Resultan alarmantes los recientes pronunciamientos del gobierno de Estados Unidos y varios de sus aliados de la OTAN que instan a una acción militar en Siria, ignorando los esfuerzos que realizan algunos Estados para alcanzar una solución política al conflicto que desangra a esa nación árabe.
Es necesario recordar que quienes más abogan hoy por una acción militar contra Siria son los mismos que lanzaron cruentas guerras sin mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, bajo la mentira deliberada de la existencia de armas de exterminio en masa o con el pretexto de la protección a civiles, que ocasionaron cuantiosas muertes de personas inocentes, incluidos niños, a las que califican como "daños colaterales".
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Carguero de bandera norcoreana transportaba armamento obsoleto de Cuba [+ Declaración]
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| Foto: AP |
El Ministerio de Relaciones Exteriores cubano precisó en esta nota que dicho armamento consiste en "dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de este tipo de avión, todo ello fabricado a mediados del siglo pasado para ser reparado y devuelto a nuestro país", reseñó Efe.
DECLARACIÓN DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DE LA REPÚBLICA DE CUBA
Las autoridades de la República de Panamá han informado sobre la detención, en el puerto panameño de Colón, del buque de carga Chong Chon Gang, de pabellón de la República Popular Democrática de Corea, procedente de la República de Cuba.
El Ministerio de Relaciones Exteriores desea informar que dicho buque zarpó de un puerto cubano rumbo a la República Popular Democrática de Corea con un cargamento, mayormente, de 10,000 toneladas de azúcar.
Además, en la citada nave, se transportaban 240 toneladas métricas de armamento defensivo obsoleto -dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de este tipo de avión, todo ello fabricado a mediados del siglo pasado-, para ser reparado y devuelto a nuestro país.
Los acuerdos suscritos por Cuba en esta esfera se sustentan en la necesidad de mantener nuestra capacidad defensiva para preservar la soberanía nacional.
La República de Cuba reitera su firme e irrevocable compromiso con la paz, el desarme, incluido el desarme nuclear, y el respeto al Derecho Internacional.
La Habana, 16 de julio de 2013
Cancillería cubana denunció actividades ilegales e injerencistas de la diplomacia de EE.UU. en la Isla
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba emitió una declaración en la que denuncia la política subversiva de Estados Unidos hacia la Isla, promovida a través de la Sección de Intereses norteamericana radicada en La Habana.
Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba
La Sección de Intereses de los Estados Unidos (SINA) en La Habana sigue fungiendo como cuartel general de la política de subversión del gobierno norteamericano contra Cuba, que tiene entre sus propósitos fundamentales fabricar un movimiento de oposición al gobierno legítimo de Cuba y fomentar la desestabilización interna para provocar un “cambio de régimen “en nuestro país.
Como ha sido denunciado con anterioridad, durante los últimos años, la SINA ha continuado realizando actividades ilegales, que nada tienen que ver con las funciones de una misión diplomática y que consisten en promover, asesorar, instruir, entrenar, financiar y abastecer con medios y tecnologías diversas a sus mercenarios en Cuba. Diplomáticos de esa oficina incitan permanentemente a estas personas, que responden a los intereses del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba a cambio de una buena retribución monetaria, a protagonizar acciones provocadoras, desplegar campañas de manipulación sobre la realidad del país y actuar contra el orden constitucional cubano.
En su empeño por ejercer un papel rector en la tarea imposible de convertir a sus mercenarios en un movimiento creíble de oposición interna, la SINA canaliza fondos del presupuesto del Gobierno de los Estados Unidos y medios financiados por este para alimentar el negocio de la subversión interna.
En su labor de injerencia en los asuntos internos de Cuba, la SINA ha llegado al extremo de asumir tareas de capacitación, estableciendo dentro de su sede locales y centros ilegales de Internet para proveer entrenamiento e impartir cursos a personas, con el objetivo de que actúen contra los intereses del Estado cubano, en violación flagrante de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, de las leyes cubanas y del propio acuerdo que dio origen al establecimiento de la Sección de Intereses.
