Las imágenes fueron tomadas en la tarde hace dos días en el pueblo palestino de Asira, con una de las cámaras que la ONG entrega a los palestinos para que documenten los abusos de que son objeto por parte de los colonos extremistas y el Ejército israelí.
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Video de ONG israelita muestra a colonos judíos disparar a palestinos
La ONG israelí Betselem difundió tres videos que muestran cómo colonos judíos armados con pistolas y rifles, protegidos por soldados israelíes, disparan contra jóvenes palestinos y hieren a uno de ellos sin que los militares hagan nada por evitarlo.
Las imágenes fueron tomadas en la tarde hace dos días en el pueblo palestino de Asira, con una de las cámaras que la ONG entrega a los palestinos para que documenten los abusos de que son objeto por parte de los colonos extremistas y el Ejército israelí.
Las imágenes fueron tomadas en la tarde hace dos días en el pueblo palestino de Asira, con una de las cámaras que la ONG entrega a los palestinos para que documenten los abusos de que son objeto por parte de los colonos extremistas y el Ejército israelí.
Judíos de EE.UU. consideran que el caso de Alan Gross no es un problema de esa comunidad
Jorge V. Jaime.- La comunidad judía estadounidense se siente incómoda y reticente al enfrentar el caso del subcontratista Alan Gross, aprehendido en Cuba por implementar operaciones ilegales y actos contra la independencia de la Isla.
Ejecutivos de organizaciones y sociedades hebreas en EE.UU. consideran que este incidente nunca fue en realidad un problema judío, y es el gobierno del presidente Barack Obama el que debe solucionarlo.
Alegan que Gross estaba en Cuba trabajando para el gobierno federal norteamericano, y por ende ahora liberarlo es responsabilidad de Washington y el gabinete Obama, comenta un reciente artículo de la revista The Jewish Daily Forward.
La reserva general entre los judíos a convertir el expediente en una causa célebre, proviene del hecho de que su misión no era nada altruista, como han querido demostrar algunos medios de prensa.
Él viajó a Cuba con un contrato de medio millón de dólares y en una operación patrocinada por la Agencia de Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), institución del gobierno estadounidense fundada en 1961.
De acuerdo con Washington, la meta de este controvertido organismo es proveer asistencia económica, humanitaria y de desarrollo alrededor del mundo en apoyo a los objetivos de la política exterior de la Casa Blanca.
No obstante, múltiples autoridades, expertos y analistas internacionales siempre han vinculado las labores de la USAID con solapados proyectos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) e incluso del Pentágono.
Pese a reclamos del gobierno de Estados Unidos de que Gross no hacía nada ilícito en la nación caribeña, revelaciones de prensa en febrero alimentaron aún más las sospechas de que sus metas no eran simplemente humanitarias.
A ese hecho se suman recientes evidencias de que el acusado comprometió además a miembros de al menos dos grupos judíos-americanos que también realizaron viajes a Cuba. Así empeora el escenario general en este suceso.
Para la comunidad judía el caso de Gross se debilita todavía más por el hecho de que los hebreos en Cuba ya tenían acceso a Internet e Intranet desde mucho antes de que comenzaran los vuelos del inculpado a La Habana en el 2009.
Desde el 2007 la empresa World ORT estableció una red operacional informática que conectó a media docena de asentamientos judíos en la isla antillana, recordó el periódico Jewish Daily.
En rigor el trabajo de Gross comulga con los términos de la llamada Acta Helms-Burton de 1996, que forma parte de la política de hostilidad y el bloqueo mantenido durante medio siglo por Estados Unidos contra Cuba.
Esa es la causa principal por la que el ahora detenido mintió a oficiales de inmigración en La Habana cuando dijo que iba a conducir labores humanitarias a favor de la comunidad judía en el país del Caribe, acota la publicación.
Cientos de medios de comunicación en Estados Unidos difundieron el mes pasado reportes de la agencia Associated Press (AP), la cual pone en evidencia que Gross no es un "tonto inocente engañado", como se autocalificó durante su enjuiciamiento.
Pese a todas las maniobras utilizadas para burlar a las autoridades cubanas, y las evidencias en su contra, en la vista oral de su juicio no reconoció su actuación consciente y premeditada.
"Me arrepiento profundamente por ser un tonto inocente, fui engañado, me usaron", alegó el residente en Washington.
