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El arte de la guerra mediática

Fernando Buen Abad.─ Pongamos en la agenda de todas nuestras luchas la disputa por el sentido. Hay que profundizar, en el debate de las bases con sus medios y sus modos, la agenda de la guerra comunicacional (monopólica y global) pero hay que desarrollar métodos de profundización y argumentación despegados de la lógica y la pedagogía hegemónicas infiltradas en lo que entendemos por comunicación y por guerra. Ni se trata de la comunicación en su uso burgués genérico (casi platónico), ni se trata de una guerra convencional. Aquí comienzan los desafíos.

En más de un sentido las primeras escaramuzas de una guerrilla semiótica deben ocurrir en nuestras propias cabezas. Es necesario extirpar los dispositivos ideológicos burgueses que nos obligan a pensar la comunicación como le conviene al enemigo. Extirpar las matrices ideológicas del escepticismo bobo –y del individualismo Superman– del que nadie está a salvo (con las debidas excepciones) cuando una inmensa mayoría, hemos vivido expuestos, durante las 24 horas del día y por décadas, a las irradiaciones del Chernóbil ideológico burgués en los mass media.

Saquemos de la cabeza cualquier petulancia que nos conduzca a creer que nos las sabemos todas y que somos expertos del sentido común en manejo de medios. Eso ha producido confusiones, caos y pérdida de tiempo a raudales bajo el supuesto de que hay genios naturales para la manipulación de las masas. La fórmula del carisma del uno frente a las multitudes. Ideológica mesiánica.

No se imite ni su lógica ni su estética. No se suponga que copiando sus artificios conseguiremos los éxitos que ellos hubieren alcanzado. La clave no está en copiarlos sino en combatirlos, derrotándolos desde el corazón mismo de sus contradicciones semánticas, sintácticas y pragmáticas y con los pies plantados en el alma de la lucha de clases y de las batallas concretas donde se manifiesta más agudizada. Ellos nos atacan con seducciones de todo género, nos atacan con misiles argumentales disfrazados de slogan, nos atacan con repertorios enormes de tentaciones y lujos bajo el manto de una estética ideologizada en torno a las mercancías y a la acumulación de riquezas a cualquier costo. Su arsenal tecnológico e ideológico ha creado las semiósferas de su consumo y, al mismo tiempo que nos atacan seduciéndonos, fortalecen sus arsenales y sus campos de sentido, que no son otra cosa que campos de concentración atiborrados de conciencias secuestradas.

Nuestras bases sociales necesitan metodología para la autocrítica. Urge un balance hondo y resolutivo sobre las consecuencias de la violencia mediática padecida por nuestros pueblos. El mapa, o la tomografía del desastre, producido en las subjetividades todas. Nos urge un trabajo minucioso para evaluar y sistematizar las claves de nuestras grandes victorias semióticas, desde la Revolución de Octubre hasta nuestros días. Eso debería ser una nueva Carta universal para la emancipación mediática y cultural de nuestros pueblos, pero se necesita organización y coordinación decididas a cerrar el paso al arsenal imperial que se renueva sistemáticamente en ubicuidad y velocidad de ataque. Necesitamos tácticas y estrategias para responder, en tiempo real, a las ofensivas, pero con nuestras herramientas teórico-prácticas para la planificación simbólica revolucionaria.

Si solo desarrollamos lamentos (incluso científicamente apuntalados) estamos produciendo únicamente informes sobre nuestras bajas, pérdidas y retrocesos que el enemigo de clase valora mucho. Les hacemos el trabajo de explicarles cómo nos dañan. Nos urge un ¿qué hacer? en clave de respuestas concretas para el corto, el mediano y el largo plazo. Necesitamos el concurso inter, multi y transdisciplinario de todos los expertos comprometidos con la emancipación y contra el capitalismo. Talentos especializados en la lucha contra la manipulación simbólica y fuerzas creadoras en las ciencias y en las artes.

