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Manuel Castells: Carta abierta a los intelectuales del mundo por Brasil

Amigos intelectuales comprometidos con la democracia:

Brasil está en peligro. Y con Brasil el mundo. Porque después de la elección de Trump, de la toma del poder por un gobierno neo-fascista en Italia y por el ascenso del neonazismo en Europa, Brasil puede elegir presidente a un fascista, defensor de la dictadura militar, misógino, sexista, racista y xenófobo, que ha obtenido 46% en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Poco importa quién sea su oponente. Fernando Haddad, la única alternativa posible, es un académico respetable y moderado, candidato por el PT, un partido hoy día desprestigiado por haber participado en la corrupción generalizada del sistema político brasileño. Pero la cuestión no es el PT, sino una presidencia de un Bolsonaro capaz de decir a una diputada, en público, que “no merece ser violada por él”. O que el problema con la Dictadura no fue la tortura sino que no matara en lugar de torturar.

Manuel Castells: "Dilma es la primera líder mundial en escuchar a la calle"

El experto en movimientos sociales contemporáneos nacidos en la Internet, el sociólogo español Manuel Castels dijo que la conducción de la crisis en Brasil muestra que hay esperanza de volver a conectar a los ciudadanos y las instituciones.

Castells, profesor en la Universidad Abierta de Cataluña y la Universidad del Sur de California, Los Angeles, en Estados Unidos, actualmente vive en Barcelona, ​​España, donde respondió a ISTOÉ por correo electrónico dando importantes e interesantes respuestas.

por Daniela Mendes

O sociólogo espanhol Manuel Castells, 68 anos, estava no Brasil participando de uma série de conferências quando os protestos pela redução das tarifas de ônibus começaram, ainda tímidos, em São Paulo. Um dos maiores especialistas da atualidade em movimentos sociais na era da internet, nem ele podia imaginar que o País todo seria tomado por uma onda de passeatas que se transformaria na mais importante manifestação política da sociedade brasileira em 20 anos. “Se querem mudanças, não bastam somente as críticas na internet. É preciso tornar-se visível, desafiar a ordem estabelecida e forçar um diálogo”, afirma o sociólogo. Castells analisou outros movimentos semelhantes, como a Primavera Árabe, o Occupy, nos Estados Unidos, os Indignados, na Espanha, e agora também acompanha a defesa da Praça Taksim, na Turquia. Com extenso e respeitado trabalho sobre o papel das novas tecnologias de informação e comunicação, o sociólogo diz que a grande força desses movimentos é a ausência de líderes e enxerga um esgotamento do modelo atual de representatividade. Autor de 23 livros, ele lança em breve “Redes de Indignação e Esperança – Movimentos Sociais na Era da Internet” (Zahar Editora). Castells foi professor da Universiade de Berkeley, na Califórnia, por 24 anos. Atualmente, vive em Barcelona, na Espanha, de onde falou à ISTOÉ por e-mail, e é professor da Universidade Aberta da Catalunha e da Universidade do Sul da Califórnia, em Los Angeles, nos Estados Unidos.

Manuel Castells: 70% de los españoles apoyan las protestas de indignados [+ video]

El sociólogo y profesor universitario Manuel Castells Oliván asegura que "el poder está en el cerebro de la gente". Al hablar en exclusiva para RT sobre la nueva ronda de manifestaciones de 'indignados' en el país subrayó que un 70 % de los ciudadanos españoles están de acuerdo con lo que hace el movimiento.

Las nuevas manifestaciones a nivel nacional convocados por los dos sinficados más grandes del país tienen como objetivo volver a expresar el rechazo popular a las duras medidas aprobadas por el Gobierno para reducir el déficit público en unos 65.000 millones de euros. Los ajustes contemplan entre otras medidas eliminar la desgravación por la compra de una vivienda; aumentar el IVA; suprimir la paga extra de Navidad a la burocracia; y reducir el subsidio por desempleo.

Tras el anuncio de estas drásticas medidas, el pueblo español se congregó en masivas protestas exigiendo poner fin a las acciones que violan los derechos de la ciudadanía. Al respecto, Castells sostiene que hoy en día en el mundo la gente es más educada y por eso se plantea más problemas. "El activista típico del movimiento en todos los países es el profesional de unos 30 años con un trabajo muy precario o sin empleo", describe. "Lo esencial es que el poder está en la mente y la mente se organiza en funciones de redes de comunicación. Por tanto el que controla la comunicación, controla el cerebro y por tanto controla el poder", dice.



http://actualidad.rt.com/programas/entrevista

Manuel Castells: Comunicación, poder y democracia [+ 4 videos]

El sociólogo catalán Manuel Castells, para mí el más grande teórico de referencia contemporánea, según lo califica Marcelo D'Elia Branco, habló en Barcelona a los acampados.

Castells que participó activamente en el Mayo del 68, continuó con la actualización de sus elaboraciones teóricas sobre las redes, más que probado ahora con las recientes manifestaciones que se adueñan de las calles de todo el mundo.

Asegúrese de ver los videos publicados a continuación y consulte los antecedentes teóricos de este gran amigo, sugiere Branco conocedor brasileño de las redes y el softwear libre, un material esencial para entender el momento histórico que estamos viviendo.

Parte 1



Parte 2



Parte 3



Parte 4

La ciberguerra de Wikileaks

Manuel Castells.- Como documenté en mi libro Comunicación y poder, el poder reside en el control de la comunicación. La reacción histérica de EE. UU. y otros gobiernos contra Wikileaks lo confirma. Entramos en una nueva fase de la comunicación política. No tanto porque se revelen secretos o cotilleos como porque se difunden por un canal que escapa a los aparatos de poder. La filtración de confidencias es la fuente del periodismo de investigación con la que sueña cualquier medio de comunicación en busca de scoops. Desde Bob Woodward y su garganta profunda en The Washington Post hasta las campañas de Pedro J. en política española, la difusión de información supuestamente secreta es práctica habitual protegida por la libertad de prensa.

