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La Verdad de la decisión del Tribunal de Apelaciones de Atlanta[12-20/36]



Este material está basado en fragmentos del fallo de la corte de Atlanta, el 9 de agosto de 2005 traducidos y seleccionados por René González, que ha facilitado a la comunidad bloguera cubana. Los  fragmentos permiten  al lector contar con lo fundamental  del análisis que hace el panel de apelaciones y que muestran la verdad de la injusticia contra los Cinco.
El 9 de agosto de 2005, un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones revocó sus veredictos de culpabilidad al considerar que estos cinco hombres no tuvieron un juicio justo en Miami. En una acción inusual, el Gobierno solicitó a los doce jueces de la Corte de Apelaciones revisar la decisión del panel en un procedimiento llamado en banc. Exactamente un año después, el 9 de agosto de 2006, con una fuerte opinión discrepante por parte de dos de los jueces, el pleno de la Corte revocó por mayoría la decisión de los tres jueces originales.
Mientras tanto, el 27 de mayo de 2005, el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Detenciones Arbitrarias, después de estudiar los argumentos presentados tanto por la familia de los Cinco como por el gobierno de Estados Unidos, determinó que su privación de libertad era arbitraria y exhortó al gobierno de Estados Unidos a tomar las medidas necesarias para rectificar esa arbitrariedad.
El Grupo de Trabajo manifestó que, basado en los hechos y las circunstancias bajo las cuales se llevó a cabo el juicio, la naturaleza de los cargos y la severidad de las sentencias, la privación de libertad de los Cinco viola el Artículo 14 de la Convención Internacional sobre Libertades Civiles y Políticas, de la cual Estados Unidos es signatario.

 La Verdad de la decisión del Tribunal de Apelaciones de Atlanta[12-20/36]
Jueces Birch, Kravitch y Okes. 9 de agosto de 2005.

Doce

Página 27:
El agente de aduanas Ray Crump testificó que, el 20 de mayo de 1993, él participó en el arresto de varios hombres cuyo bote estaba atado a la marina en Maratón, Florida. El bote contenía: varias granadas de mano; rifles automáticos, incluyendo uno totalmente automático; cuatro granadas, dos tubos bomba; un lanzagranadas de 40 milímetros; un rifle semiautomático Baretta calibre 50; y una botella impresa con “Alpha 66” conteniendo “Propaganda en español, …,…creyones, cuchillas y cosas de esa naturaleza”. El también participó en la investigación de un bote al sur de Little Torch Key, cerca de diez millas al sur de Maratón, Florida, el 11 de julio de 1993. El bote era tripulado por cuatro hombres con numerosas armas y “Propaganda del tipo de Alpha 66”. Las armas incluían un AR 15, dos rifles de 7.6 milímetros con munición y cargadores. Tras la investigación los hombres no fueron arrestados, y las armas y el bote no fueron confiscados.

Trece

Página 27:
El agente de la aduana de los Estados Unidos Rocco Marco dijo que encontró cuatro militantes anticastristas el 27 de octubre de 1997, después de que su barco “La Esperanza” fue detenido en aguas fuera de Puerto Rico. Explicó que oficiales del guardacostas norteamericano revisaron el bote y encontraron armas y municiones “escondidas en un compartimiento falso debajo de la escalera que llevaba al puente bajo”. Los oficiales encontraron comida, botellas de agua, aparejo de camuflaje militar, visores nocturnos, equipo de comunicaciones, diez cartuchos de munición de granada de 357, y cargadores para las armas de fuego. El líder del grupo, Ángel Manuel Alfonso de Alpha 66, confesó a Roco que ellos estaban camino de asesinar a Castro en la Isla Margarita, donde estaba programado para dar un discurso. Alfonso explicó a Rocco que “su propósito en la vida era el de matar a [Castro]” y que “no importaba si él iba o no a la cárcel. Volvería para realizar la misión”.

Catorce

Página 28:
Debbie McMullen, la jefa investigadora con la Oficina del Defensor Público Federal, testificó que Rubén Darío López-Castro era un individuo asociado con un número de organizaciones anticastristas, incluyendo al PUND y Alpha 66. López y Orlando Bosch planearon embarcar armas dentro de Cuba para un intento de asesinato contra Castro. Bosch tenía una larga historia de actos terroristas contra Cuba, y procesamientos y condenas por actividades relativas al terrorismo en los Estados Unidos y otros países.

