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El coronavirus sacude Wall Street

Los principales índices bursátiles de EEUU se desplomaron después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara que la respuesta de su Gobierno a la propagación del coronavirus estaba muy bien manejada y había sido "un logro increíble".

La caída se produjo debido a que la percepción que tiene el mandatario estadounidense de la amenaza del coronavirus en EEUU no coincidió con la que tenían al respecto los inversores. Como resultado, la bolsa de EEUU experimentó una gran corrección, culminando con uno de los peores desplomes de activos desde la época de la crisis financiera global.

Obama: última chance

Atilio Borón.─ Mírate al espejo y pregúntate que has hecho desde ese cargo que has detentado los últimos ocho años, el más poderoso del mundo. Se entiende que hayas encanecido rápidamente, porque la verdad es que has sido la gran decepción de los últimos tiempos. Siempre pensé que la “Obamamanía” que se desató con tu elección era una soberana estupidez, producto del colonialismo mental que afecta a intelectuales, académicos, comunicadores sociales y políticos de casi todo el mundo. Pero nunca llegué a pensar que en la Casa Blanca te iría tan mal. Tus reformas (la financiera, de la salud, la migratoria, para hablar de las principales) fueron una tras otra un fracaso. No sólo por culpa de los homínidos que pueblan el Congreso de Estados Unidos sino porque, como gobernante, careciste de las agallas para pelear por lo que creías era justo.

Recetas neoliberales de Wall St. para Puerto Rico

Berta Joubert-Ceci*.-- El gobernador de Puerto Rico Alejandro García Padilla, sorprendió cuando le declaró al pueblo en mensaje televisado, que la deuda pública de PR es “impagable” y que “no se trata de política. Se trata de matemáticas”. Aceptar de pronto lo que el movimiento independentista y progresista de las islas – Puerto Rico es un archipiélago – viene diciendo desde hace bastante tiempo, es desconcertante. ¿Cuál es el propósito?

Como mero administrador del gobierno colonial, García Padilla obedece, no a las necesidades del pueblo, sino a sus amos en Washington y Wall Street. Cuando dice que es impagable, no lo hace para proteger al pueblo, sino a los bonistas estadounidenses.

La enorme crisis de PR, enmarcada dentro de la crisis del capitalismo en callejón sin salida a nivel global y en particular con la de Estados Unidos, ha puesto en escena una compleja trama para tratar de cobrarle al pueblo puertorriqueño el más mínimo centavo por los bonos municipales vendidos por los sucesivos gobiernos para cumplir con el funcionamiento del país y mantener a flote sus agencias públicas.

Las 25 noticias más censuradas 2013-2014: Banqueros de Wall Street tienen apoyo pese a sus crímenes mayores

Una historia que atravesó una década llegó a un final infortunado y nada sorprendente. Tres ex banqueros de General Electric -Dominick Carollo, Steven Goldberg y Peter Grimm- fueron condenados en 2012 por remates fraudulentos de obligaciones municipales, esencialmente por robar fondos de proyectos destinados a construir escuelas públicas, hospitales, bibliotecas y clínicas para ancianos en prácticamente cada estado estadounidense.

Sin embargo, en noviembre de 2013, aquellas acusaciones fueron invertidas por un tecnicismo: A los acusadores federales les tomó tanto tiempo construir el caso masivo que se agotó el plazo legal. Como lo hizo notar un abogado de la defensa, los tres hombres fueron liberados de la prisión justo a tiempo para estar en sus casas en la cena de Acción de Gracias.

Estos hombres fueron parte de un esquema de estafas de fondos de proyectos para obras públicas en ciudades y pueblos, que duró diez años pagando sobornos a funcionarios y manipulando ofertas. Entre agosto de 1999 y noviembre de 2006, Carollo, Goldberg y Grimm participaron en incontables ofertas manipuladas vía el teléfono. Al igual que los mafiosos, utilizaban una lengua secreta y palabras en código para mantener discreto su negocio subterráneo. Los querellantes acumularon más de 570.000 conversaciones telefónicas grabadas que vinculaban directamente a los tres hombres a la actividad fraudulenta. En el juicio, las pruebas establecieron el robo de millones de dólares a los municipios alrededor del país.

