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El Pentagono USA habría creado el "síndrome de La Habana"

Informe de CNN
Norelys Morales Aguilera.- El Pentágono ha estado probando durante más de un año un dispositivo que podría causar el llamado 'síndrome de La Habana', dolencia que ha afectado en los últimos años a diplomáticos estadounidenses alrededor del mundo, según fuentes de CNN, informó RT.

Conforme a lo anterior se comprobaría las falsas acusaciones contra Cuba de unos supuestos ataques sónicos a diplomáticos norteamericanos en la capital cubana, lo cual fue desmentido por exhaustivas investigaciones en la Isla, pero sirvió de combustible para amenazas y campañas mediáticas.

El dispositivo fue adquirido, continúa el medio, en una operación encubierta por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional por millones de dólares en los últimos días del Gobierno de Joe Biden.

Según una de las personas consultadas, el dispositivo genera ondas de radio pulsadas.

El 'síndrome de La Habana' fue bautizado en Estados Unidos con los primeros casos que se reportaron en la Embajada del país norteamericano en la capital cubana en 2016. Posteriormente, hubo quejas de dolencias por parte de funcionarios estadounidenses en China, Rusia, India, Colombia, Europa e incluso Washington.

Las víctimas han reportado que escuchaban un sonido agudo acompañado de otros síntomas como mareos, visión borrosa, pérdida de memoria y dificultad para concentrarse, lo que generó sospechas de un ataque por parte de un actor extranjero que utilizaba un arma de energía

Sin embargo, cinco de las siete agencias de inteligencia estadounidenses concluyeron que es muy poco probable que un actor extranjero esté detrás de los incidentes, si bien otras dos no descartaron que las lesiones reportadas fueran causadas por un arma. 

A esta hora mangas verdes ¿no?


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¿Dónde hallar la verdad del supuesto "síndrome de La Habana"?

Norelys Morales Aguilera.─ El pasado 2 de agosto un reporte de la CNN se refería al miedo y la frustración de diplomáticos norteamericanos sobre el mal llamado "síndrome de La Habana", calificativo que sustituye al de "ataques sónicos" que hace cinco años empleaba. Quedaba en evidencia el gobierno de Joe Biden por no hacer nada al respecto.

Un documentado artículo del diplomático cubano José Ramón Cabañas Rodríguez, prueba la ficción política desatada. Entre otras afirmaciones señala:  

Uno. "El Departamento de Estado se limitaba a una escueta línea de mensajes: algo había sucedido en La Habana y la parte cubana debía explicarlo, aún sin ellos decir exactamente qué era lo que había ocurrido. En términos deportivos era lo más parecido a practicar tiro contra un blanco en movimiento."

Dos. Cuando se revisan los reportes de prensa de aquellos días, se puede apreciar que la información sobre los supuestos ataques fluyó al público estadounidense a través de periodistas específicos de medios señalados, el resto solo hacía eco sin formular preguntas incómodas, o cuestionar la historia oficial. Funcionarios cubanos localizaron y hablaron con  los directivos de tales medios, los cuales no pudieron desmentir nunca que sus periodistas estuvieran siendo utilizados por fuentes no identificadas del gobierno de Estados Unidos que contribuían a crear más confusión  y no a buscar una explicación. Tampoco pudieron justificar la reiteración periódica al tema, a pesar de que no había nada nuevo que informar.

Tres: El ya acuñado “Síndrome de La Habana” fue un argumento útil para Estados Unidos ante su propia opinión pública y ante terceros para justificar el cierre de los servicios consulares de su embajada en la capital cubana, descontinuar allí los servicios de inmigración y ciudadanía, reducir la presencia diplomática cubana en Washington, emitir alertas de viaje a Cuba, reducir el flujo de visitantes con ese destino, poner en tela de juicio el compromiso de las autoridades cubanas respecto a la seguridad en su territorio para diplomáticos extranjeros.

