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El Nuevo Herald y la carta blanca para viajar de Manzanillo a Cancún

Guardalavaca en Holguín, un paraíso en el Caribe, a solo 20 pesos cubanos en camión
M. H. Lagarde.- Según el periódico de la mafia anticubana de Miami: "Las autoridades mexicanas en los aeropuertos de Mérida y Cancún comenzaron a tomar medidas de prevención para evitar cualquier riesgo de contagio por el brote de cólera registrado esta semana en la provincia oriental cubana de Granma.
La secretaría de Salud del Estado de Yucatán emitió una alerta sanitaria para que los empleados de los terminales aéreos refuercen los controles de los viajeros desde Cuba y revisen cuidadosamente la documentación sanitaria de cada vuelo".

¿Habrá exceso de turistas en Granma? ¿Será que muchos cubanos de Manzanillo están viajando a pasar el fin de semana a Cancún para darse un baño en la playa?

La noticia de portada de El Nuevo Herald se contradice con otra vieja campaña de mentiras contra Cuba a la que suele recurrir ese diario, aquella que reza: "Los cubanos no pueden viajar fuera de la Isla".

Aunque realmente, en este caso, no les hace falta. Si los granmenses alquilan un camión a 20 pesos cubanos hasta la playa de Guardalavaca, en la vecina provincia de Holguin, puede que la pasen mucho mejor que en Cancún, polo turístico que, por cierto, se muere de pánico por la competencia que le hacen las arenas cubanas en el Caribe.

No obstante, vamos a pensar que se trata de otra mentira de El Nuevo Herald y no de una campaña oportunista de la competencia turística de Yucatán.

Los mexicanos, que se supone no tengan como política acrecentar el bloqueo contra Cuba, deben saber, como lo sabe el mundo entero, que no hay país mejor preparado para enfrentar cualquier tipo de epidemia, incluso aquellas como la del dengue hemorrágico introducida por la CIA en la Isla que le costó la vida a un centenar de niños, que Cuba. Los médicos cubanos lo han demostrado no solo en su tierra sino en otras naciones cuyo ejemplo más reciente es el caso de Haití.

Nadie espere entonces que la Isla aumente la vigilancia en sus aeropuertos ante la amenaza que significa la epidemia de violencia que padece México. Tan ridículo como pensar que un brote de cólera en Cuba podría afectar a Cancún, seria esperar que a las terminales cubanas comenzarán a llegar, procedentes de Yucatán o de cualquier otra parte del México, pasajeros decapitados o embalajes con sobre peso de cuerpos descuartizados.

Cancún, cumbre fallida (+ video)

Salvador González Briceño.-En tanto los países altamente industrializados no cambien sus procesos productivos que son por demás contaminantes, las cumbres sobre el medio ambiente como la COP 16 [antes Copenhague y el amenazado con dilapidar Protocolo de Kioto] que proponen el desarrollo sustentable como modelo a adoptar por todo el mundo para revertir los daños causados al planeta hasta ahora, no representarán avances ni acuerdos posibles entre las partes y sí, en cambio, seguirán en retroceso. Es decir, continuaráel deterioro de las condiciones ambientales, terrestres y marítimas, de una casa que por milenios le ha brindado albergue —alimento, cobija, todo lo que necesita y más— al hombre y en cambio le regresa como moneda de pago la destrucción.

Nada qué ver, con el modo de producción alentado por el capital y la ganancia, con las concepciones, percepciones y manejo que de la tierra tienen las comunidades indígenas, los pueblos originarios, los campesinos [por eso el texto en este espacio de Noah Sealth (Ce-Atl ó 1-Agua), mejor conocido como Jefe Seattle de dos tribus Duwamish y Suquamish, que le dio nombre a la ciudad más grande del estado de Washington en Estados Unidos; (ver), sobre el empleo de la naturaleza como Madre Tierra —Pachamama, dicen los indígenas bolivianos—, y como tal el uso, la conservación y el pleno respeto.

