La baja extratropical que se mueve sobre el sur de Estados Unidos, comenzó a afectar la mitad occidental de Cuba, informó el Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología (Insmet) de Cuba en su segundo aviso especial.
Según el reporte, en la estación meteorológica de Casa Blanca, en La Habana, se registraron vientos sostenidos entre 45 y 60 kilómetros por hora y rachas de hasta 91 kilómetros por hora.
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Huracán Michael azota Pinar del Río a su paso por Cuba
A las seis de esta tarde, el centro del huracán Michael se estimó en los 22.3 grados de latitud Norte y los 85.2 grados de longitud Oeste, posición que lo sitúa a unos 50 kilómetros al norte noroeste del Cabo de San Antonio, extremo occidental de Pinar del Río, informó el Instituto de Meteorología cubano en su Aviso de Ciclón Tropical No. 10.
Persistentes lluvias en Cuba provocan derrumbes y dos muertos
Casi la mitad de Cuba amaneció hoy bajo persistentes y fuertes lluvias que en La Habana provocaron varios derrumbes y dejaron dos muertos, informó este sábado el diario "Granma".
Desde horas de la madrugada del viernes ocurrió un incremento notable de las lluvias en zonas de la costa norte de las regiones occidental y central, donde de manera repentina llegaron a ser fuertes e intensas.
Las lluvias ocasionaron inundaciones de gran magnitud que interrumpieron totalmente el tránsito de vehículos en calles y avenidas de varios municipios de La Habana.
Desde horas de la madrugada del viernes ocurrió un incremento notable de las lluvias en zonas de la costa norte de las regiones occidental y central, donde de manera repentina llegaron a ser fuertes e intensas.
Las lluvias ocasionaron inundaciones de gran magnitud que interrumpieron totalmente el tránsito de vehículos en calles y avenidas de varios municipios de La Habana.
Provincia cubana de Sancti Spíritus después de intensas lluvias
Juan Antonio Borrego.- Pudiera parecer cosa de locos que días atrás especialistas del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), ante la carencia de agua en la presa Zaza, valoraran muy seriamente la necesidad de acelerar el programa de perforación de pozos para sostener la producción arrocera del Sur del Jíbaro en los próximos meses.
El episodio lo relató la víspera Inés María Chapman, presidenta del INRH, junto a las compuertas por donde el mayor embalse de Cuba acaba de aliviar más de 250 millones de metros cúbicos tras sobrepasar en un abrir y cerrar de ojos su capacidad de diseño, luego de un espectacular aluvión, que según los estudiosos no tiene precedentes en la historia de la región.
Las intensas lluvias de la pasada semana empaparon a Sancti Spíritus, desbordaron ríos y arroyos, repletaron presas y tranques, provocaron no pocos perjuicios a la infraestructura del territorio y sobre todo, trastocaron la rutina de la mayoría de las personas que habitan esta parte de la Isla.

En Yaguajay, Oscar Ulises Melián despertó en la madrugada del jueves con el agua a la rodilla por las inundaciones del río Máximo; en Mapos, Idilemis Chaviano tuvo que hacer sus bártulos a la carrera y más que ello, cargar con una barriga de seis meses para ponerse a salvo de las inundaciones que unieron mar y tierra en esa zona del litoral sur.
ZAZA ABAJO
El peligro que representa la presa Zaza está documentado y reconocido en los planes de contingencia de la Defensa Civil desde que en junio de 1972 un temporal "a la antigua" repletó en cuestión de semanas el embalse, todavía en construcción, y una avería en su cortina provocó un susto que ya dura 40 años.
Lo que no estaba escrito ni constaba en los cálculos de los entendidos hasta ahora fue lo que ocurrió entre el miércoles 23 y el viernes 25 de la pasada semana: que la Zaza podía llenarse en cuestión de horas y crear una situación de peligro real aguas abajo.
"Esta experiencia inédita de lluvias tan intensas en tan breve periodo en una cuenca rica nos obliga a actualizar nuestros planes y a transformar los procedimientos en correspondencia con los fenómenos que se presentan a propósito del cambio climático", reflexionaba la presidenta del INRH tras comprobar en el terreno la magnitud del fenómeno.
Pero si atípica y súbita fue la crecida de los ríos que desembocan en la presa —Zaza,Tuinucú, Yayabo y Cayajaná—, no menos lo fue la evacuación de las personas residentes en áreas de peligro que debieron sobreponerse no solo al hecho de dejar atrás buena parte de sus bienes para poner a salvo la vida, sino a otros imponderables como lluvias incesantes, inundaciones y alcantarillas desbordadas.