Quince

Página 28:
Rodolfo Frómeta testificó que, aunque él nació en Cuba, era ciudadano de los Estados Unidos. Explicó que era el representante en los Estados Unidos de una organización llamada Comandos F-4, la cual se había organizado para “traer un cambio político por medios pacíficos en Cuba”, e incluía miembros tanto dentro como exiliados. Se identificó como el Comandante en Jefe en los Estados Unidos. Declaró que, desde 1994, todos los miembros deben de firmar un compromiso de que “respetarán las leyes de los Estados Unidos” y no violarán ni las leyes federales ni las de la Florida.

Frómeta declaró que, antes de Comandos F-4, había estado envuelto en Alpha 66, otra organización que apoyaba un cambio político en Cuba, desde 1968 hasta 1994……..Como miembro de Alpha 66, Frómeta fue detenido por oficiales de la policía e interrogado en relación con su posesión de armas. Fue detenido primero el 19 de octubre de 1993, en un bote que había sido remolcado a Maratón, Florida, y cuestionado acerca de las armas a bordo. Las armas incluían siete rifles de asalto chinos semiautomáticos AK 47 y un rifle Ruger calibre 14 semiautomático calibre 223 con mirilla. El 23 de octubre de 1993, fue de nuevo detenido mientras él y otros manejaban una camioneta remolcando un bote hacia los cayos de la Florida. Frómeta explico que estaban transportando armas para conducir un ejercicio de entrenamiento militar para prepararse para cambios políticos en Cuba o en caso de un ataque cubano a los Estados Unidos, y una vez los oficiales determinaron que sus actividades eran legales, fueron liberados. Las armas eran semiautomáticas e incluían un R15, un AK 47 y una ametralladora de 50 milímetros. Frómeta  y otros fueron nuevamente detenidos y liberados el 7 de febrero de 1994 por tener armas a bordo de su bote. …..El 2 de junio de 1994, Frómeta, entonces miembro de F-4, fue arrestado después de tratar de comprar explosivos C4 y un “misil antiaéreo Stinger” para matar a Castro y sus más cercanos asociados.

Dieciséis 

Percy Francisco Alvarado Godoy y Juan Francisco Fernández Gómez testificaron por deposición. Godoy, un ciudadano guatemalteco residente en Cuba, describió intentos entre 1993 y 1997 por afiliados de la Fundación Nacional Cubano Americana de reclutarlo para involucrarse en actividades violentas contra varios blancos cubanos. Dijo que, comenzando en septiembre de 1994, se le solicitó poner una bomba en el Cabaret Tropicana, ….En conexión con el mismo esquema, voló a Guatemala en noviembre de 1994 para obtener los explosivos y detonadores que se usarían y se reunió con, entre otros, Luis Posada Carriles, un exiliado cubano con una larga historia de actos violentos contra Cuba. 

Diecisiete 

Página 29:
Gómez [Juan Francisco Fernández], ciudadano y residente en Cuba, describió numerosos intentos entre 1993 y 1997 por personas asociadas a la Fundación Nacional Cubano Americana para reclutarlo a fin de que se envolviera en actividades violentas contra varios blancos cubanos. Testificó que, comenzando en septiembre de 1994, se le solicito poner una bomba en el Cabaret Tropicana…..En 1996 y 1998, Gómez fue abordado por Borges Paz de la organización anticastrista Ex Club. Gómez dijo que Paz lo invito a unirse a su organización para poner bombas en hoteles de turismo y en el memorial Che Guevara en Santa Clara. 

Dieciocho

Página 31:
El teniente coronel Roberto Hernández Caballero, de la Seguridad del Estado de Cuba, testificó que investigó un numero de actos terroristas en La Habana y en otras localidades en facilidades propiedad de Cuba durante 1997. Él le avisó a Medina [Ramón Labañino] sobre los ataques en abril y orientó que “la búsqueda de información activa sobre los hechos que los cubanos vinculados al Consejo Militar Cubano Americano (CAMCO) tengan, o cualquier intento de futuras acciones similares [en Cuba] por parte de CAMCO” …..Caballero dijo creer que algunos de los individuos responsables por financiar, planear y organizar las explosiones viven en los Estados Unidos y no han sido arrestados. Caballero explicó que, en junio de 1998, el proveyó a agentes del FBI con documentación y materiales investigativos en relación a los actos terroristas entre 1990 y 1998”.

