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Estados Unidos debería tener cuidado con lo que desea para Cuba

A pesar de las duras críticas que la administración Trump ha hecho al gobierno cubano, La Habana sigue siendo la mejor opción para la seguridad del Caribe.

Hal Philip Klepak*.—En una audiencia del Congreso el 3 de junio, el secretario de Estado Marco Rubio calificó  a Cuba como "un estado fallido que representa una amenaza para Estados Unidos" para justificar el endurecimiento de las sanciones por parte de la administración Trump , un bloqueo casi total del combustible y las repetidas amenazas de acción militar contra la isla. 

Esta afirmación contradice las evaluaciones realizadas por el Pentágono y el Comando Sur durante las últimas tres décadas. A mediados de la década de 1990, las solicitudes del Congreso al Departamento de Defensa sobre hasta qué punto Cuba representaba una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos recibieron, de la forma más clara, una evaluación que consideraba a la isla como una amenaza nula, salvo que prevaleciera el desorden y provocara un éxodo masivo hacia Estados Unidos y la región en general.

Desde entonces, la cooperación en materia de seguridad con la isla ha demostrado su eficacia, con una colaboración activa en la interdicción de narcóticos ilegales, el control de la migración ilegal, la ayuda en casos de desastres naturales e incluso la eliminación de residuos tóxicos. El Departamento de Defensa, junto con otros departamentos, acogió con beneplácito la idea de abrirse a Cuba durante la presidencia de Barack Obama , y ​​la cooperación se intensificó hasta la primera administración Trump.

Independientemente de lo que se pueda opinar sobre las políticas internas del Estado unipartidista, existen pocas pruebas de que la afirmación del secretario Rubio tenga fundamento en la actualidad. Por el contrario, si la política estadounidense continúa por el camino actual, podría materializarse una amenaza a la seguridad nacional. El colapso del poder estatal en Cuba podría crear un vacío legal para las fuerzas del orden, a tan solo 145 kilómetros de las costas estadounidenses.

En una región asolada por redes criminales y narcotráfico , Cuba ha sido durante mucho tiempo una excepción notable. El Índice Global de Crimen Organizado, financiado por el gobierno estadounidense, sitúa a Cuba en el puesto 168 de 193 países en términos de criminalidad. En comparación, Haití, su vecino, ocupa el puesto 35. Jamaica el 53. Y Estados Unidos el 60.

De hecho, a menudo se olvida que antes de la revolución de 1959, ni Caracas ni Bogotá eran el centro del narcotráfico en América. Más bien, era La Habana la que ostentaba esa dudosa distinción.

Desde entonces, Cuba ha trabajado intensamente no solo para controlar la propagación del consumo de estupefacientes dentro del país, sino también para cooperar activamente en la región del Caribe y a nivel internacional con el fin de frenar el tráfico de estas sustancias. Su éxito ha sido notable, y el país cuenta con decenas de acuerdos de cooperación vigentes con otros países para combatir este flagelo.

En 2016, el Departamento de Estado de Estados Unidos reconoció este logro: “Cuba no es un importante consumidor, productor ni punto de tránsito de estupefacientes ilícitos… La intensa presencia de seguridad y los esfuerzos de interdicción de Cuba han mantenido baja la oferta y han impedido que los traficantes se establezcan… Cuba dedica importantes recursos a prevenir la propagación de las drogas ilegales y su consumo, y los traficantes regionales suelen evitar Cuba”.

Cuba ha colaborado de forma constante con las fuerzas del orden estadounidenses, al menos en los periodos en que Estados Unidos estaba dispuesto a cooperar. Entre 1990 y 2025, Cuba proporcionó a la Guardia Costera estadounidense más de 1500 pistas sobre narcotraficantes. Barry McCaffrey, zar antidrogas de la administración Clinton, elogió repetidamente los esfuerzos de Cuba en materia de intercambio de inteligencia y habló de "todo tipo de comunicaciones directas" entre los gobiernos durante su mandato. Incluso en periodos de mayor tensión entre ambos países, cuando Estados Unidos mantuvo una política de silencio, Cuba, según se informa, continuó compartiendo información con las fuerzas del orden estadounidenses sin recibir nada a cambio por parte de Estados Unidos.

