A propósito de las reacciones generadas en algunos sitios web por el presunto “cierre de la corresponsalía” del periodista Fernando Ravsberg en La Habana, CubaSí indagó sobre el tema con el Centro de Prensa Internacional (CPI).
Cubasí: En las redes sociales el periodista Fernando Ravsberg ha comentado que el Minrex ha cancelado su acreditación en La Habana. Coménteme al respecto.
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Fernando Ravsberg: Cuba y la orfandad de ideas de los centristas
M. H. Lagarde.─ Poco antes de que comenzara lo que se ha dado en llamar como “el debate sobre el centrismo", en el prólogo al libro digital “Centrismo en Cuba: Otra vuelta de tuerca hacia el capitalismo”, advertí: "los “centristas” resultan tan inconsistentes como la supuesta imparcialidad de sus publicaciones, ese tipo de prensa que selecciona, con pesas, la información y en la que al final siempre resultan más las palas de cal que las de arena".
Una buena muestra de esa desmesurada manipulación de la llamada "objetividad" es el texto “Cuba y sus Pol Pot tropicales” publicado en el blog Cartas desde Cuba bajo la firma del periodista Fernando Ravsberg, a quien, por lo visto esta vez, se le olvidaron totalmente las palas de arena.
Una buena muestra de esa desmesurada manipulación de la llamada "objetividad" es el texto “Cuba y sus Pol Pot tropicales” publicado en el blog Cartas desde Cuba bajo la firma del periodista Fernando Ravsberg, a quien, por lo visto esta vez, se le olvidaron totalmente las palas de arena.
Ravsberg: la SINA, la disidencia y el Partido Comunista de Cuba
Norelys Morales Aguilera.- Soy de las que piensa que Fernando Ravsberg, corresponsal de BBC Mundo en La Habana, es un periodista que trata de conocer a fondo las verdades cubanas y tiene muchos amigos en la Isla.
Sin embargo, Ravsberg insiste en que trabaja en un medio público del imperio decadente británico, pareciendo ignorar que la BBC que fue ya no es y que para Cuba la misma tiene su agenda como le ha confesado a amigos comunes.
Su trabajo se torna enrevesado cuando no se limita a informar. Recientemente, durante una polémica, le exigió a un analista que revelara sus fuentes, algo que horrorizaría si alguien se lo exigiera a él. No entendí muy bien esa pifia de Ravsberg. En un trabajo reciente se convirtió en un orientador político.
El hecho es que en su post “Los aprendices de brujos” dijo unas cuantas verdades y al mismo tiempo armó un ajiaco de argumentos que no se entiende mucho aunque Fernando escriba muy bien. Por ejemplo, sobre el accidente de Ángel Carromero y Oswaldo Payá, más un sueco y otro cubano afirmó según las pruebas que:
“La tragedia ocurrió mientras hacían proselitismo por todo el país, asesoraban sobre cómo crear organizaciones juveniles y repartían dinero. Al parecer pretendían reanimar a la disidencia para impulsar la lucha por la democracia y los derechos humanos.
Uno podría pensar que se trata una campaña mundial pero lo cierto es que solo intervienen en Cuba.
Como me explicó el sueco Aron Modig -compañero de aventuras de Carromero- ellos no van a ningún otro país del mundo a ofrecer una ayuda semejante.”
Así también escribió: “Desde hace medio siglo, Washington la apoya [a la disidencia] y financia de forma pública. Ningún presidente se esconde para entregar los US$20 millones anuales pero lo cierto es que la oposición interna sigue siendo ínfima y carente de influencia social.” No entremos en el detalle de lo que es oposición y disidencia, que no es lo mismo, pero es igual.
A continuación, Ravsberg coincide con la SINA: “El análisis de Farrar es crudo pero tiene la virtud de mostrar los "daños colaterales" que este financiamiento provoca en la disidencia, desenfocándola políticamente de su tarea esencial, que debería ser sumar ciudadanos a la lucha contra el gobierno.” [La negrita es del blog ISLAmía]
Lo que lleva al corresponsal a asumir un papel de supra analista para el nido subversión contra la Isla: “Si la disidencia pretende convertirse en una alternativa política necesitará transitar por un camino más independiente y autóctono que recoja las aspiraciones y demandas de una parte de los cubanos para sumarlos, convirtiéndose en una fuerza con peso social.”
Y, llama la atención leer que Ravsberg descubre el agua tibia con el contenido de los Lineamientos del Partido Comunista como si fueran de cosecha propia y aconseja a la disidencia trabajar por los mismos: “… la mayoría de los cubanos están preocupados por el precio de los alimentos, la dualidad monetaria, los bajos salarios, la escasez de viviendas y el transporte público.”
Merced de malabares retóricos y silogismos el corresponsal de BBC Mundo crea un arroz con mango entre la disidencia, la SINA y el Partido Comunista. Aunque se ignoren los motivos y menos aún Ravsberg se digne a ver este post, él sí sabe bien lo que pretende.
