CITES: cuidar el caracol cubano "más bello de la Tierra"

Polymita Picta. Foto: Juventud Rebelde
La Convención Sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre adopta medidas severas para traficantes de este molusco cubano, polymita, que posee conchas consideradas joyas de la naturaleza mundial.

Un acuerdo para proteger al "caracol más bello de la Tierra", entró en vigor de la mano de la Convención Sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre (CITES).

La medida busca preservar al molusco cubano de conchas rayadas multicolores contra la explotación excesiva causada por la demanda internacional de coleccionistas y otras personas, y así evitar su extinción.

El Apéndice I de la Cites incluyó, a propuesta de Cuba, la adopción de medidas severas para traficantes de los moluscos terrestres endémicos del este cubano, que incluyen sólo seis especies y pueden hallarse también en el Valle de Viñales, en la occidental provincia de Pinar del Río.

Una resolución del Ministerio cubano de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente las declaró especies especiales de la República de Cuba con protección máxima y la prohibición de extraerlas de su medio, exportarlas o realizar con ellas cualquier forma de comercio.

Sus conchas son consideradas joyas de la naturaleza mundial por su gran polimorfismo, brillantez y diversidad de bandas de colores, por lo cual han sido reconocidas por muchos malacólogos como "las más bellas de la Tierra".

Aunque está prohibida su recolección indiscriminada, las polymitas siguen amenazadas, y cada año es más alarmante la disminución de su población.

En 2015, por ejemplo, expertos inventariaron 300 ejemplares en uno de sus hábitats, y en la más reciente exploración en el mismo sitio, hallaron sólo ocho.

Si bien se clasificaron recientemente unos 15 diseños diferentes de conchas, este caracol está siendo afectado también por el hecho de que las descendencias de polymitas son cada vez menos coloridas, quizás como respuesta de defensa ante la depredación.

De gran interés para naturalistas de todo el mundo son estos moluscos arborícolas pulmonados, cuyo nombre proviene del griego poly (muchas) y mitos (rayas), y que pertenecen a la clase de los gasterópodos, con pie carnoso ventral que les permite arrastrarse.

Esta especie, que sólo vive un máximo de tres años y medio, tiene como hábitat preferido las vegetaciones costeras y bosques húmedos, así como las plantaciones de café, donde prestan un gran servicio ecológico, ya que se alimentan de hojas infectadas por hongos.

En el mes de noviembre, el molusco inicia un proceso conocido como hibernación, un período en el cual se entierra hasta mayo, cuando comienza a salir y a poner huevecillos hasta el mes de agosto.

Cada polymita pone entre 15 y 25 huevos, en un proceso de reproducción rápido y numeroso, porque son hermafroditas y se autofecundan.

Preservar de la depredación a este caracol es un imperativo para garantizar que las generaciones futuras de Cuba y del mundo puedan apreciar su concha de extraordinaria belleza, variado diseño y gran colorido.

teleSUR

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