Mostrando las entradas con la etiqueta unidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta unidad. Mostrar todas las entradas

Notas sobre el concepto martiano de unidad

Ibrahim Hidalgo Paz.─ “Nosotros unimos lo que otros dividen”.[1] La unidad, concepto de máxima importancia del pensamiento político martiano, puede definirse como el logro de la confluencia de la diversidad de los componentes de la sociedad tras un objetivo común, proceso en el cual debe alcanzarse el vínculo estrecho entre los distintos sectores del pueblo, cuyos diferentes intereses coincidan en la búsqueda y el logro de fines y beneficios colectivos.

José Martí puso en práctica con mayor efectividad su concepción unitaria durante el período de preparación de la guerra independentista, cuando dejó para la posteridad no solo el ejemplo de su proceder, sino a la vez textos en los cuales hallamos valiosos criterios y observaciones que trascendieron su época y podrían ser de utilidad en el presente, si apreciamos las diferencias y las similitudes de objetivos a los que se enfrentó en su tiempo histórico y los que actualmente afronta el pueblo cubano. Este, a más de cien años de aquella etapa gestora, mantiene una de las características mencionadas por el Apóstol: “Nuestro país piensa ya mucho y nada podemos hacer en él sin ganarle el pensamiento”.[2] Para lograrlo, entonces como hoy, deben propiciarse las condiciones que garanticen la participación efectiva de las grandes mayorías, sin la cual es imposible vencer las campañas divisionistas externas e internas, así como el proceder de incapaces, oportunistas o enemigos encubiertos, quienes atribuyen sus errores y desviaciones a supuestas características negativas de nuestro pueblo, o del sistema social que nos empeñamos en construir la generalidad de los cubanos.

Para conjurar estos criterios y actuaciones deben propiciarse estructuras institucionales que viabilicen su enfrentamiento por parte de todos los que sentimos como propio el proyecto social, tarea que no corresponde a un sector de capacidad supuestamente ilimitada, para cuyo proceder no cuenta con otra opinión que la suya, sino a los amplios sectores populares que conforman la nación. Martí advirtió el error de su marginación y la forma de combatirlo: “procurar desde la raíz salvar a Cuba de los peligros de la autoridad personal y de las disensiones en que, por la falta de la intervención popular y de los hábitos democráticos en su organización, cayeron las primeras repúblicas americanas”.[3]

Para generar y potenciar la participación efectiva era, y es, necesaria la creación de un espacio político en el que se junten cuantos amen a la patria y estén dispuestos a actuar para su bien, sin limitación por los matices de las ideas, el grado de desarrollo de los criterios sobre el ordenamiento social, el color de la piel, el sexo, la posición social, o la ubicación geográfica dentro o fuera del territorio nacional. La finalidad es obtener el consenso y el apoyo de las grandes mayorías, vencer sobre las tendencias que desvíen o entorpezcan los esfuerzos y lograr la confluencia de las ideas que dirijan la acción: “La unidad de pensamiento, que de ningún modo quiere decir la servidumbre de la opinión, es sin duda condición indispensable del éxito de todo programa político”.[4] La concepción martiana es contraria al denominado “pensamiento único”, forma de sumisión espiritual. Para combatirla, el Delegado propició el intercambio de opiniones diversas, para todos beneficioso, al esclarecer dudas y descartar prejuicios. Para tener éxito, han de ser vencidas las prevenciones que desvían los esfuerzos, la intolerancia, la falta de respeto a la opinión ajena, la incultura. Así quedaría garantizada la unidad nacional, base indispensable para las previsibles batallas ante los enemigos internos y externos.

Martí ofreció el ejemplo, como hombre de acción y de pensamiento, al integrar a la obra mayor a grupos de patriotas de talento y prestigio, capaces de arrastrar tras sí a la masa heterogénea que conformaba el pueblo cubano. “Las cosas de muchos hombres no se hacen con la voluntad, ni con el heroísmo, de un solo hombre”.[5] La mayoría de la población ha de tener vías que posibiliten aportar  opiniones e ideas al proyecto de construcción de la nueva sociedad y, por tanto, conocer los fines, los propósitos. No ha de ser un ejecutor de órdenes emanadas de una dirección autotitulada infalible e inamovible, sino el verdadero jefe de la revolución, que vele por la acertada conducción del país y la aplicación de métodos que garanticen “cortar las tiranías por la brevedad y revisión continua del poder ejecutivo y para impedir por la satisfacción de la justicia el desorden social”.[6]

Esta idea constituyó para Martí una preocupación fundamental durante toda su vida política, pues solo con la implementación de métodos democráticos se alcanzaría la cohesión de las fuerzas de la patria tras un objetivo común, único modo de fortalecerla frente a quienes aspiran a su dominio.