Si bien la administración Trump ha designado a Cuba como "Estado patrocinador del terrorismo", se entiende ampliamente que esta designación tiene motivaciones políticas. Altos funcionarios de inteligencia de administraciones tanto demócratas como republicanas han calificado la etiqueta de "falsa". Larry Wilkerson, exjefe de gabinete de Colin Powell, la describió como "una ficción que hemos creado... para reforzar la justificación del bloqueo". Tampoco existen muchas pruebas de que Cuba permita bases secretas de espionaje chinas en la isla, como han alegado algunos informes. Si bien China y Rusia ciertamente utilizan instalaciones en sus embajadas en La Habana para obtener información de inteligencia sobre Estados Unidos, esto es cierto para todas sus misiones diplomáticas en el mundo y no es exclusivo de Cuba.

El gobierno cubano es responsable de su parte de crímenes. Sin embargo, su estabilidad a largo plazo, sus sólidas instituciones y su compromiso con el cumplimiento de la ley lo han convertido en un oasis de orden en una región plagada de delincuencia. Esto es fundamental para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Si el presidente Donald Trump continúa desestabilizando el país mediante el estrangulamiento económico o inicia una guerra que pocos votantes estadounidenses parecen desear, este baluarte podría ceder ante algo mucho peor para los intereses de Estados Unidos.

La historia de las operaciones estadounidenses de cambio de régimen no tiene un historial alentador en cuanto a estabilidad y seguridad. Si bien Cuba no es Irak ni Libia , se encuentra a tan solo 80 kilómetros de Haití , donde las bandas criminales han tomado el control de la capital. En otras partes de la región, el debilitamiento del control estatal ha propiciado la proliferación de organizaciones de narcotráfico. Cuba se ubica estratégicamente entre estos focos de crimen organizado en Sudamérica y el mercado estadounidense. Hasta la fecha, los narcotraficantes evitan cuidadosamente el territorio, el espacio aéreo y marítimo de la isla, conscientes de la seriedad de la política cubana de "tolerancia cero". Sin embargo, si el gobierno colapsa, esto podría cambiar drásticamente.

El presidente Trump y el secretario Rubio afirman que el colapso del Estado no es su objetivo. Sin embargo, sus políticas actuales están empujando a Cuba en esa dirección. La guerra económica ha sumido a la economía cubana en una grave crisis humanitaria . El bloqueo de combustible vigente desde enero ha hecho insoportables las condiciones de vida. Cuba se ha quedado sin combustible. El hambre se extiende. El agua escasea. Pacientes cubanos, incluso bebés , mueren por falta de atención médica.

El objetivo de esta política de sufrimiento indiscriminado ha sido desde hace tiempo instigar un levantamiento popular. El descontento masivo puede, en efecto, conducir al derrocamiento del gobierno actual. Pero en un país sin una oposición política unificada u organizada, difícilmente podrá instaurar una alternativa estable y preparada.

El resultado más probable del enfoque actual es o bien el colapso del Estado y el consiguiente vacío de seguridad, o bien una ocupación militar estadounidense a largo plazo y un proyecto de reconstrucción nacional, una tarea que tendría pocas posibilidades de tener un resultado mejor que en Irak o Afganistán 

Ninguno de estos caminos beneficia a los estadounidenses de a pie. Tampoco deberían ser aceptables para nuestros legisladores. 

Las necesidades del pueblo cubano y las exigencias de la seguridad nacional de Estados Unidos apuntan en la misma dirección: evitar una guerra, poner fin a las sanciones económicas indiscriminadas y retomar una política de normalización, compromiso y cooperación.


(*) El Dr. Hal Philip Klepak es profesor emérito de Historia y Estrategia en el Real Colegio Militar de Canadá. Se desempeñó como analista estratégico en el Cuartel General de la Defensa Nacional en Ottawa y en el Cuartel General de la OTAN en Bruselas. El Dr. Klepak también ha impartido clases en el Colegio Militar Real de Saint-Jean, la Universidad de Oxford, la Universidad Queen's y la Universidad de Montreal. Actualmente, es asesor en asuntos de seguridad interamericana del Comandante del Ejército canadiense y, en diversos cargos, ha asesorado a los ministerios de Asuntos Exteriores y de Defensa de Canadá, a organizaciones internacionales y a consejos académicos.

https://nationalinterest.org/feature/the-us-should-be-careful-what-it-wishes-for-in-cuba

China por piratería de petroleros por parte de EE.UU. frente a las costas de Venezuela

La incautación por parte de Estados Unidos de barcos de otro país viola el derecho internacional, declaró este lunes el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, comentando las recientes capturas por Washington de petroleros frente a las costas de Venezuela.