Los momentos más tensos sin duda se vivieron entre el mediodía y la tarde del viernes, cuando la Zaza subía por minutos —a las 5:00 p.m., llegó a 1 039,84 millones de metros cúbicos—, situación que sugería abrir al máximo sus seis compuertas de alivio, pero una razón de fuerza mayor lo impedía: río abajo todavía se luchaba por concluir la evacuación de las personas.
El trance puso a prueba la capacidad de respuesta y coordinación entre los cuadros responsables, obligó a adoptar decisiones rápidas y a aprovechar cada minuto a favor del traslado de los pobladores en una suerte de ejercicio en tiempo real que terminó, entrada la noche, con más de 6 000 personas trasladadas a buen recaudo.
Los resultados de la operación de rescate fueron reconocidos por José Ramón Monteagudo Ruiz, presidente del Consejo de Defensa Provincial, órgano que se mantenía activado todavía este domingo al igual que sus homólogos en los ocho municipios.
SIEMPRE QUE LLUEVE ESCAMPA
Según los registros pluviométricos existentes, desde 1931, fecha en que empezaron a consignarse, hasta hoy, en el territorio que ocupa la actual provincia de Sancti Spíritus se reportaban precipitaciones significativas para un mes de mayo (entre 350 y 520 milímetros) en varios años —1958, 1966, 1977, 1990 y 2002—, sin embargo, nunca antes se había promediado, solo hasta el día 25, un acumulado de 583,8 milímetros, la mayor parte prácticamente en dos días.
Un municipio como Trinidad, aguijoneado por sequías sucesivas que en los últimos tiempos habían debilitado su manto freático hasta límites extremos, recibió en poco más de 48 horas una cifra comparable a su promedio anual, según han podido precisar los expertos de Recursos Hidráulicos.
Pero como reza el refrán, siempre que llueve, escampa, y tal oportunidad viene siendo aprovechada por los espirituanos para iniciar la recuperación, cambiar la imagen de la provincia y ganar vitalidad en todos los frentes de la producción y los servicios.
"Aquí la crecida se llevó la carretera, la alcantarilla... , pero ya tenemos paso", cuenta un lugareño a las puertas de La Sierpe, donde un cañadón sin nombre se volvió río, desguazó el lugar y mantuvo incomunicada a la cabecera municipal con Sancti Spíritus durante varias horas.
Afortunadamente la infraestructura vial del territorio va recuperando su vitalidad: la Carretera Central, aunque con velocidad controlada y límites de carga, abrió paso entre el Occidente y el Oriente del país, luego de que los especialistas estudiaran de forma preliminar el puente sobre el río Zaza y ya en las últimas horas se despejaron los deslizamientos que limitaban el acceso a Topes de Collantes, a Trinidad a través del Circuito Sur y a Yaguajay en la zona de El Yigre.
Uno de los frentes más complicados, sin embargo, continúa siendo el estado ruinoso en que quedaron muchos de los caminos, terraplenes y viales, tanto en la montaña como en el llano, situación que todavía este domingo mantenía incomunicados algunos poblados.
Acueducto había logrado restablecer el servicio en las principales ciudades, salvo en un importante sector de Trinidad donde las afectaciones a la conductora de San Juan de Letrán, que atraviesa parte del lomerío del Escambray, no habían podido subsanarse aún y la Empresa Eléctrica daba soluciones para casi todos los reportes de interrupciones.
Mientras, en el Sur del Jíbaro se reactivaba la recolección y el procesamiento industrial del arroz, un cultivo en el que se estiman pérdidas por 5 900 toneladas por daños a las plantaciones, fundamentalmente a aquellas en estado de recolección.
Desde el Consejo de Defensa Provincial, José Ramón Monteagudo Ruiz llamó a los principales cuadros del territorio a trabajar por minimizar los daños a la población, a prestar atención a cada problema que se presente, en especial a la población evacuada, a actuar de manera responsable y a sacar lecciones de lo ocurrido para saber enfrentar mejor la próxima crecida. [Tomado de Granma]
El episodio lo relató la víspera Inés María Chapman, presidenta del INRH, junto a las compuertas por donde el mayor embalse de Cuba acaba de aliviar más de 250 millones de metros cúbicos tras sobrepasar en un abrir y cerrar de ojos su capacidad de diseño, luego de un espectacular aluvión, que según los estudiosos no tiene precedentes en la historia de la región.
