Norelys Morales Aguilera

Cubahora.cu-El Presidente Barack Obama llegará a la mansión playera de los Estefan después de haber autorizado a ciertos ciudadanos norteamericanos viajar a Cuba para entregar dinero y equipos de telecomunicaciones a los grupos que promueven las políticas de Washington. Eso sí, hubo una advertencia: no llevar a la isla más dinero o equipos de lo que se pueda explicar en caso de ser detenido por autoridades cubanas. Toda una exquisitez del “poder inteligente”.
Con ello reconocen que no fue casual que hubieran detenido tales “paseos” el 3 de diciembre tras el arresto de Alan P. Gross, un contratista de la Agencia gubernamental para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID), que había llevado equipos de comunicación por satélite a grupos contrarrevolucionarios.
También, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, encuentra muy legítimo seguir enviando ayuda a sus mercenarios en la Isla, por formas encubiertas aunque lo hubiera expresado públicamente ante el Senado de la Unión norteña.
Llamativamente, como otros presidentes, el apoyo financiero y recaudar dinero en Miami es un ritual que los compromete con la política de terrorismo y hostilidad para terminar con la Revolución cubana, tarea prioritaria para las administraciones de EEUU desde 1959.
También ha de recordarse que Obama resultó un hábil recaudador de fondos para su campaña con un récord escandaloso de millones. Para su “necesidad monetaria” por encima de todo, Miami no puede quedar relegada, dado que allí se hacen muy buenos negocios, en primer lugar un litigante reparto de dinero de los fondos gubernamentales para el terrorismo y todo lo imaginable o no, si va dirigido contra la Revolución Cubana.
Públicamente se ha dicho que el Presidente irá a Miami a recaudar fondos para el Partido Demócrata en función de las próximas elecciones. Hay para todos los gustos: en la mansión de Gloria y Emilio Estefan, en Miami Beach, será para contribuyentes de más de $30,000 dólares y la otra, menos selecta, en el Centro para las Artes Adrienne Arsth, en la parte baja de la ciudad, donde por la “insignificante” suma de 500 dólares los asistentes podrán darle la mano al ciber presidente y si tienen suerte fotografiarse con él.
Ni corta ni perezosa la multimillonaria Fundación Nacional Cubano Americana, lista al lavado del terrorismo desde la administración Reagan, desea sostener una reunión de trabajo con el Presidente por parte de los más activos financistas. En términos monetarios no le vendría mal más dinero de las fortunas creadas con el negocio de la contrarrevolución. Al fin y al cabo tanta plata que mueven, tiene un buen filón del contribuyente norteamericano. Con tales reglas del juego, que los “dineritos” vayan a la campaña de un hábil luchador por la hegemonía imperial, no tiene nada de extraño.
Obvio, que entre las “clases vivas” de la república independiente de mafiosos y terroristas, no se pregunta de dónde viene el dinero.
En este punto ya el Presidente no puede desligarse de los rejuegos políticos que se mueven en la zona. La Brigada 2506 derrotada en Playa Girón en un mes de abril, también reclama lisonjas para el mandatario sonriente que destina el mayor presupuesto de Estados Unidos para la guerra, pese a su Nobel de la Paz, y que ante las simpatías de los latinoamericanos por Cuba, no ha vacilado en sostener la política de hostilidad.
Según el Doctor Néstor García Iturbe, los asesores de Obama, han asegurando que no faltarán condenas a Cuba, reclamos que se respeten los “derechos humanos”, que se liberen los “presos políticos” y que se realicen “elecciones libres”. Repetirá que el “bloqueo” no piensa quitarlo por el momento. Señalará algunos nombres de “presos políticos” que pintará como héroes.
Hablará sobre los “disidentes” y la lucha abnegada de los mismos, en especial los blogueros y aquí mencionará a Yoani. Volverá a mencionar a “sus embajadores”, los cubanos exilados “que con sus viajes a Cuba llevan a la isla la esperanza de la libertad”.
Así, el mafioso Emilio Estefan que controla el sector artístico, y con fuertes vínculos con Obama, logró capitalizar a las “Damas de Banco” con los terroristas vestidos de blanco y las manos manchadas de sangre, como Luis Posada Carriles. Aún no se sabe si el asesino concurrirá al jolgorio, pero no es de extrañar.
Lisandro Pérez, un profesor de sociología en la Universidad Internacional de la Florida en Miami dijo que los Estefan normalmente han estado en el lado derecho de la política cubanoestadounidense, algo bien dudoso sabiendo la filiación batistiana de Gloria y los manejos turbios de su marido con el negocio “artístico”.
“Pero si lo que usted quiere hacer es influir en un presidente para mantener la política cubana actual, es algo inteligente”, dijo Pérez.
Sin embargo, más de una vez se ha visto a los políticos norteños pasarse de inteligentes y obviar que lo que jamás han tomado en cuenta es que no han logrado derrumbar la moral en la Isla, y con dinero no se compara a quien no se vende.

