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Cuba: ¡Que cada amanecer nos encuentre en pie de lucha!

Discurso de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en el acto central por el aniversario 73 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, Día de la Rebeldía Nacional:

 Compañeras y compañeros de la Presidencia;

Queridas pinareñas y pinareños;

Amigos de la solidaridad:

En las primeras horas de hoy recibí una llamada del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de nuestra Revolución, quien me solicitó trasladar a ustedes el siguiente mensaje: 

“Queridos pinareños, reciban este 26 de Julio el cariño y mi reconocimiento por haber ganado con su esfuerzo, consagración a la causa revolucionaria y trabajo creador, el gran honor de ser sede del acto central por el 73 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, Día de la Rebeldía Nacional".

Un fuerte abrazo a todos,

Raúl Castro Ruz  (Aplausos).

Compatriotas:

Cuba libra hoy una batalla histórica: ¡Un nuevo Moncada!  Como la Generación del Centenario que se lanzó con unos simples fusiles contra los muros de dos cuarteles de la dictadura de Batista hace 73 años, las generaciones actuales vamos contra los muros de una política genocida que se ha propuesto asfixiar a todo el pueblo para apropiarse del país. Dirán que el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en 1953, fracasó.  Les recordaremos que aquella acción prendería el motor pequeño que puso en marcha el motor grande de la Revolución Cubana.

Son palabras de Fidel, quien nos enseñó, desde entonces, a buscar la victoria, partiendo incluso de los mayores reveses.  Y en su histórico alegato de autodefensa dejó dicho por qué, afirmando: “Hay una razón que nos asiste más poderosa que todas las demás: somos cubanos, y ser cubano implica un deber, no cumplirlo es un crimen y es traición”.

Por esa razón estamos peleando feroz y tozudamente en defensa de nuestra soberanía y nuestro derecho a escoger libremente el modo de gobernarnos, con la misma pasión con la que José Martí se propuso conquistar toda la justicia.

En memoria de todos me permito advertir que este es el primer 26 de Julio desde el triunfo de 1959 en que no nos acompaña el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez (Aplausos), héroe de aquella gesta y de todas las que ha librado el pueblo cubano desde entonces.

¡Gloria eterna al moncadista!  (Exclamaciones de: “¡Gloria!”),  ¡al expedicionario, al invasor, al forjador de combatientes por la seguridad de la patria, al asesor y guía, al comprometido con los pobres de la Tierra, que trabajó hasta el último aliento, convencido como su Comandante en Jefe de que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz! (Aplausos.)  

Compañeras y compañeros:

Celebramos el Día de la Rebeldía Nacional en la tierra vueltabajera por los resultados que ya han sido señalados y reconocidos, pero yo diría que, en momentos como los que vivimos, esos no son solo logros, son pruebas de heroísmo cotidiano.

Un solo dato bastaría para ilustrar lo que digo: la tasa de mortalidad infantil de 4,8 por cada 1 000 nacidos vivos y el índice de cero muertes maternas, en medio de apagones y carencias de todo tipo, ¡eso se llama heroísmo!

Como se reconoció en el Buró Político, Pinar del Río muestra resultados en el cumplimiento de las principales tareas en los ámbitos político, económico y social, con el protagonismo de los trabajadores de la producción y los servicios, campesinos, intelectuales, jóvenes y otros sectores de la sociedad.

La provincia prioriza el cumplimiento del Programa Económico y Social del Gobierno, el Plan de la Economía y el Presupuesto del Estado con impactos en los ingresos en divisas por exportaciones; es un territorio superavitario y disminuye el número de empresas con pérdidas. 

Destacaría, además, como ejemplo para otras provincias, el trabajo constante que le ha permitido impulsar la producción de alimentos, en estrecho vínculo con los productores y la agilidad en el proceso de entrega de tierras en usufructo, un asunto de vital prioridad hoy.

Por supuesto que resulta obligado hablar de la producción tabacalera, símbolo del territorio y rubro exportable de extraordinario valor, y de las producciones de la industria alimentaria con nuevos encadenamientos a las formas de gestión no estatal. 

Desde la ciencia y la innovación, la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca prioriza el desarrollo territorial, lo que constituye un referente para el resto del país. 

Superando todas las adversidades imaginables, en esta región de ricas tradiciones literarias y artísticas, cuna de Luis y Sergio  Saíz Montes de Oca, Pedro Junco y Nersys Felipe, se ha mantenido viva y en alto la llama de la cultura.

El encomiable trabajo en la protección del patrimonio, la sostenida labor de extensión cultural en las comunidades y los resultados logrados el pasado curso en la enseñanza artística hablan con elocuencia del esfuerzo mancomunado de las instituciones y los creadores pinareños por defender su cultura, su identidad y mantener los servicios culturales al pueblo. 

La provincia, en conjunto con sus municipios y entidades, tiene establecido un sistema de trabajo que ha permitido un mayor vínculo de las estructuras del Partido y el Gobierno con las comunidades, especialmente aquellas en mayor situación de vulnerabilidad.  Eso lo hemos apreciado en nuestras constantes visitas a esta tierra noble.

¡Felicitaciones, Pinar del Río, por el heroísmo y los resultados! (Aplausos.)

Saludamos también a Villa Clara y Matanzas, provincias destacadas, y reconocemos los resultados de Guantánamo y Sancti Spíritus.

Los exhortamos a mantenerse en la vanguardia y seguir siendo ejemplo de todo lo que sí se puede hacer y cambiar para mejorar las actuales y muy difíciles condiciones de vida.

Compatriotas:

Los adversarios históricos de la nación cubana, embriagados por el avance de la derecha y la ultraderecha en la región y creyentes ciegos en el poder del dinero para comprar conciencias y someter voluntades, lanzan todos los días una amenaza contra la Revolución y todas las semanas anuncian un nuevo castigo para empresas y funcionarios cubanos e incluso para quienes, sean cubanos o extranjeros, se atrevan a enviar un barco de petróleo o invertir en Cuba. 