Cuatro. El FBI visitó La Habana en cuatro ocasiones para realizar su propio análisis con total libertad. Al final sus conclusiones coincidieron con  la opinión de los expertos cubanos de que no existían evidencias de ataques, pero el Departamento de Estado rechazó la propuesta del Buró de hacer parte de la investigación al Centro de Control y Prevención de Enfermedades en Atlanta (CDC), el cual tenía además experiencia de intercambios científicos de larga data con contrapartes cubanas.

Cinco. No había un crimen, ni víctimas, ni evidencia, ni arma homicida, pero tampoco móvil. Entonces, ¿en qué se basó la acusación lanzada a los cuatro vientos contra Cuba durante meses?

Seis. Y sucedió lo inevitable, la teoría que fue creada para dañar las relaciones con un país extranjero fue utilizada por las supuestas víctimas para presentar ante los tribunales estadounidenses demandas judiciales bajo la acusación de que el Departamento de Estado y otras agencias no protegieron adecuadamente a sus asalariados. El cazador terminó cazado.

Siete: Gracias a la labor profesional de desclasificación de la organización estadounidense National Security Archives,  en febrero del 2021 fueron publicados tres informes sobre lo que se denominado “Síndrome de La Habana”  redactados por el Departamento de Estado, el Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades y las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los EE UU. En todos ellos se reflejó lo sucedido en relación con este tema durante los años de Trump: la falta de cooperación de las agencias empleadoras de los afectados con los que realizaron las investigaciones, inexistente acceso a los implicados, decisiones precipitadas por motivaciones políticas y ausencia de una teoría que explicara la atribución de síntomas diversos a una causa común.

Este 13 de septiembre, según Prensa Latina, expertos cubanos se han pronunciado sobre una práctica científica defectuosa.

De acuerdo con los especialistas, la teoría sobre el denominado síndrome de La Habana, afectación que según Washington impactó en la salud de diplomáticos estadounidenses en esta capital 'solo ha sobrevivido debido a un uso sesgado de la ciencia'.

Los miembros de la Academia de Ciencias de Cuba denominaron 'síndrome misterioso' a la narrativa que el Gobierno norteamericano utilizó para cerrar los servicios consulares en la isla y retirar gran parte de sus trabajadores aquí durante la administración de Donald Trump (2017-2021).

La teoría 'asume que la causa de estos incidentes son ataques con algún arma de energía no identificada', señaló el texto.

Los expertos interpretaron los hechos disponibles 'basándonos en los informes publicados en Estados Unidos y Canadá y en los estudios de campo realizados en La Habana'.

Concluyeron que posiblemente algunos empleados estadounidenses se sintieron enfermos debido a una colección heterogénea de condiciones médicas, algunas preexistentes antes de ir a Cuba y otras adquiridas debido a causas sencillas o bien conocidas.

'Muchas enfermedades prevalentes en la población general pueden explicar la mayoría de los síntomas. Por lo tanto, no existe un síndrome novedoso (algo evidente en los informes oficiales de Estados Unidos)', refiere el informe.

Los científicos enfatizaron que ninguna forma de energía conocida puede causar selectivamente daños cerebrales (con una precisión espacial similar a un haz de láser) en las condiciones descritas para los supuestos incidentes de La Habana.

'Las leyes de la física que rigen el sonido, los ultrasonidos, los infrasonidos o las ondas de radiofrecuencia (incluidas las microondas) no lo permiten', agrega el documento que puede leerse íntegramente en el sitio de la Academia de Ciencias de Cuba.

El director del Proyecto de Documentación de Cuba del Archivo de Seguridad Nacional, Peter Kornbluh, consideró que las pistas para resolver ese misterio es probable que se encuentren en registros aún secretos del Departamento de Estado, la CIA, el Buró Federal de Investigaciones y el Pentágono, los cuales son relevantes a medida que la administración de Joe Biden considera restaurar el personal de la embajada en La Habana a sus operaciones completas.

Vinculan a la CIA con supuestos ataques acústicos en Cuba

Los supuestos ataques sónicos contra diplomáticos de Estados Unidos en Cuba constituyeron un pretexto con la participación de la CIA para obstruir las relaciones con la isla, aseguró hoy el general de división (retirado) Fabián Escalante.