Las bombas inteligentes de Wall Street

Manlio Dinucci.- Hay varios tipos de smart boms, «bombas inteligentes», a las que recurre eso que Les Leopold ha definido eficazmente como el «gobierno secreto de Wall Street», la poderosa oligarquía financiera que controla el Estado [1].

Las primeras son las de la propaganda, que atacan el cerebro, nublan los ojos y hacen ver cosas que no existen. Hoy se utilizan en masa para falsear la realidad de la crisis, para convencernos de que es la deuda pública lo que provoca la crisis y hacernos creer que, para salvarnos, tenemos que hacer duros sacrificios aceptando recortes en los gastos sociales.

Pero la deuda pública no es en realidad la causa de la crisis sino consecuencia de esta. La crisis se debe al funcionamiento mismo del mercado financiero, dominado por poderosos bancos y grupos transnacionales. Basta con pensar que el valor de las acciones que se cotizan en Wall Street y en las Bolsas de Europa y Japón sobrepasa el de todos los bienes y servicios que se producen anualmente en el mundo entero. Las operaciones especulativas, que se realizan con enormes capitales, provocan un aumento artificial de los precios de las acciones y de otros títulos, aumento que no corresponde a un crecimiento efectivo de la economía real.

Se trata de una «burbuja especulativa» que tarde o temprano acaba explotando y provocando una crisis financiera. En ese momento intervienen los Estados con operaciones de «salvamento», inyectando fondos públicos (y, por lo tanto, aumentando la deuda) en las cajas de los mismos grandes bancos y grupos financieros privados que provocaron la crisis.

Sólo en Estados Unidos, el más reciente «salvamento» se eleva a más de 7, 000 millardos un millardo = mil millones de dólares, 10 veces más que el monto declarado oficialmente. Para explicar cómo es posible que suceda esto hay que saber que los candidatos a las elecciones presidenciales reciben, a través de «donaciones» y por otras vías, financiamiento proveniente de los grandes bancos, entre los que se encuentra Goldman Sachs.

Y hay que saber también que, al comenzar apenas sus funciones, la administración Obama nombró en puestos claves a sus personas de confianza, y que esas personas forman parte de la Comisión Trilateral. La misma Comisión Trilateral en la que Mario Monti, consultor internacional de Goldman Sachs y actual jefe del gobierno italiano, figura como presidente del grupo europeo. No debe sorprendernos entonces que el gobierno secreto de Wall Street también utilice, en función de sus intereses, las verdaderas «bombas inteligentes».

No es por casualidad que las más recientes guerras, desatadas por Estados Unidos y la OTAN, han tenido lugar «inteligentemente» contra Estados situados en las regiones ricas en petróleo (Irak y Libia) o con una situación geográfica esencial (Yugoslavia y Afganistán). Estados como el Irak de Sadam Husein, que amenazaba con abandonar el dólar vendiendo su petróleo en euros y en otros valores; o como la Libia de Kadhafi, que tenía prevista la creación del dinar de oro como competidor del dólar y que promovía organismos financieros autónomos dentro de la Unión Africana, organismos cuyo desarrollo habría reducido la influencia del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI). Por razones análogas hoy están en la mirilla Siria e Irán.

Crisis y guerra son las dos caras de la misma medalla, ya que la guerra hace crecer el gasto militar que, al agravar a su vez la deuda pública, impone ulteriores sacrificios. Italia, estima el SIPRI Instituto Internacional de Estudios para la Paz, siglas en inglés, ha llegado a un gasto anual de 28,000 millones de euros, cifra cercana al costo de la maniobra financiera que tendrá que pagar la gran mayoría de su población. Pero nadie habla de eso. Las bombas de Wall Street son realmente inteligentes.