Las intensas lluvias de la pasada semana empaparon a Sancti Spíritus, desbordaron ríos y arroyos, repletaron presas y tranques, provocaron no pocos perjuicios a la infraestructura del territorio y sobre todo, trastocaron la rutina de la mayoría de las personas que habitan esta parte de la Isla.

En Yaguajay, Oscar Ulises Melián despertó en la madrugada del jueves con el agua a la rodilla por las inundaciones del río Máximo; en Mapos, Idilemis Chaviano tuvo que hacer sus bártulos a la carrera y más que ello, cargar con una barriga de seis meses para ponerse a salvo de las inundaciones que unieron mar y tierra en esa zona del litoral sur.
ZAZA ABAJO
El peligro que representa la presa Zaza está documentado y reconocido en los planes de contingencia de la Defensa Civil desde que en junio de 1972 un temporal "a la antigua" repletó en cuestión de semanas el embalse, todavía en construcción, y una avería en su cortina provocó un susto que ya dura 40 años.
Lo que no estaba escrito ni constaba en los cálculos de los entendidos hasta ahora fue lo que ocurrió entre el miércoles 23 y el viernes 25 de la pasada semana: que la Zaza podía llenarse en cuestión de horas y crear una situación de peligro real aguas abajo.
"Esta experiencia inédita de lluvias tan intensas en tan breve periodo en una cuenca rica nos obliga a actualizar nuestros planes y a transformar los procedimientos en correspondencia con los fenómenos que se presentan a propósito del cambio climático", reflexionaba la presidenta del INRH tras comprobar en el terreno la magnitud del fenómeno.
Pero si atípica y súbita fue la crecida de los ríos que desembocan en la presa —Zaza,Tuinucú, Yayabo y Cayajaná—, no menos lo fue la evacuación de las personas residentes en áreas de peligro que debieron sobreponerse no solo al hecho de dejar atrás buena parte de sus bienes para poner a salvo la vida, sino a otros imponderables como lluvias incesantes, inundaciones y alcantarillas desbordadas.
Los momentos más tensos sin duda se vivieron entre el mediodía y la tarde del viernes, cuando la Zaza subía por minutos —a las 5:00 p.m., llegó a 1 039,84 millones de metros cúbicos—, situación que sugería abrir al máximo sus seis compuertas de alivio, pero una razón de fuerza mayor lo impedía: río abajo todavía se luchaba por concluir la evacuación de las personas.
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| José Ramón Monteagudo, presidente del Consejo de Defensa Provincial, y el general de División Ramón Pardo Guerra, jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil |
Los resultados de la operación de rescate fueron reconocidos por José Ramón Monteagudo Ruiz, presidente del Consejo de Defensa Provincial, órgano que se mantenía activado todavía este domingo al igual que sus homólogos en los ocho municipios.
SIEMPRE QUE LLUEVE ESCAMPA
Según los registros pluviométricos existentes, desde 1931, fecha en que empezaron a consignarse, hasta hoy, en el territorio que ocupa la actual provincia de Sancti Spíritus se reportaban precipitaciones significativas para un mes de mayo (entre 350 y 520 milímetros) en varios años —1958, 1966, 1977, 1990 y 2002—, sin embargo, nunca antes se había promediado, solo hasta el día 25, un acumulado de 583,8 milímetros, la mayor parte prácticamente en dos días.
Un municipio como Trinidad, aguijoneado por sequías sucesivas que en los últimos tiempos habían debilitado su manto freático hasta límites extremos, recibió en poco más de 48 horas una cifra comparable a su promedio anual, según han podido precisar los expertos de Recursos Hidráulicos.
Pero como reza el refrán, siempre que llueve, escampa, y tal oportunidad viene siendo aprovechada por los espirituanos para iniciar la recuperación, cambiar la imagen de la provincia y ganar vitalidad en todos los frentes de la producción y los servicios.
"Aquí la crecida se llevó la carretera, la alcantarilla... , pero ya tenemos paso", cuenta un lugareño a las puertas de La Sierpe, donde un cañadón sin nombre se volvió río, desguazó el lugar y mantuvo incomunicada a la cabecera municipal con Sancti Spíritus durante varias horas.