Con posterioridad trascendió que Gross actuó en todo momento consciente de las ilegalidades en que incurría, dotado de tecnología que, según expertos, suele ser utilizada por la CIA para evitar la detección electrónica de señales telefónicas.
Alan Phillip Gross fue sentenciado a 15 años de cárcel al quedar demostrado que introdujo en Cuba medios para crear redes internas como parte de un programa dirigido a promover acciones desestabilizadoras y subvertir el orden constitucional.
En agosto de 2011, el reo y su abogada impugnaron la sentencia del tribunal provincial que lo condenó, pero el Tribunal Supremo Popular desestimó la apelación.
Reportes de los cinco viajes del agente a Cuba indican que él sabía que sus actividades eran ilegales, y temía las consecuencias, incluyendo la posible expulsión del país.
En una ocasión Gross confesó a un conocido que estaba desempeñando un "asunto muy riesgoso… la detección de señales de satélite sería algo catastrófico", dijo.
Gran parte de la prensa estadounidense ha presentado a Gross como un anciano inofensivo de 62 años, injustamente condenado en La Habana, que solo pretendía dotar a la comunidad judía de medios para conectarse a la web.
No obstante, el gobierno cubano ha trasladado a la actual administración norteamericana la disposición a encontrar una solución humanitaria al caso sobre bases recíprocas.
Ejecutivos de organizaciones y sociedades hebreas en EE.UU. consideran que este incidente nunca fue en realidad un problema judío, y es el gobierno del presidente Barack Obama el que debe solucionarlo.
Alegan que Gross estaba en Cuba trabajando para el gobierno federal norteamericano, y por ende ahora liberarlo es responsabilidad de Washington y el gabinete Obama, comenta un reciente artículo de la revista The Jewish Daily Forward.
La reserva general entre los judíos a convertir el expediente en una causa célebre, proviene del hecho de que su misión no era nada altruista, como han querido demostrar algunos medios de prensa.
Él viajó a Cuba con un contrato de medio millón de dólares y en una operación patrocinada por la Agencia de Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), institución del gobierno estadounidense fundada en 1961.
De acuerdo con Washington, la meta de este controvertido organismo es proveer asistencia económica, humanitaria y de desarrollo alrededor del mundo en apoyo a los objetivos de la política exterior de la Casa Blanca.
No obstante, múltiples autoridades, expertos y analistas internacionales siempre han vinculado las labores de la USAID con solapados proyectos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) e incluso del Pentágono.
Pese a reclamos del gobierno de Estados Unidos de que Gross no hacía nada ilícito en la nación caribeña, revelaciones de prensa en febrero alimentaron aún más las sospechas de que sus metas no eran simplemente humanitarias.
A ese hecho se suman recientes evidencias de que el acusado comprometió además a miembros de al menos dos grupos judíos-americanos que también realizaron viajes a Cuba. Así empeora el escenario general en este suceso.
Para la comunidad judía el caso de Gross se debilita todavía más por el hecho de que los hebreos en Cuba ya tenían acceso a Internet e Intranet desde mucho antes de que comenzaran los vuelos del inculpado a La Habana en el 2009.
Desde el 2007 la empresa World ORT estableció una red operacional informática que conectó a media docena de asentamientos judíos en la isla antillana, recordó el periódico Jewish Daily.
En rigor el trabajo de Gross comulga con los términos de la llamada Acta Helms-Burton de 1996, que forma parte de la política de hostilidad y el bloqueo mantenido durante medio siglo por Estados Unidos contra Cuba.
Esa es la causa principal por la que el ahora detenido mintió a oficiales de inmigración en La Habana cuando dijo que iba a conducir labores humanitarias a favor de la comunidad judía en el país del Caribe, acota la publicación.
Cientos de medios de comunicación en Estados Unidos difundieron el mes pasado reportes de la agencia Associated Press (AP), la cual pone en evidencia que Gross no es un "tonto inocente engañado", como se autocalificó durante su enjuiciamiento.
Pese a todas las maniobras utilizadas para burlar a las autoridades cubanas, y las evidencias en su contra, en la vista oral de su juicio no reconoció su actuación consciente y premeditada.
"Me arrepiento profundamente por ser un tonto inocente, fui engañado, me usaron", alegó el residente en Washington.
