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Bush padre, Nixon y la drogadicción de Bush hijo
Paradójicamente, un fragmento de este libro apareció en el portal de internet Drudge Report, el mismo que destapó el affaire del presidente Bill Clinton con Monica Lewinsky, en 1998, bajo el título Bush on Bush reveals history.
Según las notas del hijo no tan pródigo, Bush padre le tiró la toalla en público a Nixon, aunque le envió una carta el 7 de agosto de 1974 conminándolo a renunciar. Bush hijo dijo al respecto: “A pesar de su profunda decepción, mi padre se negó a condenar a Nixon en público. Aunque habría podido beneficiarse en el corto plazo, mi padre no le vio mucho sentido a sumarse al linchamiento colectivo como él mismo dijo.”
La muchacha que derrotó al FBI
Nuevas grabaciones muestran que represión en Attica fue elogiada por Nixon y Rockefeller
Durante cuatro días, los prisioneros desarmados tomaron como rehenes a 39 guardias carcelarios. El 13 de septiembre, el entonces gobernador de Nueva York Nelson Rockefeller ordenó el ingreso a la prisión de soldados del Estado armados.
Los soldados dispararon indiscriminadamente más de dos mil balas. Como consecuencia murieron 39 hombres; 29 prisioneros y diez guardias. Luego de que finalizaron los disparos, la policía golpeó y torturó a muchísimos otros reclusos.
Grabaciones de audio recientemente reveladas, muestran que el Presidente Richard Nixon apoyó con entusiasmo la violenta operación durante una comunicación telefónica que tuvo lugar el día del ataque con el gobernador Rockefeller, quien confió al Presidente que antes del ataque creyó que tal vez unos 300 prisioneros podrían morir, pero que llevó adelante la operación de todas formas.
Esta grabación fue obtenida por la historiadora de la Universidad de New Hampshire en Manchester, Theresa Lynch. A continuación reproducimos parte de la grabación, según Democracy Now!.
Una operadora dijo: “Hay una llamada del gobernador Rockefeller para usted, señor. Le comunico”.
Richard Nixon dijo: “Hola”.
Nelson Rockefeller dijo: “Señor Presidente”.
Nixon dijo: “Supe que tuvo un día difícil, pero quiero que sepa que cuenta con mi apoyo incondicional y que estuve aquí hablando con Bob Haldeman. No recibí su llamada porque tuve reunión de gabinete e inmediatamente después tuve una reunión con líderes de negocios en la que estuve hasta ahora, acabo de terminar. Pero el valor que usted demostró y su criterio al no conceder amnistía, fue lo correcto, y no me importa lo que digan los periódicos o lo que diga cualquiera, porque si usted hubiera concedido amnistía en este caso, eso habría significado que tendríamos levantamientos en las cárceles de todo el país”.
Rockefeller dijo: “Exacto. Absolutamente”.
Nixon dijo: “Usted hizo lo correcto. Es una tragedia que esos pobres hombres recibieran disparos, pero quiero que sepa que esta es mi opinión y que he dicho a los soldados de por aquí que apoyen esto incondicionalmente”.
Rockefeller dijo: “Bien, usted es grandioso, señor Presidente. Yo sólo lo llamé porque quería alertarlo de que íbamos a entrar y que cuando entráramos no podíamos saber si los 39 guardias serían asesinados y tal vez unos 200 o 300 reclusos”.Durante la grabación el Presidente Nixon habla además del factor racial en el levantamiento, calificando a la rebelión del penal de “básicamente una cuestión de negros”. Nixon asumió erróneamente además que todas las víctimas del aplastamiento eran afroestadounidenses, desconociendo el liderazgo multirracial en Attica al momento del levantamiento.
Nixon dijo: “Dígame, ¿son en su mayoría negros con los que está tratando?”
Rockefeller dijo: “Ah, sí. Todo el asunto fue liderado por negros”.
Nixon dijo: “Maldición. ¿Todos los prisioneros que murieron son negros? ¿O hay alguno...?”