"China siempre se opone a las sanciones unilaterales que, por carecer de sustento en el derecho internacional, son ilegales, y, además, no están autorizadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. También se opone a cualquier acción que viole los propósitos y principios de la Carta de la ONU, infrinja la soberanía y la seguridad de otros países o constituya actos unilaterales de intimidación", señaló el vocero.


Caracas tiene el derecho de desarrollar "de manera independiente una cooperación mutuamente beneficiosa con otros países", agregó, indicando que Pekín "cree que la comunidad internacional comprende y apoya la posición de Venezuela en la defensa de sus derechos e intereses legítimos".

Sus declaraciones se producen en el contexto de la incautación por Washington el pasado sábado del petrolero Centuries, con bandera de Panamá.

Agresión estadounidense contra Venezuela

Además del amplio despliegue militar en el mar Caribe y de los bombardeos contra presuntas narcolanchas, EE.UU. ha empezado a incautar buques que transportan crudo venezolano, acciones que el gobierno de Nicolás Maduro tacha de "robo" y "acto de piratería". 

La semana pasada, Donald Trump, ordenó "el bloqueo total y completo" de entrada y salida de Venezuela de barcos petroleros sancionados, tras acusar infundadamente a Caracas de "robar" crudo, "tierras y otros activos".

A este respecto, el Gobierno venezolano recalcó la soberanía de Venezuela sobre todas sus riquezas y alertó de que el presidente estadounidense busca imponer "de manera absolutamente irracional" un bloqueo militar naval al país con el objetivo de "robar" sus recursos naturales, que "asume que son de su propiedad". /Rusia Today

¿Cuánto tiempo más para que un vuelo sea sacrificado por la manía de Marco Rubio?

El texto  en X.com describe las acusaciones de Max Blumenthal sobre la "Operación Southern Spear" de la administración Trump, que supuestamente empleó guerra electrónica para interferir con el GPS de aviones de pasajeros cerca de Venezuela, poniendo en peligro vidas.

  • La operación buscaba obligar a las aerolíneas a dejar de volar a Caracas.
  • La Ministra de Transporte de Colombia, María Fernanda Rojas, calificó los hechos como "ciberataques" y un "crimen".
  • Un avión cisterna del ejército de EE. UU. casi choca con un vuelo de JetBlue el 12 de diciembre.
  • El piloto de JetBlue reportó que el avión militar no tenía su transpondedor encendido.


https://x.com/MaxBlumenthal/status/2000411697303912563

Alta mar, baja ley (+ video)

Norelys Morales Aguilera.- El secuestro —porque no puede llamarse de otra manera— de un petrolero venezolano por parte de Estados Unidos vuelve a desnudar la esencia de un orden internacional que hace tiempo dejó de sostenerse en principios y normas. Lo que presenciamos es piratería moderna, ejecutada a plena luz del día, con confesión incluida y el silencio cómplice de quienes presumen defender un “mundo basado en reglas”.

Max Blumenthal lo ha explicado con contundencia: la guerra de Trump contra Venezuela y sus maniobras para manipular procesos electorales en Honduras encajan perfectamente en la “Época de Oro” que él describe: un entramado de élites ultrarricas que utilizan a los militares como si fueran una milicia privada para extraer valor de un sistema capitalista en crisis. No hay eufemismos posibles.

A esto se suma el análisis de Glenn Diesen, quien señala que Washington roba un petrolero mientras la Unión Europea maniobra para legalizar el saqueo del fondo soberano ruso. Cuando los imperios entran en declive, las reglas desaparecen: queda solo la fuerza y el privilegio.

Tanto así que la escena roza el absurdo:

—Reportero: “¿Qué pasa con el petróleo en ese barco?”

—Trump: “Lo guardamos, supongo.”

La Convención de Montego Bay define como piratería los actos ilegales de violencia o depredación cometidos con fines privados en alta mar. Difícil no notar el espejo. Pero a la autoproclamada “comunidad internacional” parece no incomodarle la contradicción: al contrario, la normaliza.