De los peligros foráneos, el de dimensión mayor, capaz de mantener la guerra económica durante decenios y, a la vez, el de mayores posibilidades de generar y aplicar la guerra mediática y, por tanto, atentar contra el ideario nacional con eficaces tecnologías de avanzada, son los gobernantes de Estados Unidos, que mantienen la política secular y confesa de apoderarse de nuestro país, cuya posición geoestratégica no ha variado en lo esencial, y de riquezas potenciales conocidas y explotadas por sus empresarios hasta hace menos de setenta años –tiempo breve, valorado históricamente–, por lo que sería un error hacer depender planes y proyectos de la desaparición del andamiaje legal y político que sustenta el bloqueo imperial impuesto sobre la presa anhelada; por el contrario, cuanto se piense y haga debe tener como factor negativo constante tales imposiciones, frente a las cuales debe generarse con sabiduría y presteza un plan de acción, no solo de resistencia, pues esperar lo imposible equivale a desmovilizar las fuerzas y el talento de muchos, capaces de horadar con procedimientos novedosos los muros levantados con ánimos destructivos.

Paralelamente, y con vigor semejante, se impone actuar contra los enemigos internos, que en modo alguno son los ciudadanos que emiten juicios, opiniones y sugerencias, coincidentes o no con los emanados del gobierno, sino los que actúan, generalmente con proceder entorpecedor, o con inacción retardataria, para hacer fracasar cuantas ideas y proyectos beneficiosos para las mayorías sean generados e implementados por los gobernantes. Se trata de individuos o grupos que desconfían de las posibilidades del pueblo para transformar la realidad, revertirla y desarrollarla, y asumen posiciones cercanas o idénticas a los anexionistas de siempre, cuyas concepciones antinacionales se basan en el manido argumento de la incapacidad de los cubanos para gobernar nuestro propio país.

Por todos los medios a su alcance intentan dividir,  ahondar las pugnas entre personas y regiones, infundados temores raciales, los sentimientos de frustración y de recelo, con el ánimo de obstaculizar no solo la unidad revolucionaria, sino el desarrollo de los sentimientos nacionales, en momentos en que se ha de poner énfasis en “fundir y guiar a todos estos elementos [del país], sin que ninguno de ellos adquiera un predominio desproporcionado”,[7] para potenciar el equilibrio interno que hace posible el enfrentamiento a la injerencia absorbente del vecino imperial. Se han de generar métodos participativos para lograr “no enajenarnos ninguno de los factores imprescindibles, de disponer cuanto en la hora suprema pueda abreviar el sacudimiento, acelerar el triunfo, y fundar la patria libre”;[8] propiciar y alentar cuanto favorezca la identidad nacional, con la exaltación de las mejores tradiciones cubanas, no solo del heroísmo combativo, sino también del apego y el respeto a la familia, a la convivencia cotidiana, a las virtudes, al éxito debido al esfuerzo, al talento y a las habilidades personales; la defensa de la belleza y la pureza del idioma, elemento unificador por excelencia; de nuestra cultura, sin negación absurda de sus raíces hispánicas y africanas, ni de sus componentes diversos en color y coincidentes en la nacionalidad indivisible; la defensa de los derechos iguales para todos, uno de los más eficaces modos de enfrentar y vencer los fundamentos de toda ideología antihumana.

Hombres de disímiles procedencias y de formación cultural diversa han de identificarse en la lucha anticolonial, sin aspiraciones absurdas “a una unanimidad imposible en un pueblo compuesto de distintos factores, y en la misma naturaleza humana”,[9] sino para apretar filas basados en la diversidad propia de todo pensamiento creador, sin imponer límites propiciadores del alejamiento de quienes coinciden en el objetivo esencial: “Lo que se ha de preguntar no es si piensan como nosotros”, porque en un conglomerado humano habrá siempre matices y formulaciones distintas, “sino si sirven a la patria […] con aquel estudio de los componentes del país y el modo de allegarlos en vez de dividirlos”.[10]

Para construir una sociedad mejor es necesario preservar la identidad cultural, autorreconocerse en la obra propuesta. Solo los hombres capaces de pensar por sí, y de buscar soluciones propias a los conflictos de la patria, podrán construir una sociedad cada vez más justa, que constituye no solo un bello ideal, sino una apremiante necesidad para alcanzar el equilibrio interno y no ser aplastados por la confluencia de los enemigos externos e internos.

