El “exilio” de Miami y los turistas políticos de Estados Unidos

Fariñas rinde tributo al terrorista Mas Canosa
Norelys Morales Aguilera.- Un flujo de miles de cubanos recorre en ambas direcciones diariamente el Estrecho de la Florida en claro desmentido a que es el gobierno de la Isla quien impide las relaciones normales de la nación con su inmigración en Estados Unidos.

Pero, esta verdad es mediatizada por un llamado “exilio”, en realidad inventado, financiado, protegido y utilizado por Estados Unidos, incluso en las campañas políticas presidenciales, debido al caudal de votos que han llegado a tener los cubanos, quienes, mayoritariamente, ya son ciudadanos norteamericanos. [1]

 “No hay tal exilio. Hace muchos años que los cubanos están viviendo una verdadera comedia política. Han convertido la palabra en un sitio. "Aquí en el exilio", dicen, como si se tratara de un punto geográfico.” ha dicho el cubano residente en Miami Luis Ortega.

Esa es la ciudad de una minoría ultraderechista que aparenta ser mayoría por el ruido que hace y los amplios medios que tiene para hacerlo. Es la que dirige el gobierno local, la banca, el comercio, la industria, las instituciones políticas, sociales y académicas, las organizaciones, y, sobre todo, los medios de comunicación. La mayoría desposeída y silente no piensa como la minoría propietaria y ruidosa. [2]

En Miami, los cubanoamericanos conservadores han presumido durante mucho tiempo ser la única voz auténtica de la comunidad, y han silenciado la disensión por medio de amenazas y, ocasionalmente, la violencia, ha señalado William M. Leogrande en Foreign Policy Journal. [3

Hacia esa disensión no se dirigen los actores nacionales de la política de Estados Unidos en Cuba. Se dirigen hacia la minoría propietaria y ruidosa, los menguados mercenarios “disidentes” cubanos que engrosan sus arcas con donaciones abultadas, que Washington no oculta que sean para un “cambio de régimen” a la medida de la rapiña imperial.

Guillermo Fariñas ha sido el tercero en llegar, tras un raro bajo perfil mediático a su salida hacia Miami, luego de la bloguera de Estados Unidos Yoani Sánchez y la Dama de Blanco de la Oficina de Intereses de EE.UU. en La Habana, Bertha Soler.

Sintomáticamente, para los tres, Miami es la panacea de la democracia, y los peores personeros de esa política miamense o sus representantes son los anfitriones. Fariñas, el recordista de huelgas imposibles, precisó a Efe, que su periplo tiene el propósito de estrechar relaciones "con todos los cubanos" y "debatir sobre una democratización de Cuba".

"Voy en viaje de trabajo invitado por organizaciones del exilio y personas individuales". Ello incluye reunirse con organizaciones de las que controlan la cloaca miamense y visitar varias emisoras de radio de Miami y canales de televisión. "Venimos a establecer contactos y lograr apoyos en el extranjero para nuestro proyecto de lucha", afirmó Fariñas en el aeropuerto, según testigos.

Tras visitar brevemente el Consulado de Honduras y antes de participar en una reunión en la Fundación Nacional Cubanoamericana, Fariñas hizo una parada en el cementerio de la Pequeña Habana, donde reposan los restos de Más Canosa, agente de la CIA en su momento y dueño de un emporio empresarial, quien posteriormente presidió la terrorista Fundación Nacional Cubanoamericana, creó la Radio y Televisión Martí, e intervino en la aprobación de medidas para endurecer el bloqueo de EE.UU. sobre Cuba.[4] Todo un símbolo de su trabajo y sus invitaciones.

Fariñas, según despachos noticiosos, además de Miami, tiene previsto visitar en Estados Unidos, Nueva Jersey, Washington, Nueva York y San Juan, en Puerto Rico, para luego viajar Honduras, España, Polonia, Holanda, Bruselas y la República Checa, entre otros países.

La acción de los turistas políticos de Estados Unidos es parte de una política irracional hacia Cuba. El único resultado previsible para tal despliegue con la complicidad del Partido Mediático Mundial es alimentar el ego de eso que llaman “exilio”, lleno de frustraciones y mover las jugosas alcancías que sustentan el rentable negocio de la contrarrevolución.

Como la política misma de Estados Unidos, diseñada en la década de 1960 para derrocar a la Revolución cubana, igual que hoy, el turismo político está condenado al fracaso. Nunca se vio a tan “sufridos disidentes” ser tan bien acogidos tanto en Miami como en las capitales de la derecha.

Algo huele a podrido y el titular de El Miami Herald para apologetizar a un mitómano no tiene desperdicio: “Fariñas desmonta versión del régimen cubano de que exilio es ‘casi fascista’ ¿sí? Solo hay que indagar los por autores materiales o intelectuales de las víctimas cubanas de los terroristas salidos de Estados Unidos para comprobar la falsedad del argumento y de las reverencias, tanto de Fariñas como de los otro viajeros políticos.

Notas

[1] http://usuaris.tinet.cat/mpgp/amigos726.htm
[2] http://www.uneac.org.cu/index.php?module=contenido&id=miami-suenoamericano
[3] http://rreloj.wordpress.com/2013/04/24/lobby-cuba/
[4] http://www.terrorfileonline.cu/es/index.php/Fundaci%C3%B3n_Nacional_Cubano_Americana