Con posterioridad trascendió que Gross actuó en todo momento consciente de las ilegalidades en que incurría, dotado de tecnología que, según expertos, suele ser utilizada por la CIA para evitar la detección electrónica de señales telefónicas.
Alan Phillip Gross fue sentenciado a 15 años de cárcel al quedar demostrado que introdujo en Cuba medios para crear redes internas como parte de un programa dirigido a promover acciones desestabilizadoras y subvertir el orden constitucional.
En agosto de 2011, el reo y su abogada impugnaron la sentencia del tribunal provincial que lo condenó, pero el Tribunal Supremo Popular desestimó la apelación.
Reportes de los cinco viajes del agente a Cuba indican que él sabía que sus actividades eran ilegales, y temía las consecuencias, incluyendo la posible expulsión del país.
En una ocasión Gross confesó a un conocido que estaba desempeñando un "asunto muy riesgoso… la detección de señales de satélite sería algo catastrófico", dijo.
Gran parte de la prensa estadounidense ha presentado a Gross como un anciano inofensivo de 62 años, injustamente condenado en La Habana, que solo pretendía dotar a la comunidad judía de medios para conectarse a la web.
No obstante, el gobierno cubano ha trasladado a la actual administración norteamericana la disposición a encontrar una solución humanitaria al caso sobre bases recíprocas.
Presidente Raúl Castro en festividad de comunidad hebrea cubana
El presidente de la República de Cuba, Raúl Castro Ruz, asistió hoy a la celebración de Janucá o Fiesta de las Luminarias, en el Patronato de la Casa de la Comunidad Hebrea de Cuba.Nos sentimos extremadamente felices y orgullosos de participar en esta celebración con ustedes y espero repetir la visita para conocer más de la Comunidad Hebrea de Cuba y de las fabulosas historias del pueblo hebreo, afirmó Rául Castro.
El mandatario recordó que un día como hoy, 5 de diciembre, hace 54 años, los expedicionarios del yate Granma tuvieron su primer encuentro con el enemigo tras el desembarco por playa Las Coloradas.
El Presidente dijo que se siente "bien de salud" y "contento" porque "el tren marcha" en relación con las discusiones sobre las reformas propuestas y en las que trabaja para reactivar la economía nacional.
"Me siento bien de salud y contento porque el tren marcha y ustedes saben a que me refiero", dijo en referencia a las discusiones con la población sobre las propuestas de cambios económicos, que debe aprobar el VI Congreso del Partido Comunista en abril, según la televisión local.
Adela Dworin, presidenta de la Comunidad Hebrea de Cuba, entregó a Raúl Castro el jumash, un compendio que contiene los cinco libros de la torah como recuerdo de su presencia en el quinto día de Janucá del año 5771.
Raúl Castro encendió la primera vela de Janucá, fiesta hebrea a la cual también se le llama El Milagro de las Luces.
Durante la velada se proyectó un material que rememoró la participación del líder de la Revolución, Fidel Castro, en la fiesta de Janucá del 20 de diciembre de 1998.
Janucá se celebra habitualmente en diciembre, aunque en días diferentes de cada año debido a que el calendario judío está calculado en base a los ciclos lunares.
A los festejos acudieron además Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad, el pastor espiscopal Pablo Odén Marichal, secretario ejecutivo del Consejo de Iglesias de Cuba, Raúl Suárez, director del Centro Memorial Martin Luther King, y Caridad Diego, jefa de la Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. (Con informe de PL y la Televisión Cubana)


Actualización con fotos de Cubadebate
Fidel Castro aclara sobre modelo cubano: lo que no sirve es el capitalismo.
El estadista cubano, descalificó hoy algunas interpretaciones publicadas a partir de entrevista concedida al periodista estadounidense Jeffrey Goldberg, de la revista The Atlantic.Durante la presentación de su último libro "La contraofensiva estratégica" en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, Fidel Castro comentó que Goldberg le preguntó si él creía que el modelo cubano era algo que aún valía la pena exportar.
"Es evidente que esa pregunta llevaba implícita la teoría de que Cuba exportaba la Revolución. Le respondo "El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros." Se lo expresé sin amargura ni preocupación", dijo Fidel Castro, de acuerdo con la Televisión Cubana.
Pero lo real -indicó- es que mi respuesta significaba exactamente lo contrario de lo que Goldberg y la analista Julia Sweig, quien lo acompañaba, interpretaron sobre el modelo cubano.