'No se puede encontrar lo que no existe, esos ataques fueron una operación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense', agregó el también estudioso sobre asuntos de la Seguridad del Estado en entrevista con Prensa Latina.

De acuerdo con el analista, el denominado Síndrome de La Habana respondió a la pretensión del Gobierno del expresidente Donald Trump (2017-2021) para terminar con los vínculos entre ambos países y asfixiar a la nación caribeña.

La administración del magnate quería un pretexto para romper los nexos con La Habana y justificar las más de 200 medidas adoptadas contra el país durante su mandato, denunció.

'¿Cómo emitir una onda radial que afecte a unos sí y a otros no?', cuestionó el experto al referirse a los incidentes descritos por los diplomáticos.

Así lo confirma, además, un informe del Departamento de Estado norteamericano, desclasificado recientemente, que ratifica la falta de pruebas para vincular a Cuba con los misteriosos problemas de salud que afectaron a los funcionarios estadounidenses.

El texto sugiere que la orden de Trump para desmantelar la embajada de La Habana a principios de 2018, como reacción a los 'ataques sónicos' fue una 'respuesta política plagada de mala gestión, falta de coordinación e incumplimiento de procedimientos'.

'El mecanismo de la causa de las lesiones es actualmente desconocido. Desconocemos el motivo de estos incidentes, cuándo comenzaron realmente, o quién lo hizo', señala el documento redactado en 2018, luego de cuatro meses de trabajo.

La desclasificación de este informe apunta a un momento de cambio en la política de Estados Unidos hacia Cuba con la llegada al poder del demócrata Joe Biden, adelantó Escalante.

Sin embargo, para el investigador las transformaciones desde la nueva administración no serán drásticas en cuanto a sus objetivos.

'Los mecanismos de gobierno en la sociedad norteamericana no son tan simples como parecen y ellos tampoco están interesados en ello', adelantó.

La administración de Biden tratará de hacer algunas liberaciones con temas como las remesas y la regularidad de los vuelos, reactivar los consulados y embajadas en ambos países, así como restablecer algunos convenios como el de la lucha contra el narcotráfico, dijo.

A la par, pretenden utilizar eso para transmitir expectativas como parte de la acostumbrada guerra sicológica contra la isla, señaló.

Emplean el empoderamiento de la pequeña empresa privada para generar un supuesto mejoramiento económico en el país, cuando en realidad anhelan destruir el modelo social cubano.

Su objetivo es acabar con el Gobierno revolucionario, aprovechar esta época y las nuevas generaciones para confundir y tratar de lograr lo que antes no lograron, añadió.

'No se trata solo de resolver el problema histórico de dominación con Cuba, se trata de mostrarle a América Latina y el mundo que eso es posible', concluyó.

La verdad de la patraña de los supuestos ataques sónicos

La respuesta de la administración de Donald Trump a los supuestos ataques sónicos contra personal de la embajada de Estados Unidos en Cuba estuvo plagada de mala gestión y liderazgo deficiente, revela hoy un informe.

El reporte pertenece a la Junta de Revisión de Responsabilidad (ARB, por sus siglas en inglés) publicado en el sitio digital de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense, informó Prensa Latina desde Washington.

Ese documento interno del Departamento de Estado, calificado como secreto y recientemente desclasificado, destaca la falta de coordinación y de seguimiento de los procedimientos establecidos por dicha Secretaría y se refiere a comunicaciones ineficaces y desorganización sistémica.

Dieciocho meses después de que se reportaran extraños incidentes de salud entre el personal diplomático de Washington en La Habana aún se desconocía 'el mecanismo de la causa de las lesiones', señala la publicación divulgada por la NSA en sus archivos digitales.

No sabemos el motivo de esos incidentes, cuándo realmente comenzaron o quién lo hizo, no sabemos qué pasó ni por qué, señala el informe que fue entregado en junio de 2018 a Mike Pompeo, sucesor de Rex Tillerson en el cargo de secretario de Estado.

La ARB reconoce así que lo sucedido en la embajada norteamericana en La Habana continuaba siendo un misterio.

