Ivet González/IPS.─ La campaña de Cuba contra la homofobia y la transfobia se enfocó hasta ahora en el espacio familiar y laboral. Pero 10 años después de su primera edición, sus organizadores decidieron entrar al sensible mundo de la escuela, un sector enteramente público en el país.
“Es un gran reto porque la escuela es el centro más importante de la comunidad, donde se forman los valores y los niños pasan la mayor parte del tiempo”, dijo Ana María Cano, del estatal Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), que organiza desde 2007 la Jornada Cubana contra la Homofobia y la Transfobia.