"Mi idea, como todo el mundo conoce, es que el sistema capitalista ya no sirve ni para Estados Unidos ni para el mundo, al que conduce de crisis en crisis, que son cada vez más graves, globales y repetidas, de las cuales no puede escapar. Cómo podría servir semejante sistema para un país socialista como Cuba", señaló Fidel Castro.
Al referirse al tema de la Crisis de los Misiles el primer secretario del Partido Comunista de Cuba expresó "es cierto, que me abordó el tema y me hizo la pregunta.
Textualmente, como él lo expone en una primera parte de su reportaje, sus palabras fueron: "Le pregunté: En cierto momento parecía lógico que usted le recomendara a los soviéticos que bombardeasen a los Estados Unidos. ¿Lo que usted recomendó aún le parece lógico en estos momentos? Fidel respondió: Después de haber visto lo que he visto, y no valía la pena en lo absoluto."
Yo le había explicado bien, y consta por escrito, el contenido del mensaje "…si Estados Unidos invadía a Cuba, país con armas nucleares rusas, en esas circunstancias no debía dejarse dar el primer golpe, como el que asestaron a la URSS cuando el 22 de junio de 1941, el ejército alemán y todas las fuerzas de Europa atacaron a la URSS."
Puede observarse -aclara Fidel Castro- que de esa breve alusión al tema, en la segunda parte de la entrega al público de esa noticia, el lector no podría percatarse de que "si Estados Unidos invadía a Cuba, país con armas nucleares rusas", en ese caso yo recomendaba impedir que el enemigo asestara el primer golpe, ni tampoco de la profunda ironía de mi respuesta "…de haber sabido lo que ahora sé…", en obvia referencia a la traición cometida por un presidente de Rusia que, saturado de sustancia etílica, entregó a Estados Unidos los más importantes secretos militares de aquel país.
Sigo pensando -destacó el líder de la Revolución cubana- que Goldberg es un gran periodista, capaz de exponer con amenidad y maestría sus puntos de vista, que obligan a debatir. No inventa frases, las transfiere y las interpreta. [PL]
Mensaje íntegro de Fidel Castro en la presentación de su libro “La contraofensiva estratégica”
Estamos en un momento excepcional de la Historia humana.
En estos días se cumplen los plazos concedidos por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que Irán cumpla las exigencias, dictadas por Estados Unidos, relacionadas con las investigaciones nucleares, y el enriquecimiento de uranio para fines médicos y la producción de energía eléctrica.
Es lo único que se le puede probar.
El temor de que busca la producción de armamento nuclear, es sólo una suposición.
En torno al delicado problema, Estados Unidos y sus aliados occidentales, entre ellos, dos de las cinco potencias nucleares con derecho a veto, Francia y el Reino Unido, apoyados por las potencias capitalistas más ricas y desarrolladas del mundo, han promovido un número creciente de sanciones contra Irán, un rico país petrolero y de religión musulmana. Hoy las medidas aprobadas incluyen la inspección de sus mercantes, y durísimas sanciones económicas que conducen a la estrangulación de su economía.
He seguido de cerca los graves peligros que encierra aquella situación, ya que de producirse un estallido bélico en ese punto, la guerra rápidamente se tornaría nuclear, de consecuencias letales para el resto del planeta.
No buscaba publicidad o sensacionalismo al señalar esos peligros. Sencillamente, alertar a la opinión mundial con la esperanza de que, advertida de tan grave peligro, pueda contribuir a evitarlo.
Al menos, se ha logrado atraer la atención sobre un problema que ni siquiera se mencionaba en los grandes medios de opinión mundial.
Ello me obliga a utilizar una parte del tiempo destinado al lanzamiento de este libro, en cuya publicación trabajamos con ahínco. No quería que coincidiera con los días 7 y 9. En el primero se cumplen los 90 días dispuestos por el Consejo de Seguridad, para conocer si Irán cumplió o no, con el requisito de autorizar la inspección de sus mercantes. La otra fecha, señala el cumplimiento de los tres meses de plazo señalados en la Resolución del 9 de junio, posiblemente dicho plazo era la intención del Consejo.
Hasta ahora, sólo tenemos la insólita declaración del Director General de la OIEA (Organización Internacional de Energía Atómica), el japonés Yukiya Amano, un hombre de los yankis. Este echó toda la leña al fuego y, como Poncio Pilato, se lavó las manos.
Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán comenta con merecido desprecio su declaración. Un despacho noticioso de la agencia EFE, señala que su afirmación de que “‘Nuestros amigos no deben preocuparse, ya que no creemos que nuestra región esté en condiciones para nuevas aventuras militares’, e ‘Irán está totalmente preparado para responder frente a cualquier invasión militar’ era una obvia referencia al líder cubano Fidel Castro, ‘quien alertó de la posibilidad de un ataque nuclear israelí a Irán con el apoyo de Estados Unidos’.”
Las noticias sobre el tema se suceden, y se mezclan con otras de notable repercusión.
El periodista Jeffrey Goldberg, de la revista The Atlantic, ya conocido por nuestro público, publica partes de la larga entrevista sostenida conmigo, algunos de cuyos puntos interesantes ha ido programando, antes de un futuro y extenso artículo.
“Hubo muchas cosas extrañas durante mi reciente estancia en la Habana, [...] -cuenta él- pero una de las más inusuales fue el nivel de auto examen de Fidel Castro. [...] pero el hecho de que Castro estuviera dispuesto a admitir que había cometido un error en un momento crucial de la Crisis de los Misiles en Cuba parecía algo verdaderamente sorprendente [...] que se arrepentía de haberle pedido a Jruschov que lanzara los cohetes nucleares contra los Estados Unidos.” Es cierto, que me abordó el tema y me hizo la pregunta. Textualmente, como él lo expone en una primera parte de su reportaje, sus palabras fueron: “Le pregunté: En cierto momento parecía lógico que usted le recomendara a los soviéticos que bombardeasen a los Estados Unidos. ¿Lo que usted recomendó aún le parece lógico en estos momentos? Fidel respondió: Después de haber visto lo que he visto, y de haber sabido lo que ahora sé, no valía la pena en lo absoluto.”
Yo le había explicado bien, y consta por escrito, el contenido del mensaje “…si Estados Unidos invadía a Cuba, país con armas nucleares rusas, en esas circunstancias no debía dejarse dar el primer golpe, como el que asestaron a la URSS cuando el 22 de junio de 1941, el ejército alemán y todas las fuerzas de Europa atacaron a la URSS.”
Puede observarse que de esa breve alusión al tema, en la segunda parte de la entrega al público de esa noticia, el lector no podría percatarse de que “si Estados Unidos invadía a Cuba, país con armas nucleares rusas”, en ese caso yo recomendaba impedir que el enemigo asestara el primer golpe, ni tampoco de la profunda ironía de mi respuesta “…de haber sabido lo que ahora sé…”, en obvia referencia a la traición cometida por un Presidente de Rusia que, saturado de sustancia etílica, entregó a Estados Unidos los más importantes secretos militares de aquel país.
En otro momento de la conversación Goldberg cuenta: “le pregunté si él creía que el modelo cubano era algo que aún valía la pena exportar.” Es evidente que esa pregunta llevaba implícita la teoría de que Cuba exportaba la Revolución. Le respondo “El modelo cubano ya no funciona ni siquiera para nosotros.” Se lo expresé sin amargura ni preocupación. Me divierto ahora al ver cómo él lo interpretó al pie de la letra, y consultó, por lo que dice, con Julia Sweig, analista del CFR que lo acompañó, y elaboró la teoría que expuso. Pero lo real es que mi respuesta significaba exactamente lo contrario de lo que ambos periodistas norteamericanos interpretaron sobre el modelo cubano.
Mi idea, como todo el mundo conoce, es que el sistema capitalista ya no sirve ni para Estados Unidos ni para el mundo, al que conduce de crisis en crisis, que son cada vez más graves, globales y repetidas, de las cuales no puede escapar. Cómo podría servir semejante sistema para un país socialista como Cuba.
Muchos amigos árabes, al escuchar que me entrevisté con Goldberg, se preocuparon y enviaron mensajes señalándolo como “el mayor defensor del Sionismo”.
De todo esto se puede deducir la gran confusión que existe en el mundo. Espero, por ello, que lo que les cuento sobre mi pensamiento sea útil.
Las ideas expuestas por mí, están contenidas en 333 Reflexiones, vean que casualidad, y de ellas, las últimas 26 están referidas exclusivamente a los problemas del medio ambiente y al inminente peligro de una conflagración nuclear.