Hay que lograr que toda acción golpista, desestabilizadora, desmoralizante y tergiversadora (de base económica, militar y financiera) pagada por la CIA, y su red planetaria de cómplices, se revierta inmediatamente y retorne a ellos como un bumerán que les estalle en el rostro. Necesitamos vacunas contra los virus ideológicos burgueses, y necesitamos un método de producción simbólica que avance sobre el territorio del pensamiento crítico, emancipador, antimperialista y anticapitalista. «Combatiendo al Capital», como pide el himno peronista, por ejemplo, y como lo reclama la historia toda de la Patria Grande. No hay tiempo que perder. El arte de la guerra mediática debe ser resemantizado, reescrito y consolidado como un instrumento nuevo y central para la democratización de la información y de la comunicación. O seguiremos corriendo peligros y pagando consecuencias costosísimas y absolutamente injustas. () 

Trump tiene un objetivo: acabar con el chavismo

Alex Anfruns.─ Ocho meses después de las elecciones presidenciales de mayo de 2018, que designaron a Nicolás Maduro como el ganador con más de 6 millones de votos (67,8% y 46% de participación), los intentos de deslegitimar a su gobierno aumentaron este mes de enero. Aunque democráticamente elegido, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela está siendo desafiado por una parte de la oposición…. ¡que se negó a participar en las elecciones!

Enero, el mes de todas las resoluciones

Por mal que les pese a algunos, el 10 de enero, el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, asumió oficialmente su cargo. Inmediatamente, la OEA (Organización de Estados Americanos) lo declaró “ilegítimo” en una declaración que fue incansablemente difundida por los medios de comunicación. No es banal observar que la OEA, con sede en Washington, esté presidida por un Luis Almagro repudiado por su propio partido en Uruguay, así como por todas las fuerzas progresistas del continente. Cabe destacar que el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador rechazó la injerencia y envió a un representante mexicano a la investidura, al tiempo que explicó que el respeto a la soberanía es un principio sagrado regido por la Constitución mexicana.

La oposición de la “izquierda” cubana y los anexionistas: Dos alas de una misma águila

Enmienda Platt, apéndice a la Constitución cubana en 1902
Arnold August*.─ Uno de los conceptos que generó la mayor controversia en el artículo precedente, “¿El final de la ideología en Cuba?”, fue el de que “siempre he aseverado que la más peligrosa oposición a la Revolución cubana proviene de la llamada izquierda, y no de la derecha abiertamente plattista o anexionista”. La mayoría de los lectores elogiaron el artículo, muchos otros participaron en serios debates, mientras tan sólo un par de personas lo objetaron fuertemente, señalando particularmente esta frase.

Foro de Sao Paulo afina camino hacia el desarrollo de los pueblos: video

Participantes en el Foro de Sao Paulo, cuyo XXII Encuentro se celebra en El Salvador, debaten sobre el rumbo de la izquierda en Latinoamérica y el Caribe, la construcción de acciones para contrarrestar el ataque desestabilizador de la derecha continental, la creación de una cultura política en la región y la consolidación de los procesos progresistas.

Foro de Sao Paulo: retos y avances de la izquierda [+ video]

Los retos de la izquierda para consolidar los procesos revolucionarios de Latinoamérica y el Caribe fueron uno de los puntos de reflexión de la escuela de debate del XXII Encuentro del Foro de Sao Paulo que sesiona en El Salvador.

Con el lema El poder popular en la transformación económica, social, política y cultural de los pueblos de Latinoamérica y el Caribe, cientos de representantes de partidos políticos y movimientos progresistas del continente participaron la víspera en este espacio en el que también reflexionaron sobre cómo repeler la contraofensiva imperial.

Neoliberalismo, guerra mediática y económica, boicot y desestabilización fueron palabras claves en torno a este tema que reunió a reconocidos analistas de la región, entre ellos la historiadora venezolana Carmen Bohórquez.

La comunicación popular es el camino

Osvaldo León.─ Golpear a todo lo que mínimamente huela a democratización de la comunicación –eje estratégico para superar las asimetrías existentes y desmonopolizar la palabra en beneficio de un mayor pluralismo y diversidad–, parece ser una de las prioridades de los gobiernos de derecha, legítimos e ilegítimos, en la región.

De un plumazo y de entrada de juego, Mauricio Macri, al asumir su mandato en Argentina, vía decreto ejecutivo prácticamente desarma la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, para proteger al puñado de monopolios mediáticos que gravitaron en su elección.  Esta ley, una de las leyes más discutidas de la historia de ese país, fue aprobada en 2009 tras una laboriosa construcción ciudadana con la participación de una multiplicidad de sectores sociales y políticos.