Nota
      
1 «Seis sorprendentes revelaciones sobre el «gobierno secreto» de Wall Street», Red Voltaire, 05 de diciembre de 2011.

Fuente: www.votairenet.org


El movimiento de los “indignados” cobra impulso y se extiende por EEUU

Los “indignados” de Nueva York entraron este domingo en la cuarta semana de protesta contra Wall Street y la avaricia corporativa, mientras manifestantes del movimiento paralelo en Washington provocaron este sábado el cierre de un museo de la capital luego de tratar de irrumpir en él con pancartas.

El movimiento de protesta, surgido el 17 de septiembre con una campamento en el distrito financiero de Manhattan, se extendió en estas semanas por todo el país, ganando peso en los medios y cobrando impulso con la adhesión de importantes sindicatos.

Ocupaciones parecidas se produjeron en 68 ciudades del país, de Boston a Chicago, Los Angeles y Dallas.

En Washington, unos 200 manifestantes de Occupy DC, creado a semejanza del movimiento Occupy Wall Street, intentaron irrumpir este sábado con pancartas en el Museo Nacional del Aire y del Espacio, donde tiene lugar una exposición sobre los drones, y se enfrentaron con los agentes de seguridad.

Según fuentes del museo, uno de los agentes fue rodeado por los manifestantes y otro recurrió al spray de pimienta para dispersarlos.

El Museo fue cerrado hasta este domingo y, según The Washington Post, una joven de 19 años, activista de un grupo anti-guerra “Stop The Machine”, fue arrestada.

En la capital estadounidense la protesta comenzó el jueves con una concentración en la Freedom Plaza, a pocas cuadras de la Casa Blanca, en el aniversario de la guerra de Afganistán, por lo que unió a los indignados con los pacifistas. [Ansa/LibreRed]

Convocan jóvenes a tomar Wall Street contra la codicia corporativa

Cientos de personas, en su mayoría jóvenes, se dieron cita este sábado cerca de Wall Street, con la intención de "ocupar" el lugar para protestar contra la codicia, la corrupción y los recortes presupuestarios en Estados Unidos, constató la agencia de noticias Afp.

El plan de los manifestantes era acampar frente a la bolsa de valores neoyorquina (la de mayores operaciones en el mundo) hasta que sus demandas fuesen oídas, pero la policía desplegó un gran operativo y bloqueó todas las calles cercanas a la bolsa, ubicada en el sur de Manhattan, por lo que los jóvenes tuvieron que dispersarse en torno a esa zona.

La convocatoria para "ocupar Wall Street" fue lanzada por el movimiento anarquista Adbusters y otros grupos de izquierda a través de Internet.

Pasado el mediodía unas 700 personas –varias con mochilas y bolsas de dormir– se habían dado cita cerca de Wall Street para marchar y buscar un lugar donde acampar, en medio de una fuerte presencia policial.

“Esta es una protesta contra la codicia corporativa. Venimos a Wall Street porque Wall Street es el Ground Zero (punto de partida) de la codicia corporativa”, dijo Julia River Hitt, una estudiante de filosofía de 22 años, al frente de la marcha que avanzó por la tradicional avenida Broadway pasando por la esquina de la bolsa neoyorquina.

“Organizamos esto mayormente por Internet. Fue Adbusters, que es una publicación anarquista, la que tuvo la idea. Estamos cansados. No vamos a seguir aceptando esto”, declaró a la Afp, al explicar que "mucha gente" acamparía durante toda la semana en la zona.

En su invitación por Internet, Adbusters, que esperaba congregar hasta 20 mil personas, pedía a los manifestantes que llevasen ropa abrigadora, bolsas de dormir, comida y agua. "La única cosa que tenemos en común es que somos 99 por ciento de la gente que ya no tolerará la codicia y corrupción del uno por ciento", señala una declaración publicada en el sitio de Internet Occupy Wall Street.

"Basta de corrupción", "Frenen los recortes" o “Codicia de Wall Street, los neoyorquinos decimos ‘basta’”, rezaban algunas de las pancartas que se veían en Trinity Place, el lugar finalmente elegido para realizar asambleas y acampar, ubicado a unos 300 metros de Wall Street.

