Jorge Elbaum*.─ El vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence se dispone a visitar América Latina a fines de junio, por tercera vez, desde que asumió su cargo. Sus dos destinos serán Ecuador y Brasil. En las tres ocasiones anteriores el objeto central de su periplo fue contribuir al aislamiento del gobierno de Nicolás Maduro y quebrar el proceso bolivariano iniciado en 1999, primera versión en la región del enfrentamiento al neoliberalismo.
El trayecto de Pence se desarrollará luego de que Washington haya sufrido un nuevo fracaso en su estrategia continental, pese a involucrar todos su esfuerzo diplomático y político en aras de vulnerar un proceso social que muchos parecen haber subestimado y que sobrevive luego de una crisis económica forjada por la caída de los precios internacionales del petróleo, el sabotaje interno de los sectores que vieron caer su ingente rentabilidad acostumbrada, y el despiadado bloqueo estadounidense.