Pequeñas cargas contra la mitología del capital en un breve libro [+ texto en pdf y video]

Resumen de las tesis  del libro "Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo" de David Harvey*

“Deberíamos luchar por un mundo en el que:

1. La provisión directa de adecuados valores de uso para todos (vivienda, educación, seguridad alimentaria, etc.) sea prioritaria sobre su provisión a través de un sistema de mercado que maximiza el beneficio y que concentra los valores de cambio en unas pocas manos privadas y distribuye los bienes de acuerdo a la capacidad de pago.

2. Se cree un medio de cambio que facilite la circulación de bienes y servicios pero limite o excluya la capacidad de los individuos privados para acumular dinero como una forma de poder social.

3. La oposición entre propiedad privada y poder estatal sea desplazada tanto como sea posible por regímenes de derechos comunes –con énfasis concreto sobre el conocimiento humano y la tierra como los comunes más cruciales que tenemos- cuya creación, gestión y protección se sitúe en las manos de asambleas y asociaciones populares.

El sistema capitalista morirá cuando las grandes masas latinoamericanas decidan [+ video]

Osvaldo Martínez, de la delegación cubana en el Foro de Sao Paulo, hizo importantes señalamientos en el evento.

"Yo prefiero no hablar de crisis terminal del Sistema. El Capitalismo tiene una gran capacidad de recomposición, podemos decir que tiene siete vidas como los gatos".

"El Sistema no va a desaparecer por una crisis económica, jamás, El Sistema hay que hacerlo desaparecer, él, automáticamente, no se va a derrumbar y son los humanos los que tienen que hacerlo desaparecer mediante acciones políticas, que tienen que ser concertadas, que tienen que tener un liderazgo, tienen que tener unos objetivos, tienen que tener una organización".

Pero estoy convencido que El Sistema (capitalista) morirá.

"Por supuesto no sé cuando, tampoco sé cómo, pero morirá y lo hará cuando las grandes masas latinoamericanas decidan hacerlo, ellas serán las enterradoras del Sistema, no la crisis económica actual".



Fuente: Aporrea.org

El temor de la derecha oficialista mexicana

Gerardo Albarrán de Alba.- La derecha en México les tuvo más miedo a los pobres que al PRI. La posibilidad de un voto útil, como el que la izquierda le dio a Vicente Fox en 2000 para sacar al PRI de Los Pinos, no fue correspondida esta vez por los militantes y simpatizantes del oficialista PAN que, sabedores de la debacle de su candidata, Josefina Vázquez Mota, le negaron el apoyo a Andrés Manuel López Obrador, quien era el candidato mejor posicionado para evitar el retorno de la dictadura perfecta, personificada por el priísta Enrique Peña Nieto.

En 2000, la postulación de Vicente Fox como candidato de la derecha atrajo la atención ciudadana. El estilo desenfadado, coloquial y de a ratos hasta torpe del ex gobernador de Guanajuato sedujo a ciudadanos que no lo conocían, por contraste con la solemnidad y la sacralización del poder de los políticos profesionales.

Rijoso y pendenciero, bajobarriero, Fox colmó de insultos al entonces candidato del PRI, Francisco Labastida Ochoa, y apabulló al candidato del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas, en los preparativos del que fue el único debate entre ellos tres. Su conducta le permitió remontar los once puntos de desventaja que tenía en las encuestas en enero de ese año hasta ponerse a poco menos de siete puntos del priísta cuando faltaban tres meses para la elección, lo que desató una activa campaña por el voto útil. La izquierda mexicana estuvo a la altura del momento y muchos militantes y simpatizantes del PRD –conscientes de las nulas posibilidades de Cárdenas– apoyaron a Fox, que finalmente fue electo presidente con una ventaja de 2.409.918 votos, equivalente al 6,41 por ciento del total. La coalición de izquierda, con la tercera postulación presidencial de Cárdenas, quedó en tercer lugar, a casi 26 puntos porcentuales del ganador.