Diecinueve

Página 31:
Los actos incluyeron una explosión el 12 de abril de 1997 que destruyó el baño y salón de baile en la discoteca Ache en el Hotel Meliá Cohíba; una bomba el 25 de abril de 1997 en las oficinas de Cubanacán en México; un artefacto explosivo encontrado en el piso 15 del Hotel Cohíba, las explosiones del 12 de Julio de 1997 en los Hoteles Nacional y Capri, ambas dejando “cráteres” en los lobbies de los hoteles y daños significativos dentro de los hoteles; la explosión del 4 de agosto de 1997 en el Hotel Cohíba que dejo un cráter en el lobby y destruyó la mueblería, explosiones el 4 de septiembre de 1997 en el Hotel Tritón, el Hotel Copacabana, el Hotel Chateau Miramar, y la Bodeguita del Medio; y, el descubrimiento de artefactos explosivos en el Aeropuerto Internacional José Martí  en un microbús de turismo en el área de despacho de taxis el 19 de octubre de 1997 y bajo un kiosco el 30 de octubre de 1997. Las explosiones del 4 de septiembre mataron a un turista italiano en el Hotel Copacabana, hirieron personas en el Hotel Chateau Miramar, el Hotel Copacabana, y en la Bodeguita del Medio, causando daños a la propiedad en todas las localidades.

Veinte

Página 33:
El [Gerardo Hernández] solicitó a [René] González proveer información sobre financiamiento de sabotaje por anticastristas, desacuerdos en la comunidad cubana de Miami acerca de la visita del Papa a Cuba, y desacuerdos dentro de la Fundación acerca de la sucesión de su liderazgo interno y planes terroristas futuros. En agosto de 1998, [Gerardo] Hernández reportó al gobierno cubano información que había obtenido de un artículo periodístico según la cual participantes de un campamento de Alpha 66, armados con rifles y armas semiautomáticas, simularon un ataque a una base aérea cubana, y que un individuo identificado había reclamado participación en bombas puestas en hoteles en 1992, 1994 y 1995. También del artículo dijo que Alpha 66 continuaba preparándose para ataques contra Cuba, que algo del arsenal del grupo estaba localizado en una isla detrás de la base aérea de Andrews, y que el grupo estaba tratando de obtener explosivo C-4 para usar en su próximo ataque.



La Verdad de la decisión del Tribunal de Apelaciones de Atlanta[6-11/36]


Este material está basado en fragmentos del fallo de la corte de Atlanta, el 9 de agosto de 2005 traducidos y seleccionados por René González, que ha facilitado a la comunidad bloguera cubana. Los  fragmentos permiten  al lector contar con lo fundamental  del análisis que hace el panel de apelaciones y que muestran la verdad de la injusticia contra los Cinco.
El 9 de agosto de 2005, un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones revocó sus veredictos de culpabilidad al considerar que estos cinco hombres no tuvieron un juicio justo en Miami. En una acción inusual, el Gobierno solicitó a los doce jueces de la Corte de Apelaciones revisar la decisión del panel en un procedimiento llamado en banc. Exactamente un año después, el 9 de agosto de 2006, con una fuerte opinión discrepante por parte de dos de los jueces, el pleno de la Corte revocó por mayoría la decisión de los tres jueces originales.

Mientras tanto, el 27 de mayo de 2005, el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Detenciones Arbitrarias, después de estudiar los argumentos presentados tanto por la familia de los Cinco como por el gobierno de Estados Unidos, determinó que su privación de libertad era arbitraria y exhortó al gobierno de Estados Unidos a tomar las medidas necesarias para rectificar esa arbitrariedad.

El Grupo de Trabajo manifestó que, basado en los hechos y las circunstancias bajo las cuales se llevó a cabo el juicio, la naturaleza de los cargos y la severidad de las sentencias, la privación de libertad de los Cinco viola el Artículo 14 de la Convención Internacional sobre Libertades Civiles y Políticas, de la cual Estados Unidos es signatario. 


La Verdad de la decisión del Tribunal de Apelaciones de Atlanta[6-11/36]
Jueces Birch, Kravitch y Okes. 9 de agosto de 2005.

