Dilbert Reyes Rodríguez.─ El desembarco. Ese momento exacto en que se agota una ruta, un medio de transporte, y cambia bajo los pies el agua por la tierra –lento, muy poco a poco, de una forma pesada, como una prueba de fe, de resistencia–, fue de todo el recomienzo de la gesta por la libertad de Cuba, la más grande premonición.
¿Qué otras cosas podrían ocupar las mentes de los hombres empapados de mar y de cansancio, que atravesaban el mangle; con una mano en la rama, la otra asida al fusil, a la espalda la mochila con menos peso de plomo que el que llevaban las botas enfangadas?
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Siempre Camilo [+ video]
Reinaldo Wossaert Silva*.─ La impronta de Camilo Cienfuegos sobresale como de las más importantes para la Revolución cubana, su valentía en la lucha y lealtad a Fidel Castro, es recordada hoy al cumplirse 85 años de su natalicio.
Según los historiadores, la Guerra Civil Española marcó la conciencia del joven Camilo Cienfuegos, pero el asalto al Cuartel Moncada por Fidel Castro y un grupo de jóvenes el Movimiento 26 de julio de 1953, fijó en él -que por entonces estaba en Estados Unidos- la voluntad expresa de unirse a ellos en la lucha por la independencia definitiva de su patria.
Según los historiadores, la Guerra Civil Española marcó la conciencia del joven Camilo Cienfuegos, pero el asalto al Cuartel Moncada por Fidel Castro y un grupo de jóvenes el Movimiento 26 de julio de 1953, fijó en él -que por entonces estaba en Estados Unidos- la voluntad expresa de unirse a ellos en la lucha por la independencia definitiva de su patria.
La visita a Cuba del presidente Barack Obama [+ video]
El diario Granma publicó este martes un editorial en el que analiza la visita del presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Barack Obama, a Cuba entre los días 20, 21 y 22 de marzo; en el marco de la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Editorial
El presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, realizará una visita oficial a Cuba entre el 20 y el 22 de marzo próximos.
Será la segunda ocasión que un mandatario estadounidense llega a nuestro archipiélago. Antes solo lo hizo Calvin Coolidge, quien desembarcó en La Habana en enero de 1928. Arribó a bordo de un buque de guerra para asistir a la VI Conferencia Panamericana, que se efectuaba por aquellos días bajo los auspicios de un personaje local de infausta memoria, Gerardo Machado. Esta será la primera vez que un Presidente de los Estados Unidos viene a una Cuba dueña de su soberanía y con una Revolución en el poder, encabezada por su liderazgo histórico.
Editorial
El presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, realizará una visita oficial a Cuba entre el 20 y el 22 de marzo próximos.
Será la segunda ocasión que un mandatario estadounidense llega a nuestro archipiélago. Antes solo lo hizo Calvin Coolidge, quien desembarcó en La Habana en enero de 1928. Arribó a bordo de un buque de guerra para asistir a la VI Conferencia Panamericana, que se efectuaba por aquellos días bajo los auspicios de un personaje local de infausta memoria, Gerardo Machado. Esta será la primera vez que un Presidente de los Estados Unidos viene a una Cuba dueña de su soberanía y con una Revolución en el poder, encabezada por su liderazgo histórico.
Editorial periódico Granma: Nueva injusticia de los Estados Unidos contra los Cinco Héroes
René González Sehwerert, uno de los Cinco Héroes antiterroristas cubanos, saldrá de prisión el próximo 7 de octubre tras haber cumplido y sufrido en su totalidad la brutal e injusta sentencia carcelaria que le fue impuesta.
El pasado 16 de septiembre, la Jueza Joan A. Lenard, del Distrito Sur de la Florida, denegó la Moción presentada por René el 16 de febrero del 2011 para que se le permita regresar a Cuba y unirse con su esposa, sus hijas y sus padres. Se le obliga injustamente a permanecer en Estados Unidos durante tres años bajo un régimen de "libertad" supervisada.
