EE.UU. mantiene un campamento secreto en prisión torturadora de Guantánamo

Ben Fox-AP.- El abogado James Connell ha visitado a su cliente en el interior del complejo carcelario secreto en Guantánamo conocido como Campamento 7 sólo una vez; fue llevado en una camioneta con ventanas cubiertas por un camino enrevesado para ocultar la ruta cubierta de arbustos y cactus en la base militar.

Connell no tiene permitido revelar casi nada de lo que vio en el campamento secreto donde están retenidos los más notables presuntos terroristas bajo custodia de Estados Unidos, excepto que es diferente a cualquier instalación de detención que haya visto.

"Está mucho más aislado que cualquier otra instalación que haya conocido", comentó el abogado. "He tenidos casos del pabellón de la muerte en Virginia y Texas, y estas condiciones previas a juicio son mucho más incomunicadas".

El Campamento 7 está tan rodeado de secrecía que su ubicación dentro de la base estadounidense en territorio cubano es clasificada y funcionarios se niegan a hablar de él. Ahora, dos acontecimientos separados pero relacionados están colocando el tema en el centro de la opinión pública.

En Washington, la Comisión de Inteligencia del Senado aprobó por votación el 3 de abril desclasificar parte de una revisión al programa de detención e interrogación de Estados Unidos creado después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 organizados por al-Qaida. Se espera que el reporte, a cuya revelación se opone la CIA, critique duramente el trato a los prisioneros, entre ellos algunos que están ahora en el Campamento 7.

Y el lunes, un juez en Guantánamo abrirá una audiencia sobre el estado mental de uno de esos reos, Ramzi Binalshibh, cuyos exabruptos en la corte quejándose de presunto maltrato en el Campamento 7 han obstaculizado el esfuerzo para juzgar a cinco hombres por los ataques del 11 de septiembre, y todos ellos están detenidos ahí.

Ambos asuntos están fuertemente entrelazados. Binalshibh acusa al gobierno de hacer ruidos y vibraciones dentro del Campamento 7 para mantenerlo despierto, junto con otras formas de abuso, que según su abogado ha tenido que soportar a manos de la CIA desde el momento en que fue capturado en Pakistán en septiembre de 2002 hasta cuando fue traído a Guantánamo cuatro años más tarde.

Oficiales militares han negado realizar algo intencional para privarlo del sueño. Los fiscales dicen que sus acusaciones son ilusiones, aunque siguen creyendo que es mentalmente apto para ir a juicio. Sus abogados dicen que es apto, pero no están convencidos de que los oficiales han investigado adecuadamente sus quejas.

Su estado mental es nebuloso. Registros de la corte muestran que Binalshibh ha sido tratado en Guantánamo con medicamentos para desorden bipolar y esquizofrenia, pero él no participó en enero en una evaluación mental ordenada por la corte.

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