Además, critica a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) por no compartir información sobre las experiencias relacionadas con la salud de sus agentes en La Habana a fines de 2016 y principios de 2017, lo que retrasó la capacidad del Departamento de Estado para reaccionar rápidamente.

Nunca se designó a ningún funcionario de alto nivel como responsable general para investigar esos sucesos, esto dio lugar a muchos de los problemas que presenta este informe, indica la junta de revisión en una acusación apenas velada del papel de Tillerson.

El director del Proyecto de Documentación de Cuba del Archivo de Seguridad Nacional, Peter Kornbluh, apuntó que el informe de la ARB arroja mucha luz sobre la historia del llamado Síndrome de La Habana, pero no resuelve el misterio perdurable de lo que sucedió en Cuba.

A juicio de Kornbluh, las pistas para resolver ese misterio es probable que se encuentren en registros aún secretos del Departamento de Estado, la CIA, el Buró Federal de Investigaciones y el Pentágono, los cuales son relevantes a medida que la administración de Joe Biden considera restaurar el personal de la embajada en La Habana a sus operaciones completas.

La decisión de Tillerson, a fines de septiembre de 2017, de reducir el personal de esa legación diplomática en más del 60 por ciento y cerrar efectivamente el consulado de Estados Unidos parece velar la práctica operativa normal, recalca la junta.

En ese momento, añade en su reporte, el Departamento de Estado no realizó una evaluación de riesgos y beneficios antes de reducir el personal.

Los procedimientos de la Junta de Revisión de Responsabilidad fueron ordenados por el Congreso en 1986 para ayudar al Departamento de Estado a abordar desafíos de seguridad en las embajadas de Estados Unidos en el extranjero.

Un ataque de “ciencia ficción” (El País de España)

“Tras cuatro años de acusaciones, el Gobierno de Estados Unidos no ha podido demostrar que algo ocurrió en Cuba, mucho menos que haya habido ataques”, dijo a EL PAÍS Carlos Fernández de Cossío, director general para EE UU de la Cancillería cubana. “Ninguna de las acusaciones ha resistido los análisis de la ciencia. El Gobierno estadounidense se negó a cooperar, a compartir evidencias, a permitir que expertos y científicos de ambos países trabajaran de conjunto en la búsqueda de respuestas”, señaló el diplomático.

Para Mitchell Valdés, director del Centro de Neurociencias de Cuba y responsable del equipo cubano encargado de la investigación, “el mal llamado síndrome de La Habana se ve como el gran misterio de unos ataques con armas de ciencia ficción que dañaron el cerebro a diplomáticos norteamericanos en Cuba”. A su entender, “gran parte del misterio se debe a una supresión sistemática de información importante por la anterior Administración de EE UU y la desclasificación a cuentagotas de documentos oficiales lo va demostrando”.

El científico menciona un informe reciente de la Academia de Ciencias de EE UU, en el que “un panel de expertos demolió la idea de que había daño cerebral en el grupo de diplomáticos involucrados y resaltó la falta de evidencia para ningún ataque ni arma plausible”. “El informe de la Academia de Ciencias de EE UU”, añade Valdés, “citó un informe enterrado durante dos años, de los Centros de Control de Enfermedades de EE UU, que afirma que la mayoría de las supuestas ‘víctimas de ataques’ no cumplían su definición de caso”.

Cossío asegura que las “acusaciones sin sustento” de la Administración de Trump fueron una simple excusa que se utilizó “para justificar decenas de medidas unilaterales contra Cuba, con un alto costo para el pueblo cubano y las relaciones con Estados Unidos”. “Cuba reiteró en muchas ocasiones su disposición a establecer la necesaria cooperación científica y política para encontrar respuestas a los síntomas que reportaban los diplomáticos de EE UU. El Gobierno de este país nunca mostró voluntad de encontrar tales respuestas”, dijo el diplomático.