Esa decisión, tras 13 años de confinamiento, constituye una represalia adicional deliberada, impulsada por las mismas motivaciones de revancha política que caracterizaron los procesos judiciales amañados con los que se condenó a los Cinco Héroes en el año 2001. Detrás de ella está el Gobierno de los Estados Unidos, que durante años ha amparado el terrorismo contra Cuba, y protegido a individuos y organizaciones terroristas que radican en su territorio, responsables de haber causado la muerte, el dolor y el sufrimiento a miles de cubanos.
Desde 1998, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González han estado sometidos a tratos reconocidamente crueles y degradantes. Han soportado las presiones y los abusos, incluida la separación de sus seres queridos, con una entereza admirable, sin la más mínima concesión en sus convicciones, su carácter o su conducta ejemplar como reclusos.
La respuesta de la Jueza no tiene justificación ni sentido alguno. Se pretende que René permanezca en los Estados Unidos, donde se conoce que puede peligrar su vida, donde se sabe que radican las personas y las organizaciones más prominentes del terrorismo anticubano.
Al contestar, la Jueza cita la sentencia impuesta a René en el año 2001, que incluyó el absurdo requisito especial y adicional de prohibirle tras su salida de la cárcel "asociarse a/o visitar lugares específicos donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos tales como terroristas... ". Cabría preguntarse cómo es posible cumplir con ese requisito si se obliga a René a residir precisamente en el territorio "donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos tales como terroristas".
Cabría preguntar también, aunque se conozca la respuesta, qué motiva al Gobierno de los Estados Unidos y a su sistema legal a estipular en un fallo judicial la protección de "individuos o grupos tales como terroristas" que radican dentro de su territorio.
Aunque es imposible reparar la injusticia ya consumada tras tantos años de indebido encarcelamiento y ensañamiento político, la única acción mínimamente decorosa del Gobierno de los Estados Unidos, a estas alturas, sería la de permitir el inmediato regreso de René a Cuba, poner fin a las sentencias vengativas contra Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando, y permitir el retorno definitivo de todos a la Patria.
La causa de los Cinco Héroes cubanos es conocida en el mundo entero. Sobran las informaciones, los argumentos y la documentación legal que demuestran la naturaleza arbitraria del proceso que los llevó a prisión. También se conoce el trato especialmente abusivo que acompaña las largas sentencias contra estos hombres inocentes, los prolongados confinamientos en solitario, los extensos periodos de incomunicación y tortura psicológica, la injustificada separación familiar, los obstáculos al contacto con sus representantes legales, la privación a madres, esposas e hijas de interactuar con sus seres más cercanos.
El pueblo de Cuba agradece profundamente a todas aquellas personas y agrupaciones que han sumado su voz al reclamo de que se ponga fin a tanta injusticia, a los jefes de Estado o de Gobierno, altos funcionarios gubernamentales, así como reconocidas personalidades, que de forma pública o privada han pedido la libertad de los Cinco.
Es preciso demandar con toda energía que no se añada una injusticia más, que no se insista en un castigo adicional al ya consumado, que no se ponga en peligro la vida de René, que no se continúe privando a su esposa de verlo y a sus hijas del contacto natural con su padre, que no se tome el camino oportunista de proteger aún más a los terroristas y agravar la complicidad que ha manchado al Gobierno de los Estados Unidos.
La causa de Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René es la causa irrenunciable de la nación cubana. Es el compromiso de un pueblo entero contra la injusticia que están sufriendo, la lealtad hacia quienes han sabido defender la Patria con gran valor y sacrificio. No tendrá fin hasta no verlos a todos en su tierra, junto a sus seres queridos y su pueblo.
El pasado 16 de septiembre, la Jueza Joan A. Lenard, del Distrito Sur de la Florida, denegó la Moción presentada por René el 16 de febrero del 2011 para que se le permita regresar a Cuba y unirse con su esposa, sus hijas y sus padres. Se le obliga injustamente a permanecer en Estados Unidos durante tres años bajo un régimen de "libertad" supervisada.
