Sobre los llamados "cubano americanos"

Néstor García Iturbe.- Recientemente envié una carta a un compañero sobre los que incorrectamente son llamados "cubano americanos". En ella le exponía mis criterios de porque es un error aceptar y hacer nuestro como los denomina nuestro enemigo y las intenciones que considero esconde dicha denominación. Estos criterios los he dado muchas veces, pero considero que no está de más volver a repetirlos.

Cuando se habla de la Doctrina Monroe, se plantea que en ella Estados Unidos estableció que "America era para los americanos". Es decir que América es el continente y los americanos son ellos, de ahí que ese término, americanos, en la acepción que le otorga Estados Unidos, en mi criterio, desde aquel momento se convirtió en un símbolo del colonialismo.

Nuestro Héroe Nacional, José Martí, dejó bien claro lo que para él era Nuestra América y fijo bien sus límites, del rio Bravo a la Patagonia. A los que vivían en la América del Norte los llamó norteamericanos, porque llamarlos americanos, como ellos mismos se denominan sería darles la potestad de ser ciudadanos de todas las tierras de América y cierta legitimidad a sus aventuras intervencionistas y expansionistas.

En sus discursos, cuando el actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama se ha referido a los "cubano-americanos", ha planteado que son sus mejores embajadores para llevar al pueblo cubano la verdad sobre la prosperidad de Estados Unidos y el "american way of life". Los utiliza como un instrumento para introducir en Cuba la subversión política y tratar de destruir la Revolución.

Es por eso y por muchas razones más que no quiero ahora exponerle, porque estoy seguro que cuando usted piense en esto no será necesario hacerlo, que siempre he estado en contra de que a los cubanos que residen en Estados Unidos se les denomine "cubano-americanos".

Los tabaqueros de Tampa no se denominaron "cubano-americanos", los que buscando trabajo y por problemas económicos fueron a Estados Unidos en los años 40 del siglo pasado no fueron llamados "cubano-americanos", los que en época de Batista tomaron el camino del exilio y residieron en Estados Unidos, nunca fueron calificados como "cubano-americanos". Todos aquellos se denominaban cubanos. Su regreso a Cuba era para liberarla, no para ponerla al servicio de los "americanos".

Legalmente, ni Cuba, ni Estados Unidos reconocen la doble ciudadanía. Aquellos que han hecho dejación de la cubana y han jurado sobre la biblia defender la bandera y seguridad de la nación estadounidense hasta sus últimas consecuencias, no tienen derecho a llamarse cubanos, son ciudadanos del país que juraron defender, son estadounidenses.

Los que aún mantienen la ciudadanía cubana y residen en Estados Unidos, de acuerdo a nuestras leyes y el departamento del Ministerio de Relaciones Exteriores que los atiende, son cubanos residentes en el exterior.

No hay un Departamento que atienda a los cubano-ecuatorianos, los cubano-italianos, los cubano-españoles, los cubano-rusos o los que se encuentren en cualquier país del globo. Todos son cubanos por igual, que residen el exterior, no debemos darles preponderancia a unos sobre otros, porque les estaríamos reconociendo derechos y prioridades que no tienen.

Para mí el término "cubano-americanos" de utilizarse, debe ser en tono despectivo, para denominar ese grupo contrario a la Revolución Cubana, conocido como la mafia residente en Estados Unidos, fieles servidores de los intereses de la potencia yanqui.

El resto de los cubanos que por distintas circunstancias residen en estos momentos en dicho país, que no tienen nada que ver con esa mafia, que también la sufren, debemos separarlos de la misma, llamarlos cubanos residentes en el exterior, lo cual los acerca más a nosotros.

Si buscamos como se manifiesta este fenómeno en otros países, donde también existen colonias de cubanos que residen en el mismo, encontraremos una diferencia, pues los que forman dichas colonias se denominan cubanos y no tienen como apellido el del país donde están residiendo, la forma de identificarse es totalmente distinta.

Dentro de las asociaciones de cubanos residentes en el exterior están los "Cubanos en Bélgica", el "Club de Cubanos Residentes en Eslovaquia", la "Asociación de Cubanos en Cataluña", la "Asociación de Cubanos en Valencia", la "Asociación de Cubanos Residentes en Finlandia", la "Asociación de Cubanos Residentes en Milán", La Asociación de Cubanos residentes en Palermo", el "Comité Coordinador de la Colonia de Cubanos residentes en Polonia", la de "Cubanos por Cuba" de Suecia y la "Somos Cubanos", de Suiza.

Son todos cubanos residentes en el exterior, pero la denominación de ellos es distinta. Son cubanos, que residen en otros países, que se sienten cubanos, que se enorgullecen de serlo y para ser respetados no necesitan que un imperio les preste el apellido.


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