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Un vistazo a las ayudas de los ricos al desarrollo, corrupción incluida

Norelys Morales Aguilera.- Mientras los países de la Unión Europea rediseñan sus políticas para la ayuda a países en desarrollo, condicionándolos a objetivo más políticos que económicos, expresados en “promocionar los derechos humanos, la democracia y la buena gobernanza en los países receptores, así como un desarrollo sostenible e inclusivo”, ignoran los escándalos de corrupción asociados a esas asistencias.

Por otra parte, los países del G8 que reunidos a partir de este viernes en Camp David, Estados Unidos, intentarán mantener los avances en seguridad alimentaria y lucha contra la pobreza en África con el apoyo del sector privado en un contexto de crisis. ¡Del sector privado!

Solo en España los impagos a ONG de desarrollo por parte de gobiernos autonómicos y locales superan los 70 millones de euros, según han denunciado varias ONGs. Con una deuda de 38 millones de euros, Andalucía encabeza la lista de impagos, seguida por la Comunidad Valenciana (más de 10 millones de euros), Cataluña y Castilla-La Mancha, con deudas superiores a los 8 millones de euros cada una, señala SERVIMEDIA.

A los impagos se une la corrupción, como muestra, desde febrero es investigado en Valencia un fraude por desvío de importantes cantidades de dinero de la ayudas de Cooperación a empresas ubicadas en Estados Unidos, que incluye a personajes de la política del bipartidismo español, tanto del PSOE como del PP, abordan sendos reportajes de EL País desde esa región.

La magistrada Nieves Molina, titular del Juzgado de Instrucción valenciano número 21 fue contundente: “Resulta insólito que para llevar a cabo un proyecto en Mauritania y en Camerún se precise de los servicios de una sociedad domiciliada en Estados Unidos”.

La ONG Asade África, dirigida por la imputada Christine Bernardette, envió en 2010 dos transferencias de casi 164.000 euros a la mercantil New Castle Consulting Corporation a través del Bank of America. Augusto César Tauroni es uno de los 22 imputados y en privación de libertad.

Según la jueza, la trama habría captado seis millones en subvenciones de cooperación. Y de ese dinero, "más de un millón y medio" se habría destinado a sociedades de Tauroni y de algunos de sus socios en España y Estados Unidos.

Otra firma vinculada a Tauroni, Equipment Marketing, recibió dos transferencias de 415.000 euros y de 147.100, a cuenta de las subvenciones logradas por la Fundación Hemisferio, presidida por el propio cerebro de la trama.

Y otro ejemplo sería el de Esperanzas sin Fronteras, que envió dos transferencias por 103.718 euros a la firma Worlwide Human Resources y otras dos transferencias por 108.516 euros a la sociedad Quinto Centenario LLC. Según las investigaciones policiales, también detrás de estas sociedades estaría Tauroni.

El saqueo de cuello blanco es más amplio. El presidente del Patronato de la Fundación Cultural y de Estudios Sociales (Cyes), Marcial López, se benefició del dinero que se destinó a la ONG para dos proyectos en Nicaragua. Solo dos subvenciones concedidas a esta organización en 2008 sumaron 1.666.819 euros, pero, según el auto, “tan solo 43.000 euros se transfirieron a Nicaragua”.

La jueza estima, en base a los informes recabados, que “Cyes adquirió cuatro inmuebles en Valencia” por un importe total 969.875 euros, es decir, el 58% de las ayudas recabadas por esta fundación para destinar al tercer mundo se gastaron en inmuebles.

Así de alegres andan las ayuditas.

CIA: demanda a ex agente que publica críticas por inoperancia y corrupción.

La CIA, ha demandado a un ex agente por haberse atrevido a publicar un libro de memorias en el cual critica la inoperancia de los servicios secretos estadounidenses. Los actuales jefes de la "compañía" han calificado estos escritos como una revelación deliberada de secretos estatales y violación de la ética profesional, según comunicó este 20 de octubre la CNN.

El demandado es una persona con el seudónimo de Ishmael Jones y cuyo verdadero nombre se mantiene en anonimato. Según afirma este ‘veterano del frente invisible’, él ha pasado en el extranjero alrededor de 20 años como agente secreto, principalmente en países árabes.

Al retirarse, Jones se dedicó al periodismo. En el año 2008 publicó si libro titulado 'The Human Factor: Inside the CIA's Dysfunctional Intelligence Culture' ('El factor humano: desde el epicentro de la decadencia funcional de la cultura de inteligencia de la CIA'). El contenido revelador de esta obra resultó el principal motivo de las demandas judiciales del servicio secreto.

Los demandantes afirman que al publicar este libro Ishmael violó las condiciones del contrato firmado por él antes de entrar en el servicio activo. En particular el contrato prohíbe a los agentes de la CIA divulgar los datos confidenciales o de uso interno a terceras personas. En caso de publicar una autobiografía o cualquier otra obra escrita, el ex empleado tiene la obligación de presentarla previamente a los especialistas de la institución. Jones cumplió el requisito contractual y mandó su libro al Consejo de Revisión de las Publicaciones de la Agencia, pero decidió publicarlo antes de que los estrictos censores del mencionado departamento dieran su veredicto final.

Actuando en su defensa, Jones afirma que la obra publicada no contiene ningún material confidencial capaz de afectar o sabotear las labores secretas de la propia Agencia.

Según la CNN, el libro ofrece una imagen negativa de la CIA como una estructura totalmente inoperante y corrupta, cuyos funcionarios se enriquecen gracias a los contribuyentes que, sin darse cuenta de ello, financian operaciones secretas inútiles y caras.

En particular, el autor menciona que tras los actos terroristas del 11 de septiembre el Congreso asignó 3,5 billones de dólares para las operaciones del departamento secreto en el extranjero, pero esta enorme suma de dinero fue malgastada en reclutamiento masivo de nuevos agentes y la construcción de nuevas oficinas. Un 90% de los empleados de la CIA, según Jones, hacen un trabajo totalmente inútil en vez de tomar participación eficiente en las operaciones internacionales.

La 'compañía' demanda a su ex miembro a devolver todos los ingresos –no muy suculentos, la verdad sea dicha- que ha obtenido de la venta del libro, y espera que tras el juicio Jones reciba una penalización mucho más severa por haberse atrevido a criticar la todopoderosa y omnipresente Agencia.

Fuente: Actualidad RT