Para Peter Kornbluh, que dirige el Proyecto de Documentación sobre Cuba del Archivo de Seguridad Nacional, la institución que logró la desclasificación del informe, lo revelado “no resuelve el misterio de lo que ocurrió en Cuba”. A su juicio, “las pistas” para resolverlo probablemente se encuentran en los registros “aún secretos” del Departamento de Estado, la CIA, el FBI y el Pentágono, y conocerlos es de especial “relevancia” ahora, cuando la Administración de Biden considera retomar la política de acercamiento de Obama y restablecer el trabajo de la Embajada en La Habana. Nadie cree que la decisión de Trump de incluir a Cuba en la lista de países terroristas, justo antes de abandonar la Casa Blanca, fuera gratuita. De cómo Biden logre sortear el camino de piedras y obstáculos regados por su antecesor trata el siguiente capítulo de las relaciones entre La Habana y Washington.

Academia de Ciencias de Cuba refuta informe sobre supuestos ataques sónicos

La Academia de Ciencias de Cuba refutó este 15 de diciembre/2020 una reciente investigación publicada en Estados Unidos sobre los supuestos ataques sónicos a diplomáticos de la nación norteña en esta capital.

En una declaración a la que tuvo acceso Prensa Latina, la institución cubana rechaza la politización del tema y convoca a una colaboración imparcial y sólida entre ambos países para aclarar el asunto, que conllevó la retirada de la mayor parte del personal estadounidense aquí en 2017.

De forma particular, el texto discrepa con un informe divulgado por las Academias Nacionales de Ciencia, Ingeniería y Medicina (Nasem, por sus siglas en inglés), que 'concluye pero no demuestra que las ondas de radiofrecuencia pudieran haber sido la explicación más plausible para las quejas de salud de los diplomáticos'.

En ese sentido, la institución cubana no concuerda con la conclusión final sobre las causas de los padecimientos aunque reconoce que el reporte definió la caracterización médica y emitió recomendaciones válidas.

La publicación de Nasem no cita ninguna evidencia directa de la hipótesis de la radiofrecuencia, y su discusión de la literatura contradice esta idea en varios de sus párrafos, agrega la declaración divulgada por el presidente de la Academia de Ciencias, Luis Velázquez.

El informe de la entidad estadounidense descarta acertadamente las afirmaciones sobre pruebas de neuroimágenes que demuestran daños cerebrales en estos pacientes ya que no se encontraron efectos en los exámenes estándar y los hallazgos con métodos más avanzados son notoriamente difíciles de replicar, explica.

Nasem descalifica, asimismo, los datos neuropsicológicos reportados y destaca una heterogeneidad clínica que desmiente la idea de un síndrome único.

Esto implica que no hay pruebas sólidas de una lesión cerebral generalizada a causa de los débiles datos publicados, enfatiza la declaración cubana.

La Academia de Ciencias de Cuba rechaza el uso irresponsable del informe por la prensa y políticos norteamericanos con la omisión de la mayoría de sus conclusiones y la amplificación de aspectos más especulativos.

Al respecto, ratifica su disposición a trabajar de conjunto para ayudar a las personas y promover vínculos más estrechos entre las comunidades científicas y, eventualmente, entre los dos países.

Cuba: ni ataques sónicos ni síndrome de La Habana

Mario Muñoz Lozano*.- Científicos de Cuba, Reino Unido, Nueva Zelanda, Canadá y Estados Unidos se reunieron recientemente en esta capital para dilucidar si realmente un grupo de diplomáticos extranjeros fue atacado, hace dos años, en la llamada Ciudad Maravilla.

En esta ocasión, bajo el atractivo título de ¿Existe el síndrome de La Habana?, prestigiosos investigadores volvieron durante dos días sobre el polémico tema, que en 2017 fue convertido en un nuevo pretexto de la Casa Blanca para apretarle las tuercas a la isla.

EE.UU. enferma a sus diplomáticos y acusa a Cuba de hacerlo

Marco Velázquez Cristo.─ Los llamados “ataques acústicos” realizados supuestamente contra diplomáticos de EE.UU. destacados en La Habana son parte de un montaje desarrollado por los servicios de inteligencia de ese país  a instancia de su gobierno que, al parecer ha creado reales problemas de salud en algunos de los involucrados forzosamente en esa trama.