Rockefeller dijo: “No tengo esa información, pero diría extraoficialmente que sí. Matamos sólo cuando estaban asesinando a los guardias o cuando atacaron a nuestra gente mientras entraban para sacar a los guardias”.
Nixon dijo: “Tenía que hacerlo”.
Rockefeller dijo: “Si no, recuperamos todos los bloques de celdas sin efectuar un disparo. Y no hubo soldados heridos. Hubo uno, bueno… uno de ellos fue herido en una pierna. Pero…”
Nixon dijo: “¿Sólo un soldado resultó herido?”
Rockefeller dijo: “Correcto”.
Nixon dijo: “Bien, bien, bien”.
Rockefeller dijo: “Fue realmente una operación hermosa”.
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Desclasifican nuevos documentos con comentarios de Nixon en los años del Watergate
Norelys Morales Aguilera.- Los paralelos entre el watergate y el cablegate de WikiLeaks no se sabe si terminarán igual, pero, hasta hoy la historia se está repitiendo al revés: ahora los villanos son las páginas web y los políticos son las víctimas aunque nadie ha refutado las implicaciones de Estados Unidos.The Wasghington Post informó que La Biblioteca y Museo Nixon había liberado desde el 9 de diciembre una serie de documentos clasificados con 265 horas de grabaciones en la Casa Blanca entre febrero y marzo de 1973.
” Nueva cintas de Nixon revelan comentarios antisemitas y racistas“ (New Nixon tapes reveal anti-Semitic, racist remarks ) Ver debajo
Son 2.500 páginas de antiguos materiales de seguridad nacional clasificados, 140.000 páginas de documentos internos, y 45 historias orales de vídeo realizado por la Biblioteca entre 2007 y 2009.
Las cintas publicadas contienen material obtenido por un sistema secreto de grabaciones que el propio Richard M. Nixon ordenó instalar y que dejó de funcionar en julio de 1973. En las mismas Nixon hace comentarios sobre judíos, negros y otros.
Se puede escuchar una conversación del 1 de marzo de 1973 que tuvo Richard Nixon con su asesor de seguridad nacional, Henry Kissinger, tras una visita de la primera ministra de Israel, Golda Meir.
Después de que Meir abandonara el Despacho Oval, donde pidió que Washington presionara a la Unión Soviética para que permitiera emigrar a judíos perseguidos, Kissinger dijo: «No es un objetivo de la política exterior de EEUU. Y si ponen a los judíos en cámaras de gas en la Unión Soviética no es una preocupación de EEUU. Quizá una preocupación humanitaria».
La respuesta de Nixon fue: “Lo sé. No podemos hacer saltar por los aires todo el mundo por eso”.
Las cintas recogen otros muchos comentarios racistas. En una conversación con un asesor el 13 de febrero de 1973 niega tener prejuicios, lo que resulta en una desagradable ironía: “Simplemente digo que todos los pueblos tienen rasgos específicos. Por ejemplo, los irlandeses no pueden beber. Prácticamente todos los que he conocido se ponen agresivos cuando beben, en particular los verdaderos irlandeses. Los italianos no tienen bien atornillada la cabeza, son gente maravillosa, pero…”.
Continúa con los judíos: “Tienen una personalidad agresiva, áspera y detestable”. En otra cinta habla despectivamente de judíos de su administración como Kissinger: “La mayoría son inseguros y por eso tienen que demostrar cosas”.
Sobre su racismo negro no hay sorpresa. En una conversación con su secretaria personal, Rose Mary Woods, el presidente se muestra escéptico ante la visión positiva de su secretario de Estado, William Rogers, sobre la población negra: “Dice que están progresando y que reforzarán el país al final porque son físicamente fuertes y algunos son inteligentes. Lo que creo es que tiene razón si habla en plazos de los próximos 500 años, pero equivocado si habla de 50 años”.
Este fue el Presidente que hizo la guerra contra Viet Nam, impuso el golpe de estado en Chile y otras tropelías más, pero la filosofía de Estados Unidos queda plasmada en los guerreros de hoy.
