Pido prestado a las fuentes que cito porque el personaje asquea, siendo que pudo ser uno de los más queridos de la región porque conoce el oficio, pero lo ha puesto al servicio de causas innobles. Es Mario Vargas Llosa, defensor de lo indefendible y en camarillas nada edificantes.
“El mismo escribidor que habla de libertad, de moral, que da lecciones sobre las bondades del capitalismo y maldice la propiedad social, se le descubre […] en la cueva donde se reúnen los traficantes de armas, de drogas, de la corrupción más perniciosa y de degradación humana. El escribidor ha sido localizado en el paraíso fiscal, en el santuario corrupto de Panamá.