Con el objetivo de aglutinar a los patriotas en la unidad nacional, merece  atención principal la preparación integral de las masas, pues los ciudadanos han de ser los gestores, creadores y defensores de una cultura propia, mestiza por su contenido y enraizada en el proceso histórico nacional, capaz de garantizar la emancipación, no solo en el orden político-económico, sino en la esfera espiritual, por lo que el Apóstol concibe la educación, en sentido amplio, como el proceso mediante el cual los hombres son capaces de conservar las ideas, las tradiciones y las costumbres propias frente a  los intentos de manipulación y de dominación foráneos. “—Quiero por mi parte habituar al pueblo a que piense por sí, y juzgue por sí y se desembarace de los aduladores que de él obtienen frutos”, anotó.[11]

Los seres humanos somos portadores de una conciencia ética, que nos induce a la acción libertadora como decisión individual dentro de la colectividad. Del quehacer en común surgen nuevos valores que guían  la conducta. Deben enraizarse el deber, la honradez, la entereza, como principios que motiven la búsqueda del mejoramiento personal y colectivo, de la nación de la que formamos parte. No se trata solo de la instrucción escolar, extendida a todos y sustentada por lo más moderno de la ciencia, sino del cambio de la actitud del individuo para transformarse de pasivo en activo, de receptor en actor, de contemplativo en crítico. La vigilancia al respecto debe ser rigurosa, no solo sobre la preservación de las tradiciones, que constituyen un legado, sino también sobre los posibles intentos imitativos de lo foráneo.

El proceso transformador no concluirá hasta alcanzar el bienestar de cada uno de los integrantes del conglomerado humano, pues la libertad verdadera no es la “que sirve de pretexto para mantener a unos hombres en el goce excesivo, y a otros en el dolor innecesario”,[12] sino la solución de las necesidades mediante los resultados del trabajo, único modo de potenciar la dignidad humana y desplegar los mejores valores, lo que excluye al individualismo egoísta, pues los beneficios deben corresponder a la mayoría, y no a un  grupo en particular.

Martí alzó su voz contra lo que escindiera, apartara o acorralara a los hombres, y resumió su programa político-social en la frase definitoria: “con todos, y para el bien de todos”.[13]


[1] José Martí, “Discurso en conmemoración del 10 de Octubre de 1868”, en Masonic Temple, Nueva York, 10 de Octubre de 1888, en Obras Completas (OC), t. 4, Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1963-1965, p. 232. (En lo adelante, OC.)


[2] JM, Epistolario (compilación, ordenación cronológica y notas de Luis García Pascual y Enrique H. Moreno Pla), t. I, Centro de Estudios Martianos y Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1993, pp. 429 y 430.


[3]JM, “Al Presidente del club José María Heredia”. Kingston, New York, mayo 25, 1892, en OC, t. 1, p. 458.


[4] JM, “Generoso deseo”, Patria, 30 de abril de 1892, en OC, t. 1, p. 424. Ver Paul Estrade, “José Martí: una estrategia de unión patriótica y democrática”, en su José Martí, militante y estratega, Centro de Estudios Martianos y Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1983, pp. 66-80.


[5] JM, “Los moros en España”, Patria, 31 de octubre de 1893, en OC, t. 5, pp. 334-335..


[6] JM, “Al Presidente del club José María Heredia…”, ob. cit., p. 458.


[7] JM, “La agitación autonomista”, Patria, 19 de marzo de 1892, en OC, t. 1, p. 332.


[8] JM, “Discurso en conmemoración del 10 de Octubre de 1868…”, ob. cit., p. 221.


[9] JM, “Generoso deseo”, Patria, 30 de abril de 1892, en OC, t. 1, p. 424.


[10] JM, “Discurso en conmemoración del 10 de Octubre de 1868…”, ob. cit., p. 219.


[11] JM, “Fragmento 91”, en OC, t. 22, p. 57.


[12] JM, “‘Vengo a darte patria’. Puerto Rico y Cuba”, Patria, New York, 4 de marzo de 1893, en OC, t. 2, p. 255.


[13] JM, “Discurso en el Liceo Cubano”, Tampa, 26 de noviembre de 1891, en OC, t. 4, p. 279.


Fuente: http://www.josemarti.cu

«Donde más vigor tiene la palabra Patria es en Cuba»: Fernando Buen Abad

image host

«Vine a Cuba a tratar de decir algunas cosas y hacer unas propuestas que hoy consideramos indispensables dada la situación mundial que estamos atravesando aún con la pandemia y la situación bélica que nos está golpeando a todos. Pero, justo contra Cuba se ensañan todas las alimañas».

