Norelys Morales Aguilera.- Las declaraciones intimidatorias
de Michael Parlmy a El País para que no publicaran sus conversaciones secretas
con Yoani Sánchez a partir de los cables de WikiLeaks habían surtido efecto: "Me pondré muy bravo si publican las múltiples conversaciones que tuve con la bloguera Yoani Sánchez”, advirtió.
Pero, ahora con “el error”, según el propio diario español, que comete el sitio de filtraciones al
separarse de los medios que antes seleccionó, ha permitido conocer el contenido
de más comunicaciones diplomáticas que dibujan la labor de la Oficina de
Intereses de EE.UU. en La Habana para intentar desestabilizar y subvertir la
Revolución cubana, en nombre de la democracia yanqui.
El cable 07HAVANA622, “Consenso en línea: un foro imparcial en Cuba?” da cuenta de
las conversaciones que sostuvieran en La Habana la bloguera mercenaria Yoani
Sánchez y Michael Parmly, ex jefe de la Sección de Intereses Norteamericanos
(SINA) en La Habana en 2007.
Parmly informó a Washington de su encuentro con Yoani Sánchez
y Reinaldo Escobar, el matrimonio que visitó al diplomático en su residencia
para explicarle los futuros pasos de la “Revista Consenso”, publicación
contrarrevolucionaria para la cual no reparó en elogios.
La furia de Michael Parlmy no era gratuita
porque esos vínculos con la política injerencista y subversiva de Washington
habían sido ocultados por los diplomáticos y negados por la pareja de facinerosos
que han engañado al durante los últimos
dos años a grandes audiencias preparadas por los medios corporativos.
Numerosos videos y otros materiales difundidos informan de las historias
embusteras de Yoani Sánchez explicando al mundo cómo creó un supuesto blog y
las razones que la hicieron retornar a Cuba desde Europa. Así como resuenan sus
palabras del “miedo del régimen” tan caras a Yoani y tan explícitas en Parlmy, con lo que su dependencia queda fuera de toda duda.
Yoani se presentó
como apolítica, obtuvo una visibilidad mediática desproporcionada y recibió
premios inmerecidos. Llegando incluso a entrevistar a Obama y hoy sabemos que
fue la SINA quien respondió el cuestionario que aprobaron en Washington,mientras la bloguera mercenaria se jactaba de hacer periodismo.