El secretario de defensa Robert Gates en recientes declaraciones minimizó las filtraciones de WikiLeak y dijo sobre el imperio:
“El hecho es que los gobiernos tratan con EE.UU. porque les interesa, no porque les gustemos, no porque confíen en nosotros, y no porque crean que podemos guardar secretos… Algunos gobiernos tratan con nosotros porque nos temen, algunos porque nos respetan, la mayoría porque nos necesita. Todavía somos esencialmente, como se ha dicho antes, la nación indispensable.”
Si en verdad vivimos otros tiempos habrá de plantearse si el actuar de esta nación es "indispensable".
New Nixon tapes reveal anti-Semitic, racist remarks
By Rob Stein,Washington Post Staff Writer
Sunday, December 12, 2010
Richard M. Nixon made negative comments about Jews, blacks and other ethnic groups during informal discussions with top aides and his personal secretary that were recorded before he resigned as president, according to a newly released batch of tapes.
"I've just recognized that, you know, all people have certain traits," Nixon said during a Feb. 13, 1973, conversation with Charles W. Colson that was included among 265 hours of tapes released on Thursday by the Nixon Presidential Library and Museum.
"The Jews have certain traits. The Irish have certain - for example, the Irish can't drink. What you always have to remember with the Irish is they get mean. Virtually every Irish I've known gets mean when he drinks. It's sort of a natural trait. Particularly the real Irish," Nixon said.
"The Italians, of course, just don't have their heads screwed on tight. They are wonderful people, but . . ." he trailed off, adding later: "The Jews are just a very aggressive and abrasive and obnoxious personality."
During another conversation with his personal secretary, Rose Mary Woods, Nixon expresses doubt about the opinion of William P. Rogers, his secretary of state, about blacks.
"Bill Rogers has got somewhat - and to his credit it's a decent feeling - but somewhat, sort of, a sort of blind spot on the black thing because he's been in New York," Nixon said. "He says, well, 'They are coming along, and that after all, they are going to strengthen our country in the end because they are strong physically and some of them are smart.' So forth and so on.
"My own view is I think he's right if you're talking in terms of 500 years," Nixon said. "I think it's wrong if you're talking in terms of 50 years. What has to happen is they have to be, frankly, inbred. And, you just, that's the only thing that's going to do it, Rose."
During another conversation with his secretary, Nixon argued that Jewish people tend to be insecure.
"Basically, Rose, most of our Jewish friends . . . they are all basically people who have a sense of inferiority and have got to compensate," Nixon said.
When Israeli Prime Minister Golda Meir was in Washington, Nixon gave instructions to Woods about who should be invited, or not invited, to what he called "the Jewish dinner."
"I don't want any Jew at that dinner who didn't support us in that campaign," he said. "Is that clear? No Jew who did not support us."
The tapes, made in February and March of 1973, were released along with 2,500 pages of formerly classified national security materials, 140,000 pages of domestic records, and 45 video oral histories done by the library between 2007 and 2009. They are the latest in a series of tapes released by the library that Nixon recorded during his presidency.
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/12/11/AR2010121102890.html
Memoria viva: los que conspiraron para derrocar a Salvador Allende.
El 3 de junio de 2004 Rebelion.org reprodujo la siguiente noticia para que viva la memoria.
BBC Mundo
"Nuestra mano no se muestra en este caso", dijo Nixon a su Consejero de Seguridad Nacional, Henry Kissinger, el 16 de septiembre de 1973, cinco días después del golpe encabezado por el general Augusto Pinochet.
"Nosotros no lo hicimos. Quiero decir, los ayudamos... a crear las condiciones de la mejor forma posible", respondió Kissinger, según la trascripción de una conversación telefónica divulgada por el Archivo de Seguridad Nacional, de la Universidad George Washington.
"Correcto", dijo Nixon, quien calificó al gobierno de Allende como "un gobierno absolutamente anti-estadounidense".