"Voy a dormir aquí. Muchos de nosotros vamos a dormir aquí", señaló Steven Taylor, otro estudiante de 24 años, sentado junto a su mochila y una bolsa de dormir.

Los jóvenes compartían la comida, discutían sobre la crisis, sus causas y posibles soluciones en grupos de 15 o 20 personas, y marchaban en torno a la plaza.

"Hay una guerra en Libia, hay una guerra en Afganistán, hay una guerra en Irak y tenemos recortes en educación, programas sociales. ¡Sabemos a dónde va el dinero!", planteó un manifestante enmascarado que no quiso revelar su identidad y gritaba "¡Revolución en Estados Unidos!"

Presente en la manifestación, Javier Dorado, un profesor español de derechos humanos, comparó la situación con lo que sucede en su país con el movimiento de los indignados.

"Es un fenómeno global que está pasando en Europa, en muchos países. Incluso la gente que no pertenece a estos movimientos sociales tiene claro que estamos en un mundo que depende de los mercados", afirmó.

Estados Unidos atraviesa una crisis económica marcada por un inmenso déficit presupuestario que ha provocado recortes en distintos sectores de los servicios públicos, mientras el desempleo se sitúa en 9.1 por ciento y afecta a unos 14 millones de personas. [Afp/Periódico La Jornada]

Nueve personas de Wall Street controlan un mercado de 700 billones de dólares en reuniones secretas

Un reportaje publicado por The New York Times, dio cuenta que los grandes bancos dominan a sus anchas el opaco, lucrativo y desconocido mercado de los derivados financieros, y que mantienen reuniones secretas una vez al mes, para consolidar su supremacía global. El título del artículo no deja lugar a dudas: “A Secretive Banking Elite Rules Trading in Derivatives“. La élite bancara controla un mercado de 700 billones de dólares.

En este mercado se transa doce veces el PIB mundial, una cifra que supera astronómicamente todo lo que se comercia en los mercados bursátiles, que al lado de este gran negocio es una bagatela.

Dice parte del informe:

“Los miembros de esta élite de Wall Street se reunen el tercer miércoles de cada mes en el Midtown de Manhattan, y comparten un objetivo común: proteger los intereses de los grandes bancos en el mercado de derivados, uno de los ámbitos más lucrativos y controvertidos de las finanzas, que tienen un secreto común: los detalles de esos encuentros, y sus identidades, han sido estrictamente confidenciales”.

The New York Times publica los nombres de los ejecutivos de los bancos que estarían en esta élite: Thomas J. Benison de JPMorgan Chase & Company; James J. Hill de Morgan Stanley; Athanassios Diplas del Deutsche Bank; Paul Hamill de UBS; Paul Mitrokostas del Barclays; Andy Hubbard de Credit Suisse; Oliver Frankel de Goldman Sachs; Ali Balali del Bank of America, y Biswarup Chatterjee de Citigroup.

Estos banqueros forman una poderosa comisión que les permite supervisar los CDS, instrumentos que, sobre todo en los sectores de los seguros y el petróleo, ayudan a inmunizarse ante los riesgos. En teoría, “ese grupo existe para preservar la integridad de un mercado de 700 billones de dólares”, equivalente a 12 veces el producto global.

Los CDS son el producto estrella de la economía mundial y hasta hace algunos meses muy pocos conocían su funcionamiento.

Los CDS se negocian al margen de los mercados regulados y su tamaño multiplica por diez la deuda total de Estados Unidos, que hoy llega a los 75 billones de dólares. Es decir, estamos hablando de un negocio que mueve más de 700 billones de dólares, y que, por tanto, exige un gran esfuerzo para dar cuenta de estos números: un 7 seguido de 14 ceros. Pero es un esfuerzo necesario para comprender el descalabro financiero en el que está envuelto el planeta.