No sorprende que voces jurídicas como la del abogado Rubén Gisbert afirmen que Estados Unidos practica abiertamente la piratería, desmontando el mito de que existe un derecho internacional universal. Greg J. Stoker va más lejos y habla de piratería y asesinato en alta mar, recordando que este acto forma parte de un intento deliberado por asfixiar económicamente a Cuba.

Y mientras tanto, Trump amenaza:

“Colombia será la siguiente que ataquemos… Petro será el siguiente.”

Todo esto mientras agentes de la DEA y la CIA son arrestados en México por vínculos con el narcotráfico. Un guion repetido: acusar a otros para justificar agresiones.

La respuesta latinoamericana ha sido clara.

El canciller cubano Bruno Rodríguez denunció “el vil acto de piratería” y la violación flagrante de la libertad de navegación. Venezuela hizo lo propio, calificándolo como “robo descarado” y acto de “piratería internacional”, recordando que el propio presidente estadounidense confesó el asalto.

No hay espacio para la ingenuidad.

Si los poderosos imponen las reglas solo cuando les convienen, no existe un orden internacional: existe un desorden estructurado para justificar su dominación.

Y cada acto como este lo demuestra con mayor crudeza.




Recordando a Gary Webb

 «El prontuario de la CIA en materia de tráfico de drogas es largo y nutrido»

Cuando Nicaragua era “un peligro” y había que negociar con Irán a ver si así Hezbolá liberaba a algunos rehenes en el Líbano, Ronald Reagan autorizó dos operativos de lo más importantes: que Estados Unidos le vendiera clandestinamente armas a los iraníes –que estaban oficialmente impedidos de recibir armamento después del derrocamiento del Sha– y que la CIA se metiera en una masiva venta de drogas dentro de los Estados Unidos. Con ambos fondos, el surgido de las armas y la cocaína, la contra nicaragüense sería financiada y tendría en jaque al gobierno entonces izquierdista del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Irán liberó, en efecto, algunos rehenes. Y la contra obtuvo hasta decenas de millones de dólares en fondos para compra de armamento, instrucción de su guerrilla, operaciones de sabotaje y golpes contra la infraestructura eléctrica y agrícola de Nicaragua.

Todo un negocio redondo. Toda una exitosa podredumbre. Todo yanqui hasta la médula. Todo imperialismo sin escrúpulos.

Como ustedes recordarán, aquello se llamó el escándalo Irán-Contras. Y como muchos de ustedes habrán de saber, hubo una comisión del Congreso estadounidense por la que desfilaron un par de consejeros de seguridad del presidente (John Poindexter y Robert McFarlane), el malamente célebre teniente coronel Oliver North, director del Consejo Nacional de Seguridad, y hasta el mismísimo presidente de los libres mercados y los ningunos sindicatos: Ronald Reagan. El jefe de la CIA, William Casey, se salvó de los interrogatorios porque murió antes de que las sesiones empezaran (1987). Las conclusiones de aquella investigación oficial fueron duras: el trasiego de armas a Irán y el espantoso asunto de las drogas no se habrían dado si Reagan hubiese vigilado más de cerca a sus subordinados. Salvaron a Reagan, como era de esperar, pero no pudieron evitar salpicarlo.

La sanción, en todo caso, no duró mucho. En 1992 George H. W. Bush indultó a quienes habían sido condenados: Elliott Abrams, Duane R. Clarridge, Alan Fiers, Clair George, Robert McFarlane y Caspar Weinberger. La operación lavado de reputaciones se había completado otra vez.

Cuatro años después, en 1996, el reconocido periodista Gary Webb publicó, con la colaboración de sus colegas Georg Hodel y Leonore Delgado, una serie de artículos en el diario “San Jose Mercury News”. En ellos, tras un año de investigación, se demostraba que la participación de la CIA en el tráfico de drogas dentro de los Estados Unidos había sido mucho más grave de lo que se había supuesto originalmente.

Hubo una gran presión sobre el periódico que publicó esos artículos, que fueron la materia prima del libro “Dark Alliance”. Fue de tal magnitud ese chantaje desatado desde “las más altas esferas”, que el editor del diario, Jerome Ceppos, llegó a admitir que lo escrito por Webb “tenía deficiencias de redacción, edición y producción”, aunque “la historia tenía razón en muchos puntos importantes”.