En un artículo aparecido en la Revista científica de la Royal Society of Medicine de los Dres. Robert Bartholomew sociólogo médico especialista en enfermedades neurodegenerativas con sede en Auckland, Nueva Zelanda y  Robert W. Baloh, Director del Laboratorio de Neurotología del Centro Médico de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), estos describen el ambiente creado alrededor del personal diplomático estadunidense en La Habana como un caldero de estrés e incertidumbre.

Rechaza Cuba estudio sobre alegado incidente a diplomáticos de EE.UU. [+ video]

http://www.minrex.gob.cu/es
Cuba reiteró la víspera que no existe evidencia alguna de ningún tipo de acto contra los diplomáticos estadounidenses en La Habana y rechazó el nuevo estudio de la Universidad de Pensilvania sobre los alegados incidentes de salud.

Una investigación publicada en la revista de la Journal of the American Medical Association (JAMA, por sus siglas en inglés) comparó imágenes del cerebro de los funcionarios estadounidenses que reportaron afectaciones cuando trabajaban en Cuba, con las de un grupo de personas de control.

Bolton y Rubio siguen con ataques sónicos

Manuel E. Yepe.- Como parte de una intensa y extensa campaña mediática que involucró a un grupo de funcionarios estadounidenses acreditados como diplomáticos en la Embajada de su país en La Habana con unos extraños ataques acústicos cuyo origen y actores no se han podido identificar, Washington decidió reducir el personal de su representación en Cuba, con una importante afectación para las relaciones consulares, políticas y turísticas entre los dos países.

Se quejan de acoso en EE.UU diplomáticos evacuados de Cuba y China por supuestos ataques vs su salud [+ video]

Norelys Morales Aguilera.─ Las víctimas de los misteriosos "ataques contra la salud" -ataques sónicos dijeron antes- contra el personal diplomático de los Estados Unidos en Cuba y China se han manifestado por primera vez, y algunos dicen que han sido acosados ​​y que se les ha robado en sus hogares desde que regresaron a Estados Unidos.

De vuelta en los EE. UU. después de haber sido retirados de sus puestos, al menos seis de los estadounidenses evacuados informaron sospechas de acoso o vigilancia dentro de los EE.UU. que denunciaron al FBI, según NBC News.

Un cubano desde Miami revela detalles de visita intimidatoria del FBI

Según un artículo publicado esta semana por el diario The New York Times (NYT), agentes del FBI interrogaron a varios activistas de la comunidad de emigrados cubanos en Miami y Nueva York sobre qué hacían durante sus viajes a su país natal, dónde se alojaban y si se reunían con miembros del Gobierno de la isla.

También hicieron preguntas acerca de sus presuntos contactos con los funcionarios diplomáticos acreditados en la embajada de Cuba en Washington.

Uno de los emigrados cubanos residente en Miami, interrogado sorpresivamente hace unos días por oficiales del Buró Federal de Investigaciones (FBI) por apoyar el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y EEUU, el doctor Julio V. Ruiz, ofreció nuevos detalles a Sputnik.

"Ataque sónicos": Cuba pide en EE.UU. dejar la especulación y mirar a la ciencia

Dejar a un lado las especulaciones y volver al método científico, ese fue el llamado de expertos cubanos que dialogaron en Estados Unidos sobre los síntomas de salud reportados por diplomáticos norteamericanos en la isla.

Un grupo multidisciplinario de nueve especialistas, miembros de un panel de la Academia de Ciencias de Cuba, se reunió el 13 de septiembre con personal médico del Departamento de Estado con el fin de abordar el tema que más ha marcado las relaciones entre los dos países en el último año.

¡Microondas! Cada vez más estrafalarios los daños sónicos en Cuba

La nueva versión que ahora atribuye a emisiones de microondas las presuntas afectaciones a diplomáticos de Estados Unidos en La Habana fue desestimada por un alto funcionario diplomático cubano citado hoy en el diario Granma.