.Así manifestó el catedrático, periodista y filósofo Dr. Fernando Buen Abad Domínguez en su encuentro con colegas de la prensa al arribar a Santa Clara este domingo 3 de abril, como parte de una visita para departir con colegas, estudiantes y profesores universitarios, y recorrer sitios de interés histórico y social.

«(Tenía) deseos de venir a saludar, a decir que somos muchos los que nos sentimos en deuda con Cuba y tenemos conciencia de que podemos haber hecho mucho más solidariamente a nivel mundial por la Revolución y con la Revolución. Entendemos que esta es la hora de acelerar pasos y tareas, elaborar la autocrítica profunda y constructiva para avanzar, así como hermanar tareas. Es indispensable que construyamos un correo de transmisión para recordar al mundo las cosas magníficas que están pasando en Cuba».

En su breve intercambio con los periodistas de los diferentes medios de la provincia, el profesor de la Universidad Nacional de Lanús, Argentina, respondió a varias interrogantes sobre temas de comunicación, la lucha en los medios digitales, y otros asuntos de gran interés.

—¿Cómo en medio de la guerra mediática que se nos hace, en un mundo tan convulso, podemos enfrentarla y lograr que las ideas justas, de paz, de humanidad, de un mundo mejor, logren asentarse, cuando sabemos que los medios de comunicación, en su mayoría, están en manos de las poderosas transnacionales?

—Como no tenemos una fórmula mágica, me acuerdo siempre que alguna vez un grupo de trabajadores organizados se acercaron a un señor y le preguntaron cómo iban a salir de este «berenjenal» espantoso que es el capitalismo. Y este hombre contestó con cinco letras claves que es el desafío de nosotros: «¡Uníos!». Y si no es así, no vamos a salir. Hay que poner en la agenda política en primer orden la unidad.

—¿Cuáles retos tiene la izquierda para convertirse en un nicho de resistencia antihegemónica y poder salvaguardar sus proyectos sociales, muy atacados sobre todo desde las redes sociales?

—En la Universidad de Lanús, donde yo trabajo, hacemos un análisis comparativo de los problemas y los partidos políticos, las organizaciones políticas, los frentes de unidad popular, estudiando los programas, los ideales, y buscando dónde está la palabra comunicación. Y tengo la mala noticia de que no es la comunicación la agenda prioritaria de los políticos de la América Latina, que estando ante una guerra de este calibre —entendida como híbrida e irrestricta— no aparece como una prioridad en los programas políticos más recientes que se han diseñado. Entonces, tiene que alarmarnos ese paisaje.

«Sobre cómo estamos entendiendo la guerra mediática es (si lo hacemos) ¿con las ideas de ellos o las nuestras?, ¿nos formamos con los libros de ellos o con los nuestros? Es imperativo que nos formemos científicamente para esta batalla, ya no puede ser intuitivo o voluntarista, tiene que ser un dispositivo científico y organizado muy bien. Necesitamos desarrollar nuestros propios instrumentos, no podemos frenar el desarrollo de nuestra formación de cuadros, tenemos que reactivar el trabajo de la docencia, de la investigación y la experimentación.

«Luego, necesitamos construir las plataformas para disputar el corazón del problema que es la disputa por el sentido; una herramienta semiótica de combate, que nos permita reconstruir los diccionarios como tiene que ser, para que no nos roben la palabra «libertad», para que no nos quieran robar la palabra «patria», ni nos roben todo el repertorio simbólico de nuestras propias luchas. Para frenar el sabotaje y el saqueo simbólico, pues nos quieren matar con nuestras propias banderas. Si no tenemos una plataforma simbólica, de lucha semiótica, verdaderamente emancipatoria, estamos perdidos».

—Robarnos nuestros símbolos es parte de su estrategia comunicacional.

—Nosotros sabemos perfectamente qué estamos disputando con aquellos que usan nuestro propio vocabulario para engañar a los demás. Sabemos que usan nuestros códigos, nuestros propios principios para engañar. Y se levantan ahora diciendo «Patria o Muerte», ellos, los de la derecha, diciendo esto como una consigna propia. Y luego otros degeneran el asunto y dicen «Patria y Vida». Nosotros tenemos que estar preparados.

«La base de la composición semiótica central que debemos discutir, a mi entender, es que en este planeta el lugar donde más vigor tiene la palabra Patria es en Cuba. Aquí no significa alianza de terratenientes para tener latifundios, aquí significa un pueblo rebelde que permanentemente construye su identidad, con su historia, su fuerza, para gobernarse soberanamente. Acá el concepto Patria es humanidad».