Las últimas sanciones rompen el récord de la infamia al dirigirse contra funcionarios de Salud Pública y contra los servicios médicos cubanos.  Me pregunto bajo qué absurdo argumento puede señalarse a profesionales, cuyo desempeño en lugares remotos, enfrentando situaciones de peligro, desastres naturales y enfermedades contagiosas es reconocido como de excelencia por gobiernos de los más diversos signos políticos.

Los funcionarios del Departamento de Estado, expertos en redactar sanciones, hacer listas, inventar pretextos, son una versión moderna de los redactores de edictos y bandos militares que tanto se hicieron temer y odiar en los oscuros tiempos medievales o de las ocupaciones nazis en la Segunda Guerra Mundial.  Como si el resto del mundo fuera su colonia, ordenan cómo deben hacerse las cosas bajo amenazas de castigo o agresión.

Han declarado una guerra mundial contra las izquierdas y a Cuba como capital del comunismo en el siglo XXI.  Bajo la filosofía de ese nuevo mandato, en el país de las supuestas libertades está prohibido protestar contra las políticas del Estado que empobrecen a las mayorías, mientras las élites de poder se enriquecen obscenamente. 

Al acusar a Cuba no solo buscan un chivo expiatorio, un agente externo, buscan a quién culpar de la protesta de los sectores más golpeados por una economía que hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres hasta límites insostenibles.

Están criminalizando la protesta sin analizar sus causas y, de forma oportunista, están buscando una nueva excusa para sostener su genocida política contra Cuba que el mundo condena.

¡Dejen a Cuba vivir en paz!  Y también a lo más noble del pueblo americano que históricamente ha batallado por los derechos humanos de otros pueblos, sin esperar reconocimiento y enfrentando muchas veces persecución, cárcel y riesgos para sus vidas.

¡Cuba no es una amenaza, ni para los Estados Unidos ni para ningún otro país sobre la Tierra!  ¡Somos un pueblo noble, que salva vidas donde otros destruyen, que manda médicos y maestros a donde otros mandan bombas, formamos profesionales de alta calificación de varias naciones, en proyectos de cooperación sostenidos en medio de las mayores carencias!

En estos días de finales de curso, tensos y difíciles como solo este pueblo sabe, las universidades cubanas han egresado 30 185 jóvenes profesionales, 735 de ellos provenientes de 62 países.  Y un dato que nos honra mostrar: veintitrés nuevos médicos palestinos y cinco estadounidenses.  ¡¿A esto llaman terrorismo, a esto llaman amenaza?! (Aplausos.)

Todo lo que Cuba hace, todo lo que la Revolución Cubana puede mostrar en programas y en hechos es una sólida historia de 67 años de infatigable defensa de su soberanía, la solidaridad y de la cooperación internacional a favor de la vida, la salud, la educación y la ciencia.

La única amenaza contra la seguridad en la región, la verdadera y real amenaza contra la paz mundial y contra la vida humana, es la política de agresiones que provoca hambrunas, empobrecimiento, migraciones desordenadas, caos, inestabilidad y decenas de miles de muertes en todo el mundo. 

Cuba no es la primera ni será la última víctima de ese tipo de guerra que bloquea, asfixia y busca el estallido social con el único propósito de imponer gobiernos afines a los intereses imperiales.

Por ello, desde esta tribuna, ¡denuncio que Cuba es víctima de un genocidio fríamente calculado! 

El Gobierno de Estados Unidos ha diseñado e implementado conscientemente una política de máxima asfixia económica contra el pueblo cubano.  Ha recrudecido su política de seis décadas de bloqueo, imponiendo un cerco energético y financiero, provocando una profunda crisis en el Sistema Electroenergético, que se traduce en apagones de más de un día, paralización de industrias y afectación a decenas de miles de trabajadores. 

El inmenso dolor de las familias cubanas se confirma en estadísticas: muertes causadas por la falta de medicamentos que durante décadas el país produjo y entregó gratuitamente o a precios subsidiados y hoy no alcanza a garantizar; más de 100 000 cirugías que no pueden planificarse ni ejecutarse, porque los hospitales no pueden ser protegidos de los apagones imprevistos en las ya frecuentes caídas del Sistema Electroenergético Nacional y por la falta de combustible para las plantas de apoyo; más de 118 000 pacientes de cáncer, entre ellos 1 200 niños que no pueden recibir los tratamientos de primer nivel, y están obligados a tratamientos alternativos de segunda y de tercera línea; y lo que es tan o más doloroso, la tasa de mortalidad infantil subió a 9,3 por cada 1 000 nacidos vivos, frente a los 4 o 5 que se registraban en años anteriores.  ¡En esos números van los rostros de niños que no vieron la vida como consecuencia directa del bloqueo y de su genocida condición!

Las medidas coercitivas unilaterales –“sanciones” las llaman los Estados Unidos, cuyo gobierno se cree con derecho a sancionar al resto del planeta– son condenadas cada año por la Asamblea General de las Naciones Unidas por ser contrarias al Derecho Internacional.  Es ilegal y es criminal martirizar a un pueblo solo para provocar que se rebele contra su gobierno, ni siquiera puede llamársele herramienta de política exterior.

El bloqueo es un arma de guerra y causa muertes.  Ante su condena internacional y la honrosa y creciente solidaridad de los pueblos que recibimos, los nuevos halcones al frente del Departamento de Estado de los Estados Unidos han difundido un calumnioso reporte sobre la supuesta influencia subversiva de Cuba contra ese país.  Como afirma la Declaración de nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores, se trata de un mediocre panfleto de propaganda, que busca, mediante la construcción de leyendas acusatorias, fabricar consenso para una eventual agresión militar.