Ni siquiera esta teoría de las emisiones de microondas respalda la multiplicidad y diversidad de síntomas que según el Departamento de Estado han sufrido los supuestos afectados, declaró a Granma Carlos Fernández de Cossío, director de la Dirección general de Estados Unidos de la Cancillería cubana.

Los “incidentes sónicos” de La Habana y la Universidad de Edimburgo: El “misterio” del 40 por ciento

Arnold August.─ El 15 de agosto de 2018, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció otra medida encaminada a reducir su personal y su eficacia en su embajada en La Habana, mediante la “limitación de la permanencia de los diplomáticos” a tan solo un año. Esta categoría de asignación extremamente limitada es aplicada normalmente en países en guerra, como Afganistán e Iraq.

China sin evidencias sobre presunta enfermedad en diplomáticos EE.UU.

China reafirmó hoy que sus investigaciones oficiales no hallaron ninguna evidencia sobre los presuntos problemas de salud presentados por diplomáticos de Estados Unidos que laboran en el país.

Hua Chunying, vocera del Minsiterio de Relaciones Exteriores, recordó que desde el primer reporte sobre la misteriosa afección sónica se desarrollaron estudios y presentaron las conclusiones a las autoridades norteamericanas.

Cancillería cubana ratifica a Canadá que Cuba es un país seguro

Cuba es un país seguro
El Gobierno de Canadá ha tomado la decisión de designar a su Embajada en La Habana una misión sin acompañamiento de familiares, como resultado, según se ha declarado, de los síntomas de afectación a la salud que reportaron algunos de sus diplomáticos en el año 2017.

Cuba ratifica que, tras una investigación rigurosa llevada a cabo por un grupo de expertos de alta calificación, no se ha encontrado la más mínima evidencia que explique los padecimientos reportados por diplomáticos de Canadá, ni indicio de que ataque o incidente de tipo alguno haya ocurrido en territorio cubano, o que los síntomas reportados estén asociados a acciones acústicas o de otro carácter llevadas a cabo por una persona o grupo de personas contra otras.

Las visas "Trump"

Néstor García Iturbe.─ Recientemente me encontré en La Habana un antiguo compañero de la universidad que desde hace varios años reside en Estados Unidos.

Después de los saludos de rigor y las preguntas por el estado de la familia, lógicamente le pregunte el motivo de su viaje a Cuba, la respuesta fue concreta, por las visas Trump.

EE.UU. actúa por motivaciones políticas vs Cuba [+ video]

El director general de Estados Unidos de la Cancillería cubana, Carlos Fernández de Cossío, reiteró este 5 de marzo, en La Habana que su país sigue dispuesto a dialogar con Estados Unidos sobre temas de interés mutuo.

Cuba sigue dispuesta a desarrollar un diálogo respetuoso y a avanzar en temas que atañen la vida de millones de personas', precisó.

Ataques sónicos: justificación para socavar relaciones Cuba-EE.UU.

Texto sobre Composición de David Maris
Nicholas Valdés*.─  Las relaciones bilaterales Cuba-Estados Unidos experimentan un nuevo retroceso desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2017.

Acusaciones de supuestos ataques sónicos fueron -en esta ocasión- el motivo para retirar a la mayor parte de los diplomáticos norteamericanos de la nación caribeña, y paralizar el procesamiento de visados en La Habana.

Marco Rubio y sus documentos "secretos" sobre los "ataques acústicos"

M. H. Lagarde.─ El pasado sábado, de visita en Cuba, el senador republicano Jeff Flake afirmó que «las autoridades de Estados Unidos no han encontrado pruebas de que los diplomáticos estadounidenses en La Habana hayan sido víctimas de ataques con un arma desconocida».

Según declaró el miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado a la agencia AP, el Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por sus siglas en inglés) les ha dicho a los cubanos que después de cuatro viajes a Cuba, sus agentes no encontraron evidencia de que las misteriosas enfermedades sufridas por los diplomáticos estadounidenses hayan sido resultado de ataques. Sin embargo, el mismo presidente de EE.UU., Donald Trump, catalogó el incidente como un ataque.