—Facebook es una de las plataformas donde se desarrolla esta guerra por las subjetividades, donde se está disputando el símbolo. ¿Cree que se puedan crear nichos de resistencia dentro del propio Facebook, aun con los algoritmos en contra, o tenemos que irnos a otras plataformas para, desde la izquierda, articular toda esta resistencia?

—Hay que dar la batalla allí donde haya un rinconcito, una ventanita. A mí no me incomoda tener cuenta de Twitter ni de Facebook, siempre y cuando no confundamos la táctica con los principios, y esta es una posición teórica-metodológica. Si logramos tener soberanía tecnológica para herramientas propias, ¡qué mejor! Pero, aun cuando tengamos los instrumentos más avanzados, si no tenemos un bastión de fábrica de contenidos de nuestra propia lucha, de nada sirve que tengamos los aparatos más bonitos. El problema no es exclusivamente instrumental, ni con qué clase de monopolio estamos luchando, sino con qué ideas. Esta es la batalla de las ideas también.

«En el mundo circula todavía como un baluarte moral saber que de los millones de niños que duermen en las calles en el planeta, ninguno es cubano. Esa frase, ese solo concepto simple, sencillo y fácil, constituye una revolución conceptual. Y así como esa hay tantas que deberíamos estar hoy preparando un patio de armas semiótico, porque tontos seríamos si no empezamos a escribir el horóscopo de las canalladas que vienen.

«Sabemos que vienen todas las agresiones contra este país, esta Revolución, contra el proyecto marxista-leninista de Cuba, que es un alma, un motor conceptual, no un eslogan. No abandonemos esos baluartes, que son identidad política, social, histórica. Si no construimos esos espacios de pensamiento, de planificación simbólica, previsión de la batalla de cómo se va a dar, tenemos debilidades grades. Es urgente que en las academias, universidades, organizaciones de trabajadores, periodistas y remesas de todas las casas pongamos este debate. O nos armamos con un instrumental de defensa del sentido o vamos a acabar haciendo lo que quiere la OTAN, la cual está desembozadamente diciendo que la siguiente fase de la guerra es en el cerebro de las personas».

—Los ataques contra Cuba son constantes y nuestra mejor arma son las ideas

—¡Qué riqueza extraordinaria hay en este país! Si hacemos el inventario de la potencia simbólica, mire usted (señala un retrato del Che) el peso histórico, ético y moral de esta figura es mundial. No permitamos que lo conviertan en camiseta solamente, ni lo convirtamos, como dice el poeta (Vicente) Feliú, nuestro deber es defenderlo de ser Dios, porque también son personas, humanos que, como todos, atravesamos decisiones en momentos históricos.

«Todo eso está hoy en discusión porque, créanme que una de las más grandes preocupaciones que me asaltan es cuando a los revolucionarios los hacen dudar el enemigo con las agresiones. Acá tenemos recientes historias. La porquería política que se hizo contra Cuba en abril del año pasado, operada con las peores porquerías mediáticas y simbólicas que hay en el mundo.

«Hay cinco máquinas de guerra ideológica en el planeta que se llaman think tanks, y una de ellas está en Miami. Ahí se financian, se operan y diseñan cosas que tienen que ver con esas clases de bajezas humanas, como las que se están haciendo contra Cuba. Entonces, no lo vamos a permitir. Es bueno hacer un espacio de reflexión, de recapitulación, de recomposición de fuerzas y luego profundización».

—¿Para usted qué significa encontrarse aquí en el Conjunto Escultórico que guarda los restos del Che Guevara y sus compañeros de lucha?

—Soy de la generación que creció escuchando las voces de estos hombres que construyeron la nueva época del continente, que pusieron el pellejo para que las ideas ascendieran a la acción, a la práctica. Hombres como este (señala el retrato del Che), Fidel, como Raúl, y todos estos héroes, nos indicaron que no podemos seguir dilatando nosotros el mundo, acomodándonos a ver cómo se puede sobrevivir o vivir miserablemente, sino que había que construir el camino de la dignidad, de la Revolución.

«Y estos hombres lo hicieron realidad, en términos de construir una nueva ética. No solamente llegaron a amasar, de la mano de este pueblo históricamente luchador y rebelde, la construcción de un proyecto de gobierno, sino, además, se pusieron en los hombros tareas en las cuales participaron dinámica y activamente: la alfabetización, la construcción (de escuelas, hospitales, viviendas…), cortar caña y lo que hubiera que hacer para romper con el viejo mito del buró y la oficina. Apelaron por el gobierno puesto en la batalla, de a pie. Si no agradecemos este ejemplo, estamos perdidos.