Aun cuando no se documentó, el voto útil pudo influir en el resultado de la elección presidencial de 2006, con la primera candidatura de López Obrador, entonces jefe de gobierno del Distrito Federal, la capital del país. El izquierdista arrancó con poco más de 40 puntos, una ventaja tan amplia sobre el PAN y el PRI que muchos daban por hecho que la alternancia en México giraría a la izquierda. Los errores estratégicos de López Obrador (como rehuir el primero de dos debates presidenciales), así como el contubernio del gobierno de Fox, los estrategas del PAN y las televisoras en la guerra sucia desatada en su contra hundieron esa posibilidad. Así fue electo Felipe Calderón Hinojosa, con apenas 0,56 por ciento de diferencia.

En este 2012, López Obrador arrancó en tercer lugar en las encuestas, detrás de Vázquez Mota y del puntero Enrique Peña Nieto, que en ningún momento bajó más de cuatro puntos, en tanto que la panista se desplomó en el primer mes de campaña.

López Obrador rebasó a la panista y creció con el surgimiento del movimiento estudiantil #YoSoy132 y las evidencias de los recursos exorbitantes que estaba gastando el PRI, una buena parte en operaciones de compra de votos, pero nada de eso pareció afectar las preferencias por Peña Nieto en las encuestas promovidas por algunos medios, que en vísperas de la elección le dieron una ventaja de entre 12 y hasta 20 puntos sobre el candidato de la coalición izquierdista, lo que se ha convertido en un escándalo.

Una semana antes de la jornada electoral, intelectuales, científicos, artistas y periodistas pagaron desplegados en periódicos para llamar a la ciudadanía a dar su voto útil a López Obrador, como única posibilidad real de impedir el regreso del PRI al poder.

El propio Vicente Fox, beneficiario en 2000 del primer ejercicio ciudadano de ejercer el voto útil en una elección presidencial, expuso la debilidad de la candidatura de la oficialista Josefina Vázquez Mota (“sólo ganaría por un milagro”) y también llamó al voto útil por la oposición, pero no la del izquierdista López Obrador, al que guarda una personal inquina, sino por el puntero priísta Peña Nieto.

Al final, los resultados preliminares registraron 18.727.398 votos a favor del PRI (junto con su aliado, el Partido Verde Ecologista, único en su tipo en el mundo en promover la pena de muerte), por 15.535.117 votos para la coalición de izquierda. Una diferencia de 6,51 puntos porcentuales. El PAN y Vázquez Mota quedaron en tercer lugar, a 6,24 puntos de López Obrador y a 12,75 puntos porcentuales de Peña Nieto.

Así, en las elecciones presidenciales del pasado domingo, la derecha oficialista ha preferido devolverle el poder al PRI antes que permitir el ascenso de un gobierno alejado de las componendas entre panistas y priístas que les han permitido cogobernar los últimos doce años desde las cámaras de Diputados y de Senadores.

En la debacle electoral, el presidente Felipe Calderón Hinojosa y su partido, el PAN, ahora se muestran apurados por entregarles el poder a Peña Nieto y al PRI, el partido que fue su enemigo histórico durante 61 años, desde su fundación en 1939 hasta 2000, cuando la izquierda los ayudó a ganar. [Página 12]


Decálogo para ser de izquierda


En estos días se ha estado reproduciendo nuevamente en Internet por su actualidad el artículo “Diez consejos para los militantes de izquierda” del teólogo brasileño Frei Betto aparecido en 2002 (Punto Final Nº 515, p 17) al publicarlo como “Decálogo …” se respeta el original tomado de koinonia.org

  “Yo diría que militantes de izquierda, somos todos aquellos que sin llamarnos izquierdistas creemos en el proyecto de un mundo mejor, de solidaridad con los oprimidos, y de lucha por la imposición de la justicia social.” Frei Betto 

1. Mantenga viva la indignación.

Verifique periódicamente si usted es realmente de izquierda. Adopte el criterio de Norberto Bobbio: la derecha considera la desigualdad social tan natural como la diferencia entre el día y la noche. La izquierda, por el contrario la encara como una aberración a erradicar.
Cuidado: usted puede estar contaminado por el virus socialdemócrata, cuyo principal síntoma es utilizar métodos de derecha para obtener conquistas de izquierda y, en caso de conflicto, desagradar a los pequeños para no quedar mal con los grandes.