Esa misma semana Kissinger negó ante el Senado que EE.UU. estuviera vinculado al golpe.
Sin embargo, según Peter Kornbluh, el analista especializado en Chile del Archivo de Seguridad Nacional que descubrió el documento, se trata de "una prueba contundente, en palabras del propio Kissinger, de que la administración de Nixon contribuyó directamente a crear un clima favorable que hizo posible el golpe militar del 11 de septiembre de 1973".
Fragmento del diálogo
Kissinger: Hola.
Nixon: Hola, Henry.
Kissinger: Sr. Presidente.
Nixon: ¿Dónde estás? ¿En Nueva York?
Kissinger: No, estoy en Washington, trabajando. Tal vez vaya al juego de fútbol esta tarde, si puedo.
Nixon: Muy bien. Bueno, es que el abre la temporada. Es mejor que en televisión.¿Algo nuevo de importancia por allá?
Kissinger: Nada de gran importancia. La cosa en Chile se sigue consolidando y por supuesto los periódicos se están desangrando porque ha sido derrocado un gobierno pro-comunista.
Nixon: ¿No es increíble? ¿No es increíble?
Kissinger: Quiero decir, en lugar de celebrar... en el período de Eisenhower seríamos héroes.
Nixon: Bueno no lo hicimos, como sabes, nuestra mano no se muestra en este caso.
Kissinger: Nosotros no lo hicimos. Quiero decir, los ayudamos...a crear las condiciones de la mejor forma posible.
Nixon: Correcto. Y ese será el juego que haremos. Pero, oye, en lo que respecta a la gente, déjame decirte que no van a creer la mierda que dicen los liberales sobre este caso.
Kissinger: Absolutamente no.
Nixon: Ellos saben que es un gobierno pro-comunista. Y así es.
Kissinger: Exacto. Y pro-Castro.
Nixon: Bueno, lo principal era... olvidémonos de lo pro-comunista. Era un gobierno absolutamente anti-estadounidense.
Documentos anteriores
En 2001, Estados Unidos dio a conocer miles de documentos secretos relacionados con las operaciones encubiertas de su Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Chile, antes y durante el régimen militar de Augusto Pinochet.
Entre los 16.000 documentos desclasificados estaba un memorando de la CIA que confirmó que Estados Unidos financió intentos para desestabilizar al gobierno democráticamente electo del socialista Salvador Allende.
Documentos desclasificados anteriormente mostraron que Estados Unidos prefirió no ver la represión que se ejerció contra los oponentes al régimen militar de Pinochet.
"Las medidas aprobadas por el gobierno estadounidense durante ese periodo, agravaron la polarización política y afectaron a la larga tradición de elecciones democráticas y respeto por el orden constitucional y la ley", señaló entonces en un comunicado el gobierno de Bill Clinton, quien ordenó desclasificar los documentos.
La decisión fue tomada en 1999, para permitir que el público "juzgue por sí mismo el alcance de las acciones de Estados Unidos para desestabilizar la causa de la democracia y los derechos humanos en Chile".
Ayuda encubierta
Los documentos revelaron que tres semanas antes de que Allende fuera derrocado, funcionarios estadounidenses aprobaron US$1.000.000 en ayuda encubierta para partidos políticos y organizaciones privadas.
Los documentos también detallaron una larga historia de esfuerzos contra Allende, incluyendo medidas para evitar que llegara a la presidencia, para desestabilizarlo, una vez que llegó al gobierno, y para consolidar el régimen de Augusto Pinochet.
Otro de los archivos desclasificados reveló una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, en la que Nixon dirigió los esfuerzos para perjudicar la economía chilena después de que Allende fuera elegido.
Según el documento, Nixon propuso vender las reservas estadounidenses de cobre para bajar los precios internacionales del metal, del cual dependía en gran medida la economía chilena.
Cuba – Estados Unidos: silencio para acompañar al terrorismo de estado.