La diferencia es que los medios de comunicación están inscritos en un contexto empresarial y político susceptible a presiones cuando las informaciones resultan comprometedoras. De ahí que la discusión académica sobre si la comunicación por internet es un medio de comunicación tiene consecuencias prácticas. Porque si lo es (algo ya establecido en la investigación) está protegida por el principio constitucional de la libertad de expresión, y los medios y periodistas deberían defender a Wikileaks porque un día les puede tocar a ellos. Y es que nadie cuestiona la autenticidad de los documentos filtrados. De hecho, destacados periódicos del planeta están publicando y comentando esos documentos para regocijo y educación de los ciudadanos que reciben un cursillo acelerado sobre las miserias de la política en los pasillos del poder (por cierto, ¿por qué está tan preocupado Zapatero?).

El problema, se dice, es la revelación de comunicaciones secretas que podrían dificultar las relaciones entre estados (lo del peligro para vidas humanas es una patraña). En realidad habría que sopesar ese riesgo contra la ocultación de la verdad sobre las guerras a los ciudadanos que las pagan y sufren. En cualquier caso, nadie duda de que si esas informaciones llegaran a los medios de comunicación, estos también querrían publicarlas (otra cosa es que pudieran). Es más: una vez difundidas en la red, las publican. Lo que se plantea es el control de gobiernos sobre sus propias filtraciones y sobre su difusión por medios alternativos que escapan a la censura directa o indirecta. Una cuestión tan fundamental, que ha motivado una reacción sin precedentes en Estados Unidos, con llamadas al asesinato de Assange por líderes republicanos y hasta columnistas de The Washington Post y una alarma mundial generalizada desde Chaves hasta Berlusconi con la honrosa excepción de Lula y la significativa reacción de Putin.

A esta cruzada para matar al mensajero se ha unido la justicia sueca en una historia rocambolesca donde el pseudofeminismo se alía con la represión geopolítica. Resulta que los ligues suecos de Julian Assange (¿alguien investiga su conexión con servicios de inteligencia?) lo denuncian porque en pleno acto (consentido) se rompe el condón, ella dice que no quiso seguir y Assange no pudo o no quiso interrumpir el coito y esto, según la ley sueca, podría ser violación. Lo cual no impidió que la violada organizara al día siguiente en su casa una fiesta de despedida para Assange. A partir de tamaño acto de terrorismo sexual, Interpol emite una euroorden de captura con el máximo nivel de alerta desmintiendo que sea por presión de Estados Unidos. Y cuando Assange se entrega en Londres, el juez no acepta fianza, tal vez para enviarlo a Estados Unidos vía Suecia.

Con el mensajero entre rejas, hay que ir a por el mensaje. Y ahí empiezan presiones que motivan que PayPal, Visa, Mastercard y el banco suizo de Wikileaks le cierren el grifo, que le cancelen el dominio y que Amazon les retire el servidor (lo que no impide a Amazon el ofrecer el juego completo de cables filtrados por 7 dólares). La contraofensiva internauta no se hizo esperar. Los ataques de servicios de inteligencia contra la web de Wikileaks han fracasado porque han proliferado las webs espejo,o sea, copias inmediatas de las webs existentes pero con otra dirección. A estas horas hay más de mil en funcionamiento (si quiere ver la lista googlee wikileaks.mirror y salen). En represalia al intento de silenciar a Wikileaks, Anonymous, una popular red hacker, coordinó ataques contra las empresas e instituciones que lo hicieron. Miles de espontáneos se unieron a la fiesta, utilizando Facebook y Twitter, aunque con crecientes restricciones. Los amigos de Wikileaks en Facebook han superado el millón y aumentan en una persona por segundo. Wikileaks ha distribuido a 100.000 usuarios un documento encriptado con secretos sedicentemente más dañinos para los poderosos cuya clave se difundiría si se intensifica la persecución.

No está en juego la seguridad de los estados (nada de lo revelado pone en peligro la paz mundial ni era ignorado en los círculos de poder). Lo que se debate es el derecho del ciudadano a saber lo que hacen y piensan sus gobernantes. Y la libertad de información en las nuevas condiciones de la era internet. Como decía Hillary Clinton en su declaración de enero del 2010: “Internet es la infraestructura icónica de nuestra era… Como ocurría en las dictaduras del pasado, hay gobiernos que apuntan contra los que piensan de forma independiente utilizando estos instrumentos”. ¿Se aplica ahora a sí misma esa reflexión? Porque el tema clave está en que los gobiernos pueden espiar, legal o ilegalmente, a sus ciudadanos. Pero los ciudadanos no tienen derecho a la información sobre quienes actúan en su nombre salvo en la versión censurada que los gobiernos construyan. En este gran debate van a retratarse las empresas de internet autoproclamadas plataformas de libre comunicación y los medios tradicionales tan celosos de su propia libertad. La ciberguerra ha empezado. No una ciberguerra entre estados como se esperaba, sino entre los estados y la sociedad civil internauta. Nunca más los gobiernos podrán estar seguros de mantener a sus ciudadanos en la ignorancia de sus manejos. Porque mientras haya personas dispuestas a hacer leaks y un internet poblado por wikis surgirán nuevas generaciones de wikileaks.

Tomado de http://elcomentario.tv/reggio/la-ciberguerra-de-wikileaks-de-manuel-castells-en-la-vanguardia/11/12/2010

¿Quién le teme a Wikileaks? por Manuel Castells