2. La cabeza piensa donde pisan los pies.

No es posible ser de izquierda sin mancharse los zapatos allá donde el pueblo vive, lucha, sufre, se alegra y celebra sus creencias y sus victorias. Teoría sin práctica es hacerle el juego a la derecha.

3. No se avergüence de creer en el socialismo.

El escándalo de la Inquisición no hace que los cristianos abandonen los valores y las propuestas del Evangelio. Del mismo modo, el fracaso del socialismo en el Este europeo no debe llevarle a usted a desterrar el socialismo del horizonte de la historia humana.

El capitalismo, que está en vigor hace ya 200 años, ha fracasado para la mayoría de la población mundial. Hoy somos 6 mil millones de habitantes. Según el Banco Mundial, 2.800 millones sobreviven con memos de 2 dólares por día, y 1.200 millones con menos de un dólar por día. La globalización de la miseria no es mayor gracias al socialismo chino, que, a pesar de sus errores, asegura alimentación, salud y educación a 1.200 millones de personas.

4. Sea crítico sin perder la autocrítica

Muchos militantes de izquierda cambian de lado cuando empiezan a buscar tres pies al gato. Marginados por el poder, se vuelven amargados, y acusan a sus compañeros/as de errores y vacilaciones. Como dice Jesús, ven la paja en el ojo del otro, y no la viga en el suyo. Ni se comprometen para mejorar las cosas. Se quedan como meros espectadores y jueces, y, poco a poco, son cooptados por el sistema.
La autocrítica no consiste sólo en admitir los propios errores, sino admitir ser criticado por los/as compañeros/as.

5. Sepa diferenciar entre militante y "militonto"

Militonto es aquel que presume de estar en todo, participar en todos los actos y movimientos, actuar en todos los frentes. Su lenguaje está lleno de las grandes palabras y los efectos de su acción son superficiales.
El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, reflexiona, medita; se cualifica en una determinada forma y área de actuación o actividad, valora sus vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios.

6. Sea riguroso en la ética de la militancia

La izquierda actúa por principios. La derecha, por intereses. Un militante de izquierda puede perder todo -la libertad, el trabajo, la vida…- menos la moral. Sin moral, desmoraliza la causa que defiende y encarna, y presta un inestimable servicio a la derecha.
Hay tipos amarillos disfrazados de militantes de izquierda. Es el sujeto que se compromete teniendo en vista sobre todo su ascenso hacia el poder. En nombre de una causa colectiva, busca en realidad su interés personal.
El verdadero militante -como Jesús, Gandhi, Che Guevara- es un servidor, dispuesto a dar la propia vida para que otros tengan vida. No se siente humillado por no estar en el poder, ni orgulloso por estarlo. El no se confunde a sí mismo con la función que ocupa.

7. Aliméntese con la tradición de la izquierda

Es preciso oración para cultivar la fe, cariño para nutrir el amor de la pareja, y "volver a las fuentes" para mantener encendida la mística de la militancia. Conozca la historia de la izquierda, lea (auto) biografías como el "Diario del Che en Bolivia", y novelas como "La Madre" de Gorki, o "Las uvas de la ira" de Steinbeck.

8. Prefiera el riesgo de equivocarse con los pobres, a la pretensión de acertar sin ellos

Convivir con los pobres no es fácil. Primero suele darse una tendencia a idealizarlos. Luego se descubre que entre ellos se dan los mismos vicios que en las demás capas sociales. Ellos no son mejores ni peores que los demás seres humanos. La diferencia es que son pobres, o sea, personas privadas injusta e involuntariamente de los bienes esenciales de la vida digna. Por eso es por lo que estamos a su lado. Por una cuestión de justicia.
Un militante de izquierda jamás negocia los derechos de los pobres y sabe aprender con ellos.

9. Defienda siempre al oprimido, aunque aparentemente no tenga razón

Son tantos los sufrimientos de los pobres del mundo que no se puede esperar de ellos actitudes que tampoco siempre aparecen en la vida de quienes tuvieron una educación refinada.
En todos los sectores de la sociedad hay gente corrompida y bandidos. La diferencia es que, en la élite, la corrupción se hace con la protección de la ley y los bandidos son defendidos mediante mecanismos económicos sofisticados, que permiten que un especulador lleve una nación entera a la ruina.
La vida es el don mayor de Dios. La existencia de la pobreza clama al cielo. No espere jamás ser comprendido por quien favorece la opresión de los pobres.