Seis

Página 17: Sobre el examen a los candidatos a jurado:
John McGlamery comento que él “no tenia prejuicios “pero “vivía en una vecindario donde hay un montón de cubanos” y estaba “familiarizado con personas que vienen de Cuba, lo cual es universal en el condado Dade”. Cuando se le preguntó si estaría preocupado acerca del sentimiento de la comunidad en la que vive si fuera seleccionado como jurado “respondió….con cierto cuidado…….si el caso fuera a llamar mucha publicidad, pudiera convertirse en algo bien volátil y….las personas en la comunidad probablemente tendrían algo que decir acerca de ello”. El declaro que “sería muy difícil dada la comunidad en la que vivimos””evadir el escuchar alguien expresar alguna opinión”.

Siete

Página 17: Sobre el examen a los candidatos a jurado:
Hans Morgenstern inicialmente dijo que él no pensaba “que tendría algún tipo de prejuicio” contra defendidos que fueran agentes del gobierno cubano pero no podría decirlo con certeza por causa de “el ambiente en que estamos. Siendo esto Miami. Hay mucha habladera sobre Cuba aquí. Demasiadas opiniones en cualquier sentido”. Más tarde, no obstante, admitió  tener prejuicios contra el gobierno cubano, del que creía que era “anti-Americano” y “tiránico”, y que tendría “una desconfianza obvia…ante aquellos afiliados con el gobierno cubano”. También indicó que le preocuparía retornar un veredicto de no culpable porque “mucha gente en Miami son tan fascistas de derecha”, porque encararía “criticas personales” y cobertura mediática, y porque tenía preocupaciones acerca de lo que pasaría después del veredicto. Dijo que era un caso de “alto perfil” y que había sido filmado en video por los medios al dejar la corte.
                                  
Ocho

Página 23: Del testimonio de José Basulto.

Cuando se le preguntó sobre sus actividades durante 1995 [José Basulto] respondió preguntando al abogado de [Gerardo] Hernández si acaso “él estaba haciendo el trabajo de la inteligencia cubana”…Siguiendo un receso, el abogado de Campa [Fernando] argumentó que la insinuación de Basulto era precisamente el tipo de problema que temían cuando se solicito un cambio de sede:

“Cuando alguien puede en el estrado acusar gratuita y maliciosamente al abogado de Hernández de ser un espía, eso envía un mensaje a estas damas y caballeros si ellos no hacen lo correcto, ellos serán acusados de ser comunistas también.  Estas personas tienen que regresar a sus hogares, sus trabajos, su comunidad y usted no puede funcionar en este pueblo si usted ha sido marcado como comunista, especialmente por alguien de la posición de Basulto”.

Nueve

Página 26:
Los grupos de exiliados cubanos que preocupaban al gobierno cubano incluían Alpha 66, Brigada 2506, BTTR [Hermanos al Rescate], Cuba Independiente y Democrática (“CID”), Comandos F4, Comandos L, CANF [Fundación Nacional Cubano Americana], El consejo Militar Cubano Americano (CAMCO), el Ex Club, Partido de Unidad Nacional Democrática (PUND), y Comandos de Liberación Unidos (CLU). Alpha 66 manejaba un campamento paramilitar entrenando participantes para invadir Cuba, había estado envuelta en ataques terroristas a hoteles cubanos en 1992, 1994, y 1995, había intentado contrabandear granadas de mano en Cuba en marzo de 1993, y había emitido amenazas contra los turistas e instalaciones turísticas en Cuba en noviembre de 1993. Miembros de Alpha 66 fueron interceptados camino a un asesinato de Castro en 1997.
                                   
Diez

Página 27:
La Brigada 2506 manejaba un campo de entrenamiento paramilitar para jóvenes. Hermanos al Rescate voló dentro del espacio aéreo cubano entre 1994 y 1996 para lanzar mensajes y panfletos promoviendo el derrocamiento del gobierno de Castro. El CID fue sospechoso de involucramiento en un intento de asesinato de Castro. Comandos F4 estuvo envuelto en un intento de asesinato contra Castro. Comandos L reclamó la responsabilidad por un ataque terrorista en 1992 a un hotel en La Habana. La Fundación Nacional Cubano Americana planeó poner bombas en un club nocturno en Cuba. El Ex Club planeó poner bombas en instalaciones turísticas y un memorial. El PUND planeó la introducción de armas para un intento de asesinato contra Castro. Tras cada ataque, Cuba había solicitado a las autoridades de los Estados Unidos que tomaran acción contra los grupos que operaban desde dentro de los Estados Unidos.