Esa decisión, tras 13 años de confinamiento, constituye una represalia adicional deliberada, impulsada por las mismas motivaciones de revancha política que caracterizaron los procesos judiciales amañados con los que se condenó a los Cinco Héroes en el año 2001. Detrás de ella está el Gobierno de los Estados Unidos, que durante años ha amparado el terrorismo contra Cuba, y protegido a individuos y organizaciones terroristas que radican en su territorio, responsables de haber causado la muerte, el dolor y el sufrimiento a miles de cubanos.
Desde 1998, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González han estado sometidos a tratos reconocidamente crueles y degradantes. Han soportado las presiones y los abusos, incluida la separación de sus seres queridos, con una entereza admirable, sin la más mínima concesión en sus convicciones, su carácter o su conducta ejemplar como reclusos.
La respuesta de la Jueza no tiene justificación ni sentido alguno. Se pretende que René permanezca en los Estados Unidos, donde se conoce que puede peligrar su vida, donde se sabe que radican las personas y las organizaciones más prominentes del terrorismo anticubano.
Al contestar, la Jueza cita la sentencia impuesta a René en el año 2001, que incluyó el absurdo requisito especial y adicional de prohibirle tras su salida de la cárcel "asociarse a/o visitar lugares específicos donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos tales como terroristas... ". Cabría preguntarse cómo es posible cumplir con ese requisito si se obliga a René a residir precisamente en el territorio "donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos tales como terroristas".
Cabría preguntar también, aunque se conozca la respuesta, qué motiva al Gobierno de los Estados Unidos y a su sistema legal a estipular en un fallo judicial la protección de "individuos o grupos tales como terroristas" que radican dentro de su territorio.
Aunque es imposible reparar la injusticia ya consumada tras tantos años de indebido encarcelamiento y ensañamiento político, la única acción mínimamente decorosa del Gobierno de los Estados Unidos, a estas alturas, sería la de permitir el inmediato regreso de René a Cuba, poner fin a las sentencias vengativas contra Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando, y permitir el retorno definitivo de todos a la Patria.
La causa de los Cinco Héroes cubanos es conocida en el mundo entero. Sobran las informaciones, los argumentos y la documentación legal que demuestran la naturaleza arbitraria del proceso que los llevó a prisión. También se conoce el trato especialmente abusivo que acompaña las largas sentencias contra estos hombres inocentes, los prolongados confinamientos en solitario, los extensos periodos de incomunicación y tortura psicológica, la injustificada separación familiar, los obstáculos al contacto con sus representantes legales, la privación a madres, esposas e hijas de interactuar con sus seres más cercanos.
El pueblo de Cuba agradece profundamente a todas aquellas personas y agrupaciones que han sumado su voz al reclamo de que se ponga fin a tanta injusticia, a los jefes de Estado o de Gobierno, altos funcionarios gubernamentales, así como reconocidas personalidades, que de forma pública o privada han pedido la libertad de los Cinco.
Es preciso demandar con toda energía que no se añada una injusticia más, que no se insista en un castigo adicional al ya consumado, que no se ponga en peligro la vida de René, que no se continúe privando a su esposa de verlo y a sus hijas del contacto natural con su padre, que no se tome el camino oportunista de proteger aún más a los terroristas y agravar la complicidad que ha manchado al Gobierno de los Estados Unidos.
La causa de Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René es la causa irrenunciable de la nación cubana. Es el compromiso de un pueblo entero contra la injusticia que están sufriendo, la lealtad hacia quienes han sabido defender la Patria con gran valor y sacrificio. No tendrá fin hasta no verlos a todos en su tierra, junto a sus seres queridos y su pueblo.
Menos gente en las oficinas o Cuba despedirá a 89.000 trabajadores.