[Tomado de pajareo.com]

Proyecto censurado: Cómo el Congreso de Estados Unidos se ha vendido a Wall Street (+ video)

Greg Gordon.- Senadores y diputados responsables de supervisar la economía de EEUU han recibido millones de dólares de las empresas de Wall Street.

Desde 2001, ocho de las empresas indicadas como siendo las más debilitadas por la crisis han donado 64.2 millones de dólares a los candidatos del Congreso, a los candidatos presidenciales y a los partidos Republicano y Demócrata. Senadores como Barack Obama y JohnMcCain recibieron entre ellos dos un total de 3.1 millones de dólares.

Los donantes son bancos de inversión como:Bear Stearns, Goldman Sachs,Lehman Brothers,Merrill Lynch,Morgan Stanley, la aseguradora American International Group y los gigantes hipotecarios, Fannie Mae y FreddieMac.

Algunos de los beneficiarios más relevantes recibieron contribuciones de compañías que a su vez recibieron dinero fiscal aprobado en el paquete gubernamental de ayuda financiera conocido como TARP (por su sigla en inglés) aprobado por los mismos miembros del Congreso que ocupaban cargos en los comités encargados de regular al sector financiero y de supervisar la eficacia de este programa de apoyo gubernamental sin precedentes.

En total, los miembros del Comité del Senado sobre Actividades Bancarias, Vivienda y Asuntos Urbanos, Comité de Finanzas del Senado y Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes recibieron 5.2 millones de beneficiarios del TARP en el ciclo electoral 2007-2008.

El Presidente Obama recogió por lo menos 4.3 millones de la parte de estas compañías para su campaña presidencial. Casi todos los miembros del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, que en febrero de 2009 supervisaron en audiencias públicas cómo serían gastados los 700 mil millones de dólares del TARP aprobado con urgencia, recibieron contribuciones asociadas a estas corporaciones financieras durante el ciclo de elecciones de 2008.

«Podría decirse que la industria de las finanzas consiguió su dinero con el apoyo de los miembros del Congreso que estuvieron dispuestos a mirar hacia otro lado», dijo Lawrence Jacobs, director del Centro de Estudios Políticos y Gobernabilidad de la Universidad de Minnesota. LEER MÁS EN VOLTAIRENET



Puerto Rico: la mano de Wall Street en la crisis universitaria.


Jesús Dávila (NCM Noticias)

Tras comenzar a revelarse la mano de Wall Street en los planes del Gobierno para convertir la Universidad de Puerto Rico en una más pequeña, más costosa y más endeudada, los estudiantes en huelga lanzaron una nueva ofensiva que tomó el control total de los accesos al Recinto de Río Piedras y obstaculizó las operaciones del distrito financiero “Milla de Oro”.

Dos contingentes de cientos de estudiantes participaron en las operaciones, que comenzaron a las dos de la madrugada y ocurren una semana después de que una marcha de miles de estudiantes repudiara las amenazas del presidente de la UPR, José Ramón de la Torre, y llegara con sonoras comparsas hasta las inmediaciones del Palacio de Santa Catalina, sede de la gobernación.

En apenas cuatro minutos los estudiantes tomaron el portón de la oficina de seguridad, el único que quedaba bajo control del Gobierno y ni siquiera pudo entrar la rectora Ana Guadalupe, quien llegó a las tres de la madrugada. Mientras tanto, en las protestas de la zona bancaria, los estudiantes lograron prácticamente paralizar el tránsito en la hora de mayor congestión y hasta camiones blindados que transportan el dinero de los bancos tuvieron que desviarse.

A media mañana, un estudiante había resultado lesionado cuando un conductor le lanzó su vehículo encima y se dio velozmente a la fuga durante la protesta ante las cámaras de la prensa y el contingente de la Policía nacional que no se movilizó para perseguirle. Testigos dijeron que el sujeto portaba además un arma de fuego.

También a media mañana, la rectora Guadalupe, ordenó retirar la Guardia Universitaria del recinto y el desalojo de la estación oficial Radio Universidad. A la hora del cierre crecía el temor de que pudiera producirse un intento de tomar por asalto el campus, pero no había mucho más que rumores al respecto.