Afortunadamente la infraestructura vial del territorio va recuperando su vitalidad: la Carretera Central, aunque con velocidad controlada y límites de carga, abrió paso entre el Occidente y el Oriente del país, luego de que los especialistas estudiaran de forma preliminar el puente sobre el río Zaza y ya en las últimas horas se despejaron los deslizamientos que limitaban el acceso a Topes de Collantes, a Trinidad a través del Circuito Sur y a Yaguajay en la zona de El Yigre.Uno de los frentes más complicados, sin embargo, continúa siendo el estado ruinoso en que quedaron muchos de los caminos, terraplenes y viales, tanto en la montaña como en el llano, situación que todavía este domingo mantenía incomunicados algunos poblados.
Acueducto había logrado restablecer el servicio en las principales ciudades, salvo en un importante sector de Trinidad donde las afectaciones a la conductora de San Juan de Letrán, que atraviesa parte del lomerío del Escambray, no habían podido subsanarse aún y la Empresa Eléctrica daba soluciones para casi todos los reportes de interrupciones.
Mientras, en el Sur del Jíbaro se reactivaba la recolección y el procesamiento industrial del arroz, un cultivo en el que se estiman pérdidas por 5 900 toneladas por daños a las plantaciones, fundamentalmente a aquellas en estado de recolección.
Desde el Consejo de Defensa Provincial, José Ramón Monteagudo Ruiz llamó a los principales cuadros del territorio a trabajar por minimizar los daños a la población, a prestar atención a cada problema que se presente, en especial a la población evacuada, a actuar de manera responsable y a sacar lecciones de lo ocurrido para saber enfrentar mejor la próxima crecida. [Tomado de Granma]
Más de ocho mil personas evacuadas en Cuba por lluvias intensas
Las lluvias que afectan a la mayor parte de Cuba se tornaron severas en la provincia central de Sancti Spíritus, donde hoy se completó la evacuación de más de ocho mil personas, en zonas de posibles inundaciones, informó PL.
El General de División Ramón Pardo Guerra, jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, exhortó a emplear todas las medidas para preservar los recursos y las vidas humanas, durante un encuentro con el Consejo de Defensa.
De las zonas cercanas a la presa Zaza, la mayor del país, fueron trasladas a albergues o casa de familiares a más de seis mil personas. Mientras otras mil 500 fueron evacuadas en el resto de los municipios, en especial Trinidad y Yaguajay.
La crecida de los ríos ha provocado deslizamientos, roturas de alcantarillas y puentes e incomunicaron varios municipios con la cabecera provincial, incluyendo la carretera central.
También fueron llevadas a lugares altos más de 20 mil cabezas de ganado vacuno, así como cerca de 30 mil aves ponedoras. Las afectaciones han sido cuantiosas en la apicultura y en las cosechas de tabaco y arroz, según adelantaron las autoridades.
Teresita Romero, presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular (Gobierno) calificó de complejas las condiciones del territorio por el aumento vertiginoso de la capacidad de las presas.
El embalse Zaza llegó a su máxima capacidad (mil 20 millones de metros cúbicos), nivel que no alcanzaba desde junio de 2002.
En una nota informativa, el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil señaló este viernes que dos personas están desaparecidas, tras un intento de cruzar ríos crecidos.
Ante los daños ocasionados por las lluvias una comisión integrada por el viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, General de Cuerpo de Ejército Joaquín Quinta Solá y los generales de división Raúl Rodríguez, jefe del Ejército Central, y Pardo Guerra, recorrió las zonas más afectadas.
El General de División Ramón Pardo Guerra, jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, exhortó a emplear todas las medidas para preservar los recursos y las vidas humanas, durante un encuentro con el Consejo de Defensa.
De las zonas cercanas a la presa Zaza, la mayor del país, fueron trasladas a albergues o casa de familiares a más de seis mil personas. Mientras otras mil 500 fueron evacuadas en el resto de los municipios, en especial Trinidad y Yaguajay.
La crecida de los ríos ha provocado deslizamientos, roturas de alcantarillas y puentes e incomunicaron varios municipios con la cabecera provincial, incluyendo la carretera central.
También fueron llevadas a lugares altos más de 20 mil cabezas de ganado vacuno, así como cerca de 30 mil aves ponedoras. Las afectaciones han sido cuantiosas en la apicultura y en las cosechas de tabaco y arroz, según adelantaron las autoridades.