¡Denunciamos que quienes diseñaron esa política de asfixia, quienes la implementan y la sostienen, son responsables del sufrimiento del pueblo cubano! ¡Son responsables de las muertes causadas por la falta de acceso a bienes esenciales! ¡Son responsables de la hambruna que pretenden imponer y la historia no los perdonará!

Denunciamos también a quienes callan y toleran los desmanes de la envalentonada ultraderecha fascista estadounidense, que miente, roba, mata y pretende erigirse en Dios de todos los destinos.

El bloqueo de Estados Unidos solo funciona por la complicidad de quienes temen al poder de Washington más que al juicio de la historia.

Esto es un nuevo llamado a la conciencia del mundo: No se conviertan en cómplices de otro genocidio.

Cada vez que una parte del mundo calla ante la agresión contra Cuba, se debilita el derecho internacional.  Cada vez que un gobierno acepta las sanciones ilegítimas de Estados Unidos, se erosiona el principio de no intervención.  Cada vez que una empresa es presionada para abandonar sus inversiones en Cuba y otras no se deciden a hacerlas por miedo a represalias, se fortalece la dictadura económica de una sola potencia.

Antes fueron Gaza, Líbano, Irán, hoy es Cuba.  Mañana puede ser cualquier otra nación.

No olvidemos que la solidaridad que finalmente se levanta por Gaza en todo el mundo llegó demasiado tarde para más de 70 000 palestinos, de ellos, unos 21 000 niños, cuyas cenizas forman parte de las horrorosas montañas de escombros en que los genocidas sionistas han convertido a esa martirizada franja de tierra.

¡Por eso digo hoy que defender a Cuba de la crueldad de sus verdugos no es algo que puede esperar!

¡Defender a Cuba con fuerza y urgencia es cortar el avance de las ideas supremacistas, racistas, xenófobas, elitistas, excluyentes, enemigas de la libertad verdadera y de la emancipación humana!

¡Defender a Cuba es luchar contra el colonialismo del siglo XXI, contra el hegemonismo, contra la pretensión de que un solo país decida el destino de todos!  No hay naciones superiores e inferiores.  El mundo dividido entre emperadores y súbditos fue derrotado tras siglos de lucha y no puede volver.

Contra las intenciones de devolver a la humanidad a lo más oscuro de su pasado se levantan fuerzas y voces en el mundo.  

Cuba conoce, reconoce y abraza a los pueblos y a los gobiernos, incluyendo a los representantes de lo más noble del pueblo estadounidense, que lo arriesgan todo para traer su carga de solidaridad y apoyo a la isla.  

A las mujeres y hombres como los de la flotilla de Open Arms y del convoy Nuestra América, a los movimientos sociales de América Latina y del Caribe que han mantenido la solidaridad con Cuba a pesar de las presiones de Washington.

A las organizaciones de derechos humanos que denuncian los crímenes del bloqueo ante foros internacionales.

A los grupos parlamentarios y legisladores de diversos países que trabajan tenazmente para condenar las sanciones ilegítimas.

A las organizaciones de la sociedad civil europea que han mantenido lazos con Cuba a pesar de las amenazas.

A los movimientos sociales, pacifistas y antimperialistas de todo el mundo, que entienden que la lucha contra el hegemonismo es la lucha por la paz, y a las agrupaciones de países del Sur Global que comparten la convicción de que la soberanía no es negociable.

Agradecimiento especial a todos los gobiernos que votaron a favor de la resolución cubana contra el bloqueo y el cerco energético en la Asamblea General de las Naciones Unidas, a pesar de las insultantes presiones del Gobierno de los Estados Unidos.

El agradecimiento especial a los grupos de solidaridad con Cuba que nos visitan y están presentes en este acto: Pastores por la Paz; Carlota’s Warriors de New York; Asociación de Solidaridad con Cuba de Australia; Asociación Cultural José Martí de Miami, y el proyecto Marcapasos (Aplausos).  Su presencia es un testimonio vivo de que no estamos solos.

Su presencia hoy aquí es un acto de coraje, porque defender a Cuba en tiempos de presión máxima significa asumir riesgos, significa enfrentar críticas, significa poner en evidencia la hipocresía de quienes predican derechos humanos, pero callan ante crímenes de genocidio.

¡Agradecemos su solidaridad!  ¡Agradecemos su valentía!  ¡Agradecemos su compromiso con la justicia!

¡Tengan por seguro que nosotros no nos rendiremos! 

Como aquella madrugada del 26 de Julio todos los días tomamos la dura cotidianidad por asalto para escribir la historia de este tiempo.

En medio de tan grandes dificultades qué estamos haciendo: estamos trabajando, estamos creando, estamos innovando.  En todas las áreas productivas, obreros, campesinos, científicos, intelectuales, artistas y estudiantes innovan, aportan, modifican tecnologías para seguir produciendo y seguir alumbrándonos, aunque sea mínimamente; mientras nuestros adversarios superan su propia perversidad pretendiendo dejarnos sin luces, sin agua, sin energía y sin esperanzas.

Nuestra respuesta a la asfixia es la inventiva, la creatividad y, aunque les moleste, ¡también la alegría del pueblo cubano! (Aplausos).  

La respuesta al bloqueo es el esfuerzo inteligente y eficiente.  La respuesta a los intentos, jamás abandonados, de aislarnos y dividirnos, es la unidad.

“La unidad es nuestra principal arma estratégica”, nos dijo el General de Ejército Raúl Castro Ruz, al cumplirse un nuevo año de la Revolución, en enero de 2024, y nos pidió cuidarla más que a la niña de nuestros ojos. 

