Walter Goobar.-- Un libro recientemente publicado en EE. UU. revela la conspiración que siguió a los atentados del 11-S con el envío de cartas contaminadas con bacterias. Esta maniobra posibilitó la sanción del acta patriótica y legitimó el Estado policial y la invasión a Irak.
Bajo los escombros de las Torres Gemelas quedó sepultada la historia deuna conspiración nacional en torno a las cartas envenenadas con ántrax que permitieron la sanción del Acta Patriótica, que convirtió a los EE.UU. en un Estado policial, según sostiene Graeme MacQueen en el libro El engaño del ántrax, publicado recientemente por la editorial estadounidense Clarity Press.