10. Haga de la oración un antídoto contra la alienación

Orar es dejarse cuestionar por el Espíritu de Dios. Muchas veces dejamos de rezar para no oír el llamado divino que exige nuestra conversión, o sea, el cambio de rumbo en la vida. Hablamos como militantes y vivimos como burgueses, acomodados, o en la fácil posición de jueces de quien lucha.
Orar es permitir que Dios subvierta nuestra existencia, enseñándonos a amar como Jesús amaba, liberadoramentte.

Diez conselhos para os militantes de esquerda

 
1. Mantenha viva a indignação

Verifique periodicamente se você é mesmo de esquerda. Adote o critério de Norberto Bobbio: a direita considera a desigualdade social tão natural quanto a diferença entre o dia e a noite. A esquerda encara-a como uma aberração a ser erradicada.
Cuidado: você pode estar contaminado pelo vírus social-democrata, cujos principais sintomas são usar métodos de direita para obter conquistas de esquerda e, em caso de conflito, desagradar aos pequenos para não ficar mal com os grandes.

2. A cabeça pensa onde os pés pisam
 
Não dá para ser de esquerda sem "sujar" os sapatos lá onde o povo vive, luta, sofre, alegra-se e celebra suas crenças e vitórias. Teoria sem prática é fazer o jogo da direita.

3. Não se envergonhe de acreditar no socialismo

O escândalo da Inquisição não faz os cristãos abandonarem os valores e as propostas do Evangelho. Do mesmo modo, o fracasso do socialismo no Leste europeu não deve induzi-lo a descartar o socialismo do horizonte da história humana.
O capitalismo, vigente há 200 anos, fracassou para a maioria da população mundial. Hoje, somos 6 bilhões de habitantes. Segundo o Banco Mundial, 2,8 bilhões sobrevivem com menos de US$ 2 por dia. E 1,2 bilhão, com menos de US$ 1 por dia. A globalização da miséria só não é maior graças ao socialismo chinês que, malgrado seus erros, assegura alimentação, saúde e educação a 1,2 bilhão de pessoas.

4. Seja crítico sem perder a autocrítica

Muitos militantes de esquerda mudam de lado quando começam a catar piolho em cabeça de alfinete. Preteridos do poder, tornam-se amargos e acusam os seus companheiros(as) de erros e vacilações. Como diz Jesus, vêem o cisco do olho do outro, mas não o camelo no próprio olho. Nem se engajam para melhorar as coisas. Ficam como meros espectadores e juízes e, aos poucos, são cooptados pelo sistema.
Autocrítica não é só admitir os próprios erros. É admitir ser criticado pelos(as) companheiros(as).

5. Saiba a diferença entre militante e "militonto"

"Militonto" é aquele que se gaba de estar em tudo, participar de todos os eventos e movimentos, atuar em todas as frentes. Sua linguagem é repleta de chavões e os efeitos de sua ação são superficiais.
O militante aprofunda seus vínculos com o povo, estuda, reflete, medita; qualifica-se numa determinada forma e área de atuação ou atividade, valoriza os vínculos orgânicos e os projetos comunitários.

6. Seja rigoroso na ética da militância
 
A esquerda age por princípios. A direita, por interesses. Um militante de esquerda pode perder tudo - a liberdade, o emprego, a vida. Menos a moral. Ao desmoralizar-se, desmoraliza a causa que defende e encarna. Presta um inestimável serviço à direita.
Há pelegos disfarçados de militante de esquerda. É o sujeito que se engaja visando, em primeiro lugar, sua ascensão ao poder. Em nome de uma causa coletiva, busca primeiro seu interesse pessoal.
O verdadeiro militante -como Jesus, Gandhi, Che Guevara- é um servidor, disposto a dar a própria vida para que outros tenham vida. Não se sente humilhado por não estar no poder, ou orgulhoso ao estar. Ele não se confunde com a função que ocupa.

