EE.UU. no logra aplacar escándalo sobre programas de espionaje gubernamental

Lejos de aplacarse, el escándalo del espionaje masivo de la Agencia Nacional de Inteligencia (NSA) de Estados Unidos vuelve hoy a las noticias debido a la repercusión de nuevas revelaciones difundidas por el diario The Washington Post.

Grupos defensores de las libertades civiles reaccionaron con indignación ante los informes de que espías de la NSA rompieron las reglas de privacidad o excedieron su autoridad legal miles de veces desde 2008.

"Lo denunciado es increíble. Demuestra que las normas que regulan la vigilancia gubernamental son muy permisivas", consideró Jameel Jaffer, director legal de la Unión Americana de Libertades Civiles.

Mientras un creciente número de senadores y congresistas exigen aclarar la interceptación masiva e ilegal de llamadas telefónicas y correos electrónicos de ciudadanos estadounidenses denunciada el jueves en una nueva entrega del Post.

El presidente del Comité Judicial del Senado, el demócrata por Vermont, Patrick Leahy, dijo ayer que no se piensa quedar con los brazos cruzados y que convocará a los máximos responsables de la NSA una nueva ronda de audiencias.

"Me preocupa que sigamos sin tener respuestas directas y no pienso dejar de convocar audiencias hasta que el pueblo estadounidense tenga las respuestas que merece", subrayó Leahy.

De acuerdo con el análisis de una auditoría interna y otros documentos secretos revelados por el rotativo, agentes de la NSA habrían realizado alrededor de dos mil 776 intervenciones de "comunicaciones y datos que estaban protegidos legalmente sin autorización la correspondiente" durante, al menos, un año.

La líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que esta nueva información es extremadamente inquietante.

Para otros congresistas demócratas como Mark Udall y Ron Wyden, lo que salió a la luz ahora a través del periódico "solo es la punta del iceberg" y piden que el pueblo estadounidense conozca toda la verdad.

Las evidencias forman parte de los materiales filtrados por el excontratista de la NSA Edward Snowden, quien recibió asilo temporal en Rusia.

El joven de 30 años informó en junio pasado a reporteros de The Washington Post y el británico The Guardian sobre estos masivos programas para espiar los registros telefónicos, audios, vídeos, fotografías, correos electrónicos, documentos y conexiones online de millones de usuarios, gobiernos y empresas extranjeras.

El caso Snowden ha tensado las relaciones Washington-Moscú, al puno que el presidente Barack Obama canceló un encuentro con su par ruso, Vladimir Putin, programado para septiembre venidero en la cumbre del G20.

Obama ha dejado claro que examinarán sus vínculos con Rusia y advirtió que de ahora en lo adelante "nadie debe esperar acuerdos al ciento por ciento", una referencia evidente al malestar de la Casa Blanca sobre el tema. |PL

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