Ahora debo añadir en muy breve síntesis.
Siempre he condenado el Holocausto. En las Reflexiones “El discurso de Obama en el Cairo”, “El zarpazo al acecho” y “La opinión de un experto”, lo expuse con toda claridad.
Nunca he sido enemigo del pueblo hebreo, en el que admiro su capacidad de resistir durante dos mil años la dispersión y la persecución. Muchos de los más brillantes talentos, Carlos Marx y Albert Einstein, fueron judíos, porque es una nación en la que los más inteligentes sobrevivían, en virtud de una Ley natural. En nuestro país, y en el mundo, fueron perseguidos y calumniados. Pero esto es sólo un fragmento de las ideas que defiendo.
Ellos no fueron los únicos perseguidos y calumniados por sus creencias. Los musulmanes, durante bastante más de 12 siglos, fueron atacados y perseguidos por los cristianos europeos, debido a sus creencias, como lo habían sido los primeros cristianos en la antigua Roma antes de convertirse en la religión oficial de aquel imperio. La historia debe ser admitida y recordada tal como es, con sus trágicas realidades y sus feroces guerras. De eso he hablado y, por ello, con toda razón explico los peligros que hoy corre la humanidad, cuando estas se han transformado en el mayor riesgo de suicidio para nuestra frágil especie.
Si a eso le añadiera una guerra con Irán, aunque fuese de carácter convencional, más valdría que Estados Unidos apagara la luz y se despidiera. ¿Cómo podría resistir una guerra contra 1 500 millones de musulmanes?
Defender la paz no significa, para un verdadero revolucionario, renunciar a los principios de justicia, sin los cuales, la vida humana y la sociedad carecerían de sentido.
Sigo pensando que Goldberg es un gran periodista, capaz de exponer con amenidad y maestría sus puntos de vista, que obligan a debatir. No inventa frases, las transfiere y las interpreta.
No mencionaré el contenido de otros muchos aspectos de nuestras conversaciones. Respetaré la confidencialidad de los temas que abordamos, mientras espero con interés su extenso artículo.
Las actuales noticias que llegan en torrente de todas partes, me obligan a cumplimentar su presentación con estas palabras, cuyos gérmenes están contenidos en el libro de “La contraofensiva estratégica” que acabo de presentar.
Considero que todos los pueblos tienen derecho a la paz y al disfrute de los bienes y recursos naturales del planeta. Es una vergüenza lo que está sucediendo con la población en muchos países de África, donde se ven millones de niños, mujeres y hombres esqueléticos entre sus habitantes a causa de la falta de alimentos, de agua y de medicinas. Son asombrosas las noticias gráficas que llegan del Oriente Medio, donde los palestinos son privados de sus tierras, sus casas son demolidas por monstruosos equipos y, hombres, mujeres y niños, bombardeados con fósforo vivo y otros medios de exterminio, así como dantescas las escenas de familias exterminadas por las bombas lanzadas sobre los poblados afganos y paquistaníes, por aviones sin pilotos, y los iraquíes, que mueren después de años de guerra, y más de un millón de vidas sacrificadas en esa contienda impuesta por un Presidente de Estados Unidos.
Lo último que podía esperarse eran las noticias de la expulsión de los gitanos franceses, víctimas de la crueldad de la extrema derecha francesa, que eleva ya a siete mil de ellos, las víctimas de otra especie de holocausto racial. Es elemental la enérgica protesta de los franceses, a los cuales, simultáneamente, los millonarios limitan el derecho a la jubilación, a la vez que reducen las posibilidades de empleo.
De Estados Unidos llegan noticias de un pastor del estado de la Florida, que se propone quemar en su propia iglesia, el Libro Sagrado del Corán. Hasta los jefes militares yankis y europeos en misiones punitivas de guerra se estremecieron ante una noticia que consideraban riesgosa para sus soldados.
Walter Martínez, el prestigioso periodista del programa Dossier de Venezolana de Televisión, estaba asombrado de tanta locura.
Ayer, jueves 9, en horas de la noche, llegaron noticias de que el pastor había desistido. Sería necesario saber lo que le dijeron los agentes del FBI que lo visitaron “para persuadirlo”. Fue un descomunal show mediático, un caos, cosas propias de un imperio que se hunde.
Agradezco a todos ustedes la atención prestada.
Septiembre 10 de 2010
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