Elliott Abrams, uno de los más recalcitrantes especímenes del ultra conservadurismo norteamericano ha sido designado por un díscolo Trump, aupado por la triada Rubio-Pompeo-Bolton, con el peligroso cargo enviado especial del gobierno de EEUU para encargarse de supervisar las acciones políticas contra el gobierno de Nicolás Maduro. No importaron al mandatario las desavenencias con Trump en algunos temas de política internacional, ni que el ocupante de la Casa Blanca le haya rechazado una vez para el puesto de subsecretario de Estado, ni las críticas hechas alguna vez por el “elegido” al ahora presidente yanqui durante su campaña en 2016.
