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Fidel Castro: Ana Belén Montes merece respeto y admiración

Mensaje de Ana Belén Montes

Estoy más que contenta de tocar suelo borincano de nuevo. Tras dos décadas bastante agotadoras y ante la necesidad de volver a ganarme la vida, quisiera dedicarme a una existencia tranquila y privada. Por lo tanto, no participaré en ningunas actividades mediáticas. Animo a los que desean enfocarse en mí a que, en cambio, se enfoquen en temas importantes, como los serios problemas que enfrenta el pueblo puertorriqueño o el embargo económico de Estados Unidos hacia Cuba. ¿Quién en los últimos 60 años ha preguntado al pueblo cubano si ellos quieren que los Estados Unidos les imponga un embargo asfixiante que los hace sufrir? También merece atención la apremiante necesidad de cooperación global que detenga y dé marcha atrás a nuestra destrucción de nuestro medio ambiente. Yo, como persona, soy irrelevante. No tengo importancia, mientras que existen problemas graves en nuestro terruño mundial que reclaman atención y una demostración de amor fraternal.

Atentamente,

Ana Belén Montes.

Para leer un informe del Pentágono “favorable” a Cuba

John Bolton entrevistado en el restaurante Barley House
de Concord donde escogió sentarse delante de una foto de
Teddy Roosevelt agitando su sombrero. @AmbJohnBolton
Jorge Wejebe Cobo.-- Según una anécdota el presidente Bush exultante por sus éxitos por la invasión a Afganistán e Irak preguntó a uno de sus colaboradores más cercanos si la próxima en la lista podía ser Cuba.

Al parecer el entonces subsecretario de Estado para el Control de Armas y Seguridad Internacional el neoconservador John Bolton quien coincidiría con el deseo o el chiste del mandatario, se dedicó con frenesí a acusar oficialmente a Cuba en el 2002 de ser arsenal de armas bacteriológicas del terrorismo mundial, la misma imputación realizada a Irak para justificar la invasión en el 2003, sin que hasta nuestros días hayan aparecido en su territorio la menor prueba de tal acusación.

Pero, para darle cuerpo a la traslación cubana de la imputación, Bolton no se detuvo en criticar al Pentágono y su órgano de inteligencia DIA (Defense Intelligence Agency) de ser blandos en sus apreciaciones sobre la Isla, al descartarla como peligro a la Seguridad Nacional de EE.UU. [1]

Ana Belén Montes, 10 años de cárcel en total aislamiento en Estados Unidos

Karen Lee wald. – Hace diez años, la entonces principal analista del Departamento de Defensa, la puertorriqueña Ana Belén Montes fue arrestada por haber seguido su conciencia y haber entregado información clasificada al gobierno cubano.

Ella lo hizo porque sentía que el gobierno de EE.UU. había tratado siempre el pueblo cubano de una manera tremendamente injusta. Al hacerlo, ella cometió espionaje, aunque muchos de nosotros encontramos dignas de elogio sus razones para hacerlo.

En esto, ella se diferencia de los hombres que se conocieron como “los Cinco Cubanos”, porque estos nunca tuvieron acceso a la clase de información clasificada que ella tenía, y por lo tanto no pudieron haber cometido espionaje.

Para evitar que el tribunal – era después del 11 de septiembre de 2001 – ordene la ejecución de la Sra. Montes, el abogado contratado por su familia (que incluye miembros de las Fuerzas Armadas y del FBI) hizo una reprobable (y en términos internacionales, completamente ilegal) arreglo con los fiscales de EE.UU..

En lugar de la pena de muerte, la Sra. Montes – de 45 años de edad – pasaría los siguientes 25 años de prisión, sin posibilidad de libertad condicional.

En comparación con las sentencias (cadena perpetua y doble cadena perpetua) impuesta a los cubanos que en realidad no cometieron espionaje (aunque al igual que la Sra. Montes, estaban tratando de proteger al pueblo cubano de la enemistad no provocada y del terrorismo que emana de los EE.UU.), la sentencia impuesta a Ana Belén Montes no parece tan horrible – hasta que se aprenda de las condiciones añadidas: un aislamiento total y completo.

La Sra. Montes no puede recibir cartas, llamadas telefónicas o visitas de nadie, excepto de los miembros de su familia inmediata (padre militar y sus hermanos del FBI) – ni siquiera un consejero espiritual o un médico personal.

No existe un comité de defensa de Ana Belén Montes, y si hay mucha gente en todo el mundo que admiran lo que hizo, ella no tiene forma de saberlo.

Lo que es peor, en algún momento fue trasladada a Carswell – una prisión federal especial para los presos con problemas de salud física o mental, aunque no tenía nada de eso en el momento de su incarceration.

Que está sucediendo a Ana Belén Montes? Que le han hecho sus captores? ¿Por qué no se permite visitarla a nadie para averiguarlo? Estas son algunas preguntas que todos deberíamos hacernos. [Tomado de Contrainjerencia]