El 17 de marzo de 1960, en una reunión en la que participaron entre otros, los entonces vicepresidente (Richard Nixon), secretario de Estado (Christian Herter) y director de la CIA (Allen Dulles), el presidente Dwight D. Eisenhower aprobó el llamado “Programa de Acción Encubierta contra el Régimen de Castro”, sugerido por la CIA, en el que se autorizaba la creación de una organización secreta de inteligencia y acción dentro de Cuba y para ello se asignaban los fondos necesarios.
En un memorando desclasificado acerca del desarrollo de esa reunión, el general Goodpaster anotó: ”El Presidente dijo que él no conocía plan mejor para manejar esta situación. El gran problema es la filtración y la falla de seguridad. Todo el mundo tiene que estar dispuesto a jurar que él [Eisenhower] no sabe nada de esto. [...] Dijo que nuestras manos no deben aparecer en nada de lo que se haga.”, según documentos desclasificados años después.
Luego del estruendoso fracaso de las fuerzas mercenarias en Playa Girón, el Presidente Kennedy creó un Comité Especial en el seno del Consejo de Seguridad Nacional, que se encargaría de aprobar diversas operaciones -como la “Operación Mangosta” -, encaminadas a “utilizar los medios disponibles para ayudar al pueblo de Cuba a derrocar al régimen comunista, desde dentro del país, e instaurar un nuevo gobierno con el cual Estados Unidos pueda vivir en paz”.
El ascenso de la administración Reagan al poder en los Estados Unidos, en la década de 1980 del siglo XX, impuso significativos cambios tácticos en la estrategia estadounidense para el derrocamiento de la Revolución Cubana.
De la noche a la mañana, connotados terroristas y agentes de la CIA de origen cubano aparecieron avituallados con disfraces - y oficinas, “organizaciones” y conexiones a ONGs internacionales -, de defensores de derechos humanos y de “opositores pacíficos anticastristas”.
Para la labor de influencia y “sensibilización” de la opinión pública norteamericana, se exigió a varios grupos de cubano americanos que operaban bajo las órdenes y el financiamiento de la CIA y que hasta entonces habían cumplido tareas básicamente de sabotaje y terrorismo desde el territorio de los Estados Unidos contra Cuba o contra sus propiedades y representantes en el exterior, cambiar su fachada y modos de lucha.
Fue en ese período que se creó la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), con el objetivo declarado de “promover una transición pacífica hacia la democracia en Cuba”. La realidad ha demostrado que la FNCA no abandonó nunca el método de actividades terroristas contra la Revolución Cubana, como lo demuestra la responsabilidad directa de varios de sus principales personeros en planes de atentado contra el Jefe de Estado cubano y la organización y financiamiento de actividades terroristas contra instalaciones turísticas en Cuba a fines de la década pasada.
Sugerencia:
“Cuba y los derechos humanos”
Isabel Allende pide a Brasil documentos sobre golpe en Chile.

La hija del derrocado presidente chileno Salvador Allende pidió vía Twitter que Brasil divulgue archivos secretos para arrojar luz sobre el papel que el gobierno brasileño pudo haber desempeñado en el golpe de estado de 1973 en Chile.
La solicitud de Isabel Allende, diputada en el Congreso chileno, sigue a la publicación en Estados Unidos de un documento -anteriormente secreto- en torno a una reunión en 1971 entre el presidente estadounidense Richard Nixon y su colega brasileño Emilio Medici. Ambos conversaron sobre la posible coordinación de una intervención en Chile para derrocar al presidente constitucional de Chile Salvador Allende.
La hija del presidente Allende le pidió al brasileño Luis Inacio Lula da Silva que dé a conocer los documentos secretos, con el fin de saber la verdadera historia de las intervenciones en América Latina en la década de 1970.
Un alto funcionario brasileño dijo que esos documentos podrían estar ya en el dominio público, podrían seguir archivados o podrían haber sido destruidos por el régimen militar.
Trabajo relacionado
Revelan acciones contra Cuba durante gobierno de Nixon.