Webb fue una víctima más de una campaña de descrédito, pero jamás se retractó de lo que había escrito. En el año 2004, su cuerpo fue hallado en casa con dos balas en la cabeza. La policía, sí señor, declaró que se trataba de un suicidio.

Con el tiempo, Webb ha sido reivindicado. En medios como “The Washington Post” y “Esquire” se han escrito notas valorando su trabajo y su coraje.

Y ahora, además, se sabe, por documentos que fueron revelándose a lo largo de estos últimos años, que el prontuario de la CIA en materia de tráfico de drogas es largo y nutrido.

La CIA recompensó a Hedayat Eslaminia, uno de sus agentes en el Irán del Sha, permitiéndole que traficara heroína en San Francisco. Un señor de las drogas hondureño –Juan Matta Ballesteros– fue simultáneamente agente de la CIA y patrón de la compañía aérea “Setco”, activa en la entrega de suministros a la contra que se entrenaba en Honduras. ¿Y no se hizo acaso una película biográfica sobre Adler Berriman Seal, alias Barry Seal, agente de la CIA e introductor en los Estados Unidos de cocaína procedente del cartel de Medellín? ¿Y podemos ignorar que Gulbudin Hekmatiar, uno de los muhaidines que luchaban contra la invasión soviética de Afganistán, tuvo el pleno apoyo de la CIA a pesar de ser uno de los jefes del tráfico internacional de heroína?

¿Y no fue Manuel Antonio Noriega, narco público y notorio, aliado de los Estados Unidos y dador de ayuda militar a la contra nicaragüense? Su carácter de socio de la Casa Blanca se terminó cuando un avión cargado de coca fue derribado por el sandinismo gobernante y en la nave, tripulada por Eugene Hasenfus, se halló documentación que probaba la sucia conexión de Noriega con la CIA y el tamaño de algunas de las operaciones encubiertas que la agencia realizaba en la región. Por eso cayó “cara de piña”, después de una invasión brutal que se presentó como una “guerra contra las drogas”.

Ahora, cuando Trump ha convertido a los Estados Unidos en una tragicomedia peligrosa –la Ópera de dos centavos sobre un barril de pólvora–, llegan los navíos de la redención a amenazar a Maduro, que es, en todo caso, el Noriega del 2025. Llegan los navíos del imperio liderado por un patán y se hunde una supuesta narcolancha con once tripulantes y sale Trump a jactarse de la épica jornada y a decir que el tráfico de drogas caribeño tiene las horas contadas. Y yo me caigo de la risa.

Fuente: Hildebrandt en sus trece, Ed 748 año 16, del 05/09/2025

https://www.hildebrandtensustrece.com/

Trump reabre la doctrina del terror

Javier F. Ferrero,- El presidente de Estados Unidos autoriza operaciones encubiertas en Venezuela y se jacta de “atacar por tierra”. La historia repite sus sombras: golpes, asesinatos y saqueo bajo la bandera de la libertad.

LA GUERRA QUE NUNCA TERMINÓ

Donald Trump ha dado un paso más en su cruzada imperial. Ha autorizado a la CIA a operar dentro de Venezuela, según confirmó él mismo en una rueda de prensa, dejando claro que Estados Unidos vuelve a imponer su ley del miedo sobre el continente latinoamericano.

“Vamos a detenerlos por tierra”, dijo el presidente estadounidense, refiriéndose a los supuestos cargamentos de droga procedentes de Venezuela. Lo que no dijo es que esa frase encierra la autorización para matar, desestabilizar y volver a hacer política exterior a base de cadáveres.

El anuncio se produce tras cinco ataques estadounidenses contra embarcaciones venezolanas, con un saldo de 27 personas muertas, según la prensa local. Washington asegura que eran “narcolanchas”, pero no ha mostrado una sola prueba.

La prensa norteamericana, en particular The New York Times, ha confirmado que la CIA cuenta con autorización presidencial para realizar “operaciones letales” en territorio venezolano. Lo que se traduce en asesinatos selectivos, sabotajes y guerra psicológica.

