El mundo se ha fallado a sí mismo, más que a Ecuador con Yasuní

La idea era revolucionaria. Ecuador se comprometía a mantener inexplotadas las reservas de petróleo en el Parque Nacional Yasuní en la Amazonía, uno de los lugares con mayor biodiversidad en el planeta, a cambio de que la comunidad internacional aportara poco más de tres mil 600 millones de dólares, la mitad de las ganancias estimadas en el 2007 por su comercialización, escribe el periodista Sergio Alejandro Gómez.

De esa manera, se preservaría un área protegida de más de un millón de hectáreas, declarada Reserva de la Biósfera por la UNESCO, y al mismo tiempo, se evitaría la emisión de 400 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, equivalentes a la contaminación de un país como Francia durante todo un año.

Sin embargo, seis años después de que el presidente ecuatoriano Rafael Correa lanzara la propuesta, las cuentas del proyecto Yasuní-ITT (las siglas del campo petrolífero Ishpingo-Tambococha-Tiputini) apenas superaban los 13 millones de dólares, menos del 0,4 % de lo esperado.

"El mundo nos ha fallado", dijo Correa el jueves en la noche al anunciar en cadena nacional que ponía fin al proyecto y comenzaban los trámites para solicitar que se declararan de "interés nacional" las reservas de crudo en el Yasuní, que superan los 920 millones de barriles.

"La iniciativa se adelantó a los tiempos. No pudo o no quiso ser comprendida por los responsables del cambio climático", dijo.

"El mundo es una gran hipocresía y la lógica que prevalece no es la de la justicia, sino la del poder. Los países contaminadores también son los más ricos y fuertes", añadió.

El mandatario calificó la decisión como "una de las más difíciles" de todo su gobierno.

UNA MEDIDA POLÉMICA

La noticia tuvo una fuerte repercusión nacional e internacional y casi de inmediato las redes sociales en Internet se llenaron de miles de mensajes sobre el tema. En Twitter las etiquetas #Yasuní, #Teapoyamosrafael y #Elmundonoshafallado se posicionaron como principales tendencias.

"Me duele el Yasuní, pero más me dolería perder lo que hemos alcanzado en Educación y en proyectos Sociales", opinó en Twitter el ecuatoriano Anthony Muñoz.

Por otra parte, algunos internautas manifestaron su desacuerdo con la explotación del Parque Nacional. "No podemos arriesgar ni un solo centímetro del Yasuní, en cada milímetro hay vida y naturaleza", opinó Karla Bajaña en la misma red social.

RECURSOS PARA VENCER LA POBREZA

El presidente Correa explicó que la explotación petrolera con adecuadas técnicas afectará menos del 1 % del Parque.

Ecuador —dijo— necesita esos recursos para vencer la pobreza, construir hospitales, escuelas adecuadas, viviendas, y lograr que cada territorio tenga servicios básicos.

Recordó que cerca de la mitad de los más de 15 millones de ecuatorianos carecen de servicios sanitarios, lo que limita el cumplimiento de las Metas del Milenio.

Según las cifras aportadas por el mandatario, la comercialización del petróleo de Yasuní, que equivale al 20 % de las reservas ecuatorianas, aportaría más de 18 mil millones de dólares a las arcas públicas.

Correa señaló que una parte importante de esos recursos se destinaría a combatir la pobreza de la Amazonía, una de las regiones menos desarrolladas del país.

En su intervención de este jueves, dirigida en especial a los jóvenes, el mandatario ecuatoriano criticó a aquellos que intentan vender el dilema del todo o nada: "La contradicción entre petróleo y Yasuní no es cierta".

El Presidente ha dejado claro que Ecuador no puede negarse a utilizar sus recursos naturales para alcanzar el progreso social. Durante su discurso en la toma de posesión de un nuevo mandato en mayo pasado, Correa explicó que la Revolución Ciudadana se propone utilizar los recursos naturales para cambiar la matriz productiva nacional y sacar al país de la miseria causada por sucesivos gobiernos neoliberales.

Además, Ecuador está a la vanguardia en el mundo en cuanto al reconocimiento de los derechos de la naturaleza, ratificados en su Constitución.

"La naturaleza o Pachamama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos", reza el artículo 71 de la Carta Magna aprobada durante el primer mandato de la Revolución Ciudadana.

"Para nosotros, el ser humano no es lo único importante, pero sigue siendo lo más importante de la Pachamama, y, como ya mencionamos, el imperativo moral es sacar a ese ser humano de la pobreza, para lo cual necesitamos un uso responsable y total de nuestros recursos naturales", ratificó durante su toma de posesión para el periodo 2013-2017.

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