Lo demás son reuniones para la catarsis colectiva, discursos con preocupaciones sin sentido [como bien han denunciado los movimientos indígenas y campesinos autónomos de diversos países presentes en Cancún], gastos innecesarios; eso sí, un paseo por el Caribe mexicano de representantes de los países, de los gobiernos, de asociaciones subsidiadas por organismos internacionales para el “desarrollo sustentable”, etcétera.

Lecciones de una reunión sin logros, eso será la 16 Conferencia de la Partes sobre Cambio climático. Porque no bastan las cifras, la medición del problema o quedarse en el diagnóstico. Eso sirve de base para ir hacia los acuerdos. Si acaso para tomar conciencia de la magnitud y alcance del problema; la contaminación, los grados de deterioro del aire, la tierra, del mar. Las cantidades de contaminantes generados como desechos del que ninguno de los realmente responsables se ocupa. Nada más.

Por eso llueven los reclamos en Cancún de los auténticos preocupados, de los que padecen el problema. Porque no hay reuniones formales para el diálogo y el consenso, para entrar a las acciones. Por eso la protesta generalizada en contra de los países desarrollados, particularmente de Estados Unidos, a quien se acusa de abortar el Protocolo de Kioto, porque no quiere compromisos bajo un montón de pretextos. Por eso la denuncia pública de que México juega chueco con reuniones en lo oscurito. Y el repudio de los propios mexicanos a los cantos de sirena del presidente Felipe Calderón, quien llegó a la COP 16 cínicamente para hacer pronunciamientos políticos, y no asumir su responsabilidad como país sede.

De ahí las presiones de personajes de Perú y de Educador, como Evo Morales y Rafael Correa. Por eso tampoco basta lo que defendió Marcelo Ebrard, que llegar a acuerdos es cuestión de voluntad política. Porque en el fondo, lo que hace falta es conciliar intereses. Y los ricos de los países desarrollados no quieren eso. La ambición por el dinero, por la riqueza de unos cuantos, vale para ellos eso y más. Tanto como su ambición por acumular. Dado que una parte importante de la solución que se busca es ese cambio fundamental. Por eso por ahí no se vislumbra la solución.

Por lo tanto, es importante replantear o repensar otra solución. Si no se construye desde arriba, hay que comenzar a hacerlo desde abajo. Emplear la salida propuesta por los pueblos originarios, por los indígenas y los campesinos del mundo, principalmente de los países pobres. Dejar de lado a los ricos, porque no ofrecen nada. Con todo y que la solución comunitaria requiera de grandes esfuerzos, principalmente de difusión de las alternativas ya existentes y de capacitación sobre las nuevas formas de producción, cultivo y cuidados de la tierra, por ejemplo.

Tanto en el campo como en las grandes urbes se puede. Contar y reunir todos los experimentos posibles tanto de las universidades como de los propios pueblos y ver su aplicabilidad. Analizar todas las posibilidades de la sustentabilidad, porque las hay. Por ejemplo, el aprovechamiento de todos los recursos posibles para el intercambio, la reforestación de los bosques, la preparación y el uso de compostas, el riego por goteo para la siembra en espacios cortos, la captación de agua de lluvia contra la desertificación, el cocinar con la energía solar, etcétera. Y en las grades ciudades, además de la captación de agua de lluvia, el cultivo de frutas y hortalizas en las azoteas de casas y edificios. Todo con un sentido comunitario. Por eso será sencillo comenzar con este tipo de acciones en el campo.

Lo que los ricos requieren es presión por otras vías. Como obligarlos a adoptar medidas y acciones en pro de la vida, del ambiente, de la Tierra, de la sustentabilidad y contra el vil consumo y la riqueza en pocas manos, contra la acumulación. Eso se puede lograr evitando el consumo per sé de artículos suntuarios. Eso se puede lograr educando a la población para vivir con lo indispensable nada más, y rechazar todo lo que sea inútil porque daña la salud, deseduca como la televisión o destruye como el cine de Hollywood.

