Norelys Morales Aguilera. ─ Este domingo 15 de marzo fue en la simbólica escalinata de la Universidad de La Habana donde quedó dicho y cantado que Venezuela y Cuba andarán juntas y sin fisuras. Hoy se multiplica en los campus universitarios de toda la Isla, en plazas, y en aquella que visitó para hacer su Aló Presidente desde Santa Clara el 14 de octubre de 2007.
Era la Plaza y Memorial Ernesto Guevara donde se le vio jovial y distendido, hablando a su pueblo venezolano, a los cubanos y a todos. Es donde está la semilla del ejemplo, la del Destacamento de Refuerzo para la batalla de las ideas, la mejor, la incuestionable, la que nos toca para que la paz definitivamente sea el antídoto y la salvación contra el capital feroz.
Sí, el capital feroz, la nueva Esfinge destructiva, con “rostro y busto de mujer, patas de león, cuerpo de perro, cola de dragón y alas de pájaro”, como acaso sean enmascarados los recursos que mueven los heraldos negros de la derecha en América Latina, clamando por golpes de estado, dictaduras, violencia y destrucción, ensalzados por los medios y los impensados recursos de embaucar.