Trump habla de drogas, pero su lenguaje es el mismo que el de los viejos golpes de Estado. La misma retórica que se usó en Guatemala en 1954, en Chile en 1973, o en Nicaragua durante la guerra sucia de los ochenta. Cambian los pretextos, no las víctimas.

LA CIA VUELVE A LAS SOMBRAS

La historia de la CIA en América Latina está escrita con sangre y petróleo.

En 1954, la agencia derrocó a Jacobo Árbenz en Guatemala por intentar repartir tierras.

En 1961, organizó la invasión de Bahía de Cochinos contra Cuba, un desastre que acabó con cientos de muertos.

En 1973, participó en el golpe que llevó al poder a Augusto Pinochet, el dictador que sembró Chile de torturas y desaparecidos.

Y en los años 80, financió a la Contra nicaragüense, un ejército paramilitar que masacró campesinos en nombre de la “libertad”.

Trump retoma esa herencia sin disimulo, mientras su administración refuerza la presencia militar en el Caribe.

Diez mil soldados estadounidenses, ocho buques de guerra y un submarino ya patrullan la región.

El presidente ha roto las conversaciones diplomáticas con Caracas y amenaza abiertamente con acciones militares “por tierra”, un eufemismo que en Washington siempre ha significado invasión.

Las acusaciones contra Maduro son un calco de las que Estados Unidos usó contra cualquier líder incómodo: “narcotraficante”, “dictador”, “terrorista”.

La propia inteligencia estadounidense —según The New York Times— no respalda esas afirmaciones, pero el relato ya está en marcha.

Trump necesita enemigos externos para tapar su desastre interno: una economía fracturada, un país dividido y una presidencia que solo se sostiene a base de propaganda y miedo.

Convertir América Latina en campo de pruebas de su política interior no es nuevo. Es tradición imperial.

EL IMPERIO NO SE RETIRA, SE REARMA

Mientras el mundo observa con cansancio la repetición de la historia, Venezuela ha anunciado que llevará a Estados Unidos ante la justicia internacional por sus “amenazas y agresiones”. Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, ha confirmado que promoverán responsabilidades penales ante la Fiscalía venezolana y foros globales.

El gobierno venezolano prepara un congreso internacional por la paz, para denunciar la violación del derecho internacional por parte del “imperio grosero del norte”.

Trump, sin embargo, ha encontrado en la violencia un filón electoral. Cada ataque, cada sanción, cada palabra incendiaria, alimenta su mito de fuerza entre un electorado radicalizado.

En lugar de frenar las drogas, lanza misiles. En lugar de proteger vidas, autoriza asesinatos.

Bajo su mandato, la política exterior estadounidense se ha convertido en un negocio: empresas de seguridad, contratistas militares y petroleras celebran esta nueva “guerra sucia” en el patio trasero.

Cuando un presidente justifica operaciones encubiertas con el pretexto del narcotráfico, lo que en realidad autoriza es el crimen de Estado.

El argumento de que los cárteles de la droga son “organizaciones terroristas” permite a Trump aplicar el derecho de guerra sin declaración formal. Es una legalización de la barbarie.

Y como siempre, América Latina paga el precio.

Los muertos no estarán en Miami, sino en los barrios pobres de Caracas, en los puertos del Caribe, en las aldeas donde los drones confundan pescadores con enemigos.

Estados Unidos vuelve a exportar democracia con pólvora.

Trump se autoproclama salvador del orden, pero actúa como el dueño del mundo.

Washington no libra guerras. Las fabrica.

Y lo que Trump llama “detenerlos por tierra” no es una operación antidroga. Es el regreso del fantasma colonial vestido de presidente.

Fuente: HispanishRevolution

Tormenta tropical Laura: Caribe

AVISO DE CICLON TROPICAL.
CENTRO DE PRONÓSTICOS, INSMET.
Fecha: 22 de agosto de 2020. Hora: 12:01 p.m.

AVISO DE CICLÓN TROPICAL No. 6.

TORMENTA TROPICAL LAURA.

…Laura continúa su rápido avance hacia el oeste...

Durante la mañana de hoy la tormenta tropical Laura ha experimentado poco cambio en su organización e intensidad, mientras mantiene su rápido desplazamiento hacia el oeste, por los mares al sur de Puerto Rico. En estos momentos posee vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora, una presión central de 1006 hectoPascal y se desplaza hacia el oeste a 30 kilómetros por hora.

