido hacer desaparecer las campañas de odio y mentiras.

El guerrerista Aznar y sus clones anexionistas cubanos en Madrid.

Patricio Montesinos 

El guerrerista ex presidente del gobierno español José Maria Aznar prepara en Madrid con sus clones anexionistas cubanos un supuesto homenaje a los contrarrevolucionarios que financiados por Estados Unidos pretenden subvertir el orden en la isla caribeña y que se dicen llamar “disidentes”.

Según informaciones divulgadas en Madrid, la nueva provocación anticubana será organizada por el también ex líder del ultraderechista Partido Popular (PP) y por la conservadora Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) que él preside, en ocasión de la Cumbre Unión Europea-América Latina a celebrarse en la capital española en las próximas semanas.

Por enésima vez Aznar y un grupo de conocidos pero muy desgastados contrarrevolucionarios de su misma estirpe pretenden agredir a la mayor de las Antillas, como parte de su enfermiza y frustrada pesadilla de destruir la Revolución cubana.

El ex jefe del gobierno español evidentemente continúa buscando a costa de su odio visceral hacia Cuba el protagonismo que nunca logró como político durante sus dos mandatos (1996-2004), durante los cuales únicamente resaltó por su implicación directa en la guerra y ocupación sangrienta impuesta por Estados Unidos y sus aliados a Iraq.

Entonces, incluso varios de los autotitulados “opositores” en Cuba y connotados contrarrevolucionarios asentados en Madrid no querían que los mezclaran con Aznar, a quien el pueblo español condenó unánimemente y derrotó posteriormente en las urnas por su activa participación en la agresión a Irak, y su sometimiento sin escrúpulos al régimen norteamericano del ex presidente George W. Bush.

Pero como es más que sabido, a los anexionistas y mercenarios el diablo los cría y las monedas los unen, y cuando se trata de atacar a Cuba sus bolsillos se excitan aún más, tomando en cuenta que detrás hay mucho dinero procedente de Estados Unidos y de algunos de sus aliados. El nuevo plan de Aznar y sus clones forma además parte de la más reciente campaña anticubana desatada en España y varios países del Viejo Continente cuyo propósito es evitar a toda costa que la Unión Europea (UE) elimine la denominada Posición Común que impone a la nación caribeña desde 1996, y que adoptó por instrucción de Washington y las gestiones sumisas de Aznar.

Durante la actual presidencia semestral española de la UE, las autoridades de ese país han insistido en la necesidad de variar esa Posición Común, actitud que ha sido objeto de continuos ataques de la derecha representada por el opositor PP, que sigue utilizando a Cuba como arma de política domestica. Aznar lo hizo siempre, y también siempre fracasó, aunque su soberbia anticubana jamás tendrá remedio.