Nueve de cada diez personas a las que espió sus comunicaciones la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EEUU eran usuarios comunes de Internet, estadounidenses o extranjeros, según afirma el diario Washington Post.
El periódico ha estudiado durante cuatro meses los documentos que el antiguo empleado de la NSA Edward Snowden filtró y ha deducido que sólo el 11% eran objetivos de la agencia.
Casi la mitad de los documentos de vigilancia contienen nombres, direcciones de internet y otros detalles correspondientes a estadounidenses o residentes en EEUU. Aunque los expertos de la NSA trataron de proteger la privacidad de los usuarios y enmascararon las referencias personales en 65.000 documentos, el Washington Post encontró en los archivos otras 900 direcciones de correo electrónico que no habían sido escondidas.