Teresita Romero, presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular (Gobierno) calificó de complejas las condiciones del territorio por el aumento vertiginoso de la capacidad de las presas.
El embalse Zaza llegó a su máxima capacidad (mil 20 millones de metros cúbicos), nivel que no alcanzaba desde junio de 2002.
En una nota informativa, el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil señaló este viernes que dos personas están desaparecidas, tras un intento de cruzar ríos crecidos.
Ante los daños ocasionados por las lluvias una comisión integrada por el viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, General de Cuerpo de Ejército Joaquín Quinta Solá y los generales de división Raúl Rodríguez, jefe del Ejército Central, y Pardo Guerra, recorrió las zonas más afectadas.
Tormenta Emily se disipa convertida en onda tropical [+ video]
Emily ha sido degradada a onda tropical. La causa ha sido la interacción de la circulación de Emily con las altas montañas de La Española y condiciones desfavorables en la atmósfera superior.
En las provincias orientales todavía debe prestarse atención a la evolución de las lluvias asociadas con la activa onda tropical en que se ha convertido Emily. Hay que recordar que el suelo en esas provincias está saturado por las lluvias que ocurrieron recientemente.
Por lo anterior, se reitera que las lluvias continúan siendo un factor muy importante para las provincias orientales en estas condiciones, sobre todo en caso de que se activen más sobre áreas montañosas.
En las provincias orientales todavía debe prestarse atención a la evolución de las lluvias asociadas con la activa onda tropical en que se ha convertido Emily. Hay que recordar que el suelo en esas provincias está saturado por las lluvias que ocurrieron recientemente.
Por lo anterior, se reitera que las lluvias continúan siendo un factor muy importante para las provincias orientales en estas condiciones, sobre todo en caso de que se activen más sobre áreas montañosas.
Brasil enfrenta el precio de la tragedia de Río
Eric Nepomuceno.- A estas alturas, la aritmética macabra de la suma de números trágicos sigue su rumbo. Los muertos por los aluviones de hace dos semanas en las sierras vecinas a Río sumaban 790 en la noche del viernes, y los desaparecidos habían ascendido a 400. Había, entre las ciudades alcanzadas por el desastre, 2180 niños abandonados en refugios, sin que nadie los buscase. Ese abandono es un indicio claro de que sus padres, y quizá los familiares más cercanos, estén en la contabilidad de los muertos y desaparecidos. En Nova Friburgo, la más devastada de las ciudades serranas, desde el martes, cuando el cielo clareó, fueron retiradas cada día 800 toneladas de barro, pedazos de árboles, piedras, basura. Eso, en el centro urbano de la ciudad. Porque en la zona rural todo seguía igual, con equipos de rescate tratando de atender a los sobrevivientes mientras recogían cadáveres. En Teresópolis la situación era la misma. Relatos de horror se sucedían. En las periferias de esas dos otrora hermosas ciudades los perros callejeros ayudaban a encontrar cadáveres de la manera más brutal posible: tratando de sacarlos del barro para comerlos.La tercera y principal ciudad de la sierra, Petrópolis, padeció menos. O, mejor dicho: padeció el horror con idéntica intensidad, pero en un área muy restringida. No por eso las escenas fueron menos tenebrosas. El valle del Cuiabá, donde hubo el mayor número de los 66 muertos de Petrópolis (Nova Friburgo tuvo 381, Teresópolis 316, números que valían hasta las ocho de la noche del viernes), era habitado por gente pobre y por pocas familias ricas. Era una región de casitas y ranchos colgados en los cerros de bosques y también de grandes quintas donde se criaban caballos de raza y de alto precio. Relato de un bombero que integra una de las brigadas de rescate de víctimas: “El jueves, logré localizar cuatro cadáveres humanos. Y unos 18 caballos muertos. No hubo nadie para identificar las víctimas humanas. Es probable que sus familias estén enterradas bajo lodo. Para los caballos estaban sus dueños, que los identificaban llorando. Es un mundo al revés”.
Las autoridades –alcaldes, el siempre parlante gobernador de Río, Sergio Cabral, ministros del gobierno nacional– trazan cálculos contundentes sobre las pérdidas provocadas por el cataclismo y el volumen de dinero que será necesario para reconstruir lo que sea reconstruible y tratar de darle alma nueva a los negocios de la región. También calculan cuánto se tardará para recuperar lo recuperable, y cuánto tiempo demandará la construcción de nuevas viviendas.