«Venir aquí a este lugar histórico donde «se queda la clara, la entrañable transparencia de su querida presencia» del Comandante, es un honor gigantesco, una lección y una deuda.

Tomado de Vanguardia Cuba

Más sanciones contra Cuba, ¡Más unidad de los cubanos!

Norelys Morales Aguilera.─ Los ultraconservadores de Estados Unidos, los viejos dictadores y corruptos, que intentan renovarse y los halcones del gobierno de Donald Trump, tienen pendiente una vieja asignatura que no logran pasar: con bloqueo y agresiones no doblegarán el pueblo cubano.

Lo que en realidad sucede es que los habitantes de la Isla y los que se han radicado en otros países, en su inmensa mayoría, le conocen las entrañas al gigante de las siete leguas. La letra chiquita de cualquiera de las medidas y legislaciones estadounidenses indican que si fueran capaces de derribar el gobierno revolucionario, vendrían por todo y por todos, un aprendizaje de años que no borran sanciones ni retóricas agresivas.

Raúl Castro: La unidad es nuestra principal arma

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, intercambió con los miembros del Secretariado del Comité Central, los primeros secretarios de los comités provinciales y municipales de la organización, y otros funcionarios de la estructura auxiliar del Comité Central, de las organizaciones de masas y la Unión de Jóvenes Comunistas, al término de una reunión de tres días en la Escuela Superior del Partido Ñico López, en la capital.

"La unidad es nuestra principal arma", expresó Raúl durante el intercambio en el que compartió, durante casi tres horas, algunas ideas acerca del tenso escenario internacional, marcado por conflictos en varias partes del mundo; la aplicación de las llamadas guerras no convencionales para derrocar gobiernos; la situación en América Latina, así como hechos históricos que marcaron a nuestro país, entre ellos el derrumbe del campo socialista a finales de la década del ochenta del siglo pasado, según información de la periodista Leticia Martínez Hernández.

Miguel Díaz-Canel, un hombre de la Revolución

asamblea nacional del poder popular Cuba
Norelys Morales Aguilera.─  En estos días, tautológicamente los medios repiten las reseñas parecidas sobre el recién electo presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. En ellas hay algunas matrices de opinión que se remarcan, acaso abriendo camino para llamarlo muy pronto dictador y otras sandeces, que no vienen al caso ahora.

Pero, la generosa alegría de Raúl Castro por la elección del nuevo mandatario está justificada por lo que dijo y por lo que se siente: Díaz-Canel es un hombre de la Revolución.

ALBA-TCP: fortalecer integración regional [+ Declaración]

Los países miembros del ALBA-TCP acordaron este 5 de marzo, trabajar con el propósito de fortalecer la unidad e integración de América Latina y el Caribe, y establecer condiciones para garantizar el crecimiento económico del bloque.

Así, lo proclamaron en la Declaración de Caracas al término de la XIV Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), que sesionó este domingo en el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno de Venezuela, según reseña de PL.

CELAC-Nicolás Maduro: llamado a la unión de Latinoamérica y Caribe [+ video]

El presidente venezolano Nicolás Maduro propuso crear un mecanismo de consulta sobre los temas vitales para la región.

Venezuela hizo un llamado a la unión de los gobiernos de América Latina y el Caribe durante la sesión plenaria de Jefes de Estado y de Gobierno en la V Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada este miércoles en República Dominicana.

CELAC-Daniel Ortega: aboga por unidad regional frente a desafíos económicos [+ video]

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, realzó hoy la importancia de la unidad e integración regional promovidas por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) frente a los desafíos de la economía actual.

Al intervenir en la V Cumbre de la Celac, Ortega subrayó la necesidad de establecer un consenso en el seno del organismo multinacional para enfrentar las iniciativas que pretenden imponer el nuevo gobierno de los Estados Unidos en detrimento de las economías de la región.

Advertirnos desde dentro

Antonio Moltó Martorell*.─ La Unión de Periodistas de Cuba nació hace 53 años y hoy continúa renaciendo bajo el mismo signo: como resultado de la voluntad de nuestros periodistas de unirse en defensa de la Revolución, iluminada por el ideario martiano y fidelista, y leal al Partido Comunista de Cuba.

Tenemos el privilegio histórico de haber compartido nuestra suerte con Fidel, y de que él, nuestro más emblemático Premio Nacional de Periodismo, se haya reconocido como uno de nosotros; así como que Raúl haya sido siempre un activo colaborador de la prensa.