La unidad no significa uniformidad.  Significa que a pesar de las diferencias de estilo, dinámicas y formas de enfrentar los desafíos, todos compartimos el mismo objetivo: que Cuba sea un país socialista, soberano, independiente, digno y finalmente próspero, sin dejar atrás a nadie.  Todo lo que atente contra ese propósito despojaría a la Revolución de sentido, porque cada vez que se fracturó la unidad en la larga historia de luchas como pueblo, se extravió la Revolución.

Compatriotas: 

La creatividad y el esfuerzo por sí solos, por heroicos que sean, no bastan para desmontar las estructuras del cerco.  Esa convicción convierte en prioridad estratégica la implementación de las transformaciones económicas y sociales en marcha.  Son cambios profundos y necesarios, que vienen planteándose y debatiéndose desde hace varios años.

Hemos emprendido un proceso de saneamiento macroeconómico y estamos potenciando todas las formas de gestión, estimulando al trabajador y al campesino, y abriendo espacios a la inversión responsable, siempre bajo el principio sagrado de que los cambios no pueden desentenderse de la justicia social.  Esta es la batalla económica y social de esta generación.

La misión es muy compleja y está minada de riesgos, que tenemos la responsabilidad de minimizar para quienes enfrentan situaciones de vulnerabilidad. 

La audacia que nos legó el Moncada nos exige no tener miedo a los cambios, pero en nombre del ideal supremo de los que cayeron entonces y de quienes entregaron todo a lo largo de estos años, las transformaciones económicas deben guiarse por un principio fundamental: el mayor grado de justicia social.

¡Reafirmamos que Cuba es y será un país soberano, que nadie bajo ninguna circunstancia tiene derecho a decidir por nosotros, que las decisiones económicas, políticas y sociales son y serán nuestras!

Este 2026 tiene un significado especial, y no solo para cubanas y cubanos, el Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz tiene resonancias universales.  

Muy pronto empezarán a llegar amigos revolucionarios de los cinco continentes que, con recursos propios y dispuestos a compartir la compleja y desafiante crudeza que vivimos, han querido participar del Coloquio y otros eventos y actividades de celebración por los 100 años de Fidel.

Serán días para analizar y debatir las ideas de su extraordinario legado, para evaluar la situación internacional y nacional, y el papel y lugar de la Revolución Cubana en uno de los momentos más difíciles de su historia, y será también momento de probarnos en el estudio y ejercicio de la práctica revolucionaria que nos legó el Comandante en Jefe.

En el año de su centenario los cubanos estamos llamados a honrar su memoria con palabras, pero también con hechos: con trabajo, con unidad, con dignidad y con suficiente lucidez y determinación para aplicar en el menor tiempo posible las transformaciones que el momento y la nación nos exigen.

A los jóvenes cubanos quiero dirigirme ahora de manera particular.  Ustedes son presente y futuro.  Considérense herederos del valor de Abel Santamaría, de Melba, de Haydée y de toda esa generación: la del Centenario de Martí.  ¡Ustedes son los jóvenes del Centenario de Fidel!  Están llamados a liderar este momento desde cada barrio y cada rincón de esta isla.  Participen y transformen para el bien de todos, como un día se hizo pensando en el bien de ustedes (Aplausos).  

Decía José Martí, autor intelectual de las acciones que hoy conmemoramos: Solo una fuerza necesita un pueblo: no desconfiar de su fuerza. 

Compatriotas:

El llamado de ahora es a la acción, a no esperar, a no lamentarse, a no conformarse, a pensar como país, a buscar alternativas con audacia y creatividad, a cuidar cada recurso como si fuera el último, a producir, a sustituir importaciones, a desarrollar nuestro potencial.  ¡A confiar en nuestras propias fuerzas!  Que cada cubano en su puesto de trabajo, en su campo, en su taller, en su escuela, en su barrio sea y se sienta protagonista de la transformación que nos debemos para superar este momento.

¡El llamado de hoy es a la esperanza!

Como aquella mañana de la Santa Ana enfrentamos desafíos enormes con la misma entereza, con el mismo optimismo y con la convicción inquebrantable en la victoria.

Los cubanos de hoy somos también vencedores de imposibles, y en este 26 de Julio reafirmamos el compromiso con la patria, con la Revolución, con las conquistas del socialismo y con la tarea de levantar una economía golpeada despiadadamente por cuatro siglos de colonialismo, seis décadas de neocolonialismo y otras seis décadas de bloqueo reforzado hasta convertirse en un plan genocida. 

¡Que cada amanecer nos encuentre en pie de lucha!

¡Viva el 26 de Julio! 

¡Viva la Rebeldía Nacional! 

¡Viva Cuba, soberana e independiente! 

¡Viva la solidaridad internacional con Cuba! 

¡Socialismo o Muerte!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!


Cuba implementa medidas para garantizar desarrollo pese a bloqueo (+ video)

El presidente Miguel Díaz-Canel anunció medidas para mantener el desarrollo de Cuba, a pesar de la actual situación del país provocada por el bloqueo de Estados Unidos, difunden hoy medios de prensa en la nación caribeña.

El mandatario cubano informó cómo la Isla desde adentro, con el pensamiento y los consensos diseña las prioridades en función de cómo salir adelante, a pesar de lo que calificó «feroz bloqueo imperial», política dijo que “va teniendo un impacto que complejiza la vida cotidiana de los cubanos”.

Recalcó, que “Estados Unidos no se perdona que, a estas alturas, con toda la máxima presión que han ejercido, la Revolución sigue existiendo y el país sigue funcionando. Y ni ellos mismos se creen eso que tanto hablan y repiten de Estado fallido”.

El jefe de Estado refirió en primer término la preparación para la defensa en una estrategia de Guerra de Todo el Pueblo.