Once

Página 27:
Orlando Suarez Piñeiro, un residente permanente en los Estados Unidos, de origen cubano, sirvió como capitán en Alpha 66 por cerca de seis años. El 20 de mayo de 1993, junto a otros miembros de Alpha 66 fue arrestado a bordo de un bote con armas en los cayos de la Florida. Las armas incluían pistolas con cargadores y municiones, ametralladoras calibre 50 con municiones, rifles con sus cargadores y un AK. Piñeiro fue a juicio y se le encontró no culpable de posesión de un AK 47 y dos tubos bomba. Piñeiro y otros miembros de Alpha 66 fueron también detenidos y liberados a bordo de un bote el 10 de junio de 1994, pero sus armas y el bote fueron incautados. Las armas incautadas incluían una ametralladora y fusiles AK 47.




La verdad de la decisión del Tribunal de Apelaciones de Atlanta Caso de los Cinco [5/36]


A partir de hoy sábado el blog ISLAmía comienza a publicar  fragmentos de la decisión del Tribunal de Apelaciones de Atlanta sobre el caso de los cinco cubanos antiterroristas,  traducidos y seleccionados por René González, que ha facilitado a la comunidad bloguera cubana y envía el blog La Joven Cuba.

El material está basado en fragmentos del fallo de la corte de Atlanta, el 9 de agosto de 2005. Por ese recorrido  los fragmentos permiten  al lector contar con lo fundamental  del análisis que hace el panel de apelaciones y que muestran la verdad de la injusticia contra los Cinco.  En breve podrá descargar un documento en pdf con todos los post.
 



El 9 de agosto de 2005, un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones revocó sus veredictos de culpabilidad al considerar que estos cinco hombres no tuvieron un juicio justo en Miami. En una acción inusual, el Gobierno solicitó a los doce jueces de la Corte de Apelaciones revisar la decisión del panel en un procedimiento llamado en banc. Exactamente un año después, el 9 de agosto de 2006, con una fuerte opinión discrepante por parte de dos de los jueces, el pleno de la Corte revocó por mayoría la decisión de los tres jueces originales.

Mientras tanto, el 27 de mayo de 2005, el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Detenciones Arbitrarias, después de estudiar los argumentos presentados tanto por la familia de los Cinco como por el gobierno de Estados Unidos, determinó que su privación de libertad era arbitraria y exhortó al gobierno de Estados Unidos a tomar las medidas necesarias para rectificar esa arbitrariedad.

El Grupo de Trabajo manifestó que, basado en los hechos y las circunstancias bajo las cuales se llevó a cabo el juicio, la naturaleza de los cargos y la severidad de las sentencias, la privación de libertad de los Cinco viola el Artículo 14 de la Convención Internacional sobre Libertades Civiles y Políticas, de la cual Estados Unidos es signatario. La justicia norteamericana viola sus propia “justicia”


Jueces Birch, Kravitch y Okes. 9 de agosto de 2005.

Uno

Los defendidos –apelantes, Rubén Campa (Fernando González), René González, Gerardo Hernández, Luis Medina (Ramón Labañino) y Antonio Guerrero, fueron condenados y sentenciados por varias ofensas acusados cada uno de actuar como agente no registrado de la Inteligencia cubana trabajando dentro de los Estados Unidos. Hernández fue también condenado de conspiración para cometer asesinato apoyando e implementando un plan para derribar aviones civiles norteamericanos fuera de  las aguas cubanas y norteamericanas. Ellos apelan sus condenas, sentencias, y la negativa a su moción para un nuevo juicio argumentando, entre otras cosas, que el prejuicio enraizado en la comunidad contra Fidel Castro y el gobierno cubano y sus agentes, y la publicidad que rodeó al juicio y otros eventos en la comunidad se combinaron para crear una situación en la que ellos no tuvieron la posibilidad de obtener un juicio justo e imparcial. Nosotros concordamos, REVERTIMOS sus condenas, y REMITIMOS el caso a un nuevo juicio.

Dos

Nuestra revisión de la evidencia en el juicio es más extensiva de lo que típicamente se considera en una apelación relativa a  la negativa de un cambio de sede. Esto es así porque la evidencia del juicio por sí misma creó preocupaciones de seguridad para el jurado que implicaban consideraciones de cambio de sede.