Sin embargo, Ravsberg insiste en que trabaja en un medio público del imperio decadente británico, pareciendo ignorar que la BBC que fue ya no es y que para Cuba la misma tiene su agenda como le ha confesado a amigos comunes.
Su trabajo se torna enrevesado cuando no se limita a informar. Recientemente, durante una polémica, le exigió a un analista que revelara sus fuentes, algo que horrorizaría si alguien se lo exigiera a él. No entendí muy bien esa pifia de Ravsberg. En un trabajo reciente se convirtió en un orientador político.
El hecho es que en su post “Los aprendices de brujos” dijo unas cuantas verdades y al mismo tiempo armó un ajiaco de argumentos que no se entiende mucho aunque Fernando escriba muy bien. Por ejemplo, sobre el accidente de Ángel Carromero y Oswaldo Payá, más un sueco y otro cubano afirmó según las pruebas que:
“La tragedia ocurrió mientras hacían proselitismo por todo el país, asesoraban sobre cómo crear organizaciones juveniles y repartían dinero. Al parecer pretendían reanimar a la disidencia para impulsar la lucha por la democracia y los derechos humanos.
Uno podría pensar que se trata una campaña mundial pero lo cierto es que solo intervienen en Cuba.
Como me explicó el sueco Aron Modig -compañero de aventuras de Carromero- ellos no van a ningún otro país del mundo a ofrecer una ayuda semejante.”
Así también escribió: “Desde hace medio siglo, Washington la apoya [a la disidencia] y financia de forma pública. Ningún presidente se esconde para entregar los US$20 millones anuales pero lo cierto es que la oposición interna sigue siendo ínfima y carente de influencia social.” No entremos en el detalle de lo que es oposición y disidencia, que no es lo mismo, pero es igual.
A continuación, Ravsberg coincide con la SINA: “El análisis de Farrar es crudo pero tiene la virtud de mostrar los "daños colaterales" que este financiamiento provoca en la disidencia, desenfocándola políticamente de su tarea esencial, que debería ser sumar ciudadanos a la lucha contra el gobierno.” [La negrita es del blog ISLAmía]
Lo que lleva al corresponsal a asumir un papel de supra analista para el nido subversión contra la Isla: “Si la disidencia pretende convertirse en una alternativa política necesitará transitar por un camino más independiente y autóctono que recoja las aspiraciones y demandas de una parte de los cubanos para sumarlos, convirtiéndose en una fuerza con peso social.”
Y, llama la atención leer que Ravsberg descubre el agua tibia con el contenido de los Lineamientos del Partido Comunista como si fueran de cosecha propia y aconseja a la disidencia trabajar por los mismos: “… la mayoría de los cubanos están preocupados por el precio de los alimentos, la dualidad monetaria, los bajos salarios, la escasez de viviendas y el transporte público.”
Merced de malabares retóricos y silogismos el corresponsal de BBC Mundo crea un arroz con mango entre la disidencia, la SINA y el Partido Comunista. Aunque se ignoren los motivos y menos aún Ravsberg se digne a ver este post, él sí sabe bien lo que pretende.
Sorprende Fernando Ravsberg exigiendo a un analista que revele sus fuentes
Respuesta a Fernando Ravsberg de Percy Alvarado Godoy
Los inquisidores de oficio de la contrarrevolución anticubana, ávidos de buscar una brecha para atacar a los periodistas cubanos, los que defendemos a la Revolución, a ultranza y por principios, se han cebado contra mi persona, a partir de un desliz cometido en uno de mis artículos, del que ya presenté las debidas excusas a las personas afectadas.
Empero, en su agenda de guerra ideológica contra Cuba, llenos de afiebrada obstinación y enfermizo desempeño, tratan de convertirme en centro de sus ataques cuando, respetuosamente, ni las autoridades cubanas, ni las personas involucradas en mi equívoco, han lanzado una ofensa contra mí. Sé que, condescendientemente, han aceptado mis disculpas y la humildad con que las hice.
Sin embargo, como la guerra mediática se basa en la "comidilla diaria", en el brete y la manipulación; en el chismorreteo abusivo y en las ofensas, ante la impotencia de callarme, cientos de twitters he recibido, muchos de los cuales usan denuestos e improperios que ponen en duda la educación de sus emisores.
También la blogosfera contrarrevolucionaria se ha sumado a los ataques
Lo sorprendente es que sea Fernando Ravsberg, periodista extranjero de amplia experiencia y residente en Cuba, quien intente capitanear estos ataques, tratando de manipular un problema que ya ha sido solucionado, pues no he recibido queja alguna de los implicados y conozco, según se me comentó, que recibieron mis disculpas.
En su blog, Cartas desde Cuba, Ravsberg manipula deliberadamente el suceso y trata de sobredimensionarlo, atizando a los intelectuales cubanos aludidos a una respuesta más enérgica, a la par que sembrando dudas y recelos entre nosotros. ¿Qué busca Ravsberg con eso?