Asimismo, la otra gran prioridad, expresó, es el Programa Económico y Social para el 2026, donde mencionó el trabajo en una veintena de temas en materia de transformación, luego de la consulta popular realizada en todo el archipiélago.

Díaz-Canel abordó la importancia de romper trabas para estimular la producción nacional, y, en ese sentido eliminarán viejas contradicciones entre el Plan, la planificación central y los estímulos e incentivos.

Los municipios y la Empresa Estatal, como piezas claves del engranaje-país tendrán mayores autonomía y facultades para su propio desarrollo. Ello incluye la importación y exportación.

Otra de las medidas anunciadas con impacto mediático hoy en Cuba es que “la Empresa Estatal va a poder participar directamente del mercado cambiario».

Igualmente, también habrá una reestructuración del aparato del Estado, el Gobierno, el aparato empresarial, el Partido, las organizaciones políticas, las organizaciones de masas en todo el país, asunto sobre el cual ya hay un Proyecto de Ley que se hizo público en el sitio de la Asamblea Nacional para que la población opine.

El Jefe de Estado hizo referencia a la posibilidad, lo mismo para la Empresa Estatal Socialista que para todos los sectores, “de abrir cuentas reales en divisas en los bancos”.

Otra de las nuevas medidas prevé un comercio exterior más dinámico. El mandatario comentó sobre “un grupo de medidas orientadas al comercio exterior, a las exportaciones, a las cadenas de valor: “Se van a beneficiar con los aranceles de importación aquellos que importen insumos o materias primas para procesos productivos y de servicios en Cuba. “Y todas esas facultades también van a ir hacia los municipios; por lo tanto, el proceso va a ser más sencillo”, dijo.

El mandatario hizo referencia a la importancia de “agilizar e incentivar las relaciones de asociación económica especial que ya hemos aprobado entre las formas estatales y las formas no estatales”.

Actualmente se está haciendo con toda intención un proceso para, en el menor tiempo posible, aprobar Mipymes, tanto estatales como no estatales, que habían presentado sus proyectos.

“Hay también un grupo de disposiciones para incentivar la inversión extranjera directa. Tiene que ver con derechos de superficie, con quitar trabas; tiene que ver también con el uso de las cuentas bancarias, con los plazos de aprobación de la inversión extranjera directa, con la manera ágil en que se deben dar las respuestas”.

“Y entre toda esa inversión extranjera directa, también se han tratado dos formas particulares de inversión de cubanos: la de los cubanos residentes en el exterior y la de los cubanos en Cuba; y que en igualdad de condiciones puedan participar como actores económicos junto a la inversión extranjera directa, junto a las empresas estatales, junto a las formas no estatales y a las formas cooperativas en el entramado económico y productivo del país”.

Cuba potencia en todos los espacios el empleo de fuentes renovables de energía. Al respecto, dijo, “estamos apostando a incrementar la movilidad eléctrica, tanto por la importación de equipos eléctricos como por el ensamblaje y la fabricación, en Cuba, de diferentes modalidades de equipos”.

También, se quitarán las limitaciones para la importación de vehículos, favoreciendo los eléctricos, al tiempo que el país trabaja en la instalación de solineras.

El país eliminará subsidios a productos y se subsidiarán personas. El objetivo es aprovechar la responsabilidad social de cada actor económico en la atención a personas, familias y comunidades en situación de vulnerabilidad.

Con respecto al turismo hay una manera distinta de gestionarlo más allá de las grandes cadenas. Se priorizarán los negocios en el ámbito inmobiliario con otros actores que no sean los tradicionales.

En cuanto al comercio interior, se busca gestionar de manera eficiente todo lo que existe hoy y no se usa o no se usa adecuadamente.

El Presidente Miguel Díaz-Canel al comentar sobre las nuevas medidas, se refirió a una perfección que “tenemos que lograr entre nosotros, con el esfuerzo y con el talento de nosotros, no con el injerencismo externo que no quiere, para nada, lo que ha soñado la Revolución para el pueblo de Cuba”.


Cuba: habrá una resistencia feroz si nos agreden

El portaviones USS Nimitz llegó al sur del Caribe, el mismo día que el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo públicos los cargos de la fiscalía de Miami contra el expresidente cubano Raúl Castro.

Despues de la Declaración del Gobierno Revolucionari, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, hizo  el siguiente pronunciamiento:

“Esta acusación conlleva una amenaza adicional, puesto que se sabe de la práctica oscura de los Estados Unidos de utilizar acusaciones como esta para actuar militarmente contra Estados soberanos. Su amparo no es la justicia. Su amparo es el uso del poderío militar descomunal que tiene el Gobierno de los Estados Unidos. Y debe decirse, y debe quedar claro que cualquier intento de utilizar esta excusa para una acción contra estos compañeros dentro de Cuba se topará con una resistencia feroz del pueblo cubano. Es lo que yo puedo decir sobre estas acusaciones”.


Trump lo confiesa: "Si no fuera por mí, cuba no tendría este problema"

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha admitido lo que Cuba denuncia desde hace tiempo: la crisis energética que enfrenta la isla es consecuencia directa de la política agresiva de Washington.

En una entrevista a medios estadounidenses, Trump declaró sin tapujos:

"Bueno, es debido a mi intervención, a la intervención que se está llevando a cabo." "(los cubanos) obviamente, no tendrían este problema".

"Hemos interrumpido todo el suministro de petróleo, todo el dinero... todo lo que provenía de Venezuela, que era la única fuente."

Y remató con un pronóstico que más parece un deseo imperial:

"Cuba va a caer."

TRADUCCIÓN: SÍ, EL BLOQUEO ES REAL Y LO RECONOCEN

Durante años, la Casa Blanca ha vendido la idea de que las dificultades en Cuba son "problemas internos" o "fracaso del modelo".