En estos 53 años, hemos sido depositarios del Código de ética y de los Estatutos de la organización, consecuentes con el principio fundacional de contribuir a la formación y superación de nuestros profesionales en claustros y tribunales universitarios. Y como si fuera poco, gestamos el Instituto In­ternacional de Periodismo José Martí, como un centro de estudios de posgrado que irradia destrezas y saberes también al seno del periodismo latinoamericano y caribeño.

AEC en Cuba: unidad, cambio climático, desarollo sostenible

Los Jefes de Estado y de Gobierno que asistieron en la VII Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) en La Habana, reafirmaron su compromiso con la unidad de todos sus miembros como el mejor camino para alcanzar un desarrollo sostenible, enfrentar el cambio climático y garantizar la paz en la región.

“Esta Cumbre se celebra en un momento en que muchos de nuestros países enfrentan desafíos económicos y sociales de envergadura”, expresó el presidente de la República de Suriname, Desire Delano Bouterse.

Raúl Castro: Unidos por la paz en el Caribe [+ video]

Distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno,

Estimado Embajador Alfonso Múnera Cavadía, Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe;

Estimados delegados e invitados:

Por séptima ocasión nos reunimos los jefes de Estado y de Gobierno y otros altos representantes de los Estados y territorios agrupados en la Asociación de Estados del Caribe. Esta vez para sostener un amplio intercambio sobre el tema “Unidos para enfrentar los retos del desarrollo sostenible, el cambio climático y la paz en el Caribe”.

Raúl Castro insta encontrar soluciones a los desafíos del Caribe

El presidente cubano, Raúl Castro, llamó hoy a encontrar soluciones novedosas y factibles para que todos los territorios del Caribe enfrenten desafíos regionales como los problemas de conectividad aérea y marítima.

En el inicio de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la VII Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), el mandatario refirió que otro desafío del área radica en las dificultades económicas que obstaculizan el comercio y las inversiones.

No renunciaremos nunca a la unidad, declaración de trabajadores cubanos

Los más de tres millones de trabajadores afiliados a los sindicatos de la Central de Tra­ba­jadores de Cuba, como parte de la sociedad ci­vil cubana, recibiremos al presidente de los Es­ta­dos Unidos con hospitalidad y respeto. Apre­ciamos la decisión de viajar a nuestro país,  co­mo un paso importante en los esfuerzos por avanzar hacia la normalización de las relaciones entre los dos países.

Encontrará una nación donde los trabajadores han sido capaces, a costa de grandes sacrificios, de salir adelante en los más diversos sectores de la economía y los servicios, a pesar del blo­queo económico, comercial y financiero que nos han impuesto durante más de medio siglo sucesivas administraciones estadounidenses y que aún se mantiene en pie, lo cual constituye el principal obstáculo a nuestro desarrollo.

Juntarnos como los dientes, como las manos

Domitila durante un acto de homenaje al Che en 1997.
Foto: REUTERS
Eduardo Galeano*.-- Nuestra región es el reino de las paradojas. Brasil, pongamos por caso: paradójicamente, el Aleijadinho, el hombre más feo del Brasil, creó las más altas hermosuras del arte de la época colonial; paradójicamente, Garrincha, arruinado desde la infancia por la miseria y la poliomelitis, nacido para la desdicha, fue el jugador que más alegría ofreció en toda la historia del fútbol; y paradójicamente, ya ha cumplido cien años de edad Oscar Niemeyer, que es el más nuevo de los arquitectos y el más joven de los brasileños.

O pongamos por caso, Bolivia: en 1978, cinco mujeres voltearon una dictadura militar. Paradójicamente, toda Bolivia se burló de ellas cuando iniciaron su huelga de hambre. Paradójicamente, toda Bolivia terminó ayunando con ellas, hasta que la dictadura cayó.

Fidel Castro: unidad, debería estar inscrito en las banderas de la izquierda [+ video]

En la clausura del IV encuentro del Fo­ro de Sao Paulo, en 1993, Fidel decía: “…qué menos podemos hacer nosotros y qué menos puede hacer la izquierda latinoamericana para crear una conciencia a favor de la unidad, eso debería estar inscrito en la banderas de la izquierda. Con socialismo o sin socialismo. Aquellos que piensen que el socialismo es una posibilidad y quieran lu­char por el socialismo… pero aún aquellos que no conciban el socialismo, aún como países capitalistas, ningún porvenir tendríamos sin la unidad y sin la integración.

Países del Alba-TCP acordaron crear plan en defensa de la soberanía y economía regional [+ video]

Los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP), acordaron este lunes idear un plan de trabajo para enfrentar la arremetida imperialista en el Sur y el Caribe, así como el fortalecimiento de la economía regional.

