Carlos Fazio.- La Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) vuelve a las andadas. En realidad nunca se ha apartado de la industria de la contrarrevolución. Si hay dinero para financiar actividades subversivas contra Cuba, Jorge Mas Santos se anota. En la coyuntura no se trata de planes de magnicidio, sabotajes o acciones terroristas en la isla, como las que la FNCA protagonizó en el pasado. Su accionar ahora es menos letal: capacitar y formar jóvenes cubanos como líderes opositores mediante las técnicas de la llamada "guerra suave".