Porque lo que más daña al planeta son los productos con que se inunda el mundo desde los países desarrollados. Muy sencillo sería ponerles un alto, no adquirirlos o negarse a consumirlos. Esa es una ruta poco escudriñada, pero puede aportar grandes resultados, a favor de la madre tierra y de la sobrevivencia de la vida. Porque los ricos llevan al mundo hacia la destrucción. Como lo dijo el presidente de Amigos de la Tierra, Nimmo Bassey: “Lastimar al planeta se ha convertido en un negocio redondo”. Por eso los hombres del dinero la miran como negocio.

Todo ello, y más, sí vale la pena meterlo a discusión. Y puede comenzar a funcionar muy bien en comunidades enteras, hasta en países y en asociaciones de ellos como el ALBA. Mientras más pronto será tanto mejor. Así marcharán mejor las cumbres sobre el medio ambiente, porque será la suma de los pueblos y no de los dirigentes, que son los representantes de los ricos que quieren destruir el planeta con su sobrada ambición. (ALAI)



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En 20 años el cambio climático provocará cerca de un millón de muertes anuales (+ infografía)

Hacia el año 2030, el cambio climático provocará indirectamente cerca de un millón de muertes anuales y el equivalente a 157.000 millones de dólares en daños, afirma un estudio presentado al margen de la conferencia sobre el clima de Cancún (México)

Las peores consecuencias golpearán a una cincuentena de países muy pobres, pero será Estados Unidos quien pague la mayor factura, según datos recopilados por la organización de investigación humanitaria DARA, con sede en Madrid, y el Climate Vulnerable Forum, una coalición de países vulnerables al calentamiento global.

"En menos de 20 años, casi todos los países del mundo reconocerán una alta vulnerabilidad a los impactos del cambio climático a medida que se caliente el planeta", afirma el informe.

El estudio analiza cómo se verán afectados 184 países del mundo en cuatro áreas: salud, desastres climáticos, pérdida de hábitat humano por desertificación y alza del nivel del mar y dificultades económicas.

Las naciones que registran una vulnerabilidad "aguda" son 54 países pobres y muy pobres, entre ellos India. Sufrirá los efectos del calentamiento de forma desproporcionada a pesar de que son los menos culpables de las emisiones de CO2 causantes del cambio climático, según el estudio.

"Sin acciones de corrección" el mundo de "encamina hacia casi un millón de muertes diarias entorno a 2030". Más de la mitad de los 157.000 millones de dólares de pérdidas económicas tendrán lugar en países industrializados, encabezados por Estados Unidos, Japón y Alemania.

Pero el coste relativo a su PIB será proporcionalmente muy inferior al de los países pobres. Para Saleemul Huq, investigador del Institute for Environment and Development (IIED), estos datos muestran la necesidad de comenzar a construir mecanismos de defensa contra el cambio climático inmediatamente.

"Estamos entrando en una fase altamente vulnerable de la existencia de nuestro planeta y de la existencia de la humanidad", afirmó Huq en rueda de prensa. "Ninguna reducción (de gases de efecto invernadero) evitará otro aumento de la temperatura de al menos 0,7º C en las dos próximas décadas".

"En el último siglo ya registramos un aumento de 0,7º C. Así que nos encaminamos a por lo menos 1,4º C seguros", subrayó. "Si las emisiones (de CO2) siguen al ritmo actual, podemos a más largo plazo dirigirnos hacia un aumento de tres o cuatro grados, lo que hará prácticamente imposible para todo el mundo adaptarse", añadió.
Más de 190 países se reúnen en Cancún desde el 29 de noviembre y hasta el 10 de diciembre bajo la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), para acerca posiciones que permitan luchar de forma más eficaz contra el calentamiento global.

Entre la larga lista de problemas, se enfrentan al de recaudar fondos para combatir el cambio climático y decidir cuánto de ese dinero debe dedicarse a la adaptación y cuánto a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.


Ver emisiones de CO2 desde 1820 en www.gapminder.org