`Mercenaria´ y `agente de la CIA´ gritaron en Brasil a la bloguera cubana Yoani Sánchez: ¿qué hay de cierto en todo ello?

José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.- Una sencilla búsqueda en Internet acerca de los primeros días de la gira internacional de la bloguera cubana Yoani Sánchez nos ofrece decenas de miles de publicaciones (1). Y, dado que aún visitará otros diez países en 80 días, se espera que esta increíble cobertura informativa se sostenga o se incremente en ese tiempo.


En el primer país, Brasil, se sucedían las protestas en su contra por parte de organizaciones del Movimiento de Solidaridad con Cuba, que eran descalificadas por  la protagonista como “piquetes de extremistas” (2) en una “estrategia terrorista” (3). Estas personas portaban carteles con acusaciones muy directas contra la bloguera: ser una mercenaria y actuar en consorcio con grandes poderes mediáticos y políticos, incluso con la CIA (4). Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto?

Acerca de la primera acusación, la de actuar por dinero, daremos algunos datos. Desde 2008, y en apenas 5 años, la bloguera ha recibido más de 30 premios de grandes grupos mediáticos y fundaciones políticas, por los que ha ingresado –solo en este concepto- una cantidad cercana a los 400.000 dólares (5). Han sido premios del Grupo Prisa, del Foro Económico Mundial, del Consejo por la Libertad de Cuba de Miami o del propio Departamento de Estado de los Estados Unidos (6).

Además, son varias las grandes empresas de comunicación que remuneran a Sánchez por sus colaboraciones. Citemos solo tres: Radio Nacional de España (7), el diario El País que, según algunas fuentes, le abona cerca de 2.000 dólares mensuales (8), y la Sociedad Interamericana de Prensa, que le entrega 6.000 dólares al mes (9).
Con estas altísimas remuneraciones, por las que no paga impuesto alguno, parece chocante que en su blog denuncie sufrir penurias económicas –incluso alimentarias- en Cuba (10), o que haya organizado una colecta de donaciones por Internet para sufragar su gira (11).

Sobre la segunda de las acusaciones, la de actuar para grandes poderes en la sombra, daremos algunos datos.
Yoani Sánchez tiene una estrecha relación con la Oficina de Intereses de EEUU en La Habana, la SINA, que ha visitado en numerosas ocasiones (12). Fotografías, videos y cables revelados por Wikileaks muestran encuentros con diplomáticos norteamericanos, como el propio Jefe de la SINA Michael Palmry (13), o la subsecretaria de Estado Bisa Williams (14). También con diplomáticos de varios países europeos, aliados de EEUU y defensores de la línea de sanciones a Cuba, como Polonia y Suecia (15). En 2011, un cable publicado por Wikileaks demostraba que su entrevista al presidente Barack Obama, que supuso un gran espaldarazo mediático para su blog, en realidad no fue realizada a Obama, sino cocinada por funcionarios de EEUU en La Habana (16).

En esta línea, su blog se mantiene libre de la aplicación de las leyes del bloqueo a Cuba. Por ejemplo, mantiene activo el servicio Paypal para cobro de donaciones, inaccesible a personas o empresas de la Isla (17).
Pero es otro importante poder quien ofrece abierta protección, promoción y financiamiento directo a la bloguera: el poder mediático. Además de las colaboraciones para varios grandes medios, Yoani Sánchez es, desde finales de 2012, vicepresidenta regional para Cuba de la SIP, la Sociedad Interamericana de Prensa, un cártel patronal que reúne a 1.300 medios del continente, y que hoy constituye el principal factor de oposición política a los gobiernos de izquierda en América Latina (18). La historia de la SIP, en sus 70 años, está marcada por el apoyo a las dictaduras y los golpes de estado en el continente (19).

No es de extrañar que, con semejantes apoyos, su blog Generación Y goce de cierta popularidad. Pero hay aspectos que apuntan a que este blog –lejos de ser una iniciativa individual e independiente- es en realidad una gran operación internacional con un extenso equipo técnico detrás. Por ejemplo: tiene 18 versiones idiomáticas, algo de lo que no dispone ni siquiera la web de Naciones Unidas; está alojado en un servidor de Alemania, cuyo ancho de banda es 60 veces más potente que el de toda Cuba (20); y al menos 50.000 de sus seguidores en la red Twitter son, en realidad, cuentas fantasmas o inactivas, lo que hace pensar en la existencia de una estrategia de “ciberacarreo” o popularidad ficticia, un servicio especializado cuya contratación muy pocos se pueden permitir (21).

Con todo ello, numerosos analistas apuntan a la construcción -desde importantes centros de poder- de un personaje opositor con rasgos atractivos para la juventud cubana y personas progresistas del mundo: una mujer joven, usuaria de las redes sociales e independiente políticamente, que en sus crónicas extiende al mundo las limitaciones y frustraciones de la población en Cuba.

Yoani Sánchez y los medios que la acompañan insisten, una y otra vez, en un mensaje central: la censura gubernamental a Internet en Cuba. Sin embargo, silencian varios elementos: uno, que su blog no está cerrado en la Isla; dos, que la mala conectividad a Internet en Cuba es producto del bloqueo de EEUU (22); tres, que numerosos sitios web cubanos han sido cerrados por orden del Departamento del Tesoro de EEUU (23), y otros censurados por orden de empresas como YouTube (24) o Google (25); y cuatro, que los internautas de la Isla no tienen acceso a páginas y servicios de EEUU, porque viven en un país “prohibido” por las leyes norteamericanas. 

Así lo narraba el escritor uruguayo Eduardo Galeano en una reciente visita a La Habana (26): “Una de las formas de bloqueo es el bloqueo de las comunicaciones, que rara vez se menciona, pero que es muy importante. Intentando heroicamente conectarme a Internet en el hotel (de La Habana) en que estoy, me he topado con ese cartelito que dice ‘You want to enter from a forbidden country’, ‘Usted quiere entrar desde un país prohibido’”. 

En los primeros días de su gira, los medios han tratado de presentar un rostro amable e independiente de la bloguera Yoani Sánchez, víctima ahora no solo del Gobierno cubano, sino también de sus partidarios en Brasil. Y han pasado por alto, por ejemplo, algo tan relevante como el apoyo explícito de la bloguera a la política de ingerencia y extorsión política del Gobierno de EEUU contra su propio país: "para restablecer relaciones con Estados Unidos, (hay) una serie de requisitos necesarios que Cuba debe cumplir", declaraba (27). Pero la gira de Yoani Sánchez por más de diez países no ha hecho más que empezar, y dará, sin duda, para numerosos análisis.

“Yo pensé, ‘que orgulloso estoy de ser casi compatriota de los habitantes de ese país prohibido’, porque el asunto está en preguntarse, ‘¿prohibido por quién?, ¿prohibido por qué?’. Quizás prohibido porque a pesar de todas sus contradicciones y dificultades sigue siendo un ejemplo de dignidad nacional para los otros países, a veces ninguneados, pobres, pequeños, que no tienen derecho al patriotismo porque el patriotismo es el privilegio de los países mandones, de los ricos, de los poderosos, que son los que juzgan a los demás y dictan sentencia. También prohibido por el peligroso ejemplo de la solidaridad, porque Cuba ha sido y sigue siendo capaz de practicar, a pesar de sus condiciones de vida muy difíciles”. Eduardo Galeano.

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