La temperatura de la guerra

Néstor García Iturbe.─ Cuando estudiamos las ideas filosóficas no podemos olvidar que las mismas son el reflejo de los distintos fenómenos que rigen la vida del ser humano sobre la tierra y reflejan una realidad objetiva imposible de pasar por alto.

“Todo lo frío se calienta, todo lo caliente se enfría.” Nada más real que esta idea producto del pensamiento de grandes filósofos entre ellos Heráclito.

 Si aplicamos estas ideas a la actual situación internacional es posible que podamos legar a una conclusión más objetiva de lo que sucede y de lo que podrá suceder.

En muchos escritos se habla de acciones propias de la “Guerra Fría”, como la expulsión de diplomáticos rusos por parte de Inglaterra, Estados Unidos y otros países que se han unido a este tipo de acción. Debe agregarse las sanciones impuestas a Rusia y a ciudadanos de dicha nación, más todo el clima histérico creado a propósito para dañar la imagen y dificultar las relaciones de Rusia con otros países del mundo. Los rusos respondieron parte de estas expulsiones y han prometido tomar medidas significativas en relación con las otras. Lo frio se calienta.

El problema de la guerra de las tarifas con China y otros países, más las acciones para restar valor al dólar son situaciones que afectan la economía mundial y en especial la de Estados Unidos, que ahora afronta el peligro de que a sus productos le impongan tarifas que pudieran ser de mayor valor económico  que las impuestas por ellos, unido a una situación donde se desarrollan iniciativas de la introducción en el mercado internacional de nuevas monedas como el Petro y el PetroYuan que pondrían al dólar en una situación desventajosa en relación con su valor y papel histórico en el intercambio internacional.  Esto puede ser muy grave para la economía estadounidense, que se financia en parte por el valor y la aceptación del dólar para las transacciones entre distintos países.  Lo frio se calienta.

La situación en la Península Coreana comienza a tener cambios significativos, al expresar las distintas partes, su disposición a lograr un arreglo pacífico. Se especula sobre los distintos puntos que pudiera tener dicho arreglo, incluyendo entre estos el abandono por parte de Corea del Norte de sus planes de desarrollo nuclear.  Este pude ser el punto neurálgico del asunto y en mi modesto criterio, fueron esos planes los que obligaron a que se escuchara y tomar a en consideración a Corea del Norte, por lo que algo quedará de los mismos, no obstante: Lo caliente se enfría.

La guerra de Estados Unidos contra Venezuela ha tenido distintas facetas, primeramente tratando de crear un clima de “ingobernabilidad” que permitiera al imperio entrar con sus tropas para realizar una “intervención humanitaria”,  esto unido a la aplicación de toda una serie de medidas de carácter económico tendientes a crear el caos entre el gobierno y la población del país e inclusive llegar a la amenaza militar con ejercicios intimidatorios en la Amazonía, donde además de las tropas yanqui han participado efectivos de países títeres. La convocatoria a elecciones, las operaciones contra elementos terroristas, la constante muestra de apoyo al gobierno de Maduro por parte de la mayoría del pueblo y la creación de una cripto moneda, el Petro dólar han resultado respuestas concretas y de alta efectividad contra las acciones estadounidenses. El ambiente sigue caliente y no podemos decir que se está enfriando. ¿Cómo calificaría Heráclito esta situación?

Un problema similar se le presentaría al famoso filósofo cuando trate de calificar la situación existente entre Cuba y Estados Unidos. La etapa en que estuvo en el poder la Administración Obama trajo como consecuencia que se avanzara en algunos aspectos donde se incrementaron los contactos, tanto diplomáticos como comerciales e individuales entre los dos países, pudiera haberse considerado que lo caliente se estaba enfriando, con sus segundas intenciones, pero se enfriaba. La situación actual con la administración Trump en el poder y las medidas de distintos tipos que ha tomado contra nuestro país, incluyendo la situación de la Embajada y las visas, no deja lugar a duda de que si algo se estaba enfriando, el calor está subiendo por minutos.

Existen situaciones en el mundo, vinculadas a países como Irán, Ucrania, Turquía, Yemen, Siria y otros a las cuales le pudiéramos aplicar este tipo de análisis e invariablemente llegaríamos a la conclusión de que “Todo lo frio se calienta y todo lo caliente se enfría”, sobre todo si relacionado con el fenómeno se encuentra la mano de Estados Unidos, algo que Heráclito tuvo la suerte de no conocer.

*Dr. Néstor García Iturbe es editor del boletín electrónico El Heraldo (Cuba)

sarahnes@cubarte.cult.cu
https://www.alainet.org/es/articulo/191948

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