Norelys Morales Aguilera.─ Los cuatreros de la administración yanqui siguiendo a Maquiavelo usan la mentira como una formidable arma política, pero ahora tienen un singular colchón de caída en medios corporativos y sociales. Rodeados de un aluvión de mentiras diarias, que ellos mismos creen, completan la idea del autor de El Príncipe: la verdad resulta mucho más difícil de creer que la fabulación. Ello ocasiona que los personeros de la administración Trump pierdan el sentido del ridículo y así actúan.