En Cuba, como en muchos países, se requiere del consentimiento del Estado cubano y de la aprobación del Ministerio de Educación Superior para poder impartir programas docentes o cursos. También se necesita la autorización y una licencia de operación del Ministerio de Informática y Comunicaciones para ofrecer servicios de Internet. La SINA no cuenta con ningún permiso para dar estas prestaciones, que realiza sin la anuencia de las autoridades cubanas, por lo que son ilegales.
Resulta inaceptable y cínico que este tipo de programas que promueve la SINA, incompatibles por demás con las funciones de una misión diplomática, sean desarrollados por el país que sostiene, por ley y por decisión de su gobierno, una política de abierta hostilidad y bloqueo dirigida a doblegar y destruir a la Revolución, que, entre otros aspectos, restringe el libre intercambio educacional, cultural, académico, científico y deportivo entre los dos países e impide a Cuba conectarse a las decenas de cables submarinos que rodean la isla para poder acceder a Internet.
Existen pruebas irrebatibles de que las actividades ilegales que realiza la SINA son financiadas con fondos oficiales del gobierno norteamericano, que en sumas millonarias son adjudicados anualmente al Departamento de Estado y a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), en virtud de la sección 109 de la Ley Helms-Burton, que tiene como objetivo explícito promover un cambio en el sistema político, económico y social de Cuba.
Estas acciones subversivas, unidas al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero, la persecución cada vez más feroz de las transacciones financieras cubanas y la utilización de nuevos pretextos para evadir la propuesta de sostener un diálogo serio, respetuoso y en condiciones de igualdad entre ambos países, que Cuba ha reiterado, demuestran que el actual Gobierno de los Estados Unidos no tiene la voluntad real de dejar atrás las peores políticas y prácticas de la Guerra Fría y no desiste de sus intentos por tratar de someter a nuestra nación a su dictado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia las actividades ilegales, injerencistas, ofensivas y provocadoras de la Sección de Intereses de los Estados Unidos y demanda el cese de su incitación permanente a la realización de acciones dirigidas a subvertir el orden constitucional que el pueblo cubano ha elegido legítima y soberanamente.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ratifica que Cuba no cederá terreno a la injerencia y que utilizará todos los mecanismos legales a su alcance para defender la soberanía conquistada y hacer valer el respeto al pueblo cubano y a las leyes del país.
La Habana, 1 de noviembre de 2012
[Tomado de la AIN]
Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba
La Sección de Intereses de los Estados Unidos (SINA) en La Habana sigue fungiendo como cuartel general de la política de subversión del gobierno norteamericano contra Cuba, que tiene entre sus propósitos fundamentales fabricar un movimiento de oposición al gobierno legítimo de Cuba y fomentar la desestabilización interna para provocar un “cambio de régimen “en nuestro país.
Como ha sido denunciado con anterioridad, durante los últimos años, la SINA ha continuado realizando actividades ilegales, que nada tienen que ver con las funciones de una misión diplomática y que consisten en promover, asesorar, instruir, entrenar, financiar y abastecer con medios y tecnologías diversas a sus mercenarios en Cuba. Diplomáticos de esa oficina incitan permanentemente a estas personas, que responden a los intereses del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba a cambio de una buena retribución monetaria, a protagonizar acciones provocadoras, desplegar campañas de manipulación sobre la realidad del país y actuar contra el orden constitucional cubano.
En su empeño por ejercer un papel rector en la tarea imposible de convertir a sus mercenarios en un movimiento creíble de oposición interna, la SINA canaliza fondos del presupuesto del Gobierno de los Estados Unidos y medios financiados por este para alimentar el negocio de la subversión interna.