Lo que nadie se anima a prever es cuánto tiempo será necesario para que las víctimas se recuperen de la sensación de pánico sin fin. Muchas de las familias retornaron a los escombros de sus casas colgadas en áreas de riesgo inminente. Dicen que no tienen dónde ir. Dicen que no quieren perder lo poquito que se salvó de la furia de la tempestad. Las autoridades dicen que no tienen cómo sacarlas, a no ser por la fuerza, y admiten que nadie se anima a emplear la fuerza, aunque sea para salvarles las vidas, en un ambiente de tanta desesperación. En cualquier instante puede haber nuevos temporales. La solución ha sido, desde el viernes, cortar la luz y el agua que habían sido reconectadas en los días anteriores. Al fin y al cabo, luego de días sin luz ni agua ni comunicación alguna, quizá se hayan acostumbrado.
Difícil y delicada, en términos políticos, la situación del nuevo gobierno presidido por Dilma Rousseff. Por razones obvias –su lealtad a Lula, la necesidad de ejercer y mantener control político sobre sus ministros, y, por último, por haber integrado el gobierno anterior en el puesto de jefa de Gabinete– no le conviene, bajo ninguna hipótesis, lanzar críticas a la poca atención con que se trató la cuestión de la prevención de desastres naturales. Tampoco es conveniente, al menos por ahora, perder tiempo criticando la criminal omisión de alcaldes y gobernadores estaduales frente a la invasión desordenada de cerros y valles.
La presidenta ha sido clara, directa y dura en sus determinaciones. Exige y advirtió que exigirá acciones concretas y coordinadas. Anunció la implantación de un Plan Nacional de Prevención contra Desastres, que es muy similar al anunciado por Lula en 2005 y que jamás salió del papel.
Pero si faltaba alguien para ponerle el dedo a la llaga, ya no falta más. El secretario nacional de Políticas y Programas de Investigación y Desarrollo, del Ministerio de Ciencia y Tecnología, Luiz Antonio Barreto de Castro, especialista en prevención de tragedias, decidió decir lo indecible. El participó del gobierno anterior. “Hablamos mucho y no hicimos nada. Hace dos años hicimos un plan de radares para entrar en la primera etapa del Programa de Aceleración de Crecimiento (la estrella del segundo gobierno de Lula), no lo logramos. Nos orientaron para que entrásemos en el PAC 2, la segunda etapa, y nada.”
Luego de eso, en agosto del año pasado su secretaría nacional oyó a diez estados brasileños y, juntos, definieron un proyecto-piloto cuyo costo se estimó en 36 millones de reales (unos 80 millones de pesos). Tampoco logró ese presupuesto. Palabras de Barreto de Castro: “Si se gastan en 2011 esos 36 millones, en 2012 quizá no haya muertos. Si hubiéramos gastado hace dos años, no habría tantos muertos en Río. No tenemos sistema de prevención y alarma, esa es la verdad”. Y repitió: “Hemos hablado mucho y no hemos hecho nada”. Dijo eso y dimitió.
Fuente original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-160969-2011-01-23.html
Huracán Paula, pasó a Tormenta, pero dejó fuertes lluvias y vientos (+ video)
La tormenta tropical Paula ocasionó este jueves fuertes lluvias y vientos a su paso por la porción norte de Pinar del Río y zonas de la provincia de La Habana y en la capital, con más fortaleza de lo esperado.Al mediodía de hoy los restos de la Depresión Tropical Paula, se convirtieron en una zona de bajas presiones que tiene su centro justamente sobre la línea costera de Caibarien, Villa Clara. Su presión mínima es de 1009 hecto Pascal y sus vientos máximos sostenidos han disminuido hasta 35 kilómetros por hora, según el Instituto de Meterología de la República de Cuba.
Este viernes en la capital cubana se rehabilitaba el servicio eléctrico y el abasto de agua. (Ver video Afectaciones en La Habana, debajo)
José Rubiera, jefe del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología, indicó que este organismo tropical penetró en suelo cubano entre las 12 y la una de la tarde del jueves por las inmediaciones de Puerto Esperanza y luego continuó moviéndose en un rumbo próximo al este, a unos 15 km/h.
No obstante, a pesar de debilitarse, Paula produjo rachas de vientos máximos de 110 km/h en la estación de La Palma, y de 106 km/h en Bahía Honda, ambas también en Pinar del Río.