Norelys Morales Aguilera.Contra información real para un llamativo titular de ABC.es
Participé hace algún tiempo en reunión de los trabajadores de una granja agrícola en el municipio de Santo Domingo, Villa Clara. Era el proceso de diálogo y análisis, al que el Presidente Raúl Castro llamó a los cubanos, que no interesa a los “analistas”, “cubanólogos”, contrarrevolucionarios, además de los advenedizos teóricos que quieren inventarle el socialismo a Cuba o que cambie al neoliberalismo.
No hablaré de la prensa que circula fuera de la Isla. De ese actuar y realidad cubana, no se habla, solo se mediatiza. Si no se dice lo que sucede, no es noticia. La versión de los hechos es la que dictan las transnacionales de los medios privados. Ellos juzgan y sancionan muy “democráticamente” actúa la dictadura mediática.
Reunidos en el área de recreo de la granja, hombre de menos de 40 años, Arnaldo Hernández, el típico campesino actual de Cuba, escolarizado y con la capacidad de expresión que su propio oficio le conforma, directo y gráfico, dijo una frase sobre el ordenamiento que se solicitaba de la agricultura para hacerla más eficiente. Así pareció resumir la discusión y parte de la solución: “Menos gente en las oficinas”.
En su mayoría los cubanos y cubanas discuten sus problemas con visiones sustantivas, pero el filtro mediático solo habla de “inmovilismo”, “fracaso económico” y otros clichés, que de ser ciertos habrían arrasado con los logros y los avances que poco a poco va teniendo la Isla, a pesar de sus muchísimos inconvenientes agravados por el bloqueo y la crisis económica mundial.
Ese bloqueo, que como una suerte de afirmación de vida cotidiana, el imaginario colectivo obvia porque no se vive en Cuba con una paranoia ni victimizados, aunque la economía cubana sufra día a día una sangría casi inmedible.
De modo que al escuchar a los implicados hablar, como en muchos lugares, no hubo ni quejas desmoralizadas ni imposibles. Decir los problemas y argumentar sobre soluciones sin cortapisas, hablando bien claro. Aunque sepan que se viene de una guerra desigual como significó la caída del campo socialista y el oportunismo agresivo de las administraciones norteamericanas contra Cuba.
Con lo dicho en cientos de asambleas y análisis, hacia correcciones verdaderamente socialistas, en el año 2007 el Ministerio de la Agricultura organizó con los colectivos obreros el reordenamiento de su capital principal: el recurso humano.
Se hicieron estudios, tal y como señala el Diario Granma en su edición del martes 10 de noviembre, que en principio determinaron la extinción de 83 empresas agropecuarias y la transformación de 473 unidades productivas ineficientes y con reiteradas pérdidas económicas.
El director de esa esfera en el Ministerio de la Agricultura, Francisco Torres, señaló que el estudio en las 17 empresas escogidas demostró, la posibilidad de bajar de 57 a 26 el promedio de trabajadores en la estructura directiva y una reducción drástica en el número de cargos.
Las personas en puestos de trabajo “no productivos”, o sea, no vinculados al ciclo de la producción agrícola, de estas 17 empresas está siendo transferido, luego de escuchar los criterios individuales y la aprobación de estos. Muchos solicitaron y recibieron fincas mediante la entrega de tierras que verifica el Gobierno.
A partir del primero de diciembre la experiencia se ampliará a todo el sector agrícola.
Arnaldo Hernández, había resumido en una frase un proceso de reordenamiento reclamado por los trabajadores agrícolas y un sin fin de personas que analizaron y analizan el desenvolvimiento de la producción alimentaria en la Isla, sin ir en detrimento de los derechos laborales de los implicados. “Menos gente en las oficinas”.
Lo antes dicho lo titula ABC.es del siguiente modo: “Cuba despedirá a 89.000 trabajadores «improductivos”.
Cuando en una de esas entidades den una fiesta y se aglomeren bulliciosamente los cubanos, no les extrañe que digan que “están en huelga”. Claro si es lo que les quedaría después de ser “despedidos”, tal como está sucediendo con muchas empresas en España.
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