El renovado ambiente de tensión se produjo al día siguiente de que la jefatura de la UPR le notificara al Comité Negociador Nacional de los estudiantes su posición de implantar a partir de agosto aumentos anuales fuertes en cuotas –con los cuales se recaudaría del bolsillo de los estudiantes más de 200 millones de dólares adicionales durante tres años- luego de lo cual se haría una nueva revisión general del pago de matrícula.

Según lo presentado por la Presidencia y la Junta de Síndicos, el propósito de tales aumentos es subir el crédito de la UPR para una nueva emisión de bonos por una suma no informada y para propósitos igualmente desconocidos.

En la reunión, la jefatura entregó a los estudiantes copia de un prospecto de bonos de 2004, con el bufete estadounidense Sidley Austin, que demostró que las garantías sobre los aumentos en los costos de matrícula se ofrecieron seis meses antes de que se conocieran en Puerto Rico y que desataron una huelga estudiantil en 2005. Un año después fue un abogado de Sidley Austin, el criminalista Thomas Green, quien se hizo cargo de dirigir la defensa del entonces gobernador Aníbal Acevedo Vilá, que resultó absuelto de 27 cargos de corrupción.

Los estudiantes requirieron que se les entregara el nuevo prospecto de los bonos, pero el documento no estuvo disponible a pesar de que los aumentos en pagos comenzarán a regir en apenas dos meses.

Tampoco se informó en la mesa de negociaciones el miércoles de esta semana que a la vez que entregaban los documentos viejos a los representantes estudiantiles de los once recintos de la UPR, en Nueva York el periódico especializado “The Bond Buyer” publicaba un informe de la jefatura universitaria ofreciendo garantías para el pago de la deuda de $569 millones de bonos en circulación. El periódico consignó que además la UPR tiene otros $71 millones en notas a diciembre pasado y paga la deuda de $78 millones por los bonos que financiaron la construcción de Plaza Universitaria, un complejo de edificios que fue entregado a una empresa privada y que ha sido motivo de controversias agrias.

Así las cosas, la UPR tiene más de $700 millones en deudas en el mercado financiero, en momentos en que el Gobierno ha seguido reduciendo su aportación anual al presupuesto universitario, que ya ronda precisamente poco más de $700 millones. La baja en la aportación del Estado ha sido consonante con la presión desde hace años de la entidad acreditadora de universidades de Estados Unidos para que Puerto Rico deje de financiar su universidad pública con los fondos gubernamentales.

Sin embargo, el periódico cita a un analista de la casa clasificadora de bonos Moody’s, que indica que lo que más preocupa sobre el crédito de la UPR no son las huelgas estudiantiles, sino precisamente la baja en las aportaciones del Estado.

La UPR lleva años desarrollando proyectos faraónicos de construcción que requieren grandes emisiones de bonos y endeudamiento creciente. Tras salir de la reunión de negociación del miércoles, los representantes de los huelguistas dijeron que para la jefatura de la UPR “los estudiantes son fuentes de repago” y no la razón de ser de la universidad.

La huelga ha motivado una intensa guerra mediática, con un mensaje del presidente de la Torre, en el que insistió que la UPR debe abrir para el próximo día siete y del Gobernador, Luis Fortuño, quien anunció la designación del obispo episcopal David Alvarez como “mediador” para resolver el conflicto esta semana. Los estudiantes, por su parte, contestaron con un mensaje de alta calidad de producción en el que resumieron los logros y demandas del movimiento estudiantil, que difundieron a través del internet y de su propia estación radial rebelde, llamada “Radio Huelga”.

El drama universitario ya comienza a impactar culturalmente el país y la abogada Jackeline Cruz Rodríguez informó que jóvenes del proyecto COMPAZ de Loíza, en la costa noreste, así como del pueblo de San Lorenzo, han estado evaluando la posibilidad de establecer sus propios “radio huelga”.