Entre las cuatro y media de la tarde y las siete de la noche una parte activa de su paquete nuboso avanzó sobre la capital, para causar numerosas lluvias y tormentas eléctricas, acompañadas de vientos en rachas que en la estación de Casablanca alcanzaron velocidades entre los 90 y los 99 km/h, según la información ofrecida a Granma por el meteorólogo Rolando Martínez Cantero.
Golfo de México y Agatha
“La civilización es una carrera entre la educación y la catástrofe”: Herbert George Wells (1866-1946).
__________________________Hay catástrofes que son evitables y otras que parecen inevitables. Unas, las que dependen de la actividad humana y son hasta previsibles; otras, las que forman parte de los cambios propios de la naturaleza y nadie sabe cuándo se harán presentes. En el primer caso, están aquellos incidentes que se convierten en accidentes de consecuencias fatales por la falta de cálculo y falla en las tecnologías del hombre. En el segundo, devienen los eventos —casi siempre periódicos— que son intrínsecos a los cambios estacionales, pero desbordan las expectativas sobre las cuales normalmente se presentan.
Entre los primeros están aquellos “accidentes” como el de la fuga de petróleo en el Golfo de México, en el pozo ubicado a mil 600 metros de profundidad que está bajo la responsabilidad de la empresa British Petroleum (BP). En el segundo ejemplo, incidentes que desbordan la expectativa de los hombres como sucede con los terremotos y, en otros, eventos como la tormenta Agatha que pasó por Centroamérica hace una semana.
En ambos casos el desastre es de muy elevadas consecuencias. El primero, en cuanto a la destrucción de los ecosistemas marítimos por la prolongación en el tiempo de permitir un escape al mar de incalculables cantidades de petróleo. En el segundo, en cuanto a la pérdida de vidas humanas y sus secuelas en infraestructura y vivienda, en países pobres como Guatemala.
El problema es que en ambas situaciones las consecuencias se hacen mayores por los errores humanos. En el primero, porque la avidez de ganancia de la industria del petróleo se coloca por encima de todo, incluso del “ahorro”. En el segundo, porque la falta de precaución —la adopción de medidas preventivas, las mínimas indispensables— magnifica las tragedias.
Valga otra vez el comparativo. En el primer caso, porque fallan los cálculos sobre la resistencia de los materiales utilizados (una válvula de seguridad del pozo que no funcionó; ¿pero porqué una y no diez?) a elevadas profundidades del mar; errores de los ingenieros de proyecto. Falla humana. En el segundo porque, pese a los antecedentes sobre tormentas similares, los gobiernos no aplican medidas simples de protección de la población con anticipación; omisiones de los gobiernos. Fallas humanas.
En un caso, el problema del derrame está creando uno de los peores desastres, por el impacto derivado del petróleo disperso en el mar y en las playas aledañas; el daño a los ecosistemas será incalculable. Un síndrome de que todo el sistema de la industria de la transformación actual, petrolera en este caso, está llevando al mundo hacia su propia destrucción. La autodestrucción del hombre, en aras de una causa no justificada por la necesidad sino totalmente injustificada por la voracidad de mayores ganancias.
En el otro, una muestra más de que una cosa es la presencia de fenómenos naturales, como Agatha o en su momento Stan, que se presentan con una fuerza incontrolable por el hombre, pero otra muy distinta que no se tomen las medidas preventivas suficientes para evitar el máximo impacto. Desde luego por las vidas humanas. En este sentido apuntan los señalamientos de los medios guatemaltecos hacia el presidente Colom, porque no actuó y no previó, en el caso de Agatha, pese a la experiencia de Stan. Y les asiste la razón. Por eso, como dice en su edición dominical el diario La Hora de Guatemala: “Agatha y Stan no son sólo dos desastres naturales, también serán recordados como grandes errores gubernamentales”.
En el caso del desastre de BP, esta empresa se enfrenta a la furia de los ecologistas de todo el mundo; a los pescadores afectados de las costas de EU, y a los reclamos del propio gobierno de Obama. BP tendrá que responder a las demandas presentadas en su contra por las afectaciones de una fuga incontrolada en mucho tiempo. Pero no puede olvidarse que, como en el caso del gobierno guatemalteco, los mismos EU tienen responsabilidad en esto, porque son ellos los que “alquilaron” los servicios de BP para perforar y extraer petróleo del Golfo a esas profundidades.