En su labor de injerencia en los asuntos internos de Cuba, la SINA ha llegado al extremo de asumir tareas de capacitación, estableciendo dentro de su sede locales y centros ilegales de Internet para proveer entrenamiento e impartir cursos a personas, con el objetivo de que actúen contra los intereses del Estado cubano, en violación flagrante de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, de las leyes cubanas y del propio acuerdo que dio origen al establecimiento de la Sección de Intereses.
En Cuba, como en muchos países, se requiere del consentimiento del Estado cubano y de la aprobación del Ministerio de Educación Superior para poder impartir programas docentes o cursos. También se necesita la autorización y una licencia de operación del Ministerio de Informática y Comunicaciones para ofrecer servicios de Internet. La SINA no cuenta con ningún permiso para dar estas prestaciones, que realiza sin la anuencia de las autoridades cubanas, por lo que son ilegales.
Resulta inaceptable y cínico que este tipo de programas que promueve la SINA, incompatibles por demás con las funciones de una misión diplomática, sean desarrollados por el país que sostiene, por ley y por decisión de su gobierno, una política de abierta hostilidad y bloqueo dirigida a doblegar y destruir a la Revolución, que, entre otros aspectos, restringe el libre intercambio educacional, cultural, académico, científico y deportivo entre los dos países e impide a Cuba conectarse a las decenas de cables submarinos que rodean la isla para poder acceder a Internet.
Existen pruebas irrebatibles de que las actividades ilegales que realiza la SINA son financiadas con fondos oficiales del gobierno norteamericano, que en sumas millonarias son adjudicados anualmente al Departamento de Estado y a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), en virtud de la sección 109 de la Ley Helms-Burton, que tiene como objetivo explícito promover un cambio en el sistema político, económico y social de Cuba.
Estas acciones subversivas, unidas al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero, la persecución cada vez más feroz de las transacciones financieras cubanas y la utilización de nuevos pretextos para evadir la propuesta de sostener un diálogo serio, respetuoso y en condiciones de igualdad entre ambos países, que Cuba ha reiterado, demuestran que el actual Gobierno de los Estados Unidos no tiene la voluntad real de dejar atrás las peores políticas y prácticas de la Guerra Fría y no desiste de sus intentos por tratar de someter a nuestra nación a su dictado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia las actividades ilegales, injerencistas, ofensivas y provocadoras de la Sección de Intereses de los Estados Unidos y demanda el cese de su incitación permanente a la realización de acciones dirigidas a subvertir el orden constitucional que el pueblo cubano ha elegido legítima y soberanamente.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ratifica que Cuba no cederá terreno a la injerencia y que utilizará todos los mecanismos legales a su alcance para defender la soberanía conquistada y hacer valer el respeto al pueblo cubano y a las leyes del país.
La Habana, 1 de noviembre de 2012
[Tomado de la AIN]
Desmiente cancillería cubana infundios sobre salud de Alan Gross
El estado de salud del Sr. Alan Gross es normal. Padece de enfermedades crónicas propias de su edad, para las cuales recibe tratamiento. Tiene una alimentación sana y balanceada. Mantiene un régimen elevado de ejercicios, que demuestra su buen estado general de salud.
El Gobierno de Estados Unidos y la familia del Sr. Gross han recibido sistemáticamente información médica completa sobre su estado de salud. Las autoridades de Cuba se han reunido periódicamente con funcionarios norteamericanos y la familia del Sr. Gross para compartir toda la información sobre su salud.
El Gobierno de Cuba lamenta las tergiversaciones que se están difundiendo sobre la salud del Sr. Gross y ha respetado su derecho a la privacidad de la información médico-paciente. Cuba demanda que cese esta campaña de fabricaciones, que de continuar, no dejará otra alternativa que difundir abundante información sobre el tema.
Aunque el Sr. Gross pudiera estar recluido en cualquier centro penitenciario, pues su situación no es incompatible con ello, se mantiene en un hospital militar, no porque su estado de salud lo requiera, sino para asegurar las mejores condiciones de internamiento."
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