Cuba denuncia que EE.UU. desplegó tropas hacia el Caribe

Tropas especiales de USA. Foto: Wikipedia
El Ministerio de Exteriores de Cuba denunció que aviones militares de EEUU despegaron días antes de bases militares estadounidenses donde "operan unidades de fuerzas de operaciones especiales y de la infantería de Marina que se utilizan para acciones encubiertas, incluso contra líderes de otros países".

Según un comunicado de la Cancillería cubana, entre el 6 y el 10 de febrero de 2019 se realizaron "vuelos de aviones de transporte militar hacia el aeropuerto Rafael Miranda de Puerto Rico, la Base Aérea de San Isidro en República Dominicana y hacia otras islas del Caribe estratégicamente ubicadas".

Tormenta Michael gana en intensidad

La tormenta tropical Michael gana en organización e intensidad, con vientos máximos sostenidos de hasta 110 kilómetros por hora y rachas superiores que lo aproximan a la categoría de huracán, advirtió hoy el Instituto de Meteorología (Insmet) de Cuba.

Según el sexto aviso del Centro de Pronósticos del instituto, durante la madrugada de este lunes, el fenómeno hidrometeorológico continuó fortaleciéndose y a las 06:00, hora local, se situaba a unos 140 kilómetros al sursuroeste del Cabo de San Antonio, el extremo de la occidental provincia de Pinar del Río.

Aviso de alerta temprana sobre la Depresión Tropical No.14 [+ video]

De acuerdo con la información del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología, la zona de bajas presiones del mar Caribe occidental continuó organizándose durante la madrugada de hoy, convirtiéndose en la decimocuarta depresión tropical de la actual temporada ciclónica.

Lo más importante para Cuba está asociado a las áreas de chubascos y lluvias que comenzarán a afectar a las regiones occidental y central, las que pueden llegar a ser fuertes e intensas en las próximas horas en la provincia de Pinar del Rio y en el municipio especial Isla de la Juventud.

¡Cuidado! Peligro inminente en la cuenca del Caribe

Thierry Meyssan.─ Hace dos semanas publicamos en este sitio web un artículo extremadamente importante sobre el plan del Comando Sur contra Venezuela [1].

El Comando Sur (SouthCom) es el mando estadounidense a cargo de las tropas que Estados Unidos mantiene en las numerosas bases militares que ese país mantiene en Latinoamérica.

Huracán Irma: azota el Caribe y Puerto Rico rumbo a la Florida [+ audio]

Al menos dos personas murieron en los territorios franceses de San Martín y San Bartolomé, en las Antillas, por los efectos del huracán Irma.

El poderoso huracán, que continua como categoría 5, llegó en la tarde del miércoles al noreste del territorio de Puerto Rico con vientos de 170 kilómetros por hora.

El jueves pasará junto al norte de República Dominicana, para dirigirse después hacia Bahamas, el norte de Cuba y llegar a Florida a finales de la semana.

Huracán Irma es categoría 5 y puede aumentar [+ videos]

“Irma se convirtió en un extremadamente peligroso huracán categoría 5”, y podría ganar aún más fuerza, según el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de y del Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET).

Las islas en el noreste del Caribe cancelaron vuelos, cerraron escuelas y pidieron a la gente que se mantenga a cubierto mientras el fenómeno se acerca a la región.

Irma continúa intensificándose rumbo a las Antillas Menores [+ mapa animado]

Durante la mañana y la tarde de hoy 4 de septiembre, el huracán Irma ha continuado intensificándose sobre aguas del Atlántico central, posee vientos máximos sostenidos de 215 kilómetros por hora, con rachas superiores y una presión central que ha descendido a 944 hectoPascal, por lo que es un huracán categoría cuatro en la escala Saffir-Simpson de un máximo de cinco.

Huracán Irma amenaza al Caribe

El huracán Irma prosigue sus fluctuaciones de intensidad y volvió a alcanzar categoría 3 en la escala Saffir-Simpson de un máximo de cinco, mientras continúa su desplazamiento sobre el Atlántico rumbo al Caribe, informó hoy el Centro Nacional de Huracanes (NHC).