Pero ahora, el propio presidente estadounidense se atribuye el mérito de haber cortado el suministro de combustible, de haber asfixiado la economía, de haber presionado hasta el límite.

Lo dice con orgullo. Como si estrangular a un pueblo fuera un trofeo de guerra.

LO QUE TRUMP NO DICE:

🔹 Que el petróleo venezolano que le pertenece a Venezuela, no a EE.UU.

🔹 Que el bloqueo viola el derecho internacional y la Carta de la ONU.

🔹 Que las sanciones son medidas coercitivas unilaterales ilegales.

🔹 Que el pueblo cubano resiste A PESAR de ellos, no por su culpa.

¿Y AHORA, QUÉ?

Trump dice que "Cuba va a caer".

Pero ya llevan 67 años esperando esa caída.

El mismo tiempo que llevamos resistiendo bloqueos, invasiones, terrorismo, pandemias y ahora guerra energética.

Si algo ha demostrado este pueblo es que no sabe rendirse.

Mientras ellos hacen declaraciones triunfalistas, los cubanos siguen inventando, compartiendo lo poco que tienen y manteniendo viva la dignidad.

Tomado de: https://carlosagaton.blogspot.com/2026/03/trump-lo-confiesa-si-no-fuera-por-mi.html

Cuba, un pueblo en resistencia: video

 “Resistiremos y lucharemos hasta que se acabe esto, pero no nos vamos a rendir”, declaran los habitantes de la isla caribeña, afectada por el decreto de emergencia nacional del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que le permite poner aranceles extraordinarios a los países que envíen petróleo y sus derivados a Cuba. Esta medida, “a la gente le ha despertado muchísimo una fuerza de vivir y de defender la vida en comunidad y defender lo colectivo”, declara Llanisca Lugo, intelectual, psicólogo y diputada de la Asamblea Nacional del Poder Popular. 

‘La Jornada’ realizó una amplia cobertura en el país caribeño con los periodistas Luis Hernández y Jair Cabrera (https://www.youtube.com/watch?v=7edula4z4Ew)


¿Cómo en Cuba hemos podido resistir?

Raúl Alejandro.- ¿Cómo en Cuba hemos podido resistir? ¿Qué artículo, equipo, pieza, medicamento, producto químico, equipamiento médico, marítimo, aéreo, o terrestre que se produzca en el mundo no contiene el 10% o más en sus componentes procedentes de la primera potencia industrial? Esto desmiente que sea una medida de carácter bilateral.

¿Cómo producir alimentos suficientes, hacer funcionar la industria, el transporte y los servicios sin petróleo o con petróleo inestable y a altos precios? Se desfasan las producciones agrícolas industriales y de los servicios.

¿Cómo transportar el petróleo, los alimentos, medicamentos u otra mercancía si las navieras son sancionadas y se les prohíbe recalar en sus puertos después de hacerlo? ¿Cómo pagarle si sancionan por hacerlo?

¿Dónde adquirir créditos con la banca internacional para inversiones o necesidades impostergables eventuales de la economía, la industria o la alimentación de la población?

¿Cómo vender nuestros productos si los clientes son sancionado y restringidas sus operaciones por la mayor potencia económica del mundo?

¿Cómo comprar si las operaciones bancarias del acto de pago son sancionadas con multas o confiscaciones millonarias y no es permitido a sus subsidiarias por accionistas importantes?

¿Cómo evitar comprar a grandes distancias que encarecen los productos entre el 50 y el 60% de sus precios, con menor calidad y a precios de riesgo?

¿Cómo lograr que los ingresos por remesas constituyan un significativo por ciento en los ingresos, tal y como sucede en la mayoría de los países de América u otras regiones como la India?

¿Cómo lograr que nuestro principal sector, el turismo, reciba turistas de altos estándares y con alta masividad, si el país más rico y mayor emisor de turismo es Estados Unidos y a 90 millas de Cuba le prohíbe a su pueblo visitarla?

¿Cómo lograr que navieras de cruceros turísticos de alto rendimiento incluyan a Cuba en sus itinerarios, especialmente si son de capital estadounidense o subsidiarias de compañías de ese país?

¿Dónde podemos comprar productos agrícolas de clima frío, pollo y otras carnes, que sean más baratos, cercanos y de alta calidad, para abastecer a nuestra población y al turismo como complemento de la producción nacional, y que no provengan de Estados Unidos?

¿Cuánto le cuesta a Cuba el canje de divisas, al no poder realizar sus operaciones comerciales en dólares debido a la prohibición de operar con esa moneda?

¿Cómo acelerar nuestro desarrollo mediante la inversión extranjera si los inversionistas son sancionados o presionados por el Título III, que establece reclamaciones de los supuestos «propietarios» de tierras, puertos, instalaciones de aviación, hoteles, oficinas, marcas, etc.?

¿Cómo hacer ciencia si los accesos a los centros de información científica más prestigiosos tienen restringido el servicio a Cuba?

¡Sorprendentemente, este astuto enemigo nos condena por el efecto de sus propios actos!

¡Por Dios!

¿Cómo hemos podido sobrevivir a todo ello en medio de una crisis que ha puesto de rodillas a naciones poderosas?

Si Cuba es ineficiente y es un Estado fallido, entonces cabría preguntarnos:

Si todo lo malo que tenemos se debe a nuestros propios defectos y, además, hay «falta de democracia», entonces ¿para qué mantener el bloqueo? ¿Acaso no deberíamos caernos solitos, solitos?

¿Entonces?

¡Sencillo: quítenle a Cuba el falso pretexto de echar la culpa de todos sus problemas al bloqueo!

¡Qué va! Ellos lo saben: se hará la magia, creceremos como espuma…

Aún así, hoy… ¡hay mucha, mucha más magia en nuestro socialismo! ¿O no? Pues sí… ¡o no existiríamos desde hace ya más de medio siglo.