En una nota publicada en su blog, luego de comentar el suceso, tendenciosamente, al decir: "El Agente de la Seguridad Cubana Percy Francisco Alvarado Godoy acaba de disculparse por acusar a varias personalidades e intelectuales de trabajar contra la Revolución, enmarcados en los planes de guerra cibernética orquestada por los EEUU", Ravsberg incita a la discordia, al encontronazo, a la división y a las brechas entre revolucionarios. Sin miramientos, dice: "Afirma Percy que es “de gente honesta disculparse por los gazapos y equívocos cometidos”. Habla como si se le hubiera ido una falta de ortografía o escrito mal un apellido, a pesar de que sabe perfectamente lo que significa esa acusación en Cuba." (...) "Además, una acusación así es más grave cuando no viene de cualquier persona sino de un agente de la Seguridad Cubana que tiene una página web titulada “Descubriendo verdades” y donde se anuncian “Archivos desclasificados”."
Luego viene la vil maniobra hacia el recelo, a la duda fabricada, a la manipulación para dañar, tanto a mí, como a las otras personas: "La pregunta que nos queda a todos y que el agente no aclara es de donde salió esa información contaminada, quien le orientó e denunciar a esas personas y a otras a las que no pide disculpas. ¿Fue engañado, orientado o fue simplemente su opinión festinada?."
Puedo responderle que, aunque equivocada, fue mi propia apreciación la que provocó dicho desliz. Nadie me orientó escribir tal cosa, ni seguí instrucciones de algún órgano cubano. Sus infundadas dudas al respecto deben quedar zanjadas con esta respuesta. Tampoco persona o institución alguna me presionó a escribir dicha disculpa. Fue motivada por el reconocimiento público de un error cometido por mí en el manejo de las informaciones de las que dispongo. También primó la torpeza de quien ha escogido este camino para denunciar las maniobras permanentes de los enemigos de Cuba.
Por otro lado, jamás informaré a usted, ni a nadie, cuáles son mis fuentes. Ésta ha sido una divisa en mi trabajo. Un periodista como Ravsberg, quien tanto se ha vanagloriado de "cuidar" a sus fuentes, no puede cuestionarme por ello.
Hay otras personas a las que no les debo disculpa alguna pues los considero realmente lo que son: asalariados de una potencia extranjera, es decir, mercenarios. Todos los involucrados en estos planes saben sobradamente el delito que cometen y asumen su responsabilidad por ello. Tanto los que se prestan a subvertir el orden constitucional, como los que coquetean con la contrarrevolución. Cada uno sabe el papel que desempeña en estas manipulaciones. Este es mi punto de vista y lo sostengo.
Culmina Ravsberg su nota con el siguiente comentario: "Espero que a partir de este criterio Percy no me sitúe a mí también entre los “enemigos de la revolución pagados por el imperio”, sería bueno que no gastara por gusto la poca credibilidad que le queda tras el pequeño “equivoco” que acaba de cometer."
Mi credibilidad, señor Ravsberg, no es cuestión suya, sino de mis lectores. Solo ellos, y no usted, sabrán seguir mi blog o abandonarlo. Usted sabrá si es o no un contrarrevolucionario. Eso es, simplemente, asunto suyo. Usted conoce de sobra la eficiencia de nuestros órganos de seguridad.., al que no se le escapan fácilmente el provocador y el terrorista.
Culmino esta nota aclarándole que no vale la pena lanzar graznidos, o ladridos, que no se escuchan en la lontananza. Todo eso, es perder el tiempo.
Percy Francisco Alvarado Godoy.
La verdadera historia del "Maleconazo". (Primera Parte)
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| Maleconazo lo llaman los terroristas de Miami y sus corifeos que harán hasta vigilias para honrar sus propios crímenes. |
Norelys Morales Aguilera.- Era el 5 de agosto de 1994. El Móvil de Radio Progreso coincide en la Habana Vieja con un grupo que arremetía contra vidrieras con piedras y cuanto hallaba a su paso. Se comenzaban a reunir observadores y gente que de a poco ampliaba la trifulca. Un rato después los constructores con sus herramientas tomaron cartas en el asunto. ¡Llegó Fidel! Anunció el periodista Luis Orlando Pantoja.
La presencia de Fidel cuando todavía volaban las piedras a Galiano y San Lázaro para encabezar la respuesta popular a los antisociales, en el momento de mayor tensión, cuentan que paralizó la acción incitada en días previos, tal como puede deducirse de la cronología de los hechos, que este blog publicará en una próxima entrega.
Un mar de pueblo bajaba desde todas partes para concentrarse en el Malecón, justo en la esquina del Hotel Deauville. La Revolución cubana siempre ha sido otra cosa y la furia contra Fidel Castro estaría justificada desde los ojos de los anexionistas y mercenarios.
El Corresponsal de la BBC en La Habana, Fernando Ravsberg estuvo allí ese día y lo ha contado.
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