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Guía para el “golpe blando”

Atilio Borón.-- Washington ha modernizado sus prácticas intervencionistas. La vieja metodología de lanzar a sus carniceros de uniforme y charreteras para acabar con los gobiernos que no eran de su preferencia ha sido declarada obsoleta y, por lo tanto, fue discontinuada.

En consonancia con las nuevas teorizaciones de Joseph Nye y sus discípulos ahora la Casa Blanca apuesta por la eficacia del “poder blando”. Los viejos golpes de Estado con sus militares de torva mirada y métodos brutales han cedido lugar a formas más sutiles pero no por eso menos eficaces de ejercer la violencia contra sus enemigos.

La extensa nómina de líderes de movimientos sociales, campesinos e indígenas; de militantes de base y de periodistas muertos y desaparecidos después de los “golpes blandos” en Honduras (2009) y Paraguay (2012) o como práctica sistemática en países con gobiernos de derecha, como México, Colombia y Perú demuestra con elocuencia que el soft power es apenas otra manera de reprimir a los disconformes. El carnicero abandona su delantal ensangrentado y se viste con un traje de colección para continuar con su faena.

El sireno Obama en su gran tournée en La Habana

Andrés Gómez.--  Fui a La Habana a cubrir la visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, la cual como muchos sabemos ocurrió entre los días 20 y 23 de marzo pasados. Fue un hecho histórico extraordinario por numerosas e intensas razones.

Entre estas y en primer lugar,  porque por más de medio siglo, 57 años y unos meses exactamente, los gobiernos de Estados Unidos, han mantenido una política de agresión permanente en contra del pueblo y el gobierno revolucionario cubanos, políticas que en nada substancial han sido cambiadas y menos aún abrogadas.  No obstante, es muy positivo que los gobiernos de Estados Unidos y Cuba hayan decidido restablecer relaciones diplomáticas a nivel de embajadas; que se estén dando muy cautelosos pasos por parte de Washington, para ir modificando la política genocida de Bloqueo; y que ambos gobiernos en muchos niveles estén conversando importantes asuntos, inclusive se puede entender que estén negociando algunos aspectos de sus diferencias dada sus nuevos vínculos en el proceso de normalización de sus relaciones.

Las invenciones de Obama en su visita a Cuba

Omar Pérez Salomón.-- Varios deslices cometió el presidente Barack Obama en su visita a Cuba, que derivaron en opiniones críticas tanto dentro como fuera de Cuba. Algunos de ellos los expongo a continuación.

Un tema recurrente en todas las alocuciones fue el relacionado con el acceso a Internet en nuestro país. Y en este al igual que en otros fue muy simplista y alejado de la realidad.

Le dijo al canal de televisión ABC News, que Google tiene un acuerdo para comenzar a establecer más acceso a Wifi y banda ancha en la isla, cuestión que los mismos directivos de Google se encargaron de desmentir, cuando manifestaron que están explorando posibilidades adicionales para aumentar y mejorar el acceso a Internet en Cuba, pero estos son primeros pasos.

Obama y el contrapunteo con la rosa blanca [2/2]

Norelys Morales Aguilera.-- Supongo que entre los consejeros presidenciales, habría algún representante de la parte decadente de la cultura de los cubanos en Miami. El tuit que Obama dirige a Cuba el 20 de marzo lo confirma: '¿Qué bolá?' no pertenece al lenguaje medianamente culto usado en la Isla, lo cual no es propio para un presidente. En el argot nacional ya sabíamos que venía a pintarse, es decir, hacerse el gracioso, que significa total desubicación, entre otros varios sentidos.
¿Que bolá Cuba? Just touched down here, looking forward to meeting and hearing directly from the Cuban people. @POTUS

Dudas y certezas de una visita

Enrique Ubieta Gómez*.-- Que alguien nos lo recuerde, por favor. Han pasado 57 años y yo acababa de nacer. El Pre­sidente Obama no había nacido. ¿Cuál fue el punto de ruptura de Cuba y los Estados Uni­dos?, ¿por qué, apenas un año después de iniciada la Revolución, en diciembre de 1960, el Gobierno estadounidense suprimía la cuota azucarera que cada año reservaba al principal producto cubano de exportación?, ¿acaso porque se violaban los derechos humanos? No lo creo. La Revolución había derribado una dictadura que los violaba impunemente, que asesinaba a los jóvenes en las calles. Aquel ejército asesino y corrupto combatía a los insurgentes en las montañas orientales, con armas estadounidenses. ¿Por qué, si no habían roto con Batista, rompían con el recién estrenado gobierno revolucionario? Ah, la doctrina imperial de seguridad nacional: el país no termina donde termina, se extiende hasta las torres de petróleo del Medio Oriente o de Venezuela, has­ta cualquier lugar donde operen o pretendan operar las trasnacionales. Se le impuso el bloqueo económico, comercial y financiero a una semicolonia que se insubordinaba; algo que, ciertamente, afectaba sus intereses económicos trasnacionales.

La estrategia del “soft power” en Cuba

Rafael Cuevas Molina.-- ¿Qué quiere Obama para levantar el bloqueo? Desde el inicio lo ha dicho abiertamente y sin ningún tapujo: lograr lo que en más de 50 años no logró por las malas, es decir, que Cuba renuncie a su modelo de desarrollo y abandone el socialismo.

En el marco del proceso de acercamiento entre Cuba y los Estados Unidos, la Secretaria de Comercio de este último país visitó la isla hace unos pocos días, pero los resultados no fueron los que la administración norteamericana esperaba. Los responsables de que esto sucediera fueron los cubanos, quienes se plantaron, con toda la dignidad que les caracteriza, ante la prepotencia que exhiben sus vecinos del norte.