Tres


Página 12: (En relación a los artículos de prensa presentados por la defensa para pedir un cambio de sede):
Uno de los artículos, que trataba de una amenaza de bomba contra el Procurador General de los Estados Unidos siguiendo el colapso de las conversaciones en el caso de Elián González, recitaba una historia de violencia anticastrista en la comunidad de Miami.
Numerosas amenazas de bombas y bombas reales han sido atribuidos a grupos anticastristas exiliados tan atrás como las bombas contra la publicación en español Réplica. Dos años después, el comentarista radial Emilio Milián perdió sus piernas, que fueron voladas en un carro bomba después de que habló contra la violencia de los exiliados.
Temprano en los años 80, las oficinas consulares de México y Venezuela fueron objeto de bombas en respuesta al establecimiento de relaciones de ambos gobiernos con Cuba. Desde entonces numerosos negocios pequeños –aquellos promoviendo comercio, viajes o ayuda humanitaria a Cuba- han sido blanco de bombas.

Cuatro

Página 16: Sobre el examen a los candidatos a jurados:
Algunos miembros del panel estaban claramente parcializados contra Castro y el gobierno cubano. Peggy Bertrán fue excusada por causa después de admitir que no creería a ningún testigo que admitiera haber sido un espía de Cuba. Cuando se le preguntó sobre el impacto de su posible veredicto en el caso, David Cuevas dijo que “me sentiría un poco intimidado y probablemente algo temeroso por mi seguridad si no regresara con el veredicto de acuerdo a lo que siente la comunidad cubana, como piensan que el veredicto debería ser,” y que “basado en mi propio contacto con otros cubanos y como sienten acerca de asuntos relativos a Cuba –cualquier cosa que trata de comunismo ellos están en contra”, él sospecharía que “ellos tendrían una fuerte opinión” en el juicio. Explicó que probablemente tendría grandes dificultades para escuchar el testimonio. “Yo probablemente sería un manojo de nervios, si usted quiere saber la verdad”. ….”Supongo que estaría un poco nervioso y tendría algún miedo, realmente miedo por mi propia seguridad si no saliera con un veredicto que estuviera de acuerdo con la comunidad cubana en general”.

Cinco

Página 16: Sobre el examen a los candidatos a jurado:
Jess Lawhorn, Jr., banquero y vicepresidente a cargo de préstamos hipotecarios estaba “preocupado acerca de cómo la opinión pública podría afectar su habilidad para hacer su trabajo” porque el lidiaba con muchos constructores de la comunidad hispana y sabia que el caso era “de suficiente perfil alto como para que haya fuertes opiniones” que pudieran “afectar sus habilidades para generar prestamos”.

[Continuará domingo 3 de junio]

Contratista de EEUU apela condena ante Tribunal Supremo de Cuba

Los abogados del contratista estadounidense Alan Gross, condenado a 15 años de cárcel por espionaje, presentaron un recurso de apelación, informó este sábado el presidente del Tribunal Supremo de la República de Cuba, Rubén Remigio Ferro.

"Hay presentado un recurso de casación, está a disposición de los jueces que atienden el caso, ya los abogados presentaron el recurso. Hay que esperar que ellos analicen y se pronuncien", dijo Remigio Ferro, en la celebración en la Plaza de la Revolución del 50 aniversario de socialismo en Cuba.

Gross, de 61 años y arrestado hace 16 meses, fue condenado el pasado 12 de marzo por un Tribunal de La Habana, acusado de delitos contra la seguridad del Estado, "la independencia o integridad territorial".

Según el veredicto, las pruebas "demostraron la participación directa" de Gross "en un proyecto subversivo del Gobierno de Estados Unidos para tratar de destruir la revolución mediante el empleo de sistemas de infocomunicaciones fuera del control de las autoridades".

Estados Unidos dijo entonces que la condena "es otra injusticia en el suplicio" del contratista, y exigió su "liberación inmediata" por razones humanitarias.

Washington lo reconoce como empleado de la DAI (Development Alternative) subcontratada por la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), del Departamento del Estado, pero afirma que ayudaba a judíos en Cuba a comunicarse con el exterior dándoles celulares y computadoras, aunque representantes de esa comunidad lo niegan.

La nota oficial que comunicó el veredicto del tribunal dijo que Gross "podrá interponer en su momento recurso de casación ante la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Supremo Popular". (Con información de AFP)