El huracán, el cuarto huracán de la temporada ciclónica en la cuenca atlántica, presenta vientos máximos sostenidos de 115 mp/h y se espera “un fortalecimiento adicional hacia el lunes por la noche”, señaló el CNH en su boletín de las 9.00 GMT, según Efe.

Huracán Matthew al norte de la región oriental: actualización continua con fotos, videos, cono de trayectoria y más


Efectos de Matthew continuarán en Cuba por 48 horas  

Miguel Ángel Hernández, del Centro Nacional de Pronósticos del Instituto de Meteorología, en La Habana,  informó que los efectos del huracán Matthew continuarán sintiéndose en Cuba por espacio de 48 horas.

Explicó que el evento meteorológico se aleja, pero hay que seguir su trayectoria, pues gana en intensidad, según los datos ofrecidos por dos aviones que continúan observando su movimiento, según reporte de Radio Reloj.

Sequía en Cuba: mayor vigilancia y uso racional del agua orienta la Defensa Civil

La Defensa Civil de Cuba llamó hoy a incrementar la vigilancia sobre la sequía que afecta al país y hacer un uso racional del agua fin de minimizar el impacto de ese fenómeno, agravado por las altas temperaturas.

Una nota del Estado Mayor Nacional de la DC orienta también a los órganos de dirección y a la población a mantenerse atentos a la evolución de este evento y cumplir las acciones que se indiquen por las autoridades competentes.

Añade que de acuerdo con la apreciación del Instituto de Meteorología (ISMET), se pronostica la extensión de la actual sequía intensa y poca actividad en la temporada ciclónica en lo que resta de año, lo cual indica que pudiera continuar la escasez de lluvias, afectando aún más la disponibilidad del preciado liquido para el próximo periodo seco, a partir de noviembre.

Piratas del Caribe de nuevo al ataque

Jesús Chucho García.-- La ciudad de Washington, DC, ha sido la sede para La Primera Cumbre de Seguridad Energética en el Caribe, bajo el lema “Un nuevo paradigma”. Esta cumbre, realizada esta semana, es la primera convocada por Estados Unidos, pero la primera cumbre entre los países del Caribe la convocó el presidente Hugo Chávez, en la ciudad de Puerto La Cruz (Venezuela) en el 2005, es decir una década atrás. El objetivo de esta primera cumbre, bajo el liderazgo de Estados Unidos, fue claramente definido en su intención geoestratégica: reducir la dependencia del programa de subsidio de Petrocaribe. Esto por supuesto viene marcado por el avance del proceso de integración no dependiente que impulsó el presidente Chávez y el proceso Bolivariano en los últimos quince años. Este camino solidario de Venezuela, sin discusión alguna, estimuló el espíritu soberano de muchos países del Caribe que en total de diez y ocho asistieron a la primera cumbre de Puerto La Cruz. En esa oportunidad el presidente Chávez fue muy claro al expresar: "Venezuela quiere compartir su potencial energético con Suramérica y el Caribe y no estar secuestrado por el Norte".

Petrocaribe o la solidaridad energética

Nubes de polvo del Sahara actúan también sobre Cuba

Agencia Espacial Internacional (ISS) en julio de 2012
Cuba registra desde comienzos del mes de julio una notable presencia de nubes de polvo provenientes del desierto del Sahara, señaló hoy el diario Granma.

Por las noches se observa en el archipiélago un cielo con una tonalidad lechosa, que en el caso de la capital del país aparece cubierto por una bruma típica, agregó la fuente.

El doctor en Ciencias Físicas Eugenio Mojena dijo que tal condición debe prevalecer en los próximos días.

Cuba preparada contra el Chikungunya que afecta al Caribe [+ Infografía]

Una Nota del Ministerio de Salud de la República de Cuba informó sobre los preparativos en la Isla para enfrentar la llamada para enfrentar presencia del virus de Chikungunya.

En el mes de diciembre del año 2013, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, emitieron la primera alerta epidemiológica sobre la entrada del virus de Chikungunya en la región del Caribe, reportando hasta la fecha transmisión en 16 países de la región.

Desde la notificación de los primeros casos, el Ministerio de Salud Pública de Cuba emitió indicación para reforzar las medidas de vigilancia y control a los viajeros procedentes de países con riesgos de la enfermedad, fundamentalmente del área del Caribe.