Así, en Guatemala muchas personas pudieron conservar la vida tras el paso de la tormenta Agatha. El caso es que según los datos finales de la tragedia, hay un total de 170 fallecidos, 148 heridos, 101 desaparecidos y cerca de 70 mil damnificados. Ahora, como le ocurre a BP con la colocación de parches mal pegados, lo mismo a Colom. La petrolera BP puede tratar de engañar al mundo con el “embudo” colocado para capturar parte del petróleo fugado, pero eso representa una salida falsa o provisional.
En Guatemala, el presidente ha hecho un llamado a la población “a la unidad nacional”, para enfrentar el desafío de la reconstrucción. Y una petición al gobierno de Estados Unidos, al solicitar el Estatus de Protección Temporal para el millón 200 mil indocumentados guatemaltecos que están allá. Esperando con ello, que la comunidad migrante juegue un papel “fundamental” con el envío de remesas para la reconstrucción de su país.
Pero en el pecado llevan la penitencia y los daños están hechos. Más lo que falta en ambos casos, porque son asuntos irresueltos todavía. Para BP resolver el problema de fondo y con alguna otra medida definitiva. No como ahora, con paliativos. A Colom, aparte de enfrentar los problemas de la reconstrucción y cargar con el peso de aquellos guatemaltecos que murieron pero pudieron no perder la vida, convencer a la población y al mundo que estará haciendo lo indispensable de ahora en adelante. Pero ocurrieron situaciones similares a las de Stan en 2005, cuando fallecieron 669 personas (pudieron ser 2 mil) y hubo cuantiosas pérdidas económicas también.
Así sea con todo el dinero de sus arcas, ni con eso pagará BP los daños generados por el accidente tras la explosión de la plataforma “Deepwater Horizon”, el pasado 21 de abril. La compañía Transocean Ltd con sede en Suiza, la propietaria de la plataforma, presume ser “la mayor extractora de petróleo submarino”, con 140 plataformas de perforación y 18.000 empleados. Claro que ahora no ha dicho “esta boca es mía”. Se ha hecho la occisa en todo momento. Pero como dicta el refrán: tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata.
Colom tiene una deuda con los guatemaltecos; los petroleros (EU-BP- Transocean) con el mundo y con la ecología del Golfo de México. Todo por no hacer lo indispensable para prever lo que, ya encima, se convierte en catástrofe.
http://alainet.org/active/38708
Haití: lluvias complican situación de damnificados (+video médicos cubanos)
Al menos 11 personas murieron en el suroeste de Haití y otra está desaparecida debido a las intensas lluvias que han caído en el país, que a su vez dificulta la situación de los refugiados, luego del terremoto de magnitud 7,3 del pasado 12 de enero que devastó la región caribeña.
"La situación es grave (...) zonas enteras están totalmente inundadas, las personas han subido a los techos de sus casas", afirmó el senador, Francky Exius.
Cinco personas perecieron en el distrito de Gelee, localidad cercana a la tercera ciudad más grande de Haití, Cayes, cuando un carro se accidentó por la fuerza de las aguas, agregó el parlamentario.
Por su parte, el diputado Guy Gerard Georges, afirmó que tres haitianos murieron en una aldea cercana de Torbeck. Dos personas fueron arrastradas por la crecida del río del Ilet, también cercano a Cayes.
Por su parte, Protección Civil reportó la muerte de una persona en la región de Baraderes, donde la aguas se elevaron un metro y medio.
"Varias ciudades y localidades del sur de Haití están inundadas", aseguró el portavoz de Protección Civil en Puerto Príncipe, que precisó que tras un día entero de lluvias las personas han tenido que abandonar sus casas.
Las precipitaciones obligaron a las autoridades a evacuar a 500 reclusos en Cayes, por inundaciones.
"La cárcel de la ciudad de Cayes está bajo 50 centímetros de agua. La policía haitiana y los cascos azules de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) están obligados a evacuar a cerca de 500 detenidos entre los cuales 18 mujeres", informó el portavoz de Protección Civil.
Las autoridades locales estudian junto a la Dirección Regional de la Policía del país la ubicación de los los presos.
Los departamentos del Sur y Nippes son los que se han visto más afectados por los torrenciales.
Haití fue víctima de un terremoto que arrasó la capital el pasado 12 de enero, y ahora las precipitaciones han complicado la situación de miles de personas que se encuentran en refugios improvisados o en campamentos de ayuda humanitaria.
Fuente: TeleSUR - Televisión Cubana
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