7. Alimente-se na tradição da esquerda

É preciso oração para cultivar a fé, carinho para nutrir o amor do casal, "voltar às fontes" para manter acesa a mística da militância. Conheça a história da esquerda, leia (auto)biografias, como o "Diário do Che na Bolívia", e romances como "A Mãe", de Gorki, ou "As Vinhas de Ira", de Steinbeck.

8. Prefira o risco de errar com os pobres a ter a pretensão de acertar sem eles.
Conviver com os pobres não é fácil. Primeiro, há a tendência de idealizá-los. Depois, descobre-se que entre eles há os mesmos vícios encontrados nas demais classes sociais. Eles não são melhores nem piores que os demais seres humanos. A diferença é que são pobres, ou seja, pessoas privadas injusta e involuntariamente dos bens essenciais à vida digna. Por isso, estamos ao lado deles. Por uma questão de justiça.
Um militante de esquerda jamais negocia os direitos dos pobres e sabe aprender com eles.

9. Defenda sempre o oprimido, ainda que aparentemente ele não tenha razão

São tantos os sofrimentos dos pobres do mundo que não se pode esperar deles atitudes que nem sempre aparecem na vida daqueles que tiveram uma educação refinada.
Em todos os setores da sociedade há corruptos e bandidos. A diferença é que, na elite, a corrupção se faz com a proteção da lei e os bandidos são defendidos por mecanismos econômicos sofisticados, que permitem que um especulador leve uma nação inteira à penúria.
A vida é o dom maior de Deus. A existência da pobreza clama aos céus. Não espere jamais ser compreendido por quem favorece a opressão dos pobres.

10. Faça da oração um antídoto contra a alienação

Orar é deixar-se questionar pelo Espírito de Deus. Muitas vezes deixamos de rezar para não ouvir o apelo divino que exige a nossa conversão, isto é, a mudança de rumo na vida. Falamos como militantes e vivemos como burgueses, acomodados ou na cômoda posição de juízes de quem luta.
Orar é permitir que Deus subverta a nossa existência, ensinando-nos a amar assim como Jesus amava, libertadoramente.


Guía para ser ex-izquierdista.

Emir Sader.-- Sirve para aquellos que aceptaron las famosas «propuestas irrecusables» y asumieron cargos de jefe en grandes publicaciones de un medio monopolista o en alguna gran empresa privada, que exigen silencio o declaraciones adaptadas a los intereses de los «patrones» (olvidándose de que no existen «propuestas irrecusables» sino espinazos excesivamente flexibles).

No serían casos aislados, finalmente las redacciones de esos órganos de medios privados están llenas de ex comunistas, ex trotskistas y ex izquierdistas en general, «arrepentidos» o sencillamente «convertidos» y que se pasan toda la vida – como ciertos «intelectuales» de las universidades, que ganan a cambio amplios espacios en las grandes empresas – diciendo que ya no somos lo que éramos, «limpiándose» a ojos de la burguesía de sus «pecadillos de juventud».

Es indispensable la referencia a que «se es imbécil a los 20 si no se es radical, se es imbécil a los 40 si sigues siéndolo», o alguna alusión a lo de pasar «de incendiario a los 20 a bombero a los 40», dejando en el aire la afirmación de que se tuvo una juventud agitada antes de llegar a la edad de la razón.

Los once principios goebbelianos y los ataques a Cuba.


Norelys Morales Aguilera

Según la Wikipedia hay 11 principios de Goebbels para la propaganda. ¿Se aplican a la guerra mediática contra Cuba?. Quizás lo peor, es que algunos de izquierda, sobre todo los que no se han quitado la visión europeizante del pensamiento, so pretexto de querer defender a Cuba, van en la comparsa del ataque a los cubanos. Gracias por los ataques, es buen método para orientarse.

1. Principio de simplificación y del enemigo único: Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

2. Principio del método de contagio: Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3. Principio de la transposición: Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

4. Principio de la exageración y desfiguración: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5. Principio de la vulgarización: “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

6. Principio de orquestación: “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”.”Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

7. Principio de renovación: Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8. Principio de la verosimilitud: Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9. Principio de la silenciación: Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10. Principio de la transfusión: Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11. Principio de la unanimidad: Llegar a convencer mucha gente que piensa “como todo el mundo”, creando una falsa impresión de unanimidad.”