El grupo sunita Yundalá reivindicó este viernes el doble atentado suicida contra una mezquita del sureste de Irán, que causó el jueves al menos 27 muertos, y afirmó que el blanco del ataque eran los Guardianes de la Revolución, la milicia ideológica del régimen islámico iraní.
El doble atentado, que también dejó unos 270 heridos, tuvo lugar cerca de una mezquita Zahedan, capital de la provincia de Sistan-Baluchistán, donde la Yundalá ('Soldados de Dios') lleva a cabo una rebelión armada desde hace diez años. (AFP)