No existe en el mundo quien haga más con menos que Cuba. Y eso, eso, se llama eficiencia en términos científicos, y resiliencia en términos psicológicos cognitivos; dígase: efecto boomerang para el agresor.

¿Cómo hemos podido subsistir por más de 60 años al sitio? Muy sencillo: en Cuba logramos que dure 30 años o más un refrigerador, 20 o más un televisor, 15 años una plancha o una lavadora, y una vida infinita un auto o un tractor.

En Cuba, cuando es posible, no se construye de manera endeble, sino con hormigón, bloques o ladrillos recuperados o autofabricados, con arena de ríos o polvo de piedras; se encofra con la madera del viejo techo y con puntillas enderezadas; se utilizan tuberías plásticas obtenidas del reciclado, pintura de cal con colorante y acetato, y lámparas e interruptores recuperados.

En Cuba, un celular dura seis años o más y siempre se repara; una PC tiene una durabilidad desconocida, al igual que un monitor.

En nuestro país se fabrica un sinfín de medicamentos a partir de plantas medicinales: para los parásitos, los nervios, el asma, las uñas, etc.

En cualquier hogar cubano siempre hay alguien que es capaz de hacer milagros con el presupuesto. Cualquiera tiene, en medio de la ciudad, un patio con más plantas que las que suele tener una vivienda en el campo.

En Cuba, la ropa de un hijo puede ser la ropa del nieto o del otro hijo menor.

En resumen, les garantizo que Cuba es el único país del mundo donde no existe la obsolescencia programada, porque hemos aprendido a no permitir que se manifieste. Aquí, una cafetera o una olla de presión duran generaciones.

Pues en Cuba cualquiera proyecta, construye o repara una vivienda; cualquiera arregla un fallo eléctrico, una lavadora o una plancha. Cualquiera lubrica un engranaje plástico de ventilador o el reductor de una lavadora con ungüento mentolado para el dolor de cabeza mezclado con velas rayadas, decidiendo después que no tendrás ungüento para aliviar la migraña, pues no disponemos de glicerina silicatada.

Todo esto, amen de los cuentapropistas privados especializados y las instituciones tecnológicas, que hasta pulmones artificiales han construido para terapias intensivas.

En Cuba no se tiene dinero para adquirir vacunas, pero somos capaces de crearlas, aunque luego no tengamos las jeringuillas para inocularlas y tengamos que desarrollar variantes en spray o gotas nasales. No tenemos medicamentos, pero disponemos de médicos calificados que definen quién requiere ingreso para no morir, y le aplican la única dosis disponible.

Sería extenso e interminable, pero lo cierto es que nos estamos convirtiendo en un país de personas de ciencia gracias al bloqueo, donde puede acontecer que el propio sitiador requiera de nuestros servicios o productos cuando menos lo imagine.

Por lo demás, nuestra vida no es peor que la de sirios, palestinos, africanos, haitianos o latinoamericanos: sin casa propia, aunque sea compartida por tres generaciones; sin familia; sin salud; sin educación; andando por América a pie, con los bolsillos vacíos, con bebés en cochecito y sin la esperanza de ser recibidos en las fronteras de lugares mejores; sin certeza de sobrevivir a los bombardeos de sus naciones, a las sequías del cambio climático, al desempleo, y sin protección ante huracanes y demás desastres naturales o accidentes.

No nos acostumbramos, pero nos hacemos resilientes: lentos, pero siempre a flote.

Ah, y aclaro: como el sol, tenemos manchas. Pero no nos culpen de la noche que han creado sobre nuestra patria, pretendiendo que nuestros hijos no vean la luz de su futuro y se enojen, erróneamente, con el sujeto equivocado.

Podremos, incluso, compartir esa culpa, pero jamás centrarla en el objeto de esa oscuridad, ignorando al sujeto poderoso que la genera de manera fetichista, pues sería como culpar al bombillo de la casa por un apagón./Razones de Cuba

En un lugar de Cuba: claves de una resistencia

Norelys Morales Aguilera.- Durante la Crisis de Octubre —como se le nombra en Cuba a lo que el mundo llamó Crisis de los Misiles— una niña preguntó dónde estaba su padre. Una persona mayor respondió con sobria discreción: “en un lugar de Cuba”. La frase quedó suspendida como un secreto compartido por toda una nación. Esa misma discreción acompañó años después a los primeros cubanos que partieron a misiones internacionalistas en África. Todos sabían, pero nadie necesitaba decirlo en voz alta hasta que correspondiera hacerlo.

Esa contención, esa certeza silenciosa, es una de las claves de la resistencia cubana.

A lo largo de su historia, Cuba ha sido objeto de presiones externas, intentos de aislamiento y narrativas que anuncian, una y otra vez, su inminente colapso. En enero de 2026, el gobierno de Estados Unidos volvió a declarar a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria” para su seguridad nacional y política exterior. La medida generó debate: ¿responde a riesgos reales o forma parte de estrategias políticas vinculadas a dinámicas internas estadounidenses?

En medio de tensiones internacionales, polarización política, protestas sociales y desafíos económicos dentro de Estados Unidos, las decisiones hacia Cuba suelen adquirir una dimensión simbólica que trasciende lo estrictamente bilateral. No es la primera vez que la Isla es colocada en el centro de disputas que responden también a agendas domésticas.

Sin embargo, Cuba no es un escenario pasivo. Existe una trama profunda que rara vez se capta desde fuera: la resistencia cotidiana.

Esa resistencia no se proclama; se ejerce. Está en los trabajadores que sostienen sus centros laborales en condiciones difíciles. En los maestros que perseveran con sus alumnos. En los médicos que continúan atendiendo aun con limitaciones materiales. En científicos, campesinos, estudiantes, artistas y emprendedores que buscan soluciones en medio de carencias. En instituciones que funcionan bajo tensión constante, intentando garantizar estabilidad y protección.