Luego del Consejo Político que la unión de países celebró en la Casa Amarilla Antonio José de Sucre, en Caracas, la canciller de la República, Delcy Rodríguez, hizo lectura de los puntos abordados durante la reunión, en la que participaron cancilleres de 11 países miembros del bloque y el presidente de la República, Nicolás Maduro, según AVN.

"En nuestro segundo punto en la agenda, vimos el relanzamiento de los proyectos sociales y económicos en la construcción de un modelo propio que incluya las características de nuestras matrices productivas, de nuestro modelo de desarrollo endógeno, dirigidos esencialmente al uso de nuestros recursos naturales para el beneficio de nuestros pueblos", explico la canciller en transmisión de Venezolana de Televisión.

Correa: “La mejor manera de enfrentarnos a la restauración conservadora es con la unión” [+ audio]

“Vamos a defender a los gobiernos democráticos progresistas de la región, vamos a seguir construyendo la patria grande y soberana (…) las coincidencias que tenemos los movimientos progresistas son más grandes que nuestras diferencias”.

Con estas palabras el Presidente de la República, Rafael Correa Delgado, inauguró este lunes 29 de septiembre, el Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP) 2014, que reúne a 35 organizaciones políticas de izquierda de América Latina y Europa para debatir sobre la reestructuración de la restauración conservadora en la región.

El mandatario ecuatoriano, en su calidad de Presidente del Movimiento Alianza PAIS, anfitrión de este evento internacional, hizo un llamado para que los ciudadanos latinoamericanos se movilicen contra las élites y los intereses del capital financiero, que en complicidad con los medios de comunicación mercantilistas, someten al ser humano ante el capital. “Debemos liberar a las mayorías del dominio de las élites, debemos lograr la supremacía del ser humano sobre el capital, de nuestras naciones sobre los interés de países hegemónicos”, enfatizó.

Discurso de Raúl en la reunión social previa al inicio de la Cumbre G77 más china [+ video]

El Presidente de Cuba, Raúl Castro Ruz, llamó este sábado a construir la Patria Grande y defender la unidad de los latinoamericanos y caribeños.

Durante su intervención en el Encuentro Plurinacional y Social de Integración de los Pueblos, una cita que forma parte de la Cumbre G77+China, Raúl afirmó que Venezuela merece el más resuelto apoyo de la región frente a las agresiones que sufre en estos momentos.

El imperialismo y las oligarquías que no pudieron con el presidente Hugo Chávez, consideran que ahora es tiempo de derrocar la Revolución Bolivariana utilizando métodos de guerra no convencionales, añadió el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba.

“Defendiendo a Venezuela defendemos a Bolivia y a toda nuestra América”, dijo y añadió que ese país constituye “el borde delantero de la defensa de nuestra independencia, libertad y dignidad”.

“Sería un duro golpe si se frena el proceso de verdadera integración en marcha, cuyo punto culminante es la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)”, apuntó.

Raúl destacó también los profundos avances que ha materializado el Gobierno del presidente Evo Morales, quien funge este fin de semana como anfitrión de la Cumbre Extraordinaria del G-77+China, el más numeroso de los grupos de la Organización de las Naciones Unidas y que cumple medio siglo de vida.

“Bolivia nacionalizó hidrocarburos y los puso al servicio de las bolivianas y bolivianos. Acabó con la exclusión y la explotación de las mayoritarias comunidades indígenas y campesinas del país”, afirmó el presidente cubano.

Resaltó también la redistribución de la riqueza nacional en beneficio de todo el pueblo, en especial de los sectores más vulnerables, y la reducción de la pobreza extrema en un 20%.

Raúl enumeró las decenas de clínicas integrales y centros oftalmológicos que se han construido en la última década que ahora dan servicios de salud al pueblo humilde de Bolivia.

“Se han brindado millones de consultas médicas en el programa Mi Salud y más de 600 mil bolivianos recuperaron la vista”, refirió.

El presidente cubano concluyó sus palabras recordando que un día como hoy hubiera cumplido 86 años el Comandante Ernesto Che Guevara, y utilizó una de sus más reconocidas frases: “Hasta la Victoria Siempre”./Granma


Rousseff: Celac es instrumento de aproximación en un mundo de fragmentación

Presidenta Dilma. Foto: Ismael Francisco
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó hoy que el proyecto de integración de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) es "estratégico" para la región y consideró que se trata de un "poderoso instrumento de aproximación" en un mundo de "fragmentación".

"La integración regional latinoamericana y caribeña es un proyecto estratégico", aseveró Rousseff en su discurso de la sesión plenaria de presidentes de la II Cumbre de la Celac en La Habana, una reunión que calificó de "histórica".