Nada de esto niega las dificultades reales. La vida diaria se ha visto marcada por apagones, escasez de combustible, carestía, falta de medicamentos, recuperación tras desastres naturales y brotes epidémicos. Son circunstancias que podrían generar desaliento generalizado. Existe preocupación. Existe cansancio. Existe incertidumbre.

Pero también existe otra cosa.

En Cuba se repite una frase aún vigente: “lo último que se pierde es la esperanza”. Y cuando la esperanza flaquea, emerge el humor. Un humor transversal, irreverente, profundamente popular, que funciona como válvula de escape y como mecanismo cultural de supervivencia.

A quienes observan a Cuba con lupa, les sería útil detenerse en fenómenos aparentemente insignificantes. Por ejemplo, una cola para comprar pan. Allí se despliega un laboratorio social: paciencia, queja, ironía, solidaridad improvisada, desahogo verbal y, finalmente, risa colectiva.

Recuerdo a un hombre que protestaba con la vehemencia característica del habla cubana. Concluyó diciendo que “habría que castigar a algún traidor”. Desde el grupo, una mujer respondió con un dicho popular que provocó silencio primero y carcajadas después. Más allá de la frase exacta, lo que se produjo fue un acto de regulación social espontánea: el humor como freno, como equilibrio, como sabiduría popular.

Así también opera la resistencia.

No es únicamente una postura política. Es un tejido cultural. Es memoria histórica. Es sentido de pertenencia. Es la convicción —expresada por Fidel en más de una ocasión— de que Cuba no puede ser reducida a una ecuación de presión externa y desgaste interno.

José Lezama Lima escribió que “llevamos un tesoro en un vaso de barro”. Tal vez esa imagen ayude a entender la paradoja cubana: fragilidad material y fortaleza simbólica conviviendo en tensión permanente.

Si Marx afirmó haber aprendido del capitalismo leyendo a Balzac, yo me atrevería a decir que del socialismo cubano se aprende observando al pueblo en su vida diaria. Allí, en lo cotidiano, en lo inesperado, en la mezcla de preocupación y orgullo, se revelan claves que no siempre aparecen en los análisis geopolíticos.

En algún lugar de Cuba —en muchos lugares de Cuba— la resistencia no se proclama con estridencia. Se practica.

Esta es la gente más corajuda que ojos humanos hayan visto

Norelys Morales Aguilera.─ Fidel puede descansar en su monolito de grano de maíz en Santiago de Cuba. Su gente no se rinde, su Partido y su Gobierno están al pie del cañón, con Raúl y Díaz-Canel, seguidos por su pueblo fidelista que creció ante los embates del Imperio estadounidense, durante décadas y con las pruebas más duras.  

Las lecciones de Fidel están intactas, por no ir más atrás, recordar cuando la Isla destrozó todas las predicciones de George Bush y los dinosaurios de la ultra miamense que solo conciben a Cuba como remake de la dictadura de Fulgencio Bastista.  Ahora ha sido Donald Trump en las mismas. El primero hablaba con Dios para agredir naciones, el segundo solo considera a Dios más famoso que él, lo cual habla de la calaña de los "emperadores".

Hombres así solo se dan en un imperio moderno, que engatusan con la democracia, que no respetan, y para los cuales, el mundo tiene provincias que ellos dominan. En la provincia de Latinoamérica, como he dicho en otro lugar, Cuba es la voz discordante que hay que apagar. 

En esto pensaba mientras el Presidente Díaz-Canel, con auténtico talante de estadística, explicaba a su pueblo las circunstancias para que la Asamblea Nacional aprobara nuevas leyes, sumido casi todo el país en un código de vida para la nueva normalidad. 

El Presidente habló de la estrategia económica y social para enfrentar el complejo contexto impuesto por la COVID-19 y las sucesivas escaladas del bloqueo, criminalmente endurecido en condiciones de pandemia.

"No olvidemos que los efectos de esa prolongada guerra económica se arrastran por décadas y que solo entre los años 2019 y 2020 se aplicaron contra nuestra nación más de 130 medidas, con el deliberado propósito de asfixiar la economía, crear descontento y desesperanza en la población y culpar de todas nuestras dificultades a la supuesta «ineficiencia del modelo económico cubano».

El panorama no podía ser más desafiante..." 

Díaz-Canel dijo que: "es preciso acelerar el ritmo y las transformaciones profundas que nos debemos con innovación."

En su análisis el mandatario aseveró que: 

A Cuba, habrá que repetirlo muchas veces, la epidemia llegó en conjunción con el bloqueo reforzado. No ha habido tregua en esta guerra asimétrica y multidimensional, aunque sea ilegal e inmoral, por desaparecer nuestro ejemplo de independencia y soberanía de la faz de la tierra.

Pero los que militamos en el bando de los inconformes y de los optimistas, como Fidel y Raúl, aprendimos con ellos y sus compañeros de lucha que todos los desafíos pueden ser vencidos. Los cubanos estamos demostrando, otra vez, que sí se puede.

Se siente orgullo cuando se piensa que, "Se quedarán nuevamente con las ganas los que se han empeñado en escribir el epitafio de esta Revolución triunfante."

El Presidente pidió rendir un tributo especial a nuestro pueblo. Su voz se rajó de emoción y muchos, muchísimos con él.

Pensé, serena, en el heroísmo de nuestra gente, en la fabulosa resistencia de la familia cubana, como dijo Lezama Lima, y mi corazón parafraseó al Almirante Colón a la distancia de cinco siglos: 

¡Esta es la gente más